España, siempre atractiva para la inversión en tecnología punta en todos los sectores, ha conseguido superar un nuevo reto con la adjudicación de 35 casinos en los Monegros. Este nuevo proyecto ecológico permitirá que lo que hasta hora era un desierto se convertirá en un vergel con la creación de campos de golf, piscinas, jardines y fuentes. La iniciativa ha sido saludada con gran entusiasmo porque permitirá poner en práctica todos los conocimiento que sobre reciclaje hemos ido acumulando durante estos años y que debido a la caída del sector de la construcción creíamos perder.
Por otro lado, y siempre en beneficio de los españoles, se crearan al alrededor de 30.000 puestos de trabajo que beneficiarán sobre todo al sector servicios y que además se complementarán con la creación de nuevas plazas hospitalarias que permitirán asumir el incremento que la excelencia en determinadas ramas de la medicina española empieza a ser reconocido en el mundo entero. La intención es que el cliente de estos establecimientos conozca el salto cualitativo que ha dado España en estos últimos años, sin denostar nuestra apreciada hospitalidad, por lo que el recibimiento consistirá en los platos que vuelven a ser tradicionales en nuestra mesa como el conejo, el puré de almortas y el plato de gachas. Se ha cuidado mucho la posibilidad que los clientes puedan hacer sus transacciones, durante el tiempo que permanezcan con nosotros, en cualquier tipo de divisa para evitar, en la medida de lo posible, uno de los problemas que se está enquistando en nuestra sociedad que es el cambio al euro.
A raíz de lo anterior y con el fin de evitar desajustes económicos familiares, se ha decidido por parte de las autoridades prohibir el consumo en bares, de cafés y bocadillos de media mañana, sin ir con lo justo ó invitado. No se puede permitir en un país que inventó la Inquisición y la gripe española que unos desaprensivos nos avoquen a un incremento galopante del IPC y a un deterioro de la sociedad del bienestar. Como dice el dicho: “Es que algunos nos saben ni tenerlas”.
