Las predicciones de la máquina de Anticitera y los rituales de sustitución. Una de sus funciones, una de sus soluciones.

Tal vez uno de los primeros ingenios mas sorprendentes que se han descubierto, entendida su maquinaria y revelada su función, haya sido el “mecanismo de Anticitera”. Hablamos del primer instrumento portátil conocido, siglo I  a.c. aprox.,  vinculado a la realización de cálculos y predicciones astronómicas y que puede considerarse como la recopilación de todo el conocimiento conseguido en los anteriores milenios, mediante la observación,  por las primeras civilizaciones afectas al Mediterráneo Oriental y Mesopotamia.  Así, una de  sus dos esferas plasma el “ciclo metónico”,  que se estudiaba ya en la Babilonia mesopotámica y que remonta sus premisas conocidas a la confección del  calendario  neo-sumerio de Shulgi a finales del II milenio a.c. en el periodo de Ur III,  permitiendo la confección de calendarios vinculados a la Luna y el Sol.  La segunda esfera de  la máquina de Anticitera refleja el denominado “ciclo de Saros”;  un ciclo de Saros cuya instrucción desde la época kassito-babilónica, 1571-1156 a.c., facultaba a los sacerdotes templarios, o “tupšar”,  el poder predecir eclipses. 

mecanismo de anticitera

Mecanismo de Anticitera. Fragmentos A y B. Siglo I a.c. Museo Arqueológico Nacional de Atenas.

Hace tiempo vengo plasmando en éstas líneas que la intelectualidad griega tiene sus premisas en la tradición científica de Oriente Próximo.  Afirmación que comparten la inmensa mayoría de los estudios y que viene rubricado desde antiguo por Aristóteles, quien hace referencia a los estudios astronómicos egipcios y babilónicos. Al el se puede unir Diodoro de Sicilia en su “Bibliotheca Historica” del siglo I a.c. o a Plinio en su “Naturalis Historia” donde cita al griego Epígenes, siglo IV a.c.,  como “una autoridad en las pretéritas observaciones astronómicas babilónicas” y de las cuales estimaba su antigüedad en 720.000 años. También en dicho texto,  Plinio asevera que Critodemus. un eminente astrólogo griego seguido en los siglo I y II  d.c., estaría asociado a la Isla de Cos y a Berossos, el sacerdote babilónico del siglo III a.c. que escribió la “Babilonika”, remontando los conocimientos astrológicos por el estudiados en 490.000 años; Años que, por si alguien no lo ha intuido, podrían coincidir perfectamente con las dataciones mitológicas de las “listas reales” mesopotámicas; y  así un extenso etcétera.

« (1) [Si el Sol está rodeado al mediodía por un] “dibujo”, y su aspecto es relativamente oscuro: [Entonces acontecerá un eclipse de Sol o de Luna]. (2) [Si el sol naciente está salpicado de sangre] y su luz es fría: [Entonces será tiempo de enemistad en el país] (3) Si [el Sol se levanta y es] (como si) estuviera manchado de verde y su luz es [verde: El rey no habita en el país,  su residencia] (4) Si [el Sol] se levanta y es oscuro, y su luz [es verde: Lo mismo]. (5) Si el Sol se levanta y su luz es ardorosa como el [fuego.. Entonces acontecerá que un rey traerá la destrucción al país]. (6) Si el Sol se levanta y cuando empieza a ser visible, su luz aparece relativamente oscura: Entonces [acontecerá una re]belión en el país, [un enemigo saqueará el país]. » Pasaje de Enûma Anu Enlil, tablilla 26 reverso. Finales del I milenio a.c. MMA 86.11.353

Tampoco deberemos de obviar que todo este conocimiento tiene, en su funcionalidad, un fuerte componente religioso, siendo conveniente señalar que la mitología griega tiene una clara deriva en Mesopotamia, según C. Penglase, y por ende en la “Creciente Fértil” y Anatolia.  Un ejemplo reseñable es la impronta que la diosa Ištar y su acólitas de Oriente Próximo tienen en la diosa Afrodita, la relación  entre los mitos de Prometeo y Pandora con el relato mesopotámico de la creación del hombre, protagonizado por el dios Enki, en los mitemas de Hesiodo o los primigenios dioses griegos Oceanos y Tetis versus las divinidades ancestrales babilónicas Apsu y Tiamat en la “Iliada” de Homero. De igual manera, parece poco probable que hoy en día alguien ponga en duda la relación que hay entre la “Teogonía” de Hesiodo  y el “Poema de Kumarbi” hittito-hurrita, la localización del nacimiento de Tifón, según los “Himnos” de Homero, en Cicilia, y así otro largo etcétera.

Llegados a éste punto, son muchas las preguntas que pueden surgir, tales como la importancia de la maquina de Anticitera como precedente de una “revolución científica” olvidada y que algunos asocian con la destrucción de bibliotecas, caso de Alejandría, llegando, de nuevo..,  limitada a Europa a través de  fuentes musulmanas y persas; o  tal vez: ¿Porque esa necesidad de “controlar el tiempo”, cuando buena parte de la humanidad vivía todavía en el Neolitico..? Existen dos razones básicas que podrían contestar a ésta última pregunta: Una,  la primigenia exigencia de las civilizaciones urbanas sumero-acadias  de  tener un calendario agrario, y una segunda mucho mas importante: Una necesidad religiosa, en el Oriente Próximo desde el II milenio a.c. y que se extenderá con posterioridad al mundo grecorromano,  de  poder datar los acontecimientos divinos relacionados con los astros, debido a la creencia de su extrema repercusión en los devenires socio-políticos del ser humano.  

MMA 86-11-353

Enûma Anu Enlil. Tablilla 26 (MMA 86.11.353). Texto Astrológico. Finales del I milenio a.c. Metropolitan Museum of New York

« [Cuando] yo partí [a la Tierra de Hazz]i, El Dios Sol mandó una señal.  La Reina que, todavía, estaba en la Tierra [de Hatt]i, dijo: “Ésta señal que el Dios Sol ha mandado, [¿Que es lo que predi]jo..? ¿Lo  predijo sobre el rey..? Y si [lo predijo sobre el rey], ¿La gente de la Tierra de Hatti no podría [exigir  a otra persona] en el poder…? ¿Podrían ellos […]  [al hijo] de Amminnaya y Amminnaia?”… »  Pasaje de la  “Acusación de Mursili  contra Tawannana” CTH 70, 24-32  Siglo XIV a.c.

El texto anterior aunque hace referencia al rey hittita Mursili II, 1339-1306 a.c., tras el eclipse de Sol acontecido el día 24 de junio del 1308 a.c. Realmente, y según otros textos paralelos, el relato hace alusión a las desavenencias entre la madrastra y la esposa de Mursili. Esposa que es sentenciada a morir por el augurio extendido por la madrastra en Hattusa, la capital hittita, tras consultar la predicción de un astrólogo,  al igual que ella, de origen  babilónico. La consorte, que  arrastraba según los textos una larga enfermedad,  sucumbió poco mas tarde, lo que llevó a Mursili  a acusar a su madrastra de brujería (Hoffner, 1983). 

Predicho el funesto presagio, existen un grupo de ceremonias que se extendieron por Mesopotamia, Ugarit y Hatti, y posteriormente a Grecia, cuya premisa es el manejo “físico” del mal o de la cólera divina, para su posterior eliminación y que son los denominados “rituales sustitutorios” o “rituales de alejamiento de la amenaza contenida en un mal augurio”. Éstos rituales tienen como característica el estar acompañados de “portadores” o “sustitutos”, ya sea un objeto, animal o persona, que serán expulsados o inmolados para alejar el  infortunio, de manera que carguen con las consecuencias de la irritación de los dioses y sean foco de sus iras .Un ejemplo lo tenemos en el “rito de Telipinu” hittita y donde un caldero es exorcizado para contener esa “esencia maligna”, para posteriormente ser cerrado con tapas de plomo y sellado con un cerrojo. (KUB, XVII 10, ii 9-32) – Como anécdota decir que éstos ritos son el origen de los “chinns” o “genios  de la lámpara”  de las leyendas árabes -, o el denominado “Rito de Azazel”, Levítico 16, 5-10 y 20-22,  donde el Antiguo  Testamento nos narra como Aaron realiza el rito con dos machos cabríos, sacrificando el dirigido a Yahweh y dejando vivo  el ofrendado a Azazel “para que le siga”; El animal se carga de ésta manera con los pecados de los israelitas y se interna en el desierto, la “morada del diablo“. (B Janowski y G Wilheim). Por último, se da el lance de rituales , caso de KUB XXIV +5, donde el sentenciado a sufrir el castigo divino es una persona.

 En el caso de los “rituales de sustitución real”, KUB XXIV 5+ (CTH 419), el sustituto es un extranjero indigente o un prisionero, aconteciéndose  la “asimilación mágica” durante el periodo de dos noches . El ritual tiene como objetivo el salvar al rey de la amenaza de muerte que se supone anunciada e inminente como consecuencia de la llegada de un elipse lunar , por lo que se hace imprescindible que la víctima sea “investido de forma legal” como rey y muera así como tal en el lugar del soberano titular amenazado.

« (9 ́) (…) El signo [que tú, … dios Luna], has mostrado, si (en él) has anunciado el mal para mí, (10 ́) ahora mira, [ … ] he dado [sustit]utos en (mi)  lugar. ¡Tómalos a ellos, (11 ́) [pero déjame a mí libre! … ]” (…)  (20 ́) y él (el rey) [h]abla así: “¡Mira, éste (es) el rey! A éste le [he entregado] (21 ́) el nombre de la realeza, a éste le he vestido [el atuendo de la re]aleza, a éste le he pue[st]o  (22 ́) la diadema. Ahora, mal augurio, cortos años (de vida), (23 ́) cortos día[s] (de vida): ¡fijaos [en éste]! ¡Perseguid a este (24 ́) sustituto!” Él se va [a la ciud]ad, un siclo [de plata], un siclo de oro, una mina de cobre, (25 ́) una mina de estaño, una mina de hierro, una mina de plomo…» Pasaje del “Ritual de Sustitución Real” hittita.  KUB XXIV 5+ (CTH 419)

Durante los periodos de hambruna, plagas o pestilencia, o cualquier otra dificultad atribuible siempre a las divinidades, los antiguos griegos respondían eligiendo a una persona en la comunidad y a la que mediante un ritual se le hacia transferencia de las “miasmas” para luego conducirle mas allá de los límites del estado. Éste ritual del “chivo expiatorio”, y denominado, curiosamente.., “Pharmakos” está atestiguado en las ciudades de Queronea, Abdera, Massilia y Atenas en Grecia y Leucas en Asia Menor.

«”Auri sacra fames”. “Sacro significa maldición”. Ésta manera de hablar surge de una costumbre galaica para cuando los massaliotas sufrieron una pestilencia,  uno de los ciudadanos pobres se ofreció para ser alimentado por un año entero en comida pública con alimentos puros. Posteriormente, éste individuo era provisto de ramas y vestido con ropa sagrada y llevado por  la maldecida ciudad, de modo que en él descendieran todos los males de la ciudad, para seguidamente ser desterrado. Hoc autem in Petronius lectum est » Pasaje del “Satiricón” de Petronio. siglo I d.c. 

Según Petronio, el ritual de Pharmakos era una antigua forma de “purificación”.  El Pharmakos provenía de un pretérito ritual exorcista,  de manera que  si un desastre, como el hambre, la peste o cualquier otra placa, llegaba a una ciudad como consecuencia de la ira divina , se llevaba al “hombre mas feo” de todos en sacrificio con el fin de exorcizar y curar sus males. Ellos colocaban a la víctima en lugar apropiado,  le ponían queso, pan de cebada e higos secos en las manos, para luego azotarle siete veces el pene con varas, ramas de higuera silvestre y otras plantas salvajes, y finalmente lo quemaban con esa misma madera, esparciendo sus cenizas al mar y a los vientos.

El desarrollo del ritual se evidencia en  un comentario de Hiponacte de Efeso, siglo VI a.c. y donde relata que una de las variantes de éste procedimiento religioso se ​​llevaron a cabo en Leucas, Atenas y Queronea, ya sea en tiempos de peligro común o en los festivales anuales. Hiponacte citaba las siguientes características generales:  El enojo de los dioses ponían en peligro y sufrimiento a los ciudadanos;  el chivo expiatorio se constituía como el blanco de su ira, o bien se promulgaba  un año en el festival de Targelias a fin de evitarlo en adelante.  Un individuo, por lo general un marginado de la sociedad griega, era identificado como el “pharmakoi”,  prestándose a ello de forma voluntaria o bien siendo elegido por la población de la ciudad. Ésta persona era mantenida a expensas públicas durante algún tiempo,  dándole de comer y vistiéndolo con ropas suntuosas. Llegado el año era investido con ropaje sagrado y adornado con plantas y otros objetos, para luego ser expulsado de la ciudad, mientras la población le lanzaba maldiciones y lo golpeaba con esquilas o ramas de higuera silvestre, o bien lo apedreaban. En su mas violento final,  el pharmakoi saltaba desde un acantilado al mar o era apedreado hasta la muerte. Si esto era así, se le incineraba y sus cenizas eran arrojadas al mar. Una vez que la “cabeza de turco” había abandonado los límites de la ciudad, o dejado su vida en ello, los ciudadanos consideraban a la comunidad exorcizada y salvaguardada.

« Si usted (el rey..) vela por el bienestar del rey, la ciudad y su gente, ellos estarán bien. En el inicio del año, una inundación llegará y romperá los diques. Cuando la luna se haya transformado en elipse, el rey, mi señor, debería escribirme. Como un sustituto para el rey, cortaré un dique, aquí en Babilonia, en mitad de la noche. ¡Nadie tendrá que saberlo..! »  Pasaje de la carta entre el astrólogo Nergal-itir y el rey Aššur-ahhe-iddina manipulando la predicción de un elipse de luna en enero del 673 a.c. (SAA 8 250; r3 ff)

Otros rituales de sustitución real son bien conocidos en el  Antiguo Oriente Próximo:  El ritual  “šar pūhi” está bien documentado en los anales asirios del I milenio a.c. y donde se nos vuelve a incidir en su utilización como consecuencia de la predicción de un determinado tipo de eclipse lunar y del que se pensaba que podría traer la muerte sobre el rey. Según estos escritos, la inicial reacción era intentar neutralizar la profecía usando métodos hermenéuticos o reinterpretativos, a la vez que se procedía a realizar  “ceremonias protectoras” para proteger al monarca de los malos augurios. Si estas “primeras salvaguardias” no resultaban efectivas, se recurría en última instancia al šar pūhi. En similitud a alguno de los casos anteriormente descritos, un sustituto era igualmente entronizado si bien ahora durante un periodo de cien días. Al final de este periodo, el suplente era muerto y la profecía desmontada,  para de forma inmediata reinstalar en el poder al legítimo soberano.  En igual sentido, se conoce también los festivales “Sakaia”, o “sacaea”  persas y algún ejemplo reiterativo mas. 

Dicho esto y como conclusión, entra dentro de lo probable que el mecanismo de Anticitera respondiera a una necesidad astrológica, que no astronómica o científica, y que como hemos expuesto, resulta en extremo crucial para las sociedades de la mitad oriental del Mediterráneo y Oriente Próximo.  De alguna manera la maquina encontrada en el pecio de la isla griega, nos habla de los principios de la ciencia como soporte de las creencias religiosas. Ciencia como soporte de dogmas, tantos sacros como políticos,  así como rehén del  poder,  de los que no conseguimos desprendernos, incluso hoy en día,  todo lo que desearíamos.

Referencias:

“Mesopotamian Astrology: An introduction to Babylonian and Assyrian Celestial Diviniation”  U. Koch-Westenholz (1995)

“In the Path of the Moon: Babylonian Clestial Divination and its Legacy”. F. Rochberg (2010)

“Scapegoat rituals in Ancient Greece” J. Bremmer (1983)

Textos:

“Hittite prayers” I. Singer (2002)

“Corpus of Cuneiform Texts in the Metropolitan Museum of Art II:  Literay and Scholastics texts of the first milenium b.c.” I.Spar and W.G. Lambert (2005)

“CTH 419,  Ritual de Sustitución Real. Edición crítica y traducción” J.V. García Trabazo (2010)

Imágenes:

sfrang.com

metmuseum.org

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