Contexto y premisas históricas del cristianismo.

Tras, estrictamente, la época de los “Makabim” ó Macabeos, hablamos de la segunda mitad del siglo II a.c., el establecimiento de la dinastía asmonea en Israel y su  posterior autonomía de imperio seleúcida, nos ubica en un momento histórico de grandes turbulencias político-religiosas dentro del devenir del pueblo hebreo.

Ruinas de asentamientos de Wadi-Quram. Desde el siglo III a.c. hasta el siglo I d.c.

El detonante de tales desencuentros – hay que recordar que, tradicionalmente,  la política y la religión eran en Israel elementos profundamente asociados – es el nombramiento de un sumo sacerdote no perteneciente a la estirpe de Sadoc – ó  descendiente de la tribu de Benjamín –, la única habilitada por la tradición ancestral a dar un sumo sacerdote a Israel, por lo que a los ojos de los elementos más religiosos de la comunidad, los “hassidim” – traducido del hebreo: “los devotos”, fue tratado de ilegítimo A esta hecho , que atentaba contra  las predisposiciones  dictas por la revelación divina de las  sagradas escrituras,  se agregaba su condición de comandante en jefe del ejército judío y que le hacía contraer numerosas impurezas rituales incompatibles con la dignidad sacerdotal. Las ambiciones políticas y el declive moral de la dinastía judía bajo los siguientes reinados hicieron el resto: Un grupo de hassidim   – los conocidos también como “asideos” – se distanciaron desde entonces cada vez más del poder político y formaron los movimientos “fariseos”los separados – y por esas  mismas razones, un cierto número de laicos y sacerdotes se alejaron de los dictados del Templo de Jerusalén ,  instalándose en las orillas del Mar Muerto para llevar allí una vida de  supuesta fidelidad total a la  “Ley de la Alianza” , dando así origen a la comunidad eremita de Qumran ó como ellos mismos se denominaban los “ebionim”, es decir los pobres, ó bien “nozrim” – a los que se conoce vulgarmente como “nazareos” ó “nazaritas” –. El hassidismo oficialista ó “saduceo”, ó al menos su rama principal, quedaron como componentes de la administración, así como  del sacerdocio vinculado al Templo.

Otra de las posibles razones para el desencuentro entre fariseos y saduceos hassiditas hablaría sobre la observancia de la tradición oral como una segunda Torá y cuya validez negaban los saduceos. La tradición oral, entre otras ideas, hacia propias del judaísmo, las ideas apocalípticas y mesiánicas mazdeístas, entre ellas: La resurrección de los muertos, el Juicio Final y la llegada de un redentor ó libertador, y que eran apoyadas por los fariseos.

Con la llegada al poder de Herodes “El  Grande”, 73-4 a.c.,  durante la ocupación romana, la mayoría de sector “oficialista” de los saduceos se aferraron a sus cargos  – los conocidos como ·”saduceos herodianos” – , mientras que un número  de ellos, no colaboracionista, formaron una dura oposición y una alternativa, siendo lo que, actualmente, conocemos como “zaddikim”, sadoquitas, ó esenios y de los que emana un conjunto dinástico y fundamentalista de sacerdotes que llevan asociados el principio de un mesías davídico – descendiente de la tribu de David – y de un sacerdocio sadoquita  – descendiente de Sadoc/Moisés – que se extiende desde el siglo II a.c. hasta el período histórico que abarca los Evangelios Cristianos y los Hechos de los Apóstoles.

Es esta tesitura social,  cuando aparece un, al parecer, descendiente de la casa de David,  y con supuesta sangre de la tribu de Benjamín, que apoyándose secretamente en sadoquitas y públicamente en nazareos y “zelotais”  – ó “zelotes”.  Un grupo radical dentro de los propios  fariseos –, funda, junto con sus hermanos, lo que se conoce como  el movimiento  sectario  judío “nazareo ” ó nazareno”: El rabino Josué, mas conocido como Jesús, “el nozrim” – apodo éste  que como parece evidente, y podría suponerse por el Nuevo Testamento,  no debemos vincular al asentamiento de Nazareth. Nombre ó población que es muy posterior, según los anales romanos, a las supuestas vivencias de Jesús –

« No vayáis á (por) camino de Gentiles (no creyentes en la Ley judaica), ni entréis en las ciudades de los Samaritanos: Más id antes á (por) ovejas que perecieron de la casa de Israel » Mateo 10, 5-6. Biblia Vulgata Latina.

Y los doce apóstoles son estos: El primero: Simón que es llamado Pedro, y Andrés su hermano; Santiago de Zebedeo, y Juan su hermano; Felipe y Bartolomé; Tomás y Mateo el Publicano; Santiago de Alfeo y Tadeo. Simón el Cananeo; y Judas Iscariote, aquel que lo entregó. (Mateo 10, 2-4) .

Independientemente de los atributos de Simón, llamado “La piedra”, Simón  el “Kananaios” –  que podemos traducir como “zelote” de la versión griega de la Biblia -, Judas/Judá Iscariote  – el sicario ó zelote – y sus connotaciones farisáicas ultra nacionalistas, están (Judá) Tadeo/Tomás – cuyo significado hebreo es “gemelo”  «…Yo no soy Judá que es también Tomás, yo soy su hermano, dijo el Señor…» (Evangelio de Tomás, Apócrifo) – ó Santiago – (San)Yago/Iákobos/Jacobo ó Jaime –, supuesto hermano, también, de Josué/Jesús, e incluso Juan, que bien podría ser Lázaro de Betania y hermano de María de Betania ó María de Magdala (María Magdalena).

El apostol Pablo. Rembrandt, año 1657. National Art Gallery (Washington D.C.) Fundador del cristianismo (¿?)

El periodo que comprende, aproximadamente, entre el final del siglo I a.c. y el siglo I d.c. es tiempo de grandes convulsiones en Palestina. La proliferación de revueltas contra el dominio romano concluye sobre los años 70 d.c.. con la destrucción del Templo de Jerusalém y la caída de Massada, dando comienzo a la “Diáspora” judía y al “judaísmo rabínico” como lo conocemos actualmente. A la muerte de Jesús, la cabeza del partido nazareo, la defensa del mesianismo davídico/sadoquita,  y la captación de partidarios, recae en su hermano Jaime, por lo que siguen siendo duramente perseguidos por romanos y saduceos oficialistas prórromanos. Sobre el años 40 d.C. aparece la figura de Paulo/Pablo/Saulo de Tarso, su conversión desde posiciones saduceas a nazareas y su posterior apostolado cristiano.

El mensaje nazarita, a diferencia del judío ortodoxo de aquellos años , consistía fundamentalmente en: Reconocimiento de Jesús como el Mesías/Cristo – “Christos” que traducido del griego viene a decir “el ungido”. El ungimiento, dentro de la tradición semítica e incluso mesopotámica, es un ritual de proclamación de dignidad real, religiosa, ó, en este caso, de ámbas –; Dos: Asumir la escatológica de la Torá oral judeo-mazdeísta , como ya sea ha comentado – Juicio Final, resurrección de los muertos, etc… –

No penséis que yo he venido a destruir la Ley ni los profetas. No he venido a destruirla, sino a darle cumplimiento. Que con toda verdad os digo que antes faltarán el cielo y la tierra que deje de cumplirse perfectamente cuanto contiene la Ley, hasta un solo ápice de ella”. Mateo 5, 17-18. Biblia Vulgata Latina

El mensaje paulino, además asumir, en un principio, el mensaje nazarita, a él añade: La naturaleza no sólo real, sino divina de Jesús  – Que Jesús, por su doctrina judía,  habría considerado como una blasfemia… – y dos: La idea que también los gentiles podrían ser participes de la “final resurrección” si tenían fe en el “Cristo Paulino”, – Uno de los motivos por los que los gentiles eran reacios a abrazar el judaísmo era que ello exigía que aceptaran sus ritos, particularmente la circuncisión y otros como las comidas ó el cumplimiento de fiestas sagradas  judías , como el Sabbath. – anulando, así, la Ley de Moisés y de los Profetas, en este sentido.

(Pablo escribió:) Jesucristo nos redimió de la maldición de la Ley haciéndose por nosotros objeto de maldición, pues está escrito: Maldito todo aquel que es colgado de un madero. Y todo esto para que la bendición de Abraham cupiese a todos los gentiles por Jesucristo, a fin de que, por medio de la fe, recibiésemos la promesa del Espíritu.” Carta a los Gálatas 3, 13-14. Biblia Vulgata Latina.

Un dato importante, y al cual no debemos de perder de la visión, es la significancia de la incorporación a la milenarias creencias semitas occidentales, y que el nacionalismo religioso hebreo versionó,  la “universalidad” que Pablo de Tarso dió a las creencias nazaritas: “Todos, tanto  los nacidos judíos como los que no, según su prédica, tenían derecho a los parabienes de la resurrección y sus bienaventuranzas” – Llegados a éste punto, es de recordar la significancia de la oportunidad  de “una nueva vida,  y eterna” en un contexto de esclavismo generalizado, romano por ejemplo,  con escasos ó nulos  derechos, así como el castigo de sus opresores en el “Final Juicio” -, y que constituyeron una verdadera “revolución social”, si bien es cierto que tales dádivas estaban condicionadas al seguimiento de un preceptos tan rígidos, incluso dentro de las propias religiones del Cercano Oriente, como pueda ser un dogma, para entonces ya cristiano, basado en la Ley Judaica.

Referencias:

Maccabees, Zadokites, Christians and Qumran:…”  Robert H. Eisenman (1983)

“History of the religions” Edwin O. James (1958)

http://www.uv.es/historia

Biblia Vulgata Latina

Imágenes:

ancientneareast.tripod.com

Anuncios

2 pensamientos en “Contexto y premisas históricas del cristianismo.

  1. Pingback: De canónicos, apócrifos y evangelios secretos. « Lampuzo

  2. Pingback: De canónicos, apócrifos y evangelios secretos. | La mentira está ahí fuera

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s