Oxirrinco, Cultura en la basura

Convertida en aldea con el nombre de El-Bahnasa, Oxirrinco forma parte, en muchos de sus aspectos, de ese reencuentro de la Arqueología con el conocimiento de la cotidianidad en el estudio de los asentamientos.

Conocida por sus antiguos moradores como “La Gloriosa e Ilustradísima Ciudad” se ha conseguido a través de la investigación rehacer una historia que se remonta a los tiempos del Imperio Nuevo egipcio y cuyo cénit llegó en el siglo XIII con los mamelucos. Fue a través de hallazgos fortuitos y el peculiar clima de la zona lo que hizo posible el descubrimiento (inacabado todavía..) y conservación de los miles de textos en papiro que componen el “Tesoro de Oxirrinco” y que están siendo recopilados en la obra “The Oxyrhynchus Papyri” cuya primera edición apareció en 1898. Teniendo en cuenta que el volumen mas reciente , el LXXII , se ha publicado recientemente en el año 2008 – aunque se espera publicar alrededor de cuarenta volúmenes más fruto de lo rescatado -, esta circunstancia no hace percibir la importancia del yacimiento. Obras que se consideraban destruidas o desaparecidas durante la Edad Media como “la Constitución de Atenas” de Aristóteles, “Mimiambos” de Herodas o  las “Odas” de Baquílides y que eran conocida su existencia por citas de otras fuentes, fueron rescatas de antiguos vertederos que rodeaban la ciudad antigua.

Todo comenzó el 11 de enero de 1897, cuando B.P. Grenfell y A.S. Hunt comenzaron a excavar una loma y enseguida afloraron a la superficie una hoja de papiro que contenía un texto desconocido, los “Logía” o “Dichos de Jesús” ( Evangelio apócrifo de Tomás) y poco después otra hoja con un pasaje del Evangelio de Mateo. Escribía Grenfell en su diario:

Durante nuestra anterior estancia en la zona, respetamos el montículo adyacente al actual cementerio mahometano porque se su cima había varias tumbas, entre ellas la de un jeque venerado como un santo. No obstante, una de la laderas de ese montículo linda con estrato del terreno con numerosos papiros de los siglos II y IV d.c, bajo el cual hay otro estrato con vestigios del siglo I. Una característica interesante de los papiros hallados en los estratos superiores es la gran cantidad de fragmentos literarios que contienen, sobre todo, pasajes de obras clásicas ó teológicas, algunos escritos en latín… ”

El 13 de enero de 1905 escribía:

Poco después de la puesta de sol, a unos dos metros de la superficie, localizamos un lugar donde en el siglo III d.c., alguien volcó un cesto repleto de rollos de papiro. Era imposible estimar la importancia del hallazgo a la escasa luz del crepúsculo… Los papiros , como es habitual, habían sido desgarrados antes de tirarlos a la basura; sin embargo, entre centenares de fragmentos más pequeños encontramos la parte central de dos rollos, cada uno con diez o doce columnas, además de otros pedazos con cinco ó seis columnas, y muchos más con una o dos columnas..”

Juntando las piezas se obtuvieron doce rollos completos. Aparte de obras de Tucídides, Platón y Socrates, estos rollos contenían varias obras maestras que se consideraban perdidas desde la Edad Media: Los “Peanes” de Píndaro, la “Hipsípila” de Eurípides y una anónima “Historia de Grecia”, posteriormente, en otro vertedero, aparecieron gran cantidad de textos: Cantos de Safo, Alceo e íbico, ditirambos y odas al vino de Baquílides, doctas elegías y mordaces sátiras de Calímaco, sermones en verso del cínico Cércidas, etc. obras que de nuevo se consideraban perdidas, resumiendo alrededor de quinientas mil piezas y fragmentos, junto con un surtido número de objetos cotidianos que permitían unir los textos con sus pretéritos poseedores: Peines, anillos, dados, llaves, candiles, amuletos, pinzas, así como bustos, estatuillas de bronce y arcilla, una trampa para pájaros, moldes para falsificar moneda, etc..

Bien es cierto que en un principio lo que se buscaba era encontrar, a similitud de Al-Fayum, textos sagrados – A principios de la Edad Media, Oxirrinco contaba con un obispo, treinta iglesias, y según algunas crónicas, diez mil monjes y veinte mil monjas hecho que concuerda con la extensión la antigua necrópolis cristiana – y dieron con otro “tesoro”.

Referencias:

“La Ciudad del Pez Elefante” Peter Parsons (2009)

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s