El orígen de la vida… (recordatorio)

En 1953, un estudiante graduado de la Universidad de Chicago, Stanley Miller, cogió dos matraces, (uno contenía un poco de agua representando el mar primigénio; El otro con una mezcla de metano, amoniaco y sulfuro de hidrógeno en estado gaseoso que representaba a la primitiva atmósfera de la Tierra) los conectó con tubos de goma e introdujo unas chispas eléctricas como sustitutivo de los rayos. A los pocos días, el agua de los matraces se había convertido en un sustancioso caldo de aminoácidos (los “ladrillos de la vida”), ácidos grasos, azúcares y otros compuestos orgánicos. Estos experimentos tuvieron una gran repercusión social dando a entener con que facilidad se puede crear vida. El tiempo ha desmostrado que la cosa no es tan simple. Hoy, los científicos están bastante seguros que la atmósfera de la Tierra no se hallaba también preparada para el desarrollo de compuestos biológicos como el “estofado” gaseoso de Miller y su supervisor (El premio Nobel Harold Urey).

Revisiones posteriores de este experimento, con unas condiciones mas acordes con la realidad, no han conseguido crear mas que algunos aminoácidos muy básicos y aún con su consecución, se nos plantea el tremendo reto de conseguir proteínas. Las proteínas están compuestas básicamente de aminoácidos (En ser humano existen hasta un millón de proteínas diferentes) y tienen una ínsolita história (Desde el punto de vista de la estadística…): Las proteínas no deberían existir.  Un ejemplo: Para conseguir una proteína tan común como el colágeno hacen falta 1.055 aminoácidos colocados en una secuencia determinada que nos da un número de posibles combinaciones infinitas ó por ejemplo la hemoglobina, que con sus 146 aminoácidos, presenta un número de 10^190 posibles agrupamientos. Si a esto unimos que, para ser útil orgánicamente , su estructura final debe tener unas características de “plegamiento” específicas y más aún, si conocemos que las proteínas son incapaces de autorreplicarse, podemos tener una idea de la dificultad añadida.

¿Cúal es entonces la posible explicación para el orígen de la vida?

Richard Dawkins en el “relojero ciego” nos proporciona un acercamiento a la posible respuesta: “Evolución”. Conocemos la posibilidad de crear aminoácidos en el primitivo ambiente de la Tierra y creemos en la existencia de algún tipo de proceso de selección acumulativo que permitió agruparse a los aminoácidos progresivamente en agrupaciones cada vez mas sofisticadas y que le proporcionaban algún tipo de mejora estructural. Un posible ejemplo nos lo facilitan determinadas agrupaciones de moléculas que tienden a formar “largas cadenas” denominadas polímeros, los azucares se agrupan constantemente para formar almidones ó incluso los cristales pueden hacer muchas cosas parecidas a lo que nosotros consideramos “la vida”, como reproducirse, reaccionar a estimulos ambientales, adoptar formas simples ó complejas según una determinada pauta, etc., sugiriéndonos de forma insistente que la complejidad es un hecho natural, espontáneo y absolutamente fiable. (Ojo.., y esto es compatible con el segundo principio de la Termodinámica al no ser la Tierra un sistema cerrado; no vaya a ser que alguno se me venga arriba…) Tan poderosa es esta tendencia natural a la agrupación que muchos científicos piensan que la vida puede ser más inevitable de lo que pensamos ó en palabras del bioquímico y premio Nobel Christian de Duve “..una manifestación obligatoria de la materia..”

Todo esto nos lleva a que no hay demasiado “exotismo” en las sustancias químicas que nos dan vida. Si quieres crear una criatura, ya sea una perca dorada, un cogollo de lechuga ó incluso un ser humano, sólo necesitaras, cuatro elementos principales: Carbono, hidrógeno, oxígeno y nitrógeno, a los que añadiremos algunos más como el azufre, fósforo, calcio e hierro. Dispón esos elementos unidos en tres docenas de combinaciones aproximádamente y podrás construir cualquier ser vivo.

Como dice Dawkins: “Las sustancias de las que están hechas las cosas vivas no tienen nada de especial; Las cosas vivas son colecciones de moléculas…, como todo lo demás”

Referencias: “A Sort History of  Nearly Everythings” (2003) Bill Bryson

Complicando el paseo aleatorio

Agravando un concepto complicado con otro, un equipo de físicos atómicos ha dado una vuelta de tuerca al clásico “camino (o paseo) aleatorio” – un deambular idealizado que es clave para explicar la difusión de un líquido en otro y una miríada de otros fenómenos del mundo real. Esta vez, los investigadores han hecho que un átomo deambule de acuerdo con las reglas de la mecánica cuántica y han hallado que cubre más distancia de la que cubriría sin ellas. El avance, anunciado en Science, podría ser útil en nuevas tecnologías de información cuántica, dicen los investigadores. Pero el verdadero logro parece ser el casamiento de dos conceptos de la física clásica.

En tiempos menos políticamente correctos, los profesores de física explicaban el paseo aleatorio de esta manera. Supongamos que un borracho se planta bajo una farola, tambaleándose a izquierda y derecha con igual probabilidad. Después de cierto número de pasos, N, es posible que haya dado unos cuantos pasos más hacia la izquierda que hacia la derecha, o viceversa. De hecho, tras N pasos, en promedio el borracho se habrá alejado de la farola una distancia proporcional a la raíz cuadrada de N. Quizás esto suene como algo inconsecuente, pero este tipo de paseo aleatorio describe muy bien el movimiento de una molécula en una muestra de líquido o electrones traqueteando dentro de un metal.

Ahora, Michal Karski, Artur Widera, y sus colegas en la Universidad de Bonn en Alemania han complicado el problema agregando a la mezcla la extraña realidad de la mecánica cuántica. Un borracho, o cualquier otro objeto “clásico” debe moverse hacia la derecha, o hacia la izquierda. Pero según la mecánica cuántica, una diminuta partícula, como por ejemplo un átomo, puede moverse en direcciones opuestas al mismo tiempo y acabar en un llamado estado de superposición en el que está en dos lugares al mismo tiempo. Y sucede algo más: Cuando alguien mide la posición de la partícula, el delicado estado cuántico se colapsa para que la partícula se encuentre en un lugar o el otro.

Aprovechándose de todo esto, los investigadores han hecho que un átomo de cesio se dé un “paseo aleatorio” sobre una cadena de puntos de luz de láser formada por dos haces de láser opuestos. Comenzando con el átomo en un punto, le hacen cosquillas con ondas de radio para que comience a girar en direcciones opuestas -hacia arriba y hacia abajo – al mismo tiempo. Entonces manipulan las polarizaciones de las haces de láser para estirar la parte “hacia arriba” del estado cuántico hacia la derecha y la parte “hacia abajo” hacia la izquierda. Esto lleva al átomo a un estado difícil de imaginar en el que se posiciona en un punto (de láser) girando hacia arriba mientras al mismo tiempo se posiciona en el próximo punto girando hacia abajo.

Entonces los investigadores repiten el proceso una y otra vez hasta que el átomo acaba en un estado cuántico en el que ocupa muchos puntos de luz al mismo tiempo. Cuando los investigadores miden la posición del átomo, el estado se colapsa a un solo punto. Pero al repetir el experimento muchas veces, logran trazar ese estado. Y hallan que, después de N pasos, un átomo “normal” se ha movido una distancia proporcional a N desde su punto original – más de lo que habría hecho de manera clásica.

Artículo publicado en Cultura  3.0 (16 de julio de 2009)

Leyendo a Amit Goswami, “Evolución Creativa”

Tengo unos amigos socarrones y por mi cumpleaños, y conociendo mis inclinaciones, han tenido a bien regalarme el último “best seller” de Amit Goswami: “Evolución creativa”.

Independientemente que ya el título me recuerde al “ni pa’ ti ni pa’ mí” muy en boga en estos tiempos de implicación, la justa ó de aquello de “para que nadie se dé por perjudicado, todos jodidos”, nuestro autor nos aclara en el segundo título sus intenciones con una frase lapidaria: ” La Física cuántica reconcilia el darwinismo y el diseño inteligente”. Ante esta perspectiva.., mi impaciencia por comenzar la lectura no ha tenido límites y de inmediato me he puesto “gafas a la obra”

Sin tiempo para respirar hondo, una aseveración en sus primeras letras: El “crujido” de los cimientos de la biología evolutiva por las discontinuidades en los linajes fósiles”, – afirmación que posteriormente apoya en los estudios de R. Saphiro y su demostración del número de sucesos azarosos, posibles, durante el periodo evolutivo biológico (2,5X10¬51 sucesos) y su imposibilidad estadística de cumplir las necesidades de la evolución- para a continuación “acomodar en esos huecos” el concepto de una “presencia cuántica” y su indeterminación que asocia, después de rechazar el materialismo científico y evocar un inteligencia animal metafísica, con un dios “creacionista”.

Como todo no van a ser palos para el neodarwinismo, según ese criterio conciliador, vuelve su vista hacia el creacionismo y desestima la lectura literal bíblica, seis días y seis mil años desde la creación, aduciendo la falta de rigor científico del dogma de fe y la visión de un Dios “emperador en su trono”.

LA BÚSQUEDA DEL TERMINO MEDIO

En este punto desarrolla, basándose en la discontinuidad del registro fósil y en los trabajos de Simpson, Grant y otros, la teoría de dos ritmos evolutivos: Lento y rápido, considerando las teorías darwinianas como explicativas de los ritmos “lentos” evolutivos y asimilando los estudios de Eldredge y S. J. Gould, los ritmos rápidos evolutivos, a una metáfora del Génesis.

Así pues, y según el autor, tenemos dos tipos, teóricos, en los ritmos rápidos evolutivos: La causalidad ascendente ó teoría materialista científica ó la correcta: La causalidad descendente, “creacionista”, en manos de una conciencia cuántica, inteligente y cuya teoría desarrolla de las siguientes maneras:

1. Después de repasar las teorías sobre la integral de caminos de Feynman dándole una intención, y ahora lo entenderán, “que las posibilidades (cuánticas) colapsan en una realidad.. (lo que llama colapso discontinuo) auspiciadas por una conciencia” ¿Y quién ese ente cuántico inteligente.?. Respuesta: Los seres humanos. Los seres humanos recreamos en objetos esas posibilidades cuánticas y cuyas pautas vienen dictadas mediante una conciencia colectiva: Dios.

2. Las teorías darwinistas no dan un sentido a nuestra evolución en el futuro (¿Es que tienen que darlas..?) Nuestro autor nos indica que la evolución parte de organismos simples a organismos mas complejos (Yo entiendo que no necesariamente..) incorporando aquí los conceptos de línea del tiempo y entropía dando por sentado que las flechas del tiempo físicas y biológicas son diferentes (¡Cuando aprenderemos que la Tierra no es un sistema cerrado..!) y haciendo patente que las teorías evolutivas no dan una explicación a este hecho (obviando los estudios de Ilya Prigogine..) y aseverando que su “Teoría de la evolución creativa”, sí y que por tanto, consecuentemente (¿?), justifican una razón final para la evolución.

A partir de aquí basa sus argumentaciones de la razón final de evolución, en sus teorías sobre la conciencia (concepto antes desarrollado..) y que la evolución consiste en nuevas creaciones auspiciadas por la conciencia colectiva mediante el dictamen: “La evolución es necesaria para experimentar las posibilidades de la conciencia (colectiva) en manifestación” (Quien lo entienda que me lo explique…)

No quisiera seguir descubriendo la trama de tan sesuda publicación, (continúa con energías vitales y chakcras relacionadas con esa energía creativa común..) y dejo al lector, quién goce de esa cualidad que yo no tengo, la satisfacción de profundizar en tan benemérita lectura.

Amit Goswami, doctor en Física Nuclear por la Universidad de Calcuta y profesor emérito de la Universidad de Oregón. Evolución Creativa (2008)

 

 

Teoría de universos membrana II

En la anterior entrada se ha descrito el modelo de “Universo sombra”, pero existe otra posibilidad sin abandonar el concepto “membrana” y manteniendo que las dimensiones “adicionales” sean infinitas.

Esta segunda alternativa de la naturaleza del Universo nos lleva a la hipótesis que las citadas dimensiones extra “quantuor” estén muy curvadas aunque sin llegar a las primeras suposiciones de un mínimo radio. La teoría de Randall-Sundrum realiza un planteamiento de curvatura que da similar respuesta a las mismas percepciones contestadas con la hipótesis anterior sin necesidad de disponer de un segundo universo “espejo”. pues debido a esta curvatura, su misma forma haría que se comportara de igual manera – tomemos como ejemplo la estructura de una silla de montar ó de un tunel -, bien es cierto que, en un primer momento es planteable una salvedad como consecuencia de no existir un Universo “sombra” que permitiera mantener el balance gravitatorio – los gravitones se escaparían y se produciría un desajuste energético violando la ley de conservación de la energía que nos dicta que la cantidad total de energía debe permanecer constante -. aunque esto sólo sea en apariencia.

Nuestra teoría nos dicta que solamente las emisiones gravitatorias con una longitud de onda menor que el radio de curvatura del Universo que hemos planteado serían capaces de escapar y conocemos que los únicos cuerpos celestes, conocidos, que son capaces de emitir ondas gravitatorias de estas características son los agujeros negros . Esta posibilidad que nos plantean los agujeros negros se subsana suponiendo que la expansión de las ondas gravitatorias – el resto de las emisiones del agujero negro quedarían confinadas a la membrana según el modelo comentado – , en los dimensiones adicionales, mantengan un radio de expansión menor ó igual que el radio de curvatura de la membrana, es decir, que su expansión sea comparable, en un principio, a una esfera insertada en la membrana y que en su progreso vaya adoptando una forma elíptica que siempre conservará ese radio máximo que impide la posibilidad de una pérdida energética del conjunto.

Este proceso sería como consecuencia del “desinflado” ó desintegración del agujero negro debido a la pérdida de energía y por lo tanto de masa, aunque es altamente probable que ningún agujero negro con la sufienciente masa haya conseguido, debido a la edad del universo, llegar al climax de expansión esférico y por lo tanto a ese radio crítico. Dato que se confirma por la no observación, hasta hoy, de grandes explosiones de rayos gamma atribuibles a esta singularidad.

Teoría de universos membrana

Según la teoría M y sus modelos matemáticos, el espacio-tiempo tiene diez-once dimensiones. El desarrollo de estos modelos, en un momento dado, nos han sugerido la posibilidad que seis ó siete de estas dimensiones estuvieran enrolladas con un radio muy pequeño, como podría ser el caso de un finísima hebra de hilo y que concordaría con nuestra percepción de un universo de cuatro dimensiones.

Por el contrario, existe una teoría que nos sugiere una variante: La posibilidad que estas dimensiones “adicionales” sean comparativamente grandes ó infinitas, proporcionándonos una conceptualidad diferente del Universo tal y como lo intuimos ó hemos conocido a través de la teoría de la relatividad general: La teoría de los Universos membrana.

Se trataría de un conjunto infinito de universos auto contenidos donde cada uno de ellos estaría compuesto de cuatro dimensiones sobre un sustrato espacio-temporal compuesto por las restantes seis ó siete dimensiones a modo, de lo que formaría en su conjunto, un libro donde cada una de la hojas sería un Universo tal y como lo percibimos.

Esta teoría nos dicta que todas las fuerzas de carácter electro magnético nuclear, así como la materia, estarían confinadas en cada ” membrana-hoja”, mientras que la gravedad tendría la propiedad de extenderse a través del conjunto del “libro”. Así pues, la materia y las fuerzas no gravitatorias se comportarían como un “Estadio de cuatro dimensiones” , que unido al principio antrópico, nos daría una percepción de la realidad tal y como lo conocemos, mientras que la gravedad, en forma de curvatura del espacio, sería capaz de propagarse a través del conjunto de nuestro “Universo-libro e implicaría a la totalidad de las dimensiones.

Todo este entramado teórico viene como consecuencia de intentar explicar la “sustancia” de la, inconsistente, constante universal de Einstein ó las más probables, “fuerzas de la materia oscura” y dar solución a determinados acontecimientos astronómicos observados, como la velocidad de expansión de nuestro Universo, la compensación de las fuerzas gravitatorias ó la estabilidad de determinados grupo de sistemas estelares dentro de los conjuntos que forman las galaxias y que en definitiva, nos hace percibir una mayor cantidad de materia de la que observamos.

Como ya hemos sugerido anteriormente, la gravedad tendría la posibilidad de extenderse entre Universos, pero con una condición: Que esta capacidad, al incidir sobre un número infinito de universos, no produzca inestabilidad en el conjunto de la fuerza gravitatoria de cada uno de los universos-membrana. Esto se consigue haciendo terminar el sustrato espacio temporal, ó dimensiones adicionales, de cada una de la membranas en lo que se ha denominado “Universos sombra”. Estos Universos sombras serían ” una segunda membrana, anexa a la nuestra, que impediría que la gravedad se esparciera demasiado en las dimensiones adicionales, lo cual significaría que a distancias mayores que la separación entre estas membranas la gravedad disminuiría con el ritmo correspondiente a un espacio- tiempo cuadrimensional”

Resumiendo: Tenemos un percepción de un Universo cuadrimensional (membrana) en un substrato espacio-temporal que termina en un universo anexo al nuestro donde la gravedad interrelaciona biunívocamente su fuerza entre ellos. Este universo “paralelo”, y nosotros a él, no sería visible al estar la luz confinada a cada membrana por lo que no seríamos capaces de ver su materia pero si percibir su fuerza gravitacional.

Referencias: “The Universe is a nuthell” (2001) S. Hawking.

Diez leyes de la historia de España

Diez premisas que se cumplen a lo largo de la historia de España según el periodista y profesor de la Universidad de Barcelona ( en otras cosas…): Don Pedro Voltes Bau.

Ley primera: “El abstenerse de hacer algo equivale a hacer otra cosa”.

Buen número de españoles, incluso gobernantes, han entendido que la abstención de actuar ante un tema significaba la cauta omisión, algo así como una página en blanco, un prudente silencio. En realidad, tales inhibiciones han constituido sendas acciones que operaban en otro sentido y con otro resultado concreto y tangible  – Veánse los libros de Garret Hardin -. Nuestro presente es fruto de miles de abstenciones del pasado.

Ley segunda: “En la vida histórica no se da nada de balde, ni nada que salga gratis”

Siempre hay alguien, presente o futuro, que paga la fiesta y siempre se da ésta por algo y para algo. Esta ley de la economía que mejor ilustrada por la vidas que por los escritos de los economistas antiguos y actuales.

Ley tercera: “Ninguna guerra la gana nadie a largo plazo. Si alguien quiere guerra, acabará habiéndola”

Estas ideas, pesimistas como el estudio de la Historia, son un traslado a la misma del célebre segundo principio de la termodinámica.

Ley cuarta: ” Al hacer una cosa, siempre se hacen varias cosas”

( Los ecólogos tienen la palabra sobre esto)

Ley quinta: En la historia de España falla a veces la conocida Ley de Murphy, según la cual “En un sistema complejo, si algo puede ir mal, irá mal” y tampoco se cumple siempre su corolario que ” si las cosas van mal en alguna parte, acabarán yendo mal en todas partes”

Por excepción, junto a nuestros abundantes infortunios, se han dado en la historia nacional unas cuantas veces la posibilidad que las cosas fueran mal y , en cambio, no ha ocurrido así.

Ley sexta: “En este país , y en otros, se tiende a no creer en los peligros hasta que no han causado su efecto”.

Esta ley es un extracto de las moralejas de diversas fábulas instructivas.

Ley séptima: “Lo normal, correcto y justo es perder en los juegos donde se tiene pocas probabilidades de ganar”

Lo contrario pondría las matemáticas “patas arriba”.

Ley octava: “Todo régimen imperante en España ha designado como enemigos suyos a cierta multitud de españoles”

Ley novena: ” Los criterios de conducta menos exigentes desalojan en España a los más exigentes”

Transposición a lo política-social de la Ley de Gresham: “La mala moneda expulsa de la circulación a la buena”. De acuerdo con esta norma, en la vida colectiva española las gentes se conducen conforme a la tabla de valores más estimados por la masa. Los superiores imitan a los inferiores.

Ley décima: En la vida histórica española no se cumple siempre el Principio de Peter: “Todo empleado inserto en una jerarquía tiende a ascender hasta el nivel de incompetencia”.

Aquí se puede seguir ascendiendo mucho más arriba del nivel de incompetencia. Cabe incluso que, si el fracaso causa algún efecto significativo, sea en son favorable y simpático. Nada está peor visto que la capacidad y el éxito.

Añade el autor: ” El que estas diez leyes se cumplan en la historia de España no significa que sean peculiares de ella y que no se den también en otros órdenes y áreas de la vida”

Texto fusilado de ” La historia inaudita de España” (1984) Pedro Voltes

¿Os suena alguna circunstancia que cumpla todas ó parte de estas leyes..?

Santo Oficio y otras justicias contra animales.

Si bien en la historia antigua y actual existen numerosos casos judiciales de sentencias condenatorias hacia bestias, ya fueran terrestres, aéreas o cuyo “habitat” fuere el agua, casos como los fueron acontecidos en febrero de 1935 donde fue ajusticiado en Atenas un papagayo, perteneciente al propietario de unos de los restaurantes mas importantes de la ciudad, por la costumbre que tenía de gritar: “Viva Venizelos” …, una vez triunfante la revolución que derribo al político heleno o en la URSS  donde  la GPU, policía política,  fusiló a un loro que cantaba canciones capitalistas y zaristas – en éste caso sus supuestos “maestros de canto” corrieron la misma suerte -. como también es conocida la historia.. de aquel alemán que, después de la derrota de los ejércitos hitlerianos, y en los comienzos de la ocupación aliada, hizo poner el siguiente anunció en los periódicos: “El doctor Otto Kraus hace saber que no responde de la ideas políticas de su papagayo..”

“El suplicio de una puerca” . Grabado sobre fresco original del siglo XIV. Lhermitte. British Library

Antiguamente los juzgados no se contentaban solamente con hacer comparecer ante ellos a los delincuentes de dos pies, sino que encerraban en el proceso judicial a las bestias de cuatro patas. El animal, autor de un delito, ya fuese buey, asno o caballo, era detenido, encarcelado y juzgado con todas las formalidades, y si a ello hubiera lugar era públicamente ejecutado en castigo a sus fechorías. Los mismo sucedía si los animales eran asna, vaca o cerda, puesto que el “bello sexo”  no estaba exceptuado.

El procedimiento era distinto para cada especie de animal sometido a diligencias: Si se trataba de un cuadrúpedo, se le emplazaba “personalmente” – si se me permite la palabra – y se le trasladaba ante el tribunal de lo criminal ordinario. Si eran insectos, hormigas, langostas o ranas, se procedía diferentemente, pues su número y su exigüidad los hacía innotificables en su delito, y por supuesto su encarcelamiento. En efecto, ¿Que podían los medios ordinarios contra las invasiones de miriadas de animalillos..? Era forzoso recurrir a un poder superior y conjurar a la divinidad: El Tribunal eclesiástico… era el llamado a fallar y hacer lo necesario para exterminarlos. Para ello se excomulgaba a la plaga, pero eso sí, se daba a los animales la oportunidad de defenderse.

El procedimiento judicial era tal que las poblaciones que tenían que quejarse de los daños causados por los insectos nombraban a un agente para que los representase ante el tribunal. Seguidamente dirigían a los jueces eclesiásticos un escrito que contenía la designación de los lugares invadidos y especialmente la naturaleza de los daños causados, describiendo con precisión la forma y el color de los animales culpables. Esta descripción era absolutamente necesaria para que nadie pudiera sufrir error. El juez ordenaba entonces la comparecencia de los animales devastadores y enviaba a los sitios ocupados por los insectos a un alguacil que los ordenaba comparecer en el día y hora señalados ante el magistrado con el fín de oír la condena de desalojar, en breve plazo , los parajes usurpados bajo las penas que en derecho concurrían. Como era de esperar, los depredadores de cosechas hacían “oídos sordos” a estos requerimientos y llegado el día del juicio se esperaba en vano su entrada en la sala de la audiencia. Como todo esto sucedía dentro de las normas establecidas, se renovaba hasta tres veces el señalamiento, – conformándose en esto a la práctica de los tribunales que no declaran la rebeldía sino después de tres citaciones regulares – y como los demandados seguían sin presentarse , desde aquel momento se nombraba a un médico, un defensor de oficio, quién juraba cumplir sus funciones “con celo y propiedad”, adjuntándole ordinariamente un abogado, por lo que era por esto que esta clase de asuntos se ponían en juego todos los resortes de la controversia y discusión del Derecho: Sobreseimientos, excepciones dilatorias, prórrogas, vicios de nulidad. Todo se invocaba, conforme a las leyes de procedimiento judicial.

“El día 10 de enero de 1457 se administraba justicia en los días celebrados en Savigny “bajo la presidencia del escudero Nicolás Quareillan”, juez de lugar. La querellante era la “noble señorita Catalina de Bernault, señora de Savigny”. El procurador de la señorita era Huguenin Martín, demandante, el cual declaró que el martes antes de Navidad.. una cerda y sus seis lechones, al presente presos, fueron cogidos en flagrante delito de asesinato y homicidio en la persona de Juan Martín.”

Nos, juez, hemos dado sentencia definitiva de este modo:

“Decímos y pronunciamos que la cerda de Juan Bailly, por razón de asesinato y homicidio por ella cometido y perpetrado en la persona de Juan Martín sea confiscada para ser castigada y condenada al último suplicio: Ser colgada por las patas traseras de un árbol..Respecto a los lechones de la dicha cerda, por cuanto no está probado que comieran del dicho Juan Martín, nos contentamos con devolverlos a Juan Bailly, mediante caución de devolverlos si a resultas, comieron del dicho Juan Martín…”

“Y la dicha cerda, conducida en un carreta, ha sido ahorcada por las patas traseras en cumplimiento de dicha sentencia por Esteban Poinceon, ejecutor de la justicia..”

Grabado suizo ” La excomunión de la cochinillas”. Siglo XIX. Colección Jan Bodeson

Durante el periodo que transcurre durante la Alta Edad Media, la fe que la población sobre los dignatarios eclesiásticos en la exterminación de invasiones de insectos era muy profunda, siendo estos juicios eclesiásticos harto comunes en el siglo XIII, extendiéndose, en su asiduidad, a los doscientos años siguientes.

En 1338, una especie de escarabajos causó una gran devastación en los campos cerca de la localidad de Kartel en el Tirol alemán. Los escarabajos fueron juzgados, declarados culpables y sentenciados a su solemne anatemización en nombre de la Santa Trinidad.  Incomprensiblemente, estos coleópteros siguieron realizando numerosas “tropelias” durante varios años, llegándose a la conclusión que su anatema era infructuoso debido a la “vida pecaminosa” de los residentes del lugar y que la plaga no decaería hasta que tales gentes no se arrepintieran de sus pecados.

En 1470 se realizó otro famoso juicio contra animales en el obispado de Lausana en Suiza. Esta vez, fueron determinados insectos parásitos de plantas, las cochinillas, las que fueron sometidas a juicio sumarísimo. Durante el proceso, el abogado de la acusación argumentó que los citados animales, tratándoles de seres despreciables, no fueron convocados al Arca de Noé, sino que “desafiaron” a Dios revoloteando sobre la cubierta de la embarcación. También adujo que tales seres eran fruto de la “imperfección” y la denigración animal, pues provenían de la putrefacción y nacían por “generación espontánea”. El defensor de tales criaturas no pudo evitar que sus clientes fueran excomulgados por el titular del obispado, Monseñor Benedicto de Montferrand que comenzó su anatema profiriendo: ” Vos, las acusadas, asquerosidad infernal, vos, cochinillas, que ni siquiera seréis mencionadas entre los animales…”

En un juicio en Alemania, acontecido en 1499, contra un oso, el abogado recusó al tribunal aduciendo que a su cliente sólo le podía dictar sentencia un juzgado de iguales suyos, cosa que el presidente del tribunal convocante denegó. Desgraciadamente tal recurso tampoco fue considerado en un juicio contra ratones de campo que tuvo lugar, nuevamente, en el Tirol en 1519 y durante el cual los roedores fueron condenados al destierro eterno, solamente fue considerada la propuesta de la defensa que en el caso de la hembras preñadas y de sus crías, dispusieran de dos semanas mas para su “evacuación” que el resto .

Uno de los juicios mas mencionados fue aquel que se produjo en 1587 en el distrito vinatero de Saint Julien en Francia. La causa fue que tales cultivos fueron asolados por un “gorgojo veduzco”, denominado en francés “charançon”. El trece de abril de 1587, los insectos fueron emplazados ante el tribunal del príncipe-obispo de Mauricenne por los síndicos y procuradores. Un abogado, Antoine Filliol, fue escogido como defensor, siendo el fiscal Petremand Bertrand. Éste último jurista indicó que Dios creó a los animales con anterioridad al hombre para que sirvieran a éste como subordinados fieles sin queja, por lo que los seres que desobedecieran el mandato divino, caso de tales glotones criminales, bien fuera por propia decisión o por inducción del Diablo, debían ser castigados severamente. El defensor de los gorgojos refutó estos argumentos con preclara alegación. Negó que los insectos en cuestión tuvieran vinculación alguna que el “Espiritu Maligno”, sino que fueron enviados por Dios para castigar los pecados de la población de St. Julien, por lo que castigarlos contravendrían los designios de Dios y su condena, incrementarían la ira del Altísimo. Ante tales argumentos, y conmovido el acusador, el juicio se aplazó varias veces, dictándose, a propuesta de la acusación, que los gorgojos abandonasen los viñedos, pero que se les asignaría una parcela de tierra de uso exclusivo donde no serían molestados por los seres humanos.

El resultado final de este curioso caso judicial se desconoce, aunque aún se conservan veintinueve folios en relación a una causa que se extendió durante ocho largos meses. Si bien cabría preguntarse si los insectos no estuvieron muy de acuerdo con el veredicto, ya que parientes suyos no dudaron en comerse la parte que relataba la sentencia.

Referencias:

“Historia de las historias” Carlos Fisas (1996)

“La Sirena de Fiji y otros ensayos sobre Historia Natural y no Natural” Jan Bondeson (2000)

http://www.paseandohistoria.blogspot.com

Imágenes:

http://www.dontpaniconline.de

http://www.paseandohistoria.blogspot.com

El principio antrópico

El principio antrópico ó porque el Universo es tal y como lo observamos. En términos aproximados el principio antrópico afirma que vemos el Universo tal como es, al menos en parte, porque existimos.

Este principio está basado en que la teoría M ó teoría de la unificación de las cinco teorías de cuerdas predice un gran número de posibles historias del Universo según la integral de multiples caminos de R. Feynman, es decir, habrían existido multiples posibilidades que nuestro Universo hubiera podido ser físicamente de otra manera.

Citando el libro “El Universo en una cascara de nuez” de Stephen Hawking”:

Como ejemplo de poder del principio antrópico…: Es un hecho de experiencia común que vivímos en un espacio tridimensional. Es decir podemos representar la posición de una punto en el espacio mediante tres números, por ejemplo, latitud, longitud y altura sobre el nivel del mar. Pero ¿Porqué el espacio es tridimensional ¿Porque no tiene dos dimensiones, ó cuatro ó cualquier otro número..? En la teoría M, el espacio tiene nueve o diez dimensiones, pero se cree que seis ó siete de ellas están enrolladas con radios de curvatura muy pequeños y sólo quedan tres dimensiones grandes y relativamente planas.

¿Porque  no vivímos en una historia (de las múltiples posibles) en que ocho de las dimensiones estén enrolladas… y haya sólo dós dimensiones observables? A un animal bidimensional le resultaría imposible (ó muy díficil, textuamente) hacer la digestión…Por lo tanto, dos dimensiones planas no bastan para algo tan complejo como la vida inteligente. Por otro lado, si hubiera cuatro ó más dimensiones aproximadamente planas, la fuerza gravitatoria entre dos cuerpos crecería más rápidamente cuando se aproximaran entre sí. Ello significaría que los planetas no tendrían órbitas estables alrededor de los soles, caerían hacia el sol ó bien escaparían a la oscuridad y el frío exteriores.

Análogamente, tampoco serían estables las órbitas de los electrones en los átomos, de manera que la materia no existiría tal y como la conocemos.

Muchas personas afirman la necesidad de un organizador, un selector de la leyes físicas del Universo ante la evidente complejidad de las interrelaciones de fuerzas y sus leyes. Mi impresión consiste en la multiuniversalidad donde infinitos universos se crean y se diluyen en diferentes formas al igual que el agua condensada en las nubes se prepara para componer infinitas gotas de lluvia al descargar la tormenta. La teoría de multiples histórias de Richard Feynman nos sugiere las condiciones por las cuales esos “proyectos” forman diferentes tipos, en este caso, de Universos. Universos que tendrán multitud de variantes físicas con respecto al nuestro, pero un mismo orígen y hay uno, en esa ingente cantidad, donde existen unos seres que se preguntan:

¿Porque el Universo es tal y como es?

Cultura mesopotámica y literalistas bíblicos

Hay un párrafo en Isaías 40,22 y otro en Job 1,7 que dicen:

Él es el que está sentado sobre el círculo de la tierra, cuyos habitantes le son como langostas. Él despliega los cielos como un velo y los extiende como una tienda para habitar.” Isaías 40:22

Aconteció cierto Día que vinieron los hijos de Dios para presentarse ante Jehová, y entre ellos vino también Satanás. Jehová Preguntó a Satanás: –¿De Dónde vienes? Satanás Respondió a Jehová diciendo: –De rodear la tierra (insinuando que la tierra era redonda) y de andar por ella.” Job 1:7

Estos párrafos según los literalistas bíblicos defiende dos puntos: Primero, que la Bíblia como revelación conocía la esferalidad de la tierra mucho antes que los griegos, aunque algunos en sus afirmaciones obvien esto hecho, y segundo, que su mensaje debe ser considerado como científico y por tanto todas sus consideraciones sobre la creación del Universo, aceptadas.

El licenciado Dawlin A. Ureña y miembro de la asociación científica “Creation Research Society”, en su página, hace una defensa, debo reconocer exacta, sobre el término hebreo “Kanaph” y al griego “Gonia”, aunque con matices. Efectivamente estos términos fueron traducidos como “extremos” ó “cuadrantes” y cuyas erróneas definiciones permitieron a la iglesia, en contra del pensamiento galiléico, mantener la afirmación que la tierra era plana. En la actualidad, y ante la evidencia que estas afirmaciones son insostenibles, se hace preciso mantener la credibilidad de la lectura bíblica mediante un nuevo giro etimológico: Estos términos se pueden traducir como “bordes” ó “lindes”,  de tal manera que esta nueva acepción haría plausible el conocimiento bíblico primigénio de la esferalidad de la tierra.

Vamos a intentar aclarar con mis someros conocimientos estos conceptos. Creo que sería importante primero distinguir entre un círculo y una esfera. Según Wikipedia:

Un círculo, en geometría “Es el conjunto de los puntos de un plano que se encuentran contenidos en una circunferencia Es el lugar geométrico de los puntos del plano cuya distancia a otro punto fijo, llamado centro y que es menor o igual que la longitud del radio”

Una esfera, en geometría, “Es un cuerpo sólido limitado por una superficie curva cuyos puntos equidistan de otro interior llamado centro de la esfera. También se denomina esfera, o superficie esférica, a la conformada por los puntos del espacio tales que la distancia (llamada radio) a un punto denominado centro, es siempre la misma”

Por lo que en un primer vistazo a estas alusiones bíblicas, hablan de círculo que no de esfera, en el  caso primero, y en el segundo, bien pudiera rodearse tanto círculo como esfera, por lo que no clarifica el tipo de geometría a considerar.

EL UNIVERSO SEGÚN LOS  PUEBLOS MESOPOTÁMICOS

Concepción y composición  del Universo según los conocimientos de periodo neo-babilónico. Siglo VI a.c., según E. Klengel

Según los habitantes del País de Sumer, el mundo fué creado en siete días. Los sumerios concebían a la tierra, “Ki”, como un disco plano que flotaba sobre el agua dulce  – Reino del Apzu – y que estaba rodeado por un gran mar cerrado dentro de un anillo de siete montañas. Todo este conjunto se hallaba contenido en una gran esfera cuya mitad superior era “El Cielo” (H¹ a H³ ), una bóveda metálica en la que moraban los dioses y donde se movían los astros, mientras que la mitad inferior, oscura y desconocida, era el mundo de los espíritus y lo  mistérico. La esfera estaba suspendida en un “océano primordial”, “A”,  como si se tratara de un caos ilimitado. Este Universo estaba dividido en siete partes: Tres bóvedas semi circulares donde se encontraba el “Cielo Superior” de Anu, el “Cielo Medio” de En-lil y una tercera donde se soportaban los siete astros conocidos – Sol, Luna Mercurio, Marte, Venus, Júpiter y Saturno –; El disco de la Tierra y dos contra-bóvedas donde se encontraba el “Apzu” – morada de Enki/Ea – y el palacio del “Reino de los Muertos”, “Kur”, éste último,  a su vez, rodeado de siete murallas; Y por último, el “Mar/Caos” primigénio e infinito que lo rodeaba todo.

Él despliega los cielos como un velo y los extiende como una tienda para habitar”

Revelador.