Los cultos hierogamos en el Mediterráneo Oriental y su evolución desde el Paleolítico. Generalidades.

Los cultos a las Diosas-Madres pueden definirse como los rituales dirigidos a promover la fertilidad dentro de la Naturaleza y por ende,  beneficiar la procreación humana. El origen paleolítico de éstos cultos posiblemente estén centrados en un acontecimiento tan supuestamente trivial, y sin embargo extremadamente arriesgado, como es la concepción humana. Sigue leyendo

Breves retazos históricos sobre los pilares socio-económicos de la sociedad occidental (II)

Como ya hemos expuesto en la entrada precedente, las premisas de la actual sociedad occidental es fruto de una bifurcación socio-económica que sucede hace entre 12000 y 14000 años en el periodo Mesolítico,  como consecuencia de los cambios climáticos acontecidos en el periodo comprendido entre la última glaciación de Würm y  el Holoceno. Ésta bifurcación socio-económica consiste básicamente en la desestimación, por necesidades de supervivencia en ciertas zonas con  poblamientos humanos, del anterior general comportamiento, mal denominado para mi gusto,  de “depredación”.  “Depredación” que hace mención despectiva a las culturas de cazadores y recolectores, y como ya está harto demostrado, no dejan de ser pueblos  que,  ante una Naturaleza proveedora, no tienen necesidad de plantearse nuevos retos sociales o económicos. 

El punto de partida, posible, que obliga a cambiar esos modos de vida es la desecación de grandes regiones en Oriente Próximo y África, exigiendo un replanteamiento de los antiguos formatos para dar renovadas soluciones. Una decisión que, en sus principios, no supone una mejora de sus anteriores condiciones de vida al formar parte de una necesidad paliativa ante la escasez de alimentos.

«… Recito para él,  el sagrado himno, las invocaciones mágicas en su cámara sagrada,  Las invocación a Nudimmud: “Un día, cuando no existía  la serpiente, cuando no había escorpiones, ni  había hienas, ni había leones. Cuando tampoco existía el perro, ni el lobo, cuando la gente no temblaba ni tenía temor. ¡Cuando el hombre no tenía un oponente..!  […] El Universo entero. con la humanidad resguardada, ¡ Es posible que todos ellos se dirigieran a En-lil en una sola lengua! Pero en ese tiempo, por los ambiciosos señores, por los príncipes ambiciosos, por los ambiciosos reyes, En-ki, por los señores ambiciosos, por los ambiciosos príncipes, por los reyes ambiciosos, En-ki, el Señor de la Abundancia y de las inquebrantables  decisiones,  el Señor de la Sabiduría y la Razón en la Tierra, el  Hacedor de los Dioses, modificó su criterio..,» Pasajes de “Enmerkar y el Señor de Aratta”, 134-155. I dinastía de Uruk. Del  siglo XXVIII al XXVI a.c. (sobre texto neo-sumerio del siglo XXI a.c.)

En su vertiente psicológica, afectando a la relación del hombre con su entorno natural, se produce igualmente un cambio el pensamiento en las diferentes comunidades humanas. Hasta ese momento, la Naturaleza y con ella los dioses ctónicos que la representaban, constituían un elenco de fuerzas incontrolables, pero aceptadas y vinculadas, en su generalidad,  a la Fertilidad y al “Mundo de los Espíritus”.  La incapacidad proveedora, en determinados enclaves, de éstos dioses hacia el hombre, hace que paulatinamente esas creencias se vayan modificando e incluso desechando. Así y dependiendo de tipo de sociedad en que las adaptaciones humanas deriven, ya sea agrícola, ganadera o mixta, éstas conducen a una determinada  re-interpretación  de la relación del hombre con el “Hecho Divino”.  Por otro lado, el mismo acontecimiento del inicio de la “dominación” de la Naturaleza por el hombre,  y que conocemos como el periodo Neolítico,  produce un efecto de temor hacia el  carácter impredecible de las antiguas deidades y lo que representan, pasmándose éste hecho en las diferentes mitologías posteriores, caso del Enuma Elish amorrito-babilónico o la épica griega, y donde las divinidades ctónicas ancestrales son derrotadas por los “jóvenes dioses”.

Dentro de las soluciones adaptativas que los diferentes escenarios de supervivencia obligan, se sitúan los nómadas. Nómadas,  que en el caso de la Creciente Fértil, se  desplazarían en la  sobre unos grandes núcleos esteparios  semi-áridos dentro de un amplio contexto geográfico. El tipo de “nomadismo”  no corresponde a las actuales consideraciones beduinas, si no a una “trashumancia horizontal” de rebaños de ganado menor. Las diferentes tribus nómadas pastorearían animales, caso de las ovejas y los asnos, que necesitan disponer de pastos y agua en cantidades suficientes que se viene a denominar como “nomadismo de enclaves”, (Rowton, 1973) y que debe de entenderse como una forma de aprovechamiento eficaz ,  que podría incluir una agricultura de subsistencia, a los recursos naturales en unas regiones  que son inhabitables o  improductivas durante buena parte del año. (C. Wagner, 2012).  Estos grupos humanos, a lo largo de un periodo evolutivo, traerán consigo un nuevo planteamiento deifico como fruto de su relación con el entorno. De ésta guisa,  los diferentes biotipos y su temporalidad proveedora, así como una Fertilidad afecta a la cría ganadera, hacen que tomen carta de presencia divinidades de carácter astral y vinculadas  fuertemente a los ciclos estacionales.

Como no podía ser de otra manera,  los diferentes nichos biológicos, repartidos en este caso por Oriente Próximo,  traerán consigo diferentes culturas y  por consiguiente, diferentes estructuras socio-económicas. Así, y por ejemplo, el urbanismo mesopotámico adoptará un fuertemente componente organizativo,  liderado, en un primer momento, por una élite teocrática. Forma de gobierno, ésta última, que posiblemente se extendería, aproximadamente desde el VI milenio a.c., dentro de las culturas dravídicas y sus regiones fronterizas de carácter aglutinante, como fue el caso de las culturas sumerias y elamitas, y que daban contrapunto a las anteriormente nombradas sociedades tribales semi-nómadas, o nómadas,  extendidas por la Península Arábiga y sus regiones afectas, caso de las culturas semitas.

Anexas a las anteriores,  dentro de un ámbito mediterráneo oriental y acerámico, se construyen sociedades semi-urbanas o urbanas de carácter megalítico que se suceden por sus costas e  islas,  caso de las culturas minoico-cretenses y chipriotas,  y que se extendieron desde Egipto  hasta la Península Anatólica, siguiendo el litoral. El primer vestigio de ocupación humana en Chipre lo encontramos en un campamento de cazadores epipaleolíticos en el año 8500 a.c. aprox, siendo el definitivo asentamiento de culturas agricola-ganaderas  en el  Neolítico Temprano, hacía el año 7500 a.c.  y cuya posible procedencia sea la Península Anatólica, a la que había que aunar poblaciones pre-mediterráneas meridionales. Uno de sus  últimos grandes exponentes en el Mediterráneo meridional levantino serían  las culturas de Ghassul, 3800-3500 a.c.,  Cultura que se extinguiría con la llegada del Bronce Antiguo I, 3300-3000 a.c., y los primeros poblamientos semitas en la región. Como anecdotario decir que el encuentro con éstas construcciones megalíticas por parte de los nuevos pobladores, dio lugar a las mitologías sobre gigantes, caso de las murallas de Jericó, los  denominados por los griegos como ” titanes” y  por los semitas como “nephilim”. En relación al desarrollo posterior de la entrada,  decir que, y desde la perspectiva puesta en las futuras creencias aglutinantes,  los fundamentos de la personalidad  de su diosa madre, así como sus cultos a los ancestros, perdurará en religiones posteriores.

«Con su elección acertada, aquellos que obedecen la ley (Ashavan) de Ahura Mazda colaboran en la victoria final del Espíritu Bueno, del Señor Sabio,  sobre la mentira. Deben decir siempre la verdad, repudiar la vida nómada, labrar la tierra y cultivar cereales y frutas; Tratar con cariño a los animales domésticos y regar los campo secos, porque el que no es labrador , no tiene parte en la buena nueva » Pasaje  del  “Yasna Haptanhaiti” zoroástrico , 31, 10.  

La progresiva expansión de los semitas y su posterior adaptación a las culturas urbanas, léase aquí acadios, amorreos o meritas, no es óbice para que sus creencias no imperen o se superpongan sobre la antigua religión sumeria bajo-mesopotámica. Así,  durante el imperio acadio, las creencias astrales,  como personificación del Sol y la Luna, se extienden por las riberas del Tigris y Eufrates  acompañadas de una “Diosa Madre” o “Diosa de la Fertilidad”en un progresivo papel secundario. Desde un punto de vista formal, la general religión semita considera la existencia de un exclusivo dios supremo, al que acompañan otras deidades como súbditos, siendo la máxima instancia donde se dirimen sus disputas, en una forma similar a como las tribus semitas las resolvían ante el jefe tribal o “rabiānu/rab(ī)”, “rabino/rabí” en su versión castellanizada. Así, por ejemplo, Shamash/Šamaš, el dios Sol del panteón sumerio-semita, el “Dios de la Justicia”, no deja de ser una adaptación de tales credos. Tal es así  que incluso el nombre del dios Marduk de las creencias mesopotámicas, dios principal asirio-babilónico hasta su caída en el año 484 a.c. con la invasión persa aqueménida,  proviene del apelativo ” dAmar-ud”, ” Sol Primaveral” o “Joven Toro del Sol” , si bien habría que añadir que el culto a la divinidad solar permanecería con posterioridad bajo la personalidad persa del dios Mithra, el hijo de Ahura-Mazda. 

Para entender la composición anterior, habría que significar otro dogma dentro de las religiones semitas y que es la relación “dios supremo/dios inmediato”. Así, Marduk, y por extensión Shamash, le es concedido en los textos el título de “Lugal-shu-an-na” o “regente administrativo” por el dios supremo Anu; o de igual forma en  el panteón ugarítico, extensible al semítico-canaanita, el dios Baal es el dios inmediato de un panteón presidido por el dios  supremo El; y en el caso mas oriental , Haddad es el dios inmediato del dios supremo Dagan. Dicho esto, y en aclaración a su estructura,  habría que decir que en el caso de los dos últimos, y por circunstancias biotípicas y/o geoestratégicas, sus atributos están mas cercanos a un “Dios de las Lluvias/Tormentas Benignas”, en posible  asimilación al Teshub hittita o al contrario, que propiamente a un dios solar.

Llegados a éste punto, me gustaría hacer hincapié  en una idea: La diferenciación entre “Dogma” y “Ritual” en las religiones en el Oriente Próximo durante el periodo que comprende el IV-I milenio a.c.. El “Dogma”, como pilar de cualquier ideario religioso, entra dentro de la percepción psicológica del hombre en su  relación con el entorno y por tanto, con los entes que supuestamente lo gobiernan. Por otro lado, el “Ritual” está siempre vinculado al hecho organizativo, estructurando socio-económicamente la sociedad. Así, por ejemplo,  los templos constituirían, en esa época, exclusivamente emporios económicos,  una negativa desviación de la pretérita necesidad organizativa que en su momento buscó la supervivencia.  Teocracias que obtienen del Dogma la fuerza imprescindible para imponer su jefatura y criterios.

Apuntado lo anterior, y para entender el devenir posterior, decir que la práctica totalidad de las religiones de Oriente Próximo  y del Mediterráneo oriental entre aprox. el III y I milenio a.c.., exceptuando tal vez la premisa hática de las religiones de ámbito hittita, tienen en común un básico “Dogma semítico”, siendo el Ritual socio-económico urbano imitación del sumerio.  Anexo a éste contexto y a partir del II milenio a.c., se tiene constancia de un proceso de evolución hacia un “henoteísmo nacionalista”. Hablaríamos de religiones que exaltan la inclusión del hombre en un hecho político unitario y exclusivo. 

Estampación del cilindro-sello de Oniyahu. Siglo VIII-VII a.c. Se lee la inscripción hebrea antigua: “Perteneciente a Oniyahu,  ” El barco de Yahu/Yahweh”. El hijo de Merab”. Aparece representado un barco de transporte pesado fenicio , los denominados “Tartésicos”.

“Uriyahn, el afortunado, lo escribe:  ¡Bendecido está Uriyahn por Yahweh, ya que de sus enemigos, su Asherah,  le ha salvado!. […] por Oniyahu, […] por su A(she)rah, , […] y por su Asherah ” Inscripción encontrada en Khribet El Gom (Mar Muerto) , siglo IX-VIII a.c.

Recapitulando toda ésta evolución y centrándonos en la religión hebrea con anterioridad al siglo VII a.c., tenemos: Un dogma semítico occidental que incluye la  dicotomía del dios supremo/dios inmediato, un culto a los ancestros, y un ritual en construcción, finalmente  fallido, intento de adaptación posiblemente del semítico nor-occidental,  como así lo atestigua la descripción del propio Jumash, y del que sólo perdurará la Ley o Devarim/Deuteronomio. Una Ley que,  si lee en profundidad y me permiten la expresión, es el “Manual del Perfecto Nómada Amorrita de la Tribu de Benjamín”.

La evolución religiosa posterior, que los textos bíblicos sitúan hacia el reinado del Rey Josiah entre el 640-609 a.c. dada la significación que para los judíos representa, tendrá como fin reforzar ese sentimiento nacional. Como queda reflejado en los textos proféticos datados entre los siglo VIII y VI a.c. , se denuncia el panteón semita occidental, reduciéndose el hebreo a unas creencias exclusivas hacia el supremo dios creador semítico, ahora con la personalidad de un dios denominado Yahweh y del que se tiene constancia de su culto en Canaan desde finales del II milenio a.c.  Es de notar que aunque es generalmente aceptado éste acontecimiento henoteológico/proto-monoteísta  como deriva de cultos nómadas anteriores, no cabe duda que el “exilio babilónico”, de posteriores pero inmediatas fechas, tuvo posiblemente mucho que ver en la reafirmación de éstos cultos,  como así lo expresa el volumen apreciable de similitudes de los textos del Génesis con las creencias amorrito-babilónicas. Una “Ciudad Santa”, la de Babilonia, que ya había adoptado el “nacionalismo religioso” en la personalidad de Marduk varios siglos antes.

Con posterioridad a la conquista de Babilonia por Ciro II, fundador de la dinastía persa aqueménida, 559-530 a.c. aprox., los israelitas cautivos tuvieron la posibilidad de regresar a Jerusalem. Si bien tanto los exiliados que volvieron como los que permanecieron quedarían sujetos al dominio persa, siendo éstos últimos la  inmensa mayoría y los que posteriormente redactaron el Talmud Babilónico.  Tras la conquista de Persia por Alexandros III de Macedonia, 353-323 a.c., Canaan formó parte del sector occidental del imperio macedonio. Como una forma de renegar de los seleúcidas y sus creencias olimpico-mitraístas, arraigó en la literatura religiosa hebrea la corriente zoroástrica aqueménida y sus dogmas, plasmándose en un nuevo género denominado “Apocalíptico” con lecturas tales como el “Libro de Daniel (167-142 a.c.) o el mismo “Apocalipsis”. Lecturas donde  se advierten las nuevas visiones sobre el Cielo y el Infierno, y un Juicio Final  como fruto de la adopción del pensamiento zoroástrico. Dentro de este  nuevo episodio de renovación teológica hebrea, se modifica también la concepción demoníaca y angelical , y su dualismo sobre el Bien y el Mal,  surgido en el II milenio a.c. durante el proceso henoteológico en Oriente Próximo. Ahora la representación de tales conceptos entrarán en combate y  dispondrán de sus propios “caudillos”, Miguel y Satanás, desembocando su lucha en un reino mesiánico en el que prevalecerá el Bien. 

La adopción de tales dogmas y su defensa ante el seleúcida Antíoco IV, 215-163 a.c. trae un periodo de independencia hebreo denominado “Época de los Makabim” y su dinastía asmodea, que comienza en el 164 a.c. .,  y concluye  con la entrada del romano Pompeyo en Jerusalem en el año 63 a.c. La anexión de Israel a la provincia sirio-romana  fue consecuencia de unas luchas intestinas político-religiosas  que tuvieron como desenlace  la guerra civil. El detonante de tales desencuentros fue el nombramiento de un sumo sacerdote de Israel no perteneciente a la estirpe de Sadoc, tribu de Benjamín, por lo que fue tratado de ilegítimo por los “hassidim” o “devotos”. A éste hecho, que atentaba contra las predisposiciones divinas, se agregaba su condición de comandante en jefe del ejército hebreo, lo que le hacía contraer numerosas impurezas incompatibles con la dignidad sacerdotal.

Llegados a éste punto, un grupo de hassidim o “asideos” se distanciaron de poder político y formaron el movimiento de “Los separados” o “fariseos”. De igual manera, un cierto número de laicos y sacerdotes se alejaron de los dictados del Templo de Jerusalem, instalándose en las orillas del Mar Muerto para llevar una vida de supuesta fidelidad a la “Ley de la Alianza”. Estos “separados” dieron origen a la “Comunidad Eremita de Qumran”, o como ellos se denominaban los “Ebionim”, ” Los Pobres” y/o “Nozrim”,  y a los que se conoce vulgarmente como  “nazareos”, “nazaritas”,  los mal llamados “pre-cristianos”. El  hassidismo oficialista o “saduceo”,  o al menos su rama principal, quedaron como componentes de la administración y del sacerdocio vinculado al Templo.  En principio, los fundamentos teológicos para tales desavenencias entre fariseos y saduceos hassiditas hablan de la observancia de un “tradición oral”, lo que viene a denominarse como “Torah Oral”, y cuya validez negaban los saduceos. La tradición oral, entre otras ideas, hacia propias del judaísmo las ideas apocalípticas y mesiánicas zoroástricas: La resurrección de los muertos, el Juicio Final, y la llegada de un redentor o libertador, y que estaba apoyada por los fariseos.

Con la llegada al poder de Herodes “El Grande”, 73-4 a.c.,  la mayoría del “sector oficialista” de los saduceos se aferraron a sus cargos, los “saduceos herodianos”, mientras que un determinado número de ellos, no colaboracionista, formaron una dura oposición y una alternativa, los llamados “zaddikim”, “sadoquistas” o “esenios”. De ésta alternativa, emana un conjunto dinástico y fundamentalista de sacerdotes que llevan asociados el principio de un “mesías davídico”,  descendiente de la tribu de David, y un sacerdocio sadoquita, como descendiente de la tribu de Benjamín, que se extiende desde el siglo II a.c. hasta el periodo histórico que abarcan los evangelios cristianos y el relato de los “Hechos de los Apóstoles”. Dentro de ésta tesitura, es cuando aparece/aparecen en Israel numerosos pretendientes al título de “Mesías”. Entre ellos surgen la figura de un supuesto descendiente de la Casa de David, a la que une una supuesta sangre vinculada a la tribu de Benjamín/Moisés: El rabino Josué o  Josué “El nozrim”, fundador junto con sus hermanos de lo que se conoce como el movimiento sectario judío de los “nazareos” o “nazarenos”. Personaje que es también conocido, en una deriva mas de las traducciones griegas del hebreo, como Jesús de Nazareth.

Los demonios en las creencias judeo-cristianas. Origen y generalidades.

Desde hace algún tiempo y por pura curiosidad intelectual, vengo observando determinadas cadenas de televisión evangélicas, apostólicas o de seguidores literales de los textos bíblicos cristianos. Independientemente de mi opinión con respecto a las creencias religiosas en general, uno de los detalles que mas han llamado mi atención, han sido determinados pseudo-liturgias exorcistas en directo, y donde por obra y gracia del auto-denominado pastor se hace gala de excelsos poderes sobre los “demonios mundanos” que acechan a su parroquia en nombre de Yahweh. Dichos rituales son en extremo afectos a las desgracias diarias, englobando fundamentalmente dos aspectos de la cotidianidad humana: La enfermedad y las penurias económicas.

Bronce asirio-babilónico del dios-rey de los demonios alados, Pazuzu. Siglo VII a.c. Musée du Louvre

Pero lo que mas me ha resultado llamativo no son esas prácticas como tales, pues son fórmulas recurrentes desde los albores de la humanidad, si no la desviación que tales sucesos suponen sobre el general papel que los “entes demoníacos” han tenido como tentadores del alma del creyente y como adalides de la pérdida de perspectiva en la supuesta verdadera Fe en Cristo y sus enseñanzas. En definitiva, hablamos de unos rituales que, en éste caso, dejan en un segundo plano la “redundante labor apostólica” que las iglesia cristianas han tenido durante milenios como fortín y guía del pensamiento moral, social y político de lo que denominamos como “Cultura Occidental”, para pasar a ser remedio de unas estragos básicos y pan temporales del ser humano, ante la evidencia de unas comunidades adeptas y sin fisuras.

Como ya he incidido en otras entradas, al tiempo de la llegada del Neolítico a Oriente Próximo,  y la progresiva adaptación a las nuevas fórmulas sociales que representaba, se hace necesaria una revolución en el ámbito religioso. En paralelo a la ineludible necesidad de una explicación para la nueva organización social, se produce su imprescindible justificación religiosa. Reforma del concepto divino  que hará referencia al “acomodo vital” del individuo en el nuevo ordenamiento  de la Naturaleza y de la sociedad humana,  y que dará extremo valor al “sacrificio” y su auto inserción en sus diferentes liturgias organizativas y económicas. Siendo a partir de éste hito social, donde los templos, como atalaya de los dioses,  tomarán el papel de administradores de los mitémicos dueños y soberanos de la Naturaleza,  beneficiándose de los frutos de los supuestos dominios terrenales de los anteriores. Por otro lado, estos dogmas advertirán de las penas que el incumplimiento o desobediencia de tales preceptos acarrean al tentar a la ira de tales deidades, siendo su castigo  la condena a hambrunas, enfermedades y otras diferentes padecimientos.  Llegados a éste punto, habría que aclarar el comportamiento de éstos antiguos dioses, independientemente de la absoluta obediencia exigida al hombre,  era de hacer y deshacer a su antojo y capricho,  sin  que en ningún momento fueran considerados como “seres malignos” o “seres benignos”, siendo como eran dueños y señores con derecho a vidas y haciendas, de tal manera que exclusivamente influían en la vida del hombre en función de sus atributo morales, naturales y de su veleidad divina.

Amuleto en obsidiana contra demonios lamashtu. I milenio a.c. Metropolitan Museum

Ésta concepción de la deidad,  sufrirá con el paso del tiempo una nueva visión, incidiendo nuevamente en la relación del hombre con el “hecho divino”. El creyente, como consecuencia de una nueva percepción socio-religiosa acontecida durante la época kassito-babilonia, se siente objeto de una lucha entre unas “fuerzas negativas” que le acosan y unas “fuerzas positivas” que,  mediante rituales y plegarias de perdón,  podrán contrarrestarlas.  A raíz de la anterior bifurcación teológica y por primera vez, aparecen unas entidades que serán hijos de los dioses, y por tanto con un origen divino, que tomarán la representación de los padecimientos de la Humanidad, siendo su exclusivo propósito el castigo de los humanos ante una “ausencia de moralidad” hacia cualquier miembro del panteón deífico – Comportamientos éticos que eran establecidos por éstas propios entes, en definitiva los sacerdotes y/o reyes, y cuyos castigos surgían a consecuencia de una culpa o infidelidad ritual o dogmática hacia el dios- : Tales personajes eran los demonios.

«¡Somete, oh Giš.bar!” “¡Tu serás expulsado por nariz y boca”! Tu, desviación (del camino ¿?), ser hechizado quien le ha tocado (al paciente..).  Hechizada, hija de Anu,  tú indeseable, tu tamarisco, yo te he aplastado, (y) te expulso”. (Aunque..) Dis  [lo dijo], Dis ip-šur lo desdijo, diabólica maldición en forma de Gal5.lá.gin8 , Río,  Bil.gi ap-kal,  tu solitario tamarisco [que crece] en el Cielo… Pasaje de los exorcismos  de las “Series Shurpu”  Tabilla I: 2-19 (Alternativa II). Series babilónico-kassitas

 De ésta guisa,   la actualizada creencia sobre los “seres demoniácos“,  puede ser interpretada como el estar “bajo el poder de un dios”, o “daimon”,  o lo que es lo mismo: “Estar poseído por un dios”, “entrar en desgracia” o “estar enfermo”. Si bien, en éste última acepción, habría que distinguir y según la época entre enfermedades físicas curables y “enfermedades del espíritu” y/o físicas incurables, siendo su tratamiento exclusivo la exorcización del paciente. Éstos rituales exorcistas consistían fundamentalmente en averiguar la causa del enojo de la divinidad que había convocado al demonio mediante un “ritual de investigación” donde se definía tanto al dios incomodado como al vehículo, el demonio, que representaba la aflicción. Éstas liturgias concluían con una rogatoria al dios personal, o de la ciudad, para su intercesión ante el arrepentimiento del penado. Dioses intercesores que,  durante el proceso henoteológico de Oriente Próximo, estaban personificados por un “Ilu”, el dios principal o personal,  y una “Ištar(u), o “Diosa de la Fortuna”, y que solía ser la pareja de la divinidad.  Como contrapunto,  también era posible realizar “rituales de protección” y/o  rogatorias complementarias a otros “dioses menores benéficos”, caso de los “šedu”, los “lamašu” o “keruba”. Forma singular, ésta última,  del término “kerubim”, los denominados  “querubim” de las creencias musulmanas y  judeo-cristianas. 

«Que mi enseñanza caiga como la lluvia, (que)  mi palabra se destile como el rocío y  llovizna sobre la hierba reciente,  como los ṣ́e’îrîm  sobre lo que crece tierno. » Deuteronomio 32:2 Biblia Ortodoxa Hebrea

Desde la visión del Antiguo Testamento, el significado y los acontecimientos asociados con el término “demonio” nos derivan temporalmente al periodo post-exílico  y su “revaluación” de las, hasta ese  momento,  generales creencias de los hebreos. En épocas anteriores,  los hebreos mantenían en sus  generales dogmas semitas occidentales dos entidades que la posterior Biblia Septuaginta griega definiría como “daimonia”, “demonio”, en Isaías 13.21 e Isaías 34:14:  Los “ṣ́e’îrîm” y los “tsiyyim”. 

«Entre los tsiyyim (criaturas del desierto)  encontrarás a los iyyim (y) un se’ir nombrado para acompañarle.  Lilith habita allí y encuentra un lugar para su descanso. » Isaías 34:14 Biblia Ortodoxa Hebrea.

” El akelarre”, 1797-1798 Francisco de Goya, Museo Lázaro Galdiano (Madrid)

Los ṣ́e’îrîm,  singular “ṣ́e’îr”,   son seres que representan la “infecundidad del desierto”, apareciendo  también en ceremonias expiatorias, caso del llamado “Rito de Azazel”, Levítico 16: 5-10 y 20-22 y donde se narra como Aaron sacrifica dos machos cabríos, “ṣ́e’îr”,   uno a Yahweh y otro a Azazel – término que puede ser traducido como la “cabra expiatoria” – . Éste tipo ritual, donde el animal carga con los pecados de los israelitas, está referenciado en otros textos semíticos occidentales y anatólicos (B Janowski y G Wilheim) . Rituales donde “portadores” o “sustitutos” serán condenados, en éste caso internándose en el desierto, con el fin de lograr la eliminación del mal o las impurezas en un rito o acción anterior, y cuya premisa es el “manejo físico del Mal”, o de la cólera divina,  para su posterior eliminación. (García Trabazo, 2002). En definitiva, se trata de la “vuelta a su origen”, el desierto y su infertilidad, de lo dañino o de lo improductivo como parte del reino del dios Mot, el Attar-Mot hebreo, “La Muerte”,  dentro del general ciclo mitológico semítico occidental que, y a su vez, hay que situar en la general sociedad agro-pecuaria de Oriente Próximo y Egipto por tales fechas, donde encontraremos multitud de sus sosias en “dioses de las tormentas”, sujetos, mitológicamente hablando, al ciclo vital de la “muerte y resurrección de las cosechas” o de, como pudiera ser en el caso de Egipto,  adalides de las prácticas agrícolas. Una corroboración de los expuesto nos la da el mismo texto de Isaías 34:14  y donde se hace mención a Lilith. Una Lilith, “Lilîtu” o “Ardat(u) Lilit”,  que en la general mitología de Oriente Próximo  es un “lamaštu“ y donde aparece como hija del dios Anu. Se la considera la culpable de los abortos, de la mortandad y enfermedades infantiles, así como de la incapacidades maternales de las mujeres, dicho de otra manera: La Infertilidad.  Su relación con las creencias hebreas viene soportada por los textos del “Midrash” rabínico, siglo II d.c. , y donde se describe la costumbre semítica de colgar del cuello de los niños un amuleto con la representación de tres supuestos  “entes angelicales” denominados Senoy, Sansenoy y Semangelof para proteger a los infantes de la primera esposa de Adam, Lilith, y que son comparables al uso de amuletos contra demonios “lamaštu” mesopotámicos. Como añadido, decir que Lilith, y dentro nuevamente de su actividad contra la fertilidad, es considerada también como un “alû” o “súcubo”, es decir:  “La engendradora de demonios”.

Otra acepción, y que nos da el Antiguo Testamento sobre los ṣ́e’îrîm, sería el de “ídolos” o “dioses extranjeros”, los denominados en hebreo “’elilim”. Así nomenclaturas de la actual entidad demoníaca son derivaciones de antiguos dioses de Oriente Próximo,  caso de “Asmodeo”  que surge del daeva persa “Aeshma” o  el apelativo “Belcebú” que nombra al dios filisteo “Baal Sebaoth”; “Astharot” que rememora a la diosa Astarté o Ištar  de amplia creencia en Mesopotamia y la Creciente Fértil; “Moloch” que hará referencia al dios Moloc amonita/púnico;  el dios principal Baal-Haddad semítico occidental y sus múltiples acepciones como demonio bíblico, caso de “Baalberith”, “Balaam”, “Belial”, “Belphegor”, “Buer” y un largo etcétera. El nombrado anteriormente Azazel, o “Asael” ( según el Libro de Enoch 1-6); “Leviatán”, el dios Yam ugarítico, y así otro largo etcétera. Un hecho a tener en cuenta, es que desde el punto de vista hebreo incluso los  entes extranjeros “absolutamente benignos”, caso de los “šedu”, son tomados de igual manera como parte del elenco demoníaco y que nos deriva hacia una extrema política religiosa nacionalista inexistente hasta entonces en Oriente Próximo, si bien, estos últimos,  se siguen manteniendo, como ya se ha comentado,  en una versión propia.

Con la conquista de Persia  por  Alejandro Magno, los asentamientos hebreos pasaron a formar parte del sector occidental del imperio macedonio durante los siglos IV-III a.c.siendo durante éste  periodo cuando se documenta el surgir, dentro de  la literatura religiosa judía, de un nuevo género:  El llamado “Apocalíptico”, y es aquí, durante éste acontecimiento dogmático, cuando se produce una nueva perspectiva en las concepciones afectas al hecho demoníaco y que ligarían, ya  definitivamente,  en la religión hebrea a los antiguos demonios con sus actuales acepciones judeo-cristianas. El germen en éste nuevo papel de las antiguas entidades afectas como demonios, estará inspirado en el dualismo zoroástrico. Ésta cosmología alude a la existencia de dos beligerantes fuerzas espirituales que están encabezadas por el dios de Zoroastro, el ashura “Mazda”, y el  daeva/Diablo, “Ahirman”,  y que a su vez, comandan sus respectivas huestes de arcángeles y archi-demonios, así como a sus sucesivas, en el rango,  hordas de espíritus menores. Estos ejércitos encontrados lucharán por la lealtad de la Humanidad. Una lealtad que viene expresada para cada bando por los comportamientos, justos o injustos, de los seres humanos desde los dogmas de la religión zoroástrica,  y cuya inclinación en éste mundo hará que su futuro destino, tras la resurrección de las almas, sea una “Vida Eterna” o  su condenación en la “Destrucción Ardiente”. A partir de la asumpción de la estructura cosmogónica aqueménida persa,  los hasta ahora dioses patronales de las diferentes nacionales de Oriente Próximo y sus divinidades acólitas, dejarán de ser dioses para pasar a ser considerados como espíritus menores de la Naturaleza o del Cosmos y de esa misma forma,  degradados a entes maléficos cuya principal función es la tentación del creyente, con el fin de alejarlo de la verdadera fe, atrayéndolos hacía cultos falsos.  Según el dogma zoroástrico, todo éste proceso tendría un final que sería la victoria de Ahura-Mazda con la llegada de un Salvador que se opondría a lo poderes malignos, un “Juicio Final” y una “Nueva Era”. Dogma que será adoptado por la religión hebrea, no sin producir un cisma, y que será evidente en los textos post-exílicos y en la literatura religiosa inter-testamental, así como en la  posterior fe cristiana. 

Máscara de arcilla del gigante Humbaba/Huwawa. Año 1800-1600 a.c.  Sippar , actual Abu Habbah (Iraq). Protector del “Bosque de los Cedros”, la puerta de la “Montaña Sagrada”, residencia de los dioses. British Museum

Vinculados a este acontecimiento, se incorporan a la nomenclatura religiosa demoníaca hebrea términos como “Satan”/”Satanás”, en arameo “Ha-Shatán” y que viene a significar “El Opositor” o  “El Adversario”, y que claramente evoca los nuevos aspectos filosóficos incorporados desde Persia; o el término “Lucifer”, en hebreo “Heylel”, “Portador de la Luz”,  que posiblemente  provenga  de una acepción de los “daevas”, los demonios zoroástricos, en su denominación en el antiguo culto védico como los “Brillantes”.

« ¡Mi Señor.. ( a Gilgamesh)! Tu no tienes conocimiento cierto de ese ser,  (mas) el no debería de inflingirte derrota, pero a mí (Enkidu..), me causaría padecimientos. […] Yo, le conozco de antes:  Su boca son las poderosas fauces de un dragón; su cara tiene el rictus del león; su pecho es como un río embravecido-. ¡Nadie  ha sido capaz de hacerle frente …! El que asola los cañaverales; el león devorador de hombres; el que nunca enjuaga la sangre de sus babas […] [el que es] como un león despedazando un cadáver (y) que nunca enjuaga su sangre…»  Pasaje de Gilgamesh y Huwawa” (Versión A)

Desde el punto de vista formal,  las  representaciones demoníacas en las cosmogonías de las “Religiones del Libro” mantienen una figuración alegórica estrechamente vinculada con las  representaciones mesopotámicas, si bien éstas imágenes mantenían, tal vez, un origen semítico y cuyo ejemplo nos lo podría dar el ancestral gigante Huwawa/Humbaba de los escritos en lengua sumeria y del que se tiene noticia desde la Edad del Bronce, 2100-1750 a.c.. Huwawa  era un ser monstruoso de siete auras, protector del bosque de cedros de la costa mediterránea que conducía a la “Montaña Sagrada“, residencia de los dioses y siervo del dios Sol Utu/Šamaš. Por otro lado, existen dos tendencias fundamentales al momento de representar al ente demoníaco: Una que es la asociada al demonio Azazel y al macho cabrío, propiamente semita occidental  y una segunda que proviene de la asimilación figurativa del dios de los demonios, “Pazuzu”. Unser, este último,  derivado del gigante Huwawa, y que aparece en la cosmogonía de Oriente Próximo en la Edad de Hierro,  a sí como de determinados dioses secundarios asirio-babilónicos, caso de los benignos apkallu, el monstruo de la diosa Tiamat, de las esfinges lamašu y de los demonios lamaštu.

Referencias:

etcsl.orinst.ox.ac.uk

biblos.com

“Šurpu, a collection of sumerian and akkadian incantations” Erica Reiner (1958)

“Dictionary of deities and demons in the Bible” (DDD) K. Van der Toorm, B. Becking, P.W. Van der Horst (1999)

Imágenes:

http://www.britishmuseum.org

http://www.aboutopsecret.com

http://www.blackwarlock.com

 

Los amorreos. Origenes y generalidades.

Uno de los pueblos que mas influenciaron en el devenir histórico de Oriente Próximo durante el III-II milenio a.c. fueron unas tribus nómadas de semitas occidentales.  Al parecer, uno de los supuestos núcleos de expansión, según M. Astour, ésta localizado en actual la región montañosa siria de Jebel al Bishri, también llamada Tidnum por los semitas occidentales, estando sus estribaciones situadas a unos cincuenta kilómetros de la actual ciudad de Deïr ez-Zor en la cuenca media del río Eufrates. La denominación de éstos grupos de pastores nos llega al idioma español procedente del término bíblico greco-latino “amorraious” o “amorreos”, si bien también se utiliza una asimilación de término hebreo “’emōrîm”  de origen francófono, “amorrites”, y cuya traducción al castellano nos deja el vocablo  de “amorritas”. Esta asignación foránea estriba en que  los pueblos denominados por los sumerios “mar-tu” y por los acadios “amurrû”, con las actuales teorías,  se  les desconoce la existencia de un lenguaje escrito que pueda ser identificado originalmente como propio. De ahí que, y en un principio, se  desconocen muchas facetas que pudieran darnos alguna referencia mas clarificadora de sus usos y costumbres tales como listas reales, cosmogonía y literatura épica o mitológica (R.M. Wathing, 1990). Aunque esto, tal vez, no resulte tan preclaro.

« Con su elección acertada, aquellos que obedecen la ley (Ashavan) de Ahura Mazda colaboran en la victoria final del Espíritu Bueno del Señor Sabio sobre la mentira. Deben decir siempre la verdad, repudiar la vida nómada, labrar la tierra y cultivar cereales y frutas; Tratar con cariño a los animales domésticos y regar los campo secos, porque el que no es labrador , no tiene parte en la buena nueva » Yasna, 31, 10

Panorámica del Monte Tidnum amorreo en el “País de Khana”,  Actual Jebel al Bishri (Deïr ez-Zor, Siria) Photo by Sandra Z.

Muchos de los textos sagrados repartidos por  la Creciente Fértil,  nos hablan de una lucha entre los “viejos dioses ctónicos” y sus herederos divinos. Dioses, los primeros, afectos a la Naturaleza y a una incipiente economía basada en el pastoreo y la agricultura de carácter aldeano,  propias del Neolítico, y otra renovada perspectiva donde unos “jóvenes dioses” nos dirigen al culmen de un nuevo concepto social para el hombre, supeditándolo ya definitivamente al sedentarismo, la propiedad privada, el comercio y el urbanismo.  En cierta manera éstas enseñanzas religiosas hacen un interesado hincapié sobre un profundo cambio socio-económico  que culminará en el  IV milenio a.c. y que  prevalecerá hasta nuestro días.

En paralelo a los asentamientos donde el nuevo concepto urbano se extiende,  se sitúan los nómadas. Nómadas que en el IV-III milenio aprox.  se desplazarían en la Creciente Fértil sobre unos grandes núcleos esteparios  semi-áridos, en un contexto geográfico  que vendría dado aproximadamente por los límites de la actual frontera turco-siria por el norte, la península de Sinai por el sur, la costa mediterránea por el oeste y una línea que partiendo al este del valle del río Khabur/Habur, cortaría el desierto sirio-arábigo por las fronteras sirio-iraquíes y acabaría en el golfo de Áqaba, y  que progresivamente fueron rodeados por las nuevas formas socio-económicas de las ciudades. Como no puede ser de otra manera, las relaciones entre los nómadas y la población sedentaria nunca dejaron de ser difíciles, en lógica interpretación a unos modos de vida  claramente diferentes. El tipo de “nomadismo” a que nos referimos, en temporalidad,  no corresponde a las actuales consideraciones beduinas, si no a una “trashumancia horizontal” de rebaños de ganado menor. Las diferentes tribus nómadas del antiguo Oriente Próximo pastoreaban animales, caso de las ovejas y los asnos, que necesitan disponer de pastos y agua en cantidades suficientes que se viene a denominar como “nomadismo de enclaves”, (Rowton, 1973).  La extrema dependencia de los nómadas hacia su entorno y modos de vida nos la da el término amorreo “nawû”. Éste vocablo hace referencia tanto a los pastos como a sus animales,  a los diferentes grupos de pastores, tanto propios como pertenecientes a otras tribus, definiendo así la composición del  universo diario en éstos clanes humanos. La cultura amorrea, por tanto,  debe entenderse como una forma de aprovechamiento adaptativo eficaz,  que podría incluir una agricultura de subsistencia, a los recursos naturales de unas regiones  que son cuasi inhabitables o  improductivas durante buena parte del año. (C. Wagner, 2012). Adaptación que incorporaría la agricultura de aldea como una variante del mismo y que no debe entenderse como una etapa de transición desde el nomadismo a la agricultura sedentaria, sino como un rasgo funcional para el sostenimiento humano en una zona intermedia entre la fértil  llanura y el desierto (M. Liverani, 1988)

« (En referencia a los Mar-tu..)  habitantes de tiendas (expuestos) a viento y lluvia, que no saben que es la ciudad, que no saben que es una casa, que viven en las montañas, gente torpe que vive en el monte, que busca (amargas)  trufas  al pie de la montaña y que están sin civilizar; que no sabe doblar la rodilla (para cultivar…) , que no conoce la cebada, que se come la carne cruda y que no la entierran cuando muere.. » Pasaje de texto de la III dinastía de Ur, siglo XX a.c. aprox.  (Bucelatti, 1966: 330 s; Edzard 1985a: 438 s.)

Estructura megalítica de Rujm el Hiri, “Gilgal Refā’īm” en hebreo, Cultura de Ghassul, 3800-3350 a.c. aprox. Complejo ritual y mortuorio. Posiblemente funcionara como calendario, secadero de cadáveres y de culto a los ancestros y/o diosas-madre.

El “tribalismo” es la organización social tipo que dirigieron los grupos de cazadores-recolectores y de  pastores nómadas en las montañas de Jebel al Bishri. Antiguos enterramientos consistentes en túmulos o círculos de tumbas,  sugieren un sistema de jefatura tribal, “rabiānu” en amorreo, – raiz “rb” en general semítico que viene a significar “hombre preminente”, “rav/rab(ī)” en hebreo/arameo,  y que nos hace dirigirnos hacia una jefatura tribal que contemplaba también funciones religiosas –   como la forma de gobierno en la región durante el Periodo Calcolítico y en la Antigua Edad de Bronce, 4500-2100 a.c. aprox.  y que estaban compuestos por un consejo de ancianos o de nobles.  En confirmación a los escritos encontrados en  Mari, actual Tell-Hariri (Siria) y correspondientes al Bronce Medio, 2100-1759 a.c. aprox.,  se han identificado en Jebel al Bishri útiles correspondientes a tribus de pastores amorreos conocidas como los sutû o suteos , los khaneos o haneos y los benjaminitas. Los haneos responden a una población semi-nómada sometida al rey de Mari – no se excluye la posibilidad que la dinastía reinante de Mari tuviera un origen khaneo, mas exactamente de la tribu de los simailitas – , detectándose su presencia a lo largo de un extenso territorio entre el río Djaghdjagh – un afluente de rio Khabur por la derecha – y el Balikh – un afluente sirio de Eufrates por la izquierda – y que se establecieron en el Eufrates tras la caída de la III dinastía de Ur a la conclusión del II milenio a.c.   Los benjaminitas establecieron sus bases a lo largo de Eufrates en la zona de Aleppo y en el curso medio del Orontes mientras que los suteos recorrían la estepa entre Mari,  Palmyra y la ciudad de Qatna. (Ver mapa..)

« ¡A Shamash, rey de los Cielos y de la Tierra, juez de los dioses y los hombres, cuyo atributo es la Justicia, a quien les ha sido dadas como don; pastor de los “šalmât qaqqadi”, deidad resplandeciente; el juez de los vivientes cuyos ruegos acoge, cuyas plegarias escucha, cuyas quejas recoge; quien da vida y gozo de corazón a quien le temen, patron de Mari! Yadhum-Lim, rey de Mari y del País de Khana […]

Ese año,  al Lâ’um el rabiānu (“lu.gal” en el acadio original)  de Samanum del territorio de los ubrabu, Bahlu-kulim rabiānu de Tuttul del territorio de los amnanu, Ayâlum rabiānu de Abattim y del territorio de los rabubu, todos estos príncipes lo atacaron, recibiendo ayuda de las tropas de Sumu-Ebuh, rey del País de Yamhad.  En la ciudad de Samanum, las unidas tribus traidoras unidas le hicieron frente. Con poderosas armas hizo prisioneros a esos tres príncipes traidores, infringiéndoles una derrota a sus tropas y a los ejércitos en su ayuda; hizo una montaña con sus cadáveres; demolió sus fortalezas, reduciéndolas a una escombrera de ruinas.  Destruyó la ciudad de Haman, de la tribu de Khana, que los patriarcas de los khaneos, ¡Todos ellos..!, habían construido, reduciéndolas a una escombrera de ruinas. A su rey, Kasuri-hala, lo hizo prisionero… » Pasajes  de la “Inscripción dedicatoria del rey Yadhum-Lim al dios Shamash en el templo de Mari”.   Año 1810-1793 a.c.

Los khaneos  fueron el grupo tribal que mas población amorrita aportaba al reino de Mari. Tanto es así que los territorios que circundaban la ciudad-estado de Mari fueron llamados “La Tierra de Khana” y el atributo de “Rey de Khana” fue parte de la titularidad de los reyes de la dinastía merita de Lim, tras la caída de imperio acadio. Las dos tribus, o “ummatum” en amorreo, principales  de los khaneos fueron los “dumu.meš sim’al”, los  sim’ilitas o “hijos de la Izquierda” y los yaminitas, “dumu.meš  yamina” o “hijos de la Derecha” (D. Charpin, J. Durand, 1985), si bien estas acepciones, que corresponden a los cardinales Norte y Sur, son mas geográficas que étnicas.  De los sim’ilitas  se conocen distintos clanes , o “gā’u” en amorreo,  y que incluyen a los amnanu, los yakhruru, los uprapu o ubrabu, los yarikhu y los rabbu o rababu. También se conocen tribus de los sutû como los almutu, los mikhalizayu y los yakhmamu, si como otras como los numkha y yamutbal, si bien estas dos primeras parecen estar vinculadas con los sim’ilitas y los yai’lanu, estos últimos asentados al este del Tigris, pero todas relacionadas en algún momento de la historia con el reino de Mari.

Esbozo del dios Amurru, “dios semita en acadio”, o el dios Mar.tu, “dios semita  en sumerio”. En definitiva, el posteriormente conocido como “Dios de las Tormentas” Haddu, Haddad o Baal-Haddad, Adonai, etc. Se acompaña de un íbice de las montañas. Jebel el Bishri (Deïr ez-Zor, Siria)

No cabe duda que en la “Creciente Fértil” los finales del III milenio a.c. y principios del II . fue un periodo de grandes convulsiones.  Con la decadencia de la III dinastía de Ur sumero-acadia, el “Renacimiento sumerio”, el eje de la preeminencia mesopotámica gira hacia determinados antiguos enclaves o encrucijadas comerciales en la periferia del póstumo imperio. Así, y fundamentalmente, ciudades como  Mari, Assur , Babilonia, y la Wassugani/Urkesh (¿?)  hurrito-mittana, junto con la posterior aparición y expansión de las nuevas potencias de soberanía hittito-hática y luvita en la península anatólica, representarán junto  con Egipto,  alternativamente y por zonas de influencia, el futuro mapa del poder en Oriente Próximo durante el periodo medio-final de la Edad del Bronce hasta finales de la Edad del Hierro. Avatares que quedan evidenciados sobre profundos cambios en los en los estratos arqueológicos de la Edad Media del Bronce I y IIA,  2100-1750 a.c., y que corresponderían a la presencia de  nuevas entidades culturales que no pueden ser explicada sobre una evolución del nivel en Bronce I (L.W. Stager).  La incorporación y dominación de las dinastías amorritas  viene también  soportada por evidencias lingüísticas:  T Jackobsen, sustenta que la diferencia existen entre el Acadio antiguo y el Babilonio antiguo y el Asirio es la incorporación del léxico amorrita sobre éstos últimos dialectos. Situación que se repetiría en el caso del entorno occidental, al comparar los textos silábicos pre-amorreos descubiertos en la ciudad de Biblos y datos en el siglo XVIII-XV a.c. –  aunque su utilización sea posiblemente anterior en el tiempo –,  con sus variantes posteriores. Variantes que  incluirían el ugarítico y el  hebreo, el fenicio, el cilicio, el arameo y al propio amorreo.

En la zona meridional del Levante mediterráneo,  que incluiría el actual Israel, Jordania y Libano, y en el Calcolítico Medio, 3800-3350 a.c. aprox., se desarrolla la “Cultura de Ghassul-Beersheva”. Ésta cultura megalítica, emparentada con las culturas minóicas y chipriotas, se la considera como una variante de la “Cultura de Halaf” del norte levantino sirio y como pionera del sistema económico mediterráneo mixto  agrícola-ganadero, así como la  precursora de las culturas canaanitas posteriores. El estudio antropológico de los enterramientos nos proporciona dos tipos de poblaciones: Una de origen pre-mediterránea meridional (Haas, Nathan, 1973) y una segunda de procedencia anatólica u oriental sin especificar. Lo que si parece evidente es la existencia de un sistema económico mixto ponderable a las estructuras sedentarias y de “trashumancia horizontal”  que encontramos  en la Edad de Bronce levantina y del Eufrates medio.  Hacia el final de IV milenio, las culturas sedentarias que se desarrollaron en el Calcolítico desaparecen y se transforman radicalmente con la llegada de la Edad del Bronce Antiguo I, 3300-3000 a.c, aunque siguen manteniendo las sociedades mixtas urbanas y “nómadas” comparables con las reflejadas en los textos de la ciudad de Ebla, pero ya influenciadas por  el tipo de acontecimiento urbano sumerio-acadio.  Tales afirmaciones, y ya en la transición entre la Edad Media del Bronce I y II , pueden ser contrastadas con inscripciones de soberanos de la ciudad de Biblos llamados ” ‘ab-šm” o “yp-šm-‘ab”, siendo la similitud entre tales nominativos y la lista de reyes de la dinastía amorrea de Babilonia, caso del rey “Sumu-abum”,  del señor de Alalakh, Tell-Atchana (Hatay, Turquía), “Yapa-sumu-abi”, o el primer regente de la dinastía amorrita de Ugarit, “Atamrum”, evidentes. No en vano en  tablillas provenientes de Ebla y datadas aprox. entre el año 2400-2350 a.c. no es infrecuente encontrar la referencia a un determinado territorio llamado “Mar-tuki ” o “Mar-tumki “, así como la existencia de un “lugal”, o rey, llamado “Amutin”, o un escrito  mas antiguo, 2600-2500 a.c.,  procedente de una ciudad de la Baja Mesopotamia, Shuruppak, donde se hace referencia a un hombre , que aunque con nombre sumerio, se le denomina como “mar.tu” u “hombre del Oeste”. 

En definitiva y muy posiblemente, los semitas, tanto occidentales como orientales, siempre estuvieron ahí, en la “Creciente Fértil” desde el Calcolítico, si no antes . La hipótesis en referencia a migraciones y su expansión desde Jebel al Bishri, si bien éste no deja de ser un importante emplazamiento amorrita,  o como fruto de oleadas procedentes del desierto arábigo – si bien es posible que las hubiera, pero no en la ingente proporción, y nunca tomadas como su origen, como todavía se afirma –, no se sostienen. La distribución geográfica de los semitas, divididas en sus diferentes confederaciones de tribus o clanes, y sus múltiples acepciones y nombres en los anales de las diferentes civilizaciones, se debe exclusivamente a la parcelación de los biotipos que su modo de vida exigía a lo largo de milenios, así como su relación con éstas primeras. Hablar de diferentes “dinastías amorritas” es hablar de la predominancia de unos clanes semitas sobre otros en un determinado lapso temporal y como fruto de su progresiva aceptación y asimilación a la nueva realidad socio-económica que la cultura urbana proporcionaba.  El sostenimiento de la hipótesis  de las “grandes migraciones” semitas se debe exclusivamente al hecho de dar soporte y consistencia histórica a los relatos bíblicos. Dicho esto,  es cierto que existieron, como ya se ha comentado con anterioridad,  dos migraciones:  Antigua Edad de Bronce y  Edad Media del Bronce, pero siempre con poblaciones que pueden ser identificadas como “propias”.  Amorreos o “canaanitas” que los propios relatos del Antiguo Testamento afirman son los habitantes de Levante meridional desde los principios de la épica hebrea.  Hebreos, como ésta documentado por la Arqueología, constituidos por pretéritos pastores semi-nómadas, al igual que en los casos anteriores, que comenzaron a efectuar una amplia transformación de sus modos de vida y que, en gran parte, pasaron de las prácticas ganaderas a la agricultura, poblando en un proceso de sedentarización las zonas fronterizas de Canaan, así como la zonas adyacentes al desierto, en la Edad del Hierro I,  entre el siglo XII- X a.c. (I. Finkelstein y N.A. Silberman, 2001).

Referencias:

“Amorite Tribes and Nations of Second Millennium Western Asia”  Robert M. Withing (1995)

 “The Amorite  Heritage in the West ” in “Inspired Speech: Prophecy in the Ancient Near East Essays in Honor of Herbert B. Huffmon” G.E. Mendelhall  (2005)

“Desertification  and Ethnoarcheology . Studying Hazard in Nomadic Environment of Jebel Bishri, Syria”  in “Proceedings of the 6th International Congress of the Archaeology of the Ancient Near East” M. Lønnqvist y … (2010)

“Las primeras civilizaciones Medio Oriente. Perspectivas sobre su Cultura e Historia (I)” Luis Mesa Delmonde (2007)

“La Arqueología del Antiguo Israel” Amnon Ben Tor (1992)

Imágenes:

http://www.balofdirt.com

http://www.digs.bib-arch.org

http://www.lebtahor.com

ǧabal al-Aqra’: “La Montaña del Mundo”. El milenario origen sagrado del Monte Saphon.

En la mitología humana existe una conexión trascendental entre el microcosmos que supone la Tierra y el macrocosmos que representan los Cielos. Se trata de un emplazamiento donde lo sagrado se vincula con lo  terrenal y que  simbólicamente representa la dificultad que para el hombre supone alcanzar lo divino, ejerciendo a su vez como origen mundano de los seres celestes  a la hora de tomar parte en los acontecimientos terrenales. El monte  o  montaña “Santa” como punto  mas cercano a los Cielos tiene esas dos vertientes sacras: Por un lado es la alegoría de lo trascendente como arduo camino y por otro parece como morada de los dioses.  De esta guisa, prácticamente todas las cosmogonías humanas disponen de una “montaña sagrada”: El Machu-Pichu inca,  la montaña Kaliash tibetana, el monte Fuji japonés o el monte Tai Shan chino, y así un largo  etcétera que incluiría a una altura cercana a la desembocadura del río Orontes y próxima a la actual frontera sirio-turca: El monte Aqraa o  ǧabal al-Aqra’ . El monte Aqraa o Aqra’ que durante milenios ha sido conocido por diversos nombres, siendo lugar sagrado para muy diversas culturas y religiones.

« Y yo miré,  y he aquí como una tempestuosa tormenta surgió de ṣaphon.  Una gran nube que emitía un fuego intermitente de brillante luz que la envolvía,  y en medio de las llamas, en medio de ellas,  algo que refulgía  resplandeciente » Pasaje de la “Epifanía de Yahweh”. Ezequiel 1:4. Biblia Ortodoxa hebrea.

Panorámica del Monte Saphon. Actual  Monte Aqraa, ǧabal al-Aqra’ en árabe o Monte Keldağʿ en turco. Situado a unos 10 kms de la frontera sirio-turca cerca de la desembocadura del río Orontes en la provincia de Hatay (Turquía) .

Por el denominativo semítico de “ṣpn” y que parece ser  deriva del verbo “ṣāpâ”, “vigilar”  (Eissfeldt, 1932; Bonnet, 1987), nos llega desde los textos ugaríticos el término  “ṣapan(u)”, como nombre del promontorio de ǧabal al-Aqra’ en la desembocadura del río Orontes (Eissfeldt, 1932),  y que podría ser traducido como la “Atalaya (de los dioses…)”. Según la tradición semítica occidental, el monte Saphon es el lugar de origen de las “Aguas Primigenias” y como tal,  residencia de la máxima divinidad del panteón de Ugarit:  El dios Ēl o Il(u)  -” ‘Ēl ” en terminología general semítica – .  Desde éste lugar,  el “Creador del Cielo y de la Tierra”  fiscaliza el mundo y dirime las disputas entre el resto de las entidades deificas, sus súbditos. Llamado el “Benigno” el “Entrañable” o el “Padre de los Años” – De ésta última acepción, posiblemente,  venga su asimilación griega como el dios Cronos – , junto a su consorte, la diosa Asherah/Atirah,  son los principios primordiales del Caos en unas originales creencias “ctónico-infernales” (Del Olmo, 1998). Los hijos de Ēl son Yam, “Dios de las Aguas Primigenias”  y Mot , “Dios de la Muerte”, los cuales a su vez combaten contra el dios Baal, el “Dios de las Tormentas”,  por el orden y la soberanía del Universo.  Yam/Juez Nahar, “La Gran Serpiente” es el heredero al trono del dios Ēl,  pero es derrotado por Baal  mediante unas armas fabricadas por Khotar, “Dios de la Sabiduría”. Yam es amordazado y encadenado  a las “Cimas del País de los Cedros” (KTU 1:83), las montañas Targuziza y Tarrummagi,  las “Puertas del Inframundo” y posteriormente muerto  – En la Epopeya de Gilgamesh, Gilgamesh también atraviesa un bosque de cedros para ir a los  gemelos “montes del Oeste”, los “Montes Mashu”,  las “Puertas del  ‘Mas Allá’ ” (Gilgameš. Tablilla IX) – 

« Cierto es que yo (Baal…)  herí a Yam, el amado de Ēl ; Cierto es que yo acabé con Nahar, el gran dios; Cierto es que lo rendí y acabé con el. Yo malherí a la sinuosa serpiente,  el tirano de siete cabezas…»  KTU 1.3, columna III.

Una vez derrotado su primer enemigo, Baal es proclamado rey por el dios supremo  y Khotar le construye un palacio en el monte Saphon junto a Ēl, pero permite que Mot le desafíe. Baal y Mot se enfrentan, pero tiene que rendirse ante el poder del “Señor de la Muerte” que le priva de la vida y le conduce  al Inframundo. La diosa Anat,  hermana y amante de Baal, la “Diosa de la Fertilidad y de la Guerra”,  desesperada,  comienza una azarosa búsqueda que le lleva al reino de Mot, y llena de ira, combate a la “Muerte” y la derrota.  Anat recupera el cuerpo de Baal, ayudada por Šapaš, la “Diosa del Sol”,  transporta el cadáver al monte Saphon,  donde debidamente sepultado y honrado, vuelve a la vida. Resucitado  el “Dios de la Tormentas”, retoma su enfrentamiento con Mot, terminando finalmente la sagrada disputa con el reconocimiento mutuo de su poderes y límites.

«Mot es firme; Baal es firme,  se cornean como búfalos. Mot es firme; Baal es firme,  se pican como serpientes. Mot es firme; Baal es firme,  se cocean como corceles. Mot cae; Baal cae; (…) ¿Porqué peleas Mot  con el poderoso Baal,  porqué..?. »Extracto de poema del siglo XIV-XII a.c.. Palacio Real de Ugarit. (Ras-Shamra)

Bajorrelieve neo-hittita. siglo IX a.c. Reproduce una escena donde Teššub y Sarrumanu combaten a la Gran Serpiente Hedammu. Anatolican Civilitation Museum of Ankara (Turquía).

Desde  la Península Anatólica, y dentro de las creencias del País de Hatti, no llega otra acepción para ǧabal al-Aqra’ como  “ḫuršan ḫaṣi”  o “Monte Hazzi”. Tal relación nos las presentan dos textos ugaríticos, uno en alfabético (KTU 1.118:14)  y otro en silábico (RS 20:24), y  donde “,ṣpn” y “ḫuršan ḫaṣi” resultan ser  términos sinónimos (Herdner, UgVII: 1-3) . En las creencias hurrito-hittitas  que componen el “Ciclo de Kumarbi” aparecen mencionados los montes gemelos Hazzi y Namni, o Monte Amanus (¿?),  como el lugar donde el “Dios de las Tormentas”, Teššub,   adquiere una victoria sobre el “Dios de las Aguas Primigenias” en el poema del “Reino del Dios del Mar” (CTU 343). El Monte Hazzi aparece en el “Poema de Hedammu” (CTU 348) como el lugar de nacimiento de la “Gran Serpiente Marina”, Hedammu, siendo aquí donde es derrotada con la colaboración de Šauška, la “Diosa del Amor y de la Guerra”, amante y hermana de Teššub, que mediante una seducción de danza y canto se acerca al monstruo y consigue, al envenenarla,  que la serpiente salga del agua, siendo presa fácil para su esposo. También aparece el Monte Hazzi como el lugar donde es visto el “Monstruo de Piedra”, Ullikummi, en el “Poema de Ullikummi” (CTU 345)

« En un tiempo pasado, Alalu fue el rey de los Cielos.  Alalu estaba sentado en su trono, mientras el poderoso Anu, el mas importante entre los dioses, estaba frente a él y se  inclinaba  a sus pies,  colocando la copa de la bebida en sus manos. Durante la medición de nueve años Alalu fue el rey de los Cielos, pero en el noveno año Anu dio batalla a Alalu. El derrotó a  un Alalu que huido,  descendió a la “Tierra Oscura” y Anu tomó  su lugar en el trono. Anu estaba sentado en su trono, mientras el poderoso Kumarbi le proveía de bebida y se  inclinaba  a sus pies, colocando la copa de la bebida en sus manos…» Pasaje del “Poema de Kumarbi” (CTU 344)

Mapa de Siria entre el II y I milenio a.c, aunque yo, personalmente,  ubicaría el Reino de Bashan mas aproximado a la ciudad de Qdesh (p.s.)

El tema central de “Ciclo de Kumarbi” hittito-hurrita  es la disputa entre la “Dios de la Recolecta”, Kumarbi, y el “Dios de las Tormentas”, Teššub, por el “Reino de los Cielos”. (Güterbock, 1961; Hoffner, 1990) . Seis poemas componen el ciclo de Kumarbi y en los cuales se describe como Teššub relega a Kumarbi y a los antiguos dioses ctónicos al Inframundo. Los textos continúan con el posterior intento de Kumarbi de retomar el poder a través de distintas y cada vez mas amenazantes criaturas, pero sin éxito. (Houwink ten Cate, 1992) . En el primer poema del ciclo, el  “Poema de Kumarbi”, Kumarbi se rebela contra Anu y le expulsa del trono, sumando a la vergüenza de su predecesor vencido la amputación de  sus genitales para devorarlos. Mas la venganza de Anu es inmediata:  Dentro de Kumarbi, la “semilla” de Anu se desarrolla en cinco dioses, entre los cuales están Tašmišu, Šauška, Aranzah, el río Tigris, y Teššub, siendo éste último quien arrebatará el trono a Kumarbi, su padre. En un siguiente poema, el “Poema de la Diosa Tutelar”, Kumarbi junto con su aliado Ea, “Dios de la Sabiduría”, (CTU 343, Laroche, 1971; Hoffner, 1998) conspiran para elevar a la diosa tutelar, Lamma, a la soberanía del Universo con desafortunados resultados, ya que desatiende las cosechas humanas y las ofrendas a los dioses se interrumpen. La serie continúa con el fragmentado “Poema del Plateado” (CTU 364, Laroche, 1971; Hoffner, 1988) y donde Kumarbi toma la personificación de un entrañable ser de plata que desplaza nuevamente a Teššub del trono con el apoyo de los dioses del Sol y la Luna. Evidentemente, aunque de desconoce como,  el plan de Kumarbi se frustra porque a continuación engendra con la hija del “Dios del Mar” a la serpiente  Hedammu y al monstruo de piedra/diorita Ullikummi con “La Gran Roca”. En el “Poema de Ullikumi”, Šauška fracasa en el intento de seducir al nuevo monstruo y es Ea, el “Dios de la Sabiduría”, y renegado ya de Anu,  quien cortando los tendones de los pies al monstruo con el cuchillo con el que separó  Cielo y Tierra, lo vence.

« La montaña de Elohim es Har Bashan, Monte de alturas es Har Bashan. ¿Porqué te miran con envidia  el resto de las alturas de su harem?  (Porque) este es el monte que Elohim ha escogido para habitar. En realidad morará en él para siempre » Salmos 68: 15-16 [16-17] Biblia Ortodoxa hebrea.

En el Antiguo Testamento y con el término hebreo de  “צָפוֹן,”, “ṣāp̄ōwn”,  y un largo etcétera  se  nos hace referencia al topónimo de ǧabal al-Aqra’. Término que a lo largo de los tiempos, y según las diferentes traducciones bíblicas,  nos llega como  “Tzaphon”, “ṣaphon”, “Saphon” (Codex Alexandrinus) “Zaphon”, “Saphan” (Codex Vaticanus),  “Safón” “Zephon” o como “Asophon” (Flavio Josefo) y así, otro largo etcétera.  Según otras interpretaciones de las “Sagradas Escrituras” su significado es  “Norte” con acepciones como “Viento del Norte” , “Lugar recóndito y desconocido”  o “Punto cardinal” .– Como referencia decir que “Baal-Zaphon” viene significar “Señor del Norte” o que la diosa Anat era conocida como la “Señora del Norte”, “nt ṣpn” (DDD) – Otra referencia sobre el Monte Saphon podría ser “haṣ.Ba’.ša.wn”, “Monte Bashan” (Salmos 68:15-16 [16-17]), “Monte (donde) Baal escucha”, y que podría ser refrendando por Josue (19:37),  ya que sitúa el “Reino de Bashan” cerca de la ciudad de Qadesh –  En semítico “qdš”, Kodesh/Kadesh,  significa “Sagrado” –  en el margen izquierdo del río Orontes.  De forma paralela, también aparece el Monte Sion/Zion como sinónimo de  Monte ṣaphon en Salmos 48:3. Otra referencia del Antiguo Testamento nos la da el término “Ēl-Shaddai” o “Ēl-Šadê”, “(dios) Ēl de la Montaña”, como la forma en   que Yahweh se apareció a Abraham, Isaac y Jacob (Éxodo 6: 2-3) y que es un vocablo de origen amorrita, otro pueblo semita occidental, que fue utilizado para nombrar al dios Amurru, “Bēl-Šadê”, – nombre, Amurru,  que esta asociado al Monte Tidnum. Montaña sinónima al Monte Bashan (G. Roux, 1980) – no en vano en Josue 24: 2 el relato bíblico habla que tanto Abraham como su padre, Terach, como su abuelo, Nahor,  creían en  “Dioses Extranjeros” o “Elohim Acherim”.

« Gadol (Excelso) es Hashem/Yahweh y grandemente debe ser alabado en la ciudad de nuestro Dios,  en su Har Kodesh/Monte Sagrado… Esplendida en su cumbre,  la alegría de  Ir Eloheinu/las Tierras del Este  es el Monte Tziyon/Zion.  Sobre las laderas de ṣaphon, la ciudad del Melech Rav/Docto Rey. Salmos 48: 3 [1-2] Biblia Ortodoxa hebrea.

También el Antiguo Testamento hace mención a unos montes gemelos:  Tzaphon y Yamin/Amanus en Salmos 89:13 como creados por Yahweh, a la vez que nos habla también de los montes Tavor/Tabor y Shermon/Hermon. Monte Hermon que pudiera ser asimilado al monte Sion y que es nombrado como “La alegría de Hashem”. Mas también es cierto que pudieran ser “provincianas  acepciones” del monte Saphon dentro de las creencias al dios Baal, ya  que existen evidencias de montes que pudieron tener tal denominativo y afectos a divinidades tales como “Baal-Hazor” o “Baal-Hermon” y  que incluiría alturas con similares atributos incluso en Tartessos en la Península Ibérica (J.M, Blázquez).

« Había cerca de allí una profunda caverna, que abría en las peñas su profunda boca, defendida por un negro lago y por las tinieblas de los bosques, sobre la cual no podía ave impunemente levantar el vuelo. Tan fétidos eran los vapores que  su horrible centro exhalaba, infestados los aires, de donde los griegos dieron a aquel sitio en nombre de Aorno. Allí llevó Eneas lo primero, cuatro novillos negros, sobre cuya testuz derramó la Sibila el vino de las libaciones, y cortándoles las cerdas entre las astas, las arrojó al fuego sagrado, como primeras ofrendas, invocando a Hecate, poderosa en el Cielo y en el Erebo.  “Pasaje del entierro del héroe Miseno”  “La Eneida” Virgilio. Siglo I a.c.

Figuración de ánfora griega, siglo VI a.c. Aparece el combate entre Zeus y Tifón.  Staatliche Antikensaamlung. Munich

“La Eneida” de Virgilio puede ser considerada como una reescritura de los poema homéricos, pero como tal es una fuente de información mítica paralela a los segundos.  En éste texto aparece el nombre del “Monte Aorno” como  la “Puerta del Erebo”, el “Inframundo”, y destino del héroe Miseno después de haber sido vencido por Tritón. La relación que existe entre el “Inframundo” y  ǧabal al-Aqra’  viene dada por ser la asamblea de los héroes o “Rephaim“/Rpum  de la mitología semítica, así como su lugar de reposo eterno al lado del “Dios Supremo”, siendo por tanto, también, las “Puertas del Más Allá”. En cierta manera la referencia del pasaje anterior a la diosa anatólica-caria Hecat(e), la “Diosa Madre”, “La Señora de la Vida y la Muerte”, la diosa hurrita Hebat,  la diosa ugarítica Aserah,  hace relación a esa conexión como su lugar de morada.  

« (En referencia a  Aserah…) porque su morada se hunde hasta la muerte y sus caminos conducen a los Rephaim » Proverbios 2:18

Hoy en día parece difícil poner en duda la relación que hay entre la “Teogonía” de Hesíodo y el “Poema de Kumarbi” hittito-hurrita. Ésta relación cronológica de los mitemas  griegos escrita sobre el año 700 a.c. aprox.,  nos ilustra sobre el nacimiento del mundo, siendo aquí, en estos versos,  donde las dos mitologías convergen. En uno estos pasajes parece el personaje de monstruo Tifón, vengador de los Titanes, los antiguos dioses ctónicos,  y que fue derrotado por Zeus no si antes haber sido derrotado por él. El lugar de nacimiento de Tifón, en los “Himnos Homéricos”,  se sitúa en una cueva de Cilicia, -actual sur de Turquía –,  siendo hijo de Gea, “Diosa de la Tierra” y Tartaros, “Dios del Inframundo”. En los textos de Apolodoro ( I  6,3), el Monte Kasion, Κάσιον ὂρος   aparece como uno de los lugares donde combatieron Tifón y Zeus.  Según las creencias púnicas descritas por Filón de Biblos y traducidas al griego , Castor y Polux, “Los hijos de Zeus” se echaron a la mar y naufragaron cerca del monte Kasion/Kassion, donde dedicaron un templo a Helos/Cronos (¡!) – “Helos” es una corrupción  griega del dios Ēl “ – Independientemente de lo narrado, se tiene constancia del culto a Zeus-Kasios o “Zeus del Monte Kasion” hasta el año 363 d.c.

Apiano de Alejandría, siglo I -II d.c., narra en las “Siriacas” como la ciudad de Seleucia, al Norte del Orontes, fue fundada por lo efectos catastróficos de un tormenta y que le fue dedicada al “Dios de las Tormentas” o “Jupiter fulminans Seleucensium”.  De “Casius Mons” o  del “Monte Casio”,  se decía que sus ofrendas y sacrificios en honor del “Dios de las Tormentas” se remontaban a los tiempos de los “Triptolemus”, los “Primeros Hombres”, y que colonizaron Seleucia. Estos sacrificios fueron permitidos por los césares, quienes lo dedicaron a “Jupiter Casius”. Emperadores como Juliano y Adriano  realizaron ofrendas en el Monte Casio y otros como los Severos tomaron como creencias  las del  dios siríaco “Ēl-Gabal”,  “Señor de la Montaña”, de Emesa y Palmyra,  en su forma latinizada “Elagabal”, aunque tal vez sea mas conocido con el denominativo de “Deus Sol Invictus”, pero eso  forma parte de otra historia aquí  ya contada.

« Despiértate, despiértate, vístete de poder, oh brazo de Jehová; despiértate como en el tiempo antiguo, en los siglos pasados. ¿No eres tú el que corto a Rahab  y el que hirió al dragón..? » Isaías 51:9. Biblia Reina Valera 1960.

Referencias:

“Dictionary of deities and demons in the Bible” (DDD) K. Van der Toorm, B. Becking, P.W. Van der Horst (1999)

“Reallexikon der Assyriologie und Vorderasiatischen Archäologie” vol 8.  E. Ebeling, B. Meissner  y D.O. Edzard  (1997)

“Hittitan and Hurritan Epic” in “A Companion to Ancient Epic” G. Beckman (2005)

http://www.biblos.com

Imágenes:

http://www.beling.net

wikipedia.org

Grecia y Oriente Pŕoximo. La impronta semita y mesopotámica en la Grecia Clásica.

Hay una expresión realizada por un ilustre erudito de la antigua cultura griega, M. L. West ,  que dice: “Grecia es parte de Asia; La literatura griega es la literatura de Oriente Próximo…” 

C. López-Ruiz  nos matiza tales proposiciones, introduciendo la idea que la primitiva mitología y cosmología griega no pueden ser entendidas si no se contextualizan  dentro de las culturas de Oriente Próximo.  Tampoco debería concebirse los griegos como los creadores de una “entidad cultural clásica autoconcebida” o  bien como  resultante heredad  de una  tradición indo-europea, ya que, como demuestran los estudios realizados en los últimos decenios,  su impronta forma parte de la expansión cultural que acaeció en el antiguo Mediterráneo Oriental. Una expansión cultural “orientalizante” que influyó decididamente en la construcción de lo que hoy denominamos como “Grecia Clásica”

Mapa de la distribución de las diferentes lenguas semíticas en Oriente Próximo y África. (Desplegar…)

Éstas proposiciones, de fondo y en determinados casos..,  no cabe duda que plantearían debates de carácter filosófico sobre el origen de los actuales valores éticos e intelectuales y que , hoy por hoy, poca gente de la calle duda que procedan de una primigenia y exclusiva  fuente griega o grecorromana. Sea cual fuere la posible controversia,  lo que nadie puede poner en duda  es las metas que alcanzaron los griegos como deudores de ese patrimonio cultural, pero lo que también es improbable hoy, por parte de los estudiosos, es denostar la procedencia de sus raíces como afectas a Oriente Próximo. Según López Ruiz, esto se debe a diversos factores: Por un lado están las premisas propiamente arqueológicas como consecuencia de lo reciente de los trabajos de traducción de textos hittitas, ugaríticos o minóicos y la “orientación anti-semita” que los estudiosos del tema arrastraban a finales del siglo XIX y principios del XX. Orientación que estaba acompañada de una disciplinaria e ideológica separación entre el estudios de los “clásicos” y los vinculados a las culturas semitas. Por otro lado, habría que poner en consideración la escasez de textos propiamente fenicios – probablemente consecuencia de  utilizar como soporte para la escritura papiro, tablillas de cera o pergamino;  no de su producción literaria –  y si la continúa presencia de  aciagas o  desprestigiantes referencias por parte de autores cristianos o ulteriores  filósofos griegos que, en un momento dado,  se interesaron por las tradición mística órfica. Un caso semejante en éste sentido son las culturas asirias o babilónicas y cuyo exclusivo conocimiento se  apoyaba, hasta muy recientemente,  en las perspectivas que hacia tales pueblos nos ofrecían los textos clásicos y bíblicos con el sesgo que esto suponía.

Un episodio fundamental para entender la vinculación griega con los acontecimientos del Levante Mediterráneo son los cambios políticos y geoestrátegicos acontecidos en las dos últimas centurias del II milenio. La creciente debilidad del imperio egipcio y el principio del fin del imperio hittita, junto con la irrupción de los denominados “Pueblos del Mar“,  supuso el detonante para la independencia de muchas  ciudades-estado que en su momento fueron fiduciarias tanto unos como de otros. Dentro de éste contexto es debemos situar un conjunto de enclaves costeros  que los escritores clásicos denominaron “Phoenicia”y que desde su perspectiva, vienen  a definir los territorios afectos a la región sirio-palestina y Cilicia:  El núcleo patrio de los “semitas occidentales”, un pueblo con un variado origen pero  de fuerte nexo cultural y lingüístico.  El origen secular de los semitas occidentales se remonta a la Edad del Hierro y se les propone  como descendientes culturales de las poblaciones canaanitas  asentadas en  las regiones del Levante mediterráneo durante la Edad del Bronce, así como de los hittitas y otros,  siendo  los precursores, por ejemplo,  de  los  fenicios, hebreos, arameos y  luvitas.  Un hecho consecuente con estos episodios , como nos transmiten Horden y Purcell (2000),  son las migraciones y en mayor escala los contactos marítimos comerciales y que como punto de encuentro tuvieron a las islas de Creta y Chipre. Relaciones que desde el punto de vista social supusieron también , y como difícilmente podría ser de otra manera,  un intercambio de ideas, motivaciones y creencias que  se extendió posteriormente durante milenios a través del Mediterráneo. De esta guisa, habría que entender  que la región del Levante Mediterráneo en su momento poblada por los pueblos semitas occidentales puede ser considerada como  el espacio donde las  grandes culturas afro-asiáticas convergieron, haciendo a su vez de puente entre ellas.  Así, en esté territorio lucharon los egipcios contra los hittitas o los asirios extendieron su soberanía; aquí fue donde la épica y la literatura templaria babilónica fue copiada y leída, y donde  los textos multilingües ugaríticos hacen evidencia de una metrópoli pluricultural que mantenía vinculación comercial directa, entre otras,  con la Creta minóica. 

Daga micénica. Siglo XVI a.c. Sobre la daga de bronce se han realizado incrustaciones decorativas metálicas en oro y plata (Metallmalerei). Tumba IV del Circulo Funerario A de Micenas. Museo Nacional de Atenas

Si bien en un principio hemos apuntado la literatura, y en la profundizaremos posteriormente,  como una de las evidencias resolutorias de la relación cultural entre Grecia y Oriente Próximo, no menos clarificadores son el volumen de intercambios o asimilaciones fruto de comercio de manufacturas, oficios y artes.  Pinturas y ornamentos decorativos fueron copiados, así como sus técnicas asumidas, en un proceso de intercambio que trascenderá desde el “Periodo Micénico”,  a partir del siglo XVI a.c.,  hasta la “Época Arcaica” griega, siglo VIII a.c. aprox. En un estudio realizado sobre  motivos artísticos en la Edad de Bronce (Crowley, 1989), es posible constatar la existencia de figuraciones ya conocidas en  yacimientos de Oriente Próximo y que  a través del arte minóico fueron reproducidas durante el periodo heládico I y II micénico. Creo no necesario constatar que aunque los  diferentes motivos artísticos pudieran en exclusividad ser copia o inspiración de manualidades u obras procedentes del intercambio comercial, no menos cierto que  , en el caso de las técnicas,  su conocimiento difícilmente puede ser adquirido sobre el producto finalizado , haciéndose  imprescindible  la transmisión directa de habilidades. – Un ejemplo podría ser el procedimiento para realizar incrustaciones decorativas metálicas, “metallmalerei” que aparecen en las ornamentaciones de los “Círculos Funerarios” micénicos, siglo XVI a.c.,  y del que se conoce su existencia en Oriente Próximo desde el II milenio a.c., (E Vermeule, 1964) – De igual manera,  una renovada metalurgia dio como resultado nuevas herramientas y armas,  tales como las grandes espadas heládicas,  y cuya renovada tecnología aparece primeramente en Creta, remitiéndonos sus antecedentes históricos a la Península Anatólica y  al Levante mediterráneo (N.K. Sandars, 1961). Otros aspectos técnicos a considerar son los métodos de construcción que muy probablemente acompañaron a los propios albañiles y que se hacen patentes en edificaciones ubicadas en Micenas y Tirinto  fechadas entre el siglo XV-XIV a.c. en réplica a construcciones de Ugarit o Hatussa (W.S. Smith, 1965). En joyería se aplicarán  procedimientos de “granulación” y filigrana dorada procedentes de Levante y así un largo etcétera.

Tabla alfabética fenicia.

Otro hecho significativo de ese proceso de “orientalización” heleno nos lo aportan la asimilación lingüística de vocablos foráneos. En el idioma griego aparecen multitud de términos que no pueden ser reconocidos como procedentes de una etimología indo-europea,  siendo los de origen semítico los mas numerosos junto a los anatólicos.  Dentro de este conjunto,  se han descubierto una estimable cantidad de antiguas raíces y vocablos semitas (E Masson, 1967 y O. Szemérenyi, 1968) .  No cabe duda que alguien, y debido a la dificultad en su apreciación,  podría aducir que tales vocablos orientales podrían ser fruto de corrupciones del lenguaje griego hechos por semitas en  Grecia durante la Edad de Bronce y posteriormente adoptados por el idioma original,  o  bien pudieran tratarse de términos anteriores a la llegada de los proto-griegos  e incluso también ser interpretados como incorporaciones al lenguaje heleno  tomados de las lenguas de los pelasgos –  los pelasgos, según los  antiguos escritos griegos, son los primitivos pueblos establecidos en el Egeo con anterioridad a su conquista por los proto-griegos  -. Dicho esto, trataremos de explicar la existencia de su conexión con un ejemplo:  La palabra utilizada para definir el “vino”  se acuño en Grecia  tempranamente. La Griega “woino” – y de la que descienden los término latinos “unîum” y los germánicos wein , win ,wine, etc … –  se corresponde con el vocablo genérico semita “wainu”  y con el hittita “wiyana”o el luvita “wiyani”, pero la diferencia estriba en que en los dialectos semitas nor-occidentales la letra inicial “w” se transformó en una “y” no mas tarde del siglo XVI a.c.  aprox, –  léanse los términos ugarítico ” yenu” o el hebreo “yáyin” -. De ahí que, si tenemos en cuenta que la palabra “ya-ne”  del  lenguaje Lineal A   de Cnosos está fechada en el siglo XVII-XVI a.c.,  (C.H.Gordon, 1975) ,  esto significaría que los cretenses fueron participes de esa modificación fonológica o bien que la palabra no correspondería a un préstamo idiomático canaanita tan antiguo.  La forma griega “w” que aparece en el lenguaje Lineal B, siglo XVII – XII a.c., debió haber sido adoptada con anterioridad a tales acontecimientos o tuvo un origen, aunque es esto último es poco probable, diferente.  (Bernal). En similar situación aparecen con anterioridad al siglo V a.c.  una apreciable cantidad de vocablos que definen aspectos tan diferentes como insectos, vertebrados, plantas y sus productos,  minerales, embarcaciones y contenedores, telas y prendas de vestir, artículos manufacturados, preparados de comidas, términos utilizados en  comercio y  rituales religiosos, así como letras del propio alfabeto.

Según Charles Penglase, un ejemplo reseñable sobre la influencia mesopotámica en la mitología griega nos lo da la personalidad de la diosa Afrodita. Una circunstancia que incluso los seguidores del hecho cultural clásico autoconcebido conceden y que los “indo-europeístas” admiten que puede haber recibido  algunos aspectos,  es la  influencia que la diosa Ishtar y sus acólitas de Oriente Próximo  tienen en  la divinidad griega. Otro hecho clarificador de tales ascendientes mesopotámicos queda reflejado en los escritos de Hesiodo, siglo VIII-VII a.c.  de la “Teogonía” y “Trabajos y días” (J. Duchemin 1970-80) donde parecen cuestionables los paralelismos entre lo mitos del Prometeo y Pandora y las crónicas de la creación del hombre por parte del dios Enki mesopotámico.   Evidentes equivalencias se manifiestan también entre el relato de la “Iliada” de Homero, siglo VIII a.c, en su descripción de los dioses primigenios Océanos y Tetis (Iliada 14. 201, 246, 302 versus los mesopotámicos Apsu y Tiamat   (Enuma Elish) o  la escena  de la “Epopeya de Gilgamesh” donde el héroe increpa a la Ishtar, mientras que en la versión homérica Diómedes hace los propio con Afrodita (Iliada 5, 311-430), ascendiendo la hija de Anu y Antu,  Zeus y Dione.  al Cielo/Olimpo para quejarse (W. Burkert). También podríamos aquí añadir las  semejanzas entre Heracles, el Hércules romano, Gilgamesh o el Melqart fenicio,  o entre  la Artemisa griega, Potnia Theron minóica  y la diosa Nintur/Ningursag(a)  mesopotámica y así, otro largo etcétera.

βωμό o “bomo” de Amphiareion en Tebas (Grecia). La LXX o  Biblia griega traduce el término “bamah” como “bomo”. Se aprecia un arroyo y plátanos de sombra  a los pies de la construcción donde se situaría el altar y el oráculo. Hasta el siglo V a.c.

«  (Hera..) “Voy a los confines de la fértil tierra para ver a Oceanos, padre de los dioses, y a la madre Tetis, los cuales me recibieron de manos de Rea y me educaron y me criaron en su palacio, cuando el longividente Zeus puso a Cronos debajo de la tierra y del mar estéril…” Pasaje de la “Iliada”  Canto XIV,  201-208

De igual manera, y en relación ya con los semitas occidentales,  volvemos a encontrar paralelismos en los rituales y lugares sacros. En  los  recintos de Delos, Samos o Atenas , o en los cultos al aire libre de minóicos y micénicos que se entremezclan con oráculos y lugares santos en la adivinación y acontecimientos proféticos, caso de las localidades de Dodona, Delfos y Nemea,  donde todos aparecen vinculados a un  “árbol  sagrado” en una similitud preclara con los recintos de culto  hebreos  de Siquem o Mamré – Igualmente evocarían en su semejanza al árbol “Kiskanu” del templo sumerio de Eridu o los cultos al “Árbol de la Vida” asirio-babilónicos –  Así, Homero nos describe como los aqueos en Áulide sacrificaron en un altar situado  junto a un arroyo y bajo un plátano de sombra a semejanza del  altar o “massebah”  y  el “asherah” o “árbol sagrado” de los rituales canaanitas.  En similar paralelismo encontramos sacros “lugares altos” a los “bamah” semíticos en la Creta minóica, “bomos” en griego,  o en el monte Liceo de Arcadia en honor a ” Zeus Lykaios”.  Aquí podríamos añadir las semejanzas entre los rituales sacrificales y liturgias sacerdotales,  los himnos, ritos y cánticos sacros, las danzas y juegos atléticos en honor a las divinidades, las prácticas adivinatorias , los procedimientos sagrados de purificación, la equivalencia entre los entes y deidades demoníacas,  el “Mas Allá” como inframundo y sus condiciones,  y de nuevo, otro amplio etcétera

Dejo en el tintero también otros importantes aspectos por desarrollar tales,  no es la primera vez que me pasa ante su volumen y por eso  los cito aquí,  como la institución regia y la constitución democrática,  la redacción y clausulas de tratados (ver la versión semita en este blog),  las matemáticas,  la astronomía y  la medición del tiempo,  las similitudes en el disfrute de música, arte en general y elementos de lujo. que intentaré completar en entradas posteriores, si bien con lo expuesto creo haber dado una pequeña introducción a una multitud de aspectos que como referencia cultural afro-asiática tuvieron los griegos en su fundamental papel en la realidad que conocemos como  “Civilización Occidental”. 

Referencias:

“When the Gods Were Born: Greek Cosmogonies and the Near East” Carolina López-Ruiz (2010)

“Greek Myths and Mesopotamia: Parallels and Influence in the Homeric Hymns” …C. Penglase  (1994)

“The East Face of Helicon: West Asiatic Elements in Greek Poetry and Myth” M.L. West (1999)

Imágenes:

http://www.studyblue.com

http://www.ancientscript.com

en.wikipedia.com

http://www.schizas.com

Mitología semita. Las siete Kotharatu

Bajorrelieve representado a las “Siete Hathor”. Templo a la diosa Hathor  en Dendera (Egipto) . Desde el  2250 a.c.

Es improbable  que alguien pueda poner en duda la gran importancia que las “diosas madres”, tanto actuales como pretéritas,  suponen en las diferentes  teogonías repartidas por el mundo,  así como su vinculación  con la fertilidad y el alumbramiento.   La “Diosa Madre”, en el caso sumerio, aparece reconocida por numerosos nombres dentro de su extenso panteón, pero el literal significado de muchos de ellos nos direcciona a su cometido principal como “creadora física o diseñadora del ser humano”. Uno de sus nombres  mas relevantes en los textos es la diosa Nintu(r) . Nintur es la “Madre”, “La Señora de la Creación”, su fértil vientre es denominado “El Lugar de la Oscuridad”, siendo un epíteto en correspondencia con el significado literal de su nombre como “Choza del alumbramiento” o “šag.tur” en su sentido  mas pecuario y generalista. Nintur es la “Madre de la Tierra” y partera de los reyes – Dice una dicho sumerio que si un hombre nacía con las rodillas paralizadas, Nintur no le había concebido -.  Su versión acadia, Ninhursag(a),  fue originalmente una diosa de la caza – “hur-saĝ” , significa literalmente “Señora de los cazaderos de la Montaña” ,  en similitud a la  diosa Potnia Theron micénica,  la “Gran Diosa de la Vida, la Muerte y la Regeneración” con un  marcado carácter neolítico.

« (1) [El príncipe Ea/Enki habló  (2) […] el la estaba provocando (3) [..ella] recitó los conjuros  (y) después que ella hubo recitado sus conjuros, (4) sacó la mano de su arcilla (fluido vaginal…¿?), (5) separando catorce piezas de arcilla,  siete puso a su derecha, (6)  siete puso a su izquierda (y) entre ellas puso el ladrillo (paritorio ¿?) (7)  […] …pelo (¿?),  el cuchillo del cordón umbilical. (8) El Sabio y Erudito (Enki) (9)  a las siete sassuratu convocó en asamblea (y)  las siete, varones trajeron (al mundo) (10) (y)  las siete,  mujeres trajeron (11) Las Diosas del Alumbramiento, las que asignan el Destino  (12) Ellas les colocaron por parejas, (13)  les colocaron por parejas en su presencia, (14) desde el momento en que Mami (La Diosa Madre) concibió los designios para la raza humana.

(15) En la casa del retiro de las mujeres preñadas, permítase que el ladrillo esté  durante siete días (16) para que la (diosa) Belet-ili, La Conocedora, pueda ser honrada (17) Debe permitirse que la (diosa) Partera  se regocije en la casa del retiro de las mujeres (y) cuando la mujer preñada de a luz, (19) permítase que la madre del nacido  sea sirviente de si misma » “Pasaje de la Epopeya de Atra-hasis” K 3399+ 3934 (S), reverso iii.  Copia  del Siglo XVII a.c. sobre el original

Según el texto anterior, la Diosa Madre bajo cualquiera de sus nombres es invocada, ejerciendo de guía del no-nato en la oscuridad del vientre de su madre durante el nacimiento, para a continuación del alumbramiento, alimentarlo. En el párrafo, la diosa se muestra como la personificación de diferentes diosas mesopotámicas relacionadas con el nacimiento, caso de las acadias Mami o Belet-ili, apareciendo acompañadas de “sassuratu” o asistentes y que en acadio se identifican con la palabra “vientre” o “sa-ssu-ru”.

«…Posteriormente Enki, el moldeador de sus propias creaciones, hubo reflexionado al respecto, le dijo a su madre Namma: “Madre mía, la criatura que tu has planeado (el hombre…) llegará a existir. Imponle el trabajo de acarrear los cestos (que hasta ahora hacían los dioses menores…). Deberás de amasar arcilla de lo alto del Apzu. Sig7-en sig7-hi (Las diosas del Nacimiento..) cortarán la arcilla y tu la formarás para la existencia. Deja a Ninmah actuar como tu asistente y permite que Ninmma, Cu-zi-ana, Ninmada, Ninbarag, Ninmug  […] y Ninguna observen como “das a luz” “Madre mía, después que tu decretes su destino, deja que Ninmah les imponga el trabajo de acarrear los cestos” » “Pasaje de Enki y Ninmah” líneas 28 a 37. Entre el I-II milenio a.c.

Dibujo del Dr. J.E. Polak donde unas mujeres persas dan a luz utilizando dos pilas de ladrillos. 1860 d.c.

En el Pasaje de la “Epopeya de Atra-hasis” aparece el término Belet-ili como alternativa al de “Diosa Madre”, un termino que literalmente en lengua acadia significa la “Señora de los Dioses”. Según textos religiosos bilingües correspondiente al III milenio a.c. y  procedentes de Sippar,  la diosa Belet-ili se presenta como la opción representativa acadia para las diosas sumerias Ninmah, Ninhursag(a), Nintu(r) y Aruru (F.H.N. Al-Rawi, 1995).  Por otro lado y en escritos teológicos posteriores, aparece el concepto de las “Siete Belet-ili” – Aruru,  Nintu(r),  Ninmah, Ninhursag(a), Ninmena, Šasura y Erura –  y que son identificadas con las  diosas-madre patronales de siete ciudades mesopotámicas:  Sippar, Eshnunna, Urim, Kish, Unug , Agade  y Babilonia (Th. G. Pinches, 1911). La lista canóniga de los dioses babilonios nos da los nombres de “los catorce hijos de Dingirmah” , en determinadas variantes dieciséis, estado algunos de ellos etimológicamente relacionados con el hecho del alumbramiento, si bien el texto no nos proporciona el numero de varones y mujeres. (K. Tallqvist, 1938). Antiguos escritos sumerios nos relatan que Ninhursag(a) fue preñada con “siete gemelos” . (G. Barton, 1994). En documentos interpretativos sobre acontecimientos en los  calendario babilónicos, nos parece que el día veinticuatro de cada mes corresponde con el “Anunciamiento de las Siete Golondrinas de Ninmah” y el día veintiséis como la ” Colocación del  Ladrillo de Ninmah”, el “Ladrillo del Alumbramiento” (D.J. Wiseman, 1969.

Dentro de ésta introducción general al culto hacia las diosas-madre mesopotámicas, me gustaría hacer ver algunos detalles dentro de los rituales de alumbramiento.  Tal y como hemos podido observar en los textos de la “Epopeya de Atra-hasis” y “Enki y Ninmah”, se nos advierte la existencia de un número determinado de diosas que acompañan a la “Vagina de la Naturaleza” en los procesos de alumbramiento. Estás diosas se nos presentan en un número de siete con una función  aparente de parteras y que en los textos vienen denominadas como “sa-ssu-ra-tu” y “sag.hu” en acadio y sumerio respectivamente,  los “vientres”, o mediante el epónimo de las “Siete  Golondrinas de Ninmah” y así como al parecer,  como las “Siete Gemelas de Ninhursag(a)”  o como las  “Siete Hijas de Dingirmash”

 « Yo canto a las diosas Kotharatu, las hijas de Hilalu,  las cantores hijas pájaros (golondrinas)  de Hilalu,  el Señor de la Luna Creciente, las que descienden con la jojoba y  la esencia (¡?) del olivo,  las que están predispuestas en cualquier momento. Allí están junto al Benevolente para lo que desee, Ilu ( el dios), La Bienhechora Naturaleza. ¡Observar..,  su lista está en mi boca..:!   Thillukhuha y  Mulugu-hiya, Thatiqatu, su Baqi’atu, Taqu’atu y Perubakhthi, (y)  Damiqtu, la mas joven de las Kotharatu.. » Pasaje de las “Bodas de Yarihk(u) y Nikkal(u)” KTU 1.24  Siglo XV-XIV a.c.   Ugarit (Ras-Shamra)

En los textos ugaríticos de Ras-Shamra, aparece repetidamente la palabra “ktrt” y que es el femenino plural del termino “ktr”o “kotharu”.  Según DDD, las “kosharoth”, aparentemente, son las “Hábiles/Diestras”, en relación con pasajes atribuibles a la “concepción humana”, como divinidades equivalentes a las diosas-madre mesopotámicas. Como fórmula plural del termino son reflejadas también en la “Epopeya de Aqhat/Daniel (KTU 1.17)  y en las “Bodas de Yarihk(u) y Nikkal(u)” (KTU 1.24) en contextos asociados con el matrimonio y el alumbramiento en un poético paralelismo con el término ” bnt hll snnt”   – La interpretación de  “hll snnt” ha sido controvertida, algunos estudiosos interpretan la frase como “cantar” ( como pájaro) (Smith, 1985)  y otros como “brillo o pureza” (D. Pardee, 1989/90); no ocurre igual con la acepción “bnt” o ” ‘rb ” y que es una evidente forma de plural de “hijas” , por lo que las Kotharatu pudieran tener el sobrenombre de las “Cantarinas (golondrinas)  hijas” o el de “las Brillantes/Puras hijas” de Hilalu – . Por lo que en un primer momento, parece evidente que las kotharatu no son parteras como tales,  ya que su intervención precede al embarazo, por lo que  probablemente estaríamos hablando de divinidades que bendecirían los matrimonios y relaciones matrimoniales,  así como el proceso de gestación. En otro conjunto de referencias que nos proporcionan los textos de Ras-Shamra,  se puede encontrar dos variantes al termino “ktrt”: ” dnin-mah” (RS 26.142:16′)  (RS 1992.2004:4) y ” dsa-su-ra-tu4  ” (RS 20.24: 12),  manifestándose también  en una relación de divinidades de la ciudad amorrita de Emar como  ” dmeš ka-ša-ra-ti” (D. Arnaud, 1986). Dicho esto, se puede admitir la plena coincidencia entre las creencias mesopotámicas y ugaríticas en relación al hecho de la concepción y del alumbramiento.

Representación de la diosa Artemis/Artemisa de Efeso. Museo Arqueológico Nacional de Trípoli, Libia.Siglo I d.c. (Photo by Marco Prins)

Según las creencias púnicas descritas por Filón de Biblos  – Traductor al griego de las creencias fenicias descritas por el sacerdote de Tiro  Sanchuniathon o Sakkniath – , el dios Cronos rodeó su casa con una muralla fundando la primera ciudad fenicia,  Biblos. Dentro de las luchas fratricidas divinas, Cronos concibió sospechas sobre Atlas y  aconsejado por Hermes, arrojó a su hermano a una sima y lo enterró en ella.  De esa época mitológica es la fabricación de barcas por los descendientes de Dióscuros, los “Gémini” ,  para posteriormente echarse a la mar y naufragar cerca del monte Kasion – el semítico monte Saphon – , donde dedicaron un templo a Helos/Cronos – “Helos” es una corrupción  griega del dios “El” semítico-occidental –   por lo fueron denominados con el nombre de “Eloim” o “Elohim”. El dios Urano, en el exilio, envió en secreto a la diosa-virgen Astarte/Asthart, “štrt” en fenicio, junto con sus hermanas Rhea, Dione,  Heirmarmene y Hora a seducir a Cronos para engañarle,  pero seducidas a su vez por Cronos y aunque eran su hermanas, las convirtió en sus esposas. Astarte dio a Cronos siete hijas, las denominadas  “Titanidas” o “Artemidas”.  En las creencias de la Grecia Clásica, “Artemis” – Homero define a la diosa “Artemis” o “Artemisa” como equivalente a la diosa micénica Potnia Theron –  es la diosa de la caza, los animales salvajes, de lo inmaculado, protectora de la virginidad y las doncellas, así como la responsable de aliviar las enfermedades de las mujeres. En la posterior época helenística se la asimiló con la titán Ilítia, la Diosa de la Luna.  Aunque, como es manifiesto,  Filos de Biblos  exclusivamente hace una asimilación entre los panteones griegos y púnicos, también resulta evidente que tales descripciones son plenamente coincidentes con el “Ciclo mitológico de Baal”, así como con sus creencias sobre la concepción humana.

En las teogonías egipcias, las “Siete Hathor” son las siete manifestaciones de la diosa Hathor. En la época pre-dinástica, Hathor/Bat, según sea refiera al Bajo o Alto Egipto,  aparece como una primitiva diosa de la Fertilidad y la Naturaleza,  siendo su forma animalística a semejanza de una vaca con cuernos. Según G. Pinch, Hathor sería el contrapunto de la diosa Sekhmet, y al igual que ella dispone de siete manifestaciones:  las “Siete Flechas”, si bien ambas pudieran ser expresión de un único pretérito ente divino neolítico. Hathor correspondería a la parte gentil y agradable de la Naturaleza, mientras que Sekhmet, la leona, representaría la parte cruel y mortífera. Las siete Hathor tienen un papel preponderante en la magia, de tal manera que son requeridas en los ritos de seducción y amatorios. siendo  los rizos dorados de la cabellera de las diosas trampa  para los malos espíritus que podrían oponerse a tales relaciones. De tal guisa e igualmente son las divinidades que proporcionan el destino a los niños recién nacidos,  aportando su ayuda durante  el nacimiento.

Por último, me gustaría hacer una pequeña reseña sobre el relato de la “Epopeya de Aqhat/Daniel” . En el citado texto,  el rephaim Daniel no tiene hijos y esta compungido por tal motivo, por lo que hace sacrificios a los dioses. En el séptimo día, el dios El le comunica que le va a conceder su deseo y Daniel lo celebra haciendo ofrendas adicionales a  las khotaratu , incluyendo un buey,  durante los siguiente seis días. Las diosas permanecerán en su presencia durante ese tiempo y en el séptimo día, Danatay, la esposa de Daniel dará a luz al heroe Aqhat. 

Aunque resulta claro cierto paralelismo entre KTU 1.17 y Génesis 18: 1-15, hasta existe un buey/becerro en similitud por medio, nadie podría afirmar que el patriarca hebreo Abraham y el patriarca ugarítico Daniel son la misma persona. Dicho esto, tampoco nadie podría negarse que,  de acuerdo con la Biblia Hebrea, Daniel forma parte de la tríada de patriarcas llamados los “Justos” junto Noé y Job. Aún así,  parece que en Salmos 68:7,  y según varios estudiosos entre ellos De Moor y Albright,   puede confirmarse  la existencia de una referencia a las kotharatu en tales textos. Según el  relato bíblico (Reina Valera 1960) , la traducción sería: ¡“Oh Dios, cuando tú saliste delante de tu pueblo, cuando anduviste por el desierto, Selah”!, mientras que De Moor afirma que su traducción correcta es: ” ¡ Oh Elohim…,  cuando tu  encabezaste  a tu pueblo, condujiste a los oprimidos entre las kosharoth”..! (1990: 119; cf. Cooper 1981 :387-388). Cierto es que hay  voces, caso de  Lichtenstein (1972) , que han rechazado tal traducción,  pero no es menos cierto que Salmos 68:15-16 nos advierte de: “Monte de Dios es el monte de Basan; Monte alto el de Basan.   ¿Por qué observáis, oh montes altos, Al monte que deseó Dios para su morada? Ciertamente Jehová habitará en él para siempre.”.   Basan o “Ba’-sha” o “(Donde) Baal  escucha (¿?)”  podríamos estar, tal vez,  hablando del Monte Saphon o del Monte Casio, o bien del monte Zion/Sion, aunque en este último caso habría que argumentar en su contra que el “Reino de Bashan”, según la Biblia (Josué, 19:37) , estaría cerca de la ciudad de Qadesh, en la actual frontera entre  Siria y Turquía  y por tanto,  lejos de  su supuesta ubicación actual en Jerusalem. y si en la proximidades del actual  Gabal-al-Aqra’, “El Monte Sagrado de Baal”.

Referencias:

“Birth in Babylonian and the Bible. Itś Mediterranean sitting”  M. Stol y F.A.M. Wiggermann (2000)

etcsl.orinst.ox.ac.uk. text c.1.1.2

“An anthology of religious texts from Ugarit” J.C. De Moor (1987)

“Dictionary of deities and demons in the Bible” (DDD) (1999)

“Dioses, mitos y rituales de los semitas occidentales en la Antiguedad” J.M. Blázquez (2001)

“Magic in the ancient Egypt” G. Pinch (1995)

Imágenes:

http://www.livius.org

http://www.egiptoforo.com

Mitología semita. Rephaim: Divinización de reyes y ancestros.

El termino semítico ugarítico  “rpum”, “rephaim” en hebreo,  ha sido traducido con diversas acepciones por parte de los estudiosos.  Así y según De Moor,  tal denominación podría ser asimilable al adjetivo “salvadores”; Aistleiner  nos da como  referencia interpretativa la de “gobernantes divinos”; de  “grandiosos/poderosos” en el caso de L’Heuroeux; las “sombras” o los “sombríos” desde el punto de vista de Caquot y Lewis y como “manes regios” desde la versión de Del Olmo Lete. 

Todos estos posibles significados del vocablo  “rpum” convergen en representar a un seres de carácter divino, mas exactamente reyes o dirigentes, que tienen una vertiente social soteriológica como un ejemplo de conducta, a la vez que  hacen funciones de “puente” entre lo divino y lo humano. Tal vez el término contemporáneo, desde el punto de vista de las  “religiones del Libro”, pudiera ser el de “santos”,  no desdorando tal afirmación las aseveraciones de N. Wyatt y De Moor, así  y de esta guisa aparecen en el ciclo mitológico de Ugarit junto a los “ilnym”, divinidades menores. Desde un contexto interpretativo griego, también  puede ser considerado el epíteto de “héroes” de  apropiado  y así  los define, de igual manera,  del Olmo Lete  al tratarlos de “héroes divinizados”.

 « Los rp[um] festejaran (el sacrificio):  siete veces las divinidades, ocho veces la muerte. […] como cónclave se acercan (a la Montaña de la asamblea), […] en un día de verano, (y)  los rp[um] comerán, (y) [los rpum] beberán. […] Los “dioses de los nogales” (¿?) […] Quien está en las alturas […] festín de corderos sacrificales.   KTU 1.20.i.1-10

Texto cuneiforme ugarítico que incluye la Epopeya de Aqhat y Daniel.  Siglo XIV-XIII a.c. Ras-Samra  AO 17323  Museé du Louvre

Para entender la posición dentro de la épica litúrgica de los rephaim  en la mitología  ugarítica,  y por ende extensible a toda la mitología semita del Oriente Próximo,  tenemos que apreciar determinados aspectos de la “divinidad del soberano”. Divinidad que Wyatt matiza, aduciendo que su faceta inmortal no debe considerarse básicamente como un  privilegio real  alternativo  a la “muerte física”, sino como un destino diferente debido a su regia aportación ante súbditos y  dioses al “infierno mesopotámico”, y al que estarían abocados la generalidad de los hombres.  En su muerte, el rey como dador de la vida/fertilidad en su reino, mantendrá tales atribuciones,  pero ahora ya unido  a la “fuente primigenia” concesionaria de tales dádivas, el dios Baal,  formando parte  de su “asamblea celestial”.  De ésta manera,  la vicisitud que conduce de la vida a la muerte  adquiere en la  cultura semítica y debido al hecho soberano, una novedosa vertiente que no conduce al “Šeol” hebreo,  el “Hôhu” ugarítico  o “Inframundo” , sino que establece una “bienaventuranza eterna”  alternativa junto a el Padre, el dios El.

Es preciso aclara que la “Vida en el Mas Allá” para los pobladores del Oriente Próximo supone una existencia mezquina como fruto de unas condiciones teológicas que identifican al hombre como un servidor sin excusas a lo dioses, siendo para tal labor  por lo que fueron creados. Así, del individuo a su muerte,  lo que queda en exclusiva es su “etimmu” o “ekimmu” en acadio, una sombra o espectro de la persona fallecida. Éste “espíritu” permanecerá por la toda la eternidad vagando por el Infierno,  alimentándose de polvo y lodo,  y mendigando de los vivos su propio  recuerdo a la par que sus ofrendas.

«Cuando los dioses crearon a la Humanidad, le adjudicaron a la Humanidad la muerte y la vida se la reservaron para ellos…» Pasaje de la “Epopeya de Gilgameš”. Tablilla III: 3ss

Éste “Infierno” y dentro del “Ciclo mitológico de Baal”, nos es  descrito durante el periplo que los mensajeros del dios, Gupan y Ugar,  hubieron de realizar para llegar a los dominios de Mot, el dios de la Infertilidad y la Muerte. La entrada al “Más Allá” se encontraba flanqueada por dos montañas, Targuziza y Tarrummagi, las denominadas “Alturas del confín de la Tierra” y que posiblemente estén relacionadas con los gemelos “Montes Mashu” de la mitología mesopotámica (Tsevat, 1974 y Margalit, 1980) – Los Montes Mashu eran las montañas de Oeste donde el dios Sol se escondía y que estaban custodiadas por dos hombres-escorpión: Los “girtablilu”. (Gilgameš. Tablilla IX)  -. Descendiendo por las entrañas de las “Montañas de mi secreto ( de mi más profundo Yo)”,  como eran denominadas,  se llegaba a las puertas de la ciudad de Hamray, “La Ciudad del Fango” y de allí al trono de Mot que estaba situado en el recinto del “Mukku”, “el Gran Charco”, describiéndose el reino de Mot, Señor de la Muerte, como el “Gran Lodazal” o “Hôhu”. Extensiones de barro que simbolizaban la descomposición de la carne en el lugar donde sólo la parte divina del hombre, en forma de ser emplumado, permanecía.

«[Desde los cie]los [y..] le [bendijo ¿?]: – Mira a tu hijo, a [tu descendencia verás], a los hijos de tu hijo después de ti. Mira, [ellos ¿? te tomarán] de la mano, al mas pequeño besarán tus labios. Allí hombro con hombro, los hermanos, los que asisten a El con presteza. Allí exaltaban (¿?) el nombre de El los (héroes) mortales, exaltaban bendiciéndolo el nombre  de El los próceres. Allí (estaban) Thamaq, el Rapha de Baal, guerrero de Baal y Anat. Allí, Yahipán, el luchador, el príncipe regio, el eterno.. » Pasaje de la “Poema de los Rephaim”. KTU 1.22 i 1-10

En definitiva los textos épicos semítco-ugaríticos del “Poema de los Rephaim/Rpum”,  así como la “Epopeya de Kirta/Keret”,  KTU 1.14-16, y la “Epopeya de Aqhat/Daniel”, KTU 1.17-19, – Daniel que junto a Noé y Job forman la tríada de antiguos patriarcas de la Biblia hebrea, “los Justos”,  Ezequiel 14,14 –  nos hablan de sagas de reyes divinizados. A su círculo pertenecen reyes legendarios tales como Kirta y Daniel, pero de igual modo pertenecen a tal asamblea los miembros de la dinastía reinante, los antiguos muertos o ancestros, y los mas recientes, todos dentro del “Clan de Didanu” , la dinastía soberana de Ugarit.

« (2) ¡ Emplazados sois, oh  rpum de la Tierra..! (3) ¡Convocada eres, oh asamblea de Didanu..! (4)¡ Ukkn, el rpu está convocado ! (5) ¡Tharruman, el rpu está convocado..! (6) ¡Sdn-w-Rdn está convocado..! (7) Tr-‘llmn esta convocado..! (8) ¡ Los ancestrales rpum  están emplazados..! (9) ¡ Emplazados sois, oh  rpum  de la Tierra..! (10) ¡Convocada eres, oh asamblea de Didanu..! (11) ¡Ammittaru, el rey, está convocado..! (12) Niqmaddu, el rey, está convocado..! (13) ¡Oh, mandato/trono de Niqmaddu, llorado será..! (14) ¡A su pie lágrimas serán derramadas..! (15)  ¡Sea el ágape del rey recordado por los que le precedieron..! (16) ¡Sean tales lágrimas en festín consumidas..! (17) ¡Oh, infortunio..! ¡Oh, infortunio de los infortunios..! (18) ¡Calcina, Oh Shapash..!  (19) ¡Abrasa, Oh Gran Luz, laméntate, Oh Shapash, desde lo alto..!  (20) ¡Al sitial de tu Señor, ante su trono..! (21) ¡ Al sitial de tu Señor,  desciende al inframundo ! (22) ¡Desciende al inframundo, y seas abajo en el polvo..!  “Pasaje del ritual funerario del rey ugarítico Niqmaddu III”.  KTU 1.161. 2-22 . Año 1215 a.c. Ugarit/Ras-Shamra

Los Rephaim , o Rêpâim, según las escrituras bíblicas, son los descendientes de Rapha,  un filisteo de la ciudad de Gath  (2 Samuel 22: 24) –  Que aún filisteo, los textos del A.T.  le consideran de la tribu judía de Benjamin,  bien como descendiente de Binea , 1 Crónicas 8:37, o directamente como hijo de Benjamín, 1 Crónicas  8:2,  y por tanto de la sangre de Saúl, lo que implicaría una ascendencia real hebrea  –. Es de notar que los Rephaim en la LXX, 2 Samuel 5: 18-22, son representados con el término “Τιτᾶνες”, “Titanes”.  En el Libro de los Proverbios, los Titanes,  forman parte de la representación de la “Extinción”,  por ser seguidores de la “Extraña Mujer”,  la diosa Asherah,  la esposa del dios El y que hace referencia a las  pretéritas culturas con creencias hiero gamas del Mediterráneo Oriental.

« (En referencia a Aserah…) Su morada se hunde hasta la muerte y sus caminos conducen a los Rephaim » Proverbios 2:18. Biblia Ortodoxa Hebrea

La Biblia Hebrea, por su parte,  describe la ‘protohistoria’ de la región de Transjordania  a partir de la utilización de relatos legendarios con un evidente origen canaaneo. La tradición bíblica coincide en señalar que los pueblos históricos de “amonitas” y “moabitas” no fueron los primeros habitantes del norte y centro de Transjordania. Según el libro del Deuteronomio el norte de esa región, Basán, antes de la llegada de los amonitas, estaba ocupada por unos seres legendarios de gran estatura,, pero moral, los rephaim. Es probable que la concepción de los rephaim como gigantes sea un desarrollo secundario, presente únicamente en los libros épicos de la Biblia.

El último de éstos rephaim bíblicos fue  el rey Og de Basán, que residía en las ciudades de Astarot y Edrey  – Tall Ashtara, unos 20 km al noroeste de Deraca. Edrey , actual Deraca, en la frontera siro-jordana –, habría muerto derrotado por Moisés, quien supuestamente conquistó setenta ciudades amuralladas de dicho país,  otorgando dicha tierra a las tribus de Rubén, Gad y Manasés.  En un momento dado, Weinfeld trató de matizar la magnitud geográfica de la conquista atribuida a Moisés. En su opinión, los territorios del reino de Basán fueron conquistados en una época más tardía, mas exactamente en tiempos de la monarquía unida, posteriormente, la tradición deuteronómica se encargó de trasladar ese horizonte geográfico a la época de la conquista de Transjordania. Dicho esto, los recientes estudios en torno a los logros territoriales de la monarquía hebrea unida ponen en entredicho incluso que  Israel hubiera conquistado en alguna ocasión esos territorios.

Texto cuneiforme neo-babilónico de las crónicas del rey  Nabû-na-id (Nabonido). Siglo I-IV a.c  Forman parte de lo que se viene a conocer como  las “Tablillas de Spartoli”. British Museum.

En Deuteronio 2.20-21 se afirma que la región de Amón, primitivamente, había estado poblada por unos rephaim a los que los amorreos conocían con el nombre de “zuzim” o “zamzummim” , los cuales habían sido expulsados por Yahweh, concediendo dicho territorio a los amonitas. Es obvio el paralelismo entre esta noticia y la concesión por parte de Yahweh del territorio de los canaaneos a los israelitas. El significado del paralelismo es claro. La ocupación de la tierra de los gigantes por parte de los amonitas legitimaba desde un punto de vista moral la conquista israelita de Canaán. Por su parte Deuteronomio 2.10-11  sitúa en la tierra de Moab a los “emim“, otro pueblo de gigantes a los que también se asocia con los rephaim.  Génesis 14.5-6  evoca un legendario enfrentamiento en el que Codorlahomer, rey de Elam, al mando de una coalición formada por Amrafel, rey de Senaar, Arioc, rey de Elasar y Tideal, rey de Goiim, derrotó a los “horim” y a los tres pueblos de gigantes a los que hemos aludido hasta ahora: los refaim en Astarot Carnain, los zuzim en Ham y los emim en Savé de Quiriatain.  Epopeya que actualmente sabemos tiene un origen babilónico y que ha sido identificado gracias a las llamadas “Tablillas de Spartoli” datadas en siglo VII-VI a.c, una copia del original babilónico.  Tales textos relatan la historia de la destrucción y saqueo de Babilonia, así como de su santuario más importante, el Esagila, a manos de una coalición de cuatro reyes, nombre de tres de los cuales evoca claramente a los mentados en Génesis 14: Mku-dúr-lah-(ga-)mal o  Codorlaomer;  Mèri-dÉ-a-ku o Arioc;  Mtu-ud-hul-a o Tideal . A partir de aquí resulta plausible suponer, según Astour , que el relato del rey Codorlaomer fue compuesto en época del Exilio babilónico  por un autor hebreo que adaptó el relato a un contexto judío.

Finalmente, pero ahora ya en Palestina, en la región de Hebrón, el relato bíblico sitúa a otro pueblo de gigantes vinculado con los rephaim, los “anakim”. La tradición hebrea afirma que su ancestro epónimo era Anak, hijo de Arba, el fundador de Qiriat Arba, Hebrón, . Además de a los rephaim, Números 13.33,  asocia a los anakim con los nephilim, comentados ya con anterioridad en otra entrada.

El carácter etiológico de esas historias relativas a los legendarios habitantes de Transjordania parece claro. Durante los últimos siglos del Bronce Antiguo tuvo lugar un colapso del proceso de urbanización en el Levante mediterráneo. Dicho colapso tradicionalmente se había interpretado como el resultado de la llegada de grupos nómadas semitas procedentes de la vertiente occidental del curso medio del Eufrates, los amorreos. Actualmente, sin embargo, se han abandonado las explicaciones de cariz político en favor de aquellas que ponen especial énfasis en los factores socio-económicos. Así, la transición entre el Bronce Antiguo III y el Bronce Antiguo IV se explica ahora como el resultado de un proceso de “ruralización” en el paisaje cultural del Levante. A ello cabe añadir el hecho de que Transjordania es una región con abundantes monumentos megalíticos erigidos durante el final del Calcolítico/Bronce Antiguo I, aunque reutilizados en épocas posteriores, dándose la circunstancia que la mayor concentración de tales monumentos se halla en las laderas orientales del valle del Jordán.  Según Jordi Vidal,  fue probablemente la visión  sobre las dimensiones de esos monumentos megalíticos y sobre las ciudades con murallas ciclópeas abandonadas -tal como pudiera ser la antigua ciudad de Tall Handaquq – , fue la que la  provocó, en las repoblados asentamientos canaaneos del Bronce Reciente,  la creencia en una antigua civilización de gigantes, ya desaparecida , responsables de aquellas construcciones.

Argumentaciones, éstas últimas, que pudieran ser ciertas. aunque obvia hechos evidentes tales como que la Biblia no fue redactada por ganaderos y agricultores, evidentemente analfabetos, sino por escribas templarios, como así pone en evidencia los diferentes pasajes adscritos  a  textos mesopotámicos y que seguramente fueron recreados durante el exilio babilónico. Tampoco debemos olvidar que los cultos y rituales a antepasados, y su “santidad”,  no es un acontecimiento extraño al pueblo hebreo, como así nos indican diferentes textos bíblicos, caso de Samuel, 28. 8-15. Por el contrario, y como apunta Hendel,  el destino de los rephaim en la Biblia parece constante:  “Su existencia apunta a su necesaria aniquilación”- El término “nephilim” en hebreo viene a significar “los caídos” (en la batalla..) -. Aniquilación o asimilación, como nos dicta el pasaje Génesis 6. 1-4, fruto de una necesidad de expansión o de supervivencia ante las dinastías semíticas vecinas que estaban representadas  por diferentes clanes de rpum. Fruto de esta “necesidad nacional” es la reforma religiosa emprendida por el rey Josías en el siglo VII a.c. y que impone el alejarse de unos antiguos cultos baálicos todavía presentes en las creencias de Israel. – Notar que en 2 Reyes 22. 8-11, el escriba del templo que lee la“Seper Hattorah” redescubierta, y llevada ante Josías,  se llamaba “Safan”. Nombre que proviene de “Saphon”, la “Montaña Santa” de Baal –  Posiblemente la versión mas certera de porqué los términos rpum/rephaim fueron asimilados a gigantes nos la de “Septuaginta” o “Biblia griega”. En los escritos también conocidos como LXX, los rephaim son tratados como “dioses primigenios” al asimilarlos al termino mitológico griego  “Titán”.  Ésta versión concordaría plenamente con el papel de derrotados que la Biblia pretende  para los  rephaim – Los Titanes eran una pretérita raza de dioses grandiosos y poderosos, “gigantes” en definitiva,  que fueron derrotados en la “Titanomaquía” por el dios olímpico Zeus – 

Sirva por último añadir que en los archivos, datados en el Bronce Reciente,   hallados en Ugarit es donde aparecen las menciones más antiguas atestiguadas de los rephaim. En este sentido cabe destacar el texto KTU 1.108, en donde en sus primeras líneas,  se afirma que uno de esos rephaim, calificado como “rey eterno” y “dios”, residía en Astarot y gobernaba en Edrey, pudiendo bien tratarse del Rey Og bíblico – El término “Og” en hebreo viene a significar “Grandioso” –  . En realidad, en Ugarit, durante el citado periodo, también situaban a los rephaim con ese mismo nombre  en el país de Basán. Por otra parte, la figura de Og parece haber pervivido en la tradición fenicia del primer milenio a.c. Así Og, “Cg”,  aparecería en una inscripción funeraria de época persa, siglo V a.c.,  conservada en un sarcófago reutilizado en una fortaleza cruzada de Biblos. En dicha inscripción, Og,  parece representar el papel de una “divinidad protectora de la muerte” y que concordaría con las atribuciones de los rpum como “los rephaim de la tierra/Infierno”.

« (Proverbio en referencia al Rey de Babilonia…) El Seol abajo se espantó de tí; despertó muertos que en tu venida saliesen a recibirte; hizo levantar de la silla a todos los príncipes de la tierra, a todos los reyes de las naciones » Isaías 14: 9.  Biblia Reina Valera 1960.


 Referencias:

” Mitos, leyendas y rituales de los semitas occidentales” Gregorio del Olmo Lete (1998)

“Tierra de gigantes. La “Protohistoria” de Transjordania según la tradición cananea” Jordi Vidal (2007)

“Religious texts from Ugarit” Nicholas Wyatt (2002)

“Glosas ugaríticas III. Reyes, difuntos y armas” Gregorio del Olmo Lete (2003)

“Geografía del infierno ugarítico según el ciclo mitológico de Baal” Jordi Vidal (2004)

Imágnes:

wikipedia.org

Mitología amorrito-babilónica: El “Enuma Elish”. Tablilla I y II

« (1) Cuando en lo alto, el Cielo no estaba nombrado, (2) y la Tierra, abajo, aún no tenía razón: (3) El primigenio Absû, que los engendró  (4) y el Caos, Tiamat, la madre de ambos, (5) sus aguas mezclaron.  (6) (Cuando) los campos no habían sido creados, y los pantanos no eran posibles de vislumbrar. (7) Cuando ninguno de los dioses había sido llamado a existir , (8)  al no poseer (todavía) nombre, y los destinos (aún) no estaban escritos . (9) En ese instante, fueron creados   los dioses  en el seno de los Cielos.

(10) Lahmu y Lahamu fueron nombrados en su seno,  (11)  siendo [llamados] . Largos fueron los tiempos que siguieron [(y) crecieron en tamaño y  edad] (12) En ese instante Anšar y Kišar fueron nombrados, y sobre[pasaron a] ellos (13) Largos fueron los días (que pasaron)  y entonces surgieron cuatro (…) [Alternativa: y años fueron añadidos]  (14) Anu, su hijo, [fue parejo a sus padres]  (15)  De Anšar, Anu [su primogénito, fue su igual] (16)  Y el dios Anu [ a su imagen engendró a Numimud]  (17) Numimud, quien de sus padres, sus progenitores [ fue Señor] (18) Vasto en toda sabiduría, [erudito],  (19) y grandemente poderoso [en fuerza] (20) El no tenía rival. (21) Así fue como los dioses fueron establecidos y fueron [nombrados] los grandes dioses. (21) [Alternativa: Andaban en averío los divinos hermanos]

(22) Mas Tiamat y Absû  se sintieron perturbados [con sus escarceos] (23) Tornándose  en  problema [para las entrañas de Tiamat] (24) [Con su estruendoso ruido en la mansión de los Cielos]  (25) Absû no era poseedor de menor fuerza (…) [ (25) [ Alternativa: Absû no podía disminuir el clamor de ellos]  (26) y Tiamat se enrabietó [con su comportamiento] (27) [Apsu]  estaba afrentado [con sus] actos  (28)  Su  camino era infame, [abrumaban] (29)  Entonces, Absû,  el progenitor de los dioses, (30) se lamentó a Mummu, su ministro, diciéndole:  (31) ¡ Oh, Mummu, ministro que reconfortas mi espíritu/hígado,  (32) apoyemos a Tiamat ! (33)  Ellos  fueron ante Tiamat y se le unieron. (34)  Terciaron un plan   en contra de (34) [Alternativa: Comisionaron a acerca de]  los dioses, sus hijos.] (35) Absû abrió su boca y habló, (36)  a Tiamat, la resplandeciente, el dispuso del mundo (…) (37)  Su destino [me es verdaderamente aborrecible]  (38)  ¡No habrá día de sosiego, ni noche que pueda reposar en paz, (39) hasta que no destruya su futuro..!  ¡ Yo [malograré sus modos]¡ (40) ¡Sea para ellos el infortunio a la par que para nosotros sea el reposo! (40) [Alternativa: ¡Que el sosiego sea restaurado y nosotros durmamos!] (41) Cuando Tiamat escuchó tales palabras, (42)  lanzó un quejido y lloró largamente,  (43) [Encolerizándose espetó a su esposo], (44) dirigió sus palabras a Absû y habló: (45) ¿Que podemos hacer, [iremos a destruir lo que nosotros hemos creado?] (46) ¿Sea su destino lleno de infortunio a la par que para nosotros sea el descanso..? (47) Mummu contestó y aconsejó a Absû (48)  e implacable fue el consejo que contra los dioses, Mummu, dió:  (49) ¡Vayamos, [Padre mío, contra su sedicioso comportamiento]! ¡ Sus destinos son vigorosos  pero han de ser destruidos!  (50)  ¡Habrá días entonces para vuestro sosiego y noches para vuestro reposo!  (51)  Absu consintió con él y su semblante brilló. (52) , por los males que tramó contra los dioses, sus hijos. (53)  él (Mummu) estaba temeroso (…) (53) [Alternativa: Mummu lo abrazó por el cuello]  (54) Sus rodillas empezaron a temblar;  debido a que los dioses primigenios le daban un destino infame, [(54) [Alternativa: cuando se sentó en sus rodillas para besarlo] (55) Por las maldades que los “primeros nacidos” habían urdido. (56) fue repetido a los dioses, sus primogénitos alterados (57) [Cuando los dioses lo escucharon,] ellos [se sintieron agitados] (58) Lamentándose  que ellos se dispusieran para tal sufrimiento.

(59) [Vasto en toda sabiduría, erudito, fértil en recursos]. (60) Ea (Numimud). la personificación de la Sabiduría,  reparó en su destino. (61) [(y) un omnímodo plan trazó y erigió en su contra] (62) [lleno de talento, contra el hizo su encantamiento, excelso y sagrado.] (63) [ Lo recitó y lo perpetuó en las aguas (del Absû)] (64) [Vertiendo sueño sobre él,  (donde) profundamente dormido ya yace] (65) [Cuando a Absû hubo abatido, colmado de sueño] (66) [Mummu, el ministro, fue incapaz de inquietar] (67) [Desabrochó su ceñidor y arrancó su tiara] (68) [, retiró su halo, se revistió con él] (69) [ (y) habiendo sometido a Absû, lo ejecutó] (70) [A Mummu lo cargo de cadenas, dejándolo bajo cerradura] (71) [Dominado Absû y reafirmado su yugo] (72) [, sometió a Mummu asiéndolo del aro de la nariz] (73) [Después de que hubo vencido y humillado a sus adversarios] (74) Ea, consolidado el triunfo sobre sus enemigos] (75) [descansó con profunda paz en su cámara sagrada] (76) [, a la que denominó “Absû” y que designó como su sagrado lugar] (77) [En el mismo lugar construyó una íntima morada] (78) [(donde) Ea y Damkina, su esposa,  establecieron señorío]

(79) [En la cámara de los hados, en la mansión de los destinos] (80) [,  un dios fue nombrado, el más apto y sabio entre los dioses] (81) [En las entrañas del Absú, Marduk fue llamado] (82) [En las entrañas del sagrado Absû, Marduk fue nombrado] (83) [Ea, su padre, fue quien lo engendró] (84) [, fue Damkina, su madre, quien la trajo a la luz] (85) [ De pechos de diosas mamó] (86) [la nodriza que lo amamantó,  le formó  sobrecogedor (en cualidades físicas)] (87) [Seductora era su figura, centelleante el brillo de sus ojos] (88) [Señorial era su porte, singularmente altivo] (89) [Cuando Ea lo vió, el padre que lo había engendrado]

A partir de la línea 90 se produce una clara diferenciación entre el texto de L.W. King y las traducciones-recopilaciones posteriores que se prolongan hasta la línea 109(1902)/128(1989). En un primer término, (A),  aparecerá el texto original de 1902 y posteriormente,  (B), optaremos por el texto recopilatorio de Luis Astey de 1989.

 (A) (90) Para siempre (…) (91) (…) el demonio  (92) (…) El habló (…). (93) (…) Tú (…) El se ha sometido y (94) (…)  llora, sintiéndose pesaroso. (95) (…) de pánico. (96) (…) Nosotros no descansaremos en paz. (97) (…) Absû intuyó el desastre. (98) (…) y Mummu, que fue tomado como cautivo, en (…). (99) (…) tú (..) (100)(…) ¡Sea para nosotros el descanso!. (101) (…) ¡Ellos sentirán padecimientos!.(102) (…) ¡Sea para nosotros el descanso!.(103) (…) ¡Nosotros tomaremos represalias  sobre ellos!. (104) (…) ¡Vosotros padeceréis la tempestad! .(105) Y Tiamat consintió con esa palabra dada por el dios que brilla, y dijo: (106) (…) ¡Confiaré en tí!  ¡Vamos a la guerra! (107) (…) los dioses en el seno (…) (108) (…) para los dioses que ella creó.

(B) (90) Exultante y resplandeciente, el corazón se le llenó de júbilo. (91) Lo educó y dotóle  de un doble valor divino (92) Ampliamente fue él por encima de ellos (los dioses), sobresaliente en todo. (93) Perfectos eran sus miembros, mas allá del discernimiento, (94)  imposibles de ser asimilados, difíciles de ser apreciados. (95) Cuatro eran sus ojos y cuatro sus orejas. (96) Cuando entreabría los labios, fuego llameaba (97) Cuatro orejas le han crecido, (98) sus ojos, iguales en número, escudriñan el mundo (99) Es el mas alto de los dioses, de una estatura sin parangón (100) Enormes son sus miembros, sobresaliente es por su naturaleza. (101) ¡Mi infante, mi infante. (102) Mi hijo, el Sol, dios de la iluminaria de los dioses! (103) Vestido con el halo de diez dioses, poderoso era en extremo,  (104) por cuanto sus vigorosos destellos, se acumulaban sobre él.

(105) Engendrados por Anu , llamó a existir los cuatro vientos, (106a) para rechazar con su poder al mas vigoroso de la hueste (106b) Formó al polvo e hizo que el torbellino lo llevase (107) Provocaba corrientes y agitaba a Tiamat (108) Perturbada estaba Tiamat, sin descanso día y noche. (109) Los dioses sin reposo, padecían en la tormenta. (110) Urdiendo en su interior lo diabólico, (111) dijeron a Tiamat, su madre: (112) “Cuando ellos mataron a Abšu, tu esposo, (113)  tú no le ayudaste y permaneciste al margen (114) Ahora que el ha convocado a los terribles cuatro vientos, (115) tus entrañas están agitadas y nosotros no podemos dormir. (116) ¡Que Abšu, tu esposo, éste en tu corazón, (117) así como Mummu que ha sido vencido! ¡Te has quedado sola! (118) (…) de un lado al otro, desconcertada, das pasos (119) (…) sin cesar, tú no nos quieres (120) Mira, de insomnio (…) apesadumbrados están nuestros ojos (121) (…) sin reposo, que durmamos (122) (…) A la batalla, ¡Véngalos, (123) (…) y vuélvelos como el viento!” (124)  Cuando Tiamat escuchó éstas palabras, se complació: (125) “(…) habéis dado, creemos monstruos (126 (…) los dioses en medio (…) (127)¡ (…daremos) batalla, contra los dioses (…)!”

(109/128) Ellos se congregaron y al lado de Tiamat, avanzaron; (110/129) Estaban furiosos; Urdiendo sufrimientos sin descanso,  día y noche, (111/130) se prepararon para la batalla, enardecidos y llenos de rabia. (112/131)  Reunieron sus ejércitos y presentaron frente de batalla.  (113/132) Ummu-Hubur (Tiamat) fue quien lo preparó todo, (114/133)  proveyéndolos de armas invencibles  Ella engendró serpientes monstruosas (115/135) de dientes agudos y de implacables colmillos; (116/136) dotó a su cuerpo de veneno en lugar de sangre. (117/138) Fieros monstruos viperinos que ella revistió de terror (sentimiento). (118/139) De majestuosidad ella las cubrió y de magnifica estatura las dotó.  (119/140) Quien las vio, se llenó de angustia. (120/141) Sus cuerpos se alzaron y parecía que nadie podría contener su ataque.  (121/142) Ella (Tiamat)  hizo surgir serpientes y dragones,  al monstruo Lamahu, (122/143) así como huracanes, perros de guerra, hombres-escorpión, (123/143)  grandes tempestades, y hombres-pez, y criaturas cornudas que, sin miedo a la lucha,   portaban abominables armas. (125/144) Sus comandantes eran (seres) poderosos que nada parecía poder resistirseles. (126/145) De tal porte y de tal tremenda estatura, ella creó siete/once monstruos. (127/146) De entre los dioses, quienes fueran sus hijos, y habían permanecido fieles, (128/147) ella propuso a Kingu y  en el concilio (de los dioses), le propuso para el poder. (129/148) Para marchar tras las tropas y dirigirlas en la contienda, (130/149) para dar la señal de lucha y advertir del ataque, (131/150) para capitanear la batalla y  [151]  conducir la refriega. 

(132) Junto a él, envuelta en soberbios ropajes, le hizo sentarse, diciendo (Tiamat): [ Alternativa (151): Dejo tal en tus manos, mientras lo sentaba en el consejo]  (133/152) “Yo he pronunciado mi alegato/encantamiento, ante la asamblea de los dioses y te he propuesto para el poder. (134) La soberanía sobre todos los dioses me ha sido envestida junto a ti [Alternativa (153)  De la soberanía sobre todos los dioses, he colmado tu mano] : (135/154) Tu has sido ensalzado mi esposo elegido,  (136/155) Magnificaran tu nombre sobre todos ellos.( los Anunnaki) ” (137/156) Ella le entregó “las Tablas del Destino”y sobre su pecho las colocó, diciendo: (138) “Tu mandato no se entiende sin aval y la palabra de mi boca será quien lo establezca” [Alternativa (157) “En cuanto a ti, tu mandamiento será inmutable, ( tu palabra) perdurará]  (139/158) Desde ese momento, Kingu,  ahora ensalzado y habiendo recibido el poder de Anu, (140/159) decretó el destino de los dioses, sus hijos,  diciendo: (141/160) ” Sea la apertura de tu boca quien aplaque al dios del Fuego. (142) El que es ensalzado para la batalla, mostrará su valía” [Alternativa: Humillará al Potente Armamento de tan poderoso poder]»

TABLILLA II

« (1) Tiamat realizó concienzudamente su cometido. (2)  Ella urdió sufrimientos contra los dioses, sus hijos. (3) Para tomarse revancha, (sobre) Absû, Tiamat planeó latrocinios. (4) En el preciso momento que ella hubo reunido sus fuerzas, un dios afín a Ea le avisó. (5) Ea consistió con lo dicho, y  (6) se sintió intensamente afligido, sentándose apesadumbrado.  (7) Pasado los días,  su rabia se aplacó, (8) y  a la residencia de Anšar, su padre, el inició su camino. (9) Cuando llegó, y estuvo delante de su padre Anšar, el progenitor que lo engendró, (10) todo lo que Tiamat había tramado, el se lo repitió, diciendo: (11) “Tiamat, nuestra madre, ha alimentado odio contra nosotros (12)  con todas su  colérica fuerza [Alternativa: Ha convocado una asamblea]  (y)  en el colmo de la ira. (13)  ( y) todos los dioses se han vuelto  hacia ella. (14)  junto con ellos , los (seres) que  ella/tu ha/s creado y que a su lado marchan (15) Ellos han hecho causa común   y al lado de Tiamat, avanzan: (16) están furiosos y urden maldades sin descanso día y noche.  (17) Se preparan para la batalla, enardecidos y llenos de rabia. (18) Reúnen sus ejércitos [Alternativa: han congregado concejo] y presentan frente de batalla. (19) Ummu-Hubur (Tiamat: La madre del Hubur) es quien lo prepara todo, (20) les provee de armas invencibles. Ella ha engendrado serpientes monstruosas  (21) de dientes agudos y de implacables colmillos/fauces;  (22) dotando a su cuerpo de veneno en lugar de sangre. (23) Fieros monstruos viperinos que ella ha revestido de terror (sentimiento de). (24) De majestuosidad ella las ha cubierto y de magnifica estatura las ha dotado. (25) Quien las ha visto, se ha llenado de angustia. (26) Sus cuerpos se alzan y parece que nadie podrá contener su ataque. (27) Ella (Tiamat)  ha hecho surgir serpientes-dragones, y al monstruo Lamahu, (28)  así como huracanes, perros de guerra, hombres-escorpión, (29) grandes tempestades, y hombres-pez, y criaturas cornudas  (30) que, sin miedo a la lucha, portan abominables armas. (31) Sus comandantes son (seres) poderosos que nada parece poder resistirseles. (32) De tal porte y de tal tremenda estatura, ella ha creado a siete/once monstruos. (33) De entre los dioses, quienes fueran sus hijos, y han permanecido fieles, (34) ella ha propuesto a Kingu y  en el concilio (de los dioses), le ha propuesto para el poder . (35) Para marchar tras las tropas y dirigirlas en la contienda, (36) para dar la señal de lucha y advertir del ataque,  (37) para capitanear la batalla y  conducir la refriega.(38) Junto a él, envuelta en soberbios ropajes, le hizo sentarse, y dijo: [ Alternativa; De la soberanía sobre los dioses, ella le ha colmado] (39) ‘Yo he pronunciado mi alegato, ante la asamblea de los dioses y te he propuesto para el poder.  (40) La soberanía sobre todos los dioses me ha sido envestida junto a ti. [Alternativa: De la soberanía de los dioses, he colmado tu mano] (41) Tú has sido ensalzado  mi esposo elegido. (42)  Magnificaran tu nombre sobre todos ellos. (los Anunnaki) ‘. (43) Ella le ha  entregado “las Tablas del Destino”y sobre su pecho las ha colocado, diciendo: (44) ‘Tu mandato no se entiende sin aval y la palabra de mi boca será quien lo establezca’. [Alternativa:”En cuanto a tí, tu mandamiento será inmutable, ( tu palabra) perdurará] (45)  Desde ese momento, Kingu,  ahora ensalzado y habiendo recibido el poder de Anu, (46) ha decretado el destino de los dioses, sus hijos,  diciendo: ‘(47)  Sea la apertura de tu boca quien aplaque al dios del Fuego. (48) El que es ensalzado para la batalla, mostrará su valía’ [Alternativa: Humillará al Potente Armamento de tan poderoso poder].

(49) Cuando Anšar oyó como Tiamat había urdido una revolución [Alternativa: Tiamat estaba rencorosamente perturbada], (50) [Hirió sus flancos] y se mordió los labios, (51) [Melancólico estaba su corazón, perturbadas sus entrañas]. (52) [Cubriendo su boca], pronunció una breve lamentación. (53) [¡Levántate, Ea, hijo mío, sal a la] Batalla!. (54) [El arma que] tu has fabricado ¡Adelante, blándela!] (55) Mummu y Absû,  habéis sido  sometidos [ Alternativa: ¡Has encadenado a Mummu, y a Abšu ya ejecutaste! ], (56)  pero Tiamat ha ensalzado a Kingu, más ¿Donde estás aquellos que se le han opuesto? [Alternativa: (Mata esta vez a Kin)gu, el que camina delante de ella] (57) (…) Deliberación/Sabiduría. (58) (..) 59 (…) (60) [Respondió] el [consejero] de los dioses, Numimud: (61) [“¡(…) corazón insondable que designas los destinos!] (62) [¡(A quien) corresponde moldear y destruir!] (63) [¡(Anšar, corazón) insondable que designas los destinos!] (64) [¡(A quien) corresponde moldear y destruir!] (65) [¡Llevar a cabo tus designios, también lo deseo yo!]

( Hay un paréntesis de aproximadamente 7 líneas  en el texto…)

 (72) (Anšar), junto con su hijo (Anu), tomó la palabra:   (73) “(…) mi poderoso héroe, (74)  el de fuerza prodigiosa, aquel cuyo ataque no puede ser resistido.  (75) Ve y preséntate ante Tiamat.  (76) Haz que su espíritu se apacigüe y que su corazón se vuelva misericordioso. (77)  Si ella no prestara  atención a tus palabras, (78)  nuestra  palabra será oída y ella será apaciguada.” (79) El oyó la palabra de su padre Anšar y dirigió sus pasos en busca de Tiamat. (80) Hacia ella, él tomó el camino.  (81) Anu trajo el anochecer [Alternativa: (Cuando Anu estuvo suficientemente) cerca]  y vio lo tramado por Tiamat. (82)  él  no pudo ofrecer resistencia y regresó.

(83) [Rastreramente volvió ante] Anšar, [su padre] (84) [ (y como si éste fuera Tiamat) ], el  habló a su lado:  (85) “[No es (su)ficientemente fuerte mi mano para someterte]” (86) [Sin palabra, quedó Anšar, fija su vista a la tierra, ] (87) [con el pelo agitado y en dirección a Ea moviendo la cabeza.] (88) [Todos los Anunnaki se reunieron en aquel lugar, ] (89) [Con los labios cerrados (y) prietos, (se sentaron) en silencio,] (90) [(lamentándose:) “Ningún dios puede ir (al combate),] (91) [desafiar a Tiamat y volver (con vida).] (92) [Anšar, el Señor, padre de los dioses, (se levantó con) solemnidad] (93) [y (después de) haber enfrentado sus pensamiento con el corazón, (dijo a los Anunnaki):]

(105/94)“[Aquel cuya (fuerza) es preponderante, será (nuestra)] venganza (…),  (106/95) [Aquel que es sagaz en la batalla, Marduk, el] héroe.”

(107/96)  En el momento de su decisión, [Ea alejó a (Marduk) a su cámara privada] (108/97) [(Dándo)le consejo,  habló a su lado [ de lo que estaba en su corazón:] (109/98) “[Marduk, considera mi advertencia, haz caso a tu]  padre.  (110/99) Tu eres mi hijo, el que tiene  compasivo su corazón. [Alternativa: el que conforta mi corazón] (111) (…) a la batalla traerás el anochecer [ (100) Alternativa: Cuando éstes frente a Anšar, acercate como (si fueras) al combate.] (112/101) [Permanece en pie cuando estés frente a] él, que te contemple, se sosiegará “(113/102)  Y el Señor (Marduk)  reconfortado con la palabra de su padre, (114)  dibujó la noche y se presentó ante Anšar [Alternativa (103): Se aproximó y permaneció en pie ante Anšar.] (115/104) Anšar le contempló y su corazón se llenó de regocijo. (116/105) Le besó en los labios y su recelo se apartó de él (117) “Padre mío, que no sea  contravenida la palabra de tus labios; [Alternativa (106): “Padre mío, no éstes mudo, abre ampliamente tus labios] (118/107)  déjame partir, ya que yo puedo lograr lo que tu corazón ansía”. (119) “Anšar, que no sea contravenida la palabra de tus labios; [Alternativa (108): Anšar, no éstes mudo, abre ampliamente tus labios] (120/109) déjame partir, ya que yo puedo lograr lo que tu corazón ansía”  (121/110)¿Que varón es éste que dió lugar a tal batalla..? (122/111) [(No es si no)] Tiamat, una mujer, la que armada nos ataca. (123/112) [(Padre mío), mi progenitor:] ¡Regocijaos y permanecer contentos! (124/113)  El cuello de Tiamat será prontamente hollado por [tu] pie (125/114) [(Anšar), mi progenitor:] ¡Regocijaos y permanecer contentos! (126/115)  El cuello se Tiamat será prontamente hollado por [tu] pie  (127/116) “¡Hijo mío, conocedor de toda sabiduría! (128/117) Pacifica a Tiamat con un sagrado encantamiento. (129) ¡Rápidamente, ponte  en camino! [Alternativa (118): ¡En el carro de las tormetas, aprémiate!] (130)¡ Por la sangre que no puede ser derramada, regresa de nuevo! (131/120) El Señor (Marduk) se emocionó con las palabras de su padre. (132/121) Con el corazón exultante, dijo a su padre: (133/122)  “Señor de las divinidades, destino de los dioses (134/123) Si, yo tu venganza,  (135/124) somete a Tiamat y te da la vida,  (136/125) convoca un asamblea,  haz patente mi  supremo destino y proclámalo. (137/126) [Cuando] en el trono de Apzukinaku podaís regocijaros juntos. (138/127) Con mi palabra puesta en el lugar de la tuya,  yo fijaré el destino, (139/128) que deberá por siempre permanecer inalterado (140/129) , así como la palabra de mis labios no podrá ser cuestionada o considerada sin aval! »

Aclaración sobre la entrada:

En un primer momento he de reconocer que la idea era plasmar, en exclusiva,  la traducción realizada por L.W. King en 1902 sobre las tablillas descubiertas en Nimrud, biblioteca de Assurbanipal, durante los años 1848 y 1876, más un estimado compañero, que comparte mis aficiones, me hizo ver que tal versión podía dar lugar a interpretaciones equívocas del relato. Aún tomando en consideración tal sugerencia,  he decido mantener la versión de 1902, pero ofreciendo, y en numerosos párrafos completando el texto, una alternativa lectura basada en una de sus traducciones recomendadas: La de Luis Astey V. de 1989.

De esta guisa, entre corchetes [] aparecerán  las traducciones alternativas y los párrafos añadidos, pareciendo con doble numeración de las líneas en el caso de existir una aceptable coincidencia.

Decir que está más moderna traducción incluye cinco fuentes arqueológicas de un primer documento que se estima datado, en su originalidad, entre los siglos XVII-XVIII a.c. y que incluye tablillas del “grupo de Nimrud”, siglo VII a.c. y el “grupo neobabilónico”, siglos VI-II a.c., conformando la base de la traducción de L.W. King, así como el “grupo de Assur”, siglo IX a.c. aprox.; “grupo de Kish” y “grupo de Uruk”, siglos VIII-VII a.c. y siglo VI a.c. respectivamente;  y por último, el “grupo de Sultantepe”, siglo VIII-VII a.c.

Referencias:

“Enuma Elish: The epic of creation” Traducción de  L.W. King (1902)

“El Enuma Elish. El poema de la creación”.  Traducción de Luis Astey V. (1989)

El primer gran tratado de Astronomía: La tabla de Venus del rey Ammi-Zaduqa.

A partir del IV milenio a.c. en Mesopotamia, y ya plenamente inmersos en el revolucionario suceso de la agricultura,  se vive  un nivel de desarrollo cultural que permite una utilización sistemática y diversificada del medio. Este nuevo paso en la tecnificación de los medios productivos trajo consigo un incremento en la diversidad de las atribuciones sociales dentro  los asentamientos,  definitivamente inmersa en un periodo urbano o proto-urbano, y que sofistica las funciones  organizativas y legislativas. Éste nuevo paso en la estructuración de las poblaciones, y que tiene como consecuencia una progresiva diferenciación social,  tendrá su  máximo exponente en la institución templaria. El Templo o lugar de culto del dios protector de éstas ciudades-estado  se alzará como  el aglutinador y gestor único de ese progresivo desarrollo socio-económico.

Nomenclatura cuneiforme numérica babilónica

En el último siglo y medio, los arqueólogos han estado excavando en estos recintos religiosos en forma de torre escalonada o “ziggurat” y  han encontrado importantes muestras plasmadas en  barro cocido de su historia. Éstos escritos relatan  un poder político teocrático que  posee en casi su totalidad  las parcelas agrícolas disponibles,  a la vez que se destaca como exclusivo propietario de sus canales de irrigación. En añadidura a su posición como referente religioso del enclave, el templo es un centro administrativo donde se comercia con mercancías y servicios, disponiendo de sus propios talleres manufactureros, y ejerciendo como único centro posible de aprendizaje de los diferentes oficios y artes. No cabe duda que el progresivo desarrollo de éste emporio haría necesario una metodología que  permitiera cuantificar y valorar los movimientos económicos de tales riquezas. También parece lógico pensar en la existencia de un ordenamiento organizativo para su conservación y explotación, así como de unas premisas administrativas que sirvieran  como eje de la burocracia del prominente estado. De los segundos y terceros conocemos su denominación y funciones, se trata de los rituales templarios, y de los primeros su necesidad de crear un sistema contable. Pero un sistema de información de semejante índole haría necesario la creación de un soporte duradero que asegurara su perdurabilidad  en el tiempo y por tanto, su legitimidad y consulta.  Éste soporte será la escritura realizada sobre tablillas de barro mediante una caña terminada en cuña que serían posteriormente cocidas, lo que conocemos genéricamente como escritura cuneiforme.

Como parte de éste sistema, y que progresivamente se fue imponiendo en la Baja Mesopotamia a partir del III milenio a.c.,  la representación  numérica sumeria en escritura cuneiforme fue un excelso logro que permitió el desarrollo de la primera ciencia conocida. Su valor es tal que ha perdurado hasta nuestro días como de uso estandarizado en geometría, así como en nuestra forma de medir el tiempo.  La estructura representativa sumeria es considerada como la base de nuestro actual sistema decimal matemático,  pero con la leve diferencia que la  numerología sumeria era  decimal  sólo para  los cincuenta y nueve primeros números, para a continuación seguir su anotación en sexagesimal.

Tablilla astronómica de Venus. Reinado de Ammi-Zaduqa. 1646-1626 a.c. I dinastía Babilónica. British Museum

Gracias a éste potente método,  los sumerios, y posteriormente los babilonios, comenzaron a ser unos verdaderos expertos en el arte matemático. Ayudados por su impronta, los mesopotámicos fueron los introductores de una de las más preciadas herramientas del cálculo:  Las “tablas numéricas”. Tablas que eran utilizadas como ayuda en  operaciones matemáticas simples, recíprocos, cálculos angulares y raíces cuadradas. Más adelante,  los babilonios fueron capaces de resolver ecuaciones lineales y cuadráticas, e incluso algunas con superior potencia, siendo los precursores en la utilización de formulación algebraica en el cálculo geométrico, mucho antes de lo que nos ha dictado nuestra tradición greco-latina. Bajo la dinastía amorrea de Babilonia, siglo XVIII a.c.,  el calendario, así como la nomenclatura de unos meses de estricto origen babilónico, conseguirá ser unificado. Meses que estarán compuestos de 29-30 días – esto era como consecuencia que los babilonios empezaban el mes durante la “Luna Negra” o “Novilunio” y su aparición no es constante. Oscila entre  las 18 y 30 horas anteriores a la “Luna Nueva” – , conformando  un total de 12,4 meses para un calendario lunar que se mantendrá prácticamente inamovible hasta el siglo VI a.c.

Para entender el interés mesopotámico por la Astronomía habría que reconsiderar la evolución de los preceptos religiosos. Dichos cambios vendrán definidos por  la adaptación  de los diferentes panteones  sumerios debido al progresivo asentamiento o  su conquista  por parte de diferentes clanes y tribus semitas de las  urbes sumerias. Éste acontecimiento dará como solución la institución por convergencia de  nuevos credos patronales, caso de la ciudad de Ur/Urim –  donde se comenzará a venerar al dios lunar Sin – , Sippar o Larsa,  -cuyo patrono sera el dios solar Shamash –  y donde las antiguas genéricas creencias a la diosa de la Fertilidad, Inanna  se personalizarán en otra divinidad de carácter semita identificada con el planeta Venus: la diosa Ishtar.  Con la integración en el panteón sumerio de éstas creencias semitas de carácter astral  se produce una intensificación del estudio de los astros como posible fuente de conocimiento de los designios divinos. – anteriormente los estudios astronómicos estuvieron principalmente encaminados  a la obtención de un calendario con una finalidad agrícola – Así en el reinado de Ammi-Zaduqa, 1646-1626 a.c.,  nos ha llegado la recopilación de un estudio de la posición y apariencia de Venus  y que se tiene por el tratado antiguo más importante sobre Astronomía, si bien, y como hemos comentado, también añade una interpretación astrológica de tales acontecimientos y su vinculación sobre hechos mundanos. El extenso panteón astral, que se creará como consecuencia de la unificación, será progresivamente asociado, en su principalidad,  a los distintos fenómenos cósmicos observados – según nos relata el  texto astronómico del ” Enûma Anu Enlil” y del que formará parte el texto de las tablillas de Venus – y cuya vigencia se extenderá desde el siglo XVI hasta XII a.c. con la caída de la dinastía kassita babilónica, aunque buena parte  de sus asimilaciones deben ser datadas durante el imperio semita acadio en el siglo XXIV a.c.

Las tablas de Venus del rey Ammi-Zaduqa nos proporcionan  la posición relativa en el cielo,  desde la perspectiva  de un observador en la Tierra en la Babilonia del siglo XVII a.c y  facilitada en años/meses/días, del planeta Venus en  un  ciclo de veintiún años. – Decir que  el  ciclo completo de Venus es de ocho años , es decir 99 meses y cuatro días del calendario babilónico   – donde describe cinco ciclos completos de cuatro fenómenos cósmicos observados:

Mediante el esquema de la izquierda se ha representado el periodo sinódico de Venus  – tiempo que toma su órbita alrededor del Sol en referencia a un observador en la Tierra según un calendario lunar – . y que corresponde a 583,92 días del calendario babilónico que multiplicado por cinco ciclos corresponden a 2.919,60 días o lo que es lo mismo: Ocho años de 365,25 días para un total de 2.922 días del calendario solar actual y donde se puede apreciar la exactitud de la observación. 

Para entender las cuatro efemérides de Venus reflejadas en las tablillas, habría que imaginarnos que encontramos en un punto del Hemisferio Norte y que desconocemos el heliocentrismo de las órbitas de los  planetas. Así, la sensación que tendremos del planeta será la de  una estrella  que se alza y desaparece diariamente, pero a la que se le percibe un progresivo desplazamiento hacia la izquierda del firmamento en el transcurso de un determinado periodo de tiempo. Esta percepción dará como resultado  que  parezca que cada día, Venus,  “amanece” más tarde – Esto verificaría que la Tierra gira alrededor del Sol en el sentido contrario a las agujas del reloj – . Por otro lado,  para un observador terrestre,   El sol giraría en sentido contrario a las agujas del reloj con respecto a la Tierra y definiría porque la posición de determinados fenómenos cósmicos en la astronomía mesopotámica se hicieran en función de la Eclíptica o Ecuador.

Si bien los planetas se mueve generalmente mediante la percepción anterior, llamada “directa”, hay veces que los planetas pueden  moverse de forma contraria.  la denominada “retrógrada” . Como Venus está mas cercano al Sol que la Tierra,  cabe la posibilidad que pueda situarse o bien  entre nosotros y el Sol o más allá de él,  según la visión  del observador .  Cuando Venus se sitúa lejos del Sol, moviéndose de forma directa, compartirá su trayectoria y  sumará  su resplandor al suyo.  Pero si su posición es  más cercana al Sol ,  es posible que  tenga un movimiento retrógrado apareciendo  a ojos de nuestro observador que se mueve de forma más rápida que el  propio Sol por  ir éste de derecha a izquierda. También existen ciertos puntos, visto desde la Tierra, donde puede parecer que no se aprecia ningún movimiento – marcado en el diagrama como EM y EA –: El primer episodio corresponde,  tomando de ahí el nombre  de “Estrella de la Mañana”, cuando en el Amanecer el planeta es visto frontalmente al Sol Naciente, pero donde al Atardecer, Venus, se mueve por debajo del horizonte antes del Sol y por ello será “invisible” durante ese momento.  Cuando se sitúa, desde la perspectiva del observador, en el punto que hemos denominado EA, Venus, sólo puede ser visto por la tarde, tomando entonces el nombre de “Estrella del Atardecer”, mientras  que por la mañana y como consecuencia de la incidencia de los rayos del Sol, no puede ser visto. Cuando el planeta se sitúa en la zona superior de la conjunción, “Horizonte de visión oculto”,  o en la zona de inferior  de la conjunción, más cercano a la Tierra, Venus no puede ser visto por el observador por ser también oculto por el brillo del Sol.  Siendo  los vértices de la zona inferior de conjunción del planeta donde se define el comienzo o la finalización de sus efemérides como “Estrella de la Mañana” y “Estrella del Atardecer”, así como de sus respectivos periodos.

Según estos fenómenos astrales observados, los babilonios definían el “estado divino”  de la diosa Ishtar, en su ambivalencia como diosa de la Fecundidad y de la Guerra. En el “Enûma Anu Enlil” en su tablillas 59-63, correspondientes a las “Tablas de Venus”, el nombre habitual para la diosa era “[d/mul] dil-bat” , “La Estrella Brillante”  formando parte de la triada celestial junto a Shamash y Sin.  Así en los textos exorcistas “Utukku Lemnûtu” (CT 16, 19-54). parece un texto donde Enlil,  después de conferenciar con Enki, ubica a Sin, Shamash e Ishtar para mantener el orden en “Šupuk šame”,  los Cielos, junto a Anu. 

Con la ascensión a los Cielos de Ishtar, se produce un ruptura en la tradición del panteón mesopotámico. El planeta Venus siempre tuvo un carácter “bisexual” , cambiando su sexo en función de las dos mas importantes efemérides conocidas según su posición con respecto al Sol. Ishtar adopta una personalidad  de hombre y de “maleficiencia” cuando entra en el ciclo de “Estrella del Atardecer”, y benéfica y femenina cuando lo hace como “Estrella de la Mañana” (BPO  II, pag 46. Texto IV, 6-7a)

 «Te invoco, Señora de las señoras, Diosa de las diosas. Ishtar, Reina de los territorios habitados, que otorgas el orden a los pueblos, antorcha brillante de los Cielos y la Tierra, esplendorosa luz de los territorios habitados. Donde tu miras allí resucita el muerto, sana el enfermo, el desdichado se vuelve próspero al ver tu rostro. He sido yo quien te ha llamado, tu servidor fatigado, derrumbado, herido. Mírame, Señora, y acoge mi súplica, pon tu mirada confiada sobre mí, escucha mi ruego. Concédeme la gracia para mi cuerpo tembloroso, turbado y desconcertado; gracia para mi dolorido corazón anegado de lágrimas y sufrimiento; gracia para mi alma que suspira y llora. Pon tu benévolos ojos sobre mí, desde tu esplendoroso rostro mírame. Es en tí en quien confío, Señora, pues he sido atento; es a tí a quien suplico, cancela mi deuda, absuelve mi falta, acoge mi plegaria, libera mis ataduras, devuélveme la libertad, guía mi paso, que, radiante como un señor, recorra de nuevo el camino de los hombres» “Himno a Ishtar”.  Primera dinastía de Babilonia. RA, XII, 170-171. Año 1600 a.c. aprox.


Referencias:

“Cosmos, an illustrated History of Astronomy and Cosmology” John North (2008)

“Mesopotamian Astrology” Ucha Koch-Westenholz (1995)

“Ancient Near East, An Anthology of texts and pictures” James Bennett y otros (2011)

Imágenes:

bloganavazquez.com

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