Los cultos hierogamos en el Mediterráneo Oriental y su evolución desde el Paleolítico. Generalidades.

Los cultos a las Diosas-Madres pueden definirse como los rituales dirigidos a promover la fertilidad dentro de la Naturaleza y por ende,  beneficiar la procreación humana. El origen paleolítico de éstos cultos posiblemente estén centrados en un acontecimiento tan supuestamente trivial, y sin embargo extremadamente arriesgado, como es la concepción humana. Sigue leyendo

Los demonios en las creencias judeo-cristianas. Origen y generalidades.

Desde hace algún tiempo y por pura curiosidad intelectual, vengo observando determinadas cadenas de televisión evangélicas, apostólicas o de seguidores literales de los textos bíblicos cristianos. Independientemente de mi opinión con respecto a las creencias religiosas en general, uno de los detalles que mas han llamado mi atención, han sido determinados pseudo-liturgias exorcistas en directo, y donde por obra y gracia del auto-denominado pastor se hace gala de excelsos poderes sobre los “demonios mundanos” que acechan a su parroquia en nombre de Yahweh. Dichos rituales son en extremo afectos a las desgracias diarias, englobando fundamentalmente dos aspectos de la cotidianidad humana: La enfermedad y las penurias económicas.

Bronce asirio-babilónico del dios-rey de los demonios alados, Pazuzu. Siglo VII a.c. Musée du Louvre

Pero lo que mas me ha resultado llamativo no son esas prácticas como tales, pues son fórmulas recurrentes desde los albores de la humanidad, si no la desviación que tales sucesos suponen sobre el general papel que los “entes demoníacos” han tenido como tentadores del alma del creyente y como adalides de la pérdida de perspectiva en la supuesta verdadera Fe en Cristo y sus enseñanzas. En definitiva, hablamos de unos rituales que, en éste caso, dejan en un segundo plano la “redundante labor apostólica” que las iglesia cristianas han tenido durante milenios como fortín y guía del pensamiento moral, social y político de lo que denominamos como “Cultura Occidental”, para pasar a ser remedio de unas estragos básicos y pan temporales del ser humano, ante la evidencia de unas comunidades adeptas y sin fisuras.

Como ya he incidido en otras entradas, al tiempo de la llegada del Neolítico a Oriente Próximo,  y la progresiva adaptación a las nuevas fórmulas sociales que representaba, se hace necesaria una revolución en el ámbito religioso. En paralelo a la ineludible necesidad de una explicación para la nueva organización social, se produce su imprescindible justificación religiosa. Reforma del concepto divino  que hará referencia al “acomodo vital” del individuo en el nuevo ordenamiento  de la Naturaleza y de la sociedad humana,  y que dará extremo valor al “sacrificio” y su auto inserción en sus diferentes liturgias organizativas y económicas. Siendo a partir de éste hito social, donde los templos, como atalaya de los dioses,  tomarán el papel de administradores de los mitémicos dueños y soberanos de la Naturaleza,  beneficiándose de los frutos de los supuestos dominios terrenales de los anteriores. Por otro lado, estos dogmas advertirán de las penas que el incumplimiento o desobediencia de tales preceptos acarrean al tentar a la ira de tales deidades, siendo su castigo  la condena a hambrunas, enfermedades y otras diferentes padecimientos.  Llegados a éste punto, habría que aclarar el comportamiento de éstos antiguos dioses, independientemente de la absoluta obediencia exigida al hombre,  era de hacer y deshacer a su antojo y capricho,  sin  que en ningún momento fueran considerados como “seres malignos” o “seres benignos”, siendo como eran dueños y señores con derecho a vidas y haciendas, de tal manera que exclusivamente influían en la vida del hombre en función de sus atributo morales, naturales y de su veleidad divina.

Amuleto en obsidiana contra demonios lamashtu. I milenio a.c. Metropolitan Museum

Ésta concepción de la deidad,  sufrirá con el paso del tiempo una nueva visión, incidiendo nuevamente en la relación del hombre con el “hecho divino”. El creyente, como consecuencia de una nueva percepción socio-religiosa acontecida durante la época kassito-babilonia, se siente objeto de una lucha entre unas “fuerzas negativas” que le acosan y unas “fuerzas positivas” que,  mediante rituales y plegarias de perdón,  podrán contrarrestarlas.  A raíz de la anterior bifurcación teológica y por primera vez, aparecen unas entidades que serán hijos de los dioses, y por tanto con un origen divino, que tomarán la representación de los padecimientos de la Humanidad, siendo su exclusivo propósito el castigo de los humanos ante una “ausencia de moralidad” hacia cualquier miembro del panteón deífico – Comportamientos éticos que eran establecidos por éstas propios entes, en definitiva los sacerdotes y/o reyes, y cuyos castigos surgían a consecuencia de una culpa o infidelidad ritual o dogmática hacia el dios- : Tales personajes eran los demonios.

«¡Somete, oh Giš.bar!” “¡Tu serás expulsado por nariz y boca”! Tu, desviación (del camino ¿?), ser hechizado quien le ha tocado (al paciente..).  Hechizada, hija de Anu,  tú indeseable, tu tamarisco, yo te he aplastado, (y) te expulso”. (Aunque..) Dis  [lo dijo], Dis ip-šur lo desdijo, diabólica maldición en forma de Gal5.lá.gin8 , Río,  Bil.gi ap-kal,  tu solitario tamarisco [que crece] en el Cielo… Pasaje de los exorcismos  de las “Series Shurpu”  Tabilla I: 2-19 (Alternativa II). Series babilónico-kassitas

 De ésta guisa,   la actualizada creencia sobre los “seres demoniácos“,  puede ser interpretada como el estar “bajo el poder de un dios”, o “daimon”,  o lo que es lo mismo: “Estar poseído por un dios”, “entrar en desgracia” o “estar enfermo”. Si bien, en éste última acepción, habría que distinguir y según la época entre enfermedades físicas curables y “enfermedades del espíritu” y/o físicas incurables, siendo su tratamiento exclusivo la exorcización del paciente. Éstos rituales exorcistas consistían fundamentalmente en averiguar la causa del enojo de la divinidad que había convocado al demonio mediante un “ritual de investigación” donde se definía tanto al dios incomodado como al vehículo, el demonio, que representaba la aflicción. Éstas liturgias concluían con una rogatoria al dios personal, o de la ciudad, para su intercesión ante el arrepentimiento del penado. Dioses intercesores que,  durante el proceso henoteológico de Oriente Próximo, estaban personificados por un “Ilu”, el dios principal o personal,  y una “Ištar(u), o “Diosa de la Fortuna”, y que solía ser la pareja de la divinidad.  Como contrapunto,  también era posible realizar “rituales de protección” y/o  rogatorias complementarias a otros “dioses menores benéficos”, caso de los “šedu”, los “lamašu” o “keruba”. Forma singular, ésta última,  del término “kerubim”, los denominados  “querubim” de las creencias musulmanas y  judeo-cristianas. 

«Que mi enseñanza caiga como la lluvia, (que)  mi palabra se destile como el rocío y  llovizna sobre la hierba reciente,  como los ṣ́e’îrîm  sobre lo que crece tierno. » Deuteronomio 32:2 Biblia Ortodoxa Hebrea

Desde la visión del Antiguo Testamento, el significado y los acontecimientos asociados con el término “demonio” nos derivan temporalmente al periodo post-exílico  y su “revaluación” de las, hasta ese  momento,  generales creencias de los hebreos. En épocas anteriores,  los hebreos mantenían en sus  generales dogmas semitas occidentales dos entidades que la posterior Biblia Septuaginta griega definiría como “daimonia”, “demonio”, en Isaías 13.21 e Isaías 34:14:  Los “ṣ́e’îrîm” y los “tsiyyim”. 

«Entre los tsiyyim (criaturas del desierto)  encontrarás a los iyyim (y) un se’ir nombrado para acompañarle.  Lilith habita allí y encuentra un lugar para su descanso. » Isaías 34:14 Biblia Ortodoxa Hebrea.

” El akelarre”, 1797-1798 Francisco de Goya, Museo Lázaro Galdiano (Madrid)

Los ṣ́e’îrîm,  singular “ṣ́e’îr”,   son seres que representan la “infecundidad del desierto”, apareciendo  también en ceremonias expiatorias, caso del llamado “Rito de Azazel”, Levítico 16: 5-10 y 20-22 y donde se narra como Aaron sacrifica dos machos cabríos, “ṣ́e’îr”,   uno a Yahweh y otro a Azazel – término que puede ser traducido como la “cabra expiatoria” – . Éste tipo ritual, donde el animal carga con los pecados de los israelitas, está referenciado en otros textos semíticos occidentales y anatólicos (B Janowski y G Wilheim) . Rituales donde “portadores” o “sustitutos” serán condenados, en éste caso internándose en el desierto, con el fin de lograr la eliminación del mal o las impurezas en un rito o acción anterior, y cuya premisa es el “manejo físico del Mal”, o de la cólera divina,  para su posterior eliminación. (García Trabazo, 2002). En definitiva, se trata de la “vuelta a su origen”, el desierto y su infertilidad, de lo dañino o de lo improductivo como parte del reino del dios Mot, el Attar-Mot hebreo, “La Muerte”,  dentro del general ciclo mitológico semítico occidental que, y a su vez, hay que situar en la general sociedad agro-pecuaria de Oriente Próximo y Egipto por tales fechas, donde encontraremos multitud de sus sosias en “dioses de las tormentas”, sujetos, mitológicamente hablando, al ciclo vital de la “muerte y resurrección de las cosechas” o de, como pudiera ser en el caso de Egipto,  adalides de las prácticas agrícolas. Una corroboración de los expuesto nos la da el mismo texto de Isaías 34:14  y donde se hace mención a Lilith. Una Lilith, “Lilîtu” o “Ardat(u) Lilit”,  que en la general mitología de Oriente Próximo  es un “lamaštu“ y donde aparece como hija del dios Anu. Se la considera la culpable de los abortos, de la mortandad y enfermedades infantiles, así como de la incapacidades maternales de las mujeres, dicho de otra manera: La Infertilidad.  Su relación con las creencias hebreas viene soportada por los textos del “Midrash” rabínico, siglo II d.c. , y donde se describe la costumbre semítica de colgar del cuello de los niños un amuleto con la representación de tres supuestos  “entes angelicales” denominados Senoy, Sansenoy y Semangelof para proteger a los infantes de la primera esposa de Adam, Lilith, y que son comparables al uso de amuletos contra demonios “lamaštu” mesopotámicos. Como añadido, decir que Lilith, y dentro nuevamente de su actividad contra la fertilidad, es considerada también como un “alû” o “súcubo”, es decir:  “La engendradora de demonios”.

Otra acepción, y que nos da el Antiguo Testamento sobre los ṣ́e’îrîm, sería el de “ídolos” o “dioses extranjeros”, los denominados en hebreo “’elilim”. Así nomenclaturas de la actual entidad demoníaca son derivaciones de antiguos dioses de Oriente Próximo,  caso de “Asmodeo”  que surge del daeva persa “Aeshma” o  el apelativo “Belcebú” que nombra al dios filisteo “Baal Sebaoth”; “Astharot” que rememora a la diosa Astarté o Ištar  de amplia creencia en Mesopotamia y la Creciente Fértil; “Moloch” que hará referencia al dios Moloc amonita/púnico;  el dios principal Baal-Haddad semítico occidental y sus múltiples acepciones como demonio bíblico, caso de “Baalberith”, “Balaam”, “Belial”, “Belphegor”, “Buer” y un largo etcétera. El nombrado anteriormente Azazel, o “Asael” ( según el Libro de Enoch 1-6); “Leviatán”, el dios Yam ugarítico, y así otro largo etcétera. Un hecho a tener en cuenta, es que desde el punto de vista hebreo incluso los  entes extranjeros “absolutamente benignos”, caso de los “šedu”, son tomados de igual manera como parte del elenco demoníaco y que nos deriva hacia una extrema política religiosa nacionalista inexistente hasta entonces en Oriente Próximo, si bien, estos últimos,  se siguen manteniendo, como ya se ha comentado,  en una versión propia.

Con la conquista de Persia  por  Alejandro Magno, los asentamientos hebreos pasaron a formar parte del sector occidental del imperio macedonio durante los siglos IV-III a.c.siendo durante éste  periodo cuando se documenta el surgir, dentro de  la literatura religiosa judía, de un nuevo género:  El llamado “Apocalíptico”, y es aquí, durante éste acontecimiento dogmático, cuando se produce una nueva perspectiva en las concepciones afectas al hecho demoníaco y que ligarían, ya  definitivamente,  en la religión hebrea a los antiguos demonios con sus actuales acepciones judeo-cristianas. El germen en éste nuevo papel de las antiguas entidades afectas como demonios, estará inspirado en el dualismo zoroástrico. Ésta cosmología alude a la existencia de dos beligerantes fuerzas espirituales que están encabezadas por el dios de Zoroastro, el ashura “Mazda”, y el  daeva/Diablo, “Ahirman”,  y que a su vez, comandan sus respectivas huestes de arcángeles y archi-demonios, así como a sus sucesivas, en el rango,  hordas de espíritus menores. Estos ejércitos encontrados lucharán por la lealtad de la Humanidad. Una lealtad que viene expresada para cada bando por los comportamientos, justos o injustos, de los seres humanos desde los dogmas de la religión zoroástrica,  y cuya inclinación en éste mundo hará que su futuro destino, tras la resurrección de las almas, sea una “Vida Eterna” o  su condenación en la “Destrucción Ardiente”. A partir de la asumpción de la estructura cosmogónica aqueménida persa,  los hasta ahora dioses patronales de las diferentes nacionales de Oriente Próximo y sus divinidades acólitas, dejarán de ser dioses para pasar a ser considerados como espíritus menores de la Naturaleza o del Cosmos y de esa misma forma,  degradados a entes maléficos cuya principal función es la tentación del creyente, con el fin de alejarlo de la verdadera fe, atrayéndolos hacía cultos falsos.  Según el dogma zoroástrico, todo éste proceso tendría un final que sería la victoria de Ahura-Mazda con la llegada de un Salvador que se opondría a lo poderes malignos, un “Juicio Final” y una “Nueva Era”. Dogma que será adoptado por la religión hebrea, no sin producir un cisma, y que será evidente en los textos post-exílicos y en la literatura religiosa inter-testamental, así como en la  posterior fe cristiana. 

Máscara de arcilla del gigante Humbaba/Huwawa. Año 1800-1600 a.c.  Sippar , actual Abu Habbah (Iraq). Protector del “Bosque de los Cedros”, la puerta de la “Montaña Sagrada”, residencia de los dioses. British Museum

Vinculados a este acontecimiento, se incorporan a la nomenclatura religiosa demoníaca hebrea términos como “Satan”/”Satanás”, en arameo “Ha-Shatán” y que viene a significar “El Opositor” o  “El Adversario”, y que claramente evoca los nuevos aspectos filosóficos incorporados desde Persia; o el término “Lucifer”, en hebreo “Heylel”, “Portador de la Luz”,  que posiblemente  provenga  de una acepción de los “daevas”, los demonios zoroástricos, en su denominación en el antiguo culto védico como los “Brillantes”.

« ¡Mi Señor.. ( a Gilgamesh)! Tu no tienes conocimiento cierto de ese ser,  (mas) el no debería de inflingirte derrota, pero a mí (Enkidu..), me causaría padecimientos. […] Yo, le conozco de antes:  Su boca son las poderosas fauces de un dragón; su cara tiene el rictus del león; su pecho es como un río embravecido-. ¡Nadie  ha sido capaz de hacerle frente …! El que asola los cañaverales; el león devorador de hombres; el que nunca enjuaga la sangre de sus babas […] [el que es] como un león despedazando un cadáver (y) que nunca enjuaga su sangre…»  Pasaje de Gilgamesh y Huwawa” (Versión A)

Desde el punto de vista formal,  las  representaciones demoníacas en las cosmogonías de las “Religiones del Libro” mantienen una figuración alegórica estrechamente vinculada con las  representaciones mesopotámicas, si bien éstas imágenes mantenían, tal vez, un origen semítico y cuyo ejemplo nos lo podría dar el ancestral gigante Huwawa/Humbaba de los escritos en lengua sumeria y del que se tiene noticia desde la Edad del Bronce, 2100-1750 a.c.. Huwawa  era un ser monstruoso de siete auras, protector del bosque de cedros de la costa mediterránea que conducía a la “Montaña Sagrada“, residencia de los dioses y siervo del dios Sol Utu/Šamaš. Por otro lado, existen dos tendencias fundamentales al momento de representar al ente demoníaco: Una que es la asociada al demonio Azazel y al macho cabrío, propiamente semita occidental  y una segunda que proviene de la asimilación figurativa del dios de los demonios, “Pazuzu”. Unser, este último,  derivado del gigante Huwawa, y que aparece en la cosmogonía de Oriente Próximo en la Edad de Hierro,  a sí como de determinados dioses secundarios asirio-babilónicos, caso de los benignos apkallu, el monstruo de la diosa Tiamat, de las esfinges lamašu y de los demonios lamaštu.

Referencias:

etcsl.orinst.ox.ac.uk

biblos.com

“Šurpu, a collection of sumerian and akkadian incantations” Erica Reiner (1958)

“Dictionary of deities and demons in the Bible” (DDD) K. Van der Toorm, B. Becking, P.W. Van der Horst (1999)

Imágenes:

http://www.britishmuseum.org

http://www.aboutopsecret.com

http://www.blackwarlock.com

 

ǧabal al-Aqra’: “La Montaña del Mundo”. El milenario origen sagrado del Monte Saphon.

En la mitología humana existe una conexión trascendental entre el microcosmos que supone la Tierra y el macrocosmos que representan los Cielos. Se trata de un emplazamiento donde lo sagrado se vincula con lo  terrenal y que  simbólicamente representa la dificultad que para el hombre supone alcanzar lo divino, ejerciendo a su vez como origen mundano de los seres celestes  a la hora de tomar parte en los acontecimientos terrenales. El monte  o  montaña “Santa” como punto  mas cercano a los Cielos tiene esas dos vertientes sacras: Por un lado es la alegoría de lo trascendente como arduo camino y por otro parece como morada de los dioses.  De esta guisa, prácticamente todas las cosmogonías humanas disponen de una “montaña sagrada”: El Machu-Pichu inca,  la montaña Kaliash tibetana, el monte Fuji japonés o el monte Tai Shan chino, y así un largo  etcétera que incluiría a una altura cercana a la desembocadura del río Orontes y próxima a la actual frontera sirio-turca: El monte Aqraa o  ǧabal al-Aqra’ . El monte Aqraa o Aqra’ que durante milenios ha sido conocido por diversos nombres, siendo lugar sagrado para muy diversas culturas y religiones.

« Y yo miré,  y he aquí como una tempestuosa tormenta surgió de ṣaphon.  Una gran nube que emitía un fuego intermitente de brillante luz que la envolvía,  y en medio de las llamas, en medio de ellas,  algo que refulgía  resplandeciente » Pasaje de la “Epifanía de Yahweh”. Ezequiel 1:4. Biblia Ortodoxa hebrea.

Panorámica del Monte Saphon. Actual  Monte Aqraa, ǧabal al-Aqra’ en árabe o Monte Keldağʿ en turco. Situado a unos 10 kms de la frontera sirio-turca cerca de la desembocadura del río Orontes en la provincia de Hatay (Turquía) .

Por el denominativo semítico de “ṣpn” y que parece ser  deriva del verbo “ṣāpâ”, “vigilar”  (Eissfeldt, 1932; Bonnet, 1987), nos llega desde los textos ugaríticos el término  “ṣapan(u)”, como nombre del promontorio de ǧabal al-Aqra’ en la desembocadura del río Orontes (Eissfeldt, 1932),  y que podría ser traducido como la “Atalaya (de los dioses…)”. Según la tradición semítica occidental, el monte Saphon es el lugar de origen de las “Aguas Primigenias” y como tal,  residencia de la máxima divinidad del panteón de Ugarit:  El dios Ēl o Il(u)  -” ‘Ēl ” en terminología general semítica – .  Desde éste lugar,  el “Creador del Cielo y de la Tierra”  fiscaliza el mundo y dirime las disputas entre el resto de las entidades deificas, sus súbditos. Llamado el “Benigno” el “Entrañable” o el “Padre de los Años” – De ésta última acepción, posiblemente,  venga su asimilación griega como el dios Cronos – , junto a su consorte, la diosa Asherah/Atirah,  son los principios primordiales del Caos en unas originales creencias “ctónico-infernales” (Del Olmo, 1998). Los hijos de Ēl son Yam, “Dios de las Aguas Primigenias”  y Mot , “Dios de la Muerte”, los cuales a su vez combaten contra el dios Baal, el “Dios de las Tormentas”,  por el orden y la soberanía del Universo.  Yam/Juez Nahar, “La Gran Serpiente” es el heredero al trono del dios Ēl,  pero es derrotado por Baal  mediante unas armas fabricadas por Khotar, “Dios de la Sabiduría”. Yam es amordazado y encadenado  a las “Cimas del País de los Cedros” (KTU 1:83), las montañas Targuziza y Tarrummagi,  las “Puertas del Inframundo” y posteriormente muerto  – En la Epopeya de Gilgamesh, Gilgamesh también atraviesa un bosque de cedros para ir a los  gemelos “montes del Oeste”, los “Montes Mashu”,  las “Puertas del  ‘Mas Allá’ ” (Gilgameš. Tablilla IX) – 

« Cierto es que yo (Baal…)  herí a Yam, el amado de Ēl ; Cierto es que yo acabé con Nahar, el gran dios; Cierto es que lo rendí y acabé con el. Yo malherí a la sinuosa serpiente,  el tirano de siete cabezas…»  KTU 1.3, columna III.

Una vez derrotado su primer enemigo, Baal es proclamado rey por el dios supremo  y Khotar le construye un palacio en el monte Saphon junto a Ēl, pero permite que Mot le desafíe. Baal y Mot se enfrentan, pero tiene que rendirse ante el poder del “Señor de la Muerte” que le priva de la vida y le conduce  al Inframundo. La diosa Anat,  hermana y amante de Baal, la “Diosa de la Fertilidad y de la Guerra”,  desesperada,  comienza una azarosa búsqueda que le lleva al reino de Mot, y llena de ira, combate a la “Muerte” y la derrota.  Anat recupera el cuerpo de Baal, ayudada por Šapaš, la “Diosa del Sol”,  transporta el cadáver al monte Saphon,  donde debidamente sepultado y honrado, vuelve a la vida. Resucitado  el “Dios de la Tormentas”, retoma su enfrentamiento con Mot, terminando finalmente la sagrada disputa con el reconocimiento mutuo de su poderes y límites.

«Mot es firme; Baal es firme,  se cornean como búfalos. Mot es firme; Baal es firme,  se pican como serpientes. Mot es firme; Baal es firme,  se cocean como corceles. Mot cae; Baal cae; (…) ¿Porqué peleas Mot  con el poderoso Baal,  porqué..?. »Extracto de poema del siglo XIV-XII a.c.. Palacio Real de Ugarit. (Ras-Shamra)

Bajorrelieve neo-hittita. siglo IX a.c. Reproduce una escena donde Teššub y Sarrumanu combaten a la Gran Serpiente Hedammu. Anatolican Civilitation Museum of Ankara (Turquía).

Desde  la Península Anatólica, y dentro de las creencias del País de Hatti, no llega otra acepción para ǧabal al-Aqra’ como  “ḫuršan ḫaṣi”  o “Monte Hazzi”. Tal relación nos las presentan dos textos ugaríticos, uno en alfabético (KTU 1.118:14)  y otro en silábico (RS 20:24), y  donde “,ṣpn” y “ḫuršan ḫaṣi” resultan ser  términos sinónimos (Herdner, UgVII: 1-3) . En las creencias hurrito-hittitas  que componen el “Ciclo de Kumarbi” aparecen mencionados los montes gemelos Hazzi y Namni, o Monte Amanus (¿?),  como el lugar donde el “Dios de las Tormentas”, Teššub,   adquiere una victoria sobre el “Dios de las Aguas Primigenias” en el poema del “Reino del Dios del Mar” (CTU 343). El Monte Hazzi aparece en el “Poema de Hedammu” (CTU 348) como el lugar de nacimiento de la “Gran Serpiente Marina”, Hedammu, siendo aquí donde es derrotada con la colaboración de Šauška, la “Diosa del Amor y de la Guerra”, amante y hermana de Teššub, que mediante una seducción de danza y canto se acerca al monstruo y consigue, al envenenarla,  que la serpiente salga del agua, siendo presa fácil para su esposo. También aparece el Monte Hazzi como el lugar donde es visto el “Monstruo de Piedra”, Ullikummi, en el “Poema de Ullikummi” (CTU 345)

« En un tiempo pasado, Alalu fue el rey de los Cielos.  Alalu estaba sentado en su trono, mientras el poderoso Anu, el mas importante entre los dioses, estaba frente a él y se  inclinaba  a sus pies,  colocando la copa de la bebida en sus manos. Durante la medición de nueve años Alalu fue el rey de los Cielos, pero en el noveno año Anu dio batalla a Alalu. El derrotó a  un Alalu que huido,  descendió a la “Tierra Oscura” y Anu tomó  su lugar en el trono. Anu estaba sentado en su trono, mientras el poderoso Kumarbi le proveía de bebida y se  inclinaba  a sus pies, colocando la copa de la bebida en sus manos…» Pasaje del “Poema de Kumarbi” (CTU 344)

Mapa de Siria entre el II y I milenio a.c, aunque yo, personalmente,  ubicaría el Reino de Bashan mas aproximado a la ciudad de Qdesh (p.s.)

El tema central de “Ciclo de Kumarbi” hittito-hurrita  es la disputa entre la “Dios de la Recolecta”, Kumarbi, y el “Dios de las Tormentas”, Teššub, por el “Reino de los Cielos”. (Güterbock, 1961; Hoffner, 1990) . Seis poemas componen el ciclo de Kumarbi y en los cuales se describe como Teššub relega a Kumarbi y a los antiguos dioses ctónicos al Inframundo. Los textos continúan con el posterior intento de Kumarbi de retomar el poder a través de distintas y cada vez mas amenazantes criaturas, pero sin éxito. (Houwink ten Cate, 1992) . En el primer poema del ciclo, el  “Poema de Kumarbi”, Kumarbi se rebela contra Anu y le expulsa del trono, sumando a la vergüenza de su predecesor vencido la amputación de  sus genitales para devorarlos. Mas la venganza de Anu es inmediata:  Dentro de Kumarbi, la “semilla” de Anu se desarrolla en cinco dioses, entre los cuales están Tašmišu, Šauška, Aranzah, el río Tigris, y Teššub, siendo éste último quien arrebatará el trono a Kumarbi, su padre. En un siguiente poema, el “Poema de la Diosa Tutelar”, Kumarbi junto con su aliado Ea, “Dios de la Sabiduría”, (CTU 343, Laroche, 1971; Hoffner, 1998) conspiran para elevar a la diosa tutelar, Lamma, a la soberanía del Universo con desafortunados resultados, ya que desatiende las cosechas humanas y las ofrendas a los dioses se interrumpen. La serie continúa con el fragmentado “Poema del Plateado” (CTU 364, Laroche, 1971; Hoffner, 1988) y donde Kumarbi toma la personificación de un entrañable ser de plata que desplaza nuevamente a Teššub del trono con el apoyo de los dioses del Sol y la Luna. Evidentemente, aunque de desconoce como,  el plan de Kumarbi se frustra porque a continuación engendra con la hija del “Dios del Mar” a la serpiente  Hedammu y al monstruo de piedra/diorita Ullikummi con “La Gran Roca”. En el “Poema de Ullikumi”, Šauška fracasa en el intento de seducir al nuevo monstruo y es Ea, el “Dios de la Sabiduría”, y renegado ya de Anu,  quien cortando los tendones de los pies al monstruo con el cuchillo con el que separó  Cielo y Tierra, lo vence.

« La montaña de Elohim es Har Bashan, Monte de alturas es Har Bashan. ¿Porqué te miran con envidia  el resto de las alturas de su harem?  (Porque) este es el monte que Elohim ha escogido para habitar. En realidad morará en él para siempre » Salmos 68: 15-16 [16-17] Biblia Ortodoxa hebrea.

En el Antiguo Testamento y con el término hebreo de  “צָפוֹן,”, “ṣāp̄ōwn”,  y un largo etcétera  se  nos hace referencia al topónimo de ǧabal al-Aqra’. Término que a lo largo de los tiempos, y según las diferentes traducciones bíblicas,  nos llega como  “Tzaphon”, “ṣaphon”, “Saphon” (Codex Alexandrinus) “Zaphon”, “Saphan” (Codex Vaticanus),  “Safón” “Zephon” o como “Asophon” (Flavio Josefo) y así, otro largo etcétera.  Según otras interpretaciones de las “Sagradas Escrituras” su significado es  “Norte” con acepciones como “Viento del Norte” , “Lugar recóndito y desconocido”  o “Punto cardinal” .– Como referencia decir que “Baal-Zaphon” viene significar “Señor del Norte” o que la diosa Anat era conocida como la “Señora del Norte”, “nt ṣpn” (DDD) – Otra referencia sobre el Monte Saphon podría ser “haṣ.Ba’.ša.wn”, “Monte Bashan” (Salmos 68:15-16 [16-17]), “Monte (donde) Baal escucha”, y que podría ser refrendando por Josue (19:37),  ya que sitúa el “Reino de Bashan” cerca de la ciudad de Qadesh –  En semítico “qdš”, Kodesh/Kadesh,  significa “Sagrado” –  en el margen izquierdo del río Orontes.  De forma paralela, también aparece el Monte Sion/Zion como sinónimo de  Monte ṣaphon en Salmos 48:3. Otra referencia del Antiguo Testamento nos la da el término “Ēl-Shaddai” o “Ēl-Šadê”, “(dios) Ēl de la Montaña”, como la forma en   que Yahweh se apareció a Abraham, Isaac y Jacob (Éxodo 6: 2-3) y que es un vocablo de origen amorrita, otro pueblo semita occidental, que fue utilizado para nombrar al dios Amurru, “Bēl-Šadê”, – nombre, Amurru,  que esta asociado al Monte Tidnum. Montaña sinónima al Monte Bashan (G. Roux, 1980) – no en vano en Josue 24: 2 el relato bíblico habla que tanto Abraham como su padre, Terach, como su abuelo, Nahor,  creían en  “Dioses Extranjeros” o “Elohim Acherim”.

« Gadol (Excelso) es Hashem/Yahweh y grandemente debe ser alabado en la ciudad de nuestro Dios,  en su Har Kodesh/Monte Sagrado… Esplendida en su cumbre,  la alegría de  Ir Eloheinu/las Tierras del Este  es el Monte Tziyon/Zion.  Sobre las laderas de ṣaphon, la ciudad del Melech Rav/Docto Rey. Salmos 48: 3 [1-2] Biblia Ortodoxa hebrea.

También el Antiguo Testamento hace mención a unos montes gemelos:  Tzaphon y Yamin/Amanus en Salmos 89:13 como creados por Yahweh, a la vez que nos habla también de los montes Tavor/Tabor y Shermon/Hermon. Monte Hermon que pudiera ser asimilado al monte Sion y que es nombrado como “La alegría de Hashem”. Mas también es cierto que pudieran ser “provincianas  acepciones” del monte Saphon dentro de las creencias al dios Baal, ya  que existen evidencias de montes que pudieron tener tal denominativo y afectos a divinidades tales como “Baal-Hazor” o “Baal-Hermon” y  que incluiría alturas con similares atributos incluso en Tartessos en la Península Ibérica (J.M, Blázquez).

« Había cerca de allí una profunda caverna, que abría en las peñas su profunda boca, defendida por un negro lago y por las tinieblas de los bosques, sobre la cual no podía ave impunemente levantar el vuelo. Tan fétidos eran los vapores que  su horrible centro exhalaba, infestados los aires, de donde los griegos dieron a aquel sitio en nombre de Aorno. Allí llevó Eneas lo primero, cuatro novillos negros, sobre cuya testuz derramó la Sibila el vino de las libaciones, y cortándoles las cerdas entre las astas, las arrojó al fuego sagrado, como primeras ofrendas, invocando a Hecate, poderosa en el Cielo y en el Erebo.  “Pasaje del entierro del héroe Miseno”  “La Eneida” Virgilio. Siglo I a.c.

Figuración de ánfora griega, siglo VI a.c. Aparece el combate entre Zeus y Tifón.  Staatliche Antikensaamlung. Munich

“La Eneida” de Virgilio puede ser considerada como una reescritura de los poema homéricos, pero como tal es una fuente de información mítica paralela a los segundos.  En éste texto aparece el nombre del “Monte Aorno” como  la “Puerta del Erebo”, el “Inframundo”, y destino del héroe Miseno después de haber sido vencido por Tritón. La relación que existe entre el “Inframundo” y  ǧabal al-Aqra’  viene dada por ser la asamblea de los héroes o “Rephaim“/Rpum  de la mitología semítica, así como su lugar de reposo eterno al lado del “Dios Supremo”, siendo por tanto, también, las “Puertas del Más Allá”. En cierta manera la referencia del pasaje anterior a la diosa anatólica-caria Hecat(e), la “Diosa Madre”, “La Señora de la Vida y la Muerte”, la diosa hurrita Hebat,  la diosa ugarítica Aserah,  hace relación a esa conexión como su lugar de morada.  

« (En referencia a  Aserah…) porque su morada se hunde hasta la muerte y sus caminos conducen a los Rephaim » Proverbios 2:18

Hoy en día parece difícil poner en duda la relación que hay entre la “Teogonía” de Hesíodo y el “Poema de Kumarbi” hittito-hurrita. Ésta relación cronológica de los mitemas  griegos escrita sobre el año 700 a.c. aprox.,  nos ilustra sobre el nacimiento del mundo, siendo aquí, en estos versos,  donde las dos mitologías convergen. En uno estos pasajes parece el personaje de monstruo Tifón, vengador de los Titanes, los antiguos dioses ctónicos,  y que fue derrotado por Zeus no si antes haber sido derrotado por él. El lugar de nacimiento de Tifón, en los “Himnos Homéricos”,  se sitúa en una cueva de Cilicia, -actual sur de Turquía –,  siendo hijo de Gea, “Diosa de la Tierra” y Tartaros, “Dios del Inframundo”. En los textos de Apolodoro ( I  6,3), el Monte Kasion, Κάσιον ὂρος   aparece como uno de los lugares donde combatieron Tifón y Zeus.  Según las creencias púnicas descritas por Filón de Biblos y traducidas al griego , Castor y Polux, “Los hijos de Zeus” se echaron a la mar y naufragaron cerca del monte Kasion/Kassion, donde dedicaron un templo a Helos/Cronos (¡!) – “Helos” es una corrupción  griega del dios Ēl “ – Independientemente de lo narrado, se tiene constancia del culto a Zeus-Kasios o “Zeus del Monte Kasion” hasta el año 363 d.c.

Apiano de Alejandría, siglo I -II d.c., narra en las “Siriacas” como la ciudad de Seleucia, al Norte del Orontes, fue fundada por lo efectos catastróficos de un tormenta y que le fue dedicada al “Dios de las Tormentas” o “Jupiter fulminans Seleucensium”.  De “Casius Mons” o  del “Monte Casio”,  se decía que sus ofrendas y sacrificios en honor del “Dios de las Tormentas” se remontaban a los tiempos de los “Triptolemus”, los “Primeros Hombres”, y que colonizaron Seleucia. Estos sacrificios fueron permitidos por los césares, quienes lo dedicaron a “Jupiter Casius”. Emperadores como Juliano y Adriano  realizaron ofrendas en el Monte Casio y otros como los Severos tomaron como creencias  las del  dios siríaco “Ēl-Gabal”,  “Señor de la Montaña”, de Emesa y Palmyra,  en su forma latinizada “Elagabal”, aunque tal vez sea mas conocido con el denominativo de “Deus Sol Invictus”, pero eso  forma parte de otra historia aquí  ya contada.

« Despiértate, despiértate, vístete de poder, oh brazo de Jehová; despiértate como en el tiempo antiguo, en los siglos pasados. ¿No eres tú el que corto a Rahab  y el que hirió al dragón..? » Isaías 51:9. Biblia Reina Valera 1960.

Referencias:

“Dictionary of deities and demons in the Bible” (DDD) K. Van der Toorm, B. Becking, P.W. Van der Horst (1999)

“Reallexikon der Assyriologie und Vorderasiatischen Archäologie” vol 8.  E. Ebeling, B. Meissner  y D.O. Edzard  (1997)

“Hittitan and Hurritan Epic” in “A Companion to Ancient Epic” G. Beckman (2005)

http://www.biblos.com

Imágenes:

http://www.beling.net

wikipedia.org

Mitología semita. Las siete Kotharatu

Bajorrelieve representado a las “Siete Hathor”. Templo a la diosa Hathor  en Dendera (Egipto) . Desde el  2250 a.c.

Es improbable  que alguien pueda poner en duda la gran importancia que las “diosas madres”, tanto actuales como pretéritas,  suponen en las diferentes  teogonías repartidas por el mundo,  así como su vinculación  con la fertilidad y el alumbramiento.   La “Diosa Madre”, en el caso sumerio, aparece reconocida por numerosos nombres dentro de su extenso panteón, pero el literal significado de muchos de ellos nos direcciona a su cometido principal como “creadora física o diseñadora del ser humano”. Uno de sus nombres  mas relevantes en los textos es la diosa Nintu(r) . Nintur es la “Madre”, “La Señora de la Creación”, su fértil vientre es denominado “El Lugar de la Oscuridad”, siendo un epíteto en correspondencia con el significado literal de su nombre como “Choza del alumbramiento” o “šag.tur” en su sentido  mas pecuario y generalista. Nintur es la “Madre de la Tierra” y partera de los reyes – Dice una dicho sumerio que si un hombre nacía con las rodillas paralizadas, Nintur no le había concebido -.  Su versión acadia, Ninhursag(a),  fue originalmente una diosa de la caza – “hur-saĝ” , significa literalmente “Señora de los cazaderos de la Montaña” ,  en similitud a la  diosa Potnia Theron micénica,  la “Gran Diosa de la Vida, la Muerte y la Regeneración” con un  marcado carácter neolítico.

« (1) [El príncipe Ea/Enki habló  (2) […] el la estaba provocando (3) [..ella] recitó los conjuros  (y) después que ella hubo recitado sus conjuros, (4) sacó la mano de su arcilla (fluido vaginal…¿?), (5) separando catorce piezas de arcilla,  siete puso a su derecha, (6)  siete puso a su izquierda (y) entre ellas puso el ladrillo (paritorio ¿?) (7)  […] …pelo (¿?),  el cuchillo del cordón umbilical. (8) El Sabio y Erudito (Enki) (9)  a las siete sassuratu convocó en asamblea (y)  las siete, varones trajeron (al mundo) (10) (y)  las siete,  mujeres trajeron (11) Las Diosas del Alumbramiento, las que asignan el Destino  (12) Ellas les colocaron por parejas, (13)  les colocaron por parejas en su presencia, (14) desde el momento en que Mami (La Diosa Madre) concibió los designios para la raza humana.

(15) En la casa del retiro de las mujeres preñadas, permítase que el ladrillo esté  durante siete días (16) para que la (diosa) Belet-ili, La Conocedora, pueda ser honrada (17) Debe permitirse que la (diosa) Partera  se regocije en la casa del retiro de las mujeres (y) cuando la mujer preñada de a luz, (19) permítase que la madre del nacido  sea sirviente de si misma » “Pasaje de la Epopeya de Atra-hasis” K 3399+ 3934 (S), reverso iii.  Copia  del Siglo XVII a.c. sobre el original

Según el texto anterior, la Diosa Madre bajo cualquiera de sus nombres es invocada, ejerciendo de guía del no-nato en la oscuridad del vientre de su madre durante el nacimiento, para a continuación del alumbramiento, alimentarlo. En el párrafo, la diosa se muestra como la personificación de diferentes diosas mesopotámicas relacionadas con el nacimiento, caso de las acadias Mami o Belet-ili, apareciendo acompañadas de “sassuratu” o asistentes y que en acadio se identifican con la palabra “vientre” o “sa-ssu-ru”.

«…Posteriormente Enki, el moldeador de sus propias creaciones, hubo reflexionado al respecto, le dijo a su madre Namma: “Madre mía, la criatura que tu has planeado (el hombre…) llegará a existir. Imponle el trabajo de acarrear los cestos (que hasta ahora hacían los dioses menores…). Deberás de amasar arcilla de lo alto del Apzu. Sig7-en sig7-hi (Las diosas del Nacimiento..) cortarán la arcilla y tu la formarás para la existencia. Deja a Ninmah actuar como tu asistente y permite que Ninmma, Cu-zi-ana, Ninmada, Ninbarag, Ninmug  […] y Ninguna observen como “das a luz” “Madre mía, después que tu decretes su destino, deja que Ninmah les imponga el trabajo de acarrear los cestos” » “Pasaje de Enki y Ninmah” líneas 28 a 37. Entre el I-II milenio a.c.

Dibujo del Dr. J.E. Polak donde unas mujeres persas dan a luz utilizando dos pilas de ladrillos. 1860 d.c.

En el Pasaje de la “Epopeya de Atra-hasis” aparece el término Belet-ili como alternativa al de “Diosa Madre”, un termino que literalmente en lengua acadia significa la “Señora de los Dioses”. Según textos religiosos bilingües correspondiente al III milenio a.c. y  procedentes de Sippar,  la diosa Belet-ili se presenta como la opción representativa acadia para las diosas sumerias Ninmah, Ninhursag(a), Nintu(r) y Aruru (F.H.N. Al-Rawi, 1995).  Por otro lado y en escritos teológicos posteriores, aparece el concepto de las “Siete Belet-ili” – Aruru,  Nintu(r),  Ninmah, Ninhursag(a), Ninmena, Šasura y Erura –  y que son identificadas con las  diosas-madre patronales de siete ciudades mesopotámicas:  Sippar, Eshnunna, Urim, Kish, Unug , Agade  y Babilonia (Th. G. Pinches, 1911). La lista canóniga de los dioses babilonios nos da los nombres de “los catorce hijos de Dingirmah” , en determinadas variantes dieciséis, estado algunos de ellos etimológicamente relacionados con el hecho del alumbramiento, si bien el texto no nos proporciona el numero de varones y mujeres. (K. Tallqvist, 1938). Antiguos escritos sumerios nos relatan que Ninhursag(a) fue preñada con “siete gemelos” . (G. Barton, 1994). En documentos interpretativos sobre acontecimientos en los  calendario babilónicos, nos parece que el día veinticuatro de cada mes corresponde con el “Anunciamiento de las Siete Golondrinas de Ninmah” y el día veintiséis como la ” Colocación del  Ladrillo de Ninmah”, el “Ladrillo del Alumbramiento” (D.J. Wiseman, 1969.

Dentro de ésta introducción general al culto hacia las diosas-madre mesopotámicas, me gustaría hacer ver algunos detalles dentro de los rituales de alumbramiento.  Tal y como hemos podido observar en los textos de la “Epopeya de Atra-hasis” y “Enki y Ninmah”, se nos advierte la existencia de un número determinado de diosas que acompañan a la “Vagina de la Naturaleza” en los procesos de alumbramiento. Estás diosas se nos presentan en un número de siete con una función  aparente de parteras y que en los textos vienen denominadas como “sa-ssu-ra-tu” y “sag.hu” en acadio y sumerio respectivamente,  los “vientres”, o mediante el epónimo de las “Siete  Golondrinas de Ninmah” y así como al parecer,  como las “Siete Gemelas de Ninhursag(a)”  o como las  “Siete Hijas de Dingirmash”

 « Yo canto a las diosas Kotharatu, las hijas de Hilalu,  las cantores hijas pájaros (golondrinas)  de Hilalu,  el Señor de la Luna Creciente, las que descienden con la jojoba y  la esencia (¡?) del olivo,  las que están predispuestas en cualquier momento. Allí están junto al Benevolente para lo que desee, Ilu ( el dios), La Bienhechora Naturaleza. ¡Observar..,  su lista está en mi boca..:!   Thillukhuha y  Mulugu-hiya, Thatiqatu, su Baqi’atu, Taqu’atu y Perubakhthi, (y)  Damiqtu, la mas joven de las Kotharatu.. » Pasaje de las “Bodas de Yarihk(u) y Nikkal(u)” KTU 1.24  Siglo XV-XIV a.c.   Ugarit (Ras-Shamra)

En los textos ugaríticos de Ras-Shamra, aparece repetidamente la palabra “ktrt” y que es el femenino plural del termino “ktr”o “kotharu”.  Según DDD, las “kosharoth”, aparentemente, son las “Hábiles/Diestras”, en relación con pasajes atribuibles a la “concepción humana”, como divinidades equivalentes a las diosas-madre mesopotámicas. Como fórmula plural del termino son reflejadas también en la “Epopeya de Aqhat/Daniel (KTU 1.17)  y en las “Bodas de Yarihk(u) y Nikkal(u)” (KTU 1.24) en contextos asociados con el matrimonio y el alumbramiento en un poético paralelismo con el término ” bnt hll snnt”   – La interpretación de  “hll snnt” ha sido controvertida, algunos estudiosos interpretan la frase como “cantar” ( como pájaro) (Smith, 1985)  y otros como “brillo o pureza” (D. Pardee, 1989/90); no ocurre igual con la acepción “bnt” o ” ‘rb ” y que es una evidente forma de plural de “hijas” , por lo que las Kotharatu pudieran tener el sobrenombre de las “Cantarinas (golondrinas)  hijas” o el de “las Brillantes/Puras hijas” de Hilalu – . Por lo que en un primer momento, parece evidente que las kotharatu no son parteras como tales,  ya que su intervención precede al embarazo, por lo que  probablemente estaríamos hablando de divinidades que bendecirían los matrimonios y relaciones matrimoniales,  así como el proceso de gestación. En otro conjunto de referencias que nos proporcionan los textos de Ras-Shamra,  se puede encontrar dos variantes al termino “ktrt”: ” dnin-mah” (RS 26.142:16′)  (RS 1992.2004:4) y ” dsa-su-ra-tu4  ” (RS 20.24: 12),  manifestándose también  en una relación de divinidades de la ciudad amorrita de Emar como  ” dmeš ka-ša-ra-ti” (D. Arnaud, 1986). Dicho esto, se puede admitir la plena coincidencia entre las creencias mesopotámicas y ugaríticas en relación al hecho de la concepción y del alumbramiento.

Representación de la diosa Artemis/Artemisa de Efeso. Museo Arqueológico Nacional de Trípoli, Libia.Siglo I d.c. (Photo by Marco Prins)

Según las creencias púnicas descritas por Filón de Biblos  – Traductor al griego de las creencias fenicias descritas por el sacerdote de Tiro  Sanchuniathon o Sakkniath – , el dios Cronos rodeó su casa con una muralla fundando la primera ciudad fenicia,  Biblos. Dentro de las luchas fratricidas divinas, Cronos concibió sospechas sobre Atlas y  aconsejado por Hermes, arrojó a su hermano a una sima y lo enterró en ella.  De esa época mitológica es la fabricación de barcas por los descendientes de Dióscuros, los “Gémini” ,  para posteriormente echarse a la mar y naufragar cerca del monte Kasion – el semítico monte Saphon – , donde dedicaron un templo a Helos/Cronos – “Helos” es una corrupción  griega del dios “El” semítico-occidental –   por lo fueron denominados con el nombre de “Eloim” o “Elohim”. El dios Urano, en el exilio, envió en secreto a la diosa-virgen Astarte/Asthart, “štrt” en fenicio, junto con sus hermanas Rhea, Dione,  Heirmarmene y Hora a seducir a Cronos para engañarle,  pero seducidas a su vez por Cronos y aunque eran su hermanas, las convirtió en sus esposas. Astarte dio a Cronos siete hijas, las denominadas  “Titanidas” o “Artemidas”.  En las creencias de la Grecia Clásica, “Artemis” – Homero define a la diosa “Artemis” o “Artemisa” como equivalente a la diosa micénica Potnia Theron –  es la diosa de la caza, los animales salvajes, de lo inmaculado, protectora de la virginidad y las doncellas, así como la responsable de aliviar las enfermedades de las mujeres. En la posterior época helenística se la asimiló con la titán Ilítia, la Diosa de la Luna.  Aunque, como es manifiesto,  Filos de Biblos  exclusivamente hace una asimilación entre los panteones griegos y púnicos, también resulta evidente que tales descripciones son plenamente coincidentes con el “Ciclo mitológico de Baal”, así como con sus creencias sobre la concepción humana.

En las teogonías egipcias, las “Siete Hathor” son las siete manifestaciones de la diosa Hathor. En la época pre-dinástica, Hathor/Bat, según sea refiera al Bajo o Alto Egipto,  aparece como una primitiva diosa de la Fertilidad y la Naturaleza,  siendo su forma animalística a semejanza de una vaca con cuernos. Según G. Pinch, Hathor sería el contrapunto de la diosa Sekhmet, y al igual que ella dispone de siete manifestaciones:  las “Siete Flechas”, si bien ambas pudieran ser expresión de un único pretérito ente divino neolítico. Hathor correspondería a la parte gentil y agradable de la Naturaleza, mientras que Sekhmet, la leona, representaría la parte cruel y mortífera. Las siete Hathor tienen un papel preponderante en la magia, de tal manera que son requeridas en los ritos de seducción y amatorios. siendo  los rizos dorados de la cabellera de las diosas trampa  para los malos espíritus que podrían oponerse a tales relaciones. De tal guisa e igualmente son las divinidades que proporcionan el destino a los niños recién nacidos,  aportando su ayuda durante  el nacimiento.

Por último, me gustaría hacer una pequeña reseña sobre el relato de la “Epopeya de Aqhat/Daniel” . En el citado texto,  el rephaim Daniel no tiene hijos y esta compungido por tal motivo, por lo que hace sacrificios a los dioses. En el séptimo día, el dios El le comunica que le va a conceder su deseo y Daniel lo celebra haciendo ofrendas adicionales a  las khotaratu , incluyendo un buey,  durante los siguiente seis días. Las diosas permanecerán en su presencia durante ese tiempo y en el séptimo día, Danatay, la esposa de Daniel dará a luz al heroe Aqhat. 

Aunque resulta claro cierto paralelismo entre KTU 1.17 y Génesis 18: 1-15, hasta existe un buey/becerro en similitud por medio, nadie podría afirmar que el patriarca hebreo Abraham y el patriarca ugarítico Daniel son la misma persona. Dicho esto, tampoco nadie podría negarse que,  de acuerdo con la Biblia Hebrea, Daniel forma parte de la tríada de patriarcas llamados los “Justos” junto Noé y Job. Aún así,  parece que en Salmos 68:7,  y según varios estudiosos entre ellos De Moor y Albright,   puede confirmarse  la existencia de una referencia a las kotharatu en tales textos. Según el  relato bíblico (Reina Valera 1960) , la traducción sería: ¡“Oh Dios, cuando tú saliste delante de tu pueblo, cuando anduviste por el desierto, Selah”!, mientras que De Moor afirma que su traducción correcta es: ” ¡ Oh Elohim…,  cuando tu  encabezaste  a tu pueblo, condujiste a los oprimidos entre las kosharoth”..! (1990: 119; cf. Cooper 1981 :387-388). Cierto es que hay  voces, caso de  Lichtenstein (1972) , que han rechazado tal traducción,  pero no es menos cierto que Salmos 68:15-16 nos advierte de: “Monte de Dios es el monte de Basan; Monte alto el de Basan.   ¿Por qué observáis, oh montes altos, Al monte que deseó Dios para su morada? Ciertamente Jehová habitará en él para siempre.”.   Basan o “Ba’-sha” o “(Donde) Baal  escucha (¿?)”  podríamos estar, tal vez,  hablando del Monte Saphon o del Monte Casio, o bien del monte Zion/Sion, aunque en este último caso habría que argumentar en su contra que el “Reino de Bashan”, según la Biblia (Josué, 19:37) , estaría cerca de la ciudad de Qadesh, en la actual frontera entre  Siria y Turquía  y por tanto,  lejos de  su supuesta ubicación actual en Jerusalem. y si en la proximidades del actual  Gabal-al-Aqra’, “El Monte Sagrado de Baal”.

Referencias:

“Birth in Babylonian and the Bible. Itś Mediterranean sitting”  M. Stol y F.A.M. Wiggermann (2000)

etcsl.orinst.ox.ac.uk. text c.1.1.2

“An anthology of religious texts from Ugarit” J.C. De Moor (1987)

“Dictionary of deities and demons in the Bible” (DDD) (1999)

“Dioses, mitos y rituales de los semitas occidentales en la Antiguedad” J.M. Blázquez (2001)

“Magic in the ancient Egypt” G. Pinch (1995)

Imágenes:

http://www.livius.org

http://www.egiptoforo.com

Mitología semita. Rephaim: Divinización de reyes y ancestros.

El termino semítico ugarítico  “rpum”, “rephaim” en hebreo,  ha sido traducido con diversas acepciones por parte de los estudiosos.  Así y según De Moor,  tal denominación podría ser asimilable al adjetivo “salvadores”; Aistleiner  nos da como  referencia interpretativa la de “gobernantes divinos”; de  “grandiosos/poderosos” en el caso de L’Heuroeux; las “sombras” o los “sombríos” desde el punto de vista de Caquot y Lewis y como “manes regios” desde la versión de Del Olmo Lete. 

Todos estos posibles significados del vocablo  “rpum” convergen en representar a un seres de carácter divino, mas exactamente reyes o dirigentes, que tienen una vertiente social soteriológica como un ejemplo de conducta, a la vez que  hacen funciones de “puente” entre lo divino y lo humano. Tal vez el término contemporáneo, desde el punto de vista de las  “religiones del Libro”, pudiera ser el de “santos”,  no desdorando tal afirmación las aseveraciones de N. Wyatt y De Moor, así  y de esta guisa aparecen en el ciclo mitológico de Ugarit junto a los “ilnym”, divinidades menores. Desde un contexto interpretativo griego, también  puede ser considerado el epíteto de “héroes” de  apropiado  y así  los define, de igual manera,  del Olmo Lete  al tratarlos de “héroes divinizados”.

 « Los rp[um] festejaran (el sacrificio):  siete veces las divinidades, ocho veces la muerte. […] como cónclave se acercan (a la Montaña de la asamblea), […] en un día de verano, (y)  los rp[um] comerán, (y) [los rpum] beberán. […] Los “dioses de los nogales” (¿?) […] Quien está en las alturas […] festín de corderos sacrificales.   KTU 1.20.i.1-10

Texto cuneiforme ugarítico que incluye la Epopeya de Aqhat y Daniel.  Siglo XIV-XIII a.c. Ras-Samra  AO 17323  Museé du Louvre

Para entender la posición dentro de la épica litúrgica de los rephaim  en la mitología  ugarítica,  y por ende extensible a toda la mitología semita del Oriente Próximo,  tenemos que apreciar determinados aspectos de la “divinidad del soberano”. Divinidad que Wyatt matiza, aduciendo que su faceta inmortal no debe considerarse básicamente como un  privilegio real  alternativo  a la “muerte física”, sino como un destino diferente debido a su regia aportación ante súbditos y  dioses al “infierno mesopotámico”, y al que estarían abocados la generalidad de los hombres.  En su muerte, el rey como dador de la vida/fertilidad en su reino, mantendrá tales atribuciones,  pero ahora ya unido  a la “fuente primigenia” concesionaria de tales dádivas, el dios Baal,  formando parte  de su “asamblea celestial”.  De ésta manera,  la vicisitud que conduce de la vida a la muerte  adquiere en la  cultura semítica y debido al hecho soberano, una novedosa vertiente que no conduce al “Šeol” hebreo,  el “Hôhu” ugarítico  o “Inframundo” , sino que establece una “bienaventuranza eterna”  alternativa junto a el Padre, el dios El.

Es preciso aclara que la “Vida en el Mas Allá” para los pobladores del Oriente Próximo supone una existencia mezquina como fruto de unas condiciones teológicas que identifican al hombre como un servidor sin excusas a lo dioses, siendo para tal labor  por lo que fueron creados. Así, del individuo a su muerte,  lo que queda en exclusiva es su “etimmu” o “ekimmu” en acadio, una sombra o espectro de la persona fallecida. Éste “espíritu” permanecerá por la toda la eternidad vagando por el Infierno,  alimentándose de polvo y lodo,  y mendigando de los vivos su propio  recuerdo a la par que sus ofrendas.

«Cuando los dioses crearon a la Humanidad, le adjudicaron a la Humanidad la muerte y la vida se la reservaron para ellos…» Pasaje de la “Epopeya de Gilgameš”. Tablilla III: 3ss

Éste “Infierno” y dentro del “Ciclo mitológico de Baal”, nos es  descrito durante el periplo que los mensajeros del dios, Gupan y Ugar,  hubieron de realizar para llegar a los dominios de Mot, el dios de la Infertilidad y la Muerte. La entrada al “Más Allá” se encontraba flanqueada por dos montañas, Targuziza y Tarrummagi, las denominadas “Alturas del confín de la Tierra” y que posiblemente estén relacionadas con los gemelos “Montes Mashu” de la mitología mesopotámica (Tsevat, 1974 y Margalit, 1980) – Los Montes Mashu eran las montañas de Oeste donde el dios Sol se escondía y que estaban custodiadas por dos hombres-escorpión: Los “girtablilu”. (Gilgameš. Tablilla IX)  -. Descendiendo por las entrañas de las “Montañas de mi secreto ( de mi más profundo Yo)”,  como eran denominadas,  se llegaba a las puertas de la ciudad de Hamray, “La Ciudad del Fango” y de allí al trono de Mot que estaba situado en el recinto del “Mukku”, “el Gran Charco”, describiéndose el reino de Mot, Señor de la Muerte, como el “Gran Lodazal” o “Hôhu”. Extensiones de barro que simbolizaban la descomposición de la carne en el lugar donde sólo la parte divina del hombre, en forma de ser emplumado, permanecía.

«[Desde los cie]los [y..] le [bendijo ¿?]: – Mira a tu hijo, a [tu descendencia verás], a los hijos de tu hijo después de ti. Mira, [ellos ¿? te tomarán] de la mano, al mas pequeño besarán tus labios. Allí hombro con hombro, los hermanos, los que asisten a El con presteza. Allí exaltaban (¿?) el nombre de El los (héroes) mortales, exaltaban bendiciéndolo el nombre  de El los próceres. Allí (estaban) Thamaq, el Rapha de Baal, guerrero de Baal y Anat. Allí, Yahipán, el luchador, el príncipe regio, el eterno.. » Pasaje de la “Poema de los Rephaim”. KTU 1.22 i 1-10

En definitiva los textos épicos semítco-ugaríticos del “Poema de los Rephaim/Rpum”,  así como la “Epopeya de Kirta/Keret”,  KTU 1.14-16, y la “Epopeya de Aqhat/Daniel”, KTU 1.17-19, – Daniel que junto a Noé y Job forman la tríada de antiguos patriarcas de la Biblia hebrea, “los Justos”,  Ezequiel 14,14 –  nos hablan de sagas de reyes divinizados. A su círculo pertenecen reyes legendarios tales como Kirta y Daniel, pero de igual modo pertenecen a tal asamblea los miembros de la dinastía reinante, los antiguos muertos o ancestros, y los mas recientes, todos dentro del “Clan de Didanu” , la dinastía soberana de Ugarit.

« (2) ¡ Emplazados sois, oh  rpum de la Tierra..! (3) ¡Convocada eres, oh asamblea de Didanu..! (4)¡ Ukkn, el rpu está convocado ! (5) ¡Tharruman, el rpu está convocado..! (6) ¡Sdn-w-Rdn está convocado..! (7) Tr-‘llmn esta convocado..! (8) ¡ Los ancestrales rpum  están emplazados..! (9) ¡ Emplazados sois, oh  rpum  de la Tierra..! (10) ¡Convocada eres, oh asamblea de Didanu..! (11) ¡Ammittaru, el rey, está convocado..! (12) Niqmaddu, el rey, está convocado..! (13) ¡Oh, mandato/trono de Niqmaddu, llorado será..! (14) ¡A su pie lágrimas serán derramadas..! (15)  ¡Sea el ágape del rey recordado por los que le precedieron..! (16) ¡Sean tales lágrimas en festín consumidas..! (17) ¡Oh, infortunio..! ¡Oh, infortunio de los infortunios..! (18) ¡Calcina, Oh Shapash..!  (19) ¡Abrasa, Oh Gran Luz, laméntate, Oh Shapash, desde lo alto..!  (20) ¡Al sitial de tu Señor, ante su trono..! (21) ¡ Al sitial de tu Señor,  desciende al inframundo ! (22) ¡Desciende al inframundo, y seas abajo en el polvo..!  “Pasaje del ritual funerario del rey ugarítico Niqmaddu III”.  KTU 1.161. 2-22 . Año 1215 a.c. Ugarit/Ras-Shamra

Los Rephaim , o Rêpâim, según las escrituras bíblicas, son los descendientes de Rapha,  un filisteo de la ciudad de Gath  (2 Samuel 22: 24) –  Que aún filisteo, los textos del A.T.  le consideran de la tribu judía de Benjamin,  bien como descendiente de Binea , 1 Crónicas 8:37, o directamente como hijo de Benjamín, 1 Crónicas  8:2,  y por tanto de la sangre de Saúl, lo que implicaría una ascendencia real hebrea  –. Es de notar que los Rephaim en la LXX, 2 Samuel 5: 18-22, son representados con el término “Τιτᾶνες”, “Titanes”.  En el Libro de los Proverbios, los Titanes,  forman parte de la representación de la “Extinción”,  por ser seguidores de la “Extraña Mujer”,  la diosa Asherah,  la esposa del dios El y que hace referencia a las  pretéritas culturas con creencias hiero gamas del Mediterráneo Oriental.

« (En referencia a Aserah…) Su morada se hunde hasta la muerte y sus caminos conducen a los Rephaim » Proverbios 2:18. Biblia Ortodoxa Hebrea

La Biblia Hebrea, por su parte,  describe la ‘protohistoria’ de la región de Transjordania  a partir de la utilización de relatos legendarios con un evidente origen canaaneo. La tradición bíblica coincide en señalar que los pueblos históricos de “amonitas” y “moabitas” no fueron los primeros habitantes del norte y centro de Transjordania. Según el libro del Deuteronomio el norte de esa región, Basán, antes de la llegada de los amonitas, estaba ocupada por unos seres legendarios de gran estatura,, pero moral, los rephaim. Es probable que la concepción de los rephaim como gigantes sea un desarrollo secundario, presente únicamente en los libros épicos de la Biblia.

El último de éstos rephaim bíblicos fue  el rey Og de Basán, que residía en las ciudades de Astarot y Edrey  – Tall Ashtara, unos 20 km al noroeste de Deraca. Edrey , actual Deraca, en la frontera siro-jordana –, habría muerto derrotado por Moisés, quien supuestamente conquistó setenta ciudades amuralladas de dicho país,  otorgando dicha tierra a las tribus de Rubén, Gad y Manasés.  En un momento dado, Weinfeld trató de matizar la magnitud geográfica de la conquista atribuida a Moisés. En su opinión, los territorios del reino de Basán fueron conquistados en una época más tardía, mas exactamente en tiempos de la monarquía unida, posteriormente, la tradición deuteronómica se encargó de trasladar ese horizonte geográfico a la época de la conquista de Transjordania. Dicho esto, los recientes estudios en torno a los logros territoriales de la monarquía hebrea unida ponen en entredicho incluso que  Israel hubiera conquistado en alguna ocasión esos territorios.

Texto cuneiforme neo-babilónico de las crónicas del rey  Nabû-na-id (Nabonido). Siglo I-IV a.c  Forman parte de lo que se viene a conocer como  las “Tablillas de Spartoli”. British Museum.

En Deuteronio 2.20-21 se afirma que la región de Amón, primitivamente, había estado poblada por unos rephaim a los que los amorreos conocían con el nombre de “zuzim” o “zamzummim” , los cuales habían sido expulsados por Yahweh, concediendo dicho territorio a los amonitas. Es obvio el paralelismo entre esta noticia y la concesión por parte de Yahweh del territorio de los canaaneos a los israelitas. El significado del paralelismo es claro. La ocupación de la tierra de los gigantes por parte de los amonitas legitimaba desde un punto de vista moral la conquista israelita de Canaán. Por su parte Deuteronomio 2.10-11  sitúa en la tierra de Moab a los “emim“, otro pueblo de gigantes a los que también se asocia con los rephaim.  Génesis 14.5-6  evoca un legendario enfrentamiento en el que Codorlahomer, rey de Elam, al mando de una coalición formada por Amrafel, rey de Senaar, Arioc, rey de Elasar y Tideal, rey de Goiim, derrotó a los “horim” y a los tres pueblos de gigantes a los que hemos aludido hasta ahora: los refaim en Astarot Carnain, los zuzim en Ham y los emim en Savé de Quiriatain.  Epopeya que actualmente sabemos tiene un origen babilónico y que ha sido identificado gracias a las llamadas “Tablillas de Spartoli” datadas en siglo VII-VI a.c, una copia del original babilónico.  Tales textos relatan la historia de la destrucción y saqueo de Babilonia, así como de su santuario más importante, el Esagila, a manos de una coalición de cuatro reyes, nombre de tres de los cuales evoca claramente a los mentados en Génesis 14: Mku-dúr-lah-(ga-)mal o  Codorlaomer;  Mèri-dÉ-a-ku o Arioc;  Mtu-ud-hul-a o Tideal . A partir de aquí resulta plausible suponer, según Astour , que el relato del rey Codorlaomer fue compuesto en época del Exilio babilónico  por un autor hebreo que adaptó el relato a un contexto judío.

Finalmente, pero ahora ya en Palestina, en la región de Hebrón, el relato bíblico sitúa a otro pueblo de gigantes vinculado con los rephaim, los “anakim”. La tradición hebrea afirma que su ancestro epónimo era Anak, hijo de Arba, el fundador de Qiriat Arba, Hebrón, . Además de a los rephaim, Números 13.33,  asocia a los anakim con los nephilim, comentados ya con anterioridad en otra entrada.

El carácter etiológico de esas historias relativas a los legendarios habitantes de Transjordania parece claro. Durante los últimos siglos del Bronce Antiguo tuvo lugar un colapso del proceso de urbanización en el Levante mediterráneo. Dicho colapso tradicionalmente se había interpretado como el resultado de la llegada de grupos nómadas semitas procedentes de la vertiente occidental del curso medio del Eufrates, los amorreos. Actualmente, sin embargo, se han abandonado las explicaciones de cariz político en favor de aquellas que ponen especial énfasis en los factores socio-económicos. Así, la transición entre el Bronce Antiguo III y el Bronce Antiguo IV se explica ahora como el resultado de un proceso de “ruralización” en el paisaje cultural del Levante. A ello cabe añadir el hecho de que Transjordania es una región con abundantes monumentos megalíticos erigidos durante el final del Calcolítico/Bronce Antiguo I, aunque reutilizados en épocas posteriores, dándose la circunstancia que la mayor concentración de tales monumentos se halla en las laderas orientales del valle del Jordán.  Según Jordi Vidal,  fue probablemente la visión  sobre las dimensiones de esos monumentos megalíticos y sobre las ciudades con murallas ciclópeas abandonadas -tal como pudiera ser la antigua ciudad de Tall Handaquq – , fue la que la  provocó, en las repoblados asentamientos canaaneos del Bronce Reciente,  la creencia en una antigua civilización de gigantes, ya desaparecida , responsables de aquellas construcciones.

Argumentaciones, éstas últimas, que pudieran ser ciertas. aunque obvia hechos evidentes tales como que la Biblia no fue redactada por ganaderos y agricultores, evidentemente analfabetos, sino por escribas templarios, como así pone en evidencia los diferentes pasajes adscritos  a  textos mesopotámicos y que seguramente fueron recreados durante el exilio babilónico. Tampoco debemos olvidar que los cultos y rituales a antepasados, y su “santidad”,  no es un acontecimiento extraño al pueblo hebreo, como así nos indican diferentes textos bíblicos, caso de Samuel, 28. 8-15. Por el contrario, y como apunta Hendel,  el destino de los rephaim en la Biblia parece constante:  “Su existencia apunta a su necesaria aniquilación”- El término “nephilim” en hebreo viene a significar “los caídos” (en la batalla..) -. Aniquilación o asimilación, como nos dicta el pasaje Génesis 6. 1-4, fruto de una necesidad de expansión o de supervivencia ante las dinastías semíticas vecinas que estaban representadas  por diferentes clanes de rpum. Fruto de esta “necesidad nacional” es la reforma religiosa emprendida por el rey Josías en el siglo VII a.c. y que impone el alejarse de unos antiguos cultos baálicos todavía presentes en las creencias de Israel. – Notar que en 2 Reyes 22. 8-11, el escriba del templo que lee la“Seper Hattorah” redescubierta, y llevada ante Josías,  se llamaba “Safan”. Nombre que proviene de “Saphon”, la “Montaña Santa” de Baal –  Posiblemente la versión mas certera de porqué los términos rpum/rephaim fueron asimilados a gigantes nos la de “Septuaginta” o “Biblia griega”. En los escritos también conocidos como LXX, los rephaim son tratados como “dioses primigenios” al asimilarlos al termino mitológico griego  “Titán”.  Ésta versión concordaría plenamente con el papel de derrotados que la Biblia pretende  para los  rephaim – Los Titanes eran una pretérita raza de dioses grandiosos y poderosos, “gigantes” en definitiva,  que fueron derrotados en la “Titanomaquía” por el dios olímpico Zeus – 

Sirva por último añadir que en los archivos, datados en el Bronce Reciente,   hallados en Ugarit es donde aparecen las menciones más antiguas atestiguadas de los rephaim. En este sentido cabe destacar el texto KTU 1.108, en donde en sus primeras líneas,  se afirma que uno de esos rephaim, calificado como “rey eterno” y “dios”, residía en Astarot y gobernaba en Edrey, pudiendo bien tratarse del Rey Og bíblico – El término “Og” en hebreo viene a significar “Grandioso” –  . En realidad, en Ugarit, durante el citado periodo, también situaban a los rephaim con ese mismo nombre  en el país de Basán. Por otra parte, la figura de Og parece haber pervivido en la tradición fenicia del primer milenio a.c. Así Og, “Cg”,  aparecería en una inscripción funeraria de época persa, siglo V a.c.,  conservada en un sarcófago reutilizado en una fortaleza cruzada de Biblos. En dicha inscripción, Og,  parece representar el papel de una “divinidad protectora de la muerte” y que concordaría con las atribuciones de los rpum como “los rephaim de la tierra/Infierno”.

« (Proverbio en referencia al Rey de Babilonia…) El Seol abajo se espantó de tí; despertó muertos que en tu venida saliesen a recibirte; hizo levantar de la silla a todos los príncipes de la tierra, a todos los reyes de las naciones » Isaías 14: 9.  Biblia Reina Valera 1960.


 Referencias:

” Mitos, leyendas y rituales de los semitas occidentales” Gregorio del Olmo Lete (1998)

“Tierra de gigantes. La “Protohistoria” de Transjordania según la tradición cananea” Jordi Vidal (2007)

“Religious texts from Ugarit” Nicholas Wyatt (2002)

“Glosas ugaríticas III. Reyes, difuntos y armas” Gregorio del Olmo Lete (2003)

“Geografía del infierno ugarítico según el ciclo mitológico de Baal” Jordi Vidal (2004)

Imágnes:

wikipedia.org

La adaptación medieval cristiana de la simbología grecorromana y del Antiguo Oriente Próximo.

Durante el recorrido que hemos hecho aquí por algunos aspectos de la mitología semítica hebrea, y por extensión bíblica a la cristiana, hemos podido evidenciar la existencia de múltiples coincidencias con los principios de una mitología que se extendió a lo largo de milenios por  el Oriente Próximo y sus regiones de influencia.  Unas estructuras básicas mitológicas que,  y desde la visión de su importancia en futuras civilizaciones, podríamos localizar  en los territorios afectos al Golfo Pérsico  –  y que coincide con los mitos posteriores de localizar  allí el “Jardín del Eden”, así como con el principio de la civilización mesopotámica según las aseveraciones  del sacerdote babilónico Bêl-rê-ušu o Berossos –,  y que se extenderían, poco mas o menos,  por la parte occidental de Asia, conformando con posterioridad,  junto a las  creencias religiosas semitas y la  evolución deítica de la herencia  neolítica mediterránea,  lo que actualmente denominamos como “Religiones del Libro”

Diosa madre con cabeza de serpiente y niño en brazos. Periodo El-Obeid IV, 3900-3500 a.c. Eridu. National Museum of Irak

A lo largo de los miles de años que han ido conformando la creencia humana en las divinidades , un acontecimiento reiterativo ha sido la representación de  aspectos de la Naturaleza que incidían en su realidad cotidiana.   Éstas representaciones dieron una “forma física” a unas  divinidades que  surgieron como parte de la  respuesta a cuatro principales introspectivos interrogantes:  Su propia existencia como parte de  la creación del mundo; la Muerte como supuesto fin de los días;   sus experiencias vitales en relación con las excelsas fuerzas que parecían regir tal Universo, y, por último,  su  propio proceder y  conducta  ante tales sucesos.  Las tres primeras dieron como respuesta  el desarrollo de una mitología y la última, dictó sus  leyes y  rituales sagrados. De ésta guisa,  posiblemente durante un paleolítico cazador-recolector, esta mitología primeramente estaría directamente ligada a su mas inmediata realidad física natural, para luego evolucionar hacia un alegoría de esa “esencia creadora/destructora” que le rodeaba, en un neolítico agrícola-ganadero, y que mantendría  parte de la imaginería totémica del periodo anterior.  bien  como forma  representativa de la deidad, como epónimo o nombre alegórico, o bien formando parte de su  renovada estética iconográfica.

Con el transcurso del tiempo, y como consecuencia de una progresiva “humanización” en las representaciones divinas,  sus hasta ahora asociaciones naturales fueron tomando un carácter simbólico. Por otro lado, la correlación de fuerzas dentro de los distintos panteones y su evolución, dieron como resultado que, en algunos casos, bien por  heredad bien por yuxtaposición de las cualidades esenciales que adornaban a  las pretéritas divinidades,  supusieran la  incorporación de seres fabulosos que englobarían  los diferentes aspectos simbólicos tomados por las nuevas deidades.

Como no podía ser de otra manera, y conocida fuente de numerosos  pasajes,  los escritos bíblicos están impregnados de ese simbolismo pretérito. Simbolismo animal o vegetal que ensalzará o desvirtuara en función de la inclinación moral de la cita y que incluso recogerá  algún ser fabuloso de la genérica mitología asiática, caso de la “Serpiente Primigenia“, Rahab, a la que combate en similitud al relato del ciclo mitológico del dios Baal sirio-canaaneo.  

« Despiértate, despiértate, vístete de poder, oh brazo de Jehová, despiértate con el tiempo antiguo, en los siglos pasados. ¿No eres tú el que cortó a Rahab y el que hirió al dragón » Isaías 51:9 Biblia Reina Valera 1960.

Desde un punto de vista adicto, el bestiario cristiano hay que situarlo en el “Physiologus”, un tratado sobre la Naturaleza y su simbología de origen griego que se data entre los siglo II y III d.c. En este tratado el autor realiza una descripción de determinados entes naturales desde un enfoque  simbólico espiritual, pero siempre desde una perspectiva cristiana.  Así,  tales símbolos pasan a convertirse, desde la herencia greco-babilónica, en reflejo de las verdades de la fe en Cristo y sus principios morales tratando su hasta ahora ambivalencia simbólica con equivalencias  relacionadas con el bien y el mal y que asociaba en su explicación con pasajes bíblicos. El “Physiologus”, en definitiva,  recoge la antigua simbología mitológica de Oriente Medio, y por heredad grecorromana, para proporcionarle una visión aceptable, como sucedió en otros muchos casos,   a ojos de los dogmas de la religión cristiana. En éste sentido no hay nunca que obviar la importancia de la simbología en unas culturas donde el general de la población era  analfabeta y las antiguas representaciones divinas estaban harto  implantadas en el sentimiento religioso popular.

A comienzos del siglo XII y bajo su retórica, auspiciada por textos posteriores que citaban tales escritos como fueron “Etymologiae” de San Isidoro de Sevilla o  los “Diálogos” y “Homilias” de Gregorio Magno,  se abren paso los bestiarios medievales propiamente dichos. En el caso del monasterio de Silos éste es resuelto sobre las lecturas del libro “Colaciones” de Juan Casiano, siglo V d.c, , y que frecuentemente apoya su dialéctica en la simbología de la naturaleza animal.  El relato, simula conversaciones entre los eremitas del desierto, desgranando los fundamentos y los fines  de la vida ascética, convirtiéndose en manual de una nueva  doctrina sobre el  comportamiento monástico auspiciada durante el siglo IX en Occidente.

Capitel románico. Monasterio de Silos (Burgos). Siglo XI-XII d.c. Representan a parejas de buitres con la cabeza enfrentada, símbolos del “transito espiritual” libre de pecado.

En los capiteles mas antiguos del claustro del Silos aparecen diferentes representaciones animales y vegetales donde su simbolismo hace una función de guía y reflexión para los monjes que paseaban entre sus muros. Así aparecen figuraciones de buitres afrontados dos a dos que oponen sus cabezas para picotearse tanto artejos como alas.  El buitre, desde tiempos inmemoriales, ha sido figurado como el protector de las almas en un contexto muerte y resurrección (Çatal Huyuk)  donde las diosas-madres ejercían como protectoras del transito reencarnativo  dentro de las cultura neolíticas afectas a Oriente Próximo – Forma junto a la serpiente una dualidad terrenal-espiritual donde la serpiente representa en “transito terrenal” y el buitre, el “transito espiritual” –. De esta guisa aparecen también en la culturas egipcias como representación de las diosas-madre Uadjet y Nekhbet en su papel de protectoras de los faraones del Bajo y Alto Egipto, y también como símbolo  de la Tierra y el Cielo, como ámbitos del alma,  adoptan la fórmula de la cobra y del buitre –  En el caso de diosa-serpiente Uadjet,  su cariz como diosa protectora de los partos es plenamente asimilable con las diosas-serpiente del periodo ubaidiense – Dentro de las acepciones al parto y el nacimiento, ya dentro de la cultura grecorromana, el buitre, hembra, aparece vinculado a la virginidad por considerarse que sus huevos eran fecundados por el Viento de Levante, así como a la “Anunciación” por ser animales que en su vuelo advertían de importantes acontecimiento venideros al estar al servicio del dios Apolo – Es de añadir que en la mitología grecorromana, y según Plinio,  al buitre  se le consideraba también con símbolo del Cielo al considerarse sus nidos como inaccesibles – Fruto derivado de éste elenco de correlaciones míticas, los buitres darán  figuración al carácter maternal y virginal de María, madre de Cristo,  en el simbolismo cristiano del medievo como símbolo de lo puro y ausente de pecado.

Otro de los capiteles primitivos hace una recreación temática del dragón mediante dos tipos de reptiles superpuestos aunque de simbología  diferente. El dragón de la parte inferior es un híbrido formado por un cuerpo de ave de enorme tamaño con cabeza, cuello y cola de saurio que son acompañadas de un fauces provistas de grandes lenguas. Sobre sus espaldas aparecen dragones mas pequeños, también alados, con el mismo tipo de cabeza y cola, pero provistos de dos patas de tres dedos de tipo felino. 

Capitel románico. Monasterio de Silos (Burgos). Siglo XI-XII d.c. . Aparecen representados dos reptiles alados con unos pequeños dragones a sus espaldas,simbolizan el alma y sus tentaciones.

La mitología del dragón o  la “gran serpiente”  en combate con las antiguas  divinidades supremas de los panteones de Oriente Próximo es recurrente. Podemos encontrarnos relatos épicos de tales encuentros tanto en la mitología hittito-hurrita con  Teshub y la serpiente Illuyanka, en la sirio-canaanita con Baal y Rahab/Yamm , como en la mesopotámica con  Tishpak y Labbu en lo mitos de Eshnunna o  con Marduk y Tiamat  en el Enuma-Elish amorrito-babilónico.y donde el dios salva el mundo de un ente primigenio de carácter celeste o bien usurpa el trono, en el caso de Baal,  al heredero marino del dios-padre El.  El dragón, en el Antiguo Testamento, personifica. según I. Ruiz, al adversario de YHWH en sus designios de salvación y que se entronca con la actividad creadora de Dios en contra la bestia primordial de los abismos/Infiernos, Leviatán/Rahab. es decir a Satán y que se corresponde, evidentemente,  con la hermenéutica y adaptación simbólica cristiana, como ya hemos comentado antes, del ciclo mitológico de Baal, origen y fuente de las creencias hebreas anteriores al I milenio a.c. reflejadas en los textos bíblicos.

« Efectivamente, por Leviatán, se designa a aquel antiguo devorador del género humano, quien, prometiendo al hombre hacerle Dios, le arrebató la inmortalidad…» Pasaje de las “Obras de Gregorio Magno”,  Libro II, “Homilias”, 5, 25, 8   pag 658

Siguiendo con la interpretación cristiana de las Sagradas Escrituras, el autor Casiano, por su parte, lo define en la primera Colación como un “monstruo espiritual” capaz de penetrar en lo mas profundo del alma con la cohorte de los demás vicios, disertando y asimilando, en otras Colaciones,  sobre los “espíritus del mal”, el dragón, entre una serie de animales cuyos nombres por si mismos le permiten evocar la “grandeza extraordinaria de su malicia”,   el bestiario de Satanás. Bestiario románico que incorpora seres tales como  hipocentauros, dracontópodos, cinóperos, dentotiranos,  seres de la mitología grecorromana tales como arpías, górgonas, faunos, sirenas, minotauros, y un largo etcétera.

« A la casa que no abandona quien entro en ella. Por el camino que no tiene regreso. Donde el polvo es su alimento y la arcilla su sustento, donde no ven la luz y viven en la oscuridad, donde visten plumas como los pájaros… » Pasaje de la “Epopeya de Gilgamesh” . Tablilla VII  36-38. Versión Biblioteca de Ašurbanipal.

Capitel románico. Monasterio de Silos (Burgos). Siglo XI-XII d.c.. Representan a parejas de águilas leontocéfalas con las cabezas encontradas. Simbolizan el poder de Cristo sobre los Cielos y la Tierra.

En contraposición al pequeño monstruo, el reptil-pájaro de la parte inferior toma otros derroteros en su expresión mística.  Alas y plumas proporcionan una diferente simbología como representaciones del alma.  Casiano describe tales sintonías como que el ideario del monje es poseer un alma “alada” , libre del “lastre de la carne” y “rauda” en emprender el vuelo “hacia las alturas del Espiritu”. Alma que si afronta con éxito vicios y pasiones se asemejará a una “pluma ligera” (Ibidem, IX,IV).  Las “almas emplumadas” son también recurrentes en la mitología mesopotámica y egipcia, si bien su simbolismo adolece, en el caso mesopotámico, de ese concepto etéreo para ser vestimenta de  reclusión en el Kur, el Seol del los textos bíblicos.  Si bien habría que anotar que en los textos sagrados anteriores al Imperio Nuevo egipcio, solamente el faraón era poseedor de un alma. Alma que se separaba del cuerpo por la nariz en forma de pájaro, ya que para el resto el alma era concedida ” a posteriori” por Osiris, con el beneplácito del faraón,  en virtud de los servicios prestados a el “dios viviente” en su “doloroso tránsito” por la Tierra. La iconografía de Silos, con respecto al alma, vuelve a entroncar la simbología del reptil alado con las creencias de Oriente Próximo, donde la serpiente es símbolo de la inmortalidad  por reencarnación – Según la mitología de la Creciente Fértil, su inmortalidad estaba vinculaban al episodio de su “muda de piel” y que fue conseguida tras arrebatársela al héroe Gilgamesh – , a su vez que, de nuevo,  la asocia con la simbología de las diosas-madre.

Otra de las representaciones que podemos encontrar en la imaginería románica es el águila leontocéfala o de cabeza de león. En la mitología mesopotámica, la combinación de características animales fueron la manifestación de  personalidades incontroladas con un inmenso poder, pero sin estar  consideradas, en principio,  con fuerzas malignas.. El águila leontocéfala aparece ya en la  eṕoca sumeria como representación del dios Ningirsu  “Señor de las Lluvias”  (Jacobsen 1970) .  En los textos sumerios,  los héroes Lugalbanda y Ningirsu se valen del enorme pájaro para realizar sus proezas engañándola con el ofrecimiento  de ser adorada  como un dios a su vuelta. En los posteriores textos acadios,  el ” Pájaro An-zu-u”,  es ya considerado como un ente demoníaco, hijo de Anu,  y representando al “Caos” aparece en la posterior mitología babilónica donde arrebata las “Tablas del Destino” al dios Enlil, sus poderes divinos,  siendo rescatados por el, entonces,  héroe entre los dioses, Ninurta, hijo de la diosa-madre Belet-ili. Como símbolo de las Lluvias/Tormentas adquiere una dualidad benéfica/maligna, en un contexto agrícola,  dada su inprevisilidad que bien puede beneficiar o echar a perder la cosechas. En la simbología  astrológica  babilónica, el “Pájaro An-zu” aparece relacionado con el Sol (Hartner, 1965) , estableciendo ya un vínculo con los cultos semítico-babilónios al dios Sol, Shamash, y  que, a su vez, lo entroncaría con futuros cultos  proto-cristianos y mitrianistas sirios –   Entender Siria, como concepto  dentro de la división provincial romana de Oriente Próximo en el siglo I .d.c. – de carácter solar que evolucionaron a partir del siglo II d.c. auspiciados por las  reformas religiosas  dentro del Imperio Romano.

Según  el bestiario cristiano de  Charbonneau- Lassay, 1991,  el águila leontocéfala simboliza  el poder de Cristo como  “Señor  del Cielo y de la Tierra” . Curiosamente Ninurta era llamado “El ombligo de la Tierra o el titular de la ligazón de la matriz de los Cielos y la Tierra, (Sa-Moon, 1989), a partir de la sustitución de los cultos agrícolas a Tammuz/Ningirsu por las creencias  solares acadias.

Referencias:

“Del mito al símbolo cristiano: El claustro de Silos” para “Anales de Historia del Arte”.  Ines Ruiz Montejo (2010)

” A Dictionay of Ancient Near Eastern Mythology” Gwendolyn Leick  (1991)

Imágenes:

elpasiego.foroactivo.com

panageos.es

http://www.arte-romanico.com


Apuntes sobre el Génesis. El Jardín del Eden.

El primero de los cinco libros de la Toráh o Pentateuco es el “Génesis”. Etimológicamente su nombre nos llega del griego gene-sis (γένεσις) desde el siglo V a.c. , que pasó al latín durante el siglo I d.c. como “Genesis” y cuyo significado en castellano es “Generación”.  Su nombre  hebreo es “B’reshit” , בְּרֵאשִׁית, y que puede ser  traducido como “En principio” o como “Primeramente”. Ésta denominación proviene del primer verso del Génesis “B’reshit bara Elohim et ha’shamaim v’et ha’aretz”, siendo el primer adverbio quien da nombre al texto. El término “Elohim” es un término semítico que  designa a los “seres divinos” y que a su vez deriva de “El”/”Il” – como concepto de “divinidad” y nombre de un  dios supremo de origen semítico-occidental,  creador del mundo a partir del caos primigenio- y donde la partícula “im” da  un valor de plural.-  el término   “Eloah/Eloha”  semítico-hebreo puede ser interpretado bien como un “lugar” o bien como  la esencia de una naturaleza de carácter divino (El término es comparable a los “me” mesopotámicos..) –

Representación  ugarítica del dios El. Siglo XIV a.c. aprox. National Museum of Irak

¿Hablaría la Biblia entonces de: Primeramente crearon los dioses …” o, tal vez, “Primeramente ‘nacieron‘ – “bara”, raíz “bar”. que significa hijo en semítico los dioses de los Cielos y la Tierra“?

Ésta pregunta, que en un momento dado me plantee,  no deja de ser una anécdota que puede ser contestada como parte de un proceso henoteísta  que aconteció, de forma mas o menos generalizada,  aprox. durante el I milenio a.c. en la “Creciente Fértil”. El fundamento teológico del henoteísmo se basa en que aunque se tenga constancia de la existencia de multitud de “entidades divinas”, solamente una de entre ellas tiene la “presencia” suficiente para ser adorada, de tal manera que el resto de las “divinidades” acaban siendo consideradas como parte de la personalidad del dios principal. De ahí que el termino “Elohim” sea considerado en las traducciones mas adeptas como epónimo de “Dios”, si bien en la biblia nazarea aparezca denominado como “YHWH elohim” o “YHWH entre los ha’elim”

« ¿Quién como tú, YHWH, entre los ha’elim? ¿Quién como tú, majestuoso en santidad, tremendo en esplendor, hacedor de prodigios?» Éxodo 15:11. Biblia Israelita Nazarea.

« …Ninurta es el  Marduk del azadón; Nergal es el  Marduk de la batalla; Zababa es el Marduk de la contienda;  Enlil es el Marduk de la majestad y del consejo;  Nabu es el Marduk auditor; Sin es el Marduk que ilumina la noche; Shamash es el Marduk de la Justicia; Adad es el Marduk de las lluvias… » Pasaje de himno a Marduk, (CT 24, 50, BM 47406, obverse) Periodo Neo-Babilónico. 1156-539 a.c.

Ya no nos cabe duda que numerosos párrafos del Génesis corresponden a una interpretación o a un conocimiento genérico de la Creación  en el antiguo Oriente Próximo. Así, por ejemplo,  Génesis 1:6-7 ,  nos hace una descripción de la división del primigenio  caos acuífero infinito, concepto en similitud a las  percepciones sobre la composición del  Universo de la  mitología mesopotámica, para constituir un Firmamento que da cabida a las estrellas y a las luminarias del día y de la noche..

« Elohim dijo: “Que haya un firmamento en medio de las aguas para que separe el agua del agua”. Elohim hizo el firmamento, y éste separó el agua que había bajo el firmamento del agua que había sobre el firmamento. Y así fue. » Génesis 1;6-7 Biblia Israelita Nazarea.

La diosa Madre hittita Hebat/Arinna. Siglo XV-XIII a.c.

Otro relato del Génesis que pudiera ser comparable en su interpretación es la creación del hombre y la mujer, ya que existen dos pasajes que referencian su creación tanto en el sexto día como a continuación del séptimo .  Durante el siglo II d.c., y como consecuencia de la detección de éstas y otras incongruencias en los textos del Antiguo Testamento , léase en nuestro caso Génesis 1:27 y Génesis 2: 21-22,  se desarrolló un proceso “reinterpretativo”  de los textos bíblicos dentro del “midrash rabínico” – nuevas interpretaciones bíblicas que incluso influyeron en las posteriores lecturas bíblicas cristianas – y cuyas conclusiones eran coincidentes, a su vez, con las aseveraciones de una “Cábala” hebrea fuertemente influencia por los antiguos textos mesopotámicos. Según ésta nueva lectura, en el sexto día, YHWH creó a un hombre, Adam y a una mujer iguales y a su semejanza. Ésta primera mujer,  que se cita también en Isaías 34:13-15, sería “Lilith/Lumia”.  De ésta guisa, Lilith, “la que no conoce marido”, el “pájaro de la noche”, símbolo de lo “Improductivo” y lo dañino, – En definitiva, y dentro de las consideraciones culturales de la “Creciente Fértil”, un “demonio” –,   daría cabida bíblica a una costumbre hebrea de colgar del cuello de los niños un amuleto con la representación de “tres entes angelicales” denominados  Senoy, Sansenoy y Semangelof  para proteger a los infantes de la primera esposa de Adam   -y que son comparables en su uso a los amuletos contra  demonios “lamashtu” mesopotámicos – Lo curioso de ésta nueva lectura del relato del Génesis es que dejaría a Lilith, como aparente protagonista  de la expulsión del Jardín del Eden, así como también de la  imagen de la “Aridez”   de la región donde la raza humana es expulsada por YHWH y sus colaterales efectos. 

Por el contrario, Eva, como participe del pasaje de la costilla, Génesis 2: 21-22, y cuyo relato esté posiblemente  basado en el mito mesopotámico de Enki y Ninhursag –  Mito donde el dios Enki cede una “dolorosa costilla” para crear a la diosa Ninti, “La que da la Vida” – , aparece como la “Jawah Viviente”, Génesis 3:20,  o “la Madre de todos los que viven”, dando presencia a la “Fertilidad” como contrapartida a Lilith. Así, la “Jawah/Hawwa” o “Hawwat” , en su forma semítica, coincidirá etimológicamente,  y en sus atributos,  con otras “diosas de la Fertilidad” del Oriente Próximo, caso de la diosa sirio-hurrita “Hebat”,  la eblaíta “Ha-a-ba-du”, la “Ha-pa-tu/He-ba-tu” luvita o como “Hba-eni”, ” La Madre Heba”, en los himnos órficos griegos al dios Dionisios.

Independientemente de tomar en consideración una interpretación u otra, lo que resulta evidente en el relato bíblico es la expulsión de la Humanidad del “Paraíso del Eden”. Lugar, el Eden, que según nos describe el Antiguo Testamento , proveía al hombre de todas las necesidades para su sustento.

« A Adam le dijo (YHWH) : “Como hiciste lo que te dijo tu esposa y comiste del árbol (de la Sabiduría)  del que te ordené que no comieras, el suelo queda degradado por tu culpa; con duro trabajo comerás de él todos los días de tu vida; espinos y abrojos te producirá. Pero tu alimento serán las plantas del campo; con el sudor de tu frente te ganarás el pan hasta que vuelvas al suelo del que fuiste formado. Pues polvo eres y al polvo volverás“» Génesis 3: 17-19 Biblia Israelita Nazarea.

Durante decena de miles de años, la humanidad prácticamente careció de Historia, pero ya en el periodo Epipaleolítico, y  finalizada la última glaciación que elevaría la temperatura media en siete grados, grupos humanos comenzaron a introducir cambios relevantes en sus modos de vida como consecuencia de las variaciones climáticas en su biosfera. El  siguiente periodo, denominado Neolítico,  supuso para su economía una transformación radical. El hombre se convirtió en productor, llegando  finalmente a comprender a la Naturaleza y dejando de concebirse a sí mismo en  esencial comunión con ella, para contemplarse  como una especie superior e  investida del derecho incuestionable para someterla. Curiosamente éste hecho,  lejos de apaciguar su miedos hacia un pretérito entorno, muchas veces hostil,  lo que produce es un efecto contrario. El hombre  ahora se siente  mas indefenso, y esto es debido a que  es mas consciente de su debilidad frente al medio en que vive. Por lo que, y por aquel tiempo,  en Oriente Próximo aparecen los primeros santuarios en rogatoria a las fuerzas naturales de las que se solicita su indulgencia. De otro lado, y ya en el VII milenio a.c. , la igualdad y el concepto comunitario,  que había sido eje de las primeras sociedades neolíticas y anteriores, se diluye en manos de la  “especialización” y la creación de diferentes “castas”, bien sean los ya consolidados grupos sacerdotales o bien las incipientes clases guerreras, que aparecen como salvaguardia  y protección  ante “espíritus” y “seres terrenales” que pueden hacer peligrar la supervivencia del asentamiento. y su cultura agrícola-ganadera de propiedad privada.

«Elohim los bendijo y les dijo: “Sean fecundos y multiplíquense, llenen la tierra y domínenla; y gobiernen a los peces del mar, a las aves del cielo, y a todo viviente que se arrastra por la tierra”. Elohim dijo: “Miren, yo les doy toda planta que da semilla sobre la tierra, y todo árbol que da fruta con semilla; estos les servirán de alimento. Y a todos los animales de la tierra, a todas las aves del cielo, y a todo lo que se arrastra por la tierra, en los que hay aliento de vida, [les doy] todas las plantas verdes por alimento”. Y así fue. » Génesis 1: 28-30 Biblia Israelita nazarea.

La pregunta sería: ¿Son mejores las sociedades agrícola-ganaderas que las sociedades cazadoras-recolectoras..? En un principio, siendo  como son el origen de nuestra actual sociedad,  parece evidente que las primeras, pero tal vez y quizá esto no sea así.

En realidad, la vida del ganadero o del agricultor no tiene porqué ser mejor que la del cazador-recolector, como así parece por los estudios realizados en sociedades primitivas actuales. Los pueblos cazadores y recolectores que cuentan con un entorno de recursos suficientes para su manutención dedican muy poco tiempo al trabajo, a diferencia de la dura labor de mantenimiento, protección y plantación/cría que supone mantener explotaciones ganaderas, agrícolas o mixtas.  Tal es así,  que las culturas anteriores al Neolítico posiblemente disfrutaran sus días dentro de un ocio casi interminable y  que dedicarían a otros menesteres mas reconfortantes para espíritu y cuerpo.

¿Porque entonces el hombre se hizo agricultor y ganadero, si no había ventajas aparentes sobre su modo de vida anterior..? La respuesta parece no ser sencilla. 

Lienzo del “Jardín del Eden”. Jan Brueghel El Viejo. Siglo XVII d.c. Galleria Doria-Pamphili.

La primera de ellas, conocida como la “Teoría del Oasis” de V. G. Childe propone al cambio climático como motor de las transformaciones hacia las sociedades agrícolas y ganaderas. De acuerdo con su hipótesis, en el Oligoceno, hace unos doce mil años, se produjo en Oriente Próximo y Norte de África una intensa aridez. Hombres y animales salvajes confluyeron en zonas mas húmedas donde la supervivencia era mas fácil. Ésta convivencia impulsó la domesticación de animales y los primeros intentos en la consecución de una rudimentaria agricultura. Desgraciadamente estas suposiciones chocaron, con posterioridad, con la Paleoclimatología. Ésta ciencia indicó que la supuesta zona de origen del Neolítico sostenida por Childe, dispuso de un periodo mucho mas húmedo de lo que en un principio podría suponerse, por lo que , en un primer momento, desmontaba sus tesis.

R.B. Braidwood, trató posteriormente de actualizar “La Teoría del Oasis”. Tras sus investigaciones en el yacimiento iraquí de Jarmo, Braidwood desechó las premisas de Childe, basando su modelo sobre la premisa única  de la existencia de zonas donde las especies autóctonas animales y vegetales eran  proclives a ser “domesticadas”, formulando la “Teoría de las Zonas Nucleares”, y  que se basaba en una evolución cultural a tales expensas. A igual que en el caso anterior, la teoría daba explicación de donde se inició y como, pero no contestaba el porqué.

En la década de los 70 del siglo pasado, ayer, L. Binford y K. Flannery, discípulos de Braidwood, recondujeron las teorías sobre el origen del Neolitico. Su modelo “Del Desequilibrio” sostiene que los cambios no se produjeron en las “Zonas Nucleares” , sino en zonas adyacentes a éstas. Esta hipótesis basa sus conceptualidades en la necesidad de optar por tales soluciones y no por sus supuestas ventajas.  Binford y Flannery sostienen que el proceso evolutivo cultural se inicia tras el Holoceno y en zonas colindantes a las que se beneficiaron de un clima mas húmedo tras la última glaciación. En un primer momento, éstas  zonas de privilegio fueron refugio para grupos humanos que practicarían una economía de depredación. Posteriormente y debido a  la abundancia de recursos se produjo un exceso de población que condujo a un fuerte desequilibrio en relación con los recursos disponibles que  llevó a la obligatoriedad de la emigración hacia zonas anexas, más pobres, a la población excedente. Los emigrados, ante la escasez comparativa de alimentos, que impedía sostener una sociedad de cazadores y recolectores, derivaron, por exigencia,  en sociedades productoras.  Las objeciones a tal hipótesis se atribuyen a que los yacimientos neolíticos encontrados no se asientan en regiones especialmente difíciles en sus condiciones proveedoras, así como tampoco existen indicios de presuntas emigraciones hacia las mismas.

Otras teorías, también de los 70, caso de N. Cohen,  y aunque parte de las ideas de Binford y Flannery, hablan de un concepto de “saturación” de zonas como consecuencia de la expansión humana. Así, progresivamente se fueron poblando las zonas que permitían mantener una economía depredadora, hasta que llegó un momento donde la imposibilidad de tales culturas, ante la ausencia de regiones proclives,  derivó hacia la creación de comunidades neolíticas.  J. Calvin, mediante su “Teoría ideológica”  hace referencia a determinados cambios en el pensamiento humano que llevaron a una economía productora y entre los que se incluirían “nuevos formatos sociales”. Formatos sociales que se sustentarían en nuevas “percepciones psicológicas” inscritas en  la relación del hombre con el “hecho divino” y que fueron  fruto del auge de las clases sacerdotales.

Todas estas hipótesis han conseguido explicar parcialmente el auge Neolítico en diferentes partes del mundo, sin que ninguna de ellas haya conseguido dar un explicación consensuada de su conjunto. De todas maneras, y ante la duda, siempre nos queda la explicación que las Sagradas Escrituras y dentro de éstas la que, durante milenios,  nos ha  facilitado el Génesis.

Referencias:

“Breve historia del mundo. Las claves para entender la Historia del hombre” Luis E Iñigo Fernández (2011)

“Nociones de Prehistoria General” Jorge Juan Eiroa (2000)

www. blibliasonline.com

Imágenes:

http://www.factanddetalis.com

http://www.bliblescripture.com



Mitología amorrito-babilónica: El “Enuma Elish”. Tablilla I y II

« (1) Cuando en lo alto, el Cielo no estaba nombrado, (2) y la Tierra, abajo, aún no tenía razón: (3) El primigenio Absû, que los engendró  (4) y el Caos, Tiamat, la madre de ambos, (5) sus aguas mezclaron.  (6) (Cuando) los campos no habían sido creados, y los pantanos no eran posibles de vislumbrar. (7) Cuando ninguno de los dioses había sido llamado a existir , (8)  al no poseer (todavía) nombre, y los destinos (aún) no estaban escritos . (9) En ese instante, fueron creados   los dioses  en el seno de los Cielos.

(10) Lahmu y Lahamu fueron nombrados en su seno,  (11)  siendo [llamados] . Largos fueron los tiempos que siguieron [(y) crecieron en tamaño y  edad] (12) En ese instante Anšar y Kišar fueron nombrados, y sobre[pasaron a] ellos (13) Largos fueron los días (que pasaron)  y entonces surgieron cuatro (…) [Alternativa: y años fueron añadidos]  (14) Anu, su hijo, [fue parejo a sus padres]  (15)  De Anšar, Anu [su primogénito, fue su igual] (16)  Y el dios Anu [ a su imagen engendró a Numimud]  (17) Numimud, quien de sus padres, sus progenitores [ fue Señor] (18) Vasto en toda sabiduría, [erudito],  (19) y grandemente poderoso [en fuerza] (20) El no tenía rival. (21) Así fue como los dioses fueron establecidos y fueron [nombrados] los grandes dioses. (21) [Alternativa: Andaban en averío los divinos hermanos]

(22) Mas Tiamat y Absû  se sintieron perturbados [con sus escarceos] (23) Tornándose  en  problema [para las entrañas de Tiamat] (24) [Con su estruendoso ruido en la mansión de los Cielos]  (25) Absû no era poseedor de menor fuerza (…) [ (25) [ Alternativa: Absû no podía disminuir el clamor de ellos]  (26) y Tiamat se enrabietó [con su comportamiento] (27) [Apsu]  estaba afrentado [con sus] actos  (28)  Su  camino era infame, [abrumaban] (29)  Entonces, Absû,  el progenitor de los dioses, (30) se lamentó a Mummu, su ministro, diciéndole:  (31) ¡ Oh, Mummu, ministro que reconfortas mi espíritu/hígado,  (32) apoyemos a Tiamat ! (33)  Ellos  fueron ante Tiamat y se le unieron. (34)  Terciaron un plan   en contra de (34) [Alternativa: Comisionaron a acerca de]  los dioses, sus hijos.] (35) Absû abrió su boca y habló, (36)  a Tiamat, la resplandeciente, el dispuso del mundo (…) (37)  Su destino [me es verdaderamente aborrecible]  (38)  ¡No habrá día de sosiego, ni noche que pueda reposar en paz, (39) hasta que no destruya su futuro..!  ¡ Yo [malograré sus modos]¡ (40) ¡Sea para ellos el infortunio a la par que para nosotros sea el reposo! (40) [Alternativa: ¡Que el sosiego sea restaurado y nosotros durmamos!] (41) Cuando Tiamat escuchó tales palabras, (42)  lanzó un quejido y lloró largamente,  (43) [Encolerizándose espetó a su esposo], (44) dirigió sus palabras a Absû y habló: (45) ¿Que podemos hacer, [iremos a destruir lo que nosotros hemos creado?] (46) ¿Sea su destino lleno de infortunio a la par que para nosotros sea el descanso..? (47) Mummu contestó y aconsejó a Absû (48)  e implacable fue el consejo que contra los dioses, Mummu, dió:  (49) ¡Vayamos, [Padre mío, contra su sedicioso comportamiento]! ¡ Sus destinos son vigorosos  pero han de ser destruidos!  (50)  ¡Habrá días entonces para vuestro sosiego y noches para vuestro reposo!  (51)  Absu consintió con él y su semblante brilló. (52) , por los males que tramó contra los dioses, sus hijos. (53)  él (Mummu) estaba temeroso (…) (53) [Alternativa: Mummu lo abrazó por el cuello]  (54) Sus rodillas empezaron a temblar;  debido a que los dioses primigenios le daban un destino infame, [(54) [Alternativa: cuando se sentó en sus rodillas para besarlo] (55) Por las maldades que los “primeros nacidos” habían urdido. (56) fue repetido a los dioses, sus primogénitos alterados (57) [Cuando los dioses lo escucharon,] ellos [se sintieron agitados] (58) Lamentándose  que ellos se dispusieran para tal sufrimiento.

(59) [Vasto en toda sabiduría, erudito, fértil en recursos]. (60) Ea (Numimud). la personificación de la Sabiduría,  reparó en su destino. (61) [(y) un omnímodo plan trazó y erigió en su contra] (62) [lleno de talento, contra el hizo su encantamiento, excelso y sagrado.] (63) [ Lo recitó y lo perpetuó en las aguas (del Absû)] (64) [Vertiendo sueño sobre él,  (donde) profundamente dormido ya yace] (65) [Cuando a Absû hubo abatido, colmado de sueño] (66) [Mummu, el ministro, fue incapaz de inquietar] (67) [Desabrochó su ceñidor y arrancó su tiara] (68) [, retiró su halo, se revistió con él] (69) [ (y) habiendo sometido a Absû, lo ejecutó] (70) [A Mummu lo cargo de cadenas, dejándolo bajo cerradura] (71) [Dominado Absû y reafirmado su yugo] (72) [, sometió a Mummu asiéndolo del aro de la nariz] (73) [Después de que hubo vencido y humillado a sus adversarios] (74) Ea, consolidado el triunfo sobre sus enemigos] (75) [descansó con profunda paz en su cámara sagrada] (76) [, a la que denominó “Absû” y que designó como su sagrado lugar] (77) [En el mismo lugar construyó una íntima morada] (78) [(donde) Ea y Damkina, su esposa,  establecieron señorío]

(79) [En la cámara de los hados, en la mansión de los destinos] (80) [,  un dios fue nombrado, el más apto y sabio entre los dioses] (81) [En las entrañas del Absú, Marduk fue llamado] (82) [En las entrañas del sagrado Absû, Marduk fue nombrado] (83) [Ea, su padre, fue quien lo engendró] (84) [, fue Damkina, su madre, quien la trajo a la luz] (85) [ De pechos de diosas mamó] (86) [la nodriza que lo amamantó,  le formó  sobrecogedor (en cualidades físicas)] (87) [Seductora era su figura, centelleante el brillo de sus ojos] (88) [Señorial era su porte, singularmente altivo] (89) [Cuando Ea lo vió, el padre que lo había engendrado]

A partir de la línea 90 se produce una clara diferenciación entre el texto de L.W. King y las traducciones-recopilaciones posteriores que se prolongan hasta la línea 109(1902)/128(1989). En un primer término, (A),  aparecerá el texto original de 1902 y posteriormente,  (B), optaremos por el texto recopilatorio de Luis Astey de 1989.

 (A) (90) Para siempre (…) (91) (…) el demonio  (92) (…) El habló (…). (93) (…) Tú (…) El se ha sometido y (94) (…)  llora, sintiéndose pesaroso. (95) (…) de pánico. (96) (…) Nosotros no descansaremos en paz. (97) (…) Absû intuyó el desastre. (98) (…) y Mummu, que fue tomado como cautivo, en (…). (99) (…) tú (..) (100)(…) ¡Sea para nosotros el descanso!. (101) (…) ¡Ellos sentirán padecimientos!.(102) (…) ¡Sea para nosotros el descanso!.(103) (…) ¡Nosotros tomaremos represalias  sobre ellos!. (104) (…) ¡Vosotros padeceréis la tempestad! .(105) Y Tiamat consintió con esa palabra dada por el dios que brilla, y dijo: (106) (…) ¡Confiaré en tí!  ¡Vamos a la guerra! (107) (…) los dioses en el seno (…) (108) (…) para los dioses que ella creó.

(B) (90) Exultante y resplandeciente, el corazón se le llenó de júbilo. (91) Lo educó y dotóle  de un doble valor divino (92) Ampliamente fue él por encima de ellos (los dioses), sobresaliente en todo. (93) Perfectos eran sus miembros, mas allá del discernimiento, (94)  imposibles de ser asimilados, difíciles de ser apreciados. (95) Cuatro eran sus ojos y cuatro sus orejas. (96) Cuando entreabría los labios, fuego llameaba (97) Cuatro orejas le han crecido, (98) sus ojos, iguales en número, escudriñan el mundo (99) Es el mas alto de los dioses, de una estatura sin parangón (100) Enormes son sus miembros, sobresaliente es por su naturaleza. (101) ¡Mi infante, mi infante. (102) Mi hijo, el Sol, dios de la iluminaria de los dioses! (103) Vestido con el halo de diez dioses, poderoso era en extremo,  (104) por cuanto sus vigorosos destellos, se acumulaban sobre él.

(105) Engendrados por Anu , llamó a existir los cuatro vientos, (106a) para rechazar con su poder al mas vigoroso de la hueste (106b) Formó al polvo e hizo que el torbellino lo llevase (107) Provocaba corrientes y agitaba a Tiamat (108) Perturbada estaba Tiamat, sin descanso día y noche. (109) Los dioses sin reposo, padecían en la tormenta. (110) Urdiendo en su interior lo diabólico, (111) dijeron a Tiamat, su madre: (112) “Cuando ellos mataron a Abšu, tu esposo, (113)  tú no le ayudaste y permaneciste al margen (114) Ahora que el ha convocado a los terribles cuatro vientos, (115) tus entrañas están agitadas y nosotros no podemos dormir. (116) ¡Que Abšu, tu esposo, éste en tu corazón, (117) así como Mummu que ha sido vencido! ¡Te has quedado sola! (118) (…) de un lado al otro, desconcertada, das pasos (119) (…) sin cesar, tú no nos quieres (120) Mira, de insomnio (…) apesadumbrados están nuestros ojos (121) (…) sin reposo, que durmamos (122) (…) A la batalla, ¡Véngalos, (123) (…) y vuélvelos como el viento!” (124)  Cuando Tiamat escuchó éstas palabras, se complació: (125) “(…) habéis dado, creemos monstruos (126 (…) los dioses en medio (…) (127)¡ (…daremos) batalla, contra los dioses (…)!”

(109/128) Ellos se congregaron y al lado de Tiamat, avanzaron; (110/129) Estaban furiosos; Urdiendo sufrimientos sin descanso,  día y noche, (111/130) se prepararon para la batalla, enardecidos y llenos de rabia. (112/131)  Reunieron sus ejércitos y presentaron frente de batalla.  (113/132) Ummu-Hubur (Tiamat) fue quien lo preparó todo, (114/133)  proveyéndolos de armas invencibles  Ella engendró serpientes monstruosas (115/135) de dientes agudos y de implacables colmillos; (116/136) dotó a su cuerpo de veneno en lugar de sangre. (117/138) Fieros monstruos viperinos que ella revistió de terror (sentimiento). (118/139) De majestuosidad ella las cubrió y de magnifica estatura las dotó.  (119/140) Quien las vio, se llenó de angustia. (120/141) Sus cuerpos se alzaron y parecía que nadie podría contener su ataque.  (121/142) Ella (Tiamat)  hizo surgir serpientes y dragones,  al monstruo Lamahu, (122/143) así como huracanes, perros de guerra, hombres-escorpión, (123/143)  grandes tempestades, y hombres-pez, y criaturas cornudas que, sin miedo a la lucha,   portaban abominables armas. (125/144) Sus comandantes eran (seres) poderosos que nada parecía poder resistirseles. (126/145) De tal porte y de tal tremenda estatura, ella creó siete/once monstruos. (127/146) De entre los dioses, quienes fueran sus hijos, y habían permanecido fieles, (128/147) ella propuso a Kingu y  en el concilio (de los dioses), le propuso para el poder. (129/148) Para marchar tras las tropas y dirigirlas en la contienda, (130/149) para dar la señal de lucha y advertir del ataque, (131/150) para capitanear la batalla y  [151]  conducir la refriega. 

(132) Junto a él, envuelta en soberbios ropajes, le hizo sentarse, diciendo (Tiamat): [ Alternativa (151): Dejo tal en tus manos, mientras lo sentaba en el consejo]  (133/152) “Yo he pronunciado mi alegato/encantamiento, ante la asamblea de los dioses y te he propuesto para el poder. (134) La soberanía sobre todos los dioses me ha sido envestida junto a ti [Alternativa (153)  De la soberanía sobre todos los dioses, he colmado tu mano] : (135/154) Tu has sido ensalzado mi esposo elegido,  (136/155) Magnificaran tu nombre sobre todos ellos.( los Anunnaki) ” (137/156) Ella le entregó “las Tablas del Destino”y sobre su pecho las colocó, diciendo: (138) “Tu mandato no se entiende sin aval y la palabra de mi boca será quien lo establezca” [Alternativa (157) “En cuanto a ti, tu mandamiento será inmutable, ( tu palabra) perdurará]  (139/158) Desde ese momento, Kingu,  ahora ensalzado y habiendo recibido el poder de Anu, (140/159) decretó el destino de los dioses, sus hijos,  diciendo: (141/160) ” Sea la apertura de tu boca quien aplaque al dios del Fuego. (142) El que es ensalzado para la batalla, mostrará su valía” [Alternativa: Humillará al Potente Armamento de tan poderoso poder]»

TABLILLA II

« (1) Tiamat realizó concienzudamente su cometido. (2)  Ella urdió sufrimientos contra los dioses, sus hijos. (3) Para tomarse revancha, (sobre) Absû, Tiamat planeó latrocinios. (4) En el preciso momento que ella hubo reunido sus fuerzas, un dios afín a Ea le avisó. (5) Ea consistió con lo dicho, y  (6) se sintió intensamente afligido, sentándose apesadumbrado.  (7) Pasado los días,  su rabia se aplacó, (8) y  a la residencia de Anšar, su padre, el inició su camino. (9) Cuando llegó, y estuvo delante de su padre Anšar, el progenitor que lo engendró, (10) todo lo que Tiamat había tramado, el se lo repitió, diciendo: (11) “Tiamat, nuestra madre, ha alimentado odio contra nosotros (12)  con todas su  colérica fuerza [Alternativa: Ha convocado una asamblea]  (y)  en el colmo de la ira. (13)  ( y) todos los dioses se han vuelto  hacia ella. (14)  junto con ellos , los (seres) que  ella/tu ha/s creado y que a su lado marchan (15) Ellos han hecho causa común   y al lado de Tiamat, avanzan: (16) están furiosos y urden maldades sin descanso día y noche.  (17) Se preparan para la batalla, enardecidos y llenos de rabia. (18) Reúnen sus ejércitos [Alternativa: han congregado concejo] y presentan frente de batalla. (19) Ummu-Hubur (Tiamat: La madre del Hubur) es quien lo prepara todo, (20) les provee de armas invencibles. Ella ha engendrado serpientes monstruosas  (21) de dientes agudos y de implacables colmillos/fauces;  (22) dotando a su cuerpo de veneno en lugar de sangre. (23) Fieros monstruos viperinos que ella ha revestido de terror (sentimiento de). (24) De majestuosidad ella las ha cubierto y de magnifica estatura las ha dotado. (25) Quien las ha visto, se ha llenado de angustia. (26) Sus cuerpos se alzan y parece que nadie podrá contener su ataque. (27) Ella (Tiamat)  ha hecho surgir serpientes-dragones, y al monstruo Lamahu, (28)  así como huracanes, perros de guerra, hombres-escorpión, (29) grandes tempestades, y hombres-pez, y criaturas cornudas  (30) que, sin miedo a la lucha, portan abominables armas. (31) Sus comandantes son (seres) poderosos que nada parece poder resistirseles. (32) De tal porte y de tal tremenda estatura, ella ha creado a siete/once monstruos. (33) De entre los dioses, quienes fueran sus hijos, y han permanecido fieles, (34) ella ha propuesto a Kingu y  en el concilio (de los dioses), le ha propuesto para el poder . (35) Para marchar tras las tropas y dirigirlas en la contienda, (36) para dar la señal de lucha y advertir del ataque,  (37) para capitanear la batalla y  conducir la refriega.(38) Junto a él, envuelta en soberbios ropajes, le hizo sentarse, y dijo: [ Alternativa; De la soberanía sobre los dioses, ella le ha colmado] (39) ‘Yo he pronunciado mi alegato, ante la asamblea de los dioses y te he propuesto para el poder.  (40) La soberanía sobre todos los dioses me ha sido envestida junto a ti. [Alternativa: De la soberanía de los dioses, he colmado tu mano] (41) Tú has sido ensalzado  mi esposo elegido. (42)  Magnificaran tu nombre sobre todos ellos. (los Anunnaki) ‘. (43) Ella le ha  entregado “las Tablas del Destino”y sobre su pecho las ha colocado, diciendo: (44) ‘Tu mandato no se entiende sin aval y la palabra de mi boca será quien lo establezca’. [Alternativa:”En cuanto a tí, tu mandamiento será inmutable, ( tu palabra) perdurará] (45)  Desde ese momento, Kingu,  ahora ensalzado y habiendo recibido el poder de Anu, (46) ha decretado el destino de los dioses, sus hijos,  diciendo: ‘(47)  Sea la apertura de tu boca quien aplaque al dios del Fuego. (48) El que es ensalzado para la batalla, mostrará su valía’ [Alternativa: Humillará al Potente Armamento de tan poderoso poder].

(49) Cuando Anšar oyó como Tiamat había urdido una revolución [Alternativa: Tiamat estaba rencorosamente perturbada], (50) [Hirió sus flancos] y se mordió los labios, (51) [Melancólico estaba su corazón, perturbadas sus entrañas]. (52) [Cubriendo su boca], pronunció una breve lamentación. (53) [¡Levántate, Ea, hijo mío, sal a la] Batalla!. (54) [El arma que] tu has fabricado ¡Adelante, blándela!] (55) Mummu y Absû,  habéis sido  sometidos [ Alternativa: ¡Has encadenado a Mummu, y a Abšu ya ejecutaste! ], (56)  pero Tiamat ha ensalzado a Kingu, más ¿Donde estás aquellos que se le han opuesto? [Alternativa: (Mata esta vez a Kin)gu, el que camina delante de ella] (57) (…) Deliberación/Sabiduría. (58) (..) 59 (…) (60) [Respondió] el [consejero] de los dioses, Numimud: (61) [“¡(…) corazón insondable que designas los destinos!] (62) [¡(A quien) corresponde moldear y destruir!] (63) [¡(Anšar, corazón) insondable que designas los destinos!] (64) [¡(A quien) corresponde moldear y destruir!] (65) [¡Llevar a cabo tus designios, también lo deseo yo!]

( Hay un paréntesis de aproximadamente 7 líneas  en el texto…)

 (72) (Anšar), junto con su hijo (Anu), tomó la palabra:   (73) “(…) mi poderoso héroe, (74)  el de fuerza prodigiosa, aquel cuyo ataque no puede ser resistido.  (75) Ve y preséntate ante Tiamat.  (76) Haz que su espíritu se apacigüe y que su corazón se vuelva misericordioso. (77)  Si ella no prestara  atención a tus palabras, (78)  nuestra  palabra será oída y ella será apaciguada.” (79) El oyó la palabra de su padre Anšar y dirigió sus pasos en busca de Tiamat. (80) Hacia ella, él tomó el camino.  (81) Anu trajo el anochecer [Alternativa: (Cuando Anu estuvo suficientemente) cerca]  y vio lo tramado por Tiamat. (82)  él  no pudo ofrecer resistencia y regresó.

(83) [Rastreramente volvió ante] Anšar, [su padre] (84) [ (y como si éste fuera Tiamat) ], el  habló a su lado:  (85) “[No es (su)ficientemente fuerte mi mano para someterte]” (86) [Sin palabra, quedó Anšar, fija su vista a la tierra, ] (87) [con el pelo agitado y en dirección a Ea moviendo la cabeza.] (88) [Todos los Anunnaki se reunieron en aquel lugar, ] (89) [Con los labios cerrados (y) prietos, (se sentaron) en silencio,] (90) [(lamentándose:) “Ningún dios puede ir (al combate),] (91) [desafiar a Tiamat y volver (con vida).] (92) [Anšar, el Señor, padre de los dioses, (se levantó con) solemnidad] (93) [y (después de) haber enfrentado sus pensamiento con el corazón, (dijo a los Anunnaki):]

(105/94)“[Aquel cuya (fuerza) es preponderante, será (nuestra)] venganza (…),  (106/95) [Aquel que es sagaz en la batalla, Marduk, el] héroe.”

(107/96)  En el momento de su decisión, [Ea alejó a (Marduk) a su cámara privada] (108/97) [(Dándo)le consejo,  habló a su lado [ de lo que estaba en su corazón:] (109/98) “[Marduk, considera mi advertencia, haz caso a tu]  padre.  (110/99) Tu eres mi hijo, el que tiene  compasivo su corazón. [Alternativa: el que conforta mi corazón] (111) (…) a la batalla traerás el anochecer [ (100) Alternativa: Cuando éstes frente a Anšar, acercate como (si fueras) al combate.] (112/101) [Permanece en pie cuando estés frente a] él, que te contemple, se sosiegará “(113/102)  Y el Señor (Marduk)  reconfortado con la palabra de su padre, (114)  dibujó la noche y se presentó ante Anšar [Alternativa (103): Se aproximó y permaneció en pie ante Anšar.] (115/104) Anšar le contempló y su corazón se llenó de regocijo. (116/105) Le besó en los labios y su recelo se apartó de él (117) “Padre mío, que no sea  contravenida la palabra de tus labios; [Alternativa (106): “Padre mío, no éstes mudo, abre ampliamente tus labios] (118/107)  déjame partir, ya que yo puedo lograr lo que tu corazón ansía”. (119) “Anšar, que no sea contravenida la palabra de tus labios; [Alternativa (108): Anšar, no éstes mudo, abre ampliamente tus labios] (120/109) déjame partir, ya que yo puedo lograr lo que tu corazón ansía”  (121/110)¿Que varón es éste que dió lugar a tal batalla..? (122/111) [(No es si no)] Tiamat, una mujer, la que armada nos ataca. (123/112) [(Padre mío), mi progenitor:] ¡Regocijaos y permanecer contentos! (124/113)  El cuello de Tiamat será prontamente hollado por [tu] pie (125/114) [(Anšar), mi progenitor:] ¡Regocijaos y permanecer contentos! (126/115)  El cuello se Tiamat será prontamente hollado por [tu] pie  (127/116) “¡Hijo mío, conocedor de toda sabiduría! (128/117) Pacifica a Tiamat con un sagrado encantamiento. (129) ¡Rápidamente, ponte  en camino! [Alternativa (118): ¡En el carro de las tormetas, aprémiate!] (130)¡ Por la sangre que no puede ser derramada, regresa de nuevo! (131/120) El Señor (Marduk) se emocionó con las palabras de su padre. (132/121) Con el corazón exultante, dijo a su padre: (133/122)  “Señor de las divinidades, destino de los dioses (134/123) Si, yo tu venganza,  (135/124) somete a Tiamat y te da la vida,  (136/125) convoca un asamblea,  haz patente mi  supremo destino y proclámalo. (137/126) [Cuando] en el trono de Apzukinaku podaís regocijaros juntos. (138/127) Con mi palabra puesta en el lugar de la tuya,  yo fijaré el destino, (139/128) que deberá por siempre permanecer inalterado (140/129) , así como la palabra de mis labios no podrá ser cuestionada o considerada sin aval! »

Aclaración sobre la entrada:

En un primer momento he de reconocer que la idea era plasmar, en exclusiva,  la traducción realizada por L.W. King en 1902 sobre las tablillas descubiertas en Nimrud, biblioteca de Assurbanipal, durante los años 1848 y 1876, más un estimado compañero, que comparte mis aficiones, me hizo ver que tal versión podía dar lugar a interpretaciones equívocas del relato. Aún tomando en consideración tal sugerencia,  he decido mantener la versión de 1902, pero ofreciendo, y en numerosos párrafos completando el texto, una alternativa lectura basada en una de sus traducciones recomendadas: La de Luis Astey V. de 1989.

De esta guisa, entre corchetes [] aparecerán  las traducciones alternativas y los párrafos añadidos, pareciendo con doble numeración de las líneas en el caso de existir una aceptable coincidencia.

Decir que está más moderna traducción incluye cinco fuentes arqueológicas de un primer documento que se estima datado, en su originalidad, entre los siglos XVII-XVIII a.c. y que incluye tablillas del “grupo de Nimrud”, siglo VII a.c. y el “grupo neobabilónico”, siglos VI-II a.c., conformando la base de la traducción de L.W. King, así como el “grupo de Assur”, siglo IX a.c. aprox.; “grupo de Kish” y “grupo de Uruk”, siglos VIII-VII a.c. y siglo VI a.c. respectivamente;  y por último, el “grupo de Sultantepe”, siglo VIII-VII a.c.

Referencias:

“Enuma Elish: The epic of creation” Traducción de  L.W. King (1902)

“El Enuma Elish. El poema de la creación”.  Traducción de Luis Astey V. (1989)

Mitología Mesopotámica. Poema de Enki y Ninhursag.

«¡ Sagradas son las ciudades – y vosotros sois aquellos a lo que les son entregadas! ¡Sagrada es la Tierra de Dilmun, sagrado es Sumer – y vosotros sois aquellos a lo que les es entregado! ¡ Sagrada es la Tierra de Dilmun,  Sagrada es la Tierra de Dilmun!  ¡Virginal es la Tierra de Dilmun, virginal es la Tierra de Dilmun! ¡Inmaculada es la Tierra de Dilmun! ¡El yació con ella en el  Dilmun  y el lugar donde Enki había yacido con su pareja,  seguía siendo  virginal e inmaculado! ¡El yació con ella en el Dilmun y el lugar donde yació con Ninsikila, seguía siendo virginal e inmaculado!

En el Dilmun, el cuervo no graznaba (y) la perdiz no cacareaba; El león no mataba (y) el lobo no se llevaba a los corderos. El perro no había aprendido como acurrucar a los niños  (de miedo y ) el cerdo no había aprendido que el grano fuera comestible.  Cuando la viuda extendía la malta sobre el tejado, los pájaros no habían aprendido que la malta se pudiera comer  allí (y)  la paloma, por aquel tiempo, no metía la cabeza bajo el ala.

Ningún enfermo de los ojos decía: “Yo soy un enfermo de los ojos”. Nadie que tuviera dolor de cabeza decía: “Yo tengo dolor de cabeza” Ninguna anciana,  en edad de serlo,  decía: “Yo soy una anciana”. Ningún anciano, en edad de serlo, decía: “Yo soy un anciano”. Ninguna soltera en estado de suciedad (periodo…)  (texto perdido…) en la ciudad. Ningún hombre dragando el río decía: “Se está volviendo sucia (el agua)” Ningún heraldo  hacia su ronda en el término de su distrito. Ningún cantor entonaba un “elulam” (canto funerario…)  (y) ningún lamento era pronunciado en las afueras de la ciudad (en los cementerios…)

Ninsikila dijo a su padre Enki: “Tu  has legado una ciudad”, “tu has legado una ciudad” ¿Porqué no la has dado utilidad para mi? Tu has legado una ciudad, Dilmun. Tu has legado una ciudad. ¿Porqué no la has dado utilidad para mi? Tu  has dado una ciudad ¿Qué me legas? Tu has dado (…), una ciudad que no tiene muelle en el río.  ¿Qué me legaste? (Una línea fragmentada…)  Una ciudad que no tiene campos, ni gleba, ni labranza. (Tres líneas perdidas..)

(Enki contestando a Ninsikila)  “Cuando Utu suba a los Cielos,  aguas claras brotarán para ti de la tierra en los pozos a orillas de Ezen, del radiante y alto templo de Nanna (y) de la boca de las aguas subterráneas. Haré que las aguas vengan crecidas en sus grandes cuencas ( y así)  tu ciudad tendrá agua en abundancia. Haré que tus acequias de agua salada se conviertan en acequias de agua dulce. Haré que el puerto de tu ciudad sea un emporio en la Tierra. Haré que el puerto del Dilmun sea un emporio en la Tierra.  (Posible punto de inserción de las líneas procedentes de Urim/Ur…) . Haré que la Tierra de Tukriš embarque para ti oro de Harali (y) lapislázuli (…) . Haré que la Tierra de Meluhha flete para ti un rico cargamento de preciosa cornalina, madera sagrada de Magan, y madera de “abba” en los grandes barcos. Haré que la Tierra de Marhasi extraiga preciosas piedras de topacio. Haré que la Tierra de Magan ofrezca su fuerte (y) robusto cobre, diorita, piedras “u” y piedras “šumin” Haré que los Territorios del Mar ofrezcan su madera de ébano (..) de un rey. Haré que las Tierras de los que habitan en tiendas ofrezcan sus exquisitas multicolores lanas. Haré que la Tierra de Elam te ofrezca su escogidas lanas, su tributo. Haré que el regente de Ur ,  lugar del trono real, cargue en grandes buques sésamo, regios vestidos y finos ropajes. Haré que el ancho mar  te proporcione sus riquezas. Las casas de la ciudad son buenas casas, las casas de Dilmun son buenas casas. Su grano es un grano pequeño, los días son extensos días, sus cosechas son triples y su madera (…) madera”

En ese instante, en ese día, las aguas crecieron en sus grandes cuencas (y)  su ciudad bebió abundantemente de ellas.  Sus acequias de agua salada se tornaron  en acequias de agua dulce. Sus campos, gleba y labranza produjeron grano para ella. El puerto de su ciudad  se convirtió en un emporio en la Tierra. El puerto de Dilmun  se convirtió  en un empeorio en la Tierra. En ese instante, en ese día, y bajo el Sol,  ocurrió.

Solo el sabio hacia Nintur, el País de la Madre.  Enki el sabio, hacia Nintur, el País de la Madre, estaba metiendo su falo dentro en los diques, sumergiendo su falo en los cañaverales  El divino sacó su falo y grito: ¡Ningún hombre tomará lo mio en los cañaverales!. Enki grito: ¡ Por el aliento de vida del Cielo, yo te  conmino!  Yace conmigo en el pantano, yace conmigo en el pantano que será placentero. Enki esparció el semen destinado para Damgalnuna. Derramó el semen dentro del útero  de Ninhursag, la Madre del País, y ella concibió el semen dentro del útero, el semen de Enki.

Para ella un mes fue un día. Para ella dos meses fueron dos días. Para ella tres meses fueron tres días. Para ella cuatro meses fueron cuatro días. Para ellas cinco meses fueron cinco días. Para ella seis meses fueron seis días. Para ella siete meses fueron siete días. Para ella ocho meses fueron ocho días. Para ella nueve meses fueron nueve días. En el momento propio de la mujer, como ha de ser. Placenta como, como ha de ser. Placenta, como caldo de la abundancia. Nintur, la Madre del País,  como debe ser. La placenta vio nacer a Ninnisig.

A su vez, Ninnisig salió de las riveras del río.  Enki fue capaz de verla allí por encima de los cañaverales, era capaz. El dijo a su ministro Usimud: ¿Es ésta la  hermosa joven que no puede ser besada?. Su ministro Usimud le respondió: ¿Es ésta la hermosa joven que no puede ser besada? ¡Es ésta Ninnisig la que no puede ser besada? ¡Mi Señor, sal a navegar! Permíteme  el navegar.  El salió a navegar.  Permite el navegar. (Pero) antes de poner los pies en el barco,  puso sus pies sobre la tierra firme. El la cogió del pecho (y) la besó. derramó el semen en la vagina  de ella y ella concibió el semen dentro de ella, el semen de Enki. Para ella un mes fue un día. Para ella dos meses fueron dos días. Para ella nueve meses fueron nueve días. En el momento propio de la mujer, como ha de ser. Placenta como, como ha de ser. Placenta, como caldo de la abundancia, Ninnisig como debe ser. La placenta, vio nacer a Ninkura.

A su vez, Ninkura salió de las riveras del río.  Enki fue capaz de verla allí por encima de los cañaverales, era capaz. El dijo a su ministro Usimud: ¿Es ésta la  hermosa joven que no puede ser besada?. Su ministro Usimud le respondió: ¡Besa a esta hermosa joven! ¡Besa a la hermosa Ninkura! ¡Mi Señor, sal a navegar ! ¡Permíteme el  navegar!.El salió a navegar. Permíteme el navegar. (Pero) antes de poner los pies en el barco,  puso sus pies sobre la tierra firme. El la cogió del pecho (y) la besó. derramó el semen en la vagina  de ella y ella concibió el semen dentro de ella, el semen de Enki. Para ella un mes fue un día. Para ella dos meses fueron dos días. Para ella nueve meses fueron nueve días. En el momento propio de la mujer, como ha de ser. Caldo como, como ha de ser. Caldo, como caldo de la abundancia, Ninkur como debe ser. Caldo, que vio nacer a Uttu. la exaltada/receptiva mujer.

(Punto de inserción de líneas originales de origen desconocido…) 

A su vez Ninkura dió a luz a Ninimma. Se llevó a la niña y la crió. A su vez Ninimma salió de las riveras del río. Enki estaba remolcando su barca (y) el fue capaz de verla allí (por encima de los cañaverales..) El puso los ojos en Ninimma y le dijo a su ministro Usimud: ¿He besado alguna vez a una joven como ésta? ¿He hecho el amor alguna vez a una joven como Ninimma? Su ministro Usimud dijo: ¿He besado alguna vez a una joven como ésta? ¿He hecho el amor a una joven como Ninimma? Su ministro Usimud le contestó: ¡Mi Señor sal a navegar!  ¡Permíteme navegar! El salió a navegar. Permite el navegar. (Pero) antes de poner los pies en el barco, puso sus pies sobre tierra firme. El la cogió del pecho, yaciendo en su entrepierna hizo el amor a la joven y la besó. Enki derramó el semen dentro de la vagina de Ninimma (y) ella concibió el semen en el útero. El semen de Enki.

Para la mujer un mes fue un día. Para ella dos meses fueron dos días. Para ella tres meses fueron tres días. Para ella cuatro meses fueron cuatro días. Para ellas cinco meses fueron cinco días. Para ella seis meses fueron seis días. Para ella siete meses fueron siete días. Para ella ocho meses fueron ocho días. Para ella nueve meses fueron nueve días. En el momento de propio de la mujer, como ha de ser. Placenta como, como ha de ser. Placenta, como caldo de la abundancia. Ninimma,  como debe ser. La placenta vio nacer a Uttu, la exaltada/receptiva mujer.

Nintur dijo a Uttu: “Déjame que te advierta y deberías hacer caso de mi consejo” “Déjame decirte unas palabras y deberías prestar atención a mis palabras” Desde el pantano a  aquí  un hombre es capaz de verte, el es capaz; Desde el pantano hasta aquí, Enki, es capaz de verte, es capaz de verte, es capaz. El pondrá sus ojos sobre tí” (10 líneas de texto perdido)  Uttu, la remilgada mujer (…). (Tres líneas de texto corrompidas) (Uttu dice.) ” Lleva los pepinos en (…), Lleva las manzanas con los tallos que le salen, lleva las uvas en su racimo, (y)  en la casa. ¡Tu has de mantener atados las lazadas de mi vestido! ¡O Enki, tu has de mantener atados los lazos de mi vestido!

Cuando el estaba llenando con agua una segunda vez. El llenó  los diques de agua, el llenó los canales con agua, llenó el barbecho con agua. El Agricultor, en su alegría (¡?), se levantó del polvo (y) lo abrazó. ¿Quien eres tú (…) el agricultor? Enki (dijo a) (…) agricultor. (cuatro líneas perdidas…) El (labrador…) le llevó pepinos, le llevó manzanas con los tallos que le salen, le llevó uvas en su racimo, le llenó su regazo. (Entonces) Enki hizo su rostro atractivo y tomó una vara en su mano y fue a por las lazadas de Uttu llamando a su puerta. ¡Abre…, abre!  ¿Quien eres tu..? ¡Yo soy un labrador! . Permíteme darte pepinos, manzanas y uvas a fin que consientas. Alegremente Uttu abrió la puerta (y) Enki dió a Uttu, la remilgada mujer, pepinos (…) , le dió manzanas con los tallos que le salen, le dio uvas en su racimo. El escanció cerveza para ella en general larga medida. Uttu, la remilgada mujer, (…)  a su izquierda, movió las manos para el. Enki “despertó” a Uttu. El la cogió del pecho, yació en su entrepierna, acarició sus muslos, la acarició con la mano. Yaciendo  en su entrepierna hizo el amor a la joven y la besó. Enki derramó su semen en la vagina de Uttu  (y) ella concibió su semen en el útero, el semen de Enki. Uttu, la hermosa mujer exclamó: ¡Ay, mis muslos…! ¡Ay, mi cuerpo…! ¡Ay, mi corazón…! ¡Ninhursag, quita el semen de los muslos…!  (Dos líneas corrompidas…)

Ella hizo crecer la “planta árbol”, hizo crecer las “plantas de miel”,  hizo crecer los vegetales,  hizo crecer el alfalfa (¿?), hizo crecer la “planta de attutu”,  hizo crecer la “planta aštatal”, hizo crecer (…) planta, hizo crecer la “planta amharu”. Enki fue capaz de verlo allí por encima de la marisma, el fue capaz de verlo allí, era capaz. El dijo a su ministro Ekimud:  ¡Yo no he determinado el destino de esas plantas..! ¿Qué es esto…? ¿Que es esto…? Su ministro Ekimud le dio la respuesta: “Mi Señor: ¡ La planta árbol!, lo cortó y se lo dio de comer a Enki” “Mi Señor: ¡”La planta de la miel”!,  la arrancó  y  se la dio de comer a Enki” Mi Señor le dijo: ¡ Vegetales!,  los cortó  y se lo dio de comer a Enki” “Mi Señor le dijo:  ¡Alfalfa (¿?)!,  la cortó y se la dio de comer a Enki . Mi Señor le dijo: ¡ La “planta attutu”!, la cortó y se la dio de comer. Mi Señor le dijo: ¡La “planta aštatal”!, la cortó y se la dio de comer. Mi Señor le dijo: ¡La “planta (…)”!, la cortó y se la dió de comer. Mi Señor le dijo: ¡La “planta amharu”!, la cortó y se la dió de comer. (Entonces)  Enki determinó el destino de las plantas, había sabido lo que había en sus corazones.

Ninhursag maldijo el nombre de Enki: ¡Hasta el día de su muerte, nunca volveré a verle con los “ojos que dan la vida” El Anunna se sentó en el polvo, pero un zorro fue capaz de hablarle a Enlil: ¿Si le consigo a Ninhursag…? ¿Cual será mi recompensa…? Enlil contestó al zorro: “Si tu consigues a Ninhursag para mi, levantaré dos “árboles birch” para ti en mi ciudad y te será reconocido.  El zorro ungió su cuerpo. Primero se deshizo de su piel (¿?) , primero puso “khol” en sus ojos. (cuatro líneas corrompidas)  El zorro dijo a Ninhursag:  ” He estado en Nibru (Nippur), pero Enlil.  He estado en Urim (Ur), pero Nanna. He estado en Larsam (Larsa), pero Utu (…) He estado en Unug (Uruk), pero Inanna (…) Estoy buscando refugio con alguien  ¿Quien es (…) (Siete líneas ilegibles)

Ninhursag se apresuró al templo.  La Anunna se despojó de su vestido, hizo (…), determinó su destino (y) (…) Ninhusarg hizo sentar a Enki sobre su vagina (una línea de Nippur…)  Ella colocó (¿?) sus manos sobre (…)  a su lado.

Ninhursag preguntó: “¿Hermano mío (Amante…), que te duele..? La coronilla (parte alta de la cabeza “ugu-dili”  me duele (y)  ella hizo nacer  a Ab-u de ella (de la cabeza de él…) ¿Hermano mío, que te duele..? Las raíz del mi pelo (“siki”)  me duele. (y) ella hizo nacer a Ninsikila de él ¿Que te duele…?  Mi nariz (“giri”) me duele (y) ella hizo nacer a Ningirutud de él.¿Hermano mío, que te duele..? Mi boca (“ka”) me duele (y) ella hizo nacer a Ninkasi de él. ¿Hermano mío, que te duele..? Mi garganta (“zi”) me duele (y)  ella hizo nacer a Nuzi de él. ¿Hermano mío, que te duele..? Mi brazo (“a”) me duele (y) ella hizo nacer a Azimua de él.¿Hermano mío, que te duele..?Mis costillas (“ti”) me duelen (y) ella hizo nacer a Ninti ¿Hermano mío, que te duele..? Mis costados (“zag”) me duelen (y) ella hizo nacer a Ensag de él.

Ella dijo: “Para lo pequeños a los que he dado a luz no puede faltar recompensa. Ab-u se convertirá en Señor de la Vegetación” Ninsikila se convertirá en Señora de Magan” “Ningirutud se casará con Ninazu”, “Ninkasi será la satisfacción de mi corazón…”. “Nuzi se casará con Nindara”, “Azimua se casará con Ningišzida”. “Ninti será la Señora de los Meš (y) Ensag será el Señor de  Dilmun.”

¡Alabado sea el Padre Enki…!

Referencias:

http://etcsl.orinst.ox.ac.uk/cgi-bin/etcsl.cgi?text=t.1.1.1#

El “Sol Invictus”. El culto sirio-romano a Shamash en el I milenio d.c.

Con la llegada de Constantino al poder en el siglo IV d.c. se propugna una política de fortalecimiento de la unidad del Imperio. Dentro de estas líneas de actuación se encuentra la necesidad de unificación religiosa de los territorios romanos donde cristianismo, mitriaismo y una variante oficial monoteísta de creencias al dios Sol de origen sirio, son las más prominentes o las más aptas para la reunificación.

Reconstrucción de un fresco donde aparece El dios sol Mithra y Zoroastro. 210 a.c. Dura-Europos. Siria. University of Yale Art Gallery

« Y, después de esto, fue a Arabia y se dispuso a atacar a los Hatrenos, una vez que ellos  mismos se habían sublevado. Su ciudad no es ni grande ni rica, y el territorio que la rodea está en su mayoría deshabitado y no tiene ni agua —excepto una poca muy mala— ni madera ni forraje. Pero estas circunstancias, que hacen imposible un asedio por un ejército numeroso, y el dios Sol, a quien está consagrada, la mantienen a salvo: porque no fue tomada ni por Trajano ni después por Severo… » Pasaje de la “Historia Romana”.  Dion Casio. Siglo III d.c.

Posiblemente, el Sol,  sea una de las divinidades de más antigua veneración  en Oriente Próximo y así era conocido por “Utu” por parte de los sumerios o  nombrado como “Šamaš” por los semitas orientales   – En la triada divina acadia junto con  Ištar y el dios lunar Sin – , donde tomaba atribuciones de juez y censor moral del mundo. Con la llegada al poder Mesopotamia de los semitas occidentales o amorritas, con el apelativo de ” Sol Primaveral”, [d]Amar.ud, “El joven toro del Sol”, el dios Marduk, patrón de Babilonia, terminará tomando el poder divino del panteón mesopotámico, con algunos avatares, hasta su caída definitiva en el año 484 a.c. con la invasión persa aqueménida, si bien el culto al Sol permanecería ahora bajo una personalidad persa como hijo de Ahura-Mazda, el dios Mithra.

Trasladándonos a la “Creciente Fértil”, ya el siglo I d.c. , el historiador Filón de Biblos afirmaba que desde antiguo en Fenicia se había adorado a un “dios único” con la denominación de “Baal Shamain”, “Señor de los Cielos” y así aparece en multitud de inscripciones púnicas y cartaginesas.  La acepción  mas antigua que se conoce de éste dios data del reinado del rey Yehimilk de Biblos, siglo X a.c. (KAI 4 ). Existen otras referencias posteriores caso del tratado entre el  rey asirio Aššur-ahhe-iddina  y el rey  Ba’al de Tiro, siglo VII a.c (SAA 2,5 IV:10), apareciendo también en inscripciones en la  ciudad sirio-hittita de Karatepe, siglo VIII a.c. (KAI 26 A III 18) y donde parece como “Señor/Creador de la Tierra”o  en la versión luvita del texto como “Dios de las Tormentas y de los Cielos” . También fue adorado junto a la diosa de la fertilidad  en Palmyra y  en las  Hamāh y La’ash sirio-arameas, así como en  Harrán, Hatra y Dura-Europos.

« Quien borre el nombre de Zakkur, rey de Hamāh y La’ash de ésta estela o cambie su ubicación de éste sitio ó alce su mano  contra ella (…) Baal-Shamain, El y Wer, Shamash y Sahar, y los dioses del Cielo y de la Tierra (…) podrían destruirle…» Pasaje de estela aramea. KAI 202  A 3.  Siglo VIII a.c. aprox.

Con el transcurso de los años, es probable que hubiera una asimilación entre Baal-Shamain y el dios Hadad/Haddad y estos a su vez con Shamash (J.M. Blázquez) – Haddu/ Hadad,  dios semítico oriental, “Señor de las Tormentas” que se conoce desde la época acádica y que habla de un héroe guerrero. Sus supuestas armas fueron custodiadas en el templo de la ciudad de Tuttul hasta el II milenio a.c. –  Si bien parece ser que en la época de esplendor de la ciudad de Mari, su templo principal en Terqa acogió el culto principal de Haddad junto a Dagan, Shamash e Ishtar, siendo Shamash el dios principal de Aleppo y Emar en ese tiempo. De igual manera,  Van der Toorm nos habla de una posterior general “solarización” de las creencias sirias en la época helenística y que pudieron ser influenciadas por las corrientesutopías sociales” del siglo II a.c. y Aristónico de Pérgamo. Así,  en el templo  de Umm-el-Amed figura una mención a Baal-Shamain (KAI 18)  y que era conocido como  “Zeus megistos keraunios”,  “El magnífico y brillante Zeus”y que posiblemente sea una  yuxtaposición de los dioses reseñados como consecuencia  de  una revisión teológica  monoteísta basada en  las filosofías mitraistas y neo-platónicas que concluyó  en un dios único de carácter solar, creador único del Universo,  del que se conoce su culto hasta el siglo V d.c en la ciudad Edessa (Ignacio de Antioquía). Con posterioridad, ya en época de dominación romana, fue seguido en Baalbek, antigua Heliópolis helena, como “Júpiter Heliopolitanus” y donde tuvo uno de sus templo más prominentes, así como en Emesa y Palmyra donde era nominado como “El-Gabal”,  “Señor de la Montaña” y que lo vincula a dios “El” y al ” Baal-Safón” semítico ,  siendo su forma latinizada: “Elagabal”.

Áureo de oro del emperador Heliogábalo, 212-222 d.c.  Aparece en la cruz la inscripción “Dhys +Deos Soli Elagabal” y un motivo que representa al dios Sol conduciendo un cuadriga con la que se desplaza en el Cielo.

Es de anotar que si bien existía un ancestral culto al Sol propiamente romano, la llegada de las creencias hacia el dios Sol sirio  a Roma habría que situarlas originariamente en las prácticas religiosas de los esclavos, ciudadanos sirio-romanos y comerciantes que llegaron a la Península Itálica  desde Oriente a partir  del siglo II a.c., aunque fue con posterioridad, en los tiempos  de Séptimo Severo,  cuando algunos miembros del senado con ese origen oriental siguieron observando sus nacionales creencias, si bien de forma no pública. Se sabe también que la familia imperial Severa estuvo fuertemente vinculada a Siria, hasta el punto que el mismo Séptimo, así como su sucesores, tenía un fuerte  parentesco con la principal familia sacerdotal de Emesapor lo que el culto a Elagabal, ya titulado como “Dei  Solis Invicti Elagabali”,  se extendió, adquiriendo gran influencia entre la nobleza romana. Al hilo de éstas creencias, Caracalla, sucesor de Séptimo, en un edicto al pueblo romano  expresó su deseo que éste sincretismo religioso, y su fe, fuera universalmente aceptado en Roma. Más fue como el nuevo emperador Heliogábalo, 203-222 d.c., antiguo sumo sacerdote del templo de Emesa, cuando se impuso mediante ordenamiento imperial su culto en Roma, desplazando incluso al dios  Júpiter  de su dignidad de “Roman Optimus Maximus Capitulinus”.

Muchas de las características básicas de éstas creencias solares nos advierten que se trata de un monoteísmo puro. Así la vinculación entre el dios y el creyente, a diferencia de los generales rituales politeístas, es de carácter privado e íntimo. Existe una promesa hacia el devoto de una gloria celestial a su muerte, siendo estos parabienes de consecución exclusiva de los creyentes que entre ellos tenían la denominación de “hermanos”. Muerte  que está acompañada de rituales con una intensa experiencia religiosa y tumultuosas celebraciones de júbilo. Se aceptaba que el devoto poseía un alma pura cuya misión era conseguir una felicidad perfecta y cuyo gozo supremo debía ser trasladado a un plano fuera del mundo material.  Otra de las diferencias fundamentales sobre la tradición deítica romana era que el “Sol Invictus” no se presentaba como un ente abstracto y sobrenatural, si no que renacía siempre, en su amanecer, tras combatir contra los poderes demoníacos y de la oscuridad, ejerciendo así de guía espiritual   en la victoria diaria de sus adeptos  en su particular  lucha  contra los poderes del mal y como símbolo del renacimiento tras la muerte en espera de la “Luz Eterna”.

Sería de suponer que el culto a Elagábalo desaparecería con la muerte del emperador Heliogábalo, ante su obsesión personal por implantar su credo, pero no fue así. Numerosos textos nos direccionan a que el Sol fue finalmente  identificado como “Júpiter Optimus Máximus Dolichenus” y aunque pasó a ser una deidad de segundo rango, el hecho que fuera “tutor” de las legiones romanas  desde los tiempos de los Severos, posibilitó la propagación de su culto por todo el imperio. Propagación que se vio favorecida en Asia por su similitudes con el mitraismo persa del que recogería determinados dogmas: Caso del bautismo, la existencia de un Cielo y un Infierno para las almas, su resurrección y Juicio Final, así como la celebración de 25 de diciembre como el día del  nacimiento del dios y la consagración del domingo como día sagrado. Más no sería hasta la reforma religiosa de Aureliano, 274 d.c., cuando el culto sincrético y monoteísta al “Sol Invictus”  Elagabal fue completamente aceptado por Roma, tomando su credo  la liturgia definitiva como “Deus Sol Invictus” y constituyendo las bases para la uniformidad religiosa del Imperio durante los cincuenta años siguientes.

Las primeras creencias del posterior emperador Constantino, 272-333 d.c.  en “Deus Sol Invictus” son indiscutibles, más su posterior conversión en el lecho de muerte al cristianismo trajo consigo la pérdida del favor imperial hacia el culto al Sol, aunque se mantuvieron sus creencias definidas como paganas. Tras la muerte Constantino y algunas luchas por el poder capitolino, el nuevo emperador  Juliano, 332-363 d.c., rompió con el cristianismo y en lo que se había convertido la política religiosa imperial, volviendo sus devociones hacia un culto solar de fuertes influencias mitraistas que persiguió duramente al cristianismo. En  los siglos V y VI , éste culto solar se desvaneció ya definitivamente en Roma por virtud del cristianismo, si bien habría que añadir que los primeros cristianos en sus prédicas hablan de un “Dios Solar”  como creador del Sol y  “Dios de la Justicia”

.« Esplendor de la Gloria del Padre, Luz de Luz. Fuente de toda luz, Día que iluminas el día. Llenos de fe y confianza, presentimos la dicha de ser iluminados por Aquél que es el esplendor de la Gloria del Padre, a quien teme nuestra alma cuando ha perdido la Gracia. […] Oh Padre, fuente de todas las gracias. Oh hijo, esplendor de la Gloria del Padre, Oh Espíritu Santo, amor eterno de ambos. Oh Cristo, esplendor del Padre, vida y vigor de las almas, en presencia de los Ángeles, te ensalzamos con el corazón y los labios, alternando nuestro canto con sus voces. Concédenos así, Oh Padre de las Luces, por medio de tu Hijo que con el Espíritu Santo, reina y nos gobierna por los siglos de los siglos. Oh Dios, Luces del Cielo y Padre de toda Luz, que con poderío admirable has desplegado la bóveda celeste y la sostienes con tu paternal providencia.» Extracto del himno cristiano “Splendor Paternae Gloriae”, San Ambrosio, 340-347 d.c.

La controversia sobre la sobre la posible influencia del culto a “Deus Sol Invictus” en el Cristianismo continúa, pero no es menos cierto que, y existe una unanimidad en este hecho, que el 25 de diciembre como día del nacimiento de Cristo, en un principio el Día de la Epifanía era el 6 de enero, es una clara evidencia de tal posibilidad. Tampoco se puede obviar que todos los templos cristianos están orientados hacia Levante, al igual que los templos dedicados al culto del Sol y otros no menos significativos:

Mosaico romano. siglo IV d.c. aprox. Necrópolis del mausoleo “M” de la Basílica de San Pedro en el Vaticano. Una representación de Cristo como “Deus Sol Invictus”

 

Referencias:
“The cult of Sol Invictus” Gastón H. Halsbergue (1972)

“Hatra, la ciudad santa del dios Shamash” J.M. Blázquez (1981-2006)

“Dictionary of deites and demons in the Bible DDD”  K. Van der Toorm, B. Becking, P.W. Van der Horst (1999)

“History of Syria, Including Lebanon and Palestine” Philips K. Hitti (2004)

Imágenes:

en.wikipedia.com

historyhauntersinternacional.org

es.encydia.com