Radicales, alienados y otras mas peligrosas gaitas.

En estos tiempos de salvese el que pueda, la consigna es aferrarse al salvavidas. Salvavidas que se está tejiendo sobre  la alienación, el mantra y la radicalidad, englobando a lo más básico de  nuestros principios vitales.  Cuando después de años de lucha uno se encuentra vacío debido a que las expectativas han sido frustradas por el rodillo de lo evidente, es de comprender que muchos tiendan a proteger sus espaldas, llenas de premisas irrenunciables en la teoría, contra la pared de la cueva de su propia retaguardia. Cueva excavada sobre lo más profundo del bagaje ideario  y fuente de lo más básico de aquello que sustenta la razón de seguir con la existencia.

No cabe duda que los acontecimientos que,  día si y día también, nos hieren ,  no puedan ser dignos de remover los cimientos de cualquier esquema ideológico, y que muchos puedan tener la inclinación a la fatiga ó al desencanto,  pero también es cierto que en estos momentos de duda es cuando nuestras convicciones deben ser mas sólidas. Más no.., no me refiero a esa postura coherente y medida ó tal vez lógica, no.  Me refiero a los alienados, a los extremistas, a esos que son el pilar de la supervivencia huera  del “politburó”  a costa de la autocrítica,  a esos “mártires de soldada”, de  los seguidores heróicos de la miseria de sus dirigentes, los doctrinados de  a todo tiempo, en resumidas cuentas: Los fanáticos.

Como resultado de los tiempos decadentes, tema harto estudiado por  la Historia en transcurrir  de los años.., surge  la impronta radical del descontento. Fanatismo que es producto de la desesperanza en el futuro y que subyuga todo el panorama social del periodo referenciado. Hoy en día gracias a ese “cañal” a borbotones que son los medios de comunicación, y su supuesta libertad idearia, nos encontramos un escenario pletórico de todas las escalas medibles de éstas lacras. Podemos encontrarnos desde los tradicionales irracionales religiosos que envuelven sus vidas en el manto de una fé sin fisuras y sin rebatimiento; Los pseudorreligiosos y los sequidores de santeros y videntes, que decepcionados de las tradicionales creencias místicas vuelven sus ojos a  las fenómenos paranormales, exoterráqueos ó a seres divinizados supuestamente provenientes de otras galáxias, así como neo-creyentes de antiguos dioses de la Mitología;  Los alienados de la crisis económica que afirman la existencia de sectas, illuminatis ó  entes espaciales que pretenden dominar el mundo mediante el control de los medios de producción y que reniegan de la Ciencia por considerar que es rehén de tales seres, hasta los que son una bizarra mezcla de todos los anteriores subconjuntos. Pero nó.., no me refiero a esos..

Hablo de lo mezquino, de los supuestamente “con los pies en el suelo”, a los de la “divinidad” cotidiana, a lo envuelto en el halo de lo aceptable, de lo trasnochado y de lo decrépito; A los de los libros cubiertos de polvo, de los que tienen las cuadernas del barco desgastadas y que no están dispuestos a repararlas. a los de las sensibilidades llevadas a los extremos, a los seguidores de políticos en subcontrata,  de todos aquellos que pretenden formar opinión desde la “descintura”; En definitiva de los propagadores de los de siempre  y  coloqueles el cartel ideario que Udes. prefieran: Los fanáticos e” irreductibles de bolsillo”. ¡Que daño hacen…!

 

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Llega uno a pensar ya… ¿Para quién es la amnistía fiscal?

La evidencia, siempre la evidencia..

Cuando piensas que es harto improbable que después de infinidad de desagravios a la mayoría de los  que comprenden los pilares de la democracia,   que por si alguno no recuerda la teoría son las clases trabajadoras por cuenta ajena, nos encontramos con una vuelta más de tuerca a su infamia y a su desprecio. Éstos inmensos contingentes de ciudadanos, que por estas fechas, pasan por el ineludible acontecimiento de observar como su somero “rastro financiero” es recopilado, expurgado y dividido en anualidades en aras del establecimiento de su estimativa contribución debida a los ingentes gastos del Estado, ven, por el contrario, como la salvaguardia de sus intereses son “arrasados” por la ignominia de una panda de haraganes. Ya no es que comportamientos egoístas, e insolidarios, hayan sido los mayores contribuyentes a la nefasta situación económica en que nos encontramos y que es fruto exclusivo de un proceso de degradación consentido, y en muchos casos compartido por nuestros dirigentes, si nó que obviando la imprescindible  mínima decencia y las leyes que entre todos se supone que nos hemos dotado, proceden a levantar  la “excomunión” social y dineraria a esos mismos que  son fuente de todos esos desmanes: Los defraudadores y los participes en delitos monetarios.

Todavía resuenan en mis oídos profesionales los comentarios de una estimable cantidad de dirigentes empresariales que amparándose en la deslegitimación de los mecanismos estatales, así como en su estulticia, incitan u obligan al  incumplimiento de las leyes documentales, societarias y mercantiles a sus empleados. Como si esto no fuera suficiente desánimo a la hora de ejercen tu profesión, aunque sinceramente llegan momentos que lo consideras cualquier cosa menos eso, te encuentras que  al correr del tiempo,  todos esos “sin sabores” morales y lo honorable de tus decisiones son “papel mojado”, y que la cruda realidad es otra.

La nueva propuesta de “amnistia fiscal” ataca a los mas profundo del entramado social. No es que quite valor al sentido de la honradez, que su delito quede impune, ó que incite a los desmanes y al lastre de la “economía sumergida”, si nó que  lo verdaderamente terrible es el aval y el afianzamiento ante la  complicidad gubernamental de tales comportamientos.

Gentuza,  cada vez son más perceptibles sus risas.

Diez leyes de la historia de España

Diez premisas que se cumplen a lo largo de la historia de España según el periodista y profesor de la Universidad de Barcelona ( en otras cosas…): Don Pedro Voltes Bau.

Ley primera: “El abstenerse de hacer algo equivale a hacer otra cosa”.

Buen número de españoles, incluso gobernantes, han entendido que la abstención de actuar ante un tema significaba la cauta omisión, algo así como una página en blanco, un prudente silencio. En realidad, tales inhibiciones han constituido sendas acciones que operaban en otro sentido y con otro resultado concreto y tangible  – Veánse los libros de Garret Hardin -. Nuestro presente es fruto de miles de abstenciones del pasado.

Ley segunda: “En la vida histórica no se da nada de balde, ni nada que salga gratis”

Siempre hay alguien, presente o futuro, que paga la fiesta y siempre se da ésta por algo y para algo. Esta ley de la economía que mejor ilustrada por la vidas que por los escritos de los economistas antiguos y actuales.

Ley tercera: “Ninguna guerra la gana nadie a largo plazo. Si alguien quiere guerra, acabará habiéndola”

Estas ideas, pesimistas como el estudio de la Historia, son un traslado a la misma del célebre segundo principio de la termodinámica.

Ley cuarta: ” Al hacer una cosa, siempre se hacen varias cosas”

( Los ecólogos tienen la palabra sobre esto)

Ley quinta: En la historia de España falla a veces la conocida Ley de Murphy, según la cual “En un sistema complejo, si algo puede ir mal, irá mal” y tampoco se cumple siempre su corolario que ” si las cosas van mal en alguna parte, acabarán yendo mal en todas partes”

Por excepción, junto a nuestros abundantes infortunios, se han dado en la historia nacional unas cuantas veces la posibilidad que las cosas fueran mal y , en cambio, no ha ocurrido así.

Ley sexta: “En este país , y en otros, se tiende a no creer en los peligros hasta que no han causado su efecto”.

Esta ley es un extracto de las moralejas de diversas fábulas instructivas.

Ley séptima: “Lo normal, correcto y justo es perder en los juegos donde se tiene pocas probabilidades de ganar”

Lo contrario pondría las matemáticas “patas arriba”.

Ley octava: “Todo régimen imperante en España ha designado como enemigos suyos a cierta multitud de españoles”

Ley novena: ” Los criterios de conducta menos exigentes desalojan en España a los más exigentes”

Transposición a lo política-social de la Ley de Gresham: “La mala moneda expulsa de la circulación a la buena”. De acuerdo con esta norma, en la vida colectiva española las gentes se conducen conforme a la tabla de valores más estimados por la masa. Los superiores imitan a los inferiores.

Ley décima: En la vida histórica española no se cumple siempre el Principio de Peter: “Todo empleado inserto en una jerarquía tiende a ascender hasta el nivel de incompetencia”.

Aquí se puede seguir ascendiendo mucho más arriba del nivel de incompetencia. Cabe incluso que, si el fracaso causa algún efecto significativo, sea en son favorable y simpático. Nada está peor visto que la capacidad y el éxito.

Añade el autor: ” El que estas diez leyes se cumplan en la historia de España no significa que sean peculiares de ella y que no se den también en otros órdenes y áreas de la vida”

Texto fusilado de ” La historia inaudita de España” (1984) Pedro Voltes

¿Os suena alguna circunstancia que cumpla todas ó parte de estas leyes..?

La Inquisición en Europa. Orígenes

A finales de siglo XII, la iglesia desarrolla este procedimiento inquisitorial con el decreto del papa Luciano III: “Ad Aboleman” (1184 d.c.) como consecuencia de la rápida difusión de herejías en Europa Occidental como el maniqueísmo, el valdeísmo y más tarde el catarismo, obligando a la Iglesia cristiana a crear un estratégia defensiva. En 1184 se empieza a aplicar la pena de fuego para los herejes; y a continuación en 1199 se añaden otras penas como la confiscación de bienes y la autorización del empleo de la tortura en procesos contra la ortodóxia romana , para incorporar posteriormente determinadas disposiciones sobre el secreto en las actuaciones, como la ocultación de testigos y la eficacia procesal.

Por el año 1230, el procedimiento inquisitorial se transforma en una nueva institución que se crea en Francia para reprimir el catarismo o herejía albigense, institución controlada inicialmente por el papa Gregorio IX. El primer inquisidor conocido es Roberto de Brougre, francés y dominico que había sido antiguo cátaro. Concretamente donde más éxito tendría la Inquisición sería en en Sur de Francia, aunque no con pocas resistencias, como lo demuestra el asesinato en 1242 del dominico Guillermo Arnaud, inquisidor de Toulouse. El apogeo de la inquisición medieval tuvo lugar durante la segunda mitad del siglo XIII y las últimas ejecuciones fueron llevadas a cabo entre 1319 y 1321. Es de interés destacar la actuación a comienzos del siglo XIV en los montes pirenáicos y en concreto, en Montaillou, de Jacques Fournier, obispo de Pamiers, a quien poco mas tarde conoceremos presidiendo la curia papal con el nombre de Benedicto XII.

La penetración de la herejía cátara en Italia supuso también la introducción inquisitorial en Lombardía – aquí el inquisidor Pedro de Verena fué asesinado y canonizado con el nombre de San Pedro Mártir – y en Viterbo, donde en 1273 llegaron a ejecutarse más de 200 herejes en un día. – En el peor periodo de la inquisición en los reinos peninsulares ibéricos (1480-1530), en Valencia fueron procesadas 2.354 personas y condenadas a muerte el 40% – Es reseñable resaltar que el siglo XIV hay tribunales inquisitoriales repartidos por toda Europa: Bohemia, Polonia, Portugal, Bosnia, Alemania y los antes mencionados, siendo los reinos latinos de Oriente, Britania, Castilla y Escandinavia los únicos que carecían de ella.

Progresivamente se multiplica la burocracia inquisitorial y se editan manuales procesales del Santo Oficio como el de Raimundo de Peñafort (siglo XIII), Bernardo Gui/Guidoni (siglo XIV) y Nicolau Eymerich (siglo XV). Las categorías delictivas también fueron ampliándose, así, de las herejías medievales se pasó a juzgar otros delitos: Blasfemia, bigámia y brujeria, – A partir de 1438 se descubren “sabbats” en los Alpes – con lo que la caza de brujas se desata incrementándo la actividad de la Inquisición.

En la corona de Aragón, el tribunal inqusitorial venía funcionando desde sus mismo inicios como consecuencia de la difusión de la herejía cátara. El concilio de Tarragona y el edicto real de Jaime I (1233) dado a petición del papa Gegorio IX, sentaban las bases de la Inquisición en la Corona de Aragón. En el artículo VIII de dicho edicto, el rey mandaba al obispo que nombrara un sacerdote mientras el se reservaba el nombramiento de dos láicos que acompañarían a aquél en las pesquisas. En 1242, el nuevo concilio de Tarragona, reunido por el arzobispo Pedro Albalat y en el que tuvo una destacable participación San Raimundo de Peñafort (patrón de los abogados..), establecía la organización de la Inquisición bajo la jurisdicción de los obispos, y el dominio casi exclusivo de los dominicos.

Con la edad moderna, la llegada de la monarquía de los Reyes Católicos y la unión de la Corona de Castilla y Aragón, se produce un cambio radical: Conscientes, Isabel y Fernando, de los problemas socio-religiosos y ávidos de la legitimación eclesiástica que el poder absoluto necesitaba – El nuevo reino era un conglomerado de fueros, prebendas, creencias y poderes fácticos – instaron al Papa para que dotara de una nueva Inquisición a la Corona de Castilla. El 1 de noviembre de 1478, el papa Sixto IV en su bula “Exigit sinceras devotionis affectus” concedía a los Reyes Católicos el poder de nombrar dos o tres obispos ó sacerdotes seculares o regulares (de más de 40 años, de vida recomendable y con títulos académicos) para desempeñar el oficio de inquisidores en las ciudades ó diócesis de sus reinos.

Hasta octubre de 1483 se libra una auténtica batalla entre la monarquía y el papado debido a la concepción eclesiástica que el papa quería para la nueva inquisición de la Corona de Castilla y Aragón en contraposición a la idea de los monarcas de utilizar la institución inquisitorial como instrumento de asentamiento de su propio poder. – La inquisición era el único órgano de la administración estatal que permitía al rey salvar la barreras jurisdiccionales de los fueros de la antigua Corona de Aragón – aunque, para ser estrictos, nunca dejó de ser, en definitiva, un tribunal eclesiástico. Así en Francia, una monarquía absolutista, esta nueva Inquisición no tuvo razón – Los procesos heréticos eran incoados por los Parlamentos -, Portugal no la tuvo hasta 1547 e Italia, a finales de siglo XVI.

Por su parte, el papado, creo su propia Inquisición en Roma en el año 1542. Esta Inquisición, la española desapareció oficialmente el 15 de julio de 1834 (De facto en 1798), es la única que ha sobrevivido hasta la actualidad, aunque con un cambio de nombre: “La congregación para la doctrina de la fé” y que tiene entre sus últimos máximos dirigentes al actual papa, Benedicto XVI.

Referencias: R. García Carcel “Orígenes de la Inquisición española” (1978) y otros.

Bufones y juglares de gesta

Hecho en falta, en lo tiempos que nos ha tocado vivir, de la autocrítica bufona de los principes. Concepto que no se debe confudir con la sátira que consiste en el desdoro del contrario mediante la trivilización de sus ideas y hechos, así como del sarcasmo y la burla. (Ahora denominada friquismo y que es una denominación sucedánea de la anterior, cuyo único fin es dar un escape etimológico al burlado y acentuar su memez. “Freaks”, en inglés, se utilizaba para definir a las atracciones circenses que por su aspecto o condición fueran dignas de exposición sin mas mérito que estas).

No, yo no me refiero a los que Platón, en su “Republica”, lanzaba invectivas en contra de un genero concreto de graciosos muy celebrados en las fiestas helénicas: “Aquellos que eligen por costumbre (para suscitar las risas) el imitar el mugir de las reses, el piafar de las caballerias” y otras variantes de lo que luego paso a denominarse espectaculos bufos (de bufido). Si no más a los que actuaban y acompañaban al rey y que tenían gran libertad de palabra y critica, siendo, a menudo, los únicos que podían expresarse contra las normas sociales o del gobierno, e incluso su humor podía llegar a afectar y cambiar su política: Los bufones de corte.

Como Yu Sze, el del Emperador Chino Shih Huang-Ti que reviso la Gran Muralla China: “El emperador planeaba también pintar el muro lo que hubiera provocado la muerte de otros muchos miles de personas mas que las que ya habían muerto en su construcción. Su bufón fue el único que se atrevió a criticar su plan. Yu Sze, bromeando lo convenció para que abandonara su idea. Yu Sze es recordado hoy en China como un héroe nacional”.

Ó uno de los mas famosos bufones de las cortes Europeas, Nasir Ed Din: Un día el rey se vio en el espejo, y triste por lo viejo e incapaz que se veía, empezó a llorar. Los demás miembros de la corte decidieron que lo mejor que podían hacer era llorar también. Cuando el rey paro de llorar, todos pararon de llorar, excepto Nasir Ed Din. Cuando el rey le pregunto a Nasir porque el continuaba llorando, el replico, “Señor, tu te has visto a ti mismo en el espejo solo por un momento y has empezado a llorar. Yo te visto, así, desde hace tiempo”.

Solamente el que denota inteligencia se ríe de si mismo y de sus circunstancias, y solamente la autocrítica y la constricción revelan el verdadero valor de los reyes. Los cómicos y titiriteros que celebran las bienaventuranzas del príncipe ya tienen nombre: Los juglares de gesta. Estomagos agradecidos, burladores desde el desdén que no reflejan mas que la complacencia suya y la de sus amos en mercados y ferias, al no arriesgar mas que su propio criterio, dormido bajo el peso de las monedas.