El País de Elam. La otra cara de Mesopotamia.

Creo reconocible, a lo largo de éstas páginas, mi opinión sobre los acontecimientos que derivaron en el amanecer de la cultura mesopotámica.  Civilización que durante años se ha considerado como el momento origen de las culturas urbanas en Asia Occidental y que,  como hemos intentado acercar a los lectores, no deja de ser un presunción, hoy en día,  harto dudosa.

mapa Irán

Mapa político del actual Irán

Es preclaro aducir que las  diferentes hipótesis que se plantean en los campos de la Ciencia, están adscritos a un conocimiento temporal dado y que éste conocimiento va evolucionando en función de los nuevos descubrimientos y hallazgos. Éstas nuevas incorporaciones a la comprensión previa, muchas veces, hacen que nuestra perspectiva histórica sobre determinados sucesos cambie, si no radicalmente, de una forma sustancial, siendo un episodio que podría perfectamente adaptarse a esa secuencia el antiguo dilema del origen de los sumerios.  Como ya ha quedado demostrado en otras similares circunstancias, caso del origen de las premisas de la cultura griega,  la estanqueidad, hasta cierto punto incomprensible y nebulosa en su proceder,   a la hora de acometer los estudios de las diferentes culturas, nos impide tener una visión mas global de su evolución como continuación, o adaptación, de una mas que probable primigenia fuente. Como es obvio, y es de general aceptación, nada se sucede por “generación espontánea”, y mucho menos en lo que concierne a proceso evolutivo socio-cultural  humano.

Otra suposición, y que marca profundamente nuestras erróneas composiciones de ideas, es la equivocada premisa de la escasa capacidad del hombre del sexto-séptimo milenio a.c. para proyectarse cultural y económicamente por el mundo que le rodeaba y  que queda rebatido, por ejemplo,  por el tráfico marítimo  del Golfo Pérsico .  Antigua experiencia naval que tuvo, como una de sus consecuencias,  la introducción en sus costas de la “Cultura de El-Obeid/Al-Ubaid” en el VI milenio a.c,

El término “Elam” deriva de un vocablo generalista acuñado por los escribas mesopotámicos para definir las tierras altas del suroeste del actual Irán y sus heterodoxos pobladores. Topónimo que viene a significar “El País de las Tierras Altas”, o “Minki ” en cuneiforme sumerio, si bien el nombre, como tal,  parece proceder de la contracción de la expresión acadia “ala’itum matum”, “Tierras Altas” (E. Quintana, 1996) o posiblemente de la derivación acadia, “Elamtu”, del original nombre elamita, “Ha(l)tamti” o “País de Nuestro Serenísimo Señor” (Vallat, 1996). Desde la visión tradicional, según E. Quintana, y fechados a partir del V milenio a.c.,  salen a la luz en la zona oriental y montañosa de Mesopotamia, restos de comunidades que se sucedieron a un ritmo todavía sin precisar. De ésta fase,  es observable la sustitución de la cerámica del tipo “halafiense”  por  la de “hassuna”; una cerámica, ésta última, que se extendería desde la meseta iraní hasta el Mediterráneo. Las excavaciones realizadas en la ciudad de Susiana –  actual departamento iraní de Sush, provincia de Khuzestan – y Tepe Musian, más al norte, prueban la existencia de una cultura original que aprovechaba para el riego los cursos fluviales que existían con anterioridad a la desecación acontecida tras la última glaciación,  por lo que,  y según Crawford (1998),  posiblemente remontaría tales prácticas al VI milenio a.c.,  al no existir cambio pluviométricos y de insolación importantes en la meseta iraní desde esa época.

«¡Ruega a tu dios Dagan, como patrono del país, que quiebre las armas de los elamitas, (por) si ellos decidieran venir a las orillas del Eufrates! ¿ No podrían ellos diferenciarse, por ejemplo,  como las hormigas que unas son blancas de un lado del río y negras del otro? Es cierto que se dice: “Esta ciudad es bensimalita y tal otra es benjamínita”, mas en referencia, no son sus conflictos como la inundación del río o como las aguas que rugen impetuosas, ya sean río arriba o  río abajo ?  Pasaje de correspondencia del Archivo Real de Meri.  (Durand 1998: 2: 342-4. texto 641)

diosa elamita negra

Figuración en ladrillo labrado de una diosa elamita. Ornamentación del Templo del dios Inshushinak en Shushan. Siglo XX a.c, Museé du Louvre, y donde es posible apreciar ciertos rasgos étnicos negroides.

En el texto anterior, una misiva al rey de Mari en referencia a la posible incursión de los elamitas durante un conflicto entre las tribus amorreas del reino de Khana/Hana, se nos hace una posible referencia a su posible origen antropológico. Una suposición que parece tener visos de realidad es la que los define como de “etnia negroide”, como así lo atestiguan, por ejemplo, las tumbas vidriadas encontradas en la ciudad de Susa/Shushan por Dieulafoy, y un bronce del siglo VIII a.c. procedente de la provincia iraní de Lorestan donde se representa un torre defendida por personas de ésta raza, entre otras figuraciones. Basándonos en tal premisa, la procedencia racial de los elamitas, aún así,  no parece evidente. Ciertos rasgos culturales, caso de la legitimación real por línea femenina, “País de Kush” egipcio-etíope o el nombre de algunos soberanos – Dinastías de Shimash, 2100-1970 a.c., e Igehalkida, 1400-1200 a.c. aprox., – podrían hacernos suponer una impronta africana, si bien ésta última apreciación sólo nos  podría dirigir a la evidencia que el elamita era un lengua aglutinante. Una conjetura que podría tener visos de realidad, y que concordaría con el parentesco entre el idioma elamita y el dravídico (MacAlpin, 1975), es relacionar a los habitantes de Elam con los “Sudras” – Los “Sudras” o la “raza sudroide” hace referencia a la población aborigen de la India y Pakistán, y que hablaron una lengua dravídica, con anterioridad a las invasiones arias de pastores nómadas alrededor del año 3500 a.c. (Cavalli-Sforza, 2009) – y cuyos rasgos – pelo negro, narices aplastadas y labios gruesos – concordarían con la etnia de determinadas poblaciones actuales del Huzistán,  la antigua región de Sushan, así como las descripciones raciales presentadas por Contenau (1927) y Dieulafoy.

Dicho esto, y  ya dentro tal vez del capitulo anecdótico, es de resaltar que los sumerios, otra lengua aglutinante, se denominaban a ellos mismo como los “cabezas negras” o  “sag.gig.ga”. En posible relación con lo anterior,  en una inscripción en lengua sumeria, el vocablo “Eannatum” designa al País de Elam con un epíteto,  que no ha podido aún debidamente descifrado, y que bien podría traducirse como la “Montaña de los Negros”, o “hur-sag-u6-ga”, o “hur.sag.gig.ga” en silábico sumerio.  Aunque ésta última suposición,  es posible que y según E. Quintana, se trate de un juego de palabras en relación a un “Elam abatido por las Armas” como “Elam, la Montaña de los Muertos”.  Añade  E. Quintana, en apostilla, que el “Enuma Eliš” amorrita hace también referencia a unos “héroes muertos” tras la batalla entre los dioses de su relato y a los que denomina como “ur-sag-ug7-ga” o ” dug7-ga” (J.J. Van Dijk, 1983). Mas, y desde mi punto de vista, los reflejado en en estos textos,  no hace sino refrendar lo anterior, si lo tomamos  como signo de sustitución de las viejas dinastías sumerias por las  semitas, al vincular a las primeras con los antiguos dioses ctónicos derrotados.

Resulta verosímil, según Cavalli-Sforza (2009), pensar por tanto que las lenguas dravídicas se hablarían desde la frontera occidental del actual Irán hasta la India, donde fueron llevadas por  agricultores neolíticos en el VII milenio a.c. y cuya extensión cultural se vio modificada por las incursiones arias hacia el año 3500 a.c. Tales incursiones recluirían progresivamente al dravídico  al sureste de la península hindú y a poblaciones del Beluchistán (Pakistán), entre otras.  Unas incursiones arias que posiblemente se vieron favorecidas por las grandes devastaciones acontecidas en la cuenca del Indo-Ganges, como consecuencia de unos cambios climáticos que en la región asiática se datan sobre el año  3900 a.c. (D. Fuller, 2012) y  que tuvieron como protagonistas humanos a la “Civilización del Indo”. El “País de Meluhha”, según su denominación sumeria, fueron unas civilizaciones urbanas que se estima surgieron hacia el V milenio a.c en las cuencas de los dos grandes ríos occidentales del sub-continente indio.  Se conoce también que hacia el IV milenio a.c., numerosos asentamientos de la región fueron abandonados, coincidiendo con el inicio de un proceso migratorio hacia el Este que está constatado por el incremento y densidad de los nuevos asentamientos humanos aparecidos en las zonas orientales colindantes, como así pudiera atestiguarlo también el “Mahābhārata” hindú. Según éste texto épico-mitológico escrito en el siglo III a.c., la dinastía Pāndya de Madurai, Fishery Coast,  una dinastía que mantenía todavía el titulo de “Mināvan”, “Devoto del Pez” en dravídico,  en el siglo I a.c. ,  procedía del norte de la India. Según J. Quintana Vives (1942), éste título nobiliario correspondería a uno de los tres que poseían los reyes-sacerdotes de Mīnāḍ/Mohenjo-Daro  –  A esto habría que añadir que el “lañchana”, o estandarte,  de los reyes de los Paravas de Fishery Coast, consistente en dos peces de forma similar que los   de la ciudad de Mīnāḍ y como tal aparecen en templos y  antiguas monedas del sur de la India -, rey-sacerdote que también eran la forma primitiva de gobierno elamita y sumerio. 

« Enmerkar, el hijo de Utu, me ha dado una tablilla de arcilla, ¡Oh, señor de Aratta, después que tu hayas examinado la tablilla de arcilla, después que tu hayas aprendido el contenido del mensaje,  dicho lo que vayas a decirme y anunciado ese mensaje en el santuario E-anna, como una buena noticia, a sus herederos (sacerdotes..) , los de barba resplandeciente!;  Aquel que su “Brillante Vaca” (Inanna..) dio a luz en las “Montañas de los Brillantes Me (esencia sagrada..)”,  que se crió en el suelo de Aratta, que se le concedió el chupar (adquirir conocimientos..) de la ubre de la “Buena Vaca” y  que fue adecuado para el cargo en Kulaba, la “Montaña del  Gran Me”.   A Enmerkar, el hijo de Utu, voy a repetírselo en su giparû (aposentos privados y sagrados..) y el fructificará como un floreciente árbol-meš. A mi rey, el “Señor de Kulaba” ». Pasaje del texto en sumerio de “Enmerkar y el Señor de Aratta”,  líneas 524 a 535 (Transliteración ETCSL. Oriental Institute, Oxford)

Éste texto, según S. Kramer (1978), corresponde a la presentación de una escritura propia y genuina sumeria al señor elamita de Aratta como signo de favor de la diosa Inanna hacia Uruk. La escritura elamita es otra de las incógnitas de éste conglomerado de pueblos. Se conoce la existencia de un sistema contable contemporáneo con el cuneiforme del periodo de Uruk IV, 3300-3100 a.c. y que viene a denominarse “proto-elamita”, aunque tiene fundamentados visos de no tener ninguna relación con el idioma elamita. Llegados hasta punto, habría que distinguir entre los que se entiende por una escritura, en su concepto tradicional,  y un sistema contable: Al igual que ocurre en la actualidad, los signos matemáticos y el alfabeto éstos pueden ser coincidentes o no, pero,  de forma independiente, tienen un significado diferente. Parece evidente, según Önhan Tunca (2004) yD. Schmandt-Bessera , que la escritura deriva de unos sistemas lógicos de cálculo que se remontan a los finales del periodo neolítico pre-cerámico A, año, 8500 a.c. aprox., y cuya utilización se extendería hasta el IV milenio a.c. en la Baja Mesopotamia y en los Montes Zagros. Esto no fue óbice para que apareciera una escritura pictográfica paralela, Tepe Sialk, que fue desechada y sustituida por una de tipo cuneiforme que se venía utilizando en Elam desde época muy antigua. . Existe también una tercera escritura que la mayoría de los autores, basándose en la similitud de algunos signos, la consideran un estadio avanzado del “proto-elamita”, denominándola por ello “escritura lineal elamita”, la cual fue  exclusivamente utilizada en el reinado de Kutik-Inshushinak,  siglo XXIII- XXII a.c., único soberano que llegó a emplearla.Escritura  silábica y lineal que estaba compuesta por entre 65 y 70 signos y que llegó a utilizarse profusamente – se tiene conocimiento de su utilización desde Tepe Yahya hasta Tepe Malyan -, si bien, como anota E. Quintana, no es el idioma elamita, aunque pudo estar emparentado con él,  al tratarse de una lengua que ya se escribía en cuneiforme desde la época del imperio de Akkad, III milenio a.c., 

Konar Sandal

Ziqqurat, o templo escalonado, y ciudadela de Konar Sandal, provincia de Jiroft (Irán). III milenio a.c. Posiblemente la antigua ciudad de Aratta o bien de Marhasi.

La que puede considerarse realmente como lengua elamita , tenía un carácter verdaderamente singular. El empleo de ideogramas,  signos que expresan ideas en vez de sonidos,  o logogramas,  signos que representan palabras, constituían un sistema escrito de gran agilidad. Una peculiaridad de ésta escritura era la de admitir los nombres de ciudades, países y palabras extranjeras colocándolos tras determinados ideogramas-logogramas identificativos. Igualmente, su polifonía, distintos valores silábicos para un mismo signo, estaba extraordinariamente restringida, de tal modo que el elamita funcionaba, en la práctica, casi como un sistema  silábico, por lo que era mucho más manejable que el engorroso cuneiforme sumerio-acadio. Dicho esto, parece evidente que el elamita no era una copia de la escritura sumeria, sino que posiblemente se trate del hecho contrario. Un hecho que puede ser  incluso soportado sobre el  anterior relato de “Enmerkar y el Señor de Aratta”. y en la general épica sumeria, donde se nos refiere las “tiranteces” económico-religiosas entre los reyes-sacerdotes de Uruk y Aratta, y donde parece que la “oficialidad” del templo de Inanna se encuentra en Aratta. Otro apunte importante sobre el texto es que parece que el soberano de Uruk adquirió su formación en la ciudad elamita y que el auge mesopotámico parece inclinar la balanza político-religiosa hacia Uruk/Unug, como así puede interpretarse  de la exigencia de trasladar el “giparû” de la diosa desde Aratta al templo de E-a2na, una exigencia además incluiría mano de obra especializada. Es de notar que, según Y. Madjidzadeh, 2004,   los yacimientos arqueológicos de la Edad de Bronce, IV milenio a.c.,  encontrados en Konar Sandal, provincia iraní de Jiroft,  podrían tratarse de los restos de la ciudad de Aratta – si bien ésta afirmación es controvertida. D.T. Potts sugiere que podrían tratarse del reino elamita de Marhaši – y que tales excavaciones nos direccionan hacia la existencia de un templo escalonado de mayores proporciones que el E-anna uruquita lo que podría hacer suponer si no una posición superior de la ciudad elamita, si una paralela. Independientemente de una solución u otra,  lo que resulta evidente es que estamos ante uno de los mayores ziqqurat construidos en Asía,  en un reino que, tal vez, fuera un nudo de comunicaciones terrestre entre Shushan, Mesopotamia y Meluhha.

« Desde Marhaši, más allá del Paso de Baza,  hasta los confines de la ruta del País de Meluhha […] Desde los Bosques de los Cedros hasta Ānshān (actual provincia iraní de Fars..),  el País de Shubartu […] 120 beru, distancia desde la desembocadura del Eufrates hasta los límites del País de Meluhha (y)  Magan ( actual emirato de Omán..),  que Sargón, (fue) Rey del Universo  cuando conquistó los países tan lejos como se extiende el Cielo…» Extracto de “La Geografía de Sargón”. Texto neo-asirio, Siglo X a VII a.c. , sobre posible copia de un texto amorrito-babilónico, siglo XXIII-XII a.c. Biblioteca de Asurbanipal.

No cabe duda que la importancia de un “Gran Elam” que se extendería durante el III y primera mitad del II milenio a.c. por la meseta iraní,  fue decayendo con el paso de los siglos. A partir de la segunda mitad del II milenio a.c., Elam fue retrocediendo a  Susiana/Shushan y a la región de Anshan  –  Textos cuneiformes relatan que Manishtushu, el hijo de Sargón de Akkad, destruyó Awan/An Shan, la antigua capital elamita y se invistió como “Rey de Magan” entre el año 2274-2260 a.c. Lo que supondría que el imperio elamita se extendió por el Golfo Pérsico y el Indico, como mínimo hasta esas fechas -,  hasta quedar reducido a exclusivamente aquélla en el I milenio a.c. . Si bien es de recibo decir que durante mucho tiempo fue el eslabón de enlace entre los antiguos pueblos del Irán y los centros y poblaciones del Asia anterior, así como tampoco no se debe obviar que los bajos valles de Kakheh y de Karun,  parte del territorio elamita, no son más que la prolongación oriental de la llanura mesopotámica. A ésta circunstancia,  habría que unir los globales sucesos acontecidos en el lapso temporal que transcurre entre la Edad del Bronce I y II,  y que suponen un periodo de general conflictividad político-social – se vive en Mesopotamia el derrumbe de la III dinastía de Ur,  a finales del III milenio a.c. –  Así,  durante el cambio de milenio se produce  la caída de la “Cultura de Harappa”  y a la que se une, en un contexto de decadencia,  la radical inversión de la “Cultura de Umm-Nar” en la “Cultura de Wadi-Suq” en el País de Magan. En Bahrein, el antiguo “País de Dilmun”,  un territorio  independiente a finales del III milenio a.c.,  experimenta un incremento de población y de urbanismo  en un contexto cultural conocido como la  “Barban” (Edens, 1992-94) y al que se une la preponderancia, en torno al año 2200-2100 a.c. aprox.,  de la “Cultura Bactro-Margiana”. Una cultura, la Bactro-Margiana,  que se extenderá por la meseta iraní (Hiebert y Lambert, 1992) y que coincidirá con el  definitivo decaimiento de las culturas urbanas del Valle del Indo. Probablemente esta serie de  acontecimientos migratorios y culturales sean como consecuencia de los cambios climáticos que se produjeron en torno al 2200 a.c. y cuyo punto de inflexión sería un incremento de la  temperatura media que derivaría en un estadio de sequías en las diferentes regiones del Golfo Pérsico.

Referencias:

“Historia de Elam, el vecino mesopotámico”, E. Quintana Cifuentes, (1997) .

“Shell Middens, Ships and Seeds: Exploring Coastal Subsistence, Maritime Trade and the Dispersal of Domesticates in and Around the Ancient Arabian Peninsula”  Nicole Boivin & Dorian Q. Fuller (2009)

“The archaeology of Elam: formation and transformation of an ancient Iranian state” D.T.Potts (1999)

“El gobierno teocrático de Mohenjo-Daro”  J. Quintana Vives (194_)

Textos:

 “Nomadism through de Ages” in A Companion to the Ancient Near East”  J. Silva Castillo (2005)

etcsl.orinst.ox.ac.uk

imágenes:

sarabe3.tripod.com

http://www.archaeology.org

Los demonios en las creencias judeo-cristianas. Origen y generalidades.

Desde hace algún tiempo y por pura curiosidad intelectual, vengo observando determinadas cadenas de televisión evangélicas, apostólicas o de seguidores literales de los textos bíblicos cristianos. Independientemente de mi opinión con respecto a las creencias religiosas en general, uno de los detalles que mas han llamado mi atención, han sido determinados pseudo-liturgias exorcistas en directo, y donde por obra y gracia del auto-denominado pastor se hace gala de excelsos poderes sobre los “demonios mundanos” que acechan a su parroquia en nombre de Yahweh. Dichos rituales son en extremo afectos a las desgracias diarias, englobando fundamentalmente dos aspectos de la cotidianidad humana: La enfermedad y las penurias económicas.

Bronce asirio-babilónico del dios-rey de los demonios alados, Pazuzu. Siglo VII a.c. Musée du Louvre

Pero lo que mas me ha resultado llamativo no son esas prácticas como tales, pues son fórmulas recurrentes desde los albores de la humanidad, si no la desviación que tales sucesos suponen sobre el general papel que los “entes demoníacos” han tenido como tentadores del alma del creyente y como adalides de la pérdida de perspectiva en la supuesta verdadera Fe en Cristo y sus enseñanzas. En definitiva, hablamos de unos rituales que, en éste caso, dejan en un segundo plano la “redundante labor apostólica” que las iglesia cristianas han tenido durante milenios como fortín y guía del pensamiento moral, social y político de lo que denominamos como “Cultura Occidental”, para pasar a ser remedio de unas estragos básicos y pan temporales del ser humano, ante la evidencia de unas comunidades adeptas y sin fisuras.

Como ya he incidido en otras entradas, al tiempo de la llegada del Neolítico a Oriente Próximo,  y la progresiva adaptación a las nuevas fórmulas sociales que representaba, se hace necesaria una revolución en el ámbito religioso. En paralelo a la ineludible necesidad de una explicación para la nueva organización social, se produce su imprescindible justificación religiosa. Reforma del concepto divino  que hará referencia al “acomodo vital” del individuo en el nuevo ordenamiento  de la Naturaleza y de la sociedad humana,  y que dará extremo valor al “sacrificio” y su auto inserción en sus diferentes liturgias organizativas y económicas. Siendo a partir de éste hito social, donde los templos, como atalaya de los dioses,  tomarán el papel de administradores de los mitémicos dueños y soberanos de la Naturaleza,  beneficiándose de los frutos de los supuestos dominios terrenales de los anteriores. Por otro lado, estos dogmas advertirán de las penas que el incumplimiento o desobediencia de tales preceptos acarrean al tentar a la ira de tales deidades, siendo su castigo  la condena a hambrunas, enfermedades y otras diferentes padecimientos.  Llegados a éste punto, habría que aclarar el comportamiento de éstos antiguos dioses, independientemente de la absoluta obediencia exigida al hombre,  era de hacer y deshacer a su antojo y capricho,  sin  que en ningún momento fueran considerados como “seres malignos” o “seres benignos”, siendo como eran dueños y señores con derecho a vidas y haciendas, de tal manera que exclusivamente influían en la vida del hombre en función de sus atributo morales, naturales y de su veleidad divina.

Amuleto en obsidiana contra demonios lamashtu. I milenio a.c. Metropolitan Museum

Ésta concepción de la deidad,  sufrirá con el paso del tiempo una nueva visión, incidiendo nuevamente en la relación del hombre con el “hecho divino”. El creyente, como consecuencia de una nueva percepción socio-religiosa acontecida durante la época kassito-babilonia, se siente objeto de una lucha entre unas “fuerzas negativas” que le acosan y unas “fuerzas positivas” que,  mediante rituales y plegarias de perdón,  podrán contrarrestarlas.  A raíz de la anterior bifurcación teológica y por primera vez, aparecen unas entidades que serán hijos de los dioses, y por tanto con un origen divino, que tomarán la representación de los padecimientos de la Humanidad, siendo su exclusivo propósito el castigo de los humanos ante una “ausencia de moralidad” hacia cualquier miembro del panteón deífico – Comportamientos éticos que eran establecidos por éstas propios entes, en definitiva los sacerdotes y/o reyes, y cuyos castigos surgían a consecuencia de una culpa o infidelidad ritual o dogmática hacia el dios- : Tales personajes eran los demonios.

«¡Somete, oh Giš.bar!” “¡Tu serás expulsado por nariz y boca”! Tu, desviación (del camino ¿?), ser hechizado quien le ha tocado (al paciente..).  Hechizada, hija de Anu,  tú indeseable, tu tamarisco, yo te he aplastado, (y) te expulso”. (Aunque..) Dis  [lo dijo], Dis ip-šur lo desdijo, diabólica maldición en forma de Gal5.lá.gin8 , Río,  Bil.gi ap-kal,  tu solitario tamarisco [que crece] en el Cielo… Pasaje de los exorcismos  de las “Series Shurpu”  Tabilla I: 2-19 (Alternativa II). Series babilónico-kassitas

 De ésta guisa,   la actualizada creencia sobre los “seres demoniácos“,  puede ser interpretada como el estar “bajo el poder de un dios”, o “daimon”,  o lo que es lo mismo: “Estar poseído por un dios”, “entrar en desgracia” o “estar enfermo”. Si bien, en éste última acepción, habría que distinguir y según la época entre enfermedades físicas curables y “enfermedades del espíritu” y/o físicas incurables, siendo su tratamiento exclusivo la exorcización del paciente. Éstos rituales exorcistas consistían fundamentalmente en averiguar la causa del enojo de la divinidad que había convocado al demonio mediante un “ritual de investigación” donde se definía tanto al dios incomodado como al vehículo, el demonio, que representaba la aflicción. Éstas liturgias concluían con una rogatoria al dios personal, o de la ciudad, para su intercesión ante el arrepentimiento del penado. Dioses intercesores que,  durante el proceso henoteológico de Oriente Próximo, estaban personificados por un “Ilu”, el dios principal o personal,  y una “Ištar(u), o “Diosa de la Fortuna”, y que solía ser la pareja de la divinidad.  Como contrapunto,  también era posible realizar “rituales de protección” y/o  rogatorias complementarias a otros “dioses menores benéficos”, caso de los “šedu”, los “lamašu” o “keruba”. Forma singular, ésta última,  del término “kerubim”, los denominados  “querubim” de las creencias musulmanas y  judeo-cristianas. 

«Que mi enseñanza caiga como la lluvia, (que)  mi palabra se destile como el rocío y  llovizna sobre la hierba reciente,  como los ṣ́e’îrîm  sobre lo que crece tierno. » Deuteronomio 32:2 Biblia Ortodoxa Hebrea

Desde la visión del Antiguo Testamento, el significado y los acontecimientos asociados con el término “demonio” nos derivan temporalmente al periodo post-exílico  y su “revaluación” de las, hasta ese  momento,  generales creencias de los hebreos. En épocas anteriores,  los hebreos mantenían en sus  generales dogmas semitas occidentales dos entidades que la posterior Biblia Septuaginta griega definiría como “daimonia”, “demonio”, en Isaías 13.21 e Isaías 34:14:  Los “ṣ́e’îrîm” y los “tsiyyim”. 

«Entre los tsiyyim (criaturas del desierto)  encontrarás a los iyyim (y) un se’ir nombrado para acompañarle.  Lilith habita allí y encuentra un lugar para su descanso. » Isaías 34:14 Biblia Ortodoxa Hebrea.

” El akelarre”, 1797-1798 Francisco de Goya, Museo Lázaro Galdiano (Madrid)

Los ṣ́e’îrîm,  singular “ṣ́e’îr”,   son seres que representan la “infecundidad del desierto”, apareciendo  también en ceremonias expiatorias, caso del llamado “Rito de Azazel”, Levítico 16: 5-10 y 20-22 y donde se narra como Aaron sacrifica dos machos cabríos, “ṣ́e’îr”,   uno a Yahweh y otro a Azazel – término que puede ser traducido como la “cabra expiatoria” – . Éste tipo ritual, donde el animal carga con los pecados de los israelitas, está referenciado en otros textos semíticos occidentales y anatólicos (B Janowski y G Wilheim) . Rituales donde “portadores” o “sustitutos” serán condenados, en éste caso internándose en el desierto, con el fin de lograr la eliminación del mal o las impurezas en un rito o acción anterior, y cuya premisa es el “manejo físico del Mal”, o de la cólera divina,  para su posterior eliminación. (García Trabazo, 2002). En definitiva, se trata de la “vuelta a su origen”, el desierto y su infertilidad, de lo dañino o de lo improductivo como parte del reino del dios Mot, el Attar-Mot hebreo, “La Muerte”,  dentro del general ciclo mitológico semítico occidental que, y a su vez, hay que situar en la general sociedad agro-pecuaria de Oriente Próximo y Egipto por tales fechas, donde encontraremos multitud de sus sosias en “dioses de las tormentas”, sujetos, mitológicamente hablando, al ciclo vital de la “muerte y resurrección de las cosechas” o de, como pudiera ser en el caso de Egipto,  adalides de las prácticas agrícolas. Una corroboración de los expuesto nos la da el mismo texto de Isaías 34:14  y donde se hace mención a Lilith. Una Lilith, “Lilîtu” o “Ardat(u) Lilit”,  que en la general mitología de Oriente Próximo  es un “lamaštu“ y donde aparece como hija del dios Anu. Se la considera la culpable de los abortos, de la mortandad y enfermedades infantiles, así como de la incapacidades maternales de las mujeres, dicho de otra manera: La Infertilidad.  Su relación con las creencias hebreas viene soportada por los textos del “Midrash” rabínico, siglo II d.c. , y donde se describe la costumbre semítica de colgar del cuello de los niños un amuleto con la representación de tres supuestos  “entes angelicales” denominados Senoy, Sansenoy y Semangelof para proteger a los infantes de la primera esposa de Adam, Lilith, y que son comparables al uso de amuletos contra demonios “lamaštu” mesopotámicos. Como añadido, decir que Lilith, y dentro nuevamente de su actividad contra la fertilidad, es considerada también como un “alû” o “súcubo”, es decir:  “La engendradora de demonios”.

Otra acepción, y que nos da el Antiguo Testamento sobre los ṣ́e’îrîm, sería el de “ídolos” o “dioses extranjeros”, los denominados en hebreo “’elilim”. Así nomenclaturas de la actual entidad demoníaca son derivaciones de antiguos dioses de Oriente Próximo,  caso de “Asmodeo”  que surge del daeva persa “Aeshma” o  el apelativo “Belcebú” que nombra al dios filisteo “Baal Sebaoth”; “Astharot” que rememora a la diosa Astarté o Ištar  de amplia creencia en Mesopotamia y la Creciente Fértil; “Moloch” que hará referencia al dios Moloc amonita/púnico;  el dios principal Baal-Haddad semítico occidental y sus múltiples acepciones como demonio bíblico, caso de “Baalberith”, “Balaam”, “Belial”, “Belphegor”, “Buer” y un largo etcétera. El nombrado anteriormente Azazel, o “Asael” ( según el Libro de Enoch 1-6); “Leviatán”, el dios Yam ugarítico, y así otro largo etcétera. Un hecho a tener en cuenta, es que desde el punto de vista hebreo incluso los  entes extranjeros “absolutamente benignos”, caso de los “šedu”, son tomados de igual manera como parte del elenco demoníaco y que nos deriva hacia una extrema política religiosa nacionalista inexistente hasta entonces en Oriente Próximo, si bien, estos últimos,  se siguen manteniendo, como ya se ha comentado,  en una versión propia.

Con la conquista de Persia  por  Alejandro Magno, los asentamientos hebreos pasaron a formar parte del sector occidental del imperio macedonio durante los siglos IV-III a.c.siendo durante éste  periodo cuando se documenta el surgir, dentro de  la literatura religiosa judía, de un nuevo género:  El llamado “Apocalíptico”, y es aquí, durante éste acontecimiento dogmático, cuando se produce una nueva perspectiva en las concepciones afectas al hecho demoníaco y que ligarían, ya  definitivamente,  en la religión hebrea a los antiguos demonios con sus actuales acepciones judeo-cristianas. El germen en éste nuevo papel de las antiguas entidades afectas como demonios, estará inspirado en el dualismo zoroástrico. Ésta cosmología alude a la existencia de dos beligerantes fuerzas espirituales que están encabezadas por el dios de Zoroastro, el ashura “Mazda”, y el  daeva/Diablo, “Ahirman”,  y que a su vez, comandan sus respectivas huestes de arcángeles y archi-demonios, así como a sus sucesivas, en el rango,  hordas de espíritus menores. Estos ejércitos encontrados lucharán por la lealtad de la Humanidad. Una lealtad que viene expresada para cada bando por los comportamientos, justos o injustos, de los seres humanos desde los dogmas de la religión zoroástrica,  y cuya inclinación en éste mundo hará que su futuro destino, tras la resurrección de las almas, sea una “Vida Eterna” o  su condenación en la “Destrucción Ardiente”. A partir de la asumpción de la estructura cosmogónica aqueménida persa,  los hasta ahora dioses patronales de las diferentes nacionales de Oriente Próximo y sus divinidades acólitas, dejarán de ser dioses para pasar a ser considerados como espíritus menores de la Naturaleza o del Cosmos y de esa misma forma,  degradados a entes maléficos cuya principal función es la tentación del creyente, con el fin de alejarlo de la verdadera fe, atrayéndolos hacía cultos falsos.  Según el dogma zoroástrico, todo éste proceso tendría un final que sería la victoria de Ahura-Mazda con la llegada de un Salvador que se opondría a lo poderes malignos, un “Juicio Final” y una “Nueva Era”. Dogma que será adoptado por la religión hebrea, no sin producir un cisma, y que será evidente en los textos post-exílicos y en la literatura religiosa inter-testamental, así como en la  posterior fe cristiana. 

Máscara de arcilla del gigante Humbaba/Huwawa. Año 1800-1600 a.c.  Sippar , actual Abu Habbah (Iraq). Protector del “Bosque de los Cedros”, la puerta de la “Montaña Sagrada”, residencia de los dioses. British Museum

Vinculados a este acontecimiento, se incorporan a la nomenclatura religiosa demoníaca hebrea términos como “Satan”/”Satanás”, en arameo “Ha-Shatán” y que viene a significar “El Opositor” o  “El Adversario”, y que claramente evoca los nuevos aspectos filosóficos incorporados desde Persia; o el término “Lucifer”, en hebreo “Heylel”, “Portador de la Luz”,  que posiblemente  provenga  de una acepción de los “daevas”, los demonios zoroástricos, en su denominación en el antiguo culto védico como los “Brillantes”.

« ¡Mi Señor.. ( a Gilgamesh)! Tu no tienes conocimiento cierto de ese ser,  (mas) el no debería de inflingirte derrota, pero a mí (Enkidu..), me causaría padecimientos. […] Yo, le conozco de antes:  Su boca son las poderosas fauces de un dragón; su cara tiene el rictus del león; su pecho es como un río embravecido-. ¡Nadie  ha sido capaz de hacerle frente …! El que asola los cañaverales; el león devorador de hombres; el que nunca enjuaga la sangre de sus babas […] [el que es] como un león despedazando un cadáver (y) que nunca enjuaga su sangre…»  Pasaje de Gilgamesh y Huwawa” (Versión A)

Desde el punto de vista formal,  las  representaciones demoníacas en las cosmogonías de las “Religiones del Libro” mantienen una figuración alegórica estrechamente vinculada con las  representaciones mesopotámicas, si bien éstas imágenes mantenían, tal vez, un origen semítico y cuyo ejemplo nos lo podría dar el ancestral gigante Huwawa/Humbaba de los escritos en lengua sumeria y del que se tiene noticia desde la Edad del Bronce, 2100-1750 a.c.. Huwawa  era un ser monstruoso de siete auras, protector del bosque de cedros de la costa mediterránea que conducía a la “Montaña Sagrada“, residencia de los dioses y siervo del dios Sol Utu/Šamaš. Por otro lado, existen dos tendencias fundamentales al momento de representar al ente demoníaco: Una que es la asociada al demonio Azazel y al macho cabrío, propiamente semita occidental  y una segunda que proviene de la asimilación figurativa del dios de los demonios, “Pazuzu”. Unser, este último,  derivado del gigante Huwawa, y que aparece en la cosmogonía de Oriente Próximo en la Edad de Hierro,  a sí como de determinados dioses secundarios asirio-babilónicos, caso de los benignos apkallu, el monstruo de la diosa Tiamat, de las esfinges lamašu y de los demonios lamaštu.

Referencias:

etcsl.orinst.ox.ac.uk

biblos.com

“Šurpu, a collection of sumerian and akkadian incantations” Erica Reiner (1958)

“Dictionary of deities and demons in the Bible” (DDD) K. Van der Toorm, B. Becking, P.W. Van der Horst (1999)

Imágenes:

http://www.britishmuseum.org

http://www.aboutopsecret.com

http://www.blackwarlock.com

 

Los amorreos. Origenes y generalidades.

Uno de los pueblos que mas influenciaron en el devenir histórico de Oriente Próximo durante el III-II milenio a.c. fueron unas tribus nómadas de semitas occidentales.  Al parecer, uno de los supuestos núcleos de expansión, según M. Astour, ésta localizado en actual la región montañosa siria de Jebel al Bishri, también llamada Tidnum por los semitas occidentales, estando sus estribaciones situadas a unos cincuenta kilómetros de la actual ciudad de Deïr ez-Zor en la cuenca media del río Eufrates. La denominación de éstos grupos de pastores nos llega al idioma español procedente del término bíblico greco-latino “amorraious” o “amorreos”, si bien también se utiliza una asimilación de término hebreo “’emōrîm”  de origen francófono, “amorrites”, y cuya traducción al castellano nos deja el vocablo  de “amorritas”. Esta asignación foránea estriba en que  los pueblos denominados por los sumerios “mar-tu” y por los acadios “amurrû”, con las actuales teorías,  se  les desconoce la existencia de un lenguaje escrito que pueda ser identificado originalmente como propio. De ahí que, y en un principio, se  desconocen muchas facetas que pudieran darnos alguna referencia mas clarificadora de sus usos y costumbres tales como listas reales, cosmogonía y literatura épica o mitológica (R.M. Wathing, 1990). Aunque esto, tal vez, no resulte tan preclaro.

« Con su elección acertada, aquellos que obedecen la ley (Ashavan) de Ahura Mazda colaboran en la victoria final del Espíritu Bueno del Señor Sabio sobre la mentira. Deben decir siempre la verdad, repudiar la vida nómada, labrar la tierra y cultivar cereales y frutas; Tratar con cariño a los animales domésticos y regar los campo secos, porque el que no es labrador , no tiene parte en la buena nueva » Yasna, 31, 10

Panorámica del Monte Tidnum amorreo en el “País de Khana”,  Actual Jebel al Bishri (Deïr ez-Zor, Siria) Photo by Sandra Z.

Muchos de los textos sagrados repartidos por  la Creciente Fértil,  nos hablan de una lucha entre los “viejos dioses ctónicos” y sus herederos divinos. Dioses, los primeros, afectos a la Naturaleza y a una incipiente economía basada en el pastoreo y la agricultura de carácter aldeano,  propias del Neolítico, y otra renovada perspectiva donde unos “jóvenes dioses” nos dirigen al culmen de un nuevo concepto social para el hombre, supeditándolo ya definitivamente al sedentarismo, la propiedad privada, el comercio y el urbanismo.  En cierta manera éstas enseñanzas religiosas hacen un interesado hincapié sobre un profundo cambio socio-económico  que culminará en el  IV milenio a.c. y que  prevalecerá hasta nuestro días.

En paralelo a los asentamientos donde el nuevo concepto urbano se extiende,  se sitúan los nómadas. Nómadas que en el IV-III milenio aprox.  se desplazarían en la Creciente Fértil sobre unos grandes núcleos esteparios  semi-áridos, en un contexto geográfico  que vendría dado aproximadamente por los límites de la actual frontera turco-siria por el norte, la península de Sinai por el sur, la costa mediterránea por el oeste y una línea que partiendo al este del valle del río Khabur/Habur, cortaría el desierto sirio-arábigo por las fronteras sirio-iraquíes y acabaría en el golfo de Áqaba, y  que progresivamente fueron rodeados por las nuevas formas socio-económicas de las ciudades. Como no puede ser de otra manera, las relaciones entre los nómadas y la población sedentaria nunca dejaron de ser difíciles, en lógica interpretación a unos modos de vida  claramente diferentes. El tipo de “nomadismo” a que nos referimos, en temporalidad,  no corresponde a las actuales consideraciones beduinas, si no a una “trashumancia horizontal” de rebaños de ganado menor. Las diferentes tribus nómadas del antiguo Oriente Próximo pastoreaban animales, caso de las ovejas y los asnos, que necesitan disponer de pastos y agua en cantidades suficientes que se viene a denominar como “nomadismo de enclaves”, (Rowton, 1973).  La extrema dependencia de los nómadas hacia su entorno y modos de vida nos la da el término amorreo “nawû”. Éste vocablo hace referencia tanto a los pastos como a sus animales,  a los diferentes grupos de pastores, tanto propios como pertenecientes a otras tribus, definiendo así la composición del  universo diario en éstos clanes humanos. La cultura amorrea, por tanto,  debe entenderse como una forma de aprovechamiento adaptativo eficaz,  que podría incluir una agricultura de subsistencia, a los recursos naturales de unas regiones  que son cuasi inhabitables o  improductivas durante buena parte del año. (C. Wagner, 2012). Adaptación que incorporaría la agricultura de aldea como una variante del mismo y que no debe entenderse como una etapa de transición desde el nomadismo a la agricultura sedentaria, sino como un rasgo funcional para el sostenimiento humano en una zona intermedia entre la fértil  llanura y el desierto (M. Liverani, 1988)

« (En referencia a los Mar-tu..)  habitantes de tiendas (expuestos) a viento y lluvia, que no saben que es la ciudad, que no saben que es una casa, que viven en las montañas, gente torpe que vive en el monte, que busca (amargas)  trufas  al pie de la montaña y que están sin civilizar; que no sabe doblar la rodilla (para cultivar…) , que no conoce la cebada, que se come la carne cruda y que no la entierran cuando muere.. » Pasaje de texto de la III dinastía de Ur, siglo XX a.c. aprox.  (Bucelatti, 1966: 330 s; Edzard 1985a: 438 s.)

Estructura megalítica de Rujm el Hiri, “Gilgal Refā’īm” en hebreo, Cultura de Ghassul, 3800-3350 a.c. aprox. Complejo ritual y mortuorio. Posiblemente funcionara como calendario, secadero de cadáveres y de culto a los ancestros y/o diosas-madre.

El “tribalismo” es la organización social tipo que dirigieron los grupos de cazadores-recolectores y de  pastores nómadas en las montañas de Jebel al Bishri. Antiguos enterramientos consistentes en túmulos o círculos de tumbas,  sugieren un sistema de jefatura tribal, “rabiānu” en amorreo, – raiz “rb” en general semítico que viene a significar “hombre preminente”, “rav/rab(ī)” en hebreo/arameo,  y que nos hace dirigirnos hacia una jefatura tribal que contemplaba también funciones religiosas –   como la forma de gobierno en la región durante el Periodo Calcolítico y en la Antigua Edad de Bronce, 4500-2100 a.c. aprox.  y que estaban compuestos por un consejo de ancianos o de nobles.  En confirmación a los escritos encontrados en  Mari, actual Tell-Hariri (Siria) y correspondientes al Bronce Medio, 2100-1759 a.c. aprox.,  se han identificado en Jebel al Bishri útiles correspondientes a tribus de pastores amorreos conocidas como los sutû o suteos , los khaneos o haneos y los benjaminitas. Los haneos responden a una población semi-nómada sometida al rey de Mari – no se excluye la posibilidad que la dinastía reinante de Mari tuviera un origen khaneo, mas exactamente de la tribu de los simailitas – , detectándose su presencia a lo largo de un extenso territorio entre el río Djaghdjagh – un afluente de rio Khabur por la derecha – y el Balikh – un afluente sirio de Eufrates por la izquierda – y que se establecieron en el Eufrates tras la caída de la III dinastía de Ur a la conclusión del II milenio a.c.   Los benjaminitas establecieron sus bases a lo largo de Eufrates en la zona de Aleppo y en el curso medio del Orontes mientras que los suteos recorrían la estepa entre Mari,  Palmyra y la ciudad de Qatna. (Ver mapa..)

« ¡A Shamash, rey de los Cielos y de la Tierra, juez de los dioses y los hombres, cuyo atributo es la Justicia, a quien les ha sido dadas como don; pastor de los “šalmât qaqqadi”, deidad resplandeciente; el juez de los vivientes cuyos ruegos acoge, cuyas plegarias escucha, cuyas quejas recoge; quien da vida y gozo de corazón a quien le temen, patron de Mari! Yadhum-Lim, rey de Mari y del País de Khana […]

Ese año,  al Lâ’um el rabiānu (“lu.gal” en el acadio original)  de Samanum del territorio de los ubrabu, Bahlu-kulim rabiānu de Tuttul del territorio de los amnanu, Ayâlum rabiānu de Abattim y del territorio de los rabubu, todos estos príncipes lo atacaron, recibiendo ayuda de las tropas de Sumu-Ebuh, rey del País de Yamhad.  En la ciudad de Samanum, las unidas tribus traidoras unidas le hicieron frente. Con poderosas armas hizo prisioneros a esos tres príncipes traidores, infringiéndoles una derrota a sus tropas y a los ejércitos en su ayuda; hizo una montaña con sus cadáveres; demolió sus fortalezas, reduciéndolas a una escombrera de ruinas.  Destruyó la ciudad de Haman, de la tribu de Khana, que los patriarcas de los khaneos, ¡Todos ellos..!, habían construido, reduciéndolas a una escombrera de ruinas. A su rey, Kasuri-hala, lo hizo prisionero… » Pasajes  de la “Inscripción dedicatoria del rey Yadhum-Lim al dios Shamash en el templo de Mari”.   Año 1810-1793 a.c.

Los khaneos  fueron el grupo tribal que mas población amorrita aportaba al reino de Mari. Tanto es así que los territorios que circundaban la ciudad-estado de Mari fueron llamados “La Tierra de Khana” y el atributo de “Rey de Khana” fue parte de la titularidad de los reyes de la dinastía merita de Lim, tras la caída de imperio acadio. Las dos tribus, o “ummatum” en amorreo, principales  de los khaneos fueron los “dumu.meš sim’al”, los  sim’ilitas o “hijos de la Izquierda” y los yaminitas, “dumu.meš  yamina” o “hijos de la Derecha” (D. Charpin, J. Durand, 1985), si bien estas acepciones, que corresponden a los cardinales Norte y Sur, son mas geográficas que étnicas.  De los sim’ilitas  se conocen distintos clanes , o “gā’u” en amorreo,  y que incluyen a los amnanu, los yakhruru, los uprapu o ubrabu, los yarikhu y los rabbu o rababu. También se conocen tribus de los sutû como los almutu, los mikhalizayu y los yakhmamu, si como otras como los numkha y yamutbal, si bien estas dos primeras parecen estar vinculadas con los sim’ilitas y los yai’lanu, estos últimos asentados al este del Tigris, pero todas relacionadas en algún momento de la historia con el reino de Mari.

Esbozo del dios Amurru, “dios semita en acadio”, o el dios Mar.tu, “dios semita  en sumerio”. En definitiva, el posteriormente conocido como “Dios de las Tormentas” Haddu, Haddad o Baal-Haddad, Adonai, etc. Se acompaña de un íbice de las montañas. Jebel el Bishri (Deïr ez-Zor, Siria)

No cabe duda que en la “Creciente Fértil” los finales del III milenio a.c. y principios del II . fue un periodo de grandes convulsiones.  Con la decadencia de la III dinastía de Ur sumero-acadia, el “Renacimiento sumerio”, el eje de la preeminencia mesopotámica gira hacia determinados antiguos enclaves o encrucijadas comerciales en la periferia del póstumo imperio. Así, y fundamentalmente, ciudades como  Mari, Assur , Babilonia, y la Wassugani/Urkesh (¿?)  hurrito-mittana, junto con la posterior aparición y expansión de las nuevas potencias de soberanía hittito-hática y luvita en la península anatólica, representarán junto  con Egipto,  alternativamente y por zonas de influencia, el futuro mapa del poder en Oriente Próximo durante el periodo medio-final de la Edad del Bronce hasta finales de la Edad del Hierro. Avatares que quedan evidenciados sobre profundos cambios en los en los estratos arqueológicos de la Edad Media del Bronce I y IIA,  2100-1750 a.c., y que corresponderían a la presencia de  nuevas entidades culturales que no pueden ser explicada sobre una evolución del nivel en Bronce I (L.W. Stager).  La incorporación y dominación de las dinastías amorritas  viene también  soportada por evidencias lingüísticas:  T Jackobsen, sustenta que la diferencia existen entre el Acadio antiguo y el Babilonio antiguo y el Asirio es la incorporación del léxico amorrita sobre éstos últimos dialectos. Situación que se repetiría en el caso del entorno occidental, al comparar los textos silábicos pre-amorreos descubiertos en la ciudad de Biblos y datos en el siglo XVIII-XV a.c. –  aunque su utilización sea posiblemente anterior en el tiempo –,  con sus variantes posteriores. Variantes que  incluirían el ugarítico y el  hebreo, el fenicio, el cilicio, el arameo y al propio amorreo.

En la zona meridional del Levante mediterráneo,  que incluiría el actual Israel, Jordania y Libano, y en el Calcolítico Medio, 3800-3350 a.c. aprox., se desarrolla la “Cultura de Ghassul-Beersheva”. Ésta cultura megalítica, emparentada con las culturas minóicas y chipriotas, se la considera como una variante de la “Cultura de Halaf” del norte levantino sirio y como pionera del sistema económico mediterráneo mixto  agrícola-ganadero, así como la  precursora de las culturas canaanitas posteriores. El estudio antropológico de los enterramientos nos proporciona dos tipos de poblaciones: Una de origen pre-mediterránea meridional (Haas, Nathan, 1973) y una segunda de procedencia anatólica u oriental sin especificar. Lo que si parece evidente es la existencia de un sistema económico mixto ponderable a las estructuras sedentarias y de “trashumancia horizontal”  que encontramos  en la Edad de Bronce levantina y del Eufrates medio.  Hacia el final de IV milenio, las culturas sedentarias que se desarrollaron en el Calcolítico desaparecen y se transforman radicalmente con la llegada de la Edad del Bronce Antiguo I, 3300-3000 a.c, aunque siguen manteniendo las sociedades mixtas urbanas y “nómadas” comparables con las reflejadas en los textos de la ciudad de Ebla, pero ya influenciadas por  el tipo de acontecimiento urbano sumerio-acadio.  Tales afirmaciones, y ya en la transición entre la Edad Media del Bronce I y II , pueden ser contrastadas con inscripciones de soberanos de la ciudad de Biblos llamados ” ‘ab-šm” o “yp-šm-‘ab”, siendo la similitud entre tales nominativos y la lista de reyes de la dinastía amorrea de Babilonia, caso del rey “Sumu-abum”,  del señor de Alalakh, Tell-Atchana (Hatay, Turquía), “Yapa-sumu-abi”, o el primer regente de la dinastía amorrita de Ugarit, “Atamrum”, evidentes. No en vano en  tablillas provenientes de Ebla y datadas aprox. entre el año 2400-2350 a.c. no es infrecuente encontrar la referencia a un determinado territorio llamado “Mar-tuki ” o “Mar-tumki “, así como la existencia de un “lugal”, o rey, llamado “Amutin”, o un escrito  mas antiguo, 2600-2500 a.c.,  procedente de una ciudad de la Baja Mesopotamia, Shuruppak, donde se hace referencia a un hombre , que aunque con nombre sumerio, se le denomina como “mar.tu” u “hombre del Oeste”. 

En definitiva y muy posiblemente, los semitas, tanto occidentales como orientales, siempre estuvieron ahí, en la “Creciente Fértil” desde el Calcolítico, si no antes . La hipótesis en referencia a migraciones y su expansión desde Jebel al Bishri, si bien éste no deja de ser un importante emplazamiento amorrita,  o como fruto de oleadas procedentes del desierto arábigo – si bien es posible que las hubiera, pero no en la ingente proporción, y nunca tomadas como su origen, como todavía se afirma –, no se sostienen. La distribución geográfica de los semitas, divididas en sus diferentes confederaciones de tribus o clanes, y sus múltiples acepciones y nombres en los anales de las diferentes civilizaciones, se debe exclusivamente a la parcelación de los biotipos que su modo de vida exigía a lo largo de milenios, así como su relación con éstas primeras. Hablar de diferentes “dinastías amorritas” es hablar de la predominancia de unos clanes semitas sobre otros en un determinado lapso temporal y como fruto de su progresiva aceptación y asimilación a la nueva realidad socio-económica que la cultura urbana proporcionaba.  El sostenimiento de la hipótesis  de las “grandes migraciones” semitas se debe exclusivamente al hecho de dar soporte y consistencia histórica a los relatos bíblicos. Dicho esto,  es cierto que existieron, como ya se ha comentado con anterioridad,  dos migraciones:  Antigua Edad de Bronce y  Edad Media del Bronce, pero siempre con poblaciones que pueden ser identificadas como “propias”.  Amorreos o “canaanitas” que los propios relatos del Antiguo Testamento afirman son los habitantes de Levante meridional desde los principios de la épica hebrea.  Hebreos, como ésta documentado por la Arqueología, constituidos por pretéritos pastores semi-nómadas, al igual que en los casos anteriores, que comenzaron a efectuar una amplia transformación de sus modos de vida y que, en gran parte, pasaron de las prácticas ganaderas a la agricultura, poblando en un proceso de sedentarización las zonas fronterizas de Canaan, así como la zonas adyacentes al desierto, en la Edad del Hierro I,  entre el siglo XII- X a.c. (I. Finkelstein y N.A. Silberman, 2001).

Referencias:

“Amorite Tribes and Nations of Second Millennium Western Asia”  Robert M. Withing (1995)

 “The Amorite  Heritage in the West ” in “Inspired Speech: Prophecy in the Ancient Near East Essays in Honor of Herbert B. Huffmon” G.E. Mendelhall  (2005)

“Desertification  and Ethnoarcheology . Studying Hazard in Nomadic Environment of Jebel Bishri, Syria”  in “Proceedings of the 6th International Congress of the Archaeology of the Ancient Near East” M. Lønnqvist y … (2010)

“Las primeras civilizaciones Medio Oriente. Perspectivas sobre su Cultura e Historia (I)” Luis Mesa Delmonde (2007)

“La Arqueología del Antiguo Israel” Amnon Ben Tor (1992)

Imágenes:

http://www.balofdirt.com

http://www.digs.bib-arch.org

http://www.lebtahor.com

Grecia y Oriente Pŕoximo. La impronta semita y mesopotámica en la Grecia Clásica.

Hay una expresión realizada por un ilustre erudito de la antigua cultura griega, M. L. West ,  que dice: “Grecia es parte de Asia; La literatura griega es la literatura de Oriente Próximo…” 

C. López-Ruiz  nos matiza tales proposiciones, introduciendo la idea que la primitiva mitología y cosmología griega no pueden ser entendidas si no se contextualizan  dentro de las culturas de Oriente Próximo.  Tampoco debería concebirse los griegos como los creadores de una “entidad cultural clásica autoconcebida” o  bien como  resultante heredad  de una  tradición indo-europea, ya que, como demuestran los estudios realizados en los últimos decenios,  su impronta forma parte de la expansión cultural que acaeció en el antiguo Mediterráneo Oriental. Una expansión cultural “orientalizante” que influyó decididamente en la construcción de lo que hoy denominamos como “Grecia Clásica”

Mapa de la distribución de las diferentes lenguas semíticas en Oriente Próximo y África. (Desplegar…)

Éstas proposiciones, de fondo y en determinados casos..,  no cabe duda que plantearían debates de carácter filosófico sobre el origen de los actuales valores éticos e intelectuales y que , hoy por hoy, poca gente de la calle duda que procedan de una primigenia y exclusiva  fuente griega o grecorromana. Sea cual fuere la posible controversia,  lo que nadie puede poner en duda  es las metas que alcanzaron los griegos como deudores de ese patrimonio cultural, pero lo que también es improbable hoy, por parte de los estudiosos, es denostar la procedencia de sus raíces como afectas a Oriente Próximo. Según López Ruiz, esto se debe a diversos factores: Por un lado están las premisas propiamente arqueológicas como consecuencia de lo reciente de los trabajos de traducción de textos hittitas, ugaríticos o minóicos y la “orientación anti-semita” que los estudiosos del tema arrastraban a finales del siglo XIX y principios del XX. Orientación que estaba acompañada de una disciplinaria e ideológica separación entre el estudios de los “clásicos” y los vinculados a las culturas semitas. Por otro lado, habría que poner en consideración la escasez de textos propiamente fenicios – probablemente consecuencia de  utilizar como soporte para la escritura papiro, tablillas de cera o pergamino;  no de su producción literaria –  y si la continúa presencia de  aciagas o  desprestigiantes referencias por parte de autores cristianos o ulteriores  filósofos griegos que, en un momento dado,  se interesaron por las tradición mística órfica. Un caso semejante en éste sentido son las culturas asirias o babilónicas y cuyo exclusivo conocimiento se  apoyaba, hasta muy recientemente,  en las perspectivas que hacia tales pueblos nos ofrecían los textos clásicos y bíblicos con el sesgo que esto suponía.

Un episodio fundamental para entender la vinculación griega con los acontecimientos del Levante Mediterráneo son los cambios políticos y geoestrátegicos acontecidos en las dos últimas centurias del II milenio. La creciente debilidad del imperio egipcio y el principio del fin del imperio hittita, junto con la irrupción de los denominados “Pueblos del Mar“,  supuso el detonante para la independencia de muchas  ciudades-estado que en su momento fueron fiduciarias tanto unos como de otros. Dentro de éste contexto es debemos situar un conjunto de enclaves costeros  que los escritores clásicos denominaron “Phoenicia”y que desde su perspectiva, vienen  a definir los territorios afectos a la región sirio-palestina y Cilicia:  El núcleo patrio de los “semitas occidentales”, un pueblo con un variado origen pero  de fuerte nexo cultural y lingüístico.  El origen secular de los semitas occidentales se remonta a la Edad del Hierro y se les propone  como descendientes culturales de las poblaciones canaanitas  asentadas en  las regiones del Levante mediterráneo durante la Edad del Bronce, así como de los hittitas y otros,  siendo  los precursores, por ejemplo,  de  los  fenicios, hebreos, arameos y  luvitas.  Un hecho consecuente con estos episodios , como nos transmiten Horden y Purcell (2000),  son las migraciones y en mayor escala los contactos marítimos comerciales y que como punto de encuentro tuvieron a las islas de Creta y Chipre. Relaciones que desde el punto de vista social supusieron también , y como difícilmente podría ser de otra manera,  un intercambio de ideas, motivaciones y creencias que  se extendió posteriormente durante milenios a través del Mediterráneo. De esta guisa, habría que entender  que la región del Levante Mediterráneo en su momento poblada por los pueblos semitas occidentales puede ser considerada como  el espacio donde las  grandes culturas afro-asiáticas convergieron, haciendo a su vez de puente entre ellas.  Así, en esté territorio lucharon los egipcios contra los hittitas o los asirios extendieron su soberanía; aquí fue donde la épica y la literatura templaria babilónica fue copiada y leída, y donde  los textos multilingües ugaríticos hacen evidencia de una metrópoli pluricultural que mantenía vinculación comercial directa, entre otras,  con la Creta minóica. 

Daga micénica. Siglo XVI a.c. Sobre la daga de bronce se han realizado incrustaciones decorativas metálicas en oro y plata (Metallmalerei). Tumba IV del Circulo Funerario A de Micenas. Museo Nacional de Atenas

Si bien en un principio hemos apuntado la literatura, y en la profundizaremos posteriormente,  como una de las evidencias resolutorias de la relación cultural entre Grecia y Oriente Próximo, no menos clarificadores son el volumen de intercambios o asimilaciones fruto de comercio de manufacturas, oficios y artes.  Pinturas y ornamentos decorativos fueron copiados, así como sus técnicas asumidas, en un proceso de intercambio que trascenderá desde el “Periodo Micénico”,  a partir del siglo XVI a.c.,  hasta la “Época Arcaica” griega, siglo VIII a.c. aprox. En un estudio realizado sobre  motivos artísticos en la Edad de Bronce (Crowley, 1989), es posible constatar la existencia de figuraciones ya conocidas en  yacimientos de Oriente Próximo y que  a través del arte minóico fueron reproducidas durante el periodo heládico I y II micénico. Creo no necesario constatar que aunque los  diferentes motivos artísticos pudieran en exclusividad ser copia o inspiración de manualidades u obras procedentes del intercambio comercial, no menos cierto que  , en el caso de las técnicas,  su conocimiento difícilmente puede ser adquirido sobre el producto finalizado , haciéndose  imprescindible  la transmisión directa de habilidades. – Un ejemplo podría ser el procedimiento para realizar incrustaciones decorativas metálicas, “metallmalerei” que aparecen en las ornamentaciones de los “Círculos Funerarios” micénicos, siglo XVI a.c.,  y del que se conoce su existencia en Oriente Próximo desde el II milenio a.c., (E Vermeule, 1964) – De igual manera,  una renovada metalurgia dio como resultado nuevas herramientas y armas,  tales como las grandes espadas heládicas,  y cuya renovada tecnología aparece primeramente en Creta, remitiéndonos sus antecedentes históricos a la Península Anatólica y  al Levante mediterráneo (N.K. Sandars, 1961). Otros aspectos técnicos a considerar son los métodos de construcción que muy probablemente acompañaron a los propios albañiles y que se hacen patentes en edificaciones ubicadas en Micenas y Tirinto  fechadas entre el siglo XV-XIV a.c. en réplica a construcciones de Ugarit o Hatussa (W.S. Smith, 1965). En joyería se aplicarán  procedimientos de “granulación” y filigrana dorada procedentes de Levante y así un largo etcétera.

Tabla alfabética fenicia.

Otro hecho significativo de ese proceso de “orientalización” heleno nos lo aportan la asimilación lingüística de vocablos foráneos. En el idioma griego aparecen multitud de términos que no pueden ser reconocidos como procedentes de una etimología indo-europea,  siendo los de origen semítico los mas numerosos junto a los anatólicos.  Dentro de este conjunto,  se han descubierto una estimable cantidad de antiguas raíces y vocablos semitas (E Masson, 1967 y O. Szemérenyi, 1968) .  No cabe duda que alguien, y debido a la dificultad en su apreciación,  podría aducir que tales vocablos orientales podrían ser fruto de corrupciones del lenguaje griego hechos por semitas en  Grecia durante la Edad de Bronce y posteriormente adoptados por el idioma original,  o  bien pudieran tratarse de términos anteriores a la llegada de los proto-griegos  e incluso también ser interpretados como incorporaciones al lenguaje heleno  tomados de las lenguas de los pelasgos –  los pelasgos, según los  antiguos escritos griegos, son los primitivos pueblos establecidos en el Egeo con anterioridad a su conquista por los proto-griegos  -. Dicho esto, trataremos de explicar la existencia de su conexión con un ejemplo:  La palabra utilizada para definir el “vino”  se acuño en Grecia  tempranamente. La Griega “woino” – y de la que descienden los término latinos “unîum” y los germánicos wein , win ,wine, etc … –  se corresponde con el vocablo genérico semita “wainu”  y con el hittita “wiyana”o el luvita “wiyani”, pero la diferencia estriba en que en los dialectos semitas nor-occidentales la letra inicial “w” se transformó en una “y” no mas tarde del siglo XVI a.c.  aprox, –  léanse los términos ugarítico ” yenu” o el hebreo “yáyin” -. De ahí que, si tenemos en cuenta que la palabra “ya-ne”  del  lenguaje Lineal A   de Cnosos está fechada en el siglo XVII-XVI a.c.,  (C.H.Gordon, 1975) ,  esto significaría que los cretenses fueron participes de esa modificación fonológica o bien que la palabra no correspondería a un préstamo idiomático canaanita tan antiguo.  La forma griega “w” que aparece en el lenguaje Lineal B, siglo XVII – XII a.c., debió haber sido adoptada con anterioridad a tales acontecimientos o tuvo un origen, aunque es esto último es poco probable, diferente.  (Bernal). En similar situación aparecen con anterioridad al siglo V a.c.  una apreciable cantidad de vocablos que definen aspectos tan diferentes como insectos, vertebrados, plantas y sus productos,  minerales, embarcaciones y contenedores, telas y prendas de vestir, artículos manufacturados, preparados de comidas, términos utilizados en  comercio y  rituales religiosos, así como letras del propio alfabeto.

Según Charles Penglase, un ejemplo reseñable sobre la influencia mesopotámica en la mitología griega nos lo da la personalidad de la diosa Afrodita. Una circunstancia que incluso los seguidores del hecho cultural clásico autoconcebido conceden y que los “indo-europeístas” admiten que puede haber recibido  algunos aspectos,  es la  influencia que la diosa Ishtar y sus acólitas de Oriente Próximo  tienen en  la divinidad griega. Otro hecho clarificador de tales ascendientes mesopotámicos queda reflejado en los escritos de Hesiodo, siglo VIII-VII a.c.  de la “Teogonía” y “Trabajos y días” (J. Duchemin 1970-80) donde parecen cuestionables los paralelismos entre lo mitos del Prometeo y Pandora y las crónicas de la creación del hombre por parte del dios Enki mesopotámico.   Evidentes equivalencias se manifiestan también entre el relato de la “Iliada” de Homero, siglo VIII a.c, en su descripción de los dioses primigenios Océanos y Tetis (Iliada 14. 201, 246, 302 versus los mesopotámicos Apsu y Tiamat   (Enuma Elish) o  la escena  de la “Epopeya de Gilgamesh” donde el héroe increpa a la Ishtar, mientras que en la versión homérica Diómedes hace los propio con Afrodita (Iliada 5, 311-430), ascendiendo la hija de Anu y Antu,  Zeus y Dione.  al Cielo/Olimpo para quejarse (W. Burkert). También podríamos aquí añadir las  semejanzas entre Heracles, el Hércules romano, Gilgamesh o el Melqart fenicio,  o entre  la Artemisa griega, Potnia Theron minóica  y la diosa Nintur/Ningursag(a)  mesopotámica y así, otro largo etcétera.

βωμό o “bomo” de Amphiareion en Tebas (Grecia). La LXX o  Biblia griega traduce el término “bamah” como “bomo”. Se aprecia un arroyo y plátanos de sombra  a los pies de la construcción donde se situaría el altar y el oráculo. Hasta el siglo V a.c.

«  (Hera..) “Voy a los confines de la fértil tierra para ver a Oceanos, padre de los dioses, y a la madre Tetis, los cuales me recibieron de manos de Rea y me educaron y me criaron en su palacio, cuando el longividente Zeus puso a Cronos debajo de la tierra y del mar estéril…” Pasaje de la “Iliada”  Canto XIV,  201-208

De igual manera, y en relación ya con los semitas occidentales,  volvemos a encontrar paralelismos en los rituales y lugares sacros. En  los  recintos de Delos, Samos o Atenas , o en los cultos al aire libre de minóicos y micénicos que se entremezclan con oráculos y lugares santos en la adivinación y acontecimientos proféticos, caso de las localidades de Dodona, Delfos y Nemea,  donde todos aparecen vinculados a un  “árbol  sagrado” en una similitud preclara con los recintos de culto  hebreos  de Siquem o Mamré – Igualmente evocarían en su semejanza al árbol “Kiskanu” del templo sumerio de Eridu o los cultos al “Árbol de la Vida” asirio-babilónicos –  Así, Homero nos describe como los aqueos en Áulide sacrificaron en un altar situado  junto a un arroyo y bajo un plátano de sombra a semejanza del  altar o “massebah”  y  el “asherah” o “árbol sagrado” de los rituales canaanitas.  En similar paralelismo encontramos sacros “lugares altos” a los “bamah” semíticos en la Creta minóica, “bomos” en griego,  o en el monte Liceo de Arcadia en honor a ” Zeus Lykaios”.  Aquí podríamos añadir las semejanzas entre los rituales sacrificales y liturgias sacerdotales,  los himnos, ritos y cánticos sacros, las danzas y juegos atléticos en honor a las divinidades, las prácticas adivinatorias , los procedimientos sagrados de purificación, la equivalencia entre los entes y deidades demoníacas,  el “Mas Allá” como inframundo y sus condiciones,  y de nuevo, otro amplio etcétera

Dejo en el tintero también otros importantes aspectos por desarrollar tales,  no es la primera vez que me pasa ante su volumen y por eso  los cito aquí,  como la institución regia y la constitución democrática,  la redacción y clausulas de tratados (ver la versión semita en este blog),  las matemáticas,  la astronomía y  la medición del tiempo,  las similitudes en el disfrute de música, arte en general y elementos de lujo. que intentaré completar en entradas posteriores, si bien con lo expuesto creo haber dado una pequeña introducción a una multitud de aspectos que como referencia cultural afro-asiática tuvieron los griegos en su fundamental papel en la realidad que conocemos como  “Civilización Occidental”. 

Referencias:

“When the Gods Were Born: Greek Cosmogonies and the Near East” Carolina López-Ruiz (2010)

“Greek Myths and Mesopotamia: Parallels and Influence in the Homeric Hymns” …C. Penglase  (1994)

“The East Face of Helicon: West Asiatic Elements in Greek Poetry and Myth” M.L. West (1999)

Imágenes:

http://www.studyblue.com

http://www.ancientscript.com

en.wikipedia.com

http://www.schizas.com

Mitología semita. Las siete Kotharatu

Bajorrelieve representado a las “Siete Hathor”. Templo a la diosa Hathor  en Dendera (Egipto) . Desde el  2250 a.c.

Es improbable  que alguien pueda poner en duda la gran importancia que las “diosas madres”, tanto actuales como pretéritas,  suponen en las diferentes  teogonías repartidas por el mundo,  así como su vinculación  con la fertilidad y el alumbramiento.   La “Diosa Madre”, en el caso sumerio, aparece reconocida por numerosos nombres dentro de su extenso panteón, pero el literal significado de muchos de ellos nos direcciona a su cometido principal como “creadora física o diseñadora del ser humano”. Uno de sus nombres  mas relevantes en los textos es la diosa Nintu(r) . Nintur es la “Madre”, “La Señora de la Creación”, su fértil vientre es denominado “El Lugar de la Oscuridad”, siendo un epíteto en correspondencia con el significado literal de su nombre como “Choza del alumbramiento” o “šag.tur” en su sentido  mas pecuario y generalista. Nintur es la “Madre de la Tierra” y partera de los reyes – Dice una dicho sumerio que si un hombre nacía con las rodillas paralizadas, Nintur no le había concebido -.  Su versión acadia, Ninhursag(a),  fue originalmente una diosa de la caza – “hur-saĝ” , significa literalmente “Señora de los cazaderos de la Montaña” ,  en similitud a la  diosa Potnia Theron micénica,  la “Gran Diosa de la Vida, la Muerte y la Regeneración” con un  marcado carácter neolítico.

« (1) [El príncipe Ea/Enki habló  (2) […] el la estaba provocando (3) [..ella] recitó los conjuros  (y) después que ella hubo recitado sus conjuros, (4) sacó la mano de su arcilla (fluido vaginal…¿?), (5) separando catorce piezas de arcilla,  siete puso a su derecha, (6)  siete puso a su izquierda (y) entre ellas puso el ladrillo (paritorio ¿?) (7)  […] …pelo (¿?),  el cuchillo del cordón umbilical. (8) El Sabio y Erudito (Enki) (9)  a las siete sassuratu convocó en asamblea (y)  las siete, varones trajeron (al mundo) (10) (y)  las siete,  mujeres trajeron (11) Las Diosas del Alumbramiento, las que asignan el Destino  (12) Ellas les colocaron por parejas, (13)  les colocaron por parejas en su presencia, (14) desde el momento en que Mami (La Diosa Madre) concibió los designios para la raza humana.

(15) En la casa del retiro de las mujeres preñadas, permítase que el ladrillo esté  durante siete días (16) para que la (diosa) Belet-ili, La Conocedora, pueda ser honrada (17) Debe permitirse que la (diosa) Partera  se regocije en la casa del retiro de las mujeres (y) cuando la mujer preñada de a luz, (19) permítase que la madre del nacido  sea sirviente de si misma » “Pasaje de la Epopeya de Atra-hasis” K 3399+ 3934 (S), reverso iii.  Copia  del Siglo XVII a.c. sobre el original

Según el texto anterior, la Diosa Madre bajo cualquiera de sus nombres es invocada, ejerciendo de guía del no-nato en la oscuridad del vientre de su madre durante el nacimiento, para a continuación del alumbramiento, alimentarlo. En el párrafo, la diosa se muestra como la personificación de diferentes diosas mesopotámicas relacionadas con el nacimiento, caso de las acadias Mami o Belet-ili, apareciendo acompañadas de “sassuratu” o asistentes y que en acadio se identifican con la palabra “vientre” o “sa-ssu-ru”.

«…Posteriormente Enki, el moldeador de sus propias creaciones, hubo reflexionado al respecto, le dijo a su madre Namma: “Madre mía, la criatura que tu has planeado (el hombre…) llegará a existir. Imponle el trabajo de acarrear los cestos (que hasta ahora hacían los dioses menores…). Deberás de amasar arcilla de lo alto del Apzu. Sig7-en sig7-hi (Las diosas del Nacimiento..) cortarán la arcilla y tu la formarás para la existencia. Deja a Ninmah actuar como tu asistente y permite que Ninmma, Cu-zi-ana, Ninmada, Ninbarag, Ninmug  […] y Ninguna observen como “das a luz” “Madre mía, después que tu decretes su destino, deja que Ninmah les imponga el trabajo de acarrear los cestos” » “Pasaje de Enki y Ninmah” líneas 28 a 37. Entre el I-II milenio a.c.

Dibujo del Dr. J.E. Polak donde unas mujeres persas dan a luz utilizando dos pilas de ladrillos. 1860 d.c.

En el Pasaje de la “Epopeya de Atra-hasis” aparece el término Belet-ili como alternativa al de “Diosa Madre”, un termino que literalmente en lengua acadia significa la “Señora de los Dioses”. Según textos religiosos bilingües correspondiente al III milenio a.c. y  procedentes de Sippar,  la diosa Belet-ili se presenta como la opción representativa acadia para las diosas sumerias Ninmah, Ninhursag(a), Nintu(r) y Aruru (F.H.N. Al-Rawi, 1995).  Por otro lado y en escritos teológicos posteriores, aparece el concepto de las “Siete Belet-ili” – Aruru,  Nintu(r),  Ninmah, Ninhursag(a), Ninmena, Šasura y Erura –  y que son identificadas con las  diosas-madre patronales de siete ciudades mesopotámicas:  Sippar, Eshnunna, Urim, Kish, Unug , Agade  y Babilonia (Th. G. Pinches, 1911). La lista canóniga de los dioses babilonios nos da los nombres de “los catorce hijos de Dingirmah” , en determinadas variantes dieciséis, estado algunos de ellos etimológicamente relacionados con el hecho del alumbramiento, si bien el texto no nos proporciona el numero de varones y mujeres. (K. Tallqvist, 1938). Antiguos escritos sumerios nos relatan que Ninhursag(a) fue preñada con “siete gemelos” . (G. Barton, 1994). En documentos interpretativos sobre acontecimientos en los  calendario babilónicos, nos parece que el día veinticuatro de cada mes corresponde con el “Anunciamiento de las Siete Golondrinas de Ninmah” y el día veintiséis como la ” Colocación del  Ladrillo de Ninmah”, el “Ladrillo del Alumbramiento” (D.J. Wiseman, 1969.

Dentro de ésta introducción general al culto hacia las diosas-madre mesopotámicas, me gustaría hacer ver algunos detalles dentro de los rituales de alumbramiento.  Tal y como hemos podido observar en los textos de la “Epopeya de Atra-hasis” y “Enki y Ninmah”, se nos advierte la existencia de un número determinado de diosas que acompañan a la “Vagina de la Naturaleza” en los procesos de alumbramiento. Estás diosas se nos presentan en un número de siete con una función  aparente de parteras y que en los textos vienen denominadas como “sa-ssu-ra-tu” y “sag.hu” en acadio y sumerio respectivamente,  los “vientres”, o mediante el epónimo de las “Siete  Golondrinas de Ninmah” y así como al parecer,  como las “Siete Gemelas de Ninhursag(a)”  o como las  “Siete Hijas de Dingirmash”

 « Yo canto a las diosas Kotharatu, las hijas de Hilalu,  las cantores hijas pájaros (golondrinas)  de Hilalu,  el Señor de la Luna Creciente, las que descienden con la jojoba y  la esencia (¡?) del olivo,  las que están predispuestas en cualquier momento. Allí están junto al Benevolente para lo que desee, Ilu ( el dios), La Bienhechora Naturaleza. ¡Observar..,  su lista está en mi boca..:!   Thillukhuha y  Mulugu-hiya, Thatiqatu, su Baqi’atu, Taqu’atu y Perubakhthi, (y)  Damiqtu, la mas joven de las Kotharatu.. » Pasaje de las “Bodas de Yarihk(u) y Nikkal(u)” KTU 1.24  Siglo XV-XIV a.c.   Ugarit (Ras-Shamra)

En los textos ugaríticos de Ras-Shamra, aparece repetidamente la palabra “ktrt” y que es el femenino plural del termino “ktr”o “kotharu”.  Según DDD, las “kosharoth”, aparentemente, son las “Hábiles/Diestras”, en relación con pasajes atribuibles a la “concepción humana”, como divinidades equivalentes a las diosas-madre mesopotámicas. Como fórmula plural del termino son reflejadas también en la “Epopeya de Aqhat/Daniel (KTU 1.17)  y en las “Bodas de Yarihk(u) y Nikkal(u)” (KTU 1.24) en contextos asociados con el matrimonio y el alumbramiento en un poético paralelismo con el término ” bnt hll snnt”   – La interpretación de  “hll snnt” ha sido controvertida, algunos estudiosos interpretan la frase como “cantar” ( como pájaro) (Smith, 1985)  y otros como “brillo o pureza” (D. Pardee, 1989/90); no ocurre igual con la acepción “bnt” o ” ‘rb ” y que es una evidente forma de plural de “hijas” , por lo que las Kotharatu pudieran tener el sobrenombre de las “Cantarinas (golondrinas)  hijas” o el de “las Brillantes/Puras hijas” de Hilalu – . Por lo que en un primer momento, parece evidente que las kotharatu no son parteras como tales,  ya que su intervención precede al embarazo, por lo que  probablemente estaríamos hablando de divinidades que bendecirían los matrimonios y relaciones matrimoniales,  así como el proceso de gestación. En otro conjunto de referencias que nos proporcionan los textos de Ras-Shamra,  se puede encontrar dos variantes al termino “ktrt”: ” dnin-mah” (RS 26.142:16′)  (RS 1992.2004:4) y ” dsa-su-ra-tu4  ” (RS 20.24: 12),  manifestándose también  en una relación de divinidades de la ciudad amorrita de Emar como  ” dmeš ka-ša-ra-ti” (D. Arnaud, 1986). Dicho esto, se puede admitir la plena coincidencia entre las creencias mesopotámicas y ugaríticas en relación al hecho de la concepción y del alumbramiento.

Representación de la diosa Artemis/Artemisa de Efeso. Museo Arqueológico Nacional de Trípoli, Libia.Siglo I d.c. (Photo by Marco Prins)

Según las creencias púnicas descritas por Filón de Biblos  – Traductor al griego de las creencias fenicias descritas por el sacerdote de Tiro  Sanchuniathon o Sakkniath – , el dios Cronos rodeó su casa con una muralla fundando la primera ciudad fenicia,  Biblos. Dentro de las luchas fratricidas divinas, Cronos concibió sospechas sobre Atlas y  aconsejado por Hermes, arrojó a su hermano a una sima y lo enterró en ella.  De esa época mitológica es la fabricación de barcas por los descendientes de Dióscuros, los “Gémini” ,  para posteriormente echarse a la mar y naufragar cerca del monte Kasion – el semítico monte Saphon – , donde dedicaron un templo a Helos/Cronos – “Helos” es una corrupción  griega del dios “El” semítico-occidental –   por lo fueron denominados con el nombre de “Eloim” o “Elohim”. El dios Urano, en el exilio, envió en secreto a la diosa-virgen Astarte/Asthart, “štrt” en fenicio, junto con sus hermanas Rhea, Dione,  Heirmarmene y Hora a seducir a Cronos para engañarle,  pero seducidas a su vez por Cronos y aunque eran su hermanas, las convirtió en sus esposas. Astarte dio a Cronos siete hijas, las denominadas  “Titanidas” o “Artemidas”.  En las creencias de la Grecia Clásica, “Artemis” – Homero define a la diosa “Artemis” o “Artemisa” como equivalente a la diosa micénica Potnia Theron –  es la diosa de la caza, los animales salvajes, de lo inmaculado, protectora de la virginidad y las doncellas, así como la responsable de aliviar las enfermedades de las mujeres. En la posterior época helenística se la asimiló con la titán Ilítia, la Diosa de la Luna.  Aunque, como es manifiesto,  Filos de Biblos  exclusivamente hace una asimilación entre los panteones griegos y púnicos, también resulta evidente que tales descripciones son plenamente coincidentes con el “Ciclo mitológico de Baal”, así como con sus creencias sobre la concepción humana.

En las teogonías egipcias, las “Siete Hathor” son las siete manifestaciones de la diosa Hathor. En la época pre-dinástica, Hathor/Bat, según sea refiera al Bajo o Alto Egipto,  aparece como una primitiva diosa de la Fertilidad y la Naturaleza,  siendo su forma animalística a semejanza de una vaca con cuernos. Según G. Pinch, Hathor sería el contrapunto de la diosa Sekhmet, y al igual que ella dispone de siete manifestaciones:  las “Siete Flechas”, si bien ambas pudieran ser expresión de un único pretérito ente divino neolítico. Hathor correspondería a la parte gentil y agradable de la Naturaleza, mientras que Sekhmet, la leona, representaría la parte cruel y mortífera. Las siete Hathor tienen un papel preponderante en la magia, de tal manera que son requeridas en los ritos de seducción y amatorios. siendo  los rizos dorados de la cabellera de las diosas trampa  para los malos espíritus que podrían oponerse a tales relaciones. De tal guisa e igualmente son las divinidades que proporcionan el destino a los niños recién nacidos,  aportando su ayuda durante  el nacimiento.

Por último, me gustaría hacer una pequeña reseña sobre el relato de la “Epopeya de Aqhat/Daniel” . En el citado texto,  el rephaim Daniel no tiene hijos y esta compungido por tal motivo, por lo que hace sacrificios a los dioses. En el séptimo día, el dios El le comunica que le va a conceder su deseo y Daniel lo celebra haciendo ofrendas adicionales a  las khotaratu , incluyendo un buey,  durante los siguiente seis días. Las diosas permanecerán en su presencia durante ese tiempo y en el séptimo día, Danatay, la esposa de Daniel dará a luz al heroe Aqhat. 

Aunque resulta claro cierto paralelismo entre KTU 1.17 y Génesis 18: 1-15, hasta existe un buey/becerro en similitud por medio, nadie podría afirmar que el patriarca hebreo Abraham y el patriarca ugarítico Daniel son la misma persona. Dicho esto, tampoco nadie podría negarse que,  de acuerdo con la Biblia Hebrea, Daniel forma parte de la tríada de patriarcas llamados los “Justos” junto Noé y Job. Aún así,  parece que en Salmos 68:7,  y según varios estudiosos entre ellos De Moor y Albright,   puede confirmarse  la existencia de una referencia a las kotharatu en tales textos. Según el  relato bíblico (Reina Valera 1960) , la traducción sería: ¡“Oh Dios, cuando tú saliste delante de tu pueblo, cuando anduviste por el desierto, Selah”!, mientras que De Moor afirma que su traducción correcta es: ” ¡ Oh Elohim…,  cuando tu  encabezaste  a tu pueblo, condujiste a los oprimidos entre las kosharoth”..! (1990: 119; cf. Cooper 1981 :387-388). Cierto es que hay  voces, caso de  Lichtenstein (1972) , que han rechazado tal traducción,  pero no es menos cierto que Salmos 68:15-16 nos advierte de: “Monte de Dios es el monte de Basan; Monte alto el de Basan.   ¿Por qué observáis, oh montes altos, Al monte que deseó Dios para su morada? Ciertamente Jehová habitará en él para siempre.”.   Basan o “Ba’-sha” o “(Donde) Baal  escucha (¿?)”  podríamos estar, tal vez,  hablando del Monte Saphon o del Monte Casio, o bien del monte Zion/Sion, aunque en este último caso habría que argumentar en su contra que el “Reino de Bashan”, según la Biblia (Josué, 19:37) , estaría cerca de la ciudad de Qadesh, en la actual frontera entre  Siria y Turquía  y por tanto,  lejos de  su supuesta ubicación actual en Jerusalem. y si en la proximidades del actual  Gabal-al-Aqra’, “El Monte Sagrado de Baal”.

Referencias:

“Birth in Babylonian and the Bible. Itś Mediterranean sitting”  M. Stol y F.A.M. Wiggermann (2000)

etcsl.orinst.ox.ac.uk. text c.1.1.2

“An anthology of religious texts from Ugarit” J.C. De Moor (1987)

“Dictionary of deities and demons in the Bible” (DDD) (1999)

“Dioses, mitos y rituales de los semitas occidentales en la Antiguedad” J.M. Blázquez (2001)

“Magic in the ancient Egypt” G. Pinch (1995)

Imágenes:

http://www.livius.org

http://www.egiptoforo.com

La “prostitución sagrada” en las antiguas culturas mesopotámicas.

«Enki respondió a Ninmah: “Yo decreté un destino para el primer hombre con las “manos débiles”(impedido), le  di pan (sustento). Decreté un destino para el hombre al que “la luz le volvió la espalda” (ciego),  le di el pan, Decrete un destino para  el hombre con amputaciones, con parálisis en los pies,  le di pan. Yo decreté un destino para el hombre que no puede contener su orina (eneurético), le di pan. Decreté un destino para la mujer que no puede alumbrar (estéril), le proporcioné su pan. Yo decreté el destino para aquellos sin pene (eunucos) o vagina en su cuerpo (agenésica), yo les di pan.» Pasaje del poema  de Enki y Ninmah, 102-110.  II milenio a.c.

En el relato anterior a éste pasaje, y dentro del poema de Enki y Ninmah,  el dios Enki es felicitado en un banquete por los dioses tras haber creado a la Humanidad, siendo éste hecho molesto, por ignorar su contribución, a ojos de Ninmah, la parera de Enki. Así éste poema, que habla someramente de la “creación de mundo”,  toma el tono de los antiguos “tensones” o “dialécticas enfrentadas” propias de los antiguos textos sumerios y acádios , desarrollándose una diatriba entre el dios y la diosa alrededor de sus respectivas relevancias en el hecho  de  la creación humana: Una como “Naturaleza creadora” y otro como “Hacedor de sus destinos”. Al final del relato es Enki quien consigue sobreponerse a la diosa, dando un futuro a los “supuestos errores” que la Naturaleza comete en la creación del hombre.  Uno de éstos “errores” son las mujeres estériles y a las que Enki “da pan”  al posibilitarlas el ejercer un papel en la sociedad mesopotámica.

«Después tomó a una “qadištum” de la calle. Debido a su amor por ella, con ella  se casó a pesar que se trataba de una “mujer- qadištu”. La “mujer- qadištu” cogió un niño de la calle y  en la mama, con leche humana, [ella lo cuidó] » Pasaje de las  series “Ana ittišu”, VII iii 7-10.  1400-1000 a.c.

Con la raíz acadia “qdš,”, –  y que puede ser traducido como “sacro” o “sagrado” –,  nos aparecen generales  nombres o adjetivaciones en los antiguos textos mesopotámicos, tales como  “qadištu“, “qaššatu“o “qašdatu“,  en referencia a una mujer con un determinado estatus social. Por el texto, pudiera parecer  que las qadištu tenían un relación con la calle. Siendo éste, y según los relatos jurídicos, un determinado papel dentro de las estructuras sociales acádias, ya que era  en  la calle  donde la gente que no disponía de casa  se congregaba para ofrecer sus servicios. Si bien por el escrito, y en un principio,  podríamos suponer que tales mujeres eran meretrices, la posición social de una “qadištu” era muy diferente al de una  prostituta. En el “Poema de Enlil y Sud”, Enlil confunde a su futura esposa, Ninlil/Sud,  con una “qadištu”,

« Enlil, la Gran Montaña, se detuvo en Eresh y mientras ojeaba por allí, encontró a una mujer de su gusto. Se acercó y, rebosante de satisfacción, entabló  conversación con ella: ” Yo te tornaré incomparable con un vestido de gran dama, (aún) después de estar en la calle,  tu serás (…) ¡Cuan impresionado estoy de tu belleza,  siendo, como eres,  una mujer sin vergüenza…! » Pasaje del poema de Enlil y Sud, 12-16.  ETCLS Oxford Oriental Institute.

Representación en terracota de la diosa Narundi o Narunte, la Inanna/Ishtar elamita, procedente de Susa, 2100 a.c. aprox. Museé du Louvre

Cuando tomamos en consideración referencias mesopotámicas sobre cualquier  temática, al igual que  en otros diferentes ámbitos culturales humanos,  debemos  de contextuarlo siempre dentro de un lapso temporal y un ubicación determinada.  De esta guisa, cuando tratemos con simbología religiosa, títulos ciudadanos, o cualquier otro  término social y cultural, hemos de tener en cuenta la evolución  de tales preceptos y sus modismos. Al igual que ocurre en las sociedades actuales, determinadas “etiquetas sociales” mas antiguas son sustituidas por otras nuevas, cambiando parcial, o radicalmente su anterior significado.  Así, por ejemplo,  dentro de la organización social que definen los textos legislativos babilónicos amorritas, la realidad social de las qadištu aparece dividida en dos ámbitos y cuyo ordenamiento civil, en un primer caso,  vienen a definirlas por los términos  “nadîstu“, “kulmašîtu” o “ugbabtu“. Tales mujeres estarían vinculadas con  cultos a una deidad femenina y cuya regulación en el ámbito sexual vendría condicionado por mantener un celibato  o  por estar casadas.  Por otro lado, existirían las “harimtu“, “šamhatu” o “kezertu” que, aunque también pudieran estar vinculadas al culto divino, no disponían de ninguna pauta reguladora en cuanto a sus actividades sexuales.

« No te cases con una “harimtu”, cuyos maridos son muchos; Una “ištarîtu” reservada a la divinidad, ni con una “kulmašîtu” cuyos favores (necesidad de..) son muchos. En la desgracia, ellas no te ayudarían. En la adversidad,  se burlarían de ti. Ellas ignoran el respeto y la sumisión » “Babylonian Wisdow literature”, pag 102.  Wilfred. G. Lambert

En definitiva,  las funciones de las qadištu son vagas dentro de las diferentes referencias textuales mesopotámicas. Así,  en los textos jurídicos amorrito-babilónicos,  éstas mujeres serían ciudadanos de pleno derecho, podrían casarse, tener niños y ser amas de crías de otras mujeres, En Nippur, en el periodo de Isin-Larsa, 2003-1760 a.c..  hay constataciones escritas de mas de un caso de “nu-gig”  – vocablo sumerio para “qadištu” –.  En la misma época y en referencia a una localidad denominada Inbatum, ,   nos advierte que poseen un  domicilio y  casa propia. –  aunque , por otra parte,  también nos es relatado su envío a Inbatum   como botín para su “sacrificio”  tras una expedición  a Nawar, si bien el significado de tal “sacrificio” no queda plenamente revelado en el texto –. También durante el citado periodo, en la ciudad de Larsa,  el rey Sin-iddinam, 1785-1778 a.c.,  trata a sus enemigos  de “incultos” por no tener  “mujeres-qadištu”  alojadas en sus templos, apareciendo incluso en sus listas estatales de raciones de alimentos.

« ¡Vamos, Lalegre..! ¡Que te asigno ahora tu destino..! ¡Que te asigno, yo mismo, un destino..!  Un destino eterno y para siempre, y que contra ti profiero. Una maldición poderosa que se apodere de ti lo mas rápido posible: “Jamas te construirás un hogar feliz.  mimarás (…). o  entrarás en el harén de las jóvenes.  Los posos de cerveza mancharán tu bello seno y con su vómito el borracho salpicará tus ropajes. A un menaje de alfarero, no tendrás jamás derecho, ni tampoco al contenido del frasco de perfume. La blanca plata, orgullo del mundo, no permanecerá por mucho tiempo en tu casa. La más placentera de tus residencias será la parte delantera de una puerta y tu morada los bordes del camino. Habitarás en la soledad y frecuentarás las sombras de las murallas. Zarzas y espinas dejarán tus pies en carne viva. Borrachos y sedientos de vino te abofetearán a su antojo. En la calle te gritarán y el albañil no tapará las fisuras del techo de tu casa. En tu (…) se instalará la lechuza y nunca habrá alegría. Porque a mi que era libre, tu me has (…) y me has destruido”

Cuando (el dios)  Shamash escuchó las palabras de Enkidu, sin poder contenerse y desde lo alto del cielo, le espeto: ” ¿Porque Enkidu maldices a la cortesana Lalegre.., la que te alimentó con alimento divino,  que te dio de comer con comida regia, que te engalanó con suntuosos vestidos y que te dio como compañero a éste  Gilgamesh perfecto..?” » Pasaje de la Epopeya de Gilgamesh. Tablilla VII, 6-39.

Rituales del agua donde aparecen sacerdotisas qaššatu . “Fresco  de la Investidura”. Palacio de Zim-ri-lim en Mari. 1775-1761 a.c. Museé du Louvre.

Las “qaššatu“, una forma merita del término, aparecen en dos diferentes textos (ARM  9 291 y 23 296) formando parte censal de diferentes ciudades. En éste censo aparecen catalogadas bajo la denominación de “Amat PN“, “servidora de PN“, “almattum” o “viuda”, o como “mujer-qadištu”. El primer grupo están bajo el control y autoridad de un tutor – aunque aparece un caso donde están bajo la tutela de una qadištu -, mientras que el segundo y tercer grupo figuran como ciudadanas libres. En Mari, tales mujeres son presentadas como devotas de la diosa Annunîttu, así como del dios Adad en Kish y Sippar – dentro de un contexto de dios de la fertilidad y hermano de Bêlet-Ìli.  Divinidad, ésta última, relacionada con la fertilidad, al igual que Annunîttu -. También en Meri y textos de  Kish, aparecen como participes en  los ritos acuíferos de fertilidad y purificación (G. Lambert, 1960)  – Estos rituales son en extremo trascendentes  en las ceremonias de coronación meritas (Parrot, 1958) – , siendo también en Sippar custodias de los cilindros-sellos de la diosa patronal de la ciudad, Ištar.

Volviendo a los textos del periodo amorrito-babilónico, 1894-1595 a.c. aprox. y dentro de éstos al “Poema de Atra-hasis” y   encontramos el siguiente párrafo donde tales mujeres acompañan a comadronas :  “Permite que la partera se ufane en la “casa de una mujer-qadištu”, donde las esposas preñadas dan a luz” . Aparentemente, y según Westenholz, mientras la parteras asistían “físicamente” a la preñada, las qadištu ofrecían las “necesidades rituales”  para un satisfactorio  alumbramiento. En escritos posteriores babilónico-kassitas aparecen como “Madres” (A.T. Clay, 1915) y vinculadas con los partos:  – “Las parteras, que con su habilidad se preocupan del feto y las qadištu, las que realizan las purificaciones con agua.. ” (KAR, 321,7) -.  En otra vertiente, y dentro de los escritos clásicos babilónicos – textos  exorcistas Maqlu III, 40-55 y Shurpu III, 69, 116-117 –,  las qadištu aparecen adjetivadas como de hechiceras o brujas, por ser supuestas “mediums” de los poderes demoníacos,  las enfermedades , teniendo durante el primer milenio una doble vertiente como personajes  “benignos” o “malignos” (G. Meier, 1937, E Reiner, 1958, S Rollin, 1983)  Aunque ésta última “popular consideración” vendría dada por oficializar dentro de los  rituales exorcistas templarios  el papel de  la verdadera hechicera y de  sus poderes  y  que durante la ceremonia eran sometidos al exorcista. (S, Parpola, 1983).

En Assur, durante periodo antiguo asirio, 2003-1742 a.c. aprox., las mujeres- qadištu tenían la posibilidad de casarse. (Ass. Code § 40)  Si estaban casadas,  le estaba permitido ir veladas en público, mas había duras penas para las mujeres qadištu  solteras que fueran con velo y de igual manera que en Babilonia, en los textos, aparecen al lado de las parteras en los embarazos. (Afo 17, 268, 11). En los rituales del periodo medio asirio, 1742-1192 a.c. aprox, y al igual que en Kish y Sippar,  las qadištu oficiaban los cultos al dios Adad en la capital asiria junto a los ” sacerdotes Sanga” (KAR 154) – o “iššakuk šangû” En Asiria, sacerdote principal  del culto a una divinidad –  entonando y pronunciando el canto “inhu” en cada parada procesionaria para, tras concluir, consumir los restos de las ofrendas junto al sacerdote. En dos textos neo-asirios, 1192-605 a.c. aprox,  aparecen referenciadas las qadištu con funciones rituales, uno en el que se utiliza sal para deshacer un juramento (E. Ebeling, 1953) y otro  hace referencia a su asistencia en las abluciones del dios Shamash (R.F. Carter, 1914)

En tercer milenio a.c. y en Sumer, el término “nu-gig” define a las qadištu sumerias, si bien aparece también en descripciones de las diosas Inanna, Aruru/Ninmah, Nanaja o Nini(n)sina. Pero, y en definitiva, ¿Que significa la palabra  “nu-gig”..?. Según Westenholz, y obviando otra interpretaciones de carácter sexual, puede ser traducido como “lo sagrado”(para los dioses),  lo que un hombre mortal no puede tocar. En definitiva un sinónimo de “tabú” definido tanto para actos, objetos, como a personas.

Impresión del cilindro sello de Mes-ane-pa(da): Aparece la inscripción: “Mesanepada, rey de Kish, esposo de una ‘nu-gig’ ” I dinastía de Ur , 2400 a.c. aprox.  U.13607 Vorderasitiches Museum

El oficio de “nu-gig” aparece en la léxica de los textos sumerios figura con una significancia paralela al de los códigos legales del periodo amorrito-babilónico., antes mencionados, apareciendo también en textos administrativos de la ciudad de  Shuruppak, Tell-Fara(h). En el cilindro-sello (izquierda..) aparece la inscripción: “Mesh-ane-pa[da] lugal-Kis dam-nu-gig”. (J. Copper, 1986) y que puede traducirse como “Mesanepada, rey de Kish, esposo de una nu-gig” y donde, según Cooper, Renger (1975), tal texto  debe ser interpretado como una referencia a los  rituales de casamiento del rey de Ur y la diosa Inanna, ésta última representada por una sacerdotisa. que siglos mas tarde serán parte de las festividades del Año Nuevo – festivales relacionados con la muerte/vida dentro del ciclo anual de la Naturaleza –. En otro cilindro sello del periodo neo-sumerio aparece la inscripción:  ” Nin-kin [da] nu-gig-gal urí [ki]-ma lugal-ha-ma-ti-du-sar ard-zu” y que puede traducirse como “Nin-kin-da, el señor de las nu-gig de Ur, Lugal-hamati, tu siervo”, como parte de una organización, y que viene corroborado en otro texto de la ciudad de Lagash (F. Thureau-Dangin, 1903) . En la Lagash pre-sargónida, las “nu-gig” figuran en las listas de reparto de alimentos junto, por casamiento,  a importantes miembros de la sociedad de alta posición (J.M. Asher-Greve, 1975). En la ciudad acadia de Umma nos encontramos con un relato que hace alusión a dos personas: Ín-he-nun, la nu-gig, y Al–la, la “nu-gig nigín” o nu-gig del alumbramiento”(B. Foster 1982). Otro interesante texto no relata la existencia, en el templo a Inanna de Zabalam, de un “ningín-gar”o “lugal sagrado para el nacimiento”(Sölberg). La relación entre las nu-gig, el “nacimiento” y el “ningin-gar”  se da igualmente en el templo de Inanna en Akkade y en el de Nini(n)sina en Isin. 

« Para los miles de jóvenes doncellas, para favorecer la fertilidad y regular el útero. Para determinar el destino, para ayudar a la puerta del ningín-gar, para permitir que el feto llegue a  feliz conclusión:  Un hijo de un hombre que se resguarda en las caderas. Para que llore en voz alta, para depositar la placenta sobre la tierra, y para darle  la vuelta a la cabeza;  La presencia de la  nu-gig , para actuar con rapidez y cantar una alabanza propia, cuando se manifiesta  el gran “mes”(milagro o esencia de las cosas..) mi Señora, ha pronunciado su himno de alabanza, ¡ Nini (n) sina, acertadamente,  a ti misma  alabas! » Himno a Nini(n)sina. “Sumerian religius texts”  E. Chiera (1924)

No cabe duda que la prostitución existía en la antigua Mespotamia, como nos describen textos expuestos anteriormente, pero lo que también es comprobable es que nunca hubo una “prostitución sagrada” ni el Assur, ni en Babilonia y mucho menos en Sumer, como pueden hacernos pensar tanto los relatos griegos como los hebreos. El adjetivo “hieródula” que es utilizado para definir la “prostitución sagrada”– el  término griego es ἱερόδουλοç – viene a referirse al concepto de “esclavas sagradas” dentro de las acepciones que tiene en la cultura griega. una cultura, aunque semejante,  posterior en el tiempo.. En el caso hebreo, si existía tal concepto, y tal práctica,  dentro de los cultos  canaanitas a la diosa Ashera, anteriores a la reforma religiosa del siglo VII a.c.

«Sobre las cimas de los montes sacrificaron, e incensaron sobre los collados, debajo de las encinas, álamos y olmos que tuviesen buena sombra, por tanto, vuestras hijas fornicarán y adulterarán vuestras nueras. No castigaré a vuestras hijas cuando forniquen, ni a vuestras nueras cuando adulteren, porque ellos mismos se van con rameras, y con las malas mujeres sacrifican…» Oseas 4: 13-14. Biblia Reina-Valera 1960.


Referencias:

“Tamar, Qedesa, Qadistu and Sacred Prostitution in Mesopotamia! J. Goodnick Westenholz (1989)

Imágenes:

en.arup.cas.cz

inanna-maat.blogspot.com

it.wikipedia.org


La antigua Mesopotamia y su relación con el Golfo Pérsico: Dilmun, Magan y Meluhha

Recientes estudios han podido constatar que tanto el Golfo Pérsico como las tierras que rodean sus márgenes han sido venerables focos de actividad humana.  En los últimos años han sido excelsos los descubrimientos que nos direccionan hacia la existencia de núcleos de población vinculados al comercio marítimo y a labores agropecuarias que en el último caso, y en función de las épocas,  eran afectos tanto a la subsistencia como a su comercialización fuera de la región.

N.Bolbin y D. Q. Fuller nos proponen la aparición de un primitivo y primigenio comercio que se corresponde temporalmente con  el Holoceno inferior y medio, donde cazadores-recolectores ya utilizaban botes para su actividad  a lo largo de sus costas hasta el Golfo de Omán. Procesos de intercambio de mercaderías que a partir del IV milenio a.c. incluirían,  de forma mas o menos habitual,  relaciones comerciales con las pujantes civilizaciones de Mesopotamia y  del Valle del Indo durante la Edad de Bronce – Corroboración  que viene avalada por  la existencia y descubrimiento de  cultivos de  procedencia asiática, tales como el algodón,  a finales del III  milenio a.c. en el  sur de la Península Arábiga -. Posteriormente, y ya  en los comienzos del siglo XX a.c.,  hubo un retroceso en las actividades marítimo-comerciales como consecuencia de una general inestabilidad político-social  en la región media del Golfo Pérsico durante el periodo medio de la Edad del Bronce, si bien se conoce la existencia de enclaves que conservaron  su estatus de puerto franco,  por encima de las citadas desavenencias, favoreciendo una nueva importación de cultivos asiáticos para su local siembra.

Contexto geográfico de las culturas cerámicas neolíticas en Oriente Próximo, África y Asia occidental (desplegar...)

A lo largo del litoral arábigo, las más antiguas premisas de una incipiente actividad marítima puede ser localizada en las costas del actual Omán, vocación que estaba ligada a la búsqueda de  yacimientos de conchas  y  zonas de costa  ricas en recursos, – caso de las localidades de Suwayh (SWY-11) y Watti Wuttaya (PD) con fechas que se remontan aprox. al año 5900 a.c. –  y cuyo detonante fue  la  bajada del nivel del mar durante el VI milenio a.c.. Coyuntura  que permitió su  extensión hacia  otros puntos de las costas mesopotámicas entre los años 5400-5000 a.c,, produciendo movimientos  de poblaciones que se asentaron bien de forma permanente, bien de forma estacional. (Uerpmann, 2000) .  Estos  nuevos asentamientos corresponderían  con un periodo  acerámico  que podría datarse durante Holoceno inferior en la Edad de Piedra (Biagi, 1984), siendo contemporáneos con las sociedades agropecuarias mesopotámicas y que al igual que ellos,  también dispusieron de una importante producción agrícola y ganadera. (Biagi, 2006, Potts 2008b). Otra perspectiva de la existencia de un tráfico marítimo en  el Golfo Pérsico viene dada por la introducción a finales de VI milenio de la cerámica de tipo Obeid  y viene documentada en yacimientos neolíticos de  las costas de la Península Arábiga. La cerámica tipo  El-Obeid/Al-Ubaid parece  ser que fue introducida a finales de sub-periodo Obeid 2, aprox. entre el 4900 y el 4300 a.c., afianzándose durante  Obeid 3 y 4, 4300-3500 a.c., y concluyendo bruscamente durante el periodo post Obeid 4 en el 3500-3100 a.c. aprox., – las fechas de radio-carbono nos ofrecen un lapso de tiempo entre la segunda mitad del VI milenio a.c.  hasta finales del V milenio a.c. (Carter, 2006, Matthews, 2005, Potts, 1990 y Vogt, 1994) -,  si bien algunos autores,  caso de Phillips,   hablan –  Según determinados enterramientos en los actuales Emiratos Árabes,  caso de UAQ-2 –  de un cierto “sabor autóctono” en determinas piezas encontradas.

A partir de IV milenio, ac , y como consecuencia del nuevo orden económico- social y político  fruto de la actividad de las  pujantes civilizaciones de Mesopotamia y del Valle del Indo ,  se produce una intensificación de la economía agropecuaria y comercial en las costas pérsicas. Así,  determinados enclaves en la región, al igual que ocurriera en la Alta Mesopotamia, ascienden al rango de colonias comerciales, intensificándose el intercambio de mercancías con la metrópoli. Éstas colonias, aunque en manos de las gran urbes, parecen apuntar a una progresiva incorporación de éstas  comunidades costeras, así como de su población autóctona,  a tal forma de economía . 

Síntesis de rutas de comerciales marítimas a través del Golfo Pérsico y terrestres anexas. Desde el IV milenio. a.c. hasta finales del II milenio .a.c. (Crawford)

La literatura y los textos  administrativos plasmados durante la Edad de Bronce en Mesopotamia nos dan acceso a una valiosa información sobre los contactos socio-económicos con el Golfo Pérsico, así como a su papel como punto de encuentro con las civilizaciones del Indo.  Tanto los registros textuales como la iconografía,  nos refieren un incremento de la actividad comercial y marinera, aunque , como nos sugiere Cleuziou y Mary,  ésta información escrita puede darnos una visión sesgada, si la comparamos con los hallazgos arqueológicos. De ésta guisa,  los textos mesopotámicos exclusivamente reflejarían un registro interno y propio  de tales intercambios, –  Su traducción nos proporciona datos administrativos vinculados con las operaciones económicas del Templo o del Palacio, así como de contratos, inscripciones reales, etc. –  escaseando las informaciones sobre la naturaleza y procedencia de las mercaderías  fuera de sus fronteras.  Otro punto a tener en cuenta es que tales vocablos y símbolos, en referencia con el origen de las mercancías, pueden dar lugar a erróneas interpretaciones,  dependiendo de periodo temporal en que nos situemos –  Ejemplos serían términos como “Dilmun” o “Meluhha” que fueron utilizados para describir diferentes localizaciones en diferentes periodos de tiempo (Keay, 2006) –  y así determinadas enclaves como la “región de Dilmun”, pasaría por estar tanto en  Bahrein e Islas Falaika , (Howard-Carter, 1987)  como en los límites de la Península Arábiga con la desembocadura del Tigris y el Eufrates (Stieglitz, 1984) – Caso similar ocurre con la localización exacta del egipcio “País de Punt” – . Aún así tenemos conocimientos del comercio mesopotámico con el litoral oriental del Golfo Pérsico que incluirían relaciones con Bahrein e Islas Falaika, las costas iraníes orientales, la península de Omán,  en sumerio “Magan” , y relaciones con el litoral occidental de Pakistán e India – ciudades de Harappa, Mohenjo-Daro , Gujarat o Lothal,  – y que estarían complementadas con otras rutas terrestres y fluviales  – Rutas tales como  una primitiva vertiente sur de la “Gran Ruta Khorasan”,   la  “Ruta de la Seda”,  que  uniría Mesopotamia con  las ciudades de Ashan y Aratta y ésta a su vez con la costa de oriental de Irán a través de Susa y los Montes Zagros (Madjidzadeh)  – , que conectarían las zonas costeras con una extensa variedad de zonas del interior llegando incluso hasta el  Mediterráneo Oriental  y Asia Central.

Del periodo de Uruk o post Obaid, 3500-3100 a.c. , se tienen pocas evidencias de  útiles mesopotámicos de la época en las costas del Pérsico y las encontradas consisten en fragmentos de vasijas, y que aparentemente condicionan  la exclusiva existencia de actividades comerciales urukitas  a zonas del suroeste de Irán y  de la Alta Mesopotamia. Éstas evidencias no concuerdan con el fluido comercio acaecido durante el periodo de Obaid, lo que puede dar lugar a interpretaciones de carácter político-social o bien, como nos sugiere Wengrow (2008),  fueran debidos a una evolución en los sistemas de intercambio de mercaderías desde  un primitivo comercio minorista, en manos parentales, a una economía con una producción centralizada y de mano de obra afecta, como resultado del auge  urbanístico y templario, que enfocaría el comercio hacia su más inmediata periferia. Planteamiento que cambiaría durante el periodo de Djemdet-Nasr, 3100-2900 a.c. y el Dinástico Arcaico, aconteciéndose un incremento de tráfico marítimo-comerciales en el Golfo. De la interrelación económico-social en éste periodo son relevantes la alfarería y pequeños útiles encontrados en tumbas en asentamientos ubicados en las costas centrales del Pérsico,  lámparas hechas de conchas y vasos fabricados a partir de ciertos caracoles – ninguno de los cuales pueden ser encontrados en la región al ser originales del Valle del Indo (Edens, 1992) –, así como pequeños útiles correspondientes al periodo Dinástico consistentes en cuentas grabadas de cornalina procedentes de Harappa. También los textos urukitas hacen mención al cobre dilmúnico, lo que implica que el cobre de Magan era reexportado a través de Dilmun. Otros textos mesopotámicos también indican la importación de maderas duras de tipo tropical desde el Indo, así como cardamomo de Ghats  – región anexa al nacimiento del Indo – y clavo procedente de Indonesia.

«  (1) Un barco por 120 gur.  (2) Su betún seco,  204 gu. (3) Su betún desechado, 12 gu (4) Su labor de betuneado, 2 gur. (5) Su aceite de pescado, un [gur] (6)  Sus  ocho pasadores metálicos  (7) Su tu-gul (¿?) (8) Sus ocho cuadernas (9) Sus cuarenta y seis  tablas para la quilla (10) Sus seis bancos de remos (11) Sus ciento ochenta listones (12) Sus  ciento noventa y cinco abrazaderas. (13)  Sus  dos me-dim (¿?) (14) Sus ocho ma-gu (¿?). (15) Sus ocho ma-ma-a (¿?) (16) Sus cinco  labores en la  proa (¿?) (17)  Su listón  (18) Sus cuarenta diferentes arandelas/anillas (19) Sus listones (20) Su dos colocados ad-kul (¿?) (21)  Sus mástiles (22) Sus siete mil doscientos clavos de madera (23) Sus setenta y cinco baos de cubierta (24) Diferentes labores, 12 gu (25)  (En) mil ochocientos jornadas de semana (¿?) (26) finalizado, un barco por 120 gur »   “Pasaje del desembolso en la construcción de un barco” , AO 05673.  Texto sumerio de Shulgi,  Uruk III, 2100-2000 a.c.

La segunda mitad del III milenio supuso una nueva orientación en el comercio así como de su contexto socio-político. Dentro de éste renovado planteamiento, surge una independiente  “Cultura de Umm-Nar” en Omán (Cleuziou y Mary, 2002) – Textos de Ur III, Ur, relatan intercambios comerciales con Magan en un contexto de centro comercial con gran preponderancia y autonomía – y una renacida “Cultura de Harappa” desvinculada  del Valle de Indo. (Possehl, 2002). Después del auge acontecido durante el periodo de Djemdet-Nasr, con un Dilmun como intermediario del tráfico de mercaderías  pérsico-indo-mesopotámico, se produce una intensificación del “comercio sin intermediarios” entre Mesopotamia, Meluhha y Magan. Hecho que queda reflejado en textos correspondientes al reinado de Sargón I de Akkad, 2334-2270 a.c., y donde, por ejemplo,  el monarca acadio se jacta de haber  atracado en sus puertos barcos con destino o procedentes de Meluhha, Meca y Dilmun. También  figuran relatos correspondientes a la época post-sargónida, año 2000 a.c., donde se menciona en acadio a un hombre y a quién se le trata como “El titular de un barco de Meluhha”, así como un cilindro-sello acadio con la inscripción: “I’u–li-Ju. eme-bal me-luh-haki”, “Su-ilisu, Meluhha intérprete” (Parpola, 1977).

El lapso temporal que transcurre entre la Edad del Bronce I y II, supone un periodo de general conflictividad político-social, viviéndose en Mesopotamia el derrumbe de la III dinastía de Ur,  a finales del III milenio a.c. Durante el cambio de milenio se produce  la caída de la “Cultura de Harappa” surgida durante las décadas anteriores y acontece junto con la radical inversión de la “Cultura de Umm-Nar” en la “Cultura de Wadi-Suq” en Omán, dentro de un contexto de decadencia.  En Bahrein, Dilmun, nacido como estado independiente a finales del III milenio a.c.,  se experimenta un incremento de población y de urbanismo  dentro de lo que se conoce como la  “Cultura Barban” (Edens, 1992-94), que se une al surgimiento, en torno al año 2200-2100 a.c. aprox.,  de una “Cultura Bactro-Margiana” que se extenderá por la meseta iraní (Hiebert y Lambert, 1992), y que coincidirá con la máxima expresión y  posterior decaimiento de las culturas urbanas del Valle del Indo. Probablemente esta serie de  acontecimientos culturales sean como consecuencia de los cambios climáticos que se produjeron en torno al 2200 a.c. y que tuvieron como desenlace un incremento de la  temperatura media que derivó en sequía en diferentes regiones.

Con el acontecimiento de la llegada de la “Cultura de Wadi-Suq” a Magan, el eje de las actividades marítimo-comerciales con las costas indo-paquistaníes pasarán  al estado independiente de Dilmun y su recién estrenada “Cultura Barban” o “kassita”, suplantando a Magan como puerto principal de las importaciones desde sub-continente indio. Éstas aseveraciones viene corroboradas en unos textos mesopotámicos que ya no mencionan a Magan y si hacen referencia a “Alik Telmun”. Un hecho relevante de la nueva situación es que a diferencia de los periodos anteriores donde el Templo  o el Palacio mesopotámico eran los precursores y receptores directos de dichas importaciones, en la actual coyuntura son los particulares, marineros y armadores, los que controlan el comercio exterior de mercaderías por el Golfo Pérsico, dando inicio a un incipiente modo de capitalismo. Como corolario, es probable que el comercio marítimo fuese una prerrogativa de una élite y cuya realidad  queda plasmada en excavaciones realizadas en Sarre (Crawford, 1998), demostrando que las comunidades locales  de Dilmun fueron beneficiarias de ese comercio internacional en manos privadas.

Mas allá de la aparición de Dilmun como emporio comercial, se sucedieron otros cambios en la región del Golfo Pérsico. Los útiles encontrado en Bahrein ya no corresponden a mercaderías importadas de Harappa, sino a productos autóctonos con ese poso cultural, así como la utilización de sellos y pesos en contraposición a  la cerámica (Edens, 1993 y Vogt, 1996). La relación entre Harappa y Dilmun aparece distinta que con Magan, no importándose grandes cantidades de mercaderías, como era en el caso de Magan,  basándose, por el contrario,  en la adopción de similares marcos administrativos y culturales. Así, por ejemplo,  para rubricar los contratos y proclamar la propiedad de las mercancías, ya no se utilizan los cilindros-sellos mesopotámicos y si los sellos del Valle del Indo – aunque bien pudiera ser consecuencia de la adopción del sello iraní redondo, el mesopotámico es cuadrado,  que resulta semejante al del Indo – El sistema de pesos del Indo también fue profusamente utilizado , conociéndose posteriormente  y siendo empleado de forma generalizada con el nombre de “Estándar de Dilmun”.

La huella de Harappa en el comercio  mesopotámico continuará hasta su último momento,  como así lo demuestran los hallazgos arqueológicos y fuentes textuales – como así nos dictan ” Las cartas de Mari” (Carter 2001; Warburton 2007) o su  influencia en la  cerámica local (Carter 2001; Potts 1994c) -. Los circuitos comerciales, en éste estadio postrimero de Harappa,  lo fueron con el puerto  de Gujarat, ya desvinculado de la “Cultura del Indo”. Si bien y con posterioridad al primer cuarto del segundo milenio a.c.,  el comercio en la región del Golfo Pérsico  ya había disminuido en gran medida su volumen, así como su alcance geográfico. Es muy probable que aunque sean manifiestos determinadas huellas de una continuidad en el intercambios, éstas sólo se mantuvieran durante un breve espacio de tiempo, según Potts (1994c).  El Dilmun defintivamente perdió el contacto con los centros mineros de Magan (Oppenheim, 1954), como consecuencia de una Mesopotamia que comenzó a proveerse de cobre  en el Norte (Edens 1992; Warburton 2007) e igualmente perdió el contacto con las regiones que le  suministran tanto piedra como madera. –  postreramente fue conocida exclusivamente por  ser una isla famosa por la calidad de sus dátiles y agua dulce (Oppenheim1954) –. Las interrupciones en las secuencias arqueológicas, valorada en varios siglos, sugieren una desintegración social de la  región del Golfo Pérsico (Edens, 1992). La relación entre el fin de la temprana civilización del Dilmun y el declive  definitivo de la ciudad de Harappa queda por aclarar.

Referencias:

“Shell Middens, Ships and Seeds: Exploring Coastal Subsistence, Maritime Trade and the Dispersal of Domesticates in and Around the Ancient Arabian Peninsula”  Nicole Boivin & Dorian Q. Fuller (2009)

Imágenes:

Springer Science + Business Media.

http://www.bibleorigins.net


El origen de la escritura cuneiforme: ¿El primer sistema contable…?

Hace relativamente poco, y en estas mismas líneas, hablamos de los dos pilares fundamentales en que se basaba la organización social teocrática mesopotámica. Uno de estos pilares eran los rituales templarios, siendo el otro el que involucraba a su “herramienta de perpetuación” y registro. Liturgias mesopotámicas que reglamentarían los aspectos administrativos, legislativos y educativos de las actividades del templo en su función primordial, y única, como centro económico de las antiguas ciudades-estado sumerias. Éstas ordenanzas se prolongarían en el tiempo hasta prácticamente su desaparición como centros urbanos y religiosos, ya inmersos en los años de nuestra era, y que sin duda fueron recogidas por otras muchas corrientes religiosas de germen mediterráneo para regir sus posesiones mundanas. Éste hito de longevidad en sus preceptos solamente puede ser debido a la existencia a un medio de comunicación de ideas y asientos que fuera extraordinariamente flexible y duradero: La escritura cuneiforme. Sigue leyendo

Mitología amorrito-babilónica: El “Enuma Elish”. Tablilla I y II

« (1) Cuando en lo alto, el Cielo no estaba nombrado, (2) y la Tierra, abajo, aún no tenía razón: (3) El primigenio Absû, que los engendró  (4) y el Caos, Tiamat, la madre de ambos, (5) sus aguas mezclaron.  (6) (Cuando) los campos no habían sido creados, y los pantanos no eran posibles de vislumbrar. (7) Cuando ninguno de los dioses había sido llamado a existir , (8)  al no poseer (todavía) nombre, y los destinos (aún) no estaban escritos . (9) En ese instante, fueron creados   los dioses  en el seno de los Cielos.

(10) Lahmu y Lahamu fueron nombrados en su seno,  (11)  siendo [llamados] . Largos fueron los tiempos que siguieron [(y) crecieron en tamaño y  edad] (12) En ese instante Anšar y Kišar fueron nombrados, y sobre[pasaron a] ellos (13) Largos fueron los días (que pasaron)  y entonces surgieron cuatro (…) [Alternativa: y años fueron añadidos]  (14) Anu, su hijo, [fue parejo a sus padres]  (15)  De Anšar, Anu [su primogénito, fue su igual] (16)  Y el dios Anu [ a su imagen engendró a Numimud]  (17) Numimud, quien de sus padres, sus progenitores [ fue Señor] (18) Vasto en toda sabiduría, [erudito],  (19) y grandemente poderoso [en fuerza] (20) El no tenía rival. (21) Así fue como los dioses fueron establecidos y fueron [nombrados] los grandes dioses. (21) [Alternativa: Andaban en averío los divinos hermanos]

(22) Mas Tiamat y Absû  se sintieron perturbados [con sus escarceos] (23) Tornándose  en  problema [para las entrañas de Tiamat] (24) [Con su estruendoso ruido en la mansión de los Cielos]  (25) Absû no era poseedor de menor fuerza (…) [ (25) [ Alternativa: Absû no podía disminuir el clamor de ellos]  (26) y Tiamat se enrabietó [con su comportamiento] (27) [Apsu]  estaba afrentado [con sus] actos  (28)  Su  camino era infame, [abrumaban] (29)  Entonces, Absû,  el progenitor de los dioses, (30) se lamentó a Mummu, su ministro, diciéndole:  (31) ¡ Oh, Mummu, ministro que reconfortas mi espíritu/hígado,  (32) apoyemos a Tiamat ! (33)  Ellos  fueron ante Tiamat y se le unieron. (34)  Terciaron un plan   en contra de (34) [Alternativa: Comisionaron a acerca de]  los dioses, sus hijos.] (35) Absû abrió su boca y habló, (36)  a Tiamat, la resplandeciente, el dispuso del mundo (…) (37)  Su destino [me es verdaderamente aborrecible]  (38)  ¡No habrá día de sosiego, ni noche que pueda reposar en paz, (39) hasta que no destruya su futuro..!  ¡ Yo [malograré sus modos]¡ (40) ¡Sea para ellos el infortunio a la par que para nosotros sea el reposo! (40) [Alternativa: ¡Que el sosiego sea restaurado y nosotros durmamos!] (41) Cuando Tiamat escuchó tales palabras, (42)  lanzó un quejido y lloró largamente,  (43) [Encolerizándose espetó a su esposo], (44) dirigió sus palabras a Absû y habló: (45) ¿Que podemos hacer, [iremos a destruir lo que nosotros hemos creado?] (46) ¿Sea su destino lleno de infortunio a la par que para nosotros sea el descanso..? (47) Mummu contestó y aconsejó a Absû (48)  e implacable fue el consejo que contra los dioses, Mummu, dió:  (49) ¡Vayamos, [Padre mío, contra su sedicioso comportamiento]! ¡ Sus destinos son vigorosos  pero han de ser destruidos!  (50)  ¡Habrá días entonces para vuestro sosiego y noches para vuestro reposo!  (51)  Absu consintió con él y su semblante brilló. (52) , por los males que tramó contra los dioses, sus hijos. (53)  él (Mummu) estaba temeroso (…) (53) [Alternativa: Mummu lo abrazó por el cuello]  (54) Sus rodillas empezaron a temblar;  debido a que los dioses primigenios le daban un destino infame, [(54) [Alternativa: cuando se sentó en sus rodillas para besarlo] (55) Por las maldades que los “primeros nacidos” habían urdido. (56) fue repetido a los dioses, sus primogénitos alterados (57) [Cuando los dioses lo escucharon,] ellos [se sintieron agitados] (58) Lamentándose  que ellos se dispusieran para tal sufrimiento.

(59) [Vasto en toda sabiduría, erudito, fértil en recursos]. (60) Ea (Numimud). la personificación de la Sabiduría,  reparó en su destino. (61) [(y) un omnímodo plan trazó y erigió en su contra] (62) [lleno de talento, contra el hizo su encantamiento, excelso y sagrado.] (63) [ Lo recitó y lo perpetuó en las aguas (del Absû)] (64) [Vertiendo sueño sobre él,  (donde) profundamente dormido ya yace] (65) [Cuando a Absû hubo abatido, colmado de sueño] (66) [Mummu, el ministro, fue incapaz de inquietar] (67) [Desabrochó su ceñidor y arrancó su tiara] (68) [, retiró su halo, se revistió con él] (69) [ (y) habiendo sometido a Absû, lo ejecutó] (70) [A Mummu lo cargo de cadenas, dejándolo bajo cerradura] (71) [Dominado Absû y reafirmado su yugo] (72) [, sometió a Mummu asiéndolo del aro de la nariz] (73) [Después de que hubo vencido y humillado a sus adversarios] (74) Ea, consolidado el triunfo sobre sus enemigos] (75) [descansó con profunda paz en su cámara sagrada] (76) [, a la que denominó “Absû” y que designó como su sagrado lugar] (77) [En el mismo lugar construyó una íntima morada] (78) [(donde) Ea y Damkina, su esposa,  establecieron señorío]

(79) [En la cámara de los hados, en la mansión de los destinos] (80) [,  un dios fue nombrado, el más apto y sabio entre los dioses] (81) [En las entrañas del Absú, Marduk fue llamado] (82) [En las entrañas del sagrado Absû, Marduk fue nombrado] (83) [Ea, su padre, fue quien lo engendró] (84) [, fue Damkina, su madre, quien la trajo a la luz] (85) [ De pechos de diosas mamó] (86) [la nodriza que lo amamantó,  le formó  sobrecogedor (en cualidades físicas)] (87) [Seductora era su figura, centelleante el brillo de sus ojos] (88) [Señorial era su porte, singularmente altivo] (89) [Cuando Ea lo vió, el padre que lo había engendrado]

A partir de la línea 90 se produce una clara diferenciación entre el texto de L.W. King y las traducciones-recopilaciones posteriores que se prolongan hasta la línea 109(1902)/128(1989). En un primer término, (A),  aparecerá el texto original de 1902 y posteriormente,  (B), optaremos por el texto recopilatorio de Luis Astey de 1989.

 (A) (90) Para siempre (…) (91) (…) el demonio  (92) (…) El habló (…). (93) (…) Tú (…) El se ha sometido y (94) (…)  llora, sintiéndose pesaroso. (95) (…) de pánico. (96) (…) Nosotros no descansaremos en paz. (97) (…) Absû intuyó el desastre. (98) (…) y Mummu, que fue tomado como cautivo, en (…). (99) (…) tú (..) (100)(…) ¡Sea para nosotros el descanso!. (101) (…) ¡Ellos sentirán padecimientos!.(102) (…) ¡Sea para nosotros el descanso!.(103) (…) ¡Nosotros tomaremos represalias  sobre ellos!. (104) (…) ¡Vosotros padeceréis la tempestad! .(105) Y Tiamat consintió con esa palabra dada por el dios que brilla, y dijo: (106) (…) ¡Confiaré en tí!  ¡Vamos a la guerra! (107) (…) los dioses en el seno (…) (108) (…) para los dioses que ella creó.

(B) (90) Exultante y resplandeciente, el corazón se le llenó de júbilo. (91) Lo educó y dotóle  de un doble valor divino (92) Ampliamente fue él por encima de ellos (los dioses), sobresaliente en todo. (93) Perfectos eran sus miembros, mas allá del discernimiento, (94)  imposibles de ser asimilados, difíciles de ser apreciados. (95) Cuatro eran sus ojos y cuatro sus orejas. (96) Cuando entreabría los labios, fuego llameaba (97) Cuatro orejas le han crecido, (98) sus ojos, iguales en número, escudriñan el mundo (99) Es el mas alto de los dioses, de una estatura sin parangón (100) Enormes son sus miembros, sobresaliente es por su naturaleza. (101) ¡Mi infante, mi infante. (102) Mi hijo, el Sol, dios de la iluminaria de los dioses! (103) Vestido con el halo de diez dioses, poderoso era en extremo,  (104) por cuanto sus vigorosos destellos, se acumulaban sobre él.

(105) Engendrados por Anu , llamó a existir los cuatro vientos, (106a) para rechazar con su poder al mas vigoroso de la hueste (106b) Formó al polvo e hizo que el torbellino lo llevase (107) Provocaba corrientes y agitaba a Tiamat (108) Perturbada estaba Tiamat, sin descanso día y noche. (109) Los dioses sin reposo, padecían en la tormenta. (110) Urdiendo en su interior lo diabólico, (111) dijeron a Tiamat, su madre: (112) “Cuando ellos mataron a Abšu, tu esposo, (113)  tú no le ayudaste y permaneciste al margen (114) Ahora que el ha convocado a los terribles cuatro vientos, (115) tus entrañas están agitadas y nosotros no podemos dormir. (116) ¡Que Abšu, tu esposo, éste en tu corazón, (117) así como Mummu que ha sido vencido! ¡Te has quedado sola! (118) (…) de un lado al otro, desconcertada, das pasos (119) (…) sin cesar, tú no nos quieres (120) Mira, de insomnio (…) apesadumbrados están nuestros ojos (121) (…) sin reposo, que durmamos (122) (…) A la batalla, ¡Véngalos, (123) (…) y vuélvelos como el viento!” (124)  Cuando Tiamat escuchó éstas palabras, se complació: (125) “(…) habéis dado, creemos monstruos (126 (…) los dioses en medio (…) (127)¡ (…daremos) batalla, contra los dioses (…)!”

(109/128) Ellos se congregaron y al lado de Tiamat, avanzaron; (110/129) Estaban furiosos; Urdiendo sufrimientos sin descanso,  día y noche, (111/130) se prepararon para la batalla, enardecidos y llenos de rabia. (112/131)  Reunieron sus ejércitos y presentaron frente de batalla.  (113/132) Ummu-Hubur (Tiamat) fue quien lo preparó todo, (114/133)  proveyéndolos de armas invencibles  Ella engendró serpientes monstruosas (115/135) de dientes agudos y de implacables colmillos; (116/136) dotó a su cuerpo de veneno en lugar de sangre. (117/138) Fieros monstruos viperinos que ella revistió de terror (sentimiento). (118/139) De majestuosidad ella las cubrió y de magnifica estatura las dotó.  (119/140) Quien las vio, se llenó de angustia. (120/141) Sus cuerpos se alzaron y parecía que nadie podría contener su ataque.  (121/142) Ella (Tiamat)  hizo surgir serpientes y dragones,  al monstruo Lamahu, (122/143) así como huracanes, perros de guerra, hombres-escorpión, (123/143)  grandes tempestades, y hombres-pez, y criaturas cornudas que, sin miedo a la lucha,   portaban abominables armas. (125/144) Sus comandantes eran (seres) poderosos que nada parecía poder resistirseles. (126/145) De tal porte y de tal tremenda estatura, ella creó siete/once monstruos. (127/146) De entre los dioses, quienes fueran sus hijos, y habían permanecido fieles, (128/147) ella propuso a Kingu y  en el concilio (de los dioses), le propuso para el poder. (129/148) Para marchar tras las tropas y dirigirlas en la contienda, (130/149) para dar la señal de lucha y advertir del ataque, (131/150) para capitanear la batalla y  [151]  conducir la refriega. 

(132) Junto a él, envuelta en soberbios ropajes, le hizo sentarse, diciendo (Tiamat): [ Alternativa (151): Dejo tal en tus manos, mientras lo sentaba en el consejo]  (133/152) “Yo he pronunciado mi alegato/encantamiento, ante la asamblea de los dioses y te he propuesto para el poder. (134) La soberanía sobre todos los dioses me ha sido envestida junto a ti [Alternativa (153)  De la soberanía sobre todos los dioses, he colmado tu mano] : (135/154) Tu has sido ensalzado mi esposo elegido,  (136/155) Magnificaran tu nombre sobre todos ellos.( los Anunnaki) ” (137/156) Ella le entregó “las Tablas del Destino”y sobre su pecho las colocó, diciendo: (138) “Tu mandato no se entiende sin aval y la palabra de mi boca será quien lo establezca” [Alternativa (157) “En cuanto a ti, tu mandamiento será inmutable, ( tu palabra) perdurará]  (139/158) Desde ese momento, Kingu,  ahora ensalzado y habiendo recibido el poder de Anu, (140/159) decretó el destino de los dioses, sus hijos,  diciendo: (141/160) ” Sea la apertura de tu boca quien aplaque al dios del Fuego. (142) El que es ensalzado para la batalla, mostrará su valía” [Alternativa: Humillará al Potente Armamento de tan poderoso poder]»

TABLILLA II

« (1) Tiamat realizó concienzudamente su cometido. (2)  Ella urdió sufrimientos contra los dioses, sus hijos. (3) Para tomarse revancha, (sobre) Absû, Tiamat planeó latrocinios. (4) En el preciso momento que ella hubo reunido sus fuerzas, un dios afín a Ea le avisó. (5) Ea consistió con lo dicho, y  (6) se sintió intensamente afligido, sentándose apesadumbrado.  (7) Pasado los días,  su rabia se aplacó, (8) y  a la residencia de Anšar, su padre, el inició su camino. (9) Cuando llegó, y estuvo delante de su padre Anšar, el progenitor que lo engendró, (10) todo lo que Tiamat había tramado, el se lo repitió, diciendo: (11) “Tiamat, nuestra madre, ha alimentado odio contra nosotros (12)  con todas su  colérica fuerza [Alternativa: Ha convocado una asamblea]  (y)  en el colmo de la ira. (13)  ( y) todos los dioses se han vuelto  hacia ella. (14)  junto con ellos , los (seres) que  ella/tu ha/s creado y que a su lado marchan (15) Ellos han hecho causa común   y al lado de Tiamat, avanzan: (16) están furiosos y urden maldades sin descanso día y noche.  (17) Se preparan para la batalla, enardecidos y llenos de rabia. (18) Reúnen sus ejércitos [Alternativa: han congregado concejo] y presentan frente de batalla. (19) Ummu-Hubur (Tiamat: La madre del Hubur) es quien lo prepara todo, (20) les provee de armas invencibles. Ella ha engendrado serpientes monstruosas  (21) de dientes agudos y de implacables colmillos/fauces;  (22) dotando a su cuerpo de veneno en lugar de sangre. (23) Fieros monstruos viperinos que ella ha revestido de terror (sentimiento de). (24) De majestuosidad ella las ha cubierto y de magnifica estatura las ha dotado. (25) Quien las ha visto, se ha llenado de angustia. (26) Sus cuerpos se alzan y parece que nadie podrá contener su ataque. (27) Ella (Tiamat)  ha hecho surgir serpientes-dragones, y al monstruo Lamahu, (28)  así como huracanes, perros de guerra, hombres-escorpión, (29) grandes tempestades, y hombres-pez, y criaturas cornudas  (30) que, sin miedo a la lucha, portan abominables armas. (31) Sus comandantes son (seres) poderosos que nada parece poder resistirseles. (32) De tal porte y de tal tremenda estatura, ella ha creado a siete/once monstruos. (33) De entre los dioses, quienes fueran sus hijos, y han permanecido fieles, (34) ella ha propuesto a Kingu y  en el concilio (de los dioses), le ha propuesto para el poder . (35) Para marchar tras las tropas y dirigirlas en la contienda, (36) para dar la señal de lucha y advertir del ataque,  (37) para capitanear la batalla y  conducir la refriega.(38) Junto a él, envuelta en soberbios ropajes, le hizo sentarse, y dijo: [ Alternativa; De la soberanía sobre los dioses, ella le ha colmado] (39) ‘Yo he pronunciado mi alegato, ante la asamblea de los dioses y te he propuesto para el poder.  (40) La soberanía sobre todos los dioses me ha sido envestida junto a ti. [Alternativa: De la soberanía de los dioses, he colmado tu mano] (41) Tú has sido ensalzado  mi esposo elegido. (42)  Magnificaran tu nombre sobre todos ellos. (los Anunnaki) ‘. (43) Ella le ha  entregado “las Tablas del Destino”y sobre su pecho las ha colocado, diciendo: (44) ‘Tu mandato no se entiende sin aval y la palabra de mi boca será quien lo establezca’. [Alternativa:”En cuanto a tí, tu mandamiento será inmutable, ( tu palabra) perdurará] (45)  Desde ese momento, Kingu,  ahora ensalzado y habiendo recibido el poder de Anu, (46) ha decretado el destino de los dioses, sus hijos,  diciendo: ‘(47)  Sea la apertura de tu boca quien aplaque al dios del Fuego. (48) El que es ensalzado para la batalla, mostrará su valía’ [Alternativa: Humillará al Potente Armamento de tan poderoso poder].

(49) Cuando Anšar oyó como Tiamat había urdido una revolución [Alternativa: Tiamat estaba rencorosamente perturbada], (50) [Hirió sus flancos] y se mordió los labios, (51) [Melancólico estaba su corazón, perturbadas sus entrañas]. (52) [Cubriendo su boca], pronunció una breve lamentación. (53) [¡Levántate, Ea, hijo mío, sal a la] Batalla!. (54) [El arma que] tu has fabricado ¡Adelante, blándela!] (55) Mummu y Absû,  habéis sido  sometidos [ Alternativa: ¡Has encadenado a Mummu, y a Abšu ya ejecutaste! ], (56)  pero Tiamat ha ensalzado a Kingu, más ¿Donde estás aquellos que se le han opuesto? [Alternativa: (Mata esta vez a Kin)gu, el que camina delante de ella] (57) (…) Deliberación/Sabiduría. (58) (..) 59 (…) (60) [Respondió] el [consejero] de los dioses, Numimud: (61) [“¡(…) corazón insondable que designas los destinos!] (62) [¡(A quien) corresponde moldear y destruir!] (63) [¡(Anšar, corazón) insondable que designas los destinos!] (64) [¡(A quien) corresponde moldear y destruir!] (65) [¡Llevar a cabo tus designios, también lo deseo yo!]

( Hay un paréntesis de aproximadamente 7 líneas  en el texto…)

 (72) (Anšar), junto con su hijo (Anu), tomó la palabra:   (73) “(…) mi poderoso héroe, (74)  el de fuerza prodigiosa, aquel cuyo ataque no puede ser resistido.  (75) Ve y preséntate ante Tiamat.  (76) Haz que su espíritu se apacigüe y que su corazón se vuelva misericordioso. (77)  Si ella no prestara  atención a tus palabras, (78)  nuestra  palabra será oída y ella será apaciguada.” (79) El oyó la palabra de su padre Anšar y dirigió sus pasos en busca de Tiamat. (80) Hacia ella, él tomó el camino.  (81) Anu trajo el anochecer [Alternativa: (Cuando Anu estuvo suficientemente) cerca]  y vio lo tramado por Tiamat. (82)  él  no pudo ofrecer resistencia y regresó.

(83) [Rastreramente volvió ante] Anšar, [su padre] (84) [ (y como si éste fuera Tiamat) ], el  habló a su lado:  (85) “[No es (su)ficientemente fuerte mi mano para someterte]” (86) [Sin palabra, quedó Anšar, fija su vista a la tierra, ] (87) [con el pelo agitado y en dirección a Ea moviendo la cabeza.] (88) [Todos los Anunnaki se reunieron en aquel lugar, ] (89) [Con los labios cerrados (y) prietos, (se sentaron) en silencio,] (90) [(lamentándose:) “Ningún dios puede ir (al combate),] (91) [desafiar a Tiamat y volver (con vida).] (92) [Anšar, el Señor, padre de los dioses, (se levantó con) solemnidad] (93) [y (después de) haber enfrentado sus pensamiento con el corazón, (dijo a los Anunnaki):]

(105/94)“[Aquel cuya (fuerza) es preponderante, será (nuestra)] venganza (…),  (106/95) [Aquel que es sagaz en la batalla, Marduk, el] héroe.”

(107/96)  En el momento de su decisión, [Ea alejó a (Marduk) a su cámara privada] (108/97) [(Dándo)le consejo,  habló a su lado [ de lo que estaba en su corazón:] (109/98) “[Marduk, considera mi advertencia, haz caso a tu]  padre.  (110/99) Tu eres mi hijo, el que tiene  compasivo su corazón. [Alternativa: el que conforta mi corazón] (111) (…) a la batalla traerás el anochecer [ (100) Alternativa: Cuando éstes frente a Anšar, acercate como (si fueras) al combate.] (112/101) [Permanece en pie cuando estés frente a] él, que te contemple, se sosiegará “(113/102)  Y el Señor (Marduk)  reconfortado con la palabra de su padre, (114)  dibujó la noche y se presentó ante Anšar [Alternativa (103): Se aproximó y permaneció en pie ante Anšar.] (115/104) Anšar le contempló y su corazón se llenó de regocijo. (116/105) Le besó en los labios y su recelo se apartó de él (117) “Padre mío, que no sea  contravenida la palabra de tus labios; [Alternativa (106): “Padre mío, no éstes mudo, abre ampliamente tus labios] (118/107)  déjame partir, ya que yo puedo lograr lo que tu corazón ansía”. (119) “Anšar, que no sea contravenida la palabra de tus labios; [Alternativa (108): Anšar, no éstes mudo, abre ampliamente tus labios] (120/109) déjame partir, ya que yo puedo lograr lo que tu corazón ansía”  (121/110)¿Que varón es éste que dió lugar a tal batalla..? (122/111) [(No es si no)] Tiamat, una mujer, la que armada nos ataca. (123/112) [(Padre mío), mi progenitor:] ¡Regocijaos y permanecer contentos! (124/113)  El cuello de Tiamat será prontamente hollado por [tu] pie (125/114) [(Anšar), mi progenitor:] ¡Regocijaos y permanecer contentos! (126/115)  El cuello se Tiamat será prontamente hollado por [tu] pie  (127/116) “¡Hijo mío, conocedor de toda sabiduría! (128/117) Pacifica a Tiamat con un sagrado encantamiento. (129) ¡Rápidamente, ponte  en camino! [Alternativa (118): ¡En el carro de las tormetas, aprémiate!] (130)¡ Por la sangre que no puede ser derramada, regresa de nuevo! (131/120) El Señor (Marduk) se emocionó con las palabras de su padre. (132/121) Con el corazón exultante, dijo a su padre: (133/122)  “Señor de las divinidades, destino de los dioses (134/123) Si, yo tu venganza,  (135/124) somete a Tiamat y te da la vida,  (136/125) convoca un asamblea,  haz patente mi  supremo destino y proclámalo. (137/126) [Cuando] en el trono de Apzukinaku podaís regocijaros juntos. (138/127) Con mi palabra puesta en el lugar de la tuya,  yo fijaré el destino, (139/128) que deberá por siempre permanecer inalterado (140/129) , así como la palabra de mis labios no podrá ser cuestionada o considerada sin aval! »

Aclaración sobre la entrada:

En un primer momento he de reconocer que la idea era plasmar, en exclusiva,  la traducción realizada por L.W. King en 1902 sobre las tablillas descubiertas en Nimrud, biblioteca de Assurbanipal, durante los años 1848 y 1876, más un estimado compañero, que comparte mis aficiones, me hizo ver que tal versión podía dar lugar a interpretaciones equívocas del relato. Aún tomando en consideración tal sugerencia,  he decido mantener la versión de 1902, pero ofreciendo, y en numerosos párrafos completando el texto, una alternativa lectura basada en una de sus traducciones recomendadas: La de Luis Astey V. de 1989.

De esta guisa, entre corchetes [] aparecerán  las traducciones alternativas y los párrafos añadidos, pareciendo con doble numeración de las líneas en el caso de existir una aceptable coincidencia.

Decir que está más moderna traducción incluye cinco fuentes arqueológicas de un primer documento que se estima datado, en su originalidad, entre los siglos XVII-XVIII a.c. y que incluye tablillas del “grupo de Nimrud”, siglo VII a.c. y el “grupo neobabilónico”, siglos VI-II a.c., conformando la base de la traducción de L.W. King, así como el “grupo de Assur”, siglo IX a.c. aprox.; “grupo de Kish” y “grupo de Uruk”, siglos VIII-VII a.c. y siglo VI a.c. respectivamente;  y por último, el “grupo de Sultantepe”, siglo VIII-VII a.c.

Referencias:

“Enuma Elish: The epic of creation” Traducción de  L.W. King (1902)

“El Enuma Elish. El poema de la creación”.  Traducción de Luis Astey V. (1989)

El primer gran tratado de Astronomía: La tabla de Venus del rey Ammi-Zaduqa.

A partir del IV milenio a.c. en Mesopotamia, y ya plenamente inmersos en el revolucionario suceso de la agricultura,  se vive  un nivel de desarrollo cultural que permite una utilización sistemática y diversificada del medio. Este nuevo paso en la tecnificación de los medios productivos trajo consigo un incremento en la diversidad de las atribuciones sociales dentro  los asentamientos,  definitivamente inmersa en un periodo urbano o proto-urbano, y que sofistica las funciones  organizativas y legislativas. Éste nuevo paso en la estructuración de las poblaciones, y que tiene como consecuencia una progresiva diferenciación social,  tendrá su  máximo exponente en la institución templaria. El Templo o lugar de culto del dios protector de éstas ciudades-estado  se alzará como  el aglutinador y gestor único de ese progresivo desarrollo socio-económico.

Nomenclatura cuneiforme numérica babilónica

En el último siglo y medio, los arqueólogos han estado excavando en estos recintos religiosos en forma de torre escalonada o “ziggurat” y  han encontrado importantes muestras plasmadas en  barro cocido de su historia. Éstos escritos relatan  un poder político teocrático que  posee en casi su totalidad  las parcelas agrícolas disponibles,  a la vez que se destaca como exclusivo propietario de sus canales de irrigación. En añadidura a su posición como referente religioso del enclave, el templo es un centro administrativo donde se comercia con mercancías y servicios, disponiendo de sus propios talleres manufactureros, y ejerciendo como único centro posible de aprendizaje de los diferentes oficios y artes. No cabe duda que el progresivo desarrollo de éste emporio haría necesario una metodología que  permitiera cuantificar y valorar los movimientos económicos de tales riquezas. También parece lógico pensar en la existencia de un ordenamiento organizativo para su conservación y explotación, así como de unas premisas administrativas que sirvieran  como eje de la burocracia del prominente estado. De los segundos y terceros conocemos su denominación y funciones, se trata de los rituales templarios, y de los primeros su necesidad de crear un sistema contable. Pero un sistema de información de semejante índole haría necesario la creación de un soporte duradero que asegurara su perdurabilidad  en el tiempo y por tanto, su legitimidad y consulta.  Éste soporte será la escritura realizada sobre tablillas de barro mediante una caña terminada en cuña que serían posteriormente cocidas, lo que conocemos genéricamente como escritura cuneiforme.

Como parte de éste sistema, y que progresivamente se fue imponiendo en la Baja Mesopotamia a partir del III milenio a.c.,  la representación  numérica sumeria en escritura cuneiforme fue un excelso logro que permitió el desarrollo de la primera ciencia conocida. Su valor es tal que ha perdurado hasta nuestro días como de uso estandarizado en geometría, así como en nuestra forma de medir el tiempo.  La estructura representativa sumeria es considerada como la base de nuestro actual sistema decimal matemático,  pero con la leve diferencia que la  numerología sumeria era  decimal  sólo para  los cincuenta y nueve primeros números, para a continuación seguir su anotación en sexagesimal.

Tablilla astronómica de Venus. Reinado de Ammi-Zaduqa. 1646-1626 a.c. I dinastía Babilónica. British Museum

Gracias a éste potente método,  los sumerios, y posteriormente los babilonios, comenzaron a ser unos verdaderos expertos en el arte matemático. Ayudados por su impronta, los mesopotámicos fueron los introductores de una de las más preciadas herramientas del cálculo:  Las “tablas numéricas”. Tablas que eran utilizadas como ayuda en  operaciones matemáticas simples, recíprocos, cálculos angulares y raíces cuadradas. Más adelante,  los babilonios fueron capaces de resolver ecuaciones lineales y cuadráticas, e incluso algunas con superior potencia, siendo los precursores en la utilización de formulación algebraica en el cálculo geométrico, mucho antes de lo que nos ha dictado nuestra tradición greco-latina. Bajo la dinastía amorrea de Babilonia, siglo XVIII a.c.,  el calendario, así como la nomenclatura de unos meses de estricto origen babilónico, conseguirá ser unificado. Meses que estarán compuestos de 29-30 días – esto era como consecuencia que los babilonios empezaban el mes durante la “Luna Negra” o “Novilunio” y su aparición no es constante. Oscila entre  las 18 y 30 horas anteriores a la “Luna Nueva” – , conformando  un total de 12,4 meses para un calendario lunar que se mantendrá prácticamente inamovible hasta el siglo VI a.c.

Para entender el interés mesopotámico por la Astronomía habría que reconsiderar la evolución de los preceptos religiosos. Dichos cambios vendrán definidos por  la adaptación  de los diferentes panteones  sumerios debido al progresivo asentamiento o  su conquista  por parte de diferentes clanes y tribus semitas de las  urbes sumerias. Éste acontecimiento dará como solución la institución por convergencia de  nuevos credos patronales, caso de la ciudad de Ur/Urim –  donde se comenzará a venerar al dios lunar Sin – , Sippar o Larsa,  -cuyo patrono sera el dios solar Shamash –  y donde las antiguas genéricas creencias a la diosa de la Fertilidad, Inanna  se personalizarán en otra divinidad de carácter semita identificada con el planeta Venus: la diosa Ishtar.  Con la integración en el panteón sumerio de éstas creencias semitas de carácter astral  se produce una intensificación del estudio de los astros como posible fuente de conocimiento de los designios divinos. – anteriormente los estudios astronómicos estuvieron principalmente encaminados  a la obtención de un calendario con una finalidad agrícola – Así en el reinado de Ammi-Zaduqa, 1646-1626 a.c.,  nos ha llegado la recopilación de un estudio de la posición y apariencia de Venus  y que se tiene por el tratado antiguo más importante sobre Astronomía, si bien, y como hemos comentado, también añade una interpretación astrológica de tales acontecimientos y su vinculación sobre hechos mundanos. El extenso panteón astral, que se creará como consecuencia de la unificación, será progresivamente asociado, en su principalidad,  a los distintos fenómenos cósmicos observados – según nos relata el  texto astronómico del ” Enûma Anu Enlil” y del que formará parte el texto de las tablillas de Venus – y cuya vigencia se extenderá desde el siglo XVI hasta XII a.c. con la caída de la dinastía kassita babilónica, aunque buena parte  de sus asimilaciones deben ser datadas durante el imperio semita acadio en el siglo XXIV a.c.

Las tablas de Venus del rey Ammi-Zaduqa nos proporcionan  la posición relativa en el cielo,  desde la perspectiva  de un observador en la Tierra en la Babilonia del siglo XVII a.c y  facilitada en años/meses/días, del planeta Venus en  un  ciclo de veintiún años. – Decir que  el  ciclo completo de Venus es de ocho años , es decir 99 meses y cuatro días del calendario babilónico   – donde describe cinco ciclos completos de cuatro fenómenos cósmicos observados:

Mediante el esquema de la izquierda se ha representado el periodo sinódico de Venus  – tiempo que toma su órbita alrededor del Sol en referencia a un observador en la Tierra según un calendario lunar – . y que corresponde a 583,92 días del calendario babilónico que multiplicado por cinco ciclos corresponden a 2.919,60 días o lo que es lo mismo: Ocho años de 365,25 días para un total de 2.922 días del calendario solar actual y donde se puede apreciar la exactitud de la observación. 

Para entender las cuatro efemérides de Venus reflejadas en las tablillas, habría que imaginarnos que encontramos en un punto del Hemisferio Norte y que desconocemos el heliocentrismo de las órbitas de los  planetas. Así, la sensación que tendremos del planeta será la de  una estrella  que se alza y desaparece diariamente, pero a la que se le percibe un progresivo desplazamiento hacia la izquierda del firmamento en el transcurso de un determinado periodo de tiempo. Esta percepción dará como resultado  que  parezca que cada día, Venus,  “amanece” más tarde – Esto verificaría que la Tierra gira alrededor del Sol en el sentido contrario a las agujas del reloj – . Por otro lado,  para un observador terrestre,   El sol giraría en sentido contrario a las agujas del reloj con respecto a la Tierra y definiría porque la posición de determinados fenómenos cósmicos en la astronomía mesopotámica se hicieran en función de la Eclíptica o Ecuador.

Si bien los planetas se mueve generalmente mediante la percepción anterior, llamada “directa”, hay veces que los planetas pueden  moverse de forma contraria.  la denominada “retrógrada” . Como Venus está mas cercano al Sol que la Tierra,  cabe la posibilidad que pueda situarse o bien  entre nosotros y el Sol o más allá de él,  según la visión  del observador .  Cuando Venus se sitúa lejos del Sol, moviéndose de forma directa, compartirá su trayectoria y  sumará  su resplandor al suyo.  Pero si su posición es  más cercana al Sol ,  es posible que  tenga un movimiento retrógrado apareciendo  a ojos de nuestro observador que se mueve de forma más rápida que el  propio Sol por  ir éste de derecha a izquierda. También existen ciertos puntos, visto desde la Tierra, donde puede parecer que no se aprecia ningún movimiento – marcado en el diagrama como EM y EA –: El primer episodio corresponde,  tomando de ahí el nombre  de “Estrella de la Mañana”, cuando en el Amanecer el planeta es visto frontalmente al Sol Naciente, pero donde al Atardecer, Venus, se mueve por debajo del horizonte antes del Sol y por ello será “invisible” durante ese momento.  Cuando se sitúa, desde la perspectiva del observador, en el punto que hemos denominado EA, Venus, sólo puede ser visto por la tarde, tomando entonces el nombre de “Estrella del Atardecer”, mientras  que por la mañana y como consecuencia de la incidencia de los rayos del Sol, no puede ser visto. Cuando el planeta se sitúa en la zona superior de la conjunción, “Horizonte de visión oculto”,  o en la zona de inferior  de la conjunción, más cercano a la Tierra, Venus no puede ser visto por el observador por ser también oculto por el brillo del Sol.  Siendo  los vértices de la zona inferior de conjunción del planeta donde se define el comienzo o la finalización de sus efemérides como “Estrella de la Mañana” y “Estrella del Atardecer”, así como de sus respectivos periodos.

Según estos fenómenos astrales observados, los babilonios definían el “estado divino”  de la diosa Ishtar, en su ambivalencia como diosa de la Fecundidad y de la Guerra. En el “Enûma Anu Enlil” en su tablillas 59-63, correspondientes a las “Tablas de Venus”, el nombre habitual para la diosa era “[d/mul] dil-bat” , “La Estrella Brillante”  formando parte de la triada celestial junto a Shamash y Sin.  Así en los textos exorcistas “Utukku Lemnûtu” (CT 16, 19-54). parece un texto donde Enlil,  después de conferenciar con Enki, ubica a Sin, Shamash e Ishtar para mantener el orden en “Šupuk šame”,  los Cielos, junto a Anu. 

Con la ascensión a los Cielos de Ishtar, se produce un ruptura en la tradición del panteón mesopotámico. El planeta Venus siempre tuvo un carácter “bisexual” , cambiando su sexo en función de las dos mas importantes efemérides conocidas según su posición con respecto al Sol. Ishtar adopta una personalidad  de hombre y de “maleficiencia” cuando entra en el ciclo de “Estrella del Atardecer”, y benéfica y femenina cuando lo hace como “Estrella de la Mañana” (BPO  II, pag 46. Texto IV, 6-7a)

 «Te invoco, Señora de las señoras, Diosa de las diosas. Ishtar, Reina de los territorios habitados, que otorgas el orden a los pueblos, antorcha brillante de los Cielos y la Tierra, esplendorosa luz de los territorios habitados. Donde tu miras allí resucita el muerto, sana el enfermo, el desdichado se vuelve próspero al ver tu rostro. He sido yo quien te ha llamado, tu servidor fatigado, derrumbado, herido. Mírame, Señora, y acoge mi súplica, pon tu mirada confiada sobre mí, escucha mi ruego. Concédeme la gracia para mi cuerpo tembloroso, turbado y desconcertado; gracia para mi dolorido corazón anegado de lágrimas y sufrimiento; gracia para mi alma que suspira y llora. Pon tu benévolos ojos sobre mí, desde tu esplendoroso rostro mírame. Es en tí en quien confío, Señora, pues he sido atento; es a tí a quien suplico, cancela mi deuda, absuelve mi falta, acoge mi plegaria, libera mis ataduras, devuélveme la libertad, guía mi paso, que, radiante como un señor, recorra de nuevo el camino de los hombres» “Himno a Ishtar”.  Primera dinastía de Babilonia. RA, XII, 170-171. Año 1600 a.c. aprox.


Referencias:

“Cosmos, an illustrated History of Astronomy and Cosmology” John North (2008)

“Mesopotamian Astrology” Ucha Koch-Westenholz (1995)

“Ancient Near East, An Anthology of texts and pictures” James Bennett y otros (2011)

Imágenes:

bloganavazquez.com

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