Series Shurpu. Serie babilónico-kassita.Tablilla II (de los pecados y los dioses).

Enlazada con el cuerpo central de las invocaciones, tablilla I,  para la conjuración de posesiones demoníacas en la religión mesopotámica, la tablilla II  de las series Šurpu, puede ser dividida en tres partes: Una primera donde se identifica al poseso y se hace dictado, como pecador confeso, de una relación de faltas que el individuo haya podido realizar – recordar que éstas series están vinculadas, a diferencia de las “Udug-hul” y las “Maqlu”, a supuestos sacrilegios contra los dioses – y que reconoce  que pueda haber cometido contra lo humano para luego afirmar su desconocimiento de hechos sacrílegos ó vinculados con los dioses – recordar que las violaciones ante los dioses pueden tener  también características hacia lo humano protegido por el “dios hechizador” – , jurando tanto por sus dioses personales, como por los de sus allegados,  así como por los de los señores y dioses patronales de su ciudad. En un segundo término el oficiante inscribe la posibilidad que haya sido presa de artes por parte de los “kassatu” ó “kassaptu”, brujos y hechiceras, ó bien que haya sido por propia voluntad – voluntad de la cual se arrepiente –,  haciendo una relación de los sortilegios que sobre acontecimientos, posesiones, y útiles de habitual manejo pueden ser vía de acceso para posteriores posesiones demoníacas.  Por último hace una relación de los principales dioses que tanto pueden ayudar a la exorcización, como por ser ruego a la deidad causante de enviar al demonio,  a la cual se pide indulgencia.

ó (1) [Conjuro,  para deshacerlo], grandes dioses, (2) [dios y] diosa,  señores del perdón. (3) [NN,  el hijo de] NN, cuyo dios es NN, cuya diosa es NN (4) [Quién está…] enfermo, en peligro (de muerte), afligido, atribulado. (5) El que ha comido lo que es im[puro] para su dios, que ha comido lo que es impuro para su diosa. (6) El que dijo “no” por “si”, quien dijo “si” por “no”, (7) que puso el dedo (acusatorio) [en las espaldas de]  su [acólito], (8) [que calumniador],   comentó lo que no está permitido decir, (9) [que….(…)] infama, (10) [que….(…)]…deshonestamente, (11) [que repudió  a su dios], que despreció su diosa. (12) [El que…(…)], habló de prácticas demoníacas,(13) [que….], habló (sobre) temas prohibidos, (14) [que como cizañero], causó desgraciados sucesos  como para ser contados, (15) que juró en vano, (16) que está siempre presente [….(…)….], (17) [que dice […], [que] siempre habla exageraciones, (18) [quien…], se ha aprovechado de la debilidad femenina, (19) que [a….una mujer] ha hecho abandonar su ciudad, (20) que enfrentó a hijo [contra padre], (21) el que enfrentó a padre contra hijo,  (22) el que enfrentó a hija con madre, (23) el que enfrentó a madre con hija, (24) que enfrentó a nuera con  suegra, (25) el que enfrentó a suegra con nuera, (26) que enfrentó a hermano contra hermano, (27) que enfrentó a amigo/a contra amiga/o, (28) que enfrentó a compañero/a contra compañera/o, (29) quien no liberó a un cautivo, quien no redimió a un hombre de su contrato (de esclavo), (30)  el que no permitió a un prisionero ver la luz (del día), (31) el que dijo a un cautivo: “Permanece en cautiverio”,(y) al hombre con contrato (de esclavo):  “Mantengo  (sus  condiciones) férreas”. (32) El desconoce el crimen contra  dios,  desconoce el pecado contra la diosa. (33) por el que repudió al dios, por el  que despreció a la diosa, (34) sus pecados son contra su dios, sus crímenes son contra su diosa. (35) El está lleno de desprecio hacia su padre, lleno de odio hacia su hermano mayor. (36) Despreció a sus parientes, ofendió a su hermana mayor, (37) Entregó en medida pequeña y recibió en medida grande, (38) El afirmó: “Hay”, cuando no había,  (39) el afirmó: “No hay”, cuando había. (40) H[abló] de temas indebidos, habló de cuestiones indecentes. (41) El habló con palabras insolentes, [ha]bló [….] (42) El us[ó] una contabilidad amañada, (y) [no us]ó  [la contabilidad legal], (43) asentó ingresos que no iban dirigidos a él (y) no asentó ingresos que iban dirigidos a él. (44) El que despojó  al hijo legítimo,  [no dando cur]so a los derechos del hijo legítimo. (45) El  que colocó un falso “kudurru” (y) no levantó el [verdade]ro “kudurru”, (46)  el que removió marcas, fronteras y “kudurreti”. (47) El que entró en casa de su vecino,  tuvo relaciones con la mujer de su vecino, derramó la sangre de su vecino,  (50) vistiéndose con los ropajes  de  su vecino. (51) Que no vistió a un hombre joven cuando iba desnudo. (52) El que apartó a un prometedor joven de su familia, (53) empujado a torvo clan, (54) usado  en  espera para el (….) (55) Su boca es honesta, su corazón es falso, (56) su boca dice “si”, su corazón dice “no”,(57) en cualquier situación el pronuncia falsas palabras.(58) El que (….), se estremece y tiembla (de rabia), (59)  el que destroza, rechaza y lanza al viento (¿?) (60) acusado y convicto,  de provocar rumores, (61) equívocos, robos e incitaciones al robo, (62) manipulando para endemoniar, (63) su boca es (….) mentira, sus labios desorden y violencia. (64) El que tiene conocimiento de temas deshonestos, que ha aprendido saberes prohibidos. (65) El que ha conseguido su posición de los débiles, (66) traspasó los límites de lo justo,(67)  cometió actos indecentes, (68)  utilizó sus manos para hechizar y practicar la brujería. (69) Porque de los alimentos prohibidos ha comido, (70) porque muchos pecados cometió, (71) porque al consejo dividió, (72) porque  la voluntad unitaria del colectivo socavó, (73) porque en general renegó  del dios y  la diosa, (74) porque prometió de palabra y obra, pero no lo hizo, (75) omitió el nombre de su dios en su ofrenda de incienso, (76) en la purificación,  (por ello) desvirtuada e invalidada, (77) (….) apartó cosas (para el dios, pero) se las comió, (78)  para después,  de forma irrespetuosa,  comenzar a rezar. (79) arruinó la ofrenda que había sido preparada (80) haciendo pasar hambre a su dios y a su diosa con ello, (81) permaneció en pie en las asambleas para decir cosas impropias.

Cara frontal de un amuleto neo-asirio contra demonios Lamaštu.Siglo X a.c. Istanbul Archeology Museum. Photo by wodolot.wordpress

(82) Deshaced (el conjuro), porque ha jurado que de tales hechos el era inconsciente, (83) ha jurado que el tomó (alguna cosa) después, (84)  el ha jurado que ocultó alguna cosa después, (85)  ha jurado sobre la severa falta que cometió, (86) ha jurado en el caso de asesinato, (87)  ha dirigido sus dedos (su plegaria) hacia una deidad protectora (en el texto babilónico hace referencia a un “lama.šu.si” ó “espíritu lamašu“, (88) ha jurado por la deidad protectora de (su) padre y de (su) madre, (89)  ha jurado por la deidad protectora de (su) hermano y hermana mayor, (90) ha jurado por la deidad protectora de (su) amigo/a y compañera/o, (91) ha jurado por la deidad protectora de (su) dios y rey, (92)  ha jurado por la deidad protectora de (su) Señor y Señora; (93) pisoteó sobre la sangre (ofrenda) (94) usó la misma cuando ya estaba ofrecida, (95)  comió lo que era impuro en su ciudad, (96)  reveló (al extranjero) los asuntos de su ciudad, (97) dió mala reputación a su ciudad.

(98) El fue puesto en contacto con un hechicero, (99) un hechicero fue puesto en contacto con él, (100) durmió en la cama de un hechicero, (101)  se sentó en la silla de un hechicero, (102) comió en la mesa de un hechicero, (103) bebió de la copa de un hechicero. (104) Ha preguntado, ha preguntado; (105)  ha preguntado por rituales de cama, (106)  ha preguntado por rituales de silla, (107) ha preguntado por rituales para la mesa, (108)  ha preguntado por ritos para bebedizos, (109) ha preguntado por rituales para la luz del candil, (110) ha preguntado por rituales para antorchas,( 111) ha preguntado por rituales para fuelles, (112) ha preguntado por ritos para tablillas y cinceles, (113) ha preguntado para rituales “sûtu” y para  rituales”qa”,(114) ha preguntado por ritos para establos, (115) ha preguntado por ritos para animales (domésticos), (116) ha preguntado por ritos para acequias, (117) ha preguntado por ritos para lo bueno, (118) ha preguntado por ritos para el río, (119) ha preguntado por ritos para la barca, el barco, la balsa, (120) ha preguntado por ritos para el “sol naciente” y para la “puesta del sol” (En el texto habla del dios Utu-ši, “si-it Utu-ši” y “e-rib Utu-ši”), (121) ha preguntado por rituales para los dioses y diosas de Anu, los santuarios de la tierra, (122) ha preguntado por los rituales en los santuarios del Señor y la Señora, (123) ha preguntado por los rituales de abandonar la ciudad y por rituales de entrar en la ciudad, (124)  preguntó por los rituales de entrada por la puerta de la ciudad y por ritos para salir por la puerta de la ciudad (125) ha preguntado por los rituales de entrada en la casa y por rituales de salida de la casa, (126) ha preguntado por rituales de estar en la calle, (127) ha preguntado por rituales en el templo, (128) ha preguntado por rituales para el(andar del)  camino.

(129) Deshazlo, o Šamaš, tu que juz[gas], (130) deshazlo (encantamiento), Šamaš, Señor de las alturas y las profundidades [….], (131) tu eres el único (dios) que administra justicia a los dioses, tu eres el rey de todos los países, (132) con tu mandato la justicia queda dictada, (133) ¡Que justicia habría en su tierra con anterioridad a ti! (134) Deshazlo, “rim-nu-u” (exorcista) de los dioses, misericordioso dios, Amar-ud  (Marduk), (135) Deshazlo, dios regente de nuestro templo, expulsalo, dios regente [….], (136) Deshazlo, dios de los pecadores, (137) Deshazlo, dios U.gur (Nergal), señor de la absolución, (138) deshacedlo dioses Šuqamuna y Šimaliya, (139) Deshacedlo, grandes dioses y diosas, tantas veces como haya sido invocado (el demonio), (140) Deshazlo, “Ki.ne”, ¡Hijo de E[a]!, (141) (porque) deshacerlo pueden el Señor y la Señora, (142) deshacerlo pueden Anu y Antu, (143) deshacerlo puede En-lil, rey, creador de todas las cosas, (144) deshacerlo puede Ninlil, reina del Ekiûr, (145) deshacerlo puede el Ekiûr, la vivienda de la Esposa, (146) deshacerlo puede Enki, deshacerlo puede la diosa Ninki, (147) deshacerlo puede el dios En-shar, deshacerlo puede la diosa Ninshar, (148) deshacerlo puede Ea, rey del Apzû, (149) deshacerlo puede el Apzû, la casa de la sabiduría, (150) deshacerlo puede Eridu, deshacerlo puede Ešapšu, (151) deshacerlo puede Amar-ud, rey de los Igigi, (152) deshacerlo puede la diosa Saparnitum, Señora del Esagil, (153) deshacerlo pueden el Esagil y Ka.dingir.ra (Babilonia), (154) residencia de los grandes dioses, (155) deshacerlo pueden el dios Pa u (Nabû) y Nanâ en Ezida, (156) deshacerlo puede la diosa Tasmetum, la gran nuera, (157) deshacerlo pudiera el dios Dikud, el consejero de Esagil, (158) deshacerlo pudiera el dios Iqbidumqi, el que intercede (con) acertadas palabras,  (159) deshacerlo pudiera Bad.an.ki  y E.dim.gal.kalam.ma, (160) deshacerlo pudieran el dios Gal y  Deritum, (161) en Susa, pudieran Inšušinak (162) y Lahuratil deshacerlo, (163) pudieran Jabru, Humba[n](a), [Nap]rušu deshacerlo, (164) esos sublimes dioses,  (165) Pudieran desde los cuatro puntos cardinales del Sur, Norte, Este y Oeste,  (166) los siete “sibittu” volar sobre el, (167) deshaciendo su encantamiento. (168) Pudiera Ishtar deshacerlo en la  Uruk de los toisones, (169) pudiera Nineanna (Inanna, Reiner sugiere Belet-ajakki…) deshacerlo en el Eanna, sus aposentos, (170)  pudiera la diosa Annunitum  deshacerlo en Agade, la ciudad de sus de[licias], (171) pudiera [A]gade deshacerlo, [pudiera] Eul[mash deshacerlo],  (172) pudiera Išhara deshacerlo, la señora del hogar de la humanidad, (173) pudiera Šiduri deshacerlo, diosa de la sabiduría, (174) protectora de la vida, (175) pudiera Irra, Irra-gal, Irra-kal.kal, deshacerlo, (176) pudiera Laz, Haja, Luhušû deshacerlo, (177) pudieran Lugal.edin.na, Latarak, (178) Sharrahu deshacerlo, (179) pudiera el Guerrero Shamash (Sul Utu) , por mencionarle, deshacerlo, (180) pudieran Ti.bal, Sag.kud, Sag.uš (Kajamanû), (181) Immerija, deshacerlo, (182) pudieran Alioth (parte Osa Mayor), las Pleyades, Sirio, Marte, (183) la diosa Narudu deshacerlo, (184) pudiera Hendursanga, la estrella Sibzianna deshacerlo, (185) pudieran los dioses y diosas, tantos como han sido invocados, (186) desvincularlo  hoy a él, (187)  y de NN, hijo de NN, los pecados, (188) los errores, los crím[enes], (189) las [ofen]sas, encantamientos, (190) pueden ellos [elimin]ar, [pueden ellos ….], (191) olvidar, des[hac]er, (192) pudieran ellos expulsar su posesión. Final del formulario de encantamientos. —- (193) Encantamiento: “El efecto de cualquier encantamiento sobre este hombre, hijo de su dios, ha terminado”.  Segunda tabla de Šurpu.

Notas sobre el texto (línea):

(140) Ki.ne. (ó Kinunû) , en acadio “Garakku”, “El brasero”. Enser litúrgico que en ésta lectura aparece divinizado, aunque es más posible que se refiera a él como imprescindible objeto ceremonial, legado por Ea, para realizar las exorcizaciones.

(159) Bad.an.ki (ó Bad.gal.an.ki). Nombre de la ciudad fronteriza sumerio-elamita de  Dêr y que está localizada al Este del Tigris. E.dim.gal.kalam.ma. Templo del dios supremo en la ciudad elamita de Dûr. (Choga-Zanbil)

(160) Gal. (An-gal ó Untash-Gal ¿?) Deidad de elamita, posteriormente asimilada al dios Anu (W.G. Lamber, 1971). Deritum. (Ištaran) Deidad elamita, Señor de la ciudad de Dêr. De similares facetas que Enshushinak.

(161) Inšušinak. (ó Enshushinak) Se traduce como “Señor de Susa”. Dios supremo  de la ciudad elamita, Su templo era el E.dim.kalam.ma. Es asimilable con el dios Dumuzi/Dumu de Bad-Tibira e Isin ó con Ninghiszida de Gishbanda en su faceta de dios representante del “ciclo vital de la Naturaleza.

(162) Lahuratil. ( ó Ruhuratir). Posiblemente un epónimo de Enshushinak ó Ishtaran (J. Hastings, 2003). Está relacionado con los poderes del agua. ( R. D. Woodard, 2008)

(163) Jabru. (Yabnu) Dios del panteón elamita comparable al Anu sumerio.  Se da la circunstancia que  el término “Jabru” ó “Gabru”  se identifica con el Gabriel (arcángel). (M. Riyãz, 2000). Humban(a). Dios del panteón elamita comparable al iranio Ahura-Mazda ( W. Hinz, 1948), tenía su lugar de adoración y trono en el monte “Zila-Humban”, la “Estela de Humban”. Naprušu. Dios elamita, espíritu protector, guardián de los cuerpos de los difuntos, (SAA, 3,32, 25)  comparable al Anubis egipcio.

(166) “Sibittu”. (Sebittu)  Espíritu protector asirio contra las enfermedades  y posesiones demoníacas de los ritos “bit-meseri” y “bit-ameli” (ver apkallu).

Referencias:

“Šurpu, a collection of sumerian and akkadian incantations” Erica Reiner (1958)

“A concise dictionary of Akkadian”  J. A. Black,  A. George & N. Postgate (2007)


Mitología mesopotámica. Los dioses astrales.

Representación de la triada astral semita (de izda a dcha): Ištar, Sîn y Šamaš. Detalle del kudurru kassita del rey Meli-Shipak II. (1188-1172 a.c.) Musée du Louvre.

Antes de comenzar a desarrollar una concepción básica de las deidades mesopotámicas ,y dentro de éstas,  de los panteones astrales, me gustaría ante todo tener la posibilidad de contextuarlo en el tiempo. Uno de éstas primeras tareas sería es intentar delimitar los distintos periodos, en su dos primeros milenios, en que se subdivide una historia que se proyectó en el tiempo, asumida ya la cultura denominada sumeria, por más de 3000 años.

Periodo sumerio. Desde el “periodo de Jemdet Nasr”, también conocido como “Época Baja de Uruk”, hacia el año 3150 a.c., hasta la conclusión del “Dinástico Arcaico” en el 2300 a.c. aprox.

Periodo Acadio. Comienza con el ascenso al poder al “País de Sumer y Akkad” de Sargón I, 2334-2279 a.c. y concluye con la rebelión  de las ciudades sumerias y la invasión de los Qutu en el año 2120 a.c. –

Periodo Neo-sumerio. Desde el “Renacimiento sumerio”, hacia 2110 a.c.,  hasta el fin de la hegemonía de la “Baja  Mesopotamia”, con la subida al poder  de Hammurapi, 1792-1750 a.c. y la derrota de la Dinastía de Larsa, en el año 1763 a.c. aprox.

Periodo Babilónico Antigüo. Desde el 1894 a.c. hasta el 1595 a.c. Paralelamente el Reino Asirio Antiguo, hacia el 1815  a.c. y el 1450  a.c. –

Periodo Medio Babilónico/Reino Medio e Imperio Antigüo Asirio.Entre 1595 y 1117 a.c. , y desde el año 1450 a.c. hasta el 1204 a.c. –

El brevísimo resumen anterior nos constata un hecho y éste es que las  influencias culturales que incidieron en la región durante estas veinte centurias. Influencias que acomodarían  la primitiva impronta sumeria a sus culturas, algunas de las cuales ya eran prolongaciones de ella misma, y otras proporcionarían nuevos mimbres para una evolución en que estarían incluídos, como no puede ser de otra manera, los preceptos  religiosos.

Uno de los escollos que nos encontramos, y que tomaremos como punto de partida, a la hora de dibujar una religión propiamente sumeria, es la escasez de textos de los cuales referenciarse, ya que  si bien existe un excelso catálogo de escritos en caracteres de ésta lengua – debido a su utilización como  escritura erudita y como tal recopilada en los templos y palacios hasta bien entrado el siglo I a.c. –, la información disponible sobre su estructura de creencias suele tratarse de recopilaciones, interpretaciones o copias realizadas en épocas posteriores que hacen dudar de su absoluta fidelidad con respecto al relato primitivo – un ejemplo  podría ser la misma adaptación de los signos sumerios a la “general  conceptualidad” semítica acadia –.  Aún así,  dentro de las diferentes teogonías que se sucedieron a lo largo de las primeras ciudades-estado mesopotámicas podemos translucir tres sistemas panteístas:  Dos más primitivos de dioses ctónicos y cósmicos, y un tercero posterior, sincrético, mixto. Es significativo resaltar que en ningún momento han sido mencionadas divinidades “astrales”, si no  “cósmicas” – Las triada cósmica sumeria está compuesta por  An(û), En.lil y Ninhursag(a) y al que se añade En.ki en determinados propuestas sacras – y esto viene dado porque una característica básica: Los dioses cósmicos sumerios no  parecen   tener una representación astral asignada – Si bien,  En.lil, por adaptación de su credo, la tuviera con posterioridad como el planeta Júpiter  o como en el caso de An(û), detentó como ideograma la estrella de ocho puntas, llamada en acadio “Shamû” como “Señor de los Cielos”- , mientras que las deidades astrales mesopotámicas están vinculadas siempre  a  uno , o  a varios,  dependiendo  del origen y momento de la referencia escrita,  fenómenos estelares. – De hecho y por ejemplo, el dios amorrito-babilónico Marduk  lo fue con  Mercurio, ”udu.idim.gu” en  sumerio (tablilla K 6174), con la “Estrella Polar”, “thu-ban” en acadio (Enuma Elish, 5),  o bien con Júpiter en el “Mul.apin”, un tratado astrológico neo-babilónico –. Tal es así, que se supone que las primeras equiparaciones entre las divinidades versus “sucesos estelares” son propiamente fruto de la religiosidad semítica oriental, siendo incorporadas a las creencias sumerias como parte de las influencias acadias durante el III milenio a.c. Ésta hipótesis está basada, entre otras razones, en que muchos de los sumerogramas que dan nomenclatura a tales dioses, difícilmente  fueron pronunciados en  ésta  anterior lengua , así como que las divinidades sumerias no tenían una necesidad de  una “entidad física representativa”,  mientras que las semíticas, e indoeuropeas posteriores,  por su tradición, si la tuvieron.

La tríada principal del panteón astral, dentro de la relación gráfica sumeria,  fueron Zuen/Nanna(r), Utu e Inanna, y que son deidades vinculadas a la Luna, el Sol y al planeta Venus:

La Luna, o “(W)arhu”, como nombre semítico del “físico” cuerpo celeste,  también conocido como “Šeški” y “Ašimbabbar”, y cuya  representación astral correspondía al dios acadio Sîn y como símbolo del dios sumerio  Nanna(r).  Llamado  el “Señor del Saber”,  o “En.zu”, tiene como símbolo cifrado el número 30, <<<,  se le figuraba como un toro con barba de lapislázuli y llamado “Qarnû”.  Otra denominación es “La Fruta que Crece por si Misma“, “enbu ša ina ramãnišu ibbanu”, en referencia a su “renacimiento diario” como avatar de la Fertilidad en general (Leick 1998) – Se le consideraba el dios que se “regeneraba a sí mismo”, en una personalidad asimilada a los ciclos de la Luna -. Alcanzó gran culto,  tras el proceso sincrético sumerio-acadio,  y se le llegó a considerar hijo de An(û) – O bien de En-lil,  según el origen ciudadano de la teogonía –, contaba con una gran centro religioso en la ciudad de Ur,  en el que destacaba su templo,  el Ekishnugal o “Casa de la Luz”, así como su ziqqurat o “torre escalonada”, el Etemenniguru o “Casa cuya Alta Terraza Inspira Terror”. Dios de la adivinización, se le consideraba como padre de los otros dos componentes de la tríada astral principal.  El nombre más utilizado a lo largo de la historia fue el acádico  “Sîn”, nombre que deriva de su atributo como “Señor del Saber” – O “En.zu” en sumerio,  o lo que es lo mismo el dios “Zu.en”,  para terminar simplificando su evolución  en el término, ya acádico de “Sîn”- . Otra de sus representaciones escritas fue “Nanna(r)” – O “Šeš.ki” en sumerogramas. Término que probablemente provenga de su relación con la ciudad de Ur, “Šeš.ab.ki” (Leick, 1998). Otra forma escrita era su cifra sagrada  d<<< , el determinativo [d] de divinidad mas la cifra 30 – y que aparece también en textos asirios, en su representación cifrada, como símbolo de la sabiduría; Así como “din.gir”, alternándose con el término semítico “Ilu”, “divinidad” , en los textos astrológicos paleo-babilónicos del “Mul.apin” (G194), siglo X a.c.,  como exclusivo dios supremo de las artes de la predicción.

El Sol, o “Giš.nu”, como nombre genérico del Sol en caracteres sumerios, y que literalmente se traduce  “herramienta+luz” = “lampara”. Representación astral del dios acadio  Šamaš/Shamash y conocido como el  dios Utu por los sumerios, también como “Babbar”, “El resplandeciente”, – Si bien,  esta acepción fuera también utilizada para otros entes divinos lumínicos, caso del planeta Júpiter,  o como ya hemos visto, “Ašim.babbar”, la Luna -. El concepto divino que representa el Sol es extremadamente antiguo, donde tiene una fuerte vertiente guerrera y punitiva, representando de igual manera a la Justicia y al “Estado del Orden” – En asimilación  a su regular periodicidad astral y como “guía” o “Lampara de los Dioses” -. Su representación fue el disco solar o “Aš.me”, “Šam-šu” en silábico acadio. Aparece también sosteniendo en su mano la cuerda y la vara de medir, símbolos de la divinidad en sus figuraciones con rasgos humanos. Su coeficiente numérico fue el 20  y con el determinativo [d] más la cifra 20, ” d<<“, fue representado en escritos (Neugebauer, 1955), y como tal  aparece en algunos textos asirios. Contó con templos principales, el Ebabbar o “Casa resplandeciente”, en Larsa y Sippar.  Su culto tuvo gran aceptación – en la Baja Mesopotamia, como el dios  Shamash,  a partir del periodo acadio, ya que como el dios Utu tuvo escasa relevancia en Sumer -, incluso se le consideró “Señor del Cielo y de la Tierra”, compartiendo en Assur  templo con Sîn, su padre (Black & Green, 1998).  Su importancia como Shamash, se ve corroborada en los numerosos cilindros-sellos donde se le figuraba, así como la importante  cantidad himnos y oraciones  compuestos en su honor durante más de un milenio –  desde la segunda mitad del III  hasta la segunda mitad de II milenio a.c.  aprox.-. Sus creencias decayeron con la llegada de los “dioses nacionales”, Assur y  Marduk,  a la supremacía de los panteones asirio y amorrito-babilónico.

Venus, o “Dil-bat” en su traducción silábica sumeria para el general nombre del planeta – El término no tiene traducción conocida, aunque se  le asimila con el nombre del ziqqurat de la diosa sumeria Urash en la ciudad del mismo nombre. “Maštakal” en acadio (Labat, 1963) – . Representación astral de la diosa acadia Ishtar/Ištar, y por tanto, supuestamente, de la diosa sumeria Inanna/Ninanna –“Nin-ana” como “Señora de los Cielos”. o “Nin”, “Ninni”, “Irnina”,”Irnini”  o “Nin-me” como “Señora de la Batalla” -. Diosa representante de la Fertilidad y de la Guerra, Venus personificaba esta dualidad como “La Estrella del Amanecer”, “Nita.a.ta”, y como “La Estrella del Atardecer”, “Usan2. da. el” como los dos aspectos ctónico-infernales que  simbolizan la Muerte/Vida en la propia Naturaleza.  Se la representó, como la Ishtar astral, con una estrella de ocho puntas, – Si bien, como Inanna e hija de Enki, tuvo otras representaciones -, estableciéndose su nombre cifrado como el número 15. Tenía como símbolo zoológico el león, junto al que aparece en otras figuraciones aladas, con “destellos lumínicos” y  figura humana.  Su centro de culto mas importante, en el caso de Inanna, fue Uruk, donde compartía templo con el dios An(û),  el E-nanna o “Casa de los Cielos”, aunque venerada en buena parte del resto de la ciudades sumerias – En Ur, como Ishtar, fue venerada en el templo de su padre, el dios  Sîn, como “Señora de la Luna” durante el reinado de Ur-Nammu, 2112-2095  a.c. -. Conocida por los semitas orientales como “Ishtar Anunitum”, o “Ulmashitum”, “Señora de la Batalla”, y por los semitas occidentales como Ashtar(um),  o Athirat,  así como en el periodo neo-asirio como “Issãr”.

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Dos pasajes de calendario astrológico del periodo helenístico mesopotámico (312-63 a.c.) procedentes de Uruk. Aparece representado el dios Ningishzida y sobre su lomo, un león alado “que pasa”,  tal vez  el dios  Nergal, Marte… ; Un ave que  “picotea” la cola de una serpiente,  y que tal vez sea  Papsukkal (Shimaliya¿?), dios  y  diosa  kassita- babilónico,  mensajero el primero de los  dioses, Mercurio.., y dos estrellas de ochos puntas, al lado de las cuales se puede leer  el término “sag.me.gar”, Júpiter, nombre astral de Marduk. Aparece  también una diosa desconocida que porta una espiga de cebada (Nisaba ¿?). (VAT 07847 y A0 06448  procedentes del Staatlichen Museen zu Berlín y del Musée du Louvre )

No cabe duda que una primera asimilación de los caracteres sumerios por parte de la cultura acadia y su transposición a sus textos sagrados, pudiera darnos una idea equivocada de  una  conceptualidad religiosa ambivalente, cósmica-astral en Sumer, y preexistente a la llegada al poder  mesopotámico del  reino de Akkad.  Si bien en los casos de  Zuen y Utu es evidente la re-interpretación de unas deidades postergadas a la nueva realidad panteística, en el caso de Inanna vs Ištar, está asimilación, se nos presenta menos nítida.  Es posible que entre ambos ente divinos existan puntos de convergencia, si bien estas supuestas peculiaridades paralelas habría que visualizarlas dentro de las divergencias culturales entre sumerios y semitas, y por tanto delimitar sus diferentes atribuciones a determinados periodos históricos. Así podemos considerar como hipótesis, una Inanna/Ninanna, hija de Enki y “Señora de los Cielos” en un primer periodo exclusivamente sumerio y que podemos datar hasta el 2700 aprox.  y donde por cuestiones políticas se va haciendo más importante el peso de la cultura semítico oriental en la “Baja Mesopotamia” . Situación que culminará con la llegada al poder de Akkad en el 2300 a.c., sino antes, siendo a partir de entonces cuando Ishtar, en el papel de Inanna, tomará el relevo, pero ya como componente de la triada astral semita.  Esquema de creencias que intentará ser impuesto por la dinastía acadia en el  resto del entramado religioso sumerio – ejemplo es Naram-Sîn y su intento de imponer al dios Sîn de Ur – y al que se resistirá el sacerdocio sumerio , para terminar siendo una de las razones principales del final del poderío acadio en Sumer  en los albores del II milenio a.c.

En definitiva, lo que parece intuirse,  es la ausencia de una  tradición cultural astral propiamente sumeria , y de lo que se  puede deducir que las actuales tradiciones astrológicas occidentales sean muy posiblemente de origen semítico  con añadidos indoeuropeos  – tradiciones sincréticas que pasarían por el Levante Mediterráneo  y de allí  a Grecia y posteriormente  a Roma –. Raíces  que compartirían  la “Cábala” hebrea, el “Mul.apin” neo-babilónico, el “Enûma Anu Enlil” kassita-babilónico, el “Árbol de la Vida” asirio , así como  la propia mística bíblica e hittito/luvita.  Por otro lado,  lo textos mitológicos sumerios,  con grandes posibilidades de ser  copias o reescrituras sobre versiones más antiguas – Tal vez, vinculadas con anteriores/paralelas civilizaciones afectas al Golfo Pérsico y el Indo. De hecho, la triada cósmica sumeria tiene un extremado parecido fonético y simbólico con la triada cósmica de Mohenjo-Daro –, inciden a menudo en el temática religiosa de los “Me” como representación y esencia de  los poderes espirituales o cósmicos – casos ejemplares son el poema llamado “Enki e Inanna” o  la épica de “Enmerkar y el señor de Aratta”, entre otros – y que se desligan de los panteones astrales y las características propias  de la religiosidad nómada.

Referencias:

“Understanding planets in ancient Mesopotamia” Enn Kasak & Raul Veede (2001)

“Dioses astrales” en “La civilización sumeria” F. Lara Peinado (1999)


Los desvaríos de Z. Sitchin: La Estela de Naram-Sin.

Detalle del texto elamita de la “Estela de la victoria de Naram-Sin” realizado en el Siglo XII a.c. Musée du Louvre

La estela conocida por el nombre de “La victoria de Naram-Sin”, pertenece a la colección del Musée du Louvre de París, y  está catalogada como SB 00004.  Está pieza esta soportada en una piedra de dolomita rosa – la dolomita es una piedra sedimentaria compuesta principalmente por calcita, o aragonito,  y magnesita. Se forman por la cristalización del carbonato cálcico y magnésico. Dureza 3/4 en escala de Mohs – y cuyo posible origen extractivo esté en  las montañas del actual Kurdistán –  según The Cambridge Ancient History –. Tiene una altura de 2 metros por 1,05 metros de ancho. Encontrada en la excavaciones realizadas en  la antigua ciudad de Susa por Jacques de Morgan en 1900, pero correspondiente al periodo acádico.  Fechada entre los años 2254-2218 a.c. , aparte de los relieves, dispone de tres columnas de inscripciones en acadio en la parte izquierda superior, así como un texto en caracteres elamitas, fechado en el siglo XII a.c., y que se inscribe dentro de la representación en la parte derecha.

« El divino (din.gir) Naram-Sin, el poderoso (10 líneas ilegibles ó perdidas…) en las montañas de las hordas Lullubi y una batalla (15 líneas…) dedicado a la deidad.. (10 líneas…) » Inscripción en acadio  de la “Estela de Naram-Sin”, siglo XXIII a.c.

«Yo soy Shutruk-Nahhunte, hijo de Hallutush-Inshushinak, el amado servidor de Inshushinak, rey de Anshan y Susa, continuador de su estirpe, protector de Elam, príncipe de Elam. Como comandante de Inshushinak, yo derrote a Sippar. Cogí la estela de Naram-Sin en mi mano, la arranqué y la llevé conmigo a Elam. Yo la tomé como ofrenda para mi señor, Inshushinak. » Inscripción en elamita de la “Estela de Naram-Sin”, siglo XII a.c.

No debe cabernos duda, en cuanto a la historia como tal de la estela, que el original emplazamiento de ésta reseña votiva debemos situarlo en la ciudad de Sippar,  mas exactamente, y según parece,  en el “Ebabbar” o  templo de dios-solar Shamash (Bucellatti, 1993) , y que fue mandada tallar por el nieto de Sargón I de la dinastía de Akkad,  en conmemoración de su victoria ante los “lullubi” . Los “Lulubi” o lullubi eran tribus nómadas de las estribaciones centrales de los Montes Zagros que parece ser fueron sometidas durante el reinado del abuelo de Naram-Sin. – Si tenemos en cuenta la revueltas durante su reinado ésta campaña con victoria sobre el rey Satuni de Lullubum/Zamua,  sería una operación de castigo ante una sublevación. La estela formó  posteriormente parte del botín elamita en sus campañas entre el 1158 y el 1174 a.c., aprox. , momento en el cual la ciudad de  Sippar ya formaba parte del reino  kassita-babilónico.

El contexto histórico del rey acadio habría que situarlo a la sombra de la figura  de Sargón- Es de notar que muchas dinastías, futuras reinantes en Mesopotamia,  tales como la kassita,  la asiria, y la amorrita,  consideraban hecho probado e incontestable su supuesta  descendencia con el fundador del imperio acadio  – y dentro de un  periodo de continuo intento  de consolidación del reino. Labor que englobó la obra de su padre el rey Rimush, 2278-2270 a.c., así como de su tío, el rey Manishtushu, 2269-2255 a.c.. Éste  proceso de afianzamiento de la soberanía acadia en Sumer, culminó con un intento de “reforma religiosa” en favor del panteón semita ,  Ishtar, Shamash y Sin, y que sin duda tiene, como nos dicta F. Lara (1999),   los tintes de un intento de unificación territorial a través de la unificación de creencias. Sometimiento al panteón religioso acadio que tiene, por otro lado, el consiguiente control de la “vertiente económica” del país.  Dicho esto, aquí habría que recordar que en las atomizadas ciudades sumerias, el templo era el centro político y económico del país.  El sometimiento, bajo la supremacía de un  dios-rey , de la actividad de los templos, implicaba indirectamente supeditar al soberano acadio el entramado económico de las diferentes ciudades que componían el imperio y  tuvo como consecuencia la rebelión del sacerdocio sumerio, y con ellos de sus ciudades,  contra la política del soberano, siendo una de las causas que precipitó, un siglo más tarde,  el  fin del poderío  acadio.

Desplegar…

Una fotografía general de la talla nos sugiere la representación de la escena culminante de una batalla donde los portaestandarte del ejercito vencedor, encabezados por  un líder, culminan su ascenso a una cumbre, dejando a su paso un rastro de cadáveres de vencidos, así como de enemigos pidiendo indulgencia – aparece a la derecha, y de arriba a bajo,  una figura abatida portando una lanza, otra suplicante, otro con el asta rota de la lanza, y una última rindiendo pleitesía en un acto de rendición (notar la posición, de sometimiento,  del arma sobre el hombro, típicamente acadia…) – y en cuya cumbre, frente al general, se sitúa lo que parece una estructura de forma cónica que a su vez está coronada por dos figuras circulares – y tal vez, una más, deteriorada. por  el paso de los años (¿?) – Figuras estas últimas que intentaremos analizar más tarde, no sin antes dar la versión de Zecharia Sitchin.

« Una estela sumeria que se exhibe en el Louvre, en París, puede muy bien representar el incidente del que se habla en el Libro de Génesis. (…) Pero la gran figura central es la de una deidad y no la de un rey humano, pues lleva un casco con cuernos, la marca de identidad exclusiva de los dioses.

Además esta figura central no parece ser el líder de los humanos, más pequeños en tamaño, sino que parece estar pasándoles por encima. Por su parte, los humanos no parecen estar metidos en ninguna actividad guerrera, sino que parecen estar marchando hacia, y adorando, el mismo objeto cónico grande sobre el cual tiene puesta su atención la deidad. Armado con un arco y una lanza, la deidad parece ver el objeto como algo amenazador  que como un objeto de adoración » Pasaje de “Los Nephilim. El pueblo de los cohetes ígneos” capítulo 5 del libro “El duodécimo planeta” Z. Sitchin.

Nota sobre el texto: Cuando habla del incidente del texto del Génesis suponemos que se trata de Ge 6: 1-4 y  el pasaje de los Nephilim que Z. Sitchin asimila con “extraterrestres”.  Nota: El objeto “amenazador” es descrito en el capítulo como un “cohete” o “nave espacial”

Expuesto esto, vamos a intentar ir “desentrañando” la simbología de la estela en función del pasaje anterior. En principio quiero hacer notar que no me parece muy “académico” , sobre todo tratándose de un  supuesto profesional, titular como sumeria ésta talla.  Existen excelsos motivos, ya comentados, como para darle un origen acadio,  incluso el mismo Z. Sitchin nos afirma tal suposición al datar  la estela  en los “alrededores del  año 2300 a.c.”  . Es cierto que la figura central, del que yo denominaré como”líder”, pude ser admitida como la representación de un dios, ya que podría tratarse  del diosŠamaš/Shamash, si tenemos en cuenta su antiguas atribuciones guerreras y dentro de un contexto semìtico-acadio,  su función como elemento votivo  y su ubicación primigenia en el “Ebbabar”. A esto habría que contraponer el hecho que el propio Naram-Sin se titula, y así parece  en el texto acadio de la estela,  como “divinidad”  al anteponer el determinativo “dingir”, “dios”,  a su propio nombre y cuya vocación está evidenciada en otros textos acadios. – Su proclamación como “divinidad viva”  fue otro de  los orígenes de sus desavenencias con el clero sumerio (Liverani, 1991) -.Por otro lado,  podría llevar también a equívoco el  párrafo que figura en el texto:  “dedicado a la deidad…” , que tal pudiera dar lugar a confusión,  así como su representación en un mayor tamaño,  aunque esto no supone más que la corroboración de lo anteriormente expuesto en relación con Naram-Sin.

El siguiente párrafo del texto de Z. Sitchin, en  cuanto al significado de la escena, ya ha sido comentado por mi anteriormente, si algún lector tiene dudas al respecto, le conmino a que despliegue la segunda foto de la entrada donde se aprecian mejor los detalles de la talla . Con respecto a la interpretación que se le ,  por parte de anterior..,  no puedo comentar mas que el hecho que posiblemente  tratamos con una ” imaginación privilegiada”.  En cuanto al “objeto cónico grande”, también sugiero una ampliación de la primera o segunda foto, yo no consigo vislumbrar mas que un “dolmen” en representación de  la “cúspide de una montaña”. Como alternativa,  algunos autores sugieren que  la escena habría que interpertrarla como una reafirmación de su divinidad al alzarse hasta “los Cielos” que supone la “cima de la montaña”, asimilándola con  un “ziqqurat” o torre escalonada que poseen los templos principales.  De igual manera,  tampoco veo en la “pose de la divinidad” ninguna acepción o gesto facial, ya que el rostro está muy deteriorado,   que nos indique  un estado  de “temor”, si no que mas bien parece intuirse una composición de  soberanía ante la victoria.

Representación kassita  del dios Šamaš, II milénio a.c. Musée du Louvre

Otro tema diferente sería la aparición de los dos astros -tres, si aceptamos, como algunos sugieren,  la posibilidad de un tercero deteriorado – que son representaciones, a mi entender,  claramente solares, siendo una de ellas de asimilación inevitable con una figuración del dios Shamash. En la foto de la derecha aparece una igual representación kassita astral, y donde Shamash aparece sosteniendo la cuerda  y la vara de medir como símbolos de su divinidad: Una estrella de ocho puntas complementada con otras ocho “flamígeras”. La otra igual representación solar pudiera tratarse del dios Nergal, un dios referenciado como el “Sol del Atardecer”, divinidad de la guerra, del “país de los muertos” y divinidad patronal de Lagash, y si hubiera un tercero, sería aceptable suponer que pudiera tratarse de Ninurta/Ningirsu, el “Dios-Sol del Mediodía” y patrón de la ciudad de Girsu. Aunque,  dicho esto,  yo me inclino, y es una conjetura, por una doble representación, mas semítica, del dios Šamaš, en una alegoría de sus dos vertientes divinas: Una,  como custodio de la Ley y y lo que es justo, y otra como ” Dios  de la Guerra”, de tal manera que podríamos olvidarnos de un supuesto tercer componente estelar. Otra suposición, obviando de nuevo un tercer astro, es la representación del propio Naram-Sin que tomaría los atributos de una divinidad al compartir misma representación con el dios solar.

De lo que si me olvidaría,  sin reparos..,  y en referencia a estos  símbolos estelares,  el atribuirlos, como sostienen los seguidores de nuestro estimado segundo protagonista literario, Z. Sitchin , a un sistema solar binario o de dos soles. Un sistema planetario que sería el origen interestelar  de las supuestas “naves espaciales” que  según nuestro escritor sin parangón y supuestamente vilipendiado por  la “ciencia oficialista”,  aparecen en nuestra “maltratada” estela.

Referencias:

“Darius I and the heroes of Akkad” in “Ancient Near Eastern Art in context” (2007)  M.H. Feldman.

http://www.louvre.fr