Empieza a resultar molesto las continúas afirmaciones de nuestro presidente de gobierno tildando de antipatriótas a las personas que, como yo, no están de acuerdo con su optimismo y aunque reconozco que el tiempo, a corto ó largo plazo, le dará la razón, aún así, me temo que debo de recordarle que su disposición a la paciencia no es comparable, y no por cuestiones personales ó por mala fe, con la de muchos de sus compatriotas menos afortunados, económicamente hablando. También es cierto, por unas razones ó por otras, que cuando termine este “ajuste” y se pueda contar, todo el mundo olvidará los pesares, las penurias, lo dicho y lo no dicho porque si una cosa tiene este bendito pueblo, que actualmente Ud. gobierna, es que olvida los sinsabores con rapidez y festeja con avido deseo las bienaventuranzas. Yo estoy seguro que este amansador mensaje tiene, en el fondo, su razón de ser y se me ocurren unos cuantos motivos de proceder así, pero, por favor, no vilipendie una opinión porque la necesidad de hacerlo, dentro de su mensaje, no existe y es prescindible por la misma cantidad de razones que se entiende la suya. (Lo que no es óbice, dentro de la libertad de expresión, para opinar de un tema que nos afectan directamente y que creo mal manejado)
Me parece conveniente poner sobre la mesa que el concepto de antipatriotismo es muy amplio y compete innumerables acepciones dentro de los campos de la realidad social, política y económica de cualquier estado, por lo que deberíamos hacer todos, y digo todos, un examen de conciencia ó tener un momento constricción sobre nuestros actos, en bien de la salud, del propósito de enmienda ó de cualquier otro acto reflexivo positivizante en aras de un futuro mejor para todos.
No me gustaría acabar esta entrada sin sugerir, sin acritud, que pusiese sus ojos en otros tipo de personas, a la hora de aplicar el épiteto, que son cualitativamente mas propensos a una mas correcta ubicación etimológica que algunos de nosotros que, como es mi caso, no expone mas que una opinión que, por desgracia, proviene de poseer un general sentimiento de información conductivista e irreal.
Hola Lampuzo, encantada de entrar yo tambíén en tu blog y leer tus posts.
Si es que el pobre ZP tiene razón, somos unos antipatriotas porque, en lugar de apoyar al Gobierno y dar ánimos, nos dedicamos a recordar las mentiras que nos han estado contando, cómo han ido retractándose de sus discursos y cómo son capaces de dar la vuelta a la tortilla para que nos consolemos con el mal común (que claro, no es culpa suya, pobrecillos…). Es que somos unos insolidarios…
comentario por gemasanchezgarcia — Mayo 7, 2008 @ 1:39 pm |
Una agradable sorpresa tenerte por aquí, gemma, espero que no sea la última.
Esta retórica del “quién no está conmigo está contra mí y el que no está conmigo no es progresista” es deleznable, calla al propio y vilipendia al ajeno. Estamos en manos, como he dicho muchas veces, de chalanes y ropavejeros. A los que tenemos todavía las “vísceras” en buenas condiciones nos produce acidez.
Gracias por tu comentario y seas bienvenida.
comentario por lampuzo — Mayo 7, 2008 @ 4:49 pm |