El Antiguo Testamento y las creencias anatólicas. Conexiones

Esfinge neo-hittita.

La siempre polémica relación de los contextos históricos con las perspectivas que nos relata el Antiguo Testamento, nos lleva a la consideración de la relevancia que determinados estudios científicos adquieren. Si bien es cierto que los estudios bíblicos, en un espacio temporal determinado, contribuyeron si no a dar respuesta fiable a los acontecimientos históricos, sí a la decidida expansión del conocimiento sobre el primer y segundo milenio a.c. – aunque muchas veces éstos fueran consecuencia de un énfasis confirmatorio de los sagrados textos judeo-cristianos – y cuyo desencuentro en la esencia,  perdura hasta nuestras días. Dado que uno de los problemas fundamentales a la hora de afrontar la historia canaanita – yo voy a incorporar Palestina a éste concepto territorial referencial, si Udes me lo permiten – son las acepciones, o ataques directos, que sobre las creencias de determinadas corrientes religiosas suscitan determinadas hipótesis y estudios, por lo que resulta evidente la necesidad de escindir los estudios bíblicos propiamente religiosos, de su “medida” utilización como instrumento referencial arqueológico y más si tenemos en cuenta – caso de la Universidad de Tel-Aviv versus Universidad Hébrea de Jerusalém en referencia al Pentatéuco, por citar un caso – las implicaciones, no sólo religiosas, que supone el vértice de acercamiento que nos propongamos al retomar la historia de la “Creciente Fértil”.

No hace demasiado tiempo, la inmensa mayoría de los estudiosos bíblicos tomaban los acontecimientos históricos del Éxodo como verídicos e indiscutibles, asumiéndose la narración de la opresión y liberación, así como el viaje a través del Sinaí, como hechos que ocurrieron en la realidad. La narración del Éxodo se consideraba como la recopilación de las diferentes versiones que sobre estos hechos conservaban las tribus de Israel; – con la añadidura del pasaje de las tablas de la ley dentro del periplo del viaje – y cuya explicación está todavía vigente en muchos grupos religiosos. Pero la veracidad de muchos, si nó de todos, los acontecimientos ocurridos creaban infinidad de dudas, así durante los años 1970-80, cuando muchos estudiosos comenzaron a abandonar las ancestrales narrativas del Génesis, como una explicación del comienzo de la vida en el segundo milénio a.c., todavía se consideraba en determinados círculos académicos que el Éxodo pudo producirse entre los años 1500 y 1200 a.c..” – Carol Meyers, “Exudus”. Cambridge University –

Esta cita no es más que un ejemplo de las dificultades a que nos enfrentamos – La evidencia es que después de 30.000 km² de excavaciones realizadas durante el último siglo en el Sinaí, no existen evidencias de movimientos de poblaciones durante la edad media ó superior del Bronce (incluyéndo Goshen, Pithon, Rameses y el Mar Rojo) – ya que incluso en la comunidad científica, hasta hace poco más de 30 años, la dicotomía era más que evidente. Si bien es cierto que independientemente que el Antiguo Testamento es una recopilación de diferentes libros (siete desde otras fuentes hebreas…) – La Torá o Pentatéuco está dividido en cinco libros: Génesis, Éxodo, Levítico, números y Deuteronómio, con el añadido de Profetas y Salmos – que a su vez pueden ser nuevamente divididos por temáticas y por tanto tomados de forma independiente para su análisis, la evidencia es que existen , como no podría ser de otra manera.., innumerables paralelismo en su narración y contenidos con una tradición asiática subyacente bajo su lectura y que aquí dejamos unos ejemplos:

«…En Dilmun, el cuervo no profiere graznidos, el ittidu (según N. Kramer un milano, ave de rapiña, representación de la muerte y la destrucción) no profiere el grito del ittidu, el león no mata, el lobo no roba la oveja, desconocidos es el perro salvaje, devorador de cabritos, desconocido es el jabalí , devorador de grano, desconocida es la (texto perdido,…) viuda, el pájaro en lo alto no (…) a sus (…), la paloma no inclina la cabeza, el de ojos enfermos no dice: “tengo mal en los ojos”, el de la cabeza enferma no “tengo mal en la cabeza, la vieja no dice “soy una mujer vieja”, el viejo no “soy un hombre viejo”, la doncella no se baña (referencia a los antiguos dioses… ¿?), no se vierte agua resplandeciente en la ciudad (baños purificadores ó rituales de limpieza que serían innecesarios en Dilmun) (…) quien cruza el río (referencia a la muerte) no profiere (…), el sacerdote, lamentándose no da vueltas a su alrededor, el cantor (funerario) no profiere lamentos, junto al lado de la ciudad (situación de las necrópolis) no lamentos,

(Continúa el texto…)

«(Texto pérdido, …) estuvo junto a él. Ninhursag (…). Los Anunnaki cogieron sus vestidos, hicieron (…), determinaron el destino, interpretaron el (…). Ninhursag (Señora de la Montaña, divinidad agrícola y regeneradora, madre de los dioses) sentó a Enki (Señor de la aguas profundas, el que dá la vida incluyendo la del hombre) junto a su vulva. Hermano mío (amante..), ¿Que te duele? Mi (…) me duele.. A Abu he hecho que nazca para/de tí (dios de la vegetación, es un figura representativa de la escritura). Hermano mío¿Que te duele? Mi mandíbula me duele.. A Nintul (Nintulla, señor de Magan, “El señor de comercio” poco más ó menos) he hecho que nazca para/de tí..Hermano mío¿Que te duele? La dentadura me duele.. A Ninsutu (Dios de las aguas remansadas, muy importante en agricultura) he hecho que nazca para/de tí. Hermano mío¿Que te duele? La boca me duele. A Ninkasi (Diosa de las pócimas medicinales) he hecho que nazca para/de tí. Hermano mío¿Que te duele? Mi brazo me duele. A Dazimua (Divinidad protectora de las extremidades) he hecho que nazca para/de tí. Hermano mío¿Que te duele? Mi costilla (residencia de la vida, según los sumerios) me duele . A Ninti (Dama de la vida ó “que dá la vida”) he hecho que nazca para/de tí. Hermano mío¿Que te duele? Mi (…) me duele. A Enshagag (Dios de la agricultura minifundista) he hecho que nazca para tí …» – Extractos del Poema de Enki y Ninhursag. Condiciones del “Paraíso terrenal” de Enki (Dilmun). Texto sumerio de Nippur, primera mitad del siglo XX a.c. –

«…Al quinto día coloqué su maderamen, un Iku (aprox. 3600 m²) era la extensión de su suelo, diez gar (120 ammatu, codos , o aprox. 60 metros, codo real babilónico = 0,4961 mts) la altura de la pared, diez gar cada lado de la cuadrada cubierta. Di forma a sus costados y los ensamblé; los proveí de seis cubiertas dividiéndolo así en siete partes. Dividí su planta en nueve partes, hice desaguaderos en ella, me procuré pértigas y acopié suministros. Seis sar (un sar equivale a 18 hectolitros) de betún vertí en el horno y vertí también en el tres sar de asfalto…» -Poema de Gilgamesh,  extracto de la construcción del “arca” por Utnapishtim, tabilla XI,  texto asirio-babilónico de Nínive,  segunda mitad del siglo VII a.c. –

«…Todas la tempestades y los vientos se desencadenaron; el diluvio invadió los centros de culto. Después que el diluvio hubo barrido la tierra durante siete días y siete noches y la enorme barca hubo sido bamboleada por las vastas aguas, Utu (dios sol) salió, iluminando el cielo y la tierra. Ziusudra abrió entonces una ventana de su enorme barca, y Utu hizo penetrar sus rayos dentro de la gigantesca barca. El rey Ziusudra se postergó ante Utu; el rey inmoló gran número de bueyes y carneros.

(Faltan cuarenta líneas del texto…)

Invocareis por el cielo y por la tierra (texto perdido,…)An (El cielo) Enlil (Dios del viento ó ente que se paraba el Cielo y la Tierra, provocador de diluvio) invocaron por el cielo y por la tierra (…) e hicieron aparecer a los animales que surgieron de la tierra. El rey Ziusudra se postergó ante An Enlil. An Enlil cuidaron de Ziusudra, le dieron la vida como un dios, hicieron descender para él un eterno soplo como un dios (La inmortalidad). Entonces al rey Ziusudra que salvó de la destrucción la simiente de la humanidad en allende los mares, en el Oriente, en Dilmun, hicieron (vivir)» – Extracto del mito sumerio del diluvio. Texto sumerio de Nippur, año 1600 a.c. aprox. –

Para abordar nuestra cuestión primordial que es la herencia anatólica en los pasajes relacionados con el Antiguo Testamento y la cultura hebrea, con las debidas garantías, es imprescindible hacer referencia a la “identidad” de éste pueblo. El peligro de confusión se hace notar al constatar al menos cuatro grupos étnicos diferentes que en algún momento de la historia podrían haber sido tomados como tales:

"Puerta de los leones" de Hattusa. Capital hittita (Bogazköy, Turquía)

  • Los háticos. El pueblo autóctono que encontraron los indoeuropeos al irrumpir en la meseta central de Asía Menor en el segundo milénio.
  • La Comunidad Indoeuropea que ocupó Anatólia centro hacia el 2000 a.c.
  • Los restos del imperio hittita en Siria septentrional tras la caída del reino de Suppiluliuma II en el 1190 a.c. aprox.
  • Los hittitas mencionados en el Antiguo Testamento. Que eran las únicas menciones documentadas que se tenían de los hittim o heteos – Hasta el descubrimiento en 1915 de las tablillas de Bogazköy –

Lo que parece probado es que en ningún caso podríamos relacionarlos con los dos primeros y sí con los neo-hittitas sirios, así como se podría especular con un pequeño grupo, o sus descendientes, que poblaron las colinas de Cannán en tiempos de los fundadores de Israel. Selección que se sustenta sobre el origen semítico de los nombres de estos “hittitas” – Efrón, Judith, Elon, Adah, etc -, aunque ésta influencia, como sugiere HA Hoffner, se traduce más posiblemente a través de los intercambios culturales con los reinos canaaneos y arameos de la época, ya que influencia de una cultura en otra se suele medir por la cantidad de préstamos léxicos existentes entre ambas – “anglicismos” en el idioma castellano/español – y  aunque no haya una “relación directa” si que ambas bebieron  de una “fuente común” dentro de las costumbres  y técnicas propagadas por el antiguo Oriente Próximo, caso de los topónimos, términos técnicos, comerciales y religiosos.

En relación a éstos últimos, de los que vamos a obviar temas como la costumbre paralela de la cremación, enterramientos en el hogar, así como  los cultos al poder benéfico de los antepasados – por ser costumbres neolíticas extendidas por la costa mediterránea –, es posible identificar elementos comunes a Anatolia y Palestina con respecto a la idiosincrasia o concepción de la “divinidad” e incluso encontrar nombres propios coincidentes:

Las tríadas. Aunque puedan ser atestiguadas desde el neolítico. Las agrupaciones trinitarias :”Hombre, mujer, niño” – documentadas en el neolítico de Jericó  y en Anatolia desde el siglo XVIII a.c. – como representativas de la fertilidad y crecimiento; Tríadas de diosas – concepto que se implanta en el área semítico occidental y Anatolia -; Trinidades masculinas – Entidades benéficas documentadas en el AT , tales como es el caso del anuncio a Abraham del futuro nacimiento de Issac y la caída de Sodoma –

“Después apareció Yavhé en el encinar de Mamre, estando él sentado a la puerta de su tienda en el calor del día. Y alzó los ojos y miró, y he aquí que había tres varones que estaban sentados junto a él; Y cuando los vió, salió corriendo de la puerta de su tienda a recibirlos, y se postró en tierra. Y dijo: “Señor, si ahora he hallado gracia a tus ojos, te ruego que no pases de su siervo” (Génesis 18, 1-3)

El despertar de la cólera divina. “Difícil” de despertar ó lenta , pero terrible, violenta y duradera  cuando se levanta.

“Después, cuando está actuando, el temperamento de los dioses es sólido; No tiene prisa en prender , pero en el momento en que prende , ya no suelta después” ( téxtos hittitas. KUB XIII 6+, II, 13-15)

“Yahvé, Yahvé,  Dios compasivo y clemente, paciente, misericordioso y fiel,  que conserva la misericordia hasta la milésima generación, que perdona culpas, delitos y pecados, aunque no deja impune y castiga la culpa de los padres en sus hijos y los hijos de sus hijos, hasta la tercera y cuarta generación” (Éxodo, 34, 6-7)

Los rituales. Las apreciables coincidencias , no tan sólo léxica –  Caso del “abi” hittita y el “‘ôb” hebreo en relación a  la denominación de los agujeros excavados en la tierra para realizar los sacrificios e invocaciones – si no también en sus finalidades, constituye una evidencia del paralelismo cultural  y que incluye  rogatorias a espíritus infernales o a antepasados que se manifiestan a través de aberturas en el suelo,  ya subiéndo ellos mismos desde las profundidades o bien surgiendo sus voces por el agujero.

“Humillada,  desde el suelo elevarás tu voz; Tú voz apenas se levantara del polvo. Saldrá tu voz de la tierra como si fuera la de un fantasma; Tú palabra, desde el polvo, apenas será un susurro” (Isaías 29, 4)

“Saúl se disfrazó, vistiéndose con otras ropas, y acompañado por dos hombres fue a visitar a aquella mujer. Y le dijo: – Te ruego  me adivines la suerte, y hagas venir a quién yo te diga – (…) ¿A quién quieres que haga venir? contestó la mujer. – Llámame a Samuel – dijo Saúl (…) ¿Que aspecto tiene? preguntó Saúl. – Es un hombre anciano, vestido con una capa – respondió ella. Saúl comprendió enseguida que era Samuel, y se inclinó hasta tocar el suelo con la frente. Entonces le dijo Samuel: ¿Para que me has molestado, haciéndome venir?” (Samuel 28, 8-15)

Otras ceremonias son las del tipo” del chivo expiatorio” que releva el estudio realizado por  B Janowski y G Wilheim sobre el llamado “rito de Azazel” (Levítico 16, 5-10 y 20-22) donde el texto del AT nos narra como Aarón realiza el rito con dos machos cabríos , sacrificando el dirigido a Yahvé y dejando vivo  el ofrendado a Azazel “para que le siga”; El animal se carga de ésta manera con los pecados de los israelitas y se interna en el desierto – morada del diablo – . Se tiene conocimiento de multitud de rituales anatólicos o  del norte de Siria que están acompañados de “portadores” ó “sustitutos”, que serán destruidos, para lograr la eliminación del mal ó las impurezas rituales – ritos contra la peste provenientes de la anatólica Arzawa ó los “rituales de sustitución real” (KUB XXIV 5+) donde un prisionero, tras actuar como rey, vuelve a tierra enemiga – y cuya premisa es la posibilidad del manejo “físico” del mal ó de la cólera divina, para su posterior eliminación.  La misma “representación y manipulación de la cólera divina” se nos presenta en el “mito de Telipinu” hittita, donde un caldero de bronce es exortizado para contener la “esencia maligna” y que es cerrado con tapas de plomo y sellado con un cerrojo de hierro – A similitud con la diosa Lelwani (Pandora,  – la caja de – ¡?) – y que recuerdan al pasaje de “La visión de Zacarías” y los cierres plomizos de las vasijas – Como anécdota decir que éstos ritos son el orígen de los “chinns” ó “genios”  de las lámparas  de las culturas árabes – ó bien el pasaje donde Salomón tras obligar a demonio Ornias a ayudarle en la construcción del Templo de Jerusalem,  lo encierra en similar recipiente (Testamentum Salomonis, siglo I d.c.)

Los tres procedimientos adivinatorios.

“(Además..)  si se muere (tenga que morír…) por algún otro motivo, que yo lo vea en un sueño, o que se establezca mediante un oráculo, ó que un hombre en énfasis adivino lo exprese” (KUB XIV 10+, IV 8-12)

“(Saúl) consultó al Señor, y (Él) no le respondió ni por medio de sueños, ni oráculos, ni de profetas “(Samuel 28, 6)

Otras narraciones y paralelismos. Merecen la pena ser resaltados otras similitudes entre los textos del AT y los hittitas como el paralelismo entre la lucha ugarítica de Baal y el dios del mar Jammu, la lucha hittita de Teshub  y la serpiente (Illuyanka, texto 1) y la victoria de Yavéh sobre Leviatánó Tannín, la serpiente de siete cabezas (Salmos 73 (74), 13-14, Isaías 51, 9) -; Las similitudes que aduce G Kellerman entre la “invocación a los árboles” del “Ritual para la construcción de un nuevo palacio” (KUB XXIX 1, I 28-29) y  (Daniel 4, 1-12 y Ezquiel 31, 10-18) donde el rey es comparado con un “árbol cósmico”; El hecho que los sacerdotes tanto hittitas como hebreos sean investidos por “unción” – Al igual que en Siria y Babilonia donde los sacerdotes son “Pasisu” (ungido) ó el sumerio “Gu-dú” que corresponde a determinado tipo de sacerdote elevado mediante mismo proceso -; Ó la similitud de orden entre los turnos de guardia establecidos por los levitas para el Tabernáculo israelíta y los “haliiatalles” en las “Instrucciones a los servidores del Templo” (CTH 264, cf. A III, 1-20) según J Milgrom; La costumbre hittita de prohibir la entrada en el templo a los mutilados (KUB 7, texto 22) y el pasaje donde se impide la entrada  de ciegos y cojos en el Templo de Jerusalem ( 2 Samuel 5, 6-8); Rituales como “El juramento militar hittita” ((textos hittitas CTH 427, texto 18) con las exhortaciones guerreras hebreas (Josué 10, 23-25), la montaña sagrada, las sacras piedras ó ” mastabas”,  así hasta numerosas coíncidencias

Nombres propios coincidentes. Un caso llamativo es el de la diosa sirio-hurrita Hebat – esposa de Teshub, dios principal hittita y Señor de las Tormentas – cuyo nombre se atestigua en la ciudad de Ebla (Ha- a-ba- du), en los jeroglíficos luvitas (Ha-pa-tu ó He-ba-tu), en inscripciones lícias (Hba-eni, madre Heba), en los himnos órficos como la nodriza de Dionisios y en hebreo como “Hawwa” (Génesis 3, 20, etc) a través de su forma semítica, “Hawwat”  –  “que dá la vida”. Notar el paralelo funcional con la diosa Ninti mencionada en los textos sumerios anteriores –

Como conclusiones históricas podemos afirmar que aunque los hittitas nunca sobrepasaron en su expansión la ciudad de Kadesh (Qdes), sin embargo existe un largo periodo de relación entre el “país de Hatti”y las ciudades de Siria y Cannan – Karkemish, Alepo, Ugarit  y desde allí es donde la civilización anatólica debió ir calando poco a poco hacia el Sur – siendo posiblemente relevante el papel de los emigrantes “neo-hittitas”- de Siria en la corte israelíta, así como la influencia cultural de los ámbitos norsirios y ugaríticos dentro de la corrientes  comunes, como debe  resultar evidente..,  a todo el área del antiguo Oriente Próximo.

Otras conclusiones que nos llevan al principio de éste texto es la negación absoluta de las posiciones de creacionistas y de literalístas bíblicos basadas en el concepto de “verdad” ó “religión revelada”. La estrechez de las miras al considerar a Israel como un ente “esterilizado”, libre de aportaciones  exteriores y  ausente de condiciones de contorno,   no constituyen más que la expresión de un comportamiento “cerril” y fanático ante las evidencias que nos proporciona el conocimiento.  Hemos evidenciado aquí que no ya las culturas sumerio-acadias , sirio-babilónicas, e incluso  egipcias , tienen extraordinario peso  en el cultura hebrea, si nó que incluso  las más relativamente remotas civilizaciones, caso de  las anatólicas,  tuvieron una importante aportación en el pensamiento y creencias expresados en el Antiguo Testamento.

Referencias:

“Textos religiosos hititas; Mitos, plegarias y rituales” JV García Trabazo (2002)

“Mitos sumerios y acadios” F Lara Peinado (1984)

“Exodus” Carol Meyers (2005)

“La Biblia” Reina-Valera (1960, 1995)


Los hittitas (Imperio nuevo y reinos neo-hittitas)

Máxima expansión hittita. Imperio nuevo, aprox. 1290 a.c. Map by New World Encyclopedia Organitation

Con la llegada al poder de Suppiluliuma I, llegan las grandes conquistas hittitas. Somete por las armas al “País de Mitanni”, ocupa de nuevo Kizzuwatna y recrea en Siria un serie de estados en régimen de vasallaje – Alalah (Amurrú) , Halpa, Karkemish y Ugarit – a la vez que obliga a diferentes pueblos fronterizos a tributos fiscales y militares,  – Dardanys (troyanos), luvítas (Milawanda), palaítas (Wilusa), keskesh y lukkas (Licios) y que posteriormente serían sus aliados en la batalla de Kadesh/Qades; Aunque el destino, tanto palaítas como keskesh, sería  formar parte de las causas que arruinaron el imperio hittita – contribuyéndo a su estabilidad, a continuación,  nombrando a sus hijos Telipinu y Piyassili, reyes de Alepo y Karkemish, – éste último con funciones de “virrey” sobre los reinos sirios.

La debilidad del faraón egipcio Amenhotep IV,“El rey hereje” y de su hijo Tutankamón,Akenaton/Ajenatón socavará la situación de máximo esplendor de un imperio egipcio que había sido labrado hacía cien años por su tatarabuelo Tutmosis/Tutmosé III mediante las armas y conservado por sus abuelos y padre –  propiciará los avances hittitas en Siria – Época de la firma del tratado con Azirú, rey de Amurrú, así como con Ugarit – hasta el punto que a la muerte de Tutankamón, y ante la decandencia de XVIII dinastía, uno de los hijos del rey de Hatti será solicitado en la corte egipcia para asumir el trono mediante esponsales con una de las hijas de Amenhotep III, la princesa Baketamon. La muerte del esposo durante el viaje deshace las aspiraciones del país de Hatti de formar un imperio total y,  ante las sospechas de asesinato, se desencadena la guerra entre las dos potencias. Éstas nuevas hostilidades tendrán como efecto añadido la muerte de Suppiluliuma I y de su hijo Arnuwanda II como consecuencia de una epidémia de peste. – Los efectos de la guerra y las deportaciones, extendieron la enfermedad desde Siria hasta la península Anatólica -. Debido a éste y otro sucesos, será su hijo más joven Mursili II quien será el verdadero continuador de la labor de su padre, – aunque ante la presión militar de los antiguos reinos vasallos, la inacabada epidemia de peste y su propia enfermedad crónica   (afasia), nunca dejaron de suponer un contexto difícil para su mandato – junto a su sucesor, Mutawali II, fueron quienes mantuvieron y reforzaron la política imperial. – Bien es cierto que en determinado momento se tuvo que trasladar la capital del reino de Hattusa a Tarhuntassa a causa de una nueva expedición kaskha – La nueva política hittita tendría su preponderancia en Siria, hecho que llevó al rey  Mutawali a una extensión de sus enfrentamiento con el Egipto de la XIX dinastía – faraón Ramseś II – y que tuvo  su punto  más relevante en la batalla de Kadesh (1274 a.c.) – Qades era una posición estratégica que controlaba el eje este-oeste en la ruta Éufrates-Mediterráneo y que marcaba la línea que delimitaba los territorios de influencia egipcio-hittita en su eje norte-sur – Episodio que concluyó con una pírrica victoria hittita pués la posiciones anteriores al enfrentamiento se mantuvieron tal y como estaban, al conservar el “país de Hatti” la plaza de Kadesh,  así como su influencia sobre el país de Amurrú; Mientras que lo egipcios mantuvieron las suyas en Cannán, y cuyo desenlace supuso la evidencia  de la  relativa”debilidad” de ámbos contendientes.

Tras la muerte de Mutawali II (1270 a.c.), sube al trono su concubinato hijo, Mursili III, que a continuación es derrocado por su tío y tutor, Hattusili III, que consigue proporcionar un periodo de  estabilidad al imperio mediante la alianza con el rey de Babiloniay  la firma de un tratado de paz con Egipto, – lo que en algunos círculos de historia denominan “pax hethitica” -. Éstas maniobras políticas permiten retormar las operaciones en el norte del imperio , recuperando los territorios anatólicos tomados por los kaskhas y  pacificando las revueltas de lukkas y  Mira, – Aunque estos acontecimientos trastocan las posiciones  hittitas en Mitanni que termina perdiéndose, arrasada su capital en el 1260 a.c..,  a manos de un nuevo participante en los avatares políticos  anatólico-mesopotámicos: Los asirios del rey Salmansar I -. Tuthaliya IV (1237-1228 y 1229-1209 a.c. )heredero e hijo de Hattusili logra formalizar una débil tratado con Salmansar el cual es roto  por su hijo, Tukulti-Ninurta (1233-1197 a.c. ), al cruzar el Éufrates y posteriormente derrotar a los hittitas en la batalla de Nihiriya (1230 a.c. ¿?) – Situación que tiene como consecuencia la pérdida del enclave minero de Malatya por parte de Hatti y obliga al rey a proveerse de metales conquistando  Alasiya (Chipre), a la vez que  procura levantar , con el apoyo de Amurrú, un bloqueo económico para impedir que  los navíos de Ahhiyawa (aqueos)  comercien con Assur – El hijo de Tuthaliya,  Arnuwanda III (1209-1207 a.c.), muere sin dejar descendencia, siendo con la subida al trono del hermano de Arnuwanda, Suppiluliuma II, cuando se escriben las últimas letras del gran imperio del “País de Hatti”, hablamos de los primeros decénios del siglo XII.

Reinos neo-hittitas. 900 a.c. aprox. Map extracted from English Wikipedia (Ampliar)

Reinos neo-hittitas (1100- 700 a.c. aprox.) La caída del imperio no supuso el fín de la civilización hittita. En las “Tierras Bajas” del sur de Anatólia, el rey Hartapu – descendiente de Mursili III -, mantuvo un reino con capital en  Tarhuntassa. En Karkemish y Malatiya se mantuvieron las dinastías descendientes de los hijos del gran Suppiluliuma I, pasando la primera a ser capital de un reducido reino hittita compuesto por las antiguas conquistas imperiales del suroeste anatólico y Siria del norte, hasta que la ciudad cayó en manos asirias en el año 717 a.c.. Por otro lado, una serie de ciudades-estado y pequeños reinos mantuvieron el mundo hittita en el este y sureste de Anatólia, cuya población estaba compuesta por hittitas, hurritas y semitas,  aunque su lengua era una variante del luvita, plasmada sobre escritura jeroglífica. Estos reinos mantuvieron alguna estabilidad en el tiempo, pero terminaron sucumbiendo finalmente ante el resurgimiento y poderío de lo que sería el gran imperio asirio-babilónico.

Las causas de la caída del imperio a comienzos del siglo XII fué provocada por varias crisis  y hambrunas, con los consiguientes movimientos de poblaciones,  que afectaron a toda la zona del Egeo y Asía anterior. Micénas  y otros centros “aqueos” fueron destruidos y los puertos de la costa siria saqueados. El desplazamiento de los ekewesh – nombre dado por los egipcios a los aqueos – en alianza con otras razas de navegantes, llamados en su conjunto por los egipcios como “pueblos del mar”, intenten invadir el delta del Nilo y sean rechazados penósamente por Ramsés III, siendo por éstas fechas cuando Suppiluliuma II se enfrenta también al mismo enemigo en Chipre. Pero en el caso de los hittitas,  son los keskesh y otros pueblos de las montañas del norte de Anatólia los que precipitan la caída del imperio, siendo razonable pensar que la presión migratoria ejercida por determinados pueblos europeos también contribuyera al colapso final ó debilitamiento de los antiguos centros de poder y al nacimiento de un nuevo planteamiento geopolítico para los territorios donde surgieron las más antiguas civilizaciones occidentales.

Referencias:  “Textos religiosos hititas; mitos, plegarias y rituales” José Virgilio Garcia Trabazo (2002)

Los hittitas (orígenes, reino antiguo e imperio medio)

Relieve hittita (Museo de las civilizaciones anatólicas, Ankara) Photo by Dick Osseman

Según las tesis de la arqueóloga M. Gimbutas, el contexto original de los indoeuropeos, y por tanto de los hititas, se situaría en la llamada “Cultura de los Kurganes”, – “Kurgan” en ruso, denomina a los túmulos funerarios encontrados en el norte del mar Caspio (Rusia meridional) –, zona de donde partirían y cuyo nexo serían determinadas culturas materiales, el caballo y  el uso de una lengua que es una variante del indoeuropeo llamado común.

Nota:Aunque no puede ponerse en duda parte de la sugerida procedencia en el caso de determinados componentes de esos grupos, se debe considerar como insostenible ese exclusivo origen y por tanto, que se produjera una masiva expansión migratoria. En el caso de los territorios comprendidos entre el Báltico y el Mar Negro, la tendencia actual de las ideas nos direccionan hacia un desarrollo entre grupos interrelacionados por unas mismas circunstancias vitales bajo un entorno lingüístico semejante y que a comienzos del cuarto milenio se extendieron a la periférica de las civilizaciones de Asia Menor, encontrando, como así parecen atestiguar los indicios en la Anatolia, culturas con una base lingüística similar.” (T.G.E. Powell) Sigue leyendo