Lampuzo

Noviembre 5, 2009

La percepción vital occidental.Orígenes (III)

Los diferentes acontecimientos políticos en Mesopotamia y Oriente Medio que se sucedieron con anterioridad a nuestra era, tienen un hecho paradógico: La permanencia, sin prácticamente cambios, de  la primitiva religión sumerio-acadia en 4500 años.

Como se ha descrito en anteriores entradas, la cosmovisión religiosa de los antiguos mesopotámicos y egipcios fué resultado de una necesidad organizativa imprescindible con la que hacer frente a una demanda alimentaria  y que estaba definida por sus específicas circunstancias medioambientales. Esta organización, en el caso mesopotámico,  nunca fue cuestionada por los diferentes grupos étnicos – semitas ó indoasiáticos – que conquistaron y sometieron, en periodos mas largos ó  más cortos, las llanuras aluviales de Tigris y Eufrates hasta el punto que sólamente los dioses supremos de alguno de esos panteones “extranjeros”, caso de Assur, Marduk ó Isthar, fueron asimilados ó en el mejor de los casos – ejemplo es el Marduk/Amurru babilónico que adoptó  la forma de hijo de Enki  – se incorporaron a la cultura sumerio-acadia, al igual que sus primigénios adoradores ó por el contrario, quedaron como demonios ó  entes beneficios en manos de pueblo llano; Y la razón, mas que problable para este acontecimiento, se centra exclusivamente en mantener intacta la estructura productiva agrícola al servicio de los conquistadores. Estructura que estuvo, está y estará dirigida socialmente por unos designios divinos en manos de los sacerdotes y soportada en el poderío militar de unos reyes de misma supuesta ascendencia. Esta situación de “servilismo a los dioses” por parte de los sustentadores del sistema, sin ninguna “contrapartida” por parte de estos últimos, no cambiaría hasta  la llegada de los persas  y la promesa de Ahura Mazda:

Con su elección acertada, aquellos que obedecen la ley de Ahura colaborarán en la victoria final del Espíritu Bueno, del Señor Sabio sobre La Mentira. Deben decir siempre la verdad, repudiar la vida nómada, labrar la tierra, cultivar cereales y frutas, tratar con cariño a los animales domésticos y regar los campos secos, porque “el que no es labrador no tiene parte en la buena nueva…” (Yasna, 31,10) Y esta buena nueva será la promesa de “la vida eterna”.

Cada hombre sería responsable de sus actos sobre la tierra y tendría que dar cuenta de ellos. Estos méritos, antes descritos…, serían sopesados en un “juicio final” y si éstos compensaban sus “malas acciones”, en el cuarto día después de su muerte pasarían sin dificultad el “Puente Chinvat”, que separa este mundo de “La Casa del Canto”. En caso contrario, el punte se estrecharía al filo de una navaja, precipitándose a las profundidades de los largos ardientes de “La casa de la Mentira”

(continuará)

Octubre 31, 2009

Percepción vital occidental.Orígenes (II)

Decía el historiador griego Herodoto que “Egipto es un don del Nilo” y como tal está presente en la evolución del sentimiento religioso egipcio. Los egipcios creían que del caos universal de las aguas primordiales (Nun) surgío un montón de tierra ó “limo” (Geb), en las que pronto aparecieron las primeras formas de vida gracias a su espiritú (ba) creador, el Sol. El Sol fue uno de los fenómenos naturales mas adorado por este pueblo, dándole diferentes nombres, siendo Ré ó Rá el mas extendido. El primer trabajo de Ré, según el mito cosmológico fue crear a los dioses y a la naturaleza que representaban, así como a los hombres – dice la leyenda tradicional que Ré después de crear la luz (Shu) y ésta a su vez animales y plantas; El dios contempló su obra con tal satisfacción, ante su belleza, que de sus mejillas surgieron lágrimas que al caer al suelo y unirse al barro/ ”limo”, crearon el hombre -. El Cielo (Nut) y la Tierra (Geb) tuvieron cuatro hijos: Osiris, Seth, Isis y Hefthis. Osiris era el dios de la naturaleza, el espíritu de la vida. Asesinado y descuartizado por su hermano Seth (la destrucción y la perversidad) resucitó para gobernar en el mundo de ultratumba, gracias a los esfuerzos de Isis, su esposa, que recorrió la tierra hasta lograr reunir todos los miembros dispersos. El hijo de Osiris e Isis, Horus, venció a Seth, arrebatándole el gobierno de la tierra, ocupando su lugar y condenándole a vivir en el desierto.

El mito de Osiris” representa los ciclos de crecida del Nilo; Isis, el espíritu que debe prevalecer en la sociedad egipcia: El esfuerzo común necesario para disponer la vuelta y resurrección de los principios vivificadores de Osiris. Donde Seth es asociado al desierto y a lo improductivo y Horus, a la continuidad del milagro de la vida. Resulta evidente que la firme convicción de los egipcios hacia esa “vuelta de la vida” es el punto de partida de las creencias de la existencia de “una vida después de la muerte” y aunque en su principio era facultad exclusiva de faraones, familiares y altos dirigentes, ésta se fue disolviendo en el transcurso de los tiempos y fue de oficial potestad, a partir del imperio nuevo (año 1055 a.c.) de todo aquel egipcio “honesto” que pudiera pagarse los costes de la “Casa de la Muerte” y la liturgia de un entierro acorde con los requisitos. Por otro lado, es observable la prácticamente no impronta del henoteologismo ó el politeísmo sincrético tan patente en Mesopotamia y Oriente Medio, con excepción de Athon en el siglo XIV a.c. , hasta el periodo helenístico egipcio en el siglo IV a.c.

Siguiendo el hilo conductor de Herodoto, quien definió a las llanuras aluviales entre Tigris y Eufrates como  “Meso poto” ó “entre ríos” a las tierras de Mesopotamia, vamos a tratar de inferir,  mediante la comparación con sus creencias primigénias, las diferencias vitales entre ambas civilizaciones.

“Donde el polvo es su alimento y la arcilla es sustento; Donde no ven la luz y viven en la oscuridad; Donde visten plumas, como los pajaros (Los demonios..); Donde el polvo y el silencio lo cubren todo..” dice el mito asirio- sumerio en su visión del mas allá.

Existen verdaderos problemas a la hora de identificar e incluso de definir el contenido teológico mesopotámico y esto es debido la mezcla de creencias autóctonas de los diferentes grupos étnicos-lingüísticos, que en comparación con las egipcias y su dificultad orográfica, se asentaron ó tuvieron periódica influencia en el transcurso de los tiempos – Neolíticos pre-sumerios, sumerios, semitas, indoeuropeos , etc.., – aunque es posible considerar las existencia de un básico “estado cívico y de creencias”, tipo: El sumerio-acadio.

Alrededor del años 4000 a.c., los sumerios estaban asentados en el sur de Mesopotamia y disponían de cultura consolidada, de hecho aparecen agrupados en torno a unos lugares de culto que se convirtieron en pequeños estados teocráticos que evolucionaron a ciudades-Estado con diferentes teogonías ó estructuras genealógicas divinas – teogonías ectónicas de Eridu y teogonías cósmicas de Uruk y Nippur… .-. Mas tarde, debido a los desplazamientos y contactos inter-étnias, ambos tipos de creencias confluyeron en una doctrina sincrética de dioses “agrícolas” (Eridu) y “ganaderos”(Uruk, Nippur), lo que originó un acusado politeísmo – cerca de 3.600 dioses – en los primeros tiempos. Esta teoría única planteó unas primeras divinidades. Así aparece el dios An (El cielo) y que dominaba todo el universo visible; Ki/Urash(La Tierra), conceptuada como un disco plano, y que representaba la fertilidad. Esta dualidad cósmica estaba rodeada por el oceáno ilimitado y primigénio, Nammu y el agua, Enki/Ea, verdadero fundamento de los otros dos elementos, estando a su vez unidos/separados por un ilimitado espacio en movimiento y expansión (lil=viento), el dios Enlil. Estos dioses crearon a su vez a los “din-gir”, dioses menores que controlaban sus repectivos aspectos ó  influencias en la naturaleza , hasta una cantidad de cincuenta dioses principales (In-im) – partícula “im” que posteriormente será adoptada por otras religiones, caso del Eloha -im hebreo, en un proceso henoteológico - Un caso aparte suponía el Kur y su reino del “Mas allá”, Kigal ó Kur-nu-gi-a, cuyo regente era Erershkigal ó Meslamtae’a y su consorte Nergal. El y sus “din-gir”, evocados en la lista Shurpu de demonios, representaban la muerte y las emfermedades – Es un hecho probado que el concepto y las representaciones mas antiguas, hay que situarlos en época sumeria, de donde pasarían a la religión asirio-babilónica y luego al mundo hebráico – Un dios-demonio sumerio fue Lilith,  que incluso aparece en algunos libros del Génesis como la primera compañera de Adam,  y representaba a las mujeres que no “satisfacían” a los hombres. En cuanto a la creación del hombre existen varios mitos, aunque todos coinciden en concebirlo como un “siervo” de los dioses. Su creación fue motivada por los propios dioses ante la exigencia de cuidados que tenían y con el fin de  solucionar sus diferentes necesidades (ropa, comida, resguardo, etc.) en su vida de ocio. – Los dioses mesopotámicos solían tener un comportamiento muy humano, se peleaban y emborrachaban, se disputaban a las diosas y cometían asesinatos e incestos Grandemente eran temidos sus arrebatos de ira, como por ejemplo el caso de Enlil que provocó el diluvio  universal porque la humanidad no le dejaba dormir -.

La diferente concepción del nacimiento del hombre en Mesopotamia, con respecto al  de Egipto, queda amplificada en el destino del hombre en la Tierra, su vida y lo que le esperaba después de la muerte. Mientras que en el caso egipcio, es una adoración por los bienes recibidos, en el caso  mesopotámico se trata de una intranquila y desasosegante sevidumbre en manos de la ira ó benevolencia de los dioses. Mientras que los egipcios “honestos” podrían esperar una vida, como la dejada, después de la muerte; En el caso mesopotámico no podrían esperar otra cosa que “el polvo y la oscuridad”.

Resulta evidente que estas dos situaciones debieron de “marcar” superlativamente las percepciones vitales y sociales de los participes y que desembocaron, seguramente en el caso de Oriente Medio , en un materialismo mas exacerbado, competitivo y mas “mundano” en todos los aspectos que fue expandiéndose por el éste del mediterraneo, una vez más..


Octubre 29, 2009

Percepción vital occidental.Orígenes (I)

A la hora de plantearse hipótesis acerca de los acontecimientos que se enmarcan en las distintas civilizaciones, una de las consideraciónes a tener presentes es acercarse  a los pensamientos de los distintos grupos humanos através de su concepción del mundo. Este planteamiento primigénio es  consecuencia de la necesidad del hombre de conseguir respuestas a los diferentes sucesos que la natureza nos platea , así como las proposiciones que configuran  lo cotidiano ó en su plantamiento más vital, la explicación y sentido de la existencia.

Considero aceptable que  en los distintos grupos humanos que surgieron de la primera gran expasión del ser humano hace 30.000 ó 40.000 y su específica manera a la hora de proponer  y afrontar los avatares de la supervivencia diaria, dieron como resultado un determinado número de creencias, mitos ó conclusiones, que tenderían a diversificarse en función de la desconexión de los  diferentes clanes de cazadores-recolectores, aunque siempre bajo la tutela ó máxima que resulta de unos mismos procesos  de razonamiento como indivíduos de  la misma especie. Aún así, tenemos la posibilidad de simplificar esta amalgama de sensaciones a lo desconocido, basándonos en acontecimientos sociales que por su importancia, fueran marcadores profundos de sus tendencias y uno de estos fenómenos fue la necesidad, debida a cambios climáticos, de población y biodiversidad, de la agricultura y la cría  domesticada de animales para el mantenimiento de sus poblaciones.  Según esta “marca” podemos diferenciar tres tipos fundamentales de culturas cívicas milenarias,y por tanto de tres tipos divergentes de  filosofías vitales: La mesoamericana,  la mesopotámica-anatólica y la cultura Xianítica- China. y que están marcadas por las tecnologías, tipos de cereal y base animal de sus economías. Este planteamiento que puede resultar restringido – al no tener en cuenta culturas de cazadores-recolectores,  con agricultura marginal,  y que muchas incluso han llegado hasta nuestro días – se debe no a la negación de la complejidad, numerosísmos son los casos…, de su riquísima consideración del mundo, si no a la necesidad de centrar las conclusiones sobre las repercusiones que las anteriores tendencias de pensamiento  y su evolución, son presentes en nuestra actual interpretación del mundo y su incidencia en lo social.

Estas apreciaciones , en el caso de la cultura occidental, deben parte de sus primeras premisas a las migraciones acontecidas aproximadamente hace 7.000 años y su extensión primero hacia el medio oriente mediterráneo para posteriormente ir progresando por las cuencas de los principales ríos centroeuropeos ( hasta el límite de los hielos…) asi como  al resto de los enclaves marítimos más al oeste constituyendo un poso inicial de acerbo cultural del que Mesopotamia constituirá uno de sus principales motores no sólo desde el punto de vista tecnológico, si nó también de la estructuración social. Debemos de tener preclara esta aseveración hasta el punto que la otra gran civilización  paralela en el tiempo, la egipcia, contribuyo mínimamente a las premisas de lo que actualmente consideramos como “civilización occidental”. Posiblemente esta circunstancia tenga una explicación más prosaica de lo que en un primer momento pueda sospecharse y que, según mis consideraciones, estriba en un acontecimiento fundamental: La comparativamente mayor benignidad de los ciclos aluviales de Nilo con respecto al Tigris y el Eufrates.

El ciclo del Nilo presentaba una gran regularidad: Entre junio y septiembre tenía lugar la crecida del caudal, dejando las tierras húmedas, fértiles y aptas para el cultivo, mientras que en el caso de Mesopotamia las duras condiciones climatológicas estaban acompañadas con las especiales peculiaridades de las crecidas del Tigris y el Eufrates que sobrevienen en abril y junio, demasiado pronto para la cosecha de verano y demasiado tarde para la de invierno. Aquí es el hombre quien tiene que regular el agua por medio de diques y canales. Por otro lado, las crecidas de estos dos  últimos grandes ríos son imprevisibles, ya que dependen del deshielo de las nieves de las actuales Armenia y Kurdistán.

Esta realidad definirá notablemente la percepción de “vital” de estos pueblos y que queda reflejada en las características y composición sus respectivos panteones teológicos, de tal manera que mientras lo egipcios consideraban “una vida en el más allá” , en relación al ciclo de Osiris, los mesopotámicos eran pesimistas en relación a la vida, estando muy presente la muerte como  sinónimo de extinción y que pudieran desembocan en aptitudes sociales divergentes,  y que derivaría en una mayor predisposición a la propiedad privada y al “mercantilismo” por parte de los habitantes mesopotámicos (De hecho era tal su correspondencia que una de las representaciones egipcias de “comercio” era igual a “hablar sirio”), cosa que en un Egipto autosuficiente,  el comercio  hasta el siglo VII a.c., se  restringía  en esencia al tráfico de  artículos de lujo. La relación de los mesopotámicos con la inmortalidad ó “la vida eterna” era tal que incluso los  dioses ó semi-dioses mitológicos, como Innana ó Gilgamesh,  sufrían extremas dificultades en su intento de volver del “Kur” ó “país de los muertos”  hasta el punto que  se hacia imprescindible  la acción del dios supremo. Esta  peculiaridad  perduró prácticamente hasta el siglo VI a.c. , incluso por encima de las aportaciones culturales egipcias,  teniendo su punto de inflexión   en  la aparición de los persas y la difusión de las corrientes filosóficas zoroástricas.

Octubre 26, 2009

Expansión y nacimiento de la agricultura

La difusión de la agricultura desde el Medio Oriente, donde se inició en el Neolítico, hace alrededor de 10.000 años, debió de producirse como consecuencia de la explosión demográfica que  esos mismos cultivos sedentarios produjeron. Esta nueva gran expansión  humana debió de comenzar alrededor del año 7.000 a.c., a partir de una zona comprendida entre los actuales Irak y Turquía. Fue una difusión muy lenta y gradual, aunque con zonas de especial incidencia y propagación como es el litoral mediterráneo ó el curso de los  grandes ríos centroeuropeos caso del Danubio, Rin y Elba y que se estima a un ritmo de un kilómetro anual, por lo que se considera que la llegada a ámbitos como Inglaterra, Dinamarca ó España se produjo alrededor de 4.000 años después. Estas aseveraciones están soportadas, entre otras.., sobre el comercio y tráfico de obsidiana, material escaso de orígen volcánico y que los agricultores utilizaban en sus instrumentos agrários. Así,  en su expansión desde la Anatolia hacia Grecia, lo extrajeron primero en las islas del mar Egeo y posteriormente en el sur de Italia dándonos una aproximación sobre los cursos que se tomaron en la colonización.

En la época de difusión de los campesinos neolíticos, Europa ya estaba habitada por los pueblos que se habían establecido en ella durante los anteriores 30.000 y 40.000 años  como producto de la gran  primera expansión del hombre moderno.  A estos cazadores-recolectores mesolíticos se les supone poseedores de algún tipo de agricultura primitiva, pero muy lejos  de la sofisticada economía que, para su tiempo, constituían los cultivos y la cría ganadera que aportaban los nuevos colonos anatólico- iraquies.  Considerando que la necesidad de roturar tierras, mediante el rozar de bosques.., es lenta, podemos suponer por tanto  que la convivencia y paralelismo de estas dos formas de vida debió de prolongarse en el tiempo e incluso darse en zonas donde los “mesolíticos” eran en un principio mas numerosos, como era el caso de las culturas magdalenieses del suroeste de Francia y norte de España.

Debido a que se estima que durante los citados periodos la densidad de población, en comparación con la de los cazadores-recolectores,  era probablemente entre un 10 y 50 veces superior, sobre todo en las zonas primigénias..,  esto tuviera como consecuencia que la práctica de la agricultura introdujera nuevas técnicas, y  cambios sociales, que permitieran un mejor aprovechamiento del terreno y la  posibilidad de sustentar un número más  amplio de personas. Estos nuevos estadios  acontecieron con relativa celeridad en Oriente Medio, donde surgío por primera vez en la historia del hombre una civilización urbana gracias a una serie de nuevas invenciones agrícolas, como el nuevo arado, la yunta de bueyes ó las canalizaciones para el riego, así como las selecciones de semillas, etc.

¿Como se llegó a agricultura..? Según la hipótesis mantenida por Cavalli-Sforza, es razonable pensar que en algunas zonas se creó una mayor densidad de habitantes, lo que puso en dificultades el sustento de la población local si se seguía con los métodos de caza-recolección. Probablemente esta “superpoblación” estuvo acompañada de cambios en las condiciones medioambientales, el clima se hizo más frío, y la flora y la fauna cambiaron. Estos dos factores pueden explicar porqué la agricultura empezó mas ó menos en la misma época en distintos lugares del mundo y en zonas donde, probablemente, se disponía anteriormente de un medio rico, y sobre todo de plantas, caso del trigo y la cebada.., y animales, caso del ovino.., más fáciles de cultivar y criar. Estas regiones fueron tres: Oriente Medio, entorno al año 9.000 a.c. ;  Norte de China-Xian, entorno al año 7.000 a.c.; Mexico-Norte de los Andes, entorno al año 6.000 a.c. dando como origen a civilizaciones y culturas en torno a ellos: Trigo y cebada; Mijo y arroz; Maiz, patatas,etc.

Siempre todo ha pasado antes.

Referencias: “¿Quienes somos?  Historia de la diversidad humana” (1993) Luca y Francesco Cavallí-Sforza

Octubre 14, 2009

Génesis (El árbol de la vida II)

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En los trabajos realizados por Grotefend, Rawlinson, Hincke y Oppert durante la segunda mitad del siglo XIX, a la hora de descifrar y catalogar los documentos cuneiformes descubiertos en el Medio Oriente, con antigüedad aproximada de 4.500 años, disponemos de la suficiente información sobre las creencias y costumbres durante ese periodo histórico, así como de las condiciones climáticas, medioambientales y culturales de la civilización  urbana establecida sobre una anterior sociedad agraria donde la influencia semítica fue progresivamente introduciéndose en un sustrato sumerio. Hasta hace muy poco se pensaba que el dios supremo sumerio Dumuzi-Tammuz era una personalización divina de los ríos Tigris y Eufrates, como pudieran ser los casos de Osiris en Egipto, Adonis en Fenicia ó Attis en Frigia, siendo la representación de un nuevo  primigénio dios del declive y resurrección anual de la naturaleza, pero de tipo asiático-oriental. Esta suposición no fue del todo exacta. Recientes investigaciones sobre el mitio sumerio de dios protector de Eridú, Dumuzi, nos indican que su “vuelta a la vida” no concuerda exactamente con lo que hasta ahora se suponía. Así pues aunque, Jacobsen mantiene que aún siendo esencialmente un dios protector, se postulaba como la representación de  la “fuente de vida” y cuando al final de primavera este “motor vivificador” desaparece, él muere. Hoy es incuestionable que los ritos por la muerte del dios caracterizados en los cultos a Dumuzi, provienen del mito sumerio de “Inanna y su descenso a los infiernos”.

En aquellos tiempos, en Babilonia, predominaba el sentimiento de fatalidad en relación con la muerte, los enterramientos hacen referencia a la ida a un mundo sin retorno, donde incluso los héroes, ó semi-dioses como Gilgamesh.., están condenados a su extinción, “como la vegetación en verano”, independientemente de sus atributos semi-divinos. Esto es así porque los dioses decretaron que un hombre no puede ser inmortal, reservandose esta cualidad exclusivamente para ellos mismos, y cuando alguno  visitaba la “casa del no retorno” se le suponía un azaroso y complicado periplo, como Isthar y Gilgamesh pudieron comprobar. Dumuzi, que originalmente fue un rey de Eridú en el tercer milenio a.c., poseedor de atributos divinos, sufrió la misma suerte en Kur ó “Casa de las Tinieblas” según la leyenda y que cuenta como fue privado de la vida eterna por intentar seducir a la diosa Inanna, reina de los cielos. Fué entonces cuando ella le miró, con el “ojo de la muerte”, y le ordenó ser conducido por los demonios a los abismos con los que los tiempos de abundancia desaparecieron. Aunque parece ser que en algunos finales de esta historia, se incluye algún añadido que habla sobre el perdón de Inanna y la consiguiente resurrección de Dumuzi.

En caso del mito sumerio de “Inanna y su descenso a los infiernos”, Inanna volvió a la vida por intermediación de Enki que para la ocasión moldeó dos criaturas Lugarru y Kalatarru a los que  posteriormente envió al “mundo de las tinieblas” con el “agua de la vida” y los “frutos de la vida” para rociarla y frotarla con ellos para revivirla. En otro mito  que tiene como protagonistas a Adapa, Tammuz y Ningishzida, estos son representados como los custodios de las puertas del cielo, pero aún más Tammuz y Shamash dicen ser los guardianes del árbol Kiskanu en Eridú, el cual aparece hecho de lapisĺazuli.

Eridú, donde la raza humana ha sido bendecida por el dios de los cielos Anú y propiciados en el verdor de la vida por Enki, señor de la aguas profundas, cuyo templo “La casa del buen consejo” fué allí levantado y en su jardín se guarda el sagrado árbol Kiskanu “El árbol de la vida” (posteriormente se asimiló al pino negro del Paraíso babilónico…) de donde surge el poder vitalizador de agua y se materializa en sus frutos.

Él árbol Kiskanu, por tanto, combina los poderes del cielo y de la tierra, ya que se erige sobre la Tierra , Apsu, en dirección al cielo, Anu y  hunde sus raíces en las profundidades del Kur.

Referencias: “Tree of life”  E.O. James.

Octubre 13, 2009

Génesis (El árbol de la vida)

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arbol de la vida El primero de los cinco libros de la Toráh o Pentateuco es el Génesis. Etimológicamente su nombre nos llega del griego gené-sis (γένεσις) desde el  siglo V a.c. , que pasó al latín  durante el siglo I d.c. como genesis y cuyo significado en castellano es generación. Su nombre en hebreo, B’reshit (בְּרֵאשִׁית), se puede traducir como “En principio” ó como “Primeramente” y proviene del primer verso del Génesis “B’reshit bara Elohim et ha’shamaim v’et ha’artez”, siendo este primer adverbio el que le dá nombre.

El Génesis (según traducción de la biblia vulgata latina), en su primer capítulo, nos narra la creación del mundo en seis días,como descansó en el séptimo y como el creador contempló su obra,.Pero es en el segundo capítulo donde el Génesis se centra en la creación del Paraíso, su ubicación, de como dá un alma a Adam, como crea a Varona (Génesis II,23) /Eva de su costado y por último, la curiosa ubicación de dos árboles: El árbol de la Vida y el árbol de Bien y del Mal. Dice textualmente el segundo capítulo, versículo 6 a 14:

6 .”Sino que subía de la tierra una fuente que regaba toda la superficie de la Tierra” 7. “Formó pues el Señor Dios al hombre del barro de la tierra y inspiro en su rostro soplo de vida, y fue hecho el hombre en ánima viviente” 8. Y habia plantado el Señor Dios un paraíso de deleyte desde el principio: en el que puso el hombre, que había formado”9.”Y produxo el Señor Dios de la tierra todo árbol hermoso á la vista y suave para comer: el árbol también de la vida en medio de Paraíso, y el árbol de la ciencia del bien y del mal” 10. “Y salia un rio del lugar del deleyte, para regar el Paraíso, el cual se reparte desde alli en quatro cabezas” 11. “El nombre de uno, Phisón: este es el que cerca toda la tierra de Hevilath, en donde nace el oro:” 12. “Y el oro de aquella tierra es muy bueno: allí se encuentra Bdelio, y piedra cordelina” 13. “Y el nombre del segundo río,Gehón: este es el que cerca toda la tierra de Etiophia” 14. “Y el nombre del tercero río, Tigris: este corre hacia los Asirios. Y el cuarto rio es  el Eufrathes”

Esta traducción  nos proporciona dos aseveraciones: Por un lado, el árbol de la Vida como fuente vivificadora del Paraíso (Génesis II, 6) y por otro lado, el árbol del Bien y del Mal. El primero tiene unas fuertes connotaciones míticas mesopotámicas, como se  puede apreciar en la foto del sello sumerio que parece al principio de texto, mientras que las del segundo son propiamente hebreas.

He escogido una impresión de “La Vulgata” del  año 1.823 (Universidad de Columbia, USA) porque tiene ciertos “añadidos” de tipo social, como por ejemplo:  15. “Tomó pues el Señor Dios al hombre, y pusole en el Paraíso del deleyte, para que lo labrase y lo guardáse” que me recuerda a ciertos pasajes de Yasna Zoroastrico, ya hace tiempo comentados, independientemente de la incongruencia que tiene con las condiciones de la expulsión, así como otras “rarezas” como el nombrar a los Asirios, etc.

El término “Elohim” proviene del hebreo “eloha”, a su vez de semitíco “El” que tiene como significado “dios” y donde la particula “im” da  un valor de plural. ¿Habla la Biblia de:  “Primeramente crearon los dioses …” ó otra supuesta alternativa: “Primeramente (bara, raiz bar que significa hijo) nacieron/alumbraron/moldearon los dioses el Cielo y  la Tierra…”? (En referencia, tal vez.., a An y Ki) cuyo hijo, Enki/Ea, fue en la mitología mesopotámica el creador de los hombres .., En sumerio “Ti” significa tanto “costilla”/”costado”(en posible relación con el corazón ¿?) como “dar vida” y en el mito de “Enki y Ninkhursag“, Enki cedió una dolorosa “costilla” para crear a la diosa Ninti.

Septiembre 27, 2009

Protohistória de Israel I (Éxodo II)

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Durante cuatro mil años  los movimientos intermitentes de pueblos de orígen asiático hacia  las tierras del  Nilo fue una constante y abarcó todos los periódos históricos de Imperio Antiguo Egipcio. Así las cosas, en la última mitad del segundo milenio a.c., Egipto mantenía una posición de hegemonía en los territorios de Siria-Palestina por lo que un número importante de personas procedentes del Oeste asiático se encontraban en Egipto, muchos de ellos, como esclavos originarios de las frecuentes incursiones militares. Así por ejemplo ,durante los últimos años de siglo XV a.c.,  una expedición a esta zona supuso la captura de 550 mariyannu (vasallos feudales); 240 de sus mujeres; 640 cannanitas; 232 hijos de jefes tribales; 270 concubinas, así como grandes cantidades de botín no humano, ó en otra campaña asiática ( de números poco fiables..) se capturaron 15.200 shashu/shardanas; 33.600 apiru; 36.000 sirios y otras grupos  humanos hasta un total de 89.600 cautivos. En estos relatos aparecen dos étnias: Los sherden ó shardanas (sardos) forman parte de lo que los egipcios denominaban “pueblos del mar” y aunque su procedencia es conflictiva, hay razones para ubicar sus bases en las costas de Siria y Ugarit. Soldados de fortuna y ávidos de botín, combatieron inumerables veces tanto a favor como en contra de Egipto (Guerras libias..) y  por último: Los apiru. El término apiru/hapiru probablemente sea de orígen hurrita.  Este genticilio era utilizado ya en el siglo XVI a.c. en Hatti, Ugarit y Mesopotamia y  posteriormente en el siglo XV  a.c. por egipcios,  aunque en  sus textos “la tierra de los apirú” aparecen como un país sin unidad política. El significado de “apiru”, como es el caso de la estela de Beth Shean del faraón Seti I (siglo XIII a.c.), puede asociarse a la designación de algunos grupos étnicos con orígen en el occidente de Asia ó como sinónimo  de  determinados conjuntos sociales (merodeadores y nómadas sin tierra…) Su importancia estriba  que  en diversos momentos, estos últimos,  han sido relacionados con los hebreos/ibris de la Biblia.

Durante esta epoca, segunda mitad del segundo milenio, miles de asiáticos fueron enviados a Egipto como tributo de sus vasallos feudales, como dicta.., por ejemplo, una carta del siglo XIV a.c. del faraón al gobernador de Gaza, en la que menciona la necesidad de la corte del envío de cuarenta bellas coperas, ó cartas del gobernador de Jerusalem haciendo relación de la gente que próximamente le será enviada como fruto de una operación comercial; Conocemos tambien, que los mercaderes sirios eran representados en pinturas de tumbas aparecidas en la Tebas del Imperio Nuevo y parece comprobado que el termino egipcio “mercadear” pudo  ser sinónimo de “hablar sirio”; Sabemos de pequeños grupos de asiáticos occidentales, de reconocida experiencia en la construcción de barcos, parece ser que emigraron a las orilla oeste del Delta con el fin de asegurarse una estabilidad económica; Ó que a finales del siglo XIII .ac.  existen cartas que refieren la aparición de grupos tribales procedentes del Este del Jordán, y tal vez del Oeste.., entrando en Egipto por la frontera norte del Sinaí en busca de un lugar  donde establecerse  ellos y sus rebaños. Todas estos capítulos de movimientos de personas indican claramente que durante el periodo que transcurre entre el siglo XV y XII a.c. , la llegada a Egipto de gentes procedentes del occidente asiático no eran hechos  tan extraños.

Otros sucesos que pueden atestiguar el sojuzgamiento de asiáticos en Egipto, especialmente en el Imperio Nuevo durante la segunda mitad del segundo milenio y que pueden dar luz sobre la narración bíblica de la infancia de Moisés, es la práctica egipcia de coger de niños de la estratos sociales más bajo para criarlos, como si fueran egipcios, en las elitistas grandes mansiones, de tal manera que numerosas personas de orígen asiático consiguieron en la sociedad egipcia puestos de relativa entidad: Escribas, supervisores en la construcción de edificios, servidores de Palacio ó heraldos, en definitiva funcionarios ó como ya hemos comentado, como artesanos especializados ó artistas. Pero lo que es evidente es que la inmensa mayoría de ellos que llegaron como esclavos, ó como tributo a Egipto, trabajaron en labores  más duras en servicios tanto para los templos como para el estado, un texto del siglo XIII a.c., por ejemplo, refiere como los apiru fueron utilizados en proyectos de construcción.  Por lo que podemos deducir  por un lado que los extranjeros en Egipto se mezclaron dentro de la sociedad, sirvieron al gobierno ó fueron asimilados culturalmente: Que también han  sido descubiertos enclaves  egipcios, especialmente en el Delta del Nilo en los siglo XIII y XII a.c. , de poblaciones en condiciones similares a  las de los actores de las narraciones bíblicas del Éxodo;  Y por otro,  que existen pocas referencias que describan la salida de poblaciones extranjeras de Egipto. aunque conozcamos gran cantidad de escritos que nos narran su llegada en número importante. y su intención de nó abandonarla. Aunque es cierto que los egipcios eran poco partidarios de reflejar sus problemas con los esclavos huídos.., tenemos la narración escrita de un papiro que relata la fuga de dos obreros a través del Sinaí, con la idea huir a Canaan y las dificultades que supuso su captura.

Septiembre 26, 2009

Protohistória de Israel I (Éxodo)

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El segundo libro de la biblia es “ Éxodo” un término que nos llega, a través del latín, como una abreviatura del título griego “Exodos aigyptou”. Este nombre hace referencia a la narración de los primeros catorce capítulos del libro, en los cuales nos presenta la historia de los israelitas en su partida de Egipto. Los siguientes treinta y seis capítulos del libro rememoran los días por el Sinaí y a sí como la revelación de los pactos (la alianza con Dios…) y sus condiciones; y terminan con una descripción del episodio de la entrega de éstos. El nombre hebreo sigue las prácticas semíticas de nombrar un hecho con la inicial de sus palabras, como por ejemplo we’ellê semôt ( y estos son los nombres..) que suele simplificarse como semôt. (nombres..) y en este caso, hace referencia a los nombres de los hijos de Jacob cuyos descendientes estaban en ese momento en Egipto conectando así, El Exodo, con el libro precedente, El Génesis, el cual concluye con la llegada a Egipto y cuya pretensión es dar una continuidad narrativa al conjunto que forman la Torah o Pentateuco.

Relata el Éxodo el periplo de una comunidad cautiva en Egipto, de como se organizan para escapar, lo que acontenció durante las jornadas a través de desoladores parajes y su llegada a una montaña donde Dios revela a Moisés unas reglas comunitarias y unos valores sobre las cuales deberán construir sus premisas como nación. Leyes en que basarán sus relaciones humanas y que éstas, a su vez, estarán siempre sometidas a la consideración divina. Esta primera parte de la narración, desarraigo y posterior éxodo de Egipto, serán muy recurrentes en otras parte de la biblia hebréa – Salmos, profecías, etc– y será tan importante como el pacto y la alianza, siendo parte de los rituales principales dentro de la cultura  hebrea y por ende ha sido, tanto para curiosos como para estudiosos, foco de atención especialmente en lo que se refiere a la conexión de estos relatos con la realidad histórica.

No hace demasiado tiempo , la inmensa mayoría de los estudiosos biblícos tomaban los acontecimientos históricos del Éxodo como verídicos e indiscutibles,  asumiéndose la narración de la opresión y liberación, a sí como el viaje através del Sinaí como hechos históricos. La narración del Éxodo se consideraba como la recopilación de la diferentes versiones que sobre estos hechos conservaban las tribus de Israel, con la añadidura del pasaje de las tablas de la ley dentro del periplo del viaje.; y cuya explicación está todavía  vigente en muchos grupos religiosos. Pero la veracidad de muchos, si no de todos, los acontecimientos ocurridos creaban infinidad de dudas, así  durante los años 1970 y 80, cuando muchos de los estudiosos comenzaron a abandonar las ancestrales narrativas del Genesis, como una explicación del comienzo de la vida en el segundo milenio a.c , todavía se consideraba en determinados circulos academicos que el Exódo pudo producirse entre los años 1.500 y 1200 a.c. (Edad de Hierro I y últimos episodios de la Edad del Bronce).

Los cambios, como siempre, se intuían. La frustración que ocasionaba el tradicional pensamiento acerca del éxodo como fuente de información y su inconsistencia en determinados temas, produjo, en los años 70.., una reflexión acerca de como reconducir su estudio: Bien como un acercamiento desde el punto de vista canónigo cristiano, como hasta ese momento, ó bien basándose sobre los conocimientos ya adquiridos en el estudio de los grupos étnicos asentados en Oriente Medio. Así, con una especie de premura, se intenta entender la relación de la Biblia hebrea y su pasado, produciéndose dos posiciones extremas: Por un lado, los que con estudios someros consideran que la Biblia fue escrita en tiempo de los Persas ( siglo VI al IV a.c.) y por tanto su conocimiento de tiempos anteriores no son fiables e incluso considerándolas como una recreación ficticia ó por otro, los que opinan que Israel existió en la Edad de Hierro (siglo XII a VI a.c.)

La arqueología ha sido enormente utilizada para establecer vínculos entre los textos bíblicos y la realidad del mundo bíblico, empezando por ejemplo con la famosa “Estela de Israel” ó “Estela de Merneptah” (siglo XIII a.c.) que contiene la alusión más antigua del término “Israel” en una victoria en Canaan (Bien es cierto que no utiliza el determinativo egipcio para “pueblo extranjero” si nó como gentilicio..) intentándo una conexión entre Israel y la “tierra prometida”, pero lo que es preclaro es  que existen en la actualidad nulas narraciones escritas por las que sostener la idea de una salida de Egipto y su periplo del Sinaí. Por otro lado, tenemos la evidencia de más de treinta mil kilometros cuadrados de excavaciones realizada durante el último siglo, en la peninsula del Sinaí, sin  aparentemente encontrar movimientos de un grupo de población desde el oeste del Delta del Nilo en dirección a Levante y muchos menos durante La Edad, Media ó Superior, del Bronce (incluyendo Goshen, Pithon, Rameses y Mar Rojo), mientras que por el contrario, si tenemos conocimiento  en Kadesh, Barnea, el gran oasis al norte del Sinaí, asi como de importantes muestras de asentamientos en el perimetro de Canaan  (de acuerdo con pasajes del libro de los Números). Por lo que se puede concluir que las evidencias, en Egipto y Sinaí ,del acontecimiento del Éxodo son negativas.

Referencias: Carol Meyers “Exodus” Cambridge University Press.

Septiembre 2, 2009

Oxirrinco, Cultura en la basura

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Convertida en aldea con el nombre de El-Bahnasa, Oxirrinco forma parte, en muchos de sus aspectos, de ese reencuentro de la Arqueología con el conocimiento de la cotidianidad en el estudio de los asentamientos.

Conocida por sus antiguos moradores como “La Gloriosa e Ilustradísima Ciudad” se ha conseguido através de la investigación rehacer una historia que se remonta a los tiempos del Imperio Nuevo egipcio y cuyo cénit llegó en el siglo XIII con los mamelucos. Fué a través de hallazgos fortuitos y el peculiar clima de la zona lo que hizo posible el descubrimiento (inacabado todavía..) y conservación de los miles de textos en papiro que componen el “Tesoro de Oxirrinco” y que están siendo recopilados en la obra “The Oxyrhynchus Papyri” cuya primera edición apareció en 1898. Teniendo en cuenta que el volumen mas reciente , el LXXII , se ha publicado recientemente en el año 2008 – aunque se espera publicar alrededor de cuarenta volúmenes más fruto de lo rescatado -, esta circunstancia no hace percibir la importancia del yacimiento. Obras que se consideraban destruidas ó desaparecidas durante la Edad Media como “la Constitución de Atenas” de Aristóteles, “Mimiambos” de Herodas ó las “Odas” de Baquílides y que eran conocida su existencia por citas de otras fuentes, fueron rescatas de antiguos vertederos que rodeaban la ciudad antigua.

Todo comenzó el 11 de enero de 1897, cuando B.P. Grenfell y A.S. Hunt comenzaron a excavar una loma y enseguida afloraron a la superficie una hoja de papiro que contenía un texto desconocido, los “Logía” ó “Dichos de Jesús” ( Evangelio apócrifo de Tomás) y poco despúes otra hoja con un pasaje del Evangelio de Mateo. Escribía Grenfell en su diario:

Durante nuestra anterior estancia en la zona, respetamos el montículo adyacente al actual cementerio mahometano porque se su cima había varias tumbas, entre ellas la de un jeque venerado como un santo. No obstante, una de la laderas de ese montículo linda con estrato del terreno con numerosos papiros de los siglos II y IV d.c, bajo el cual hay otro estrato con vestigios del siglo I. Una característica interesante de los papiros hallados en los estratos superiores es la gran cantidad de fragmentos literarios que contienen, sobre todo, pasajes de obras clásicas ó teológicas, algunos escritos en latín… “

El 13 de enero de 1905 escribía:

Poco después de la puesta de sol, a unos dos metros de la superficie, localizamos un lugar donde en el siglo III d.c., alguién volcó un cesto repleto de rollos de papiro. Era imposible estimar la importancia del hallazgo a la escasa luz del crepúsculo… Los papiros , como es habitual, habían sido desgarrados antes de tirarlos a la basura; sin embargo, entre centenares de fragmentos más pequeños encontramos la parte central de dos rollos, cada uno con diez ó doce columnas, además de otros pedazos con cinco ó seis columnas, y muchos más con una o dos columnas..”

Juntando las piezas se obtuvieron doce rollos completos. Aparte de obras de Tucídides, Platón y Socrates, estos rollos contenían varias obras maestras que se consideraban perdidas desde la Edad Media: Los “Peanes” de Píndaro, la “Hipsípila” de Eurípides y una anónima “Historia de Grecia”, posteriormente, en otro vertedero, aparecieron gran cantidad de textos: Cantos de Safo, Alceo e íbico, ditirambos y odas al vino de Baquílides, doctas elegías y mordaces sátiras de Calímaco, sermones en verso del cínico Cércidas, etc. obras que de nuevo se consideraban perdidas, resumiendo alrededor de quinientas mil piezas y fragmentos, junto con un surtido número de objetos contidianos que permitían unir los textos con sus pretéritos poseedores: Peines, anillos, dados, llaves, candiles, amuletos, pinzas, así como bustos, estatuillas de bronce y arcilla, una trampa para pajaros, moldes para falsificar moneda, etc..

Bien es cierto que en un principio lo que se buscaba era encontrar, a similitud de Al-Fayum, textos sagrados – A principios de la Edad Media, Oxirrinco contaba con un obispo, treinta iglesias, y según algunas crónicas, diez mil monjes y veinte mil monjas hecho que concuerda con la extensión la antigua necrópolis cristiana – y dieron con otro “tesoro”.

Referencias: “City of the Sharp-Nosed Fish” Peter Parsons (2007)

Junio 22, 2009

Diez leyes de la historia de España

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Diez premisas que se cumplen a lo largo de la historia de España según el periodista y profesor de la Universidad de Barcelona ( en otras cosas…): Don Pedro Voltes Bau.

Ley primera: “El abstenerse de hacer algo equivale a hacer otra cosa”. Buen número de españoles, incluso gobernantes, han entenido que la abstención de actuar ante un tema significaba la cauta omisión, algo así como una página en blanco, un prudente silencio. En realidad, tales inhibiciones han constituido sendas acciones que operaban en otro sentido y con otro resultado concreto y tangible (Veánse los libros de Garret Hardin) Nuestro presente es fruto de miles de abstenciones del pasado.

Ley segunda: “En la vida histórica no se da nada de balde, ni nada que salga gratis” Siempre hay alguien ( presente ó futuro) que paga la fiesta y siempre se dá ésta por algo y para algo. Esta ley de la economía que mejor ilustrada por la vidas que por los escritos de los economistas antiguos y actuales.

Ley tercera: “Ninguna guerra la gana nadie a largo plazo. Si alguien quiere guerra, acabará habiéndola” Estas ideas, pesimistas como el estudio de la Historia, son un traslado a la misma del célebre segundo principio de la termodinámica.

Ley cuarta: ” Al hacer una cosa, siempre se hacen varias cosas” ( Los ecólogos tienen la palabra sobre esto)

Ley quinta: En la historia de España falla a veces la conocida Ley de Murphy, según la cual “En un sistema complejo, si algo puede ir mal, irá mal” y tampoco se cumple siempre su corolario que ” si las cosas van mal en alguna parte, acabarán yendo mal en todas partes” Por excepción, junto a nuestros abundantes infortunios, se han dado en la historia nacional unas cuantas veces la posibilidad que las cosas fueran mal y , en cambio, no ha ocurrido así.

Ley sexta: “En este país ( y en otros) se tiende a no creer en los peligros hasta que no han causado su efecto”. Esta ley es un extracto de las moralejas de diversas fábulas instructivas.

Ley séptima: “Lo normal, correcto y justo es perder en los juegos donde se tiene pocas probabilidades de ganar” Lo contrario pondría las matemáticas “patas arriba”

Ley octava: “Todo régimen imperante en España ha desginado como enemigos suyos a cierta multitud de españoles”

Ley novena: ” Los criterios de conducta menos exigentes deslojan en España a los más exigentes” (Transposición a lo política-social de la Ley de Gresham: “La mala moneda expulsa de la circulación a la buena”) De acuerdo con esta norma, en la vida colectiva española las gentes se conducen conforme a la tabla de valores más estimados por la masa. Los superiores imitan a los inferiores.

Ley décima: En la vida histórica española no se cumple siempre el principio de Peter: “Todo empleado inserto en una jerarquía tiende a ascender hasta el nivel de incompetencia” Aquí se puede seguir ascendiendo mucho más arriba del nivel de incompetencia. Cabe incluso que, si el fracaso causa algún efecto significativo, sea en son favorable y simpático. Nada está peor visto que la capacidad y el éxito.

Añade el autor: ” El que estas diez leyes se cumplan en la historia de España no significa que sean peculiares de ella y que no se dén también en otros órdenes y áreas de la vida”

Texto fusilado de ” La historia inaudita de España” (1984) Pedro Voltes

¿Os suena alguna circunstancia que cumpla todas ó parte de estas leyes..?

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