De “Desayuno con alegría”y “A la tarde, alegría” de la inefable Leticia Sabater, hemos pasado a alegría todo el día… Cierto es, que el positivismo es un arma fundamental para “capear” las vicisitudes de la vida, pero de ahí, a la arenga parvularia debe haber un trecho responsable. Tampoco es cuestión de tomarse la situación como un valle de lágrimas en espera de redención, pero me temo que el jubileo desmedido está más cerca del “Pan et Circus” y eso que teniendo en cuenta las últimas subidas del cereal en el mercado, me dá la sensación que no nos va quedando mas que el “Circus”.
Que conste que yo respeto mucho al que lucha por sus intereses, pero me parece mas considerado el “menos festas e mais trabaihar” como eslogan que los afectos del bien nacido a su proveedor de nevera, que quiero entender que se basan en el dicho de “Que no hay mal que cien años dure”, aunque me gustaría recordarles otra frase: “En cien años todos muertos”.
Ya el otro día comentaba, yo, con un visitante la importancia de la tolerancia en las ideas y la discusión en los hechos y echando un vistazo a la pirámide de Maslow de los españoles, “por muy en buen estado que tenga uno las vísceras” que decía Pepe Carvalho (ahora que se está poniendo, otra vez, de moda la novela negra) no es de recibo la admisión del mamporrerismo a costa del adormecimiento sensorial. Hay que tener muy en cuenta que es al español de a pie a quién se le pide, constantemente, que soporte la dureza del camino, por lo que yo no le pisaría mas la cola al ratón no vaya a crecerle los dientes.
P.d. Buscando como expresar, en mi ignorancia, ciertas ideas. Me he encontrado en una página que “por su hechos los conoceréis”, la expresión “Quien tiene las palabras tiene un tesoro“, y que dejan mi vergüenza sin posibilidad de cita. Como supongo que todas nos las podrá utilizar a la vez, aunque algunos lo intentan y se llama “verborrea”, le deseo de todo corazón que el resto de las “monedas” le quepan todas en el culo.