Lampuzo

Marzo 29, 2009

Valor Neto y deuda hipotecaria

Archivado en: Economía, Esto es lo que hay, Opinion, Recesión, Reflexiones — lampuzo @ 1:07 pm
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Caja Madrid y Santander han dado el pistoletazo de salida para la caída de los precios inmobiliarios. Decisión, que por previsible, no deja de ser un toque de atención y que somete al mercado a una adecuación forzosa con el fín de salir indemnes de este periodo de ayuno y constricción, mediante la venta rápida de unos activos no deseados, consecuencia de impagos y embargos ó como en otros casos, el apoyo de emergencia a determinados proyectos dentro del sector que, de no prestárselos, tendrían muchas posibilidades de engrosar esa lista.

Así tenemos venta de viviendas con reducciones del 40% sobre el precio de tasación con el fín de deshacerse de unos activos con un futuro deflacionario y posibilitar una adecuación del riesgo asumido por hipoteca -disminuye el importe hipotecario concedido, disminuye el riesgo – y por otro las asociaciones del banco de sede en Cantabria, que no cántabro, con promotores inmobiliarios para aunar venta con la concesión de unas hipotecas con un alto interés que “acolchonan” el riesgo y que en resumidas cuentas, forman parte del principio del fín de la burbuja y el mercado inmobiliario como hasta ahora se conocía en España.

La decisión, por parte de las instituciones de crédito, de “desempolvar” sus divisiones inmobiliarias durante las épocas recesionarias no son “balsamo de Fierabras” si nó que forman parte de los ya archiconocidos, por los analistas bancarios, periodos de decadencia dentro los ciclos económicos, pero en este caso, con una salvedad definitoria: La perentoria necesidad en la venta que reflejan los movimientos antes mencionados y que dibujan un panorama mucho mas aciágo para las economía española que en otros momentos históricos anteriores y premoniza la caída en barrena de los precios de las viviendas y nó como sería aconsejable, un pausado descenso. Si ha esto unimos los comentarios de la ministra de la Vivienda, felicitándose de una rápida “desaceleración” de los precios en el sector (sector que supuso dentro del crecimiento español una tasa aproximada del 20%, del conjunto y cuyo valor debería haber rondado el 4% para no ser un crecimiento dependiente) nos dibuja un futuro contrahecho.

Todos podemos estar mas ó menos de acuerdo con la necesidad de adecuar los precios de la vivienda a la realidad española, como de otros muchos sectores como por ejemplo el alimentario, y de esta manera ser consecuentes con el mercado interno y el bolsillo español, pero la cuestión esta en las repercusiones y condicionantes que esta circunstancia supondrá en la relación “hipotéca emitida” versus “precio de mercado” y que nos dá una segunda lectura: La convicción, por parte de los bancos, que los españoles difícilmente podrán asumir la deudas contraídas durante los diez últimos años ante el periodo de depresión mundial que se avecina y que, por esta y otras razones, se ha optado por una reconversión con tintes a lo “tierra quemada” que tendrá como consecuencias inmediatas que muchos ciudadanos verán crecer sus deudas muy por encima del VNC actúal ó futuro, de los bienes adquiridos.

Otro factor a tener en cuenta es la esclavitud financiera que para las familias supone, según el régimen español, los deberes adquiridos a la concesión de un hipoteca y que ante la imposibilidad de deshacerse del bien por la caída de los precios del mercado ante el inminente exceso de oferta, a lo que hay que unir el “buen hacer” en este sentido de las políticas bancarias antes mencionadas, supondrá un aumento de las suspensiónes de pagos ó la quiebra técnica de muchos hogares.

No debemos llevarnos a engaños con la posibilidad de acogerse a las medidas gubernamentales de retraso en el pago de las cuotas, que basan su planificación en una pronta recuperación de la económia, y que no son, como el caso los famosos proyectos de ayuntamientos, mas que “pan para hoy y hambre para mañana”, porque la realidad parece extenderse a mas largo plazo que las ñoñas aseveraciones del partido en el gobierno y que no hace más que retrasar lo inevitable y llevar a peores escenarios una realidad acuciante. Otra posibilidad es la subvención de las hipotecas para gente en mala situación económica, solución incomoda y demasiado extensa entre la ciudadanía para su concesión, mas que otra cosa porque, según las posiciones del gobierno, es preferible financiar a empresas para que mantenga los puestos de trabajo aunque sea bajo una situación de precariedad.

En resumidas cuentas, la rueda sigue girando e inexorablemente tritura a los siervos de la gleba. Siervos que tuvieron en los últimos años un espejismo tanto libertario como de exuberancia adquisitiva y que los ciclos del sistema económico en que vivímos, vuelven a poner en su sitio.

Marzo 19, 2009

La economía del saqueo

Resulta espeluznante comprobar la normalidad y la aceptación con que los españoles se toman los avatares de la actualidad económica que aunque pudiera parecer que esta actitud sea atribuida a la resignación ante la imposibilidad cierta de poder inclinar la balanza de los acontecimientos, esto no es así. La realidad llega mas lejos.

Esto es comparable a las economías de fronteras que se practicaba durante los tiempos convulsos de la oscura Edad Media donde los labriegos esperaban, un día si y otro también, el pillaje de asaltantes y bandoleros y esto en el caso que no fueran sus propios señores feudales los que reclamaban sus cosechas, por el bien de reino, en sus luchas intestinas. Comparable, su actitud, a la de los combatientes en una gran guerra donde la crueldad endurece sus sentidos y transforma su humanidad en bestialismo con el fin de salir indemnes y ante el futuro esperanzador de volver a la normalidad de sus vidas.

La habitualidad con que se observa en nuestros días las tropelias de poderosos, nos acercan a dichos tan del barroco español como “El que no roba es que no puede” ó “Al español no le dés, pónle donde haya”. Adagios paralelos en el tiempo con la destrucción del Estado y de la decadencia, con el imperio del mas fuerte y la eugenésia del débil ó inadaptado, con la adquisición de hábitos para la subsistencia, acompañados de la autoamputación de tus derechos para capear los tiempos.

Cuando la consciencia te dice que nadie oirá tus justas razones y que nadie pondrá coto a los desmanes, por su imposibilidad de alzar la cabeza hundida bajo el peso de la ignominia. no te queda mas remedio que adaptarte a la inmoralidad de sus actos ó perecer arrastrado bajo las cuadernas de un barco que se hunde.

Siempre he dicho que es pretencioso coger la bandera del liderazgo de un pueblo, pero siempre que haya honestidad en el acto, son perdonables los errores, pero cuando esa convocación viene acompaña de la soberbia y la prepotencia, sus consecuencias son nefastas.

Si el que coge la bandera basa su sentido del deber en “conservar” los derechos adquiridos de poderes ó instituciones, significará que la lucha por la igualdad es una quimera y que la rendición será otro piedra más que la opresión pone en nuestro camino.

Así, mientras que no se persiga con dureza la economía del saqueo y a quién la respalda, esta no será mas que la confirmación que no hay futuro de cambio para la humanidad, porque y esto es así, aunque sólo queden ellos, relativamente, siempre habrá alguno mas desfavorecido a quién saquear.

Febrero 7, 2009

Concepto de estructura

Archivado en: Economía, Esto es lo que hay, Opinion, Recesión — lampuzo @ 12:18 pm
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Existe una peligrosa tendencia por parte de los neocom y liberales de desvirtuar la perentoria necesidad de cambiar las estructuras económicas españolas con atacar los derechos de los trabajadores. Cuando en una economía como la española que desde siempre ha basado su crecimiento en el bajo coste de la mano de obra, y que en los últimos diez años de mano del gobiernos conservadores ó “socialdemocrátas” han acentuado este hecho apoyándose en sectores como la construcción y los servicios, es de un cinísmo y una hipocresía despreciable.

Si a esto unimos el desbocado aumento de una inmigración de igual manera y en su inmensa mayoría de baja cualificación que ha sido destinada a abaratar estos mismos costes y que son victimas – víctimas, porque todo el que tiene que dejar su casa y su tierra para conseguir un vida digna es víctima de la circunstancias -, de una nueva versión peninsular del “El Dorado” e incentivada y permitida por estos mismos gobiernos con el fín de sabotear un incremento salarial de los trabajadores autóctonos ante la demanda que se entreveía como consecuencia de las intenciones de crear un bollante sector inmobiliario con fines claramente especulativos y que en ningún momento ha sido consecuente con la dimensión del mercado de vivienda residencial y de ocio español.

El crecimiento del sector inmobiliario y de la construcción, así como de los servicios inherentes al anterior, han producido un incremento económico débil y ficticio destinado a absorber los capitales que en época de bonanza en Europa buscaban un alto redimiento. Este aportaciones de capitales han propiciando datos macro económicos que, aunque engañosos, han justificado el bien hacer en materia económica de gobiernos del partido popular y que por el lado socialista tampoco ha sido puestos en tela de juicio porque muchos han sido los beneficiados - Bancos, Ayuntamientos, Comunidades Autónomas y otros grandes propietarios de suelo, etc -. y que si se es justo, yo no desdoro como punto de partida para una política de transformación de la estructura económica a largo plazo pero lo que si es cierto es que la realidad ha sido muy distinta y lo que se ha hecho ha sido devorar todos estos recursos en proyectos poco productivos ó en el peor de los casos, se han visto sumergidos “en el lado oscuro” de lo que se viene a denominar como “La cultura del ladrillo” (Cultura que como hecho colateral ha esquilmado a los españoles en busca de su primera vivienda y ha fomentado el endeudamiento, así como el consumismo salvaje)

Con todo esto, sucede lo que sucede en todo ciclo económico de economía capitalista y llegamos a los periodos recesionistas. Periodo de recesión, ¡Que mala suerte..!, que es uno de los dos periodos de mas intensa corrección en los mercados financieros desde los tiempos del Crack de Wall Street del 29 y que ha cogido a todos con la guardia baja sobrepasando las mas funestas previsiones. Si ha esto añadimos que nos ha tocado un gobierno “para gastar” que no para gestionar los embates de tan rigurosa circunstancia y que nos aboca a un fantasmagórico futuro. Pero la alternativa no es mejor…

¿Que nos proponen los conservadores?

Visto que no hay dinero para acometer las reformas en las estructuras del entramado económico español mediante la creación de empresa de alto poder añadido - Técnologías, industria pesada autóctona exportable, etc- y salir de nuestra dependencia decimonónica, que mejor que volver a los métodos sempiternos: Flexibilización del mercado laboral, contención en el gasto social, incentivación del mediocre empresario español mediante políticas fiscales y subvenciones, expendientes de regulación de empleo, despido libre, etc. En definitiva lo que en terminos sociológicos podríamos definir como “Optimización de las estructuras y recursos económicos” ¿ Y que recursos tiene la economía española? El sufrido, y ya desmotivado, obrero español.

Enero 9, 2009

El nuevo capitalismo

Ó como “moralizar” el capitalismo. Es la idea de “refundación” del actual sistema económico por parte de Nicolas Sarkozy, Angela Merkel y el último ex-primer ministro inglés en la conferencia efectuada en París con el lema: “Nuevo mundo, nuevo capitalismo”.

La conferencia creará tres mesas de debate con unas sugerentes premisas: “Los valores del capitalismo”, “Mundialización y justicia social” y ¿Como se puede regular el capitalismo? en una busqueda de la cuadratura del circulo y en la que se insiste que el sistema y sus instituciones, son buenos – Aclarando sus buenos haceres en la postguerra del último gran conflicto mundial – y que basta un suscinta reforma para conseguirlo

Baste aclarar que dentro de tan loables esfuerzos se mezclan conceptos como estado del bienestar, justicia social, etc.. junto con la “adecuación” de las presentes correlaciones de poder y de toma de decisión sobre el conjunto de la economía mundial y que esto, en definitiva, es a lo que vamos, lisa y llanamente, ante la evidencia del derrumbamiento de la economía estadounidense a manos del instigador, por excelencia del último siglo, de los cambios en las estructuras de poder a nivel mundial: Las burbujas inmobiliarias y sus consecuencias a nivel financiero.

Y aquí hago un inciso para comentar que los mismos Estados Unidos llegarón a su presente situación, en la escala de toma de decisión económica y política, tras la burbuja inmobiliaria en Europa allá por los primeros años del siglo XX y sus paralelas consecuencias con lo que acontece actualmente.

Es evidente los problemas estructurales por los que está pasando la primera economía mundial y cuyo último dato es el incremento espectacular del desempleo del que no se conocía cifra igual desde la terminación de la Segunda Guerra Mundial y a los que hay que unir el duro correctivo financiero sufrido por la crisis ninja, su perpétuo y multimillonario déficit exterior, la falta de inversión, en los último 30 años, en infraestructuras y servicios sociales, – El grueso de la líneas de alta tensión americanas datan de los años 60 – así como el exorbitante presupuesto de Defensa, acentuado por la últimas intervenciones militares en Oriente Medio y Asía. Por tanto, este es el momento para sugerir mas voz y mas voto, incluido los países con economías emergentes, en el concierto mundial y tan se va hacer en la próxima cubre del G-20 a celebrar.

Evidentemente nada va a cambiar dentro de las directrices actuales del sistema capitalista, porque ,aunque la idea sea crear nuevas instituciones, estas nuevos estamentos sólo servirán para ser testigos y controladores de ese nuevo sistema de “pesos” y en el mejor de los casos nos puede ofrecer, tal vez, ese barniz “social” del que se vanagloria Europa pero poco más. Nada nuevo, por tanto, en el horizonte .

Enero 1, 2009

Una recesión anunciada

Hemos hablado tanto de desaceleración, sintomas negativos en los índices económicos, crisis que casi, en noviembre, se no ha paso por alto la contracción del PIB español en un 0,2%. Aunque la cifra, como todas las cifras y estadísticas estatales, ha sido harto benévola con la gestión del gobierno, de esto no me cabe la menor duda, esta aséptica cifra – en consonancia con el resto de los principales países de la comunidad europea- no me hace mas que sospechar del duro correctivo que supondrá el porcentaje de bajada al cierre del año.

Banco de España y gobierno nos han afirmado, muy a su manera y embozándose en la publicación de las cifras oficiales en el transcurso del próximo febrero, que posiblemente hemos entrado, técnicamente, en recesión. Una recesión que era tan evidente a los ojos de tirios y troyanos que esto no va a suponer que nadie se derrame ceniza sobre su cabeza, ni que se entre en un general proceso catatónico porque ya se han cuidado muy mucho de ir dosificando a la población, si no se está sufriendo directamente en las carnes, de unas conclusiones dignas de un anatómico forense.

Ya no es que las cifras, que yo manejo, nos estén hablando de un decremento del 0,6 al 1% en el cuarto trimestre del 2008, si nó que, y en boca del Sr. Solbes, debemos positivizar el hecho de la caída de la inflación y de los tipos de interés, añadiendo que, después de todo, no ha sido un año tan malo, Esto.., esto es lo realmente peligroso y es peligroso porque esto datos son consecuencia de un contexto de parón generalizado de la actividad y en el que, todavía, existe un déficit por cuenta corriente superior a los 85.000 millones de euros y que este año se ha incrementado, increíblemente, en un 4,3% y lo que conlleva esta cifra en cuanto a las necesidades de financiación en la actual situación global. Si ha esto añadimos la perentoria necesidad de incrementar el déficit público – que termina el año por encima del 3% – para mantener la inversiones, junto con el progresivo descenso de las recaudaciones del fisco, por inactividad empresarial, paro etc., nos llevan a conclusiones mucho mas cercanas a la depresión que a una recesión ya sobre pasada por los acontecimientos, esto, ya.., son palabras mayores con las que no se puede seguir manteniendo la actual retórica gubernamental

Desafortunadamente, las implicaciones del actual equilibrio de poder, no son el mejor punto de partida, y me estoy refiriendo a las recientes consultas sobre la financiación de las autonomías, porque son muchas las promesas puestas encima de la mesa y poco el dinero a repartir. Dinero este que se está supeditando a la política que no a la correcta redistribución de esos fondos y que forma arte y parte de esa voracidad electoral que está por encima de los intereses generales. Eso sí, parte de estas concesiones están vinculadas a la posibilidad, por parte de los gobiernos autonómicos, de incrementar los impuestos indirectos y los precios de los servicios que se dan al ciudadano , impuestos y servicios que inciden directamente en las clases mas populares y que están estrechamente relacionados con el consumo y la economía familiar, y que paradógicamente, es una de las claves para salir de esa recesión. De juzgado de guardia.

Asi pues, con una inflación de entre un 2,4 y 2,6%, los precios de algunos servicios básicos, cuyo incremento se ha aprobado por orden ministerial, oscilan entre el 3,4 y 3,5% de la energía eléctrica (que en los último meses ha subido su recibo en un 20%), el transporte ferroviario – incluyendo cercanías -: 6,28%; Los peajes de autopista: 4,46%; Los servicios postales: Un 3,22%, los impuestos del tabaco, etc.., aunque bien es cierto que bajan las gasolinas, el butano y el gas natural, pero esto como consecuencia de la bajada global de productos petrolíferos después de haber triplicado sus precios durante los últimos meses y como consecuencia de indicativos de reducción mundial del consumo y el exceso de oferta,exceso que será rápidamente corregido con una disminución de la producción, pero lo mas importante es que el incremento producido en los productos de primera necesidad supuso el barril a los 150 $, no tiene visos de seguir el proceso contrario, con lo que las alzas acumuladas del 22% de media, se mantendrán, sin ninguna medida por parte del gobierno.

Si a esto unimos lo ya tan conocidos y expuestos hasta la saciedad, y no por esto fuera de la realidad, enquistados problemas estructurales, una función pública sobredimensionada, la falta de competitividad, la precariedad laboral en el sector privado, la burbuja inmobiliaria e hipotecaria,etc y la causas externas: La crisis financiera internacional y su correspondiente proceso de ajuste económico por final de ciclo capitalista, hacen de los próximos meses una dura prueba para el ciudadano.

Mientras tanto ZP, es feliz, como niño con zapatos nuevos, y así en un artículo de fin de año nos lo transmite, ante la llegada de un nuevo compañero de viaje en ese “progresismo” que tantos buenos momentos nos ha hecho y nos hará pasar. P(SO)E y democrátas de la mano, una nueva fantasía mesiánica para pollos sin cabeza.

P.d. Hoy seis de enero, la cifra adelantada de la inflación se sitúa en el 1,5%, esta cifra ahonda más en las diferencias entre los incrementos planteados anteriormente en este blog y las cifras que se van a manejar en los convenio colectivos, muy oportuna.

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