Mitología mesopotámica: Los kudurreti y su simbología

Vista superior de un kudurru (una de sus caras..). Reinado de Marduk-nadin-ahhe, 1099-1082 a.c. British Museum

Un kudurru es fundamentalmente un acta de dádiva de tierras por parte de la soberanía kassita de  Babilonia a determinados súbditos que realizaron servicios relevantes al país o bien a religiosos o  a los templos. En la estricta etimología acadia del termino  tuvo un significado de ” límite” , “frontera” e  incluso  podría definirse como “territorio” . Los kudurreti,  plural del término  en esa misma lenguadesignan  a estelas de piedra, comúnmente realizadas en diorita, y  de genérica forma ovoidal. Estos  documentos legales tenían su archivo en el templo, a la vez que se le  entregaba una copia al futuro propietario. En su estructura léxica y figurativa, los kudurreti están divididos en su generalidad en dos partes o caras – en el caso de la izquierda en superior/inferior – :  Una cara donde solían  estar esculpidas la imagen en bajorrelieve del soberano que concede la dádiva junto con la representación, o la simbología, de los dioses que  participaban en la cesión  como garantes  del traspaso del bien.  En un segundo término,  encontramos una extensa inscripción donde se facilita el nombre del beneficiario, la situación exacta de los terrenos  donados,  su extensión y sus limitaciones, así como la lista de exenciones y privilegios inherentes al hecho propietario. que , a su vez,  está rematado por diferentes maldiciones y que estan dirigidas a aquel que un futuro pudiera atentar tanto contra  de la mencionada copia como contra su especificaciones contractuales.  Estas estelas o  Neru,  con funciones y forma de  los actuales mojones  y de los que se conocen alrededor de ciento cincuenta, surgen a mediados de la época kassita babilónica, si bien no son exclusivos de ella, ya que se continuaron utilizando durante el periodo dinástico posterior e incluso en la época neo-asiria, estimándose su uso entre los años 1450 y 550 a.c.

Aunque estas piezas no son una   imponente exposición de las artes kassitas, si nos proporcionan, ante su exclusividad, un excelente transmisor de muchos  de los rasgos culturales afectos a su dominio, comprendiendo aspectos tales como la legalidad, la agrimensura y sus valores de medidas,  matemáticas, así como de la  simbología o representación, que es el tema que vamos a tratar, de las divinidades mesopotámicas durante el citado periodo, al igual que otros aspectos históricos.

«… Tal queda reflejado que si en venideros días, con respecto a futuros hombres,  ya sea un comisario, o un gobernador, o un mandatario, u otro cualquiera, o cualquiera de sus hijos, el cual hiciera acto de atentado y con respecto a este terreno,  reclamara o instruyera un reclamación, o dijera: “El terreno no fue legalizado”, o cambiara la piedra de ubicación o la lanzara al agua o al fuego o  la quebrara con una piedra, o por cualquiera de esa causas peligrara (su integridad..) y comportándose como un loco, o un sordo, o un ciego, la tomara y la colocara en un sitio donde no sea vista. Ese hombre quien intenta llevarse el terreno, ¡Podría Anum, el dios de Babilonia, tratarle como a un enemigo! ¡Podría En-lil, el señor de todas las cosas, infringirle castigo! ¡Podría Ea, el creador del hombre, darle un demoníaco futuro! ¡Podría Shamash, el juez de los Cielos y la Tierra, destruir su nombre! ¡Podría Marduk, líder  de  los dioses, mandar demonios en su persecución!,

(continúa el texto haciendo referencia al resto de los dioses que aparecen como garantes en similares términos…)

¡Pudiera ser que todos los dioses cuyos nombres son mencionados en esta piedra causen a él sinsabores que no puedan ser olvidados! ¡Pudiera ser que ellos le  constataran que la vida no es sólo un día! ¡Pudiera ser que ellos le dejaran sin nombre y que su grano  no madure.  Días de sequía, años de hambre. Pudiera ser que ellos le enviaran todo esto, al que antes era dios, rey, señor o príncipe. Pudiera ser que sus lamentos  fueran continuos y pudiera  ser que tuviera un demoníaco final.» Extracto de las maldiciones finales del kudurru de la cesión  de  Meli-Shipak II, dinastía kassita de Babilonia, a Khasardu, hijo de Sume.  Sippar, siglo XII a.c. British Museum.

Vista frontal de kudurru de donación del rey Meli-shipak II a su hijo Marduk-appal-idina. año 1186-1172 a.c. Musee du Louvre

En éste kudurru, ver izquierda y observando su estructura representativa que conforman las divinidades garantes del contrato,  es un fiel  reflejo de la jerarquía  divina y cultural que imperaba en la Babilonia kassita,  y que es fruto de la evolución de las creencias mesopotámicas durante ese periodo.  Así, en su plano superior,  aparece la trinidad semitico-amorrita, y que advierten de las creencias de, por aquel entonces, clase dirigente del país: (De izquierda a derecha…) Sin, Ishtar y Shamash, representados por sus símbolos astrales: La “Luna Creciente”, la “Estrella de ocho puntas”, el planeta Venus, y el Sol – dibujado como una estrella de cuatro puntas a las que se unen otras cuatro flamígeras, englobado todo en el círculo solar -. A continuación aparecer la tétrada suprema de la cultura sumerio-acadiaAnum, Enlil, Enki y Ninhursag, cuya simbología, en los dos primeros, es el “tocado de ocho cuernos” sobre la “Casa del Cielo”, o  bien sobre un altar, – Si bien no se pueda apreciar una clara distinción, existe dos conceptos el “Cielo Superior”, que correspondería al reino de Anum, y el “Cielo Medio”,  correspondiente a la soberanía de Enlil – ; La “Cabeza de Carnero” sobre la “Casa del Apsu”, o posiblemente un altar,  en el caso de Enki  y que se acompaña  de su símbolo fantástico, la “cabra-pez”, y por último,  la vagina sobre la “Casa de la Tierra” para representar a Ninhursag,  la “Diosa Madre” .

En un plano inferior son esculpidos los dioses Nergal, Zababa y Ninurta, que conforman la triada de dioses de la guerra y la batalla – representando la protección del orden en el mundo -, que en éste bajorrelive vienen figurados por  tridentes o mazas, y que se acompañan de  sus representaciones animales: El “tridente o cetro de doble cabeza de león” y a su pie  el símbolo del león alado sedente, en el caso de Nergal – esposo de Ereshkigal, diosa de los infiernos – ;  Una “maza de cabeza de rapaz” y un ave aguileña para Zababa – Dios guerrero,  esposo de Ishtar que recoge sus atribuciones bélicas. Situar dentro un ámbito acadio o hurrita -, y por último, una “maza con cabeza de pantera” y la postrada pantera alada  en el caso de Ninurta,  antiguo “dios de las artes de la caza” sumerio.

En el siguiente recuadro están los dioses patronales y protectores de Babilonia: Marduk, Nabu, los dos primeros aparecen sobre la “Casa del mundo”, – si bien en el caso de Marduk, aquí aparece con el símbolo de la lanza, como regente supremo, y su hijo Nabu con un tablilla y un marcador, como dios de los escribas y como auditor del mundo – junto a ellos su pareja representación fabulosa: El dragón cornudo con cola de aguijón; A continuación aparece la cara humanizada de la diosa Gula, diosa de la medicina – es posible que represente a la dinastía amorrita de Hammurabi, “el hijo del sanador” -, junto con el perro, su símbolo zoológico.

En el cuarto grupo  de la jerarquía aparecen los que pudieran ser un conjunto de dioses “lares” ó dioses benefactores para la propiedad : Adad, Shala,  Nusku, Ningirsu, Papsukkal  y Suqamuna y Shumaliya Estos dos últimos son dioses, en éste caso, de  los cultivos específicamente kassitas y que entendemos están reflejados por un sólo ave   sobre un alto de madera. Tienen otra significación como “investidores de los reyes kassitas” – ; Adad/Haddu/ Haddad, o un sosiasDios de la Tormentas  y héroe mitológico – entender tormenta, en este caso, como la refrescante torrencial lluvia. Inicialmente  de procedencia sirio-anatólica – se simboliza, en este kudurru, como el “resplandor del relámpago/ rayo” sobre un altar, acompañado por un becerro – sinónimo de Fecundidad y fuerza asculina -; Shala/Šala, parera de Adad, diosa de los cultivos de cereales de   inicial tradición sirio-amorrea, aparece como un una “Espiga de Cebada”, se acompaña de un carnero postrado; Nusku/Nushku, dios del fuego, e intercesor ante los dioses supremos, representado por un candil; Ningirsu, figurado como un arado, – como dios de la agricultura  sumerio-acadio y  valedor ante los dioses en la consecución de buenas cosechas – ; Papsukkal representado por un pájaro  que camina, – Aparece sobre la alegoría de Ningirsu. Dios intercesor ante los dioses de carácter kassita (suponemos que con la mismas funciones que Ningirsu y por esa posible razón aparezcan juntos (¿?) – y por último,  los antes mencionados,  el dios Suqamuna y la diosa  Shumaliya o Shumalia.

En el quinto recuadro aparecen los divinidades del Inframundo o de las Profundidades de la Tierra:  Ningishzida, un dios/a  desconocido/a – figurado en una concha marina (¿?) sobre un altar – y a continuación Ishara/Ishhara (¿?) . Ningishzida, “Señor del Verdadero Árbol”, en su fundamento protector de sus raíces  – Antiguo valedor de las puertas del “Reino de los Cielos” junto a Dumuzi/d y que aquí puede tener un papel de “guardián” de los espíritus del “Mas Allá – , representado por una extensa serpiente cornuda que alguna veces es tallada con rasgos humanoides e Ishhara, representada por un escorpión,  – diosa de origen posiblemente hurrita, con volubles aspectos. Posiblemente aquí esté reflejada como  “diosa de lo que está escrito o jurado”  con implicaciones sobre  las conjuraciones mágicas hacia los espíritus y demonios, con aspectos punitivos  –

En la derecha, el kudurru de Gula-eresh, cesión del rey Eanna-shum-iddina, 1125-1100 a.c. aprox., los motivos y divinidades representadas tienen ligeras diferencias. Aparece  la serpiente de Ningishzida rodeando el conjunto, por la izquierda, aparece una pequeña diferenciación en las tiaras de Anum y Enlil, así como otra de las representaciones zoológicas de Enki, la tortuga. Ninhursag, Nabu o Ninurta (¿?), figurado como la tablilla y el grabador, en un  grupo de ocho representaciones del panteón supremo mesopotámico de “El País del Mar”- éste territorio mesopotámico del sur comprende las ciudades costeras del Golfo Pérsico y aledaños. Se desgajó del reino amorreo-babilónico en los tiempos de Iluma-ilum I,  primer supuesto rey de la dinastía,  en el siglo XVIII-XVII a.c.-

A la derecha, la escritura de un traspaso de tierras por matrimonio en Sippar durante el reinado de Nabu-mukin-appli, 978-943 a.c. aprox. Aparecen en los dos primeros recuadros la estructura clásica del panteón  supremo kassita – si bien Enki aparece  figurado como una tortuga – y los dioses patronales de Babilonia, que ya conocemos. Sin embargo en la tercera partición aparece la diosa Gula en su figura humana, Nuskhu, Suqamuna/Shumaliya,  así como  el  símbolo de una flecha- tal vez en referencia Ninurta/Ninib – En el siguiente escalón aparecen Nergal, Zababa, Adad y el dios Papsukkal/Ninsubur – el mensajero de los dioses – e Ishhara. Ningishzida flanquea el cuadro por la derecha. Es de notar que la estructura da más preferencia en el panteón a los dioses protectores y benéficos que a los “mantenedores del orden” que aparecen dentro del cuadro final.

Nota sobre el texto:

Si bien la traducción literal de los textos cuneiformes y las representaciones de determinadas deidades caso de Shala, Adad ó Išhara, nos direccionan a divinidades ya existentes durante el periodo paleo-babilónico, no es menos cierto que posiblemente éstas deidades sean  figuraciones pretéritas para   las establecidas, en ese momento en Babilonia, deidades kassitas siendo aquí asimiladas (significar que el panteón kassita tiene fuertes influencias indoeuropeas y/o  hurritas…).  Siendo esto así, tal vez Adad pudiera ser Buriash o  bien Gidar , esposo de la Shala/Hala kassita o como en el  caso del indeterminado dios/a figurado por una concha sobre un altar, que,  aunque la precaución nos lleve a no definirlo,  bien pudiera ser el kassita Indash (nombre sánscrito  del dios Indra) y que modificaría las nomenclaturas de cuarto  grupo de representaciones del kudurru de Meli-Shipak II  de tal manera que el mencionado Nušku pasaría a ser Papsukkal, con lo que  se escindiría la representación de Suqamuna y Shimalia, obviando a Ningirsu.

Anexo:  Me gustaría añadir para cualquier lector ávido de exotismos, que estas representaciones, desgraciadamente para los que su incontenible imaginación les lleva por caminos insondables, no son más que documentos, como ya se ha dicho,  del asentamiento de  un cambio  propietario  en unos terrenos. El hecho que aparezcan representaciones deificas en su diversas formas: Simbólicas,  humanas y humanoides, astrales o zoológicas , y que tienen una función  claramente especificada en el texto,  no supone, ni por aproximación, que se trate de un excelso catálogo de figuraciones astrológicas, tal y como algunos afirman, ni tampoco las corroboración de unos  supuestos conocimientos astronómicos. Se debe a un hecho que desgraciadamente persiste en la sociedad actual , en mayor o menor medida, y cuya utilidad fue harto imitada en los templos cristianos hasta bien entrado el siglo XX de nuestra era: Explicar su función, mediante iconografía,  a quién no sabía leer.

Referencias y textos:

“Mesopotamia”  Georges Roux  (1993)

“Babilonian boundary stones and memorial tablets” edited by L.W. King (1912)

“Kudurru of king Melishipak II” http://www.louvre.fr

“Kudurru of king Eanna-shum-iddina” http://www.britishmuseum.org

“Kudurru of the marriagement” http://www.britishmuseum.org

Los babilonios. La dinastía amorrea y el reino de Khana.

Con la llegada al trono de diferentes ciudades mesopotámicas de los amorritas, – amorreos o amurrum, término acádico que significa “hombres procedentes del oeste” – en un contexto de decadencia generalizada de la sociedad sumerio-acadia, representada por los asentamientos en el curso bajo de los ríos Tigris y Eufrates, el eje de la preeminencia mesopotámica gira hacia determinados antiguos enclaves o encrucijadas comerciales en la periferia del  póstumo imperio de Sumer y Akkad. Así, fundamentalmente, ciudades como  Mari, Assur y Babi-ilani,  junto con la aparición y expansión de las nuevas potencias de soberanía indoeuropea en la península anatólica, representarán junto  con Egipto,  alternativamente y por zonas de influencia, el futuro mapa del poder en Oriente Próximo durante el periodo medio-final de la Edad del Bronce hasta finales de la Edad del Hierro. Fue sobre éstas premisas,  cuando el fundador de la I dinastía, el amorrita Sumuabum, 1894-1881 a.c., proclama la independencia de la ciudad de Babi-ilani.

La nueva  atomización de los estados mesopotámicos, fruto del reparto amorrita, hace que Babilonia en sus primeros momentos no parezca disponer de un extenso territorio, – si bien la ciudad de Kish parece haber estado bajo su influencia, así como los enclaves Dilbat, Sippar y Kazallu – y por lo que debemos de suponer que la labor de los cuatro monarcas siguientes, 1880-1793 a.c., – Entre ellos, todos grandes urbanizadores, podemos destacar a Sabum I, 1884-1831 a.c. responsable de la construcción del templo de Esagila en honor al dios Marduk – estuvo dirigida a consolidar el estado dentro de un juego de alianzas y correlaciones que se enmarcaban dentro de las disputas entre los reinos de Isin y Larsa por el control del “País de Sumer” –  En principio Babilonia, junto con Uruk, se situaron en la órbita de Isin , para mas tarde  terminar  adquiriendo una función de “contrapeso” político norte-sur ante el auge asirio. Papel que se incrementó ante la anexión definitiva  de  la ciudad de Kish, así como los enclave de Borsippa, Dur-Apil-Sin y Gudua – .

La llegada al poder del sexto componente de la dinastía, Hammurabi/Hamu-rapi o Ammu-rapi, 1792-1750 a.c.,  supuso un punto de inflexión en el entramado geoestratégico mesopotámico.  La ciudad de Larsa, junto con su último gran monarca Rim-Sin I , cayó en 1763 a.c.  en manos babilonias  en el año treinta y uno de su reinado- Es de reseñar que anteriormente Rim-sin I, 1822-1763 a.c., había derrotado a las ciudades de Uruk e  Isin, anexionándose la Baja Mesopotamia.  Si bien la posición del monarca de orígen elamita al final de su reinado estuvo fuertemente comprometida por los reinos de Elam y Eshnunna,  así  como por Babilonia,  que  además “aislaban” a Larsa de las rutas comerciales a Mari (Siria) ,  Dilmun (actual Bahrein),  Meluhha,  (en la ruta hacia el valle del Indo)  o a los Zagros”ahogando” su economía. – Según Carlos G. Wagner, la labor de unificación en Mesopotamia realizada por Hammurabi distó mucho de ser una empresa fácil, por el contrario , el nuevo imperio no cristalizaría hasta pasados treinta años en el poder de un soberano que llegó al trono muy joven, mientras que el resto de su oponentes, aunque prestigiosos, – Samshi-Adad I de Assur, Rim-Sin I de Larsa y Daduscha de Eshunna – comenzaban a entrar en su declive.  En los primeros años de su reinado, Hammu-Rapi, dedicó su atención a su frente sur, Larsa, y ya en este primer decenio había arrebato las ciudades de Isin y Uruk a Rim-Sin, sometiéndola a su criterio político y militar. En los años siguientes luchó en Emuthal y Malgium – Reinos situados al este del curso medio del Tigris – y conquistó Rapiqum y Shalibi aprovechando tanto la debilidad de Assur como de Eshunna – Situación que compaginó con el apoyo, en un primer momento, a Zimrilim en su retorno el poder de Mari en detrimento del hijo  de Samshi-Adad, Ishme-Dagan, 1791-1742 a.c. – Sucesivamente, y a partir del año treinta y dos de su reinado, Ammu-rapi, se anexiona Eshunna, en el treinta y tres derrota a  Zimri-Lim de Mari – ciudad que destruye en el 1757 a.c. ante una sublevación de su antiguo aliado – y da colofón a sus campañas entre 1755 y 1754 a.c. con expediciones a Assur y Elam con el fin de debilitar a estos reinos y evitar, en  un futuro, incursiones sobre sus fronteras.  La nueva unificación de los antiguos reinos de Sumer y Akkad por el soberano babilonio  estuvieron cimentadas sobre una política de alianzas. Alianzas que en todo momento dependieron, en la inteligencia, del sesgo político de la evolución política y militar de los estados en litigio.

« No existe ningún rey que, por si mismo, sea el más fuerte. Diez ó quince reyes siguen a Hammurabi de Babilonia, el mismo número sigue a Rim-Sin de Larsa, y el mismo al rey de Eshnunna..»  Pasaje de carta de Hammurabi a Zimri-Lim. Archivos reales de Mari.

A la muerte de Hammurabi, el reinado de su sucesor Samsu-iluna, 1749-1712 a.c., hace recordar los mismas premisas que permitieron a su padre establecer su imperio.  Babilonia tras un esfuerzo de  más de cuarenta años está exhausta económicamente. Aún así, durante los primeros años de su reinado, el soberano babilonio tuvo que hacer frente a un intento de proclamación de independencia por parte de Rim-Sin II –  nieto de Rim-Sin I – en Larsa,  así como de Eshunna donde el antiguo gobernador de Hammurabi, Iluni, trató de desgajar su provincia de imperio.  Sin bien es cierto que estos levantamientos fueron radicalmente sofocados y su cabecillas, tiempo después, ejecutados.  Más es en el  sur, como se demostró posteriormente, es donde decididamente peligraría la integridad territorial babilonia. Una sublevación encabezada por un supuesto descendiente de la dinastía de Isin, Iluma-ilum, en el sur mesopotámico – Iluma-ilum,  fundador de la I dinastía mesopotámica del “País del Mar”, nombre con el que empezó a conocerse a las ciudades costeras del Golfo Pérsico y territorios anexos. De orígenes difusos, se autoproclamaba descendiente de Damiq-ilusu, último rey de Isin – supuso el primer paso para caída del imperio creado por Hammurabi. Al tiempo, Samsu-iluna, reivindica la destrucción de las murallas de Isin y de todas las fortalezas del valle del Diyala. También alardea de haber reconstruido, tras su victoria, las murallas de Ur, Sippar y Kish, aunque la historia nos relata que el sur permaneció , tras las refriegas, independiente bajo la dinastía encabezada de Iluma-ilum,  a la vez que cortaba los accesos al mar de Babilonia.

« Samsu-Iluna, el poderoso rey, el rey de Babilonia, el rey de Kish, el rey quien recibe el reconocimiento de las cuatro esquinas del mundo, el rey quien masacró siguiendo las instrucciones de En-lil a todos esos que le aborrecían, el garante de los favorables designios y dádivas hechas por Inanna, quien maniató a todos aquellos que se apartaron de él,  (y) quien hizo desaparecer a esos mismos demonios de la tierra. Quien trajo la brillante  luz del día a numerosa gente, el más insigne heredero de Hammurabi, el soberano que extendió el país. El rey que subjugó el País de Idamaras, quien demolió todas  las fortalezas de Warum que se habían revelado contra él, quien apuntó en los anales su victoria, quien puso de manifiesto su poder, quien liberó ,pasados dos meses, al pueblo del País de Idamaras quienes habían sido capturados como botín (y) tomados como prisioneros de las tropas de Eshnunna en su igual número.  Quien tuvo que tomar esta decisión para salvar sus vidas , quién levantó varias fortalezas del País de Warum que habían sido destruidas, quien reunió y  reubicó a la gente, a quienes devolvió a sus pueblos – al mismo que tiempo, con la intención de averiguar de esas personas  quienes vivían  en las orillas del río Turul ó el río Taban, en paz…» Pasaje de la comemoración de la fortificación de Dur-Samsu-Iluna. COS 2, 108. siglo XVIII a.c. Khafajah.Iraq

Una de las posibles razones de las derrotas babilónicas  – la otra es  su intento de mantener la posesiones septentrionales del imperio: Mari en el Eufrates Medio , Saggaratum en el curso del Khabur , así como en Amurrum en el occidente – en el extremo  más meridional  del imperio se debieran a las incursiones de un nuevo participante en los avatares mesopotámicos, los kassitas, – Los kassitas se supone que son pueblos nómadas procedentes de la meseta iránia que penetraron en Mesopotamia cruzando los Montes Zagros y que avanzaron hacia Babilonia a través del Valle del Diyala – aunque ya en el primer decénio de su mandato y   según los anales , Samsu-iluna,  ya tuvo que combatir en el 1721 a.c.,  con un tal Yadikh-Abu que parece ser el predecesor, si nó participe,  de una dinastía kassita que dominó desde Terqa el Eufrates medio y la cuenca baja del Khabur: El reino de Khana.

Los siguientes reyes de la dinastía amorrita, Abi-Eshunk, 1711-1684 a.c., Ammi-Ditana, 1683-1647 a.c. y Ammi-Saduqa, 1646-1626 a.c. – que nos proporciona una visión administrativa de Babi-ilani durante su reinado y en  el que aparecen los distritos de Numkhia, Emut-Bal/Larsa, Idamaras/Eshunna, Isin, Uruk, Kisurra y Malgum – no aportan una relevante información geoestratégica. Parece ser que Abi-Eshunk todavía luchó contra el “País del Mar” y con los kassitas, infructuosamente,  dentro de un contexto propio  económico extremo. Situación que derivó en un “statu quo” dentro  del estado  de degradación  del imperio babilónico. Los acontecimientos posteriores hablan que posiblemente desde Khana, los kassitas siguieran presionando las fronteras del imperio amorrita, si bien parece que no consiguieron  una derrota definitiva.–  ante la evidencia de la continuidad dinástica con Samsu-Ditana y su llegada al poder en el 1625 a.c. – . Derrota que paradógicamente caería en el haber del reino hittita de Mursuli I en el año 1595 a.c. y que seguramente fue fruto de una alianza – sustentada sobre el hecho del abandono de Babilonia por los hittitas tras su saqueo – hittito-kassita ante la amenaza que suponía para ambos el reino hurrita de Hanigalbat tras sus conquistas en el “País de Shubartu” y que permitió a los kassitas, tras ocupar una devastada Babilonia, fundar su propia dinastía.

Referencias:

“Babilonia” Carlos G. Wagner (1988)

“El antiguo Oriente. Historia, Sociedad y Economía” Mario Liverani (1995)

“Old Babylonian Period inscriptions” from Frans van Koppen  in “The Ancient Near East. Historical sources in traslation” (2006)

Imágenes:

http://www.comcast.net


Mitología mesopotámica. Assur y Marduk, los dioses nacionalistas

Podemos considerar que la caída del “Muro de Amurru”, así como la de la III dinastía de Ur, como un punto de inflexión en los acontecimientos políticos, y por aquellas fechas por tanto religiosos , de esa época postrimera al derrumbe del “Renacimiento Sumerio” . Hasta esa fecha el panteón general  mesopotámico estaba constituido por una abigarrada amalgama de dioses ctónicos y cósmicos, hasta un número aproximado de 3600 divinidades, que se distribuían, en el transcurso del tiempo,  en un primer grupo de divinidades principales repartidos en díadas, un ejemplo sumerio sería Anu y Ninhusarg/Ki,  tríadas, caso de la también sumeria Anu, Enlil y Enki o la semita Sin, Ishtar y Shamash, o tétradas, caso de Anu, Enlil, Ishtar y Ea del periodo acádicoque estaban acompañados de un número indeterminado dioses de rango principal:  Los Anunna o Anunnaki,  en acadio Anunnakku, Anukku ó Enunnakku,  o  en sus otras denominaciones  como “Igigi” , “Igig(u)”  o “Inim”.  Sigue leyendo

Los babilonios. Bab-ilum y sus origenes.

La etimología y  el origen de la ciudad  conocida como  Ka-dingir-ra – Éste término literalmente se traduce del babilonio antiguo como “La boca de dios”, aunque posiblemente se deba interpretar como ” poseedor/a  de la palabra  de dios” – resultan particularmente oscuros. Así por ejemplo, el mismo apelativo de Ka-dingir- ra,  considerado como el epónimo de la ciudad en lengua sumerio-acadia , y que aparece  de  un modo significativo en el texto del  “Código de Hammurabi”, – (Hammurabi ó Hammu-Rapi. Rey de la primera dinastía babilónica. 1792-1750 a.c.) El código de Hammu-Rapi parece ser una recopilación de varios códigos jurídicos mesopotámicos anteriores como pudiera ser el  Ur-Nammu de Ur, el Lipitistar de Isin y  el Bilalama de Eshnunna – tal vez,  podría  ser considerado como contemporáneo de la primera dinastía babilónica, principios del siglo XIX a.c.,  o de finales de  la III dinastía de Ur, siglo XX a.c.,  si bien queda la posibilidad de dataciones histórica anteriores, periodo pre sargónico acádico , siglo XXIV a.c., como colonia comercial sumeria.

« Cuando el divino Anu, rey de los Annunaki, y En-lil , dios de los Cielos y la Tierra,  los que determinan el destino del mundo, transmitieron a Marduk, el primogénito de En-ki, las reglas de todas las cosas; Cuando ellos le engrandecieron por encima de los Igigi;  Cuando pronunciaron el divino nombre de Ka-dingir-ra; Cuando ellos le reconocieron por encima de las cuatro esquinas del mundo y le rodearon de un reino eterno cuyos cimientos serían  firmes como los Cielos y la Tierra. En ese tiempo, Anu y En-lil me llamaron a mi, Hammu-Rapi…» Extracto del prólogo del código de Hammu-Rapi, I,1-29

Detalle de las murallas de Babilonia. Nabucodonosor II (604-562 a.c.), Babil, Iraq

Del texto podríamos deducir que la pujante nueva majestad de Marduk dentro de la conceptualidad  dual mesopotámica del “dios eterno-dios terrenal” – caso de Anu versus Marduk – en su papel como intercesor entre hombres y  el dios/es principales”, así como de su  soberanía sobre los “cuatro continentes”– símbolo de la  “totalidad terrenal” sumeria –,  resulta paralela  al  engrandecimiento del enclave de Bab-Ilum. Interpretación que puede ser sostenida  no ya por la evidencia de otros casos semejantes, como pudiera ser  el dios Assur de Asiria, si no porque también el texto incide en un hecho  que el rey Hammu-rapi  desea poner en relevancia:  El ascenso de Marduk dentro del panteón deifico mesopotámico – el  apelativo Ammu-rapi puede traducirse literalmente como el “pariente del sanador”, tal vez un sacerdote – y  su intención de asimilar su subida al poder con la  historia del dios babilónico , cuestión que viene  corroborada por  la mención de la hegemonía concedida por los dioses supremos  a Marduk sobre los Igigi. – Según parte de la mitología mesopotámica, como cuenta el “Poema de Gilgamesh”  en la “Epopeya de Atrahasis”, los Igigi del Apsu o “Aguas Dulces” eran un determinado número de dioses que estaban, al parecer,  sometidos al poder de los Annunaki/Annuna o Igigi del Cielo Superior,  en número indeterminado,  hasta que Enki/Ea, Señor del Apsu, creó a los hombres para realizar sus trabajos – Ésta aseveración podría hacernos considerar un posible  anterior rango  de  “Igigi del Apsu” , como parece ratificar su sosías de “el Pescador” – u “hombre-pez”. Tal vez un “Apkallu“. Nombre de cada uno de lo “siete sabios” que mandó Ea/En-ki  para enseñar sus labores a los hombres después de su creación por el “Señor de los cañaverales y las aguas profundas” -, así como del  “construido” parentesco con Ea para la divinidad babilónica y podría ser corroboración de la escasa entidad dentro de la historia mesopotámica del primigenio asentamiento de Bab-Ilum y por  tanto sus nulas referencias en textos anteriores al periodo neo sumerio,  caso de la “Lista real sumeria”  – prisma WB, 1923.444. –,  y  su borroso pasado.

«(1) Sargón de Akkad llegó al poder durante el reinado de Ishtar. El no tuvo rival que se le pudiera equiparar en esplendor sobre la tierra. (…). (14) Después, con un temible ejército que llamó a las armas, Sargón atacó Shubartu. Sargón les tendió un emboscada y los derrotó completamente., tomando el poder y enviando sus tesoros a Akkad. (…)  (18) Desenterró a Babilonia de su pozo de escombros y (19) la puso a la altura de Akkad… » Extracto de la Crónica de los primeros reyes . ABC 20, A, 1-19

Si bien es cierto que en el texto anterior aparecen referencias a un incremento de importancia o refundación de Bab-ilani por parte de Sargón I de Akkad – Sargón o  Sarru-kin(u). 2334 – 2279 a.c.  Se puede traducir como”El rey verdadero” – debemos tener siempre en cuenta que se trata de una narración babilónica que tenderá a enaltecer los orígenes de la ciudad en proporción a su emergente fuerza en la política mesopotámica. Por otro lado, existe el hecho que la zona estuvo poblada con toda seguridad en el periodo pre-semítico (Champdor, 1985) – , así como posteriormente, y que su nombre más antiguo conocido, Bab-ili, tiene una fuerte connotaciones pre-sumerias que al día de hoy resultan desconocidas.

« (16) Entonces Anu y En-lil, los grandes dioses, le favorecieron (a Marduk..) y observaron: “Deberíamos proclamarle  regente de la Tierras Altas y Bajas”; “Deberíamos alzarle  (al título de) gran dios de los Cielos, y que la Tierra se estremezca ante su templo”; (19)”Álcese la cumbre de Esagila (ciudadela santa de Babilonia) hacia el cielo de Ekua, el palacio de los Cielos y la Tierra ( el Etemenanki o Torre de Babel)”; (20)”Deberá poseer unos cimientos  firmes y eternos como los Cielos y la Tierra”

Continúa el texto…

(38) Durante el reinado de Puzur-Nirakh, rey de Akshakh  los proveedores de peces (príncipes protectores) de Esagila proveían de pesca a la mesa del gran señor Marduk (40) (más) los servidores del rey se llevaban el pescado (41)  Durante 7 ú  8 días (¿?) el Pescador  pescó (texto perdido..) (42) en la casa de Ku-Baba, la tabernera,(…) Ellos trajeron a Esagila; (42) Durante ese tiempo (…) una nueva para Esagila (…) (43) Ku-Baba dió pan y agua al Pescador, ella hizo posible la ofrenda a Esagila. (44) Marduk, el principe de Apsu  la favoreció y dijo: “¡Que así sea! (45) El entronó a Ku-Baba, la tabernera, sobre la totalidad del mundo (46) Ella ordenó a  Sargón, copero real, cambiar la libación del vino para Esagila (47) Sargón no la cambió, pero se esmeró (…) rápidamente a Esagila (48) Marduk, el rey del mundo, le favoreció y  le dio la soberanía de las cuatro esquinas  del mundo. (48) El (Sargón)  puso bajo su protección a Esagila.  (49) Todo el mundo que estaba sentado en un trono trajo sus presentes a Ka-dingir-ra (50)  Es más, ignoró los mandatos de Bel (En-lil)  (y)  la estrajo de su agujero de  escoria (51) Frente a Akkad, el  construyó una ciudad a la que dio el nombre de Babilonia. (52) En-lil reafirmó las ordenes que había dado, El no podía dormir (53)  (y) Naram-Sin destruyó la población de Babilonia (54) Por eso, por dos veces, Marduk reunió las fuerzas de Gudea contra él. (55) Marduk concedió la soberanía al poderío de los Qutu.. » Pasaje del escrito del rey Apil-Sin rey de Babilonia a Damiq- Ilisu, rey de Isin. Crónicas de Weidner (ABC 19, 16-55), siglo XIX a.c.

Nota sobre texto: Puzur-Nirakh:  Rey de la dinastía sumeria de Akshakh en la frontera con Shubartu en la zona del valle de Diyala a finales del siglo XXV a.c y cuya estirpe fue derrotada por la IV dinastía de Kish. Ku-Baba: Única reina sumeria conocida, III dinastía de Kish, año 2400 a.c. aprox. con rasgos mitológicos pues reinó durante 100 años. Naram-Sin:  (2254-2118 a.c.), soberano de Akkad, nieto de Sargón I,  al que se le supone responsable de la caída de la dinastía acádia en Sumer; Caída que el clero sumerio apoyó ante la intención de  éste de entronizar al dios Sin  como suprema divinidad del panteón.  Gudea:  posiblemente haga referencia a la II dinastía de Lagash nominada según su mas prestigioso dirigente:  El “patesi” Gudea (2122-2142 a.c.). Qutu/Guti : Pueblo de nómadas y montañeses y cuyo origen se especula  sea los territorios del actual Kurdistán.

Otro aspecto a tener  en consideración es la “protección de Sargón” de Esagila;  Complejo que  se atribuye  en su realización al rey Sabum I, 1844-1831 a.c., si bien este apunte no pone en duda la posible existencia de una ulterior, aunque no existe evidencia arqueológica actual, construcción con esa denominación.

Obelisco del código de Hammu- Rapi. I dinastía babilónica,(siglo XVIII a.c. Musée du Louvre. París

Como apunte general decir que existe una teoría que relaciona la actual provincia iraquí de Babil con primitivos poblamientos kassitas. Kassitas que fueron expulsados, tras su conquista y asentamiento en Mesopotamia,  por los sumerios y que relacionan el nombre de “Baba-ili-um”  con el nombre de un primitivo dios kassita que bien pudiera ser Baba -“Baba” que,  según narraciones de la antigua tradición deítica reflejada en textos mandeos, formaba parte de una dualidad creadora primigénia llamados Baba y Tata que hacía referencia al poder vivificador y de fertilidad de las aguas -. El nombre de Baba aparece también como hermana de En-lil e hija de Anu y Nihurta en el  general panteón mesopotámico y como diosa de la abundancia en el Etarsisir – templo de Lagash – en el periodo de su II dinastía. Dinastía no sumerio-acádia y que presumiblemente sea de origen Qutu o Guti. B. Kienast también los relaciona con epítetos de dioses de panteón sumerio como Zu-Baba, Alala o  Sjidada y con los Igigi. También aparece como diosa tutelar de Karkemish, en el  I milenio a.c.  durante el periodo de los “reinos neo-hittitas“. Otra teoría asimila el nombre de Babilonia con el dios Babbar,  “El resplandeciente” o “Babbar-ili-um” o “La ciudad de la brillante bienaventuranza”,  en relación con un  adjetivo del  dios Utu/Shamash,  el astral dios Sol, y así Marduk, su dios patronal, sería una derivación de su nombre como [d] Amar-ud  –  o el “Joven novillo del Sol”, al que se le supone  una gran antigüedad,  y  donde tenía una afectada faceta guerrera que le hacía “dispensador de la vida y de la muerte” –.  Shamash posteriormente evolucionaría a  “dios de la Justicia” adorándose en los “Ebbabar”, templos,  de Sippar y Larsa. Aparece, también,  en el encabezamiento del código de Hammurabi (ver foto derecha..)  como el depositante de las leyes en manos del rey amorrita. Ésta última teoría podría ser rubricada en el contexto del panteón asirio, según KAR 307, donde a Marduk se le compara con Meslamtea, “El Sol oscuro” ,“El que se eleva y desciende del inframundo”.

«(101) ¡Mi infante, mi infante. (102) Mi hijo, el Sol, dios de la iluminaria de los dioses! (103) Vestido con el halo de diez dioses, poderoso era en extremo,  (104) por cuanto sus vigorosos destellos se acumulaban sobre él. » Pasaje del “Enuma Eliš”. Tablilla I , 101-104

En definitiva, al igual que  en otros centros periféricos como Mari o Assur, es muy posible que el estatus del poblamiento de Bab-ilani fuera de colonia comercial sumeria. Llegando a adquirir cierta relevancia como centro religioso durante el periodo acádio. Fue sede de un “ensi” – príncipe regente sometido a la autoridad central – durante la III dinastía de Ur, y tras el derrumbamiento de ésta bajo los golpes aunados de amorritas, elamitas y  montañeses del Este, pasó a disfrutar de una relativa independencia bajo la influencia primero del reino de Isin  y luego de Kish.

Durante éste periodo, y tras la desaparición del poder central que representaba Ur, se produce una vuelta al mapa político de las ciudades-estado, y más tras el fracaso de Isin y Larsa en su política de guerras unificadoras, que desembocaría en el incipiente poderío de la ciudad de Assur, así como en la aparición de diversos clanes amorritas que implantaron su soberanía en los tronos de Mesopotamia.  Muchas de las viejas ciudades sumerias estaban en decadencia por causas económicas: Por un lado, los aluviones depositados a lo largo de los siglos en la desembocadura del Tigris y del Eufrates , alejando la línea de la costa acabando con  los anteriores puertos comerciales,  y que obligarían a emplear otras rutas para el tránsito de mercancías – lo que vino a favorecer a emplazamientos como Babilonia o Mari – ; Por otra parte, la progresiva salinización de las tierras de cultivo creaba graves problemas de abastecimiento en algunos reinos de la baja Mesopotamia, caso de Larsa,  y cuyos efectos empujaban, al mismo tiempo, a una agresiva política de anexiones territoriales.

Éste era el contexto socio-económico en Mesopotamia cuando se produjo la instauración de una dinastía independiente en la ciudad de Babilonia encabezada por el amorrita Sumuabum en el 1894 a.c.

Referencias y textos:

“Babilonia” Carlos G. Wagner (1988)

“Code of Hammurabi” R.F. Harper (1904) Universiy of Chicago Press

“Early Kings Chronicle” y “Weidner Chronicle”.  Traducción por  http://www.livius.org