Aratta: Una encruzijada en el camino.

Durante la primera dinastía de Uruk en Mesopotamia, cuando los templos religiosos eran los palacios de la regencia y los reyes sus sumos sacerdotes – “Kish fue abatida por las armas; La realeza pasó a Eanna (templo de Annu)”, así nos lo transmite la lista real sumeria -, aparece la figura a la vez histórica y mítica de Enmerkar, “Señor de Uruk” entre el  2690-2650 a.c. aprox., y a quien se atribuye la construcción del ziqqurat de la “Señora de los Cielos”, la diosa Inanna, dentro del recinto sagrado de Eanna – La “Ishtar” acadia, “Diosa de Fertilidad y de la Guerra”, hija del dios lunar  Nannar/Sin y Ningal y gemela de Utu/Shamash, el dios Sol. Conforman la tríada de dioses principales del panteón semítico mesopotámico -. Si bien el conocimiento histórico de Enmerkar es tenue,  por el contrario su protagonismo en la denominada “Épica sumeria” engrandece su presencia. Poemas como “Enmerkar y el Señor de Aratta”, “Enmerkar y Ensuhesdanna” y “Lugalbanda y Enmerkar”, así como “Lugalbanda en la cueva de la montaña” – Lugalbanda, vasallo/héroe del rey Enmerkar y posterior sucesor – le dan un lugar relevante, junto con Gilgamesh,  en la literatura sumeria del periodo dinástico arcaico.

« … Escucha (dice Inanna..) que tu embajador suba con el mensaje a la cordillera de Zubi que baje con él de ellas, que las gentes de Susa hasta las montañas de Anshan le saluden como ratoncillos por respeto hacia mí, y que las gentes de todas las grandes cordilleras, que se han poblado por sí solas ¡A una palabra, que se arrastren en el polvo por respeto a él! ¡Aratta se someterá por mí! » Pasaje del poema “Enmerkar y el Señor de Aratta” Texto neo-sumerio. Siglo XXI a.c. (sobre una versión anterior con posible datación en la primera mitad del III milenio)

Nota sobre el texto:  Si bien en esta traducción, que nos proporciona F. Lara, “Zubi” aparece como nombre de una cordillera, los Montes Zagros,  en otras interpretaciones  del término sobre textos de “Sargón en tierras extranjeras” (J.G. Westenholz,  sobre RGTC, 2-3) nos dan la alternativa de “cruce de un canal”. También  se alude, en la versión hittita del citado texto, “el cruce del río Aranzah”, nombre hittita para el río Tigris (KBO 22,6 y 16-20, Güterboek),  y que parece rubricar tal alternativa.

No cabe duda que el origen de la cultura  sumeria ha sido tema harto especulativo, y que una de las vertientes ha sido el estudio de la poética  con protagonismo en los albores del periodo histórico sumerio como posible fuente de adquisición de teorías. Textos, que en su generalidad, nos transmiten bastantes vocablos que no se consideran ni sumerios, ni semitas, así como otras peculiaridades – caso de término “Kur” que define tanto a “país” como a” montaña”, o  “Kur.gal” , epíteto del mismo dios En.lil, “la Gran Montaña” , así como el hecho que unos residentes en zonas aluviales costeras, o en llanuras, tengan conocimientos  avanzados, para su tiempo,  de metalurgia y cantería – . Varias son las teorías que sustentándose en estas corroboraciones afirman no sólo lo externo de los principios culturales mesopotámicos, como es mi caso, si no incluso su propia procedencia como pueblo, ubicándola en Anatolia, basándose en similitudes de formas y composición de cerámicas y sus características montañosas; en las costas del Mar Caspio,  Según el texto “Enki y Ninmah”, el nacimiento de la agricultura aconteció en la ciudad de Kharali cerca del lago Urmia,  que por otro lado es una zona rica en minerales,  y del cual se  posee la  evidencia de semejanzas en las edificaciones de tipo “terraza” encontradas en los yacimientos de Turkmenistán, norte de Irán o Afghanistán, con construcciones templarias sumerias; y Oeste de la India y Pakistán, en base a argumentos raciales y lingüísticos, culturales y arqueológicos, caso ejemplar de estos últimos, la utilización de nácares, conchas marinas y cilindros-sello –, siendo aquí, y en este  último contexto, cuando adquiere significación la teórica ubicación de la ciudad de Aratta.

¿Donde está Aratta y que protagonismo tiene en la controversia sumeria..? La posible ubicación de la ciudad, hoy en día, deja mucho de estar confirmada. Existen cuatro principales teorías (1978-): La primera que se encuentre en las estribaciones sur occidentales del Caspio. Posibilidad defendida por G. Hermann, basándose en la explicaciones antes mencionadas y que han sido rebatidas al establecer la localización de Anshan en la provincia sur occidental iraní de Fars (Tall-i-Maylan). Dos alternativas que la sitúan en provincias del sur del actual Irán, que  es la dual opción de S.N. Kramer (2007) y que son,  de más occidental a más oriental, Kerman – defendida por Yusuf  Madjidzadeh en su relación con los descubrimientos arqueológicos realizados en Jiroft – y Sistan i Beluchistán – sostenida por Hansman y que identifica Aratta con el yacimiento del II y III milénio a.c., si nó anterior, de Shahr-i-Sokhta cerca del río Helmand – y por último la mantenida por Sol Cohen (1973)  dentro del conjunto que forman las provincias de Hamadan, Nahavan, Kermanshah y Sanandaj en el noroeste de Irán.

Un dato importante a tener en cuenta, como es la climatología,  nos lo facilita Crawford ,”Dilmun and its Gulf neighbours”, asegurándonos la no existencia de cambios pluviales y  de  insolación importantes en la meseta iraní desde el VI milenio, y por tanto de fauna y flora. Hecho que , según Madjidzadeh, desvirtuaría la hipótesis de Hansman al no aparecer en el relato sumerio ninguna alusión al “Gran  Desierto de Sal”  o “Dash-e-Lut” en la provincia de Kerman. Si bien esta suposición deniega la posibilidad de un hecho evidente, y es que la antigua ruta terrestre comercial mesopotámica cruzaba la zona dejando el desierto al norte y que concuerda con los derroteros utilizados por la “Ruta de la Seda” , durante los siglos II d.c. y posteriores, en su conexión sur irano-iraquí  en dirección a la actual provincia de Sostan i Beluchistán. Esta afirmación no es óbice para poner en duda que los restos correspondientes al IV y III milenio a.c. encontrados en Jiroft no correspondan a un importante nudo comercial, y de comunicaciones, entre las culturas mesopotámicas, la región iránia de los Zagros-Caspio y el Valle del Indo.

¿Y que protagonismo tiene Aratta en la controversia sumeria..? Volviendo al texto de “Enmerkar y el Señor de Aratta”, el cual nos refiere las “tiranteces” político-económicas entre el reino de Uruk y Aratta. Éste escrito nos proporciona una serie de posibles aseveraciones tales como un mas que posible potencial económico y cultural del asentamiento de Aratta.

« ¡Hermana mía! (Refiriéndose a Inanna…) Que la ciudad de Aratta trabaje con destreza el oro y la plata para Uruk, que me corte  claro lapislázuli en bloques, y que con el ámbar y brillante lapislázuli construya una montaña (ziqqurat..) pura ¡ Que Aratta edifique en un sitio elevado el exterior de tu morada, la casa baja del Cielo! (…) ¡Que Aratta se someta a Uruk, que el pueblo de Aratta baje para mí piedra de la montaña! ¡Que con esa piedra me construya el Urugal..!  » Pasaje de “Enmerkar y el Señor de Aratta”.

Potencial al que se añade la supuesta posesión de los “me” sagrados y que según el texto, Inanna, al cambiar su residencia a Uruk desde Aratta,  trae consigo. Los “me” son las esencia de la cosas, son los poderes creativos, regenerativos y moldeadores de todo lo que existe . Una explicación valorativa  de la función de los “me”, como atributos de la divinidad y su repercusión mundana,  aparece  en el poema “Inanna y Enki” donde Enki, en su embriaguez, cede todos su “me” a la diosa. Enki, entre otras atribuciones, es la personificación de la sabiduría y de la civilización, compatibilizar su  relación con los apkallu,  y cuya máxima expresión de la civilización transmitida por la diosa en el texto, es la presentación de una “escritura propia” uruquita al soberano de Aratta. 

« Enmerkar, el hijo de Utu, me ha dado una tablilla de arcilla, ¡Oh, señor de Aratta, después que tu hayas examinado la tablilla de arcilla, después que tu hayas aprendido el contenido del mensaje,  dicho lo que vayas a decirme y anunciado ese mensaje en el santuario E-anna, como una buena noticia, a sus herederos (sacerdotes..) , los de barba resplandeciente!;  Aquel que su “Brillante Vaca”/Inanna  dio a luz en las “Montañas de los Brillantes Me ”,  que se crió en el suelo de Aratta, que se le concedió el chupar (adquirir conocimientos..) de la ubre de la “Buena Vaca” y  que fue adecuado para el cargo (de sacerdote) en Kulaba, la “Montaña del  Gran Me”.   A Enmerkar, el hijo de Utu, voy a repetírselo en su giparû/aposentos privados y sagrados y el fructificará como un floreciente árbol-meš. A mi rey, el “Señor de Kulaba” ». Pasaje del texto en sumerio de “Enmerkar y el Señor de Aratta”,  líneas 524 a 535 (Transliteración ETCSL. Oriental Institute, Oxford)

Si bien es cierto que existen dos posibles interpretaciones generales al texto, por un lado la de F. Lara que nos propone una “relación colonial” de Uruk sobre Aratta, tratándo el relato como el intento de secesión de ésta última, si bien el texto nos proporciona la información de la existencia de un templo a Inanna en Aratta, y  por tanto competidor del “giparu” de Uruk, mientras que una segunda opción,  sostenida por S. Kramer,  nos dicta un intento o “proceso de conquista” y que concordaría con el guión de “episodios nacionales” a los que nos dirigen los textos. Dicho esto, Es de notar que  las excavaciones realizadas en Jiroft, y según Madjidzadeh, nos direccionan a la existencia de un templo escalonado de mayores dimensiones que el Eanna uruquita y que nos hace suponer, si no una posición superior de la ciudad iránia, si cuando menos una paralela al reino mesopotámico.

Cilindro-sello.  III milénio a.c. Jiroft. Irán. Figuran serpientes entrelazadas, a modo de caduceo,  junto a otros seres con detalles zoomórficos. (tal vez dos hombres-toro. Los “kusarikku”. mesopotámicos)

Es de considerar que nuestros generales postulados actuales sobre la composición cultural  del mundo en el periodo que comprende el final del IV y principios del III milenio a.c.,  si no antes,  posiblemente deban de ser revisados. Hemos de ser conscientes que, tal vez,  ya no quepa una exclusiva “cuna de la civilización occidental” ligada  a los valles del Tigris, Eufrates y sus sinérgicos anexos. Es más, habría que preguntarnos  si no se trataría más que de una mera “prolongación” de otras civilizaciones más antiguas, o bien sus equivalentes en el tiempo,  que pudieron surgir dentro de un contexto más extenso  y que incluiría tanto la meseta iránia y el Caspio, como otras regiones asiáticas más orientales tales que el actual Afghanistán, Pakistán, India o  incluso Turkmenistán y que evidentemente, como nos concluye el texto,  influyeron fuertemente en la temprana cultura sumeria.

Referencias:

“Los sumerios” Federico Lara Peinado (1999)

“Leyendas de la antigua Mesopotamia. Dioses, héroes y seres fantásticos” Federico Lara Peinado (2002)

“La historia empieza en Sumer” Samuel N. Kramer (2010) sobre edición original (1957)

“The Land of Aratta” Yosuf Madjidzadeh (1976-)

“Leyends of the kings of Akkade” J. G. Westenholz (1997)

imágenes:

Wikipedia

Atompedia.

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