Dilmun, “El Paraíso del dios Enki”. Una conjetura sobre el origen de los sumerios.

«¡Sagrada es la ciudad, como sagrado es, también, el propio Dilmun. Sagrado es Sumer, como sagrado es, también, el propio Dilmun! ¡Fue entonces cuando , en compañía de su única, se estableció aquí. Cuando Enki, junto a su esposa, se estableció aquí,  esta región se convirtió en pura y luminosa! ¡Cuando Enki se estableció en esta región junto con Ninsikila,  está región se convirtió en pura y luminosa!… » Principio del poema “Enki y Ninhusarg”. Texto sumerio de Nippur, primera mitad del siglo XX a.c.

Este texto continúa con la descripción de las condiciones de la región de Dilmun/Tilmun, si bien la presente interpretación, N. Kramer y J. Bottéro,  mantiene una versión más vinculada a la “colonización de una tierra virgen”En relación con el término “Ninsikil”, “La Diosa Pura”, posiblemente un epónimo de la compañera de Enki, Ninhusarg(a) – , mientras F. Lara Peinado ,  nos propone, tal vez, una lectura tendente  a una concepción más “paradisíaca en su misticismo” que exclusivamente terrenal.  Con independencia de aceptar una de éstas dos tendencias,  y  ante las referencias arqueológicas, resulta evidente que hablan de una región que tiene una “existencia física”.

Anverso de tablilla proto-cuneiforme sumeria, periodo de Uruk III.  3.100-3.000 a.c. Musée du Louvre

Las primeras referencias históricas a la región de Dilmun las encontramos en  los antiguos textos mesopotámicos realizados   en proto-escritura cuneiforme y  fechados entre el año 3300-3000 a.c. en el periodo de Uruk IV. En estas tablillas de barro cocido figuran  representaciones  ideográficas de la región dilmunida, vinculándola con un concepto de “virginidad”“sikil” en sumerio.  – En la imagen de la izquierda se puede ver  el ideograma: Segunda columna empezando por la izquierda, primera celda, primer ideograma de la segunda fila de signos -. Este texto corresponde  a una relación de mercancías y su procedencia,  fruto de  un  comercio exterior sumerio  que se extendía en su vertiente sureste hasta los actuales Irán, India y Pakistán, en los limites de sus costas del Mar Arábigo y/o del Océano Indico,  así como a otros territorios tales como el “País de Shubur” en los cursos medios-altos  de los valles del Tigris y Eufrates.

A partir del III milenio, las evidencias sobre la región del Dilmun aumentan en calidad y cantidad. Así se catalogan  textos procedentes de las principales capitales mesopotámicas, haciéndose  relación de  utensilios y efectos personales procedentes del “País de Dilmun”,   o bien donde  aparecen topónimos vinculados con el término, Howard-Carter (1978).  Ur-Nashe, rey de Lagash en el año 2600 a.c. aprox., cita en sus crónicas  la procedencia “dilmunida” de la madera utilizada en sus proyectos de construcción, asegurando que su trono estaba hecho con maderas procedentes de “Magan” – “País de Magan” que correspondería a territorios  vinculados actualmente al Sultanato de Omán -, si bien en estudios recientes, y en algunos casos,  ubican tales bienes y productos como reimportaciones procedentes de “Makran”, en las costas irano-pakistaníes, u originarias del “País de Meluhha” – Término acadio que evoca  a los asentamientos de lo  que se conoce actualmente como la  “Cultura de Harappa” y  la “Cultura de Mohenjo-Daro”-  en los montes del Beluchistán y del Valle del Indo.  Ésta vinculación comercial  ha sido constada por medio de  los sellos que acompañaban a las mercaderías en la ciudad de Harappa y que desvelan su procedencia mesopotámica.

«(…) (30) 120 beru, distancia desde la desembocadura del Eufrates hasta los límites del País de Meluhha y Magan, (continúa el texto…) (31) que Sargón, Rey del Universo, cuando conquistó los países tan lejanos como se extiende el Cielo (32) ha determinado los límites y medido la distancia  (…) » Pasajes de “La Geografía de Sargón” texto neo-asirio. Siglo VIII a.c.

 Como complemento a lo anteriormente expuesto, se constata que el Golfo Pérsico, entre los años 6000 y 4000 a.c. aprox. , disponía de un clima más suave y húmedo que hoy en día.  Es muy probable que dispusiera en sus costas de un ecosistema de lagunas y pantanos en similitud al sur mesopotámico  y  perfectamente apto para el asentamiento de comunidades humanas. Tal posibilidad se ve reafirmada por la existencia de yacimientos de cerámicas del tipo ” El Obeid/Al-Ubaid” en la costa occidental del Mar Arábigo –  El periodo cerámico tipo  “El-Obeid” se extiende por Mesopotamia, casi  en paralelo con el  “periodo de Eridu,” durante los años 4800 y 3750 a.c. – En definitiva y según actuales consideraciones, el término “Dilmun”,  podría corresponder de forma aceptable con el conjunto que forman  las islas Bahrein-Falaika  en unión con otros territorios adyacentes al nordeste de la Península Arábiga. Dicho esto y volviendo a esos mismos textos mesopotámicos,  no cabe duda que podrían presentarse algunas dudas sobre ésta hipótesis. Dudas que nos son vertidas al releer el texto  del “Poema del Muy Sabio” en sus versos del 259 al  261, Bottéro y Kramer, 1989 y que  nos relatan:

«… De este modo el rey Ziusudra, (260) Que había preservado a los animales y a la raza humana, fue instalado más allá del mar:  En Dilmun, allí donde se alza el Sol (…)  » Pasaje babilónico del “Poema del Muy Sabio”. Siglo XVII a.c.

“El  problema sumerio”.

Éste título nos evoca a la controversia actual sobre el posible origen de los sumerios. Para la llegada de los sumerios existen dos teorías básicas y varias posibilidades donde ubicar la localización a partir de la cual realizaron su expansión/colonización de la Baja Mesopotamia.  Es tema consensuado que las etapas más antiguas de la civilización mesopotámica está divido en dos periodos diferenciados: Por un lado, el “periodo de El-Obeid” que se sitúa como el primer estrato arqueológico cultural autóctono y al que sucede el “Periodo de Uruk”.  Un Periodo de Uruk que a su vez  se subdivide en una “Época Alta”, las más antigua, y una “Época Baja” . Periodos que Lara  Peinado diferencia dando el nombre de “Uruk” a la “Época Alta”, 3750-3150 a.c. aprox., y “Periodo de  Djemdet Nasr” a la “Época Baja”,  tal vez entre el 3150-2900 a.c. El Periodo de Djemdet Nasr se considera como el punto de inflexión cultural diferencial entre la “Baja Mesopotamia” y la “Alta Mesopotamia”, léase como  ejemplo el “País de Sumer” versus el “País de Šubur”Según Kramer (1989), sería en esta última etapa, DJemdet Nasr, donde encontraríamos los primeros “cilindros-sellos” y las primeras tablillas con inscripciones ideográficas, así como el supuesto momento donde aparecerían las primeras referencias  arqueológicas de un estadio sumerio.  Y es aquí, en la interpretación de la continuidad o discontinuidad evolutiva de los estratos arqueológicos,  donde aparece la primera disensión entre los estudiosos:  La continuidad evolutiva implicaría  que los sumerios son autóctonos de Mesopotamia y sus logros propios; y la discontinuidad, ya sean los sumerios propios o no,  consecuencia de una  nueva aportación cultural exterior a la región.

Llegados a este punto, dos percepciones más en el contexto de la segunda propuesta y que invita a situar a la “aportación cultural extra” que dio lugar a la civilización sumeria fuera de Mesopotamia.  Según Kramer  y basando su teoría en los textos de la  “Primera Épica Mesopotámica”, –  Y cuyo ejemplo más significativo es el relato de “Enmerkar y el Señor de Aratta“- nos sugiere la existencia de una más antigua y  avanzada civilización anterior a la realidad cívica sumeria en la zona costera de la desembocadura del Tigris y Eufrates. Kramer igualmente propone que podría tratarse del poblaciones  de  origen iraní procedentes del sudeste y que serían el germen de la propia evolución de los “cabezas negras” o “sag.gig.ga”, como ellos mismos se denominaban.  Ésta hipótesis concordaría con las aseveraciones de Howard-Carter que nos señala la imposibilidad que el primigenio Dilmun se encuentre en las Islas Falaika-Bahrein,  basándose en la perseverancia de los textos en situarla al Este  de  Mesopotamia, como así parece indicarnos el texto del “Poema del Muy Sabio”,  y no al Sur.  En relación a lo expuesto,  también habría que tener en cuenta  la evolución histórica del término “Dilmun” y  que posiblemente en tiempos de la dinastía amorrita de Babilonia, si no antes, fuera su realidad asimilable con los territorios  secesionistas del “País del Mar”. 

Ruinas de Mohenjo-Daro,  III  milenio a.c.Pakistán “Cultura del Valle del Indo”, desde el V milenio a.c. Photo by Dr. F. Malik.

«…En cierta ocasión ocurrió que allí (en el “País del Mar”..) por primera vez, en la costa, un ser extraordinario, surgido del Mar de Eritrea y llamado Oannes.. » Pasaje de la Babilonyaka I  (Historia de Babilonia, libro primero) de Berossos. Siglo IV a.c. Versión  sobre el desaparecido poema sumerio de los “Siete Sabios de Enki“.

«(220) ¡Oh país sombrío (Meluhha..) frondosos serán tus árboles, tus bosques de árbol-meš indígenas! ¡Los asientos que con ellos se fabricarán, ocuparán un lugar destacado en los palacios de los reyes!  ¡Resistentes serán tus cañas, tus cañas indígenas (bambú..)! ¡Los valientes las blandirán como armas en el campo de batalla! (…) (227) ¡Para ti los dioses han dispuesto grandes poderes! … » Pasaje de “Enki y el Orden del Mundo” . Texto sumerio de Nippur, siglo XX a.c.

Siguiendo la línea argumental de Kramer y Howard-Carter, yo me atrevería a introducir una posible alternativa sobre el origen de ese impulso cultural que aconteció en la Baja Mesopotamia. La “Babiloniaka”, y de la que hemos visto anteriormente un párrafo, era en su primitiva edición un supuesto compendio de la civilización babilónica y del que se disponen escasos escritos. Impulsado en su creación por los griegos durante la época helenística de Babilonia, fue encargado al sacerdote,  probablemente  del templo de Esagila, Bel-rē’ušu, “El Señor es su guía”. En uno de los escasos textos de éste compendio se hace referencia a un “ser extraordinario”   – “Todo su cuerpo era el de un pez y bajo esa cabeza tenía otra cabeza y unos pies parecidos a los de un hombre.. (Babiloniaka I)” –  que supuestamente  facilitó la evolución cultural de las ciudades  mesopotámicas. Por otro lado,  sabemos que el original topónimo de la ciudad de Mohenjo-Daro,  era “Mînâd”, “La Ciudad del  Pez”,   “Nâd” que significaría “reino” y “mîn” que significa “pez” en una lengua, la dravídica, que según J. Quintana (1946) , era el idioma hablado en la desembocadura del Indo con anterioridad al III milenio a.c. Significado que viene corroborado por la acepción “matsyas”, “Los del pez”, con la que fueron denominados los pobladores de dicha región del valle del Indo por los invasores indoeuropeos de la actual India y  Pakistán durante el periodo posterior.

« […] más y más animales desembarcaron sobre la tierra. Zi-udsura, el rey, se postró ante An y Enlil. (y) An y Enlil  trataron a Zi-udsura con dulzura […], le concedieron la vida como un dios, trayéndole la vida eterna. Por aquel tiempo, preservados los animales y la semilla de la humanidad, condujeron a Zi-udsura , el rey,  a un país a otro lado del mar, en la tierra de Dilmun, donde sale el sol » Pasaje de “El Diluvio”. ETCSL 1.7.4,. Texto sumerio de Nippur. 

También se conoce la existencia de grandes devastaciones en la cuenca del Indo-Ganges como consecuencia de cambios climáticos acontecidos a partir del año  3300 a.c  aprox.  Según D. Fuller, el colapso de las civilizaciones del Indo que surgieron durante el V milenio a.c. , unas culturas que florecieron durante 600 años en la región occidental de la plataforma que comprenden  las cuencas del Indo y del Ganges, fue como consecuencia de un cambio hidro-climático que afecto a los modos de vida de una de las regiones urbanas mas antiguas de la Humanidad.  Conocemos que hacia el IV milenio a.c., numerosos asentamientos de la región fueron abandonados, siendo el comienzo de un proceso migratorio que hacia el Este  están constatado por el incremento y densidad de los nuevos asentamientos humanos que surgieron en zonas orientales colindantes.  Fuller nos explica, según evidencias morfológicas y cronologías de los substratos, que se produjo una desecación de los caudales de los ríos o  bien una nueva “estacionalidad” como consecuencia de una variación en las aportaciones monzónicas. Los fuertes cambios en la pluviosidad incrementaron la vulnerabilidad de una producción agrícola intensiva que  se basaba en el regadío  por  inundación  y en los aportes de agua en forma de lluvia, afectando a la supervivencia de las poblaciones. Posiblemente tales radicales cambios afectaron también a los núcleos urbanos en forma catástrofes pluviométricas, y que posiblemente mitificaran, al igual que en Mesopotamia, diluvios e inundaciones.

Por último, resulta curioso comprobar la gran similitud que tienen los tres dioses principales de los generales panteones mesopotámicos y de Mohenjo-Daro. Así la triada principal de “Mînâd” estaría compuesta por los dioses  Ā, Ā-il y la diosa Amma, mientras que la sumeria lo es por Anu(m), En-lil y  la diosa Nammu/Ninhursag(a). Con la particularidad que Āṇ-il, por ejemplo, es un antiguo nombre del “Señor del Viento” védico, Vāyu, al igual que lo es En-lil; y que Ninhursag(a), es la versión juvenil de la diosa Ki, “La Tierra” o la “Gran Madre” en similitud a Amma, “La Madre Celeste” dravídica.  No digamos ya Ā como An(u), “El Señor (Sol)” dravídico,  en ambos panteones. Ese ese mismo sentido, también resulta llamativo el paralelismo entre el mito védico de “Matsya y Manu” –  Matsya, el pez , un avatar del Vishnú, avisa al rey de los drávidas, Manu,  el llamado “Primer Ser Humano”, de un Diluvio, urgiéndole a construir un barco – con  el mito sumerio de Ziusudra, la diosa  Nintu, y/o En-ki.

«(…) Antes de que aparezca el Diluvio, Todos los (…) serán reunidos (…) Construye un gran barco (…) Su estructura deberá ser de excelentes cañas: ¡Será un navío llamado “Salvavidas”!…» Pasaje de “Las instrucciones de Ea/En-ki” Texto neo-babilónico, primera mitad del I milenio a.c.

Todavía  quedan muchas incógnitas por dilucidar que podrían avalar las conjeturas aquí vertidas. Las excavaciones arqueológicas en los enclaves de la antigua ruta naval comercial mesopotámica, desde las actuales costas de Arabia Saudita hasta Omán o Yemen, e Irán, deben aportar renovadas conclusiones, entre otras.


Referencias y textos:

“Cuando los dioses hacían de hombres. Mitología mesopotámica” J. Bottéro y S.N. Kramer (2004), para edición en castellano. Original 1989.

“Dilmun and its Gulf neighbours” Harriet E. W. Crawford (1998)

“La historia empieza en Sumer” S. N. Kramer (2010), para edición en castellano. Original 1956.

“Traces of Paradise: The Arqueology of Bahrein 2500 B.C. -300 A.D.  Edited by The Bahrein National Museum (2000)

“Fluvial landscapes of Harappan civilitation” Dorian Q. Fuller y otros (2012)

“AO 29650” cdli.ucla.edu

“Tercer milenio” Interclassica.um.es

8 pensamientos en “Dilmun, “El Paraíso del dios Enki”. Una conjetura sobre el origen de los sumerios.

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  4. Bla, bpa, bla….no hay nada nuevo aqui . Ademas, este comentario no es mejor que los comentarios, de Zachary Sitchin porque va cintadi mas directo como lo cuentan en esas tablillas sumerias descrufrados por Sitchin.

  5. Quitando tu opinión personal sobre que “no hay nada nuevo por aquí…”, estimado Leonel, no consigo entender claramente lo que dices.. Creo que hablas de un tal Zecharia Sitchin, un escritor de ciencia-ficción, pero…

    ¿Te importaría aclararme el comentario…? Gracias de antemano.

    • Zecharia Zitchin escritor de ciencia ficcion ?????? estas mal Lampuzo fué un traductor de tablillas sumerias un erudito en el tema …. ciencia ficcion ?? mal que mal informada anda la gente .

  6. ¿Traductor..? De que.. ¿Te importaría facilitarme algún tipo de publicación o bibliografía científica al respecto ..? Porque yo no conozco ninguna, ni yo ni nadie. Por cierto, cuando hablo de él como “escrito de Ciencia Ficción” es fina manera de llamarle “cuentista” y “engaña bobos”.

    ¿Yo estoy mal informado..? Por favor…,

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