Manifiesto por una Universidad libre de pseudociencia y oscurantismo

Quiero hace en este momento un breve paréntesis sobre mi desarrollo temático, para invitarnos a firmar no sólo un manifiesto, si nó la reafirmación de unos principios que deben ser voluntad férrea por el bien de nuestro futuro y el de nuestros hijos. En esos momentos de decadencia y confusión idearia , fruto de estos tiempos de supervivencia y chalaneo que nos toca vivir, no debemos permitir que la ignominia y el mercantilismo se extiendan por las universidades iberoamericanas y españolas. Casos como los congresos astrológicos en la Universidad de Alicante y en la UNAM de México, los simposios con participación de  negacionistas del virus del VIH-SIDA en la Universidad de Sevilla ó el reciente acuerdo para crear una cátedra de investigación sobre homeopatía en la Universidad de Zaragoza, son algunos síntomas de la “prostitución” de la aulas en voluntad de un supuesto “liberalismo ideario” que se sustenta exclusivamente en acceder al mercado, siempre prolijo,  tanto de la ignorancia como de las supersticiones, y cuyo único fin son los beneficios monetarios y económicos. No siquiera pensar que hayan pasado 4500 años para nada.

Para leer y posteriormente  firmar el manifiesto, y/o  completar vuestras posibles incógnitas:

http://cnho.wordpress.com/2010/10/29/manifiesto-por-una-universidad-libre-de-pseudociencia-y-oscurantismo

Radicales, alienados y otras mas peligrosas gaitas.

En estos tiempos de salvese el que pueda, la consigna es aferrarse al salvavidas. Salvavidas que se está tejiendo sobre  la alienación, el mantra y la radicalidad, englobando a lo más básico de  nuestros principios vitales.  Cuando después de años de lucha uno se encuentra vacío debido a que las expectativas han sido frustradas por el rodillo de lo evidente, es de comprender que muchos tiendan a proteger sus espaldas, llenas de premisas irrenunciables en la teoría, contra la pared de la cueva de su propia retaguardia. Cueva excavada sobre lo más profundo del bagaje ideario  y fuente de lo más básico de aquello que sustenta la razón de seguir con la existencia.

No cabe duda que los acontecimientos que,  día si y día también, nos hieren ,  no puedan ser dignos de remover los cimientos de cualquier esquema ideológico, y que muchos puedan tener la inclinación a la fatiga ó al desencanto,  pero también es cierto que en estos momentos de duda es cuando nuestras convicciones deben ser mas sólidas. Más no.., no me refiero a esa postura coherente y medida ó tal vez lógica, no.  Me refiero a los alienados, a los extremistas, a esos que son el pilar de la supervivencia huera  del “politburó”  a costa de la autocrítica,  a esos “mártires de soldada”, de  los seguidores heróicos de la miseria de sus dirigentes, los doctrinados de  a todo tiempo, en resumidas cuentas: Los fanáticos.

Como resultado de los tiempos decadentes, tema harto estudiado por  la Historia en transcurrir  de los años.., surge  la impronta radical del descontento. Fanatismo que es producto de la desesperanza en el futuro y que subyuga todo el panorama social del periodo referenciado. Hoy en día gracias a ese “cañal” a borbotones que son los medios de comunicación, y su supuesta libertad idearia, nos encontramos un escenario pletórico de todas las escalas medibles de éstas lacras. Podemos encontrarnos desde los tradicionales irracionales religiosos que envuelven sus vidas en el manto de una fé sin fisuras y sin rebatimiento; Los pseudorreligiosos y los sequidores de santeros y videntes, que decepcionados de las tradicionales creencias místicas vuelven sus ojos a  las fenómenos paranormales, exoterráqueos ó a seres divinizados supuestamente provenientes de otras galáxias, así como neo-creyentes de antiguos dioses de la Mitología;  Los alienados de la crisis económica que afirman la existencia de sectas, illuminatis ó  entes espaciales que pretenden dominar el mundo mediante el control de los medios de producción y que reniegan de la Ciencia por considerar que es rehén de tales seres, hasta los que son una bizarra mezcla de todos los anteriores subconjuntos. Pero nó.., no me refiero a esos..

Hablo de lo mezquino, de los supuestamente “con los pies en el suelo”, a los de la “divinidad” cotidiana, a lo envuelto en el halo de lo aceptable, de lo trasnochado y de lo decrépito; A los de los libros cubiertos de polvo, de los que tienen las cuadernas del barco desgastadas y que no están dispuestos a repararlas. a los de las sensibilidades llevadas a los extremos, a los seguidores de políticos en subcontrata,  de todos aquellos que pretenden formar opinión desde la “descintura”; En definitiva de los propagadores de los de siempre  y  coloqueles el cartel ideario que Udes. prefieran: Los fanáticos e” irreductibles de bolsillo”. ¡Que daño hacen…!

 

La fibre “Octopus” y la “droga dura”

No es infrecuente que cuando realizas ese pequeño “bastanteo social” que supone el seguimiento de las estadísticas de tu bitácora, te encuentres acercamientos a tu  blog y te maravilles de como es posible, gracias a esa fuente de sabiduría selectiva que suponen los buscadores, que determinadas personas encuentren tus escritos. Bien es cierto, y  al cabo del tiempo,  tu umbral de sorpresa se sobrepasa  y caes en un estado de indiferencia ante lo que, a mi entender,  llega al límite de lo incongruente. Pero hete aquí que, aunque tu tendencia sea siempre esperar lo inesperado, hoy me haya sorprendido con la visita de una página de “rehabilitación de politoxicómanos” californiana.

No es que este acontecimiento de por sí me parezca más extraño que otras veces, y que tampoco tenga que ver con que sea una asociación de vinculación eclesiástica, si nó porque últimamente están rondándome por mis pensamiento ciertos aspectos sociológicos que vivimos en España que me llaman a recordar lo  paupérrimo  de una sociedad y su falta extrema de esencia evolutiva. Es de suponer, dada la alta posibilidad que la evidencia nos dá que éstas adicciones se produzcan  en  residentes en  la Iberia oriental, que se trate de una recomendación y que desde el punto de vista de éste “buen samaritano” me vea inmerso en cualquiera de las sintomatologías a las que conduce el consumo de depresores ó estimulantes. Pero he de  temer que éste no es mi caso, aunque deba de reconocer cierto tipo de adicciones, la cual  sin embargo dista mucho de las especialidades que tan honorable institución provee, y que es trabajar. Síndrome éste, el del trabajo, que gracias a la estulticia de nuestros gobernantes, y como no podía ser de otra manera  mis principios, se encargan espléndidamente de tratar.

Con esta confesión,  reconduzco una realidad evidente y  es que existen muchas más “drogas” que las que comúnmente asociamos a los narcotraficantes y a las vinculadas con los establecimientos hosteleros de bebidas espirituosas, las cuales se asocian con  las “fiebres narcotizantes” de índole masivo. Éste concepto es cierto que un primer momento puede resultar ambiguo y rebuscado, más no por ello dejan de ser  sus efectos menos efectivos ó devastadores porque, como insistía el humanista Ortega y Gasset, la masa y su afecciones desvirtualizan la individualidad  llevándola siempre a unos sentimientos que se alojan  extremadamente cerca de lo más básico en  los comportamientos  del ser humano.

En ningún momento éstas opiniones deben transcender como una descalificación  recia hacia tales reacciones, más si deben significar que tales vínculos colectivos son débitos  de  ideas  harto mediocres y de fácil conductividad por parte de los que se dedican, profesionalmente, a su utilización en beneficio propio. Decía el profesor Pedro Voltes Bau en su “novena ley” de la Historia de España y cito:

« ” Los criterios de conducta menos exigentes desalojan en España a los más exigentes” (Transposición a lo política-social de la Ley de Gresham: “La mala moneda expulsa de la circulación a la buena”) De acuerdo con esta norma, en la vida colectiva española las gentes se conducen conforme a la tabla de valores más estimados por la masa. Los superiores imitan a los inferiores. »

Aunque yo, si soy sincero, dudo mucho que la última afirmación sea hija de una posible explicación acorde, si nó más bien de la reflexión anteriormente expuesta, ya  que no se trata ni más ni menos que de la congratulación en la convergencia, con fines manipuladores de un pueblo llano, lo que hace que se encadenen  los “comentarios bizarros”  tanto en su favor como en su contra. Nota parte deben recibir los “liberados” socio-económicos que, por sus especiales circunstancias, gustan de las escenas “pastoriles” de la  antigua escuela  pictórica holandesa.

ps. Se cambian más de dos mil políticos por pulpo “virgen”

El gnosticismo y sus influencias en el Islam

Dice la tradición del Islam sobre los hanifs, según refiere Ibn Ichaq, que durante un fiesta del sacrificio que hicieron los quraychíes a uno de sus ídolos, se separaron cuatro hombres de las celebraciones: Waraka ibn Naufal, Ubayd Allahn ibn Chahch, Ultmán ibn al-Huwayrit y Zayd ibn al Amr. Waraka se hizo cristiano (nazarita..) y adquirió mucho saber de ellos y  de sus libros; Ubayd Allahn permaneció en la duda e incertidumbre terminando por adoptar el Islam, pero emigrando a Abisinia  abrazó el cristianismo etíope  y en su resolución decía a sus anteriores hermanos en la fé: “Nosotros vemos claro, pero vosotros parpadeáis, como jóvenes perros recién nacidos”; Utman se sometió al emperador de Bizancio, se hizo allí cristiano (ortodoxo-sirio) y obtuvo un puesto honroso cerca del emperador; Zayd no se hizo ni judío, ni cristiano y se abstuvo tanto del culto a los ídolos, como de la carne a ellos sacrificados,  censurando a su pueblo por el falso culto . Cuando oraba en la Caaba, decía: “Dios mío, si yo supiese que forma de adoración te es más cara, la elegiría, pero no lo sé. Del él dijo el profeta Mahoma: “Zayd resucitará el último día como una comunidad por sí sólo..”

Esta alegoría ó parábola dicta la disyuntiva religiosa en el ámbito árabe pre-islámico en su llegada al henoteologísmo a partir de sus primitivas creencias politeístas, así como la evidente influencia de las diferentes corrientes religiosas de Oriente  y que pueden ser resumidas en la fé del profeta  Mahoma en el concepto de Juicio Final, la eterna sanción de las faltas cometidas y la necesidad de la “revelación” de un “libro sagrado” específico para su pueblo a semejanza de “los pueblos del libro” judeocristianos.

En Oriente, y expecíficamente en la Siria, la incipiente cultura griega se encontró con el culto astral babilónico y la mitología persa, y es en este tiempo donde numerosas sectas religiosas y teorías filosófico-religiosas empezaron a expandirse hacia el oeste llegando incluso a las primitivas comunidades cristianas de Palestina – regiones al este de Jordán donde se habían retirado tras la destrucción de Jerusalem – donde tuvieron apreciable influencia. Así Epifanio declara que los ebionitas ó nozrim – llamados erróneamente cristianos primitivos.. -, afirman que Cristo era el primer “hombre celeste”. El “hombre celeste”, el primer Adam, había abandonado su existencia supraterrena, apareciéndose a los patriarcas (Abraham, Isaac y Jacob..) y que en los últimos días, envuelto nuevamente en el cuerpo de Adam, apareció como hombre y fue crucificado, resucitó y subió a los cielos. Esta interpretación dió lugar a dos corrientes: La greco-judáica del Espíritu de la Sabiduría y de la Revelación que desciende sobre los profetas y habita en ellos; Y otra doctrina del Salvador orientalizada que desde su elevado mundo puede revelarse en ocasiones a los elegidos a través del “espíritu santo” (Un “espíritu santo” arameo de apariencia femenina..), pero que sólo dos veces ha venido realmente al mundo terrestre y cuya cabeza en el pensamiento es el profeta místico Elxaí (La “Fuerza oculta”, título religioso a semejanza de “Gran fuerza de Dios” que se dió el profeta samaritano, Simón Mago), que apareció en la región del Jordán oriental durante el reinado del emperador romano Trajano.

En las obras pseudoclementinas, – en referencia el obispo Clemente de Alejandría, padre de la iglesia católica romana – toda sabiduría y conocimiento del camino de la salvación lo ha comunicado Dios desde la eternidad al Cristo celestial y que a diferencia de los profetas, posee el don del “Espíritu” propio e innato que nunca se agota. Cristo como “profeta de la Verdad” es idéntico a Adam, por lo que afirmar que Adam ha pecado contra Dios es una falsedad. Según la doctrina de los “clementinos”, el Antiguo Testamento está falseado por profetas embusteros que habrían predicado las faltas y pecados de Adam, así como de los patriarcas, a la vez que envuelven a Dios en un halo guerrero y amante de los sacrificios sangrientos. Estas doctrinas de la “revelación” son seguidas de forma similiar por los secianos, por el gnóstico Justino (que incluye a Hércules entre los enviados por la “revelación”) ó el sirio Bar Daisán (antiguo sacerdote del templo de Atargatis) que enseñaba la aparición del Cristo a Abraham y a otros profetas mediante un cuerpo celestial/astral y que había hablado con ellos, hasta que finalmente vino al mundo tomando figura humana por medio de la Virgen María.

Un desarrollo obtuvieron todas estas ideas en Manes, el predicador y mártir que fue crucificado en Gundeshapur por el rey de Persia Bahram I en el año 276, y sus corrientes maniqueas ó zindiquíes. Según el historiador El-Nadin, Manes habia recibido la revelación del “Rey del Paraíso de la Luz” a los doce años. A la edad de veinticuatro años se le presentó el ángel Al-Tawwam ( “El acompañante”, palabra de orígen nabateo) y que según nos cuenta el escritor árabe Al-Biruni relata: “De tiempo en tiempo, han llegado enviados de Dios con la sabiduría y las obras piadosas. En una raza llegaron por medio del apóstol llamado Buda al país de la India; En otra, por medio de Zaratrustra, a Persia; En una tercera, por medio de Jesús, a Occidente. Estos profetas han llegado ahora en ésta, la mejor de la generaciones, por medio de mí, Manes, el apóstol del Dios de la verdad, a la tierra de Babel”. Además de los profetas señalados, Manes, reconocía también entre ellos a Adám, Set, Noé y Abraham. Una luz celestial, “el tercer enviado” ó “ vírgen-luz”, ha tomado figura en estos profetas o se ha revelado a ellos. Jesús, según la doctrina maniquea, no era un hombre, si nó que se trataba de una revelación terrenal del mensajero celestial, por lo que las afirmaciones de los cristianos en cuando se refieren el nacimiento, circuncisión, tentación en el desierto, etc. son falsedades que atentan contra su dignidad divina. El Jesús que crucificaron los judíos – al igual que proclaman tanto Basilídes como el Islam, – no era tampoco el Jesús celestial porque por su naturaleza no puede padecer. – El otro ser que tomó el suplicio es designado como un demonio en unos casos ó como el “Hijo de la Viuda” en otros y que Dios colocó en su lugar – . Vemos que Manes no limitaba la revelación a los varones bíblicos, por lo que esta idea – que adoptan igualmente justinos y secianos – transmite la suposición que la revelación fué hecha en diversos tiempos, a diversos pueblos y que por tanto las grandes religiones de Occidente, India y Persia encierran una única verdad y todos sus fundadores son enviados de Dios.

Estas ideas, – que todavía se encontraban en Mesopotamia en el siglo X – que fueron tan poderosas en el Asia central y cuya influencia se extendía desde los límites de China hasta el corazón de Europa, no eran seguramente desconocidas en una ciudad como La Meca – Los cronistas árabes indican que de Hira habian llegado a los lugares santos, zindiquíes – y en cuyas enseñanzas, Mahoma, vería la posibilidad del surgimiento de un último apostolado  que aunque gnóstico,  cupiera dentros de sus aspiraciónes a una independencia religiosa de judíos y cristianos.

Referencias: Tor Andrae, “Mohammed”

Expansión y nacimiento de la agricultura

La difusión de la agricultura desde el Medio Oriente, donde se inició en el Neolítico, hace alrededor de 10.000 años, debió de producirse como consecuencia de la explosión demográfica que  esos mismos cultivos sedentarios produjeron. Esta nueva gran expansión  humana debió de comenzar alrededor del año 7.000 a.c., a partir de una zona comprendida entre los actuales Irak y Turquía. Fue una difusión muy lenta y gradual, aunque con zonas de especial incidencia y propagación como es el litoral mediterráneo ó el curso de los  grandes ríos centroeuropeos caso del Danubio, Rin y Elba y que se estima a un ritmo de un kilómetro anual, por lo que se considera que la llegada a ámbitos como Inglaterra, Dinamarca ó España se produjo alrededor de 4.000 años después. Estas aseveraciones están soportadas, entre otras.., sobre el comercio y tráfico de obsidiana, material escaso de orígen volcánico y que los agricultores utilizaban en sus instrumentos agrários. Así,  en su expansión desde la Anatolia hacia Grecia, lo extrajeron primero en las islas del mar Egeo y posteriormente en el sur de Italia dándonos una aproximación sobre los cursos que se tomaron en la colonización.

En la época de difusión de los campesinos neolíticos, Europa ya estaba habitada por los pueblos que se habían establecido en ella durante los anteriores 30.000 y 40.000 años  como producto de la gran  primera expansión del hombre moderno.  A estos cazadores-recolectores mesolíticos se les supone poseedores de algún tipo de agricultura primitiva, pero muy lejos  de la sofisticada economía que, para su tiempo, constituían los cultivos y la cría ganadera que aportaban los nuevos colonos anatólico- iraquies.  Considerando que la necesidad de roturar tierras, mediante el rozar de bosques.., es lenta, podemos suponer por tanto  que la convivencia y paralelismo de estas dos formas de vida debió de prolongarse en el tiempo e incluso darse en zonas donde los “mesolíticos” eran en un principio mas numerosos, como era el caso de las culturas magdalenieses del suroeste de Francia y norte de España.

Debido a que se estima que durante los citados periodos la densidad de población, en comparación con la de los cazadores-recolectores,  era probablemente entre un 10 y 50 veces superior, sobre todo en las zonas primigénias..,  esto tuviera como consecuencia que la práctica de la agricultura introdujera nuevas técnicas, y  cambios sociales, que permitieran un mejor aprovechamiento del terreno y la  posibilidad de sustentar un número más  amplio de personas. Estos nuevos estadios  acontecieron con relativa celeridad en Oriente Medio, donde surgío por primera vez en la historia del hombre una civilización urbana gracias a una serie de nuevas invenciones agrícolas, como el nuevo arado, la yunta de bueyes ó las canalizaciones para el riego, así como las selecciones de semillas, etc.

¿Como se llegó a agricultura..? Según la hipótesis mantenida por Cavalli-Sforza, es razonable pensar que en algunas zonas se creó una mayor densidad de habitantes, lo que puso en dificultades el sustento de la población local si se seguía con los métodos de caza-recolección. Probablemente esta “superpoblación” estuvo acompañada de cambios en las condiciones medioambientales, el clima se hizo más frío, y la flora y la fauna cambiaron. Estos dos factores pueden explicar porqué la agricultura empezó mas ó menos en la misma época en distintos lugares del mundo y en zonas donde, probablemente, se disponía anteriormente de un medio rico, y sobre todo de plantas, caso del trigo y la cebada.., y animales, caso del ovino.., más fáciles de cultivar y criar. Estas regiones fueron tres: Oriente Próximo, entorno al año 9.000 a.c. ;  Norte de China-Xian, entorno al año 7.000 a.c.; Mexico-Norte de los Andes, entorno al año 6.000 a.c. dando como origen a civilizaciones y culturas en torno a ellos: Trigo y cebada; Mijo y arroz; Maiz, patatas,etc.

Siempre todo ha pasado antes.

Referencias: “¿Quienes somos?  Historia de la diversidad humana” (1993) Luca y Francesco Cavallí-Sforza

 

 

Génesis (El árbol de la vida)

arbol de la vida

“Cilindro de Adán y Eva”, Arte sumerio-acadio (año 2200-2100 a.c,). British Museum

El primero de los cinco libros de la Toráh o Pentateuco es el Génesis. Etimológicamente su nombre nos llega del griego gené-sis (γένεσις) desde el  siglo V a.c. , que pasó al latín  durante el siglo I d.c. como génesis y cuyo significado en castellano es generación. Su nombre en hebreo, B’reshit (בְּרֵאשִׁית), se puede traducir como “En principio” ó como “Primeramente” y proviene del primer verso del Génesis “B’reshit bara Elohim et ha’shamaim v’et ha’aretz”, siendo este primer adverbio el que le dá nombre.

El Génesis, según traducción de la biblia vulgata latina,  en su primer capítulo,  nos narra la creación del mundo en seis días, como descansó en el séptimo y como el creador contempló su obra. Pero es en el segundo capítulo donde el Génesis se centra en la creación del Paraíso, su ubicación, de como dá un alma a Adam, como crea a Varona/Eva (Génesis II, 23)  de su costado y por último, la curiosa ubicación de dos árboles: El árbol de la Vida y el árbol de Bien y del Mal.

6 .”Sino que subía de la tierra una fuente que regaba toda la superficie de la Tierra” 7. “Formó pues el Señor Dios al hombre del barro de la tierra y inspiro en su rostro soplo de vida, y fue hecho el hombre en ánima viviente” 8. Y habia plantado el Señor Dios un paraíso de deleyte desde el principio: en el que puso el hombre, que había formado”9.”Y produxo el Señor Dios de la tierra todo árbol hermoso á la vista y suave para comer: el árbol también de la vida en medio de Paraíso, y el árbol de la ciencia del bien y del mal” 10. “Y salia un río del lugar del deleyte, para regar el Paraíso, el cual se reparte desde alli en quatro cabezas” 11. “El nombre de uno, Phisón: este es el que cerca toda la tierra de Hevilath, en donde nace el oro:” 12. “Y el oro de aquella tierra es muy bueno: allí se encuentra Bdelio, y piedra cordelina” 13. “Y el nombre del segundo río, Gehón: este es el que cerca toda la tierra de Etiophia” 14. “Y el nombre del tercero río, Tigris: este corre hacia los Asirios. Y el cuarto rio es  el Eufrathes” (Génesis II, 6-14)

Esta traducción  nos proporciona dos aseveraciones: Por un lado, el árbol de la Vida como fuente vivificadora del Paraíso (Génesis II, 6) y por otro, el árbol del Bien y del Mal. El primero tiene unas fuertes connotaciones míticas mesopotámicas – como se  puede apreciar en la foto del sello sumerio que encabeza éste  texto –, mientras que las del segundo son propiamente hebreas. He escogido una impresión de “La Vulgata” del  año 1.823 – Universidad de Columbia, USA – porque tiene ciertos “añadidos” de tipo social, como por ejemplo: 15. “Tomó pues el Señor Dios al hombre, y pusole en el Paraíso del deleyte, para que lo labrase y lo guardase” que me recuerda a ciertos pasajes de Yasna zoroástrico, ya hace tiempo comentados,  ó de  determinadas incongruencias  en  las condiciones de la “expulsión”, así como otras “rarezas”  históricas como el nombrar a los asirios, etc.

El término “Elohim” es un término semítico que  designa a los “seres divinos”,  que a su vez deriva de “El”/”Il”dios supremo semítico-mesopotámico (el creador desde el caos primigénio..) – y donde la partícula “ohim/im” da  un valor de plural.-  el término   “Eloah/Eloha”  semítico-hebreo es  un apónimo (lugar ó concepto que  define/representa el valor intrínseco de una naturaleza determinada. En este caso divina)  – ¿Habla la Biblia de:  Primeramente crearon los dioses …” ó otra supuesta alternativa: “Primeramente (“bara“, raíz “bar” que significa hijo)nacieron”los dioses con los cielos  y con la tierra“? (“Shama”/”Shamaim” significa  brillo/brillantes .“Shapash”/”Shamash” es el dios/a-sol semítico. “Aretz”, significa “Tierra”)

En curiosidad sería lógico anotar también que el dios “Enki”/”Ea”, de la mitología mesopotámica,  fué  el “creador de los hombres” y que en sumerio “ti” significa tanto “costilla” como “costado” (en posible relación con el “corazón” (¿?) como “fuente de  la vida”). En el mito sumerio de “Enki y Ninkhursag“, el dios Enki cedió una “dolorosa costilla” para crear a la diosa Ninti (“la que dá la vida..”) – ó lo que pudiera ser lo mismo:    La diosa sirio-hurrita “Hebat”, cuyo nombre aparece también en la ciudad de Ebla como “Ha-a-ba-du”, en  los jeroglificos luvitas anatólicos como “Ha-pa-tu/He-ba-tu”, en inscripciones lícias como “Hba-eni” (“madre Heba”..),  en los himnos órficos como la nodriza de Dionisios y en hebreo como “Hawwa” (Génesis 3, 20, etc..) a través de su forma semítica, “Hawwat”. En definitiva..,  posiblemente: “Eva”

El árbol de la vida

En los trabajos realizados por Grotefend, Rawlinson, Hincke y Oppert durante la segunda mitad del siglo XIX, a la hora de descifrar y catalogar los documentos cuneiformes descubiertos en el Medio Oriente, con antigüedad aproximada de 4.500 años, disponemos de la suficiente información sobre las creencias y costumbres durante ese periodo histórico, así como de las condiciones climáticas, medioambientales y culturales de la civilización  urbana establecida sobre una anterior sociedad agraria donde la influencia semítica fue progresivamente introduciéndose en un sustrato sumerio. Hasta hace muy poco se pensaba que el dios supremo sumerio Dumuzi-Tammuz era una personalización divina de los ríos Tigris y Eufrates, como pudieran ser los casos de Osiris en Egipto, Adonis en Fenicia ó Attis en Frigia, siendo la representación de un nuevo  primigénio dios del declive y resurrección anual de la naturaleza, pero de tipo asiático-oriental. Esta suposición no fue del todo exacta. Recientes investigaciones sobre el mito sumerio de dios protector de Eridú, Dumuzi, nos indican que su “vuelta a la vida” no concuerda exactamente con lo que hasta ahora se  nos proponía. Así pues, aunque Jacobsen mantiene que aún tratándose esencialmente de un dios protector, se podría admitir una segunda representación del dios como  “la fuente de vida” y cuando al final de primavera éste “motor vivificador” desaparece,  éste muere. Hoy es incuestionable que los ritos por la muerte del dios caracterizados en los cultos a Dumuzi, provienen del mito sumerio de “Inanna y su descenso a los infiernos”.

En aquellos tiempos, en Babilonia, predominaba el sentimiento de fatalidad en relación con la muerte, los enterramientos hacen referencia a la ida a un mundo sin retorno, donde incluso los héroes, ó semi-dioses como Gilgamesh.., están condenados a su extinción, “como la vegetación en verano”, independientemente de sus atributos semi-divinos. Esto es así porque los dioses decretaron que un hombre no puede ser inmortal, reservándose esta cualidad exclusivamente para ellos, y aún así, cuando alguno  visitaba “la casa del no retorno” se les suponía un azaroso y complicado periplo. – como por ejemplo Isthar/Inanna y Gilgamesh no relata los poemas pudieron comprobar – Dumuzi, que originalmente fue un rey de Eridú en el tercer milenio a.c.,  aún poseedor de atributos divinos, sufrió una suerte similar en el “Kur” ó “Casa de las tinieblas”. De ésta forma la leyenda nos cuenta como  Dumizi fue privado de la vida eterna por intentar seducir a la diosa Inanna, reina de los cielos. Fué entonces cuando ella le miró,  con el “ojo de la muerte”,  ordenó fuera conducido por los demonios a los abismos infernales, ocasionando la desaparición de  los tiempos de abundancia  que representaba.  Bien es cierto,  que en algunos otros finales de esta historia se incluye  versiones que hablan sobre el perdón de Inanna y la consiguiente resurrección de Dumuzi.

En caso del mito sumerio de “Inanna y su descenso a los infiernos”, Inanna volvió a la vida por intermediación de Enki que para la ocasión moldeó dos criaturas Lugarru y Kalatarru a los que  posteriormente envió al “mundo de las tinieblas” con “el agua de la vida” “los frutos de la vida” para rociarla y  frotarla con ellos,  para revivírla. En otro mito  que tiene como protagonistas a Adapa, Tammuz y Ningishzida, estos dioses son representados como los custodios de las puertas del cielo, y se matiza que Tammuz y Shamash afirman ser los guardianes del árbol de lapislázuli  “Kiskanu” en Eridú.

“Eridú, donde la raza humana ha sido bendecida por el dios de los cielos Anú y propiciados en el verdor de la vida por Enki, señor de la aguas profundas, cuyo templo “La casa del buen consejo” fué allí levantado y en su jardín se guarda el sagrado árbol Kiskanu “El árbol de la vida” ( posteriormente se asimiló al pino negro del Paraíso babilónico… ) de donde mana un agua vitalizadora y cuya vitalidad se materializa en sus frutos”

Él árbol “Kiskanu” , por tanto,  combina los poderes del cielo y de la tierra, ya que se erige sobre la Tierra, Ki,  se alza hacia el Cielo, An/Anu, y  hunde sus raíces en las profundidades del Kur.

Referencias: “Tree of life”  E.O. James.

La ciencia española no necesita tijeras

La ciencia no necesita tijeras…

ciencia

La investigación no es un lujo, es una necesidad para una sociedad que pretenda avanzar hacia el bienestar y la estabilidad futura. Si nuestra economía ha caído como una bola de plomo desde la Torre de Pisa ha sido por culpa de una industria inmobiliaria irracional, de una política financiera demencial y de un apostar por «pan para hoy y hambre para mañana». Solemos decir que somos un país de pandereta, y desgraciadamente en muchos asuntos es totalmente cierto.

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El orígen de la vida… (recordatorio)

En 1953, un estudiante graduado de la Universidad de Chicago, Stanley Miller, cogió dos matraces, (uno contenía un poco de agua representando el mar primigénio; El otro con una mezcla de metano, amoniaco y sulfuro de hidrógeno en estado gaseoso que representaba a la primitiva atmósfera de la Tierra) los conectó con tubos de goma e introdujo unas chispas eléctricas como sustitutivo de los rayos. A los pocos días, el agua de los matraces se había convertido en un sustancioso caldo de aminoácidos (los “ladrillos de la vida”), ácidos grasos, azúcares y otros compuestos orgánicos. Estos experimentos tuvieron una gran repercusión social dando a entener con que facilidad se puede crear vida. El tiempo ha desmostrado que la cosa no es tan simple. Hoy, los científicos están bastante seguros que la atmósfera de la Tierra no se hallaba también preparada para el desarrollo de compuestos biológicos como el “estofado” gaseoso de Miller y su supervisor (El premio Nobel Harold Urey).

Revisiones posteriores de este experimento, con unas condiciones mas acordes con la realidad, no han conseguido crear mas que algunos aminoácidos muy básicos y aún con su consecución, se nos plantea el tremendo reto de conseguir proteínas. Las proteínas están compuestas básicamente de aminoácidos (En ser humano existen hasta un millón de proteínas diferentes) y tienen una ínsolita história (Desde el punto de vista de la estadística…): Las proteínas no deberían existir.  Un ejemplo: Para conseguir una proteína tan común como el colágeno hacen falta 1.055 aminoácidos colocados en una secuencia determinada que nos da un número de posibles combinaciones infinitas ó por ejemplo la hemoglobina, que con sus 146 aminoácidos, presenta un número de 10^190 posibles agrupamientos. Si a esto unimos que, para ser útil orgánicamente , su estructura final debe tener unas características de “plegamiento” específicas y más aún, si conocemos que las proteínas son incapaces de autorreplicarse, podemos tener una idea de la dificultad añadida.

¿Cúal es entonces la posible explicación para el orígen de la vida?

Richard Dawkins en el “relojero ciego” nos proporciona un acercamiento a la posible respuesta: “Evolución”. Conocemos la posibilidad de crear aminoácidos en el primitivo ambiente de la Tierra y creemos en la existencia de algún tipo de proceso de selección acumulativo que permitió agruparse a los aminoácidos progresivamente en agrupaciones cada vez mas sofisticadas y que le proporcionaban algún tipo de mejora estructural. Un posible ejemplo nos lo facilitan determinadas agrupaciones de moléculas que tienden a formar “largas cadenas” denominadas polímeros, los azucares se agrupan constantemente para formar almidones ó incluso los cristales pueden hacer muchas cosas parecidas a lo que nosotros consideramos “la vida”, como reproducirse, reaccionar a estimulos ambientales, adoptar formas simples ó complejas según una determinada pauta, etc., sugiriéndonos de forma insistente que la complejidad es un hecho natural, espontáneo y absolutamente fiable. (Ojo.., y esto es compatible con el segundo principio de la Termodinámica al no ser la Tierra un sistema cerrado; no vaya a ser que alguno se me venga arriba…) Tan poderosa es esta tendencia natural a la agrupación que muchos científicos piensan que la vida puede ser más inevitable de lo que pensamos ó en palabras del bioquímico y premio Nobel Christian de Duve “..una manifestación obligatoria de la materia..”

Todo esto nos lleva a que no hay demasiado “exotismo” en las sustancias químicas que nos dan vida. Si quieres crear una criatura, ya sea una perca dorada, un cogollo de lechuga ó incluso un ser humano, sólo necesitaras, cuatro elementos principales: Carbono, hidrógeno, oxígeno y nitrógeno, a los que añadiremos algunos más como el azufre, fósforo, calcio e hierro. Dispón esos elementos unidos en tres docenas de combinaciones aproximádamente y podrás construir cualquier ser vivo.

Como dice Dawkins: “Las sustancias de las que están hechas las cosas vivas no tienen nada de especial; Las cosas vivas son colecciones de moléculas…, como todo lo demás”

Referencias: “A Sort History of  Nearly Everythings” (2003) Bill Bryson

Oxirrinco, Cultura en la basura

Convertida en aldea con el nombre de El-Bahnasa, Oxirrinco forma parte, en muchos de sus aspectos, de ese reencuentro de la Arqueología con el conocimiento de la cotidianidad en el estudio de los asentamientos.

Conocida por sus antiguos moradores como “La Gloriosa e Ilustradísima Ciudad” se ha conseguido a través de la investigación rehacer una historia que se remonta a los tiempos del Imperio Nuevo egipcio y cuyo cénit llegó en el siglo XIII con los mamelucos. Fue a través de hallazgos fortuitos y el peculiar clima de la zona lo que hizo posible el descubrimiento (inacabado todavía..) y conservación de los miles de textos en papiro que componen el “Tesoro de Oxirrinco” y que están siendo recopilados en la obra “The Oxyrhynchus Papyri” cuya primera edición apareció en 1898. Teniendo en cuenta que el volumen mas reciente , el LXXII , se ha publicado recientemente en el año 2008 – aunque se espera publicar alrededor de cuarenta volúmenes más fruto de lo rescatado -, esta circunstancia no hace percibir la importancia del yacimiento. Obras que se consideraban destruidas o desaparecidas durante la Edad Media como “la Constitución de Atenas” de Aristóteles, “Mimiambos” de Herodas o  las “Odas” de Baquílides y que eran conocida su existencia por citas de otras fuentes, fueron rescatas de antiguos vertederos que rodeaban la ciudad antigua.

Todo comenzó el 11 de enero de 1897, cuando B.P. Grenfell y A.S. Hunt comenzaron a excavar una loma y enseguida afloraron a la superficie una hoja de papiro que contenía un texto desconocido, los “Logía” o “Dichos de Jesús” ( Evangelio apócrifo de Tomás) y poco después otra hoja con un pasaje del Evangelio de Mateo. Escribía Grenfell en su diario:

Durante nuestra anterior estancia en la zona, respetamos el montículo adyacente al actual cementerio mahometano porque se su cima había varias tumbas, entre ellas la de un jeque venerado como un santo. No obstante, una de la laderas de ese montículo linda con estrato del terreno con numerosos papiros de los siglos II y IV d.c, bajo el cual hay otro estrato con vestigios del siglo I. Una característica interesante de los papiros hallados en los estratos superiores es la gran cantidad de fragmentos literarios que contienen, sobre todo, pasajes de obras clásicas ó teológicas, algunos escritos en latín… ”

El 13 de enero de 1905 escribía:

Poco después de la puesta de sol, a unos dos metros de la superficie, localizamos un lugar donde en el siglo III d.c., alguien volcó un cesto repleto de rollos de papiro. Era imposible estimar la importancia del hallazgo a la escasa luz del crepúsculo… Los papiros , como es habitual, habían sido desgarrados antes de tirarlos a la basura; sin embargo, entre centenares de fragmentos más pequeños encontramos la parte central de dos rollos, cada uno con diez o doce columnas, además de otros pedazos con cinco ó seis columnas, y muchos más con una o dos columnas..”

Juntando las piezas se obtuvieron doce rollos completos. Aparte de obras de Tucídides, Platón y Socrates, estos rollos contenían varias obras maestras que se consideraban perdidas desde la Edad Media: Los “Peanes” de Píndaro, la “Hipsípila” de Eurípides y una anónima “Historia de Grecia”, posteriormente, en otro vertedero, aparecieron gran cantidad de textos: Cantos de Safo, Alceo e íbico, ditirambos y odas al vino de Baquílides, doctas elegías y mordaces sátiras de Calímaco, sermones en verso del cínico Cércidas, etc. obras que de nuevo se consideraban perdidas, resumiendo alrededor de quinientas mil piezas y fragmentos, junto con un surtido número de objetos cotidianos que permitían unir los textos con sus pretéritos poseedores: Peines, anillos, dados, llaves, candiles, amuletos, pinzas, así como bustos, estatuillas de bronce y arcilla, una trampa para pájaros, moldes para falsificar moneda, etc..

Bien es cierto que en un principio lo que se buscaba era encontrar, a similitud de Al-Fayum, textos sagrados – A principios de la Edad Media, Oxirrinco contaba con un obispo, treinta iglesias, y según algunas crónicas, diez mil monjes y veinte mil monjas hecho que concuerda con la extensión la antigua necrópolis cristiana – y dieron con otro “tesoro”.

Referencias:

“La Ciudad del Pez Elefante” Peter Parsons (2009)

Diez leyes de la historia de España

Diez premisas que se cumplen a lo largo de la historia de España según el periodista y profesor de la Universidad de Barcelona ( en otras cosas…): Don Pedro Voltes Bau.

Ley primera: “El abstenerse de hacer algo equivale a hacer otra cosa”.

Buen número de españoles, incluso gobernantes, han entendido que la abstención de actuar ante un tema significaba la cauta omisión, algo así como una página en blanco, un prudente silencio. En realidad, tales inhibiciones han constituido sendas acciones que operaban en otro sentido y con otro resultado concreto y tangible  – Veánse los libros de Garret Hardin -. Nuestro presente es fruto de miles de abstenciones del pasado.

Ley segunda: “En la vida histórica no se da nada de balde, ni nada que salga gratis”

Siempre hay alguien, presente o futuro, que paga la fiesta y siempre se da ésta por algo y para algo. Esta ley de la economía que mejor ilustrada por la vidas que por los escritos de los economistas antiguos y actuales.

Ley tercera: “Ninguna guerra la gana nadie a largo plazo. Si alguien quiere guerra, acabará habiéndola”

Estas ideas, pesimistas como el estudio de la Historia, son un traslado a la misma del célebre segundo principio de la termodinámica.

Ley cuarta: ” Al hacer una cosa, siempre se hacen varias cosas”

( Los ecólogos tienen la palabra sobre esto)

Ley quinta: En la historia de España falla a veces la conocida Ley de Murphy, según la cual “En un sistema complejo, si algo puede ir mal, irá mal” y tampoco se cumple siempre su corolario que ” si las cosas van mal en alguna parte, acabarán yendo mal en todas partes”

Por excepción, junto a nuestros abundantes infortunios, se han dado en la historia nacional unas cuantas veces la posibilidad que las cosas fueran mal y , en cambio, no ha ocurrido así.

Ley sexta: “En este país , y en otros, se tiende a no creer en los peligros hasta que no han causado su efecto”.

Esta ley es un extracto de las moralejas de diversas fábulas instructivas.

Ley séptima: “Lo normal, correcto y justo es perder en los juegos donde se tiene pocas probabilidades de ganar”

Lo contrario pondría las matemáticas “patas arriba”.

Ley octava: “Todo régimen imperante en España ha designado como enemigos suyos a cierta multitud de españoles”

Ley novena: ” Los criterios de conducta menos exigentes desalojan en España a los más exigentes”

Transposición a lo política-social de la Ley de Gresham: “La mala moneda expulsa de la circulación a la buena”. De acuerdo con esta norma, en la vida colectiva española las gentes se conducen conforme a la tabla de valores más estimados por la masa. Los superiores imitan a los inferiores.

Ley décima: En la vida histórica española no se cumple siempre el Principio de Peter: “Todo empleado inserto en una jerarquía tiende a ascender hasta el nivel de incompetencia”.

Aquí se puede seguir ascendiendo mucho más arriba del nivel de incompetencia. Cabe incluso que, si el fracaso causa algún efecto significativo, sea en son favorable y simpático. Nada está peor visto que la capacidad y el éxito.

Añade el autor: ” El que estas diez leyes se cumplan en la historia de España no significa que sean peculiares de ella y que no se den también en otros órdenes y áreas de la vida”

Texto fusilado de ” La historia inaudita de España” (1984) Pedro Voltes

¿Os suena alguna circunstancia que cumpla todas ó parte de estas leyes..?