Lampuzo

Aprendiz de todo, maestro de nada.

Los desvaríos de Z. Sitchin: La Estela de Naram-Sin.

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Detalle del texto elamita de la “Estela de la victoria de Naram-Sin” realizado en el Siglo XII a.c. Musée du Louvre

La estela conocida por el nombre de “La victoria de Naram-Sin”, pertenece a la colección del Musée du Louvre de París, y  está catalogada como SB 00004.  Está pieza esta soportada en una piedra de dolomita rosa - la dolomita es una piedra sedimentaria compuesta principalmente por calcita, o aragonito,  y magnesita. Se forman por la cristalización del carbonato cálcico y magnésico. Dureza 3/4 en escala de Mohs – y cuyo posible origen extractivo esté en  las montañas del actual Kurdistán -  según The Cambridge Ancient History -. Tiene una altura de 2 metros por 1,05 metros de ancho. Encontrada en la excavaciones realizadas en  la antigua ciudad de Susa por Jacques de Morgan en 1900, pero correspondiente al periodo acádico.  Fechada entre los años 2254-2218 a.c. , aparte de los relieves, dispone de tres columnas de inscripciones en acadio en la parte izquierda superior, así como un texto en caracteres elamitas, fechado en el siglo XII a.c., y que se inscribe dentro de la representación en la parte derecha.

« El divino (din.gir) Naram-Sin, el poderoso (10 líneas ilegibles ó perdidas…) en las montañas de las hordas Lullubi y una batalla (15 líneas…) dedicado a la deidad.. (10 líneas…) » Inscripción en acadio  de la “Estela de Naram-Sin”, siglo XXIII a.c.

«Yo soy Shutruk-Nahhunte, hijo de Hallutush-Inshushinak, el amado servidor de Inshushinak, rey de Anshan y Susa, continuador de su estirpe, protector de Elam, príncipe de Elam. Como comandante de Inshushinak, yo derrote a Sippar. Cogí la estela de Naram-Sin en mi mano, la arranqué y la llevé conmigo a Elam. Yo la tomé como ofrenda para mi señor, Inshushinak. » Inscripción en elamita de la “Estela de Naram-Sin”, siglo XII a.c.

No debe cabernos duda, en cuanto a la historia como tal de la estela, que el original emplazamiento de ésta reseña votiva debemos situarlo en la ciudad de Sippar,  mas exactamente, y según parece,  en el “Ebabbar” o  templo de dios-solar Shamash (Bucellatti, 1993) , y que fue mandada tallar por el nieto de Sargón I de la dinastía de Akkad,  en conmemoración de su victoria ante los “lullubi” . Los “Lulubi” o lullubi eran tribus nómadas de las estribaciones centrales de los Montes Zagros que parece ser fueron sometidas durante el reinado del abuelo de Naram-Sin. – Si tenemos en cuenta la revueltas durante su reinado ésta campaña con victoria sobre el rey Satuni de Lullubum/Zamua,  sería una operación de castigo ante una sublevación. La estela formó  posteriormente parte del botín elamita en sus campañas entre el 1158 y el 1174 a.c., aprox. , momento en el cual la ciudad de  Sippar ya formaba parte del reino  kassita-babilónico.

El contexto histórico del rey acadio habría que situarlo a la sombra de la figura  de Sargón- Es de notar que muchas dinastías, futuras reinantes en Mesopotamia,  tales como la kassita,  la asiria, y la amorrita,  consideraban hecho probado e incontestable su supuesta  descendencia con el fundador del imperio acadio  - y dentro de un  periodo de continuo intento  de consolidación del reino. Labor que englobó la obra de su padre el rey Rimush, 2278-2270 a.c., así como de su tío, el rey Manishtushu, 2269-2255 a.c.. Éste  proceso de afianzamiento de la soberanía acadia en Sumer, culminó con un intento de “reforma religiosa” en favor del panteón semita ,  Ishtar, Shamash y Sin, y que sin duda tiene, como nos dicta F. Lara (1999),   los tintes de un intento de unificación territorial a través de la unificación de creencias. Sometimiento al panteón religioso acadio que tiene, por otro lado, el consiguiente control de la “vertiente económica” del país.  Dicho esto, aquí habría que recordar que en las atomizadas ciudades sumerias, el templo era el centro político y económico del país.  El sometimiento, bajo la supremacía de un  dios-rey , de la actividad de los templos, implicaba indirectamente supeditar al soberano acadio el entramado económico de las diferentes ciudades que componían el imperio y  tuvo como consecuencia la rebelión del sacerdocio sumerio, y con ellos de sus ciudades,  contra la política del soberano, siendo una de las causas que precipitó, un siglo más tarde,  el  fin del poderío  acadio.

Desplegar…

Una fotografía general de la talla nos sugiere la representación de la escena culminante de una batalla donde los portaestandarte del ejercito vencedor, encabezados por  un líder, culminan su ascenso a una cumbre, dejando a su paso un rastro de cadáveres de vencidos, así como de enemigos pidiendo indulgencia – aparece a la derecha, y de arriba a bajo,  una figura abatida portando una lanza, otra suplicante, otro con el asta rota de la lanza, y una última rindiendo pleitesía en un acto de rendición (notar la posición, de sometimiento,  del arma sobre el hombro, típicamente acadia…) – y en cuya cumbre, frente al general, se sitúa lo que parece una estructura de forma cónica que a su vez está coronada por dos figuras circulares - y tal vez, una más, deteriorada. por  el paso de los años (¿?) - Figuras estas últimas que intentaremos analizar más tarde, no sin antes dar la versión de Zecharia Sitchin.

« Una estela sumeria que se exhibe en el Louvre, en París, puede muy bien representar el incidente del que se habla en el Libro de Génesis. (…) Pero la gran figura central es la de una deidad y no la de un rey humano, pues lleva un casco con cuernos, la marca de identidad exclusiva de los dioses.

Además esta figura central no parece ser el líder de los humanos, más pequeños en tamaño, sino que parece estar pasándoles por encima. Por su parte, los humanos no parecen estar metidos en ninguna actividad guerrera, sino que parecen estar marchando hacia, y adorando, el mismo objeto cónico grande sobre el cual tiene puesta su atención la deidad. Armado con un arco y una lanza, la deidad parece ver el objeto como algo amenazador  que como un objeto de adoración » Pasaje de “Los Nephilim. El pueblo de los cohetes ígneos” capítulo 5 del libro “El duodécimo planeta” Z. Sitchin.

Nota sobre el texto: Cuando habla del incidente del texto del Génesis suponemos que se trata de Ge 6: 1-4 y  el pasaje de los Nephilim que Z. Sitchin asimila con “extraterrestres”.  Nota: El objeto “amenazador” es descrito en el capítulo como un “cohete” o “nave espacial”

Expuesto esto, vamos a intentar ir “desentrañando” la simbología de la estela en función del pasaje anterior. En principio quiero hacer notar que no me parece muy “académico” , sobre todo tratándose de un  supuesto profesional, titular como sumeria ésta talla.  Existen excelsos motivos, ya comentados, como para darle un origen acadio,  incluso el mismo Z. Sitchin nos afirma tal suposición al datar  la estela  en los “alrededores del  año 2300 a.c.”  . Es cierto que la figura central, del que yo denominaré como”líder”, pude ser admitida como la representación de un dios, ya que podría tratarse  del diosŠamaš/Shamash, si tenemos en cuenta su antiguas atribuciones guerreras y dentro de un contexto semìtico-acadio,  su función como elemento votivo  y su ubicación primigenia en el “Ebbabar”. A esto habría que contraponer el hecho que el propio Naram-Sin se titula, y así parece  en el texto acadio de la estela,  como “divinidad”  al anteponer el determinativo “dingir”, “dios”,  a su propio nombre y cuya vocación está evidenciada en otros textos acadios. – Su proclamación como “divinidad viva”  fue otro de  los orígenes de sus desavenencias con el clero sumerio (Liverani, 1991) -.Por otro lado,  podría llevar también a equívoco el  párrafo que figura en el texto:  “dedicado a la deidad…” , que tal pudiera dar lugar a confusión,  así como su representación en un mayor tamaño,  aunque esto no supone más que la corroboración de lo anteriormente expuesto en relación con Naram-Sin.

El siguiente párrafo del texto de Z. Sitchin, en  cuanto al significado de la escena, ya ha sido comentado por mi anteriormente, si algún lector tiene dudas al respecto, le conmino a que despliegue la segunda foto de la entrada donde se aprecian mejor los detalles de la talla . Con respecto a la interpretación que se le ,  por parte de anterior..,  no puedo comentar mas que el hecho que posiblemente  tratamos con una ” imaginación privilegiada”.  En cuanto al “objeto cónico grande”, también sugiero una ampliación de la primera o segunda foto, yo no consigo vislumbrar mas que un “dolmen” en representación de  la “cúspide de una montaña”. Como alternativa,  algunos autores sugieren que  la escena habría que interpertrarla como una reafirmación de su divinidad al alzarse hasta “los Cielos” que supone la “cima de la montaña”, asimilándola con  un “ziqqurat” o torre escalonada que poseen los templos principales.  De igual manera,  tampoco veo en la “pose de la divinidad” ninguna acepción o gesto facial, ya que el rostro está muy deteriorado,   que nos indique  un estado  de “temor”, si no que mas bien parece intuirse una composición de  soberanía ante la victoria.

Representación kassita  del dios Šamaš, II milénio a.c. Musée du Louvre

Otro tema diferente sería la aparición de los dos astros -tres, si aceptamos, como algunos sugieren,  la posibilidad de un tercero deteriorado - que son representaciones, a mi entender,  claramente solares, siendo una de ellas de asimilación inevitable con una figuración del dios Shamash. En la foto de la derecha aparece una igual representación kassita astral, y donde Shamash aparece sosteniendo la cuerda  y la vara de medir como símbolos de su divinidad: Una estrella de ocho puntas complementada con otras ocho “flamígeras”. La otra igual representación solar pudiera tratarse del dios Nergal, un dios referenciado como el “Sol del Atardecer”, divinidad de la guerra, del “país de los muertos” y divinidad patronal de Lagash, y si hubiera un tercero, sería aceptable suponer que pudiera tratarse de Ninurta/Ningirsu, el “Dios-Sol del Mediodía” y patrón de la ciudad de Girsu. Aunque,  dicho esto,  yo me inclino, y es una conjetura, por una doble representación, mas semítica, del dios Šamaš, en una alegoría de sus dos vertientes divinas: Una,  como custodio de la Ley y y lo que es justo, y otra como ” Dios  de la Guerra”, de tal manera que podríamos olvidarnos de un supuesto tercer componente estelar. Otra suposición, obviando de nuevo un tercer astro, es la representación del propio Naram-Sin que tomaría los atributos de una divinidad al compartir misma representación con el dios solar.

De lo que si me olvidaría,  sin reparos..,  y en referencia a estos  símbolos estelares,  el atribuirlos, como sostienen los seguidores de nuestro estimado segundo protagonista literario, Z. Sitchin , a un sistema solar binario o de dos soles. Un sistema planetario que sería el origen interestelar  de las supuestas “naves espaciales” que  según nuestro escritor sin parangón y supuestamente vilipendiado por  la “ciencia oficialista”,  aparecen en nuestra “maltratada” estela.

Referencias:

“Darius I and the heroes of Akkad” in “Ancient Near Eastern Art in context” (2007)  M.H. Feldman.

http://www.louvre.fr

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Written by lampuzo

30/11/2010 a 23:22

11 comentarios

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  1. [...] “Estela de Naram-Sin” [...]

  2. [...] Caso descriptivo pudiera ser, aunque no se trate de un cilindro-sello,   la  conocida”Estela de Naram-Sin“. No se da en representaciones con una supuesta  misma dignidad [...]

  3. No hay ninguna simbología extraña que describir. Solo hace falta saber que dice la inscripción de la estela (la original en acadio, no la elamita que fue escrita posteriormente).

    «Desde siempre, desde la fundación de la humanidad, ninguno de los reyes había destruido Aramanum y Ebla. NERGAL ABRIO EL CAMINO DE NARAM-SIN EL FUERTE: Aramnum y Ebla le dio, la Amanus montaña de cedro y el mar superior le donó.»
    «Con el arma de Dagan, acrecentador de su realeza, Naram-SIn el fuerte tomó Armanum y Ebla, desde la orilla del Éufrates hasta el Ullisum, los hombres de Dagan con su mano le regaló, él los sometió; la cesta de Abi su dios llevaron; el Amanus montaña de cedros conquistó.»

    «Cuando Dagan el juicio de Naram-Sin el fuerte juzgó, a Rish-Adad rey de Armanum en su mano dio, y él le ató al marco de su puerta: (entonces) una estatua de diorita hizo, a Enlil la dedicó así:
    ‘Naram-Sin el fuerte, rey de las cuatro partes del mundo, Dagan le dio Armanum y Ebla, a Rish-Adad con su mano capturó. Entonces una imagen de piedra dediqué a Sin.»

    ¿Quien era Nergal?

    En las tablas asirias se le describe como el “gigante rey de la guerra, señor de la ciudad de Cutha”

    Nergal era pues un gigante, seguramente un mercenario a las órdenes de Naram-sin. El empleo de gigantes no debía ser infrecuente en el mundo antiguo.

    Salu2.

    jose

    08/07/2011 at 09:29

  4. Jose, voy a intentar responder a tu comentario.

    Me gustaría aclarar, en un primer momento, que la inscripción que relatas en tu comentario no corresponde a la estela de Naram-Sin, si no a una paralela que relata, más extensamente, los avatares conquistadores del reinado del rey acadio, pero me temo que se trata de un escrito votivo a Nergal encontrado en la ciudad de Nippur, y que no tiene nada que ver con el texto de la desenterrada estela de Susa y procedente de Sippar.

    Dicho esto, me gustaría aclararte que Nergal es el dios de la guerra sumerio-acadio y que por tanto, y por su puesto se trata de un “gigante”, como no podría ser de otra manera al referirse a las proporciones físicas de una gran deidad mesopotámica. El resto comentado por ti y en referencia, me temo, no deja ser una interpretación privada que no corresponde con ninguna hipótesis ó explicación contrastada.

    Siento no poder haberte contestado antes, un saludo.

    lampuzo

    11/07/2011 at 20:57

  5. Yo lo que veo claramente son dos soles y que corresponde con nuestra segunda estrella (enana marrón) de nuestro sistema solar que orbita cerca del sol dejando un rastro de “escombro” el cinturon de asteroides cuando colisiona con objetos ciclicamente

    elBlues

    04/06/2013 at 20:00

  6. :cry:

    lampuzo

    04/06/2013 at 22:04

  7. No llores, jajaja. creo que nuestra historia está marcada por ese acontecimiento cíclico.La llegada del Nibirú de la tablillas escritas por nuestros antepasados y descubiertas en Mesopotamia

    elBlues

    10/06/2013 at 17:45

  8. Lo siento, elBlues, no discuto creencias, yo disiento sobre conjeturas..

    Le propongo leer esto: VA243, y seguimos hablando.

    lampuzo

    10/06/2013 at 21:27

    • Cualquier parecido de la constelación representada en el sello con la posición “relativa” en el espacio y en el tiempo (la representación en el sello no es actual) con las Pléyades es pura coincidencia, osea que mirando el cielo no te confundes, yo quizá sí, pero las Pléyades, la osa mayor y menor, el cinturón de Orión, algún que otra constelación la veo a diario caminando desde mi trabajo a casa. La “conjetura” del desvariado Sitchin me parece más plausible, lo siento pero es abrumadora precisamente en este sello. Me quedo con la conjetura de Sitchin , que no creencia por que no creo ni en quien soy ni de donde v engo y adonde voy. Un saludo,….. sin acritud.

      elBlues

      11/06/2013 at 18:59

  9. Me parece perfecto, elBlues,… Yo te he facilitado mi hipótesis. Hipótesis que puede ser perfectamente avalada por la inmensa mayoría de los estudios que pudieran tener conocimiento del tema.

    Es cierto que existe el concepto denominado “posición relativa” de las estrellas - Existe una aplicación en internet que se llama “Stellarium” que permite visualizar la posición de las estrellas en un tiempo pasado, muy interesante-, pero, y sintiéndolo mucho, tu interpretación no es relevante. En nuestro caso, la interpretación relevante es la que daban los mesopotámicos y ésta es la que yo he reflejado en la entrada, y puede ser demostrada.

    A diferencia de Z. Sitchin, yo no te vendo nada, ni hay ninguna voluntad económica en mis escritos para tener que “perseguirte”, obligándote a aceptar mis explicaciones; ni vilipendiarte, si no te parecen aceptables.

    Todo siempre que sea desde el respeto.

    Saludos,

    lampuzo

    11/06/2013 at 20:39

  10. Lo siento, pero en la llamada estela de Naram-Sin yo veo personajes mirando hacia dos soles, tal y como está escrito en las tablillas y en el cilindro-sello VA 243 no veo las Pléyades, ni dándome un puñetazo en los ojos, sino nuestro sistema solar

    elBlues

    14/06/2013 at 16:03


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