ǧabal al-Aqra’: “La Montaña del Mundo”. El milenario origen sagrado del Monte Saphon.

En la mitología humana existe una conexión trascendental entre el microcosmos que supone la Tierra y el macrocosmos que representan los Cielos. Se trata de un emplazamiento donde lo sagrado se vincula con lo  terrenal y que  simbólicamente representa la dificultad que para el hombre supone alcanzar lo divino, ejerciendo a su vez como origen mundano de los seres celestes  a la hora de tomar parte en los acontecimientos terrenales. El monte  o  montaña “Santa” como punto  mas cercano a los Cielos tiene esas dos vertientes sacras: Por un lado es la alegoría de lo trascendente como arduo camino y por otro parece como morada de los dioses.  De esta guisa, prácticamente todas las cosmogonías humanas disponen de una “montaña sagrada”: El Machu-Pichu inca,  la montaña Kaliash tibetana, el monte Fuji japonés o el monte Tai Shan chino, y así un largo  etcétera que incluiría a una altura cercana a la desembocadura del río Orontes y próxima a la actual frontera sirio-turca: El monte Aqraa o  ǧabal al-Aqra’ . El monte Aqraa o Aqra’ que durante milenios ha sido conocido por diversos nombres, siendo lugar sagrado para muy diversas culturas y religiones.

« Y yo miré,  y he aquí como una tempestuosa tormenta surgió de ṣaphon.  Una gran nube que emitía un fuego intermitente de brillante luz que la envolvía,  y en medio de las llamas, en medio de ellas,  algo que refulgía  resplandeciente » Pasaje de la “Epifanía de Yahweh”. Ezequiel 1:4. Biblia Ortodoxa hebrea.

Panorámica del Monte Saphon. Actual  Monte Aqraa, ǧabal al-Aqra’ en árabe o Monte Keldağʿ en turco. Situado a unos 10 kms de la frontera sirio-turca cerca de la desembocadura del río Orontes en la provincia de Hatay (Turquía) .

Por el denominativo semítico de “ṣpn” y que parece ser  deriva del verbo “ṣāpâ”, “vigilar”  (Eissfeldt, 1932; Bonnet, 1987), nos llega desde los textos ugaríticos el término  “ṣapan(u)”, como nombre del promontorio de ǧabal al-Aqra’ en la desembocadura del río Orontes (Eissfeldt, 1932),  y que podría ser traducido como la “Atalaya (de los dioses…)”. Según la tradición semítica occidental, el monte Saphon es el lugar de origen de las “Aguas Primigenias” y como tal,  residencia de la máxima divinidad del panteón de Ugarit:  El dios Ēl o Il(u)  -” ‘Ēl ” en terminología general semítica – .  Desde éste lugar,  el “Creador del Cielo y de la Tierra”  fiscaliza el mundo y dirime las disputas entre el resto de las entidades deificas, sus súbditos. Llamado el “Benigno” el “Entrañable” o el “Padre de los Años” – De ésta última acepción, posiblemente,  venga su asimilación griega como el dios Cronos – , junto a su consorte, la diosa Asherah/Atirah,  son los principios primordiales del Caos en unas originales creencias “ctónico-infernales” (Del Olmo, 1998). Los hijos de Ēl son Yam, “Dios de las Aguas Primigenias”  y Mot , “Dios de la Muerte”, los cuales a su vez combaten contra el dios Baal, el “Dios de las Tormentas”,  por el orden y la soberanía del Universo.  Yam/Juez Nahar, “La Gran Serpiente” es el heredero al trono del dios Ēl,  pero es derrotado por Baal  mediante unas armas fabricadas por Khotar, “Dios de la Sabiduría”. Yam es amordazado y encadenado  a las “Cimas del País de los Cedros” (KTU 1:83), las montañas Targuziza y Tarrummagi,  las “Puertas del Inframundo” y posteriormente muerto  – En la Epopeya de Gilgamesh, Gilgamesh también atraviesa un bosque de cedros para ir a los  gemelos “montes del Oeste”, los “Montes Mashu”,  las “Puertas del  ‘Mas Allá’ ” (Gilgameš. Tablilla IX) – 

« Cierto es que yo (Baal…)  herí a Yam, el amado de Ēl ; Cierto es que yo acabé con Nahar, el gran dios; Cierto es que lo rendí y acabé con el. Yo malherí a la sinuosa serpiente,  el tirano de siete cabezas…»  KTU 1.3, columna III.

Una vez derrotado su primer enemigo, Baal es proclamado rey por el dios supremo  y Khotar le construye un palacio en el monte Saphon junto a Ēl, pero permite que Mot le desafíe. Baal y Mot se enfrentan, pero tiene que rendirse ante el poder del “Señor de la Muerte” que le priva de la vida y le conduce  al Inframundo. La diosa Anat,  hermana y amante de Baal, la “Diosa de la Fertilidad y de la Guerra”,  desesperada,  comienza una azarosa búsqueda que le lleva al reino de Mot, y llena de ira, combate a la “Muerte” y la derrota.  Anat recupera el cuerpo de Baal, ayudada por Šapaš, la “Diosa del Sol”,  transporta el cadáver al monte Saphon,  donde debidamente sepultado y honrado, vuelve a la vida. Resucitado  el “Dios de la Tormentas”, retoma su enfrentamiento con Mot, terminando finalmente la sagrada disputa con el reconocimiento mutuo de su poderes y límites.

«Mot es firme; Baal es firme,  se cornean como búfalos. Mot es firme; Baal es firme,  se pican como serpientes. Mot es firme; Baal es firme,  se cocean como corceles. Mot cae; Baal cae; (…) ¿Porqué peleas Mot  con el poderoso Baal,  porqué..?. »Extracto de poema del siglo XIV-XII a.c.. Palacio Real de Ugarit. (Ras-Shamra)

Bajorrelieve neo-hittita. siglo IX a.c. Reproduce una escena donde Teššub y Sarrumanu combaten a la Gran Serpiente Hedammu. Anatolican Civilitation Museum of Ankara (Turquía).

Desde  la Península Anatólica, y dentro de las creencias del País de Hatti, no llega otra acepción para ǧabal al-Aqra’ como  “ḫuršan ḫaṣi”  o “Monte Hazzi”. Tal relación nos las presentan dos textos ugaríticos, uno en alfabético (KTU 1.118:14)  y otro en silábico (RS 20:24), y  donde “,ṣpn” y “ḫuršan ḫaṣi” resultan ser  términos sinónimos (Herdner, UgVII: 1-3) . En las creencias hurrito-hittitas  que componen el “Ciclo de Kumarbi” aparecen mencionados los montes gemelos Hazzi y Namni, o Monte Amanus (¿?),  como el lugar donde el “Dios de las Tormentas”, Teššub,   adquiere una victoria sobre el “Dios de las Aguas Primigenias” en el poema del “Reino del Dios del Mar” (CTU 343). El Monte Hazzi aparece en el “Poema de Hedammu” (CTU 348) como el lugar de nacimiento de la “Gran Serpiente Marina”, Hedammu, siendo aquí donde es derrotada con la colaboración de Šauška, la “Diosa del Amor y de la Guerra”, amante y hermana de Teššub, que mediante una seducción de danza y canto se acerca al monstruo y consigue, al envenenarla,  que la serpiente salga del agua, siendo presa fácil para su esposo. También aparece el Monte Hazzi como el lugar donde es visto el “Monstruo de Piedra”, Ullikummi, en el “Poema de Ullikummi” (CTU 345)

« En un tiempo pasado, Alalu fue el rey de los Cielos.  Alalu estaba sentado en su trono, mientras el poderoso Anu, el mas importante entre los dioses, estaba frente a él y se  inclinaba  a sus pies,  colocando la copa de la bebida en sus manos. Durante la medición de nueve años Alalu fue el rey de los Cielos, pero en el noveno año Anu dio batalla a Alalu. El derrotó a  un Alalu que huido,  descendió a la “Tierra Oscura” y Anu tomó  su lugar en el trono. Anu estaba sentado en su trono, mientras el poderoso Kumarbi le proveía de bebida y se  inclinaba  a sus pies, colocando la copa de la bebida en sus manos…» Pasaje del “Poema de Kumarbi” (CTU 344)

Mapa de Siria entre el II y I milenio a.c, aunque yo, personalmente,  ubicaría el Reino de Bashan mas aproximado a la ciudad de Qdesh (p.s.)

El tema central de “Ciclo de Kumarbi” hittito-hurrita  es la disputa entre la “Dios de la Recolecta”, Kumarbi, y el “Dios de las Tormentas”, Teššub, por el “Reino de los Cielos”. (Güterbock, 1961; Hoffner, 1990) . Seis poemas componen el ciclo de Kumarbi y en los cuales se describe como Teššub relega a Kumarbi y a los antiguos dioses ctónicos al Inframundo. Los textos continúan con el posterior intento de Kumarbi de retomar el poder a través de distintas y cada vez mas amenazantes criaturas, pero sin éxito. (Houwink ten Cate, 1992) . En el primer poema del ciclo, el  “Poema de Kumarbi”, Kumarbi se rebela contra Anu y le expulsa del trono, sumando a la vergüenza de su predecesor vencido la amputación de  sus genitales para devorarlos. Mas la venganza de Anu es inmediata:  Dentro de Kumarbi, la “semilla” de Anu se desarrolla en cinco dioses, entre los cuales están Tašmišu, Šauška, Aranzah, el río Tigris, y Teššub, siendo éste último quien arrebatará el trono a Kumarbi, su padre. En un siguiente poema, el “Poema de la Diosa Tutelar”, Kumarbi junto con su aliado Ea, “Dios de la Sabiduría”, (CTU 343, Laroche, 1971; Hoffner, 1998) conspiran para elevar a la diosa tutelar, Lamma, a la soberanía del Universo con desafortunados resultados, ya que desatiende las cosechas humanas y las ofrendas a los dioses se interrumpen. La serie continúa con el fragmentado “Poema del Plateado” (CTU 364, Laroche, 1971; Hoffner, 1988) y donde Kumarbi toma la personificación de un entrañable ser de plata que desplaza nuevamente a Teššub del trono con el apoyo de los dioses del Sol y la Luna. Evidentemente, aunque de desconoce como,  el plan de Kumarbi se frustra porque a continuación engendra con la hija del “Dios del Mar” a la serpiente  Hedammu y al monstruo de piedra/diorita Ullikummi con “La Gran Roca”. En el “Poema de Ullikumi”, Šauška fracasa en el intento de seducir al nuevo monstruo y es Ea, el “Dios de la Sabiduría”, y renegado ya de Anu,  quien cortando los tendones de los pies al monstruo con el cuchillo con el que separó  Cielo y Tierra, lo vence.

« La montaña de Elohim es Har Bashan, Monte de alturas es Har Bashan. ¿Porqué te miran con envidia  el resto de las alturas de su harem?  (Porque) este es el monte que Elohim ha escogido para habitar. En realidad morará en él para siempre » Salmos 68: 15-16 [16-17] Biblia Ortodoxa hebrea.

En el Antiguo Testamento y con el término hebreo de  “צָפוֹן,”, “ṣāp̄ōwn”,  y un largo etcétera  se  nos hace referencia al topónimo de ǧabal al-Aqra’. Término que a lo largo de los tiempos, y según las diferentes traducciones bíblicas,  nos llega como  “Tzaphon”, “ṣaphon”, “Saphon” (Codex Alexandrinus) “Zaphon”, “Saphan” (Codex Vaticanus),  “Safón” “Zephon” o como “Asophon” (Flavio Josefo) y así, otro largo etcétera.  Según otras interpretaciones de las “Sagradas Escrituras” su significado es  “Norte” con acepciones como “Viento del Norte” , “Lugar recóndito y desconocido”  o “Punto cardinal” .– Como referencia decir que “Baal-Zaphon” viene significar “Señor del Norte” o que la diosa Anat era conocida como la “Señora del Norte”, “nt ṣpn” (DDD) – Otra referencia sobre el Monte Saphon podría ser “haṣ.Ba’.ša.wn”, “Monte Bashan” (Salmos 68:15-16 [16-17]), “Monte (donde) Baal escucha”, y que podría ser refrendando por Josue (19:37),  ya que sitúa el “Reino de Bashan” cerca de la ciudad de Qadesh –  En semítico “qdš”, Kodesh/Kadesh,  significa “Sagrado” –  en el margen izquierdo del río Orontes.  De forma paralela, también aparece el Monte Sion/Zion como sinónimo de  Monte ṣaphon en Salmos 48:3. Otra referencia del Antiguo Testamento nos la da el término “Ēl-Shaddai” o “Ēl-Šadê”, “(dios) Ēl de la Montaña”, como la forma en   que Yahweh se apareció a Abraham, Isaac y Jacob (Éxodo 6: 2-3) y que es un vocablo de origen amorrita, otro pueblo semita occidental, que fue utilizado para nombrar al dios Amurru, “Bēl-Šadê”, – nombre, Amurru,  que esta asociado al Monte Tidnum. Montaña sinónima al Monte Bashan (G. Roux, 1980) – no en vano en Josue 24: 2 el relato bíblico habla que tanto Abraham como su padre, Terach, como su abuelo, Nahor,  creían en  “Dioses Extranjeros” o “Elohim Acherim”.

« Gadol (Excelso) es Hashem/Yahweh y grandemente debe ser alabado en la ciudad de nuestro Dios,  en su Har Kodesh/Monte Sagrado… Esplendida en su cumbre,  la alegría de  Ir Eloheinu/las Tierras del Este  es el Monte Tziyon/Zion.  Sobre las laderas de ṣaphon, la ciudad del Melech Rav/Docto Rey. Salmos 48: 3 [1-2] Biblia Ortodoxa hebrea.

También el Antiguo Testamento hace mención a unos montes gemelos:  Tzaphon y Yamin/Amanus en Salmos 89:13 como creados por Yahweh, a la vez que nos habla también de los montes Tavor/Tabor y Shermon/Hermon. Monte Hermon que pudiera ser asimilado al monte Sion y que es nombrado como “La alegría de Hashem”. Mas también es cierto que pudieran ser “provincianas  acepciones” del monte Saphon dentro de las creencias al dios Baal, ya  que existen evidencias de montes que pudieron tener tal denominativo y afectos a divinidades tales como “Baal-Hazor” o “Baal-Hermon” y  que incluiría alturas con similares atributos incluso en Tartessos en la Península Ibérica (J.M, Blázquez).

« Había cerca de allí una profunda caverna, que abría en las peñas su profunda boca, defendida por un negro lago y por las tinieblas de los bosques, sobre la cual no podía ave impunemente levantar el vuelo. Tan fétidos eran los vapores que  su horrible centro exhalaba, infestados los aires, de donde los griegos dieron a aquel sitio en nombre de Aorno. Allí llevó Eneas lo primero, cuatro novillos negros, sobre cuya testuz derramó la Sibila el vino de las libaciones, y cortándoles las cerdas entre las astas, las arrojó al fuego sagrado, como primeras ofrendas, invocando a Hecate, poderosa en el Cielo y en el Erebo.  “Pasaje del entierro del héroe Miseno”  “La Eneida” Virgilio. Siglo I a.c.

Figuración de ánfora griega, siglo VI a.c. Aparece el combate entre Zeus y Tifón.  Staatliche Antikensaamlung. Munich

“La Eneida” de Virgilio puede ser considerada como una reescritura de los poema homéricos, pero como tal es una fuente de información mítica paralela a los segundos.  En éste texto aparece el nombre del “Monte Aorno” como  la “Puerta del Erebo”, el “Inframundo”, y destino del héroe Miseno después de haber sido vencido por Tritón. La relación que existe entre el “Inframundo” y  ǧabal al-Aqra’  viene dada por ser la asamblea de los héroes o “Rephaim“/Rpum  de la mitología semítica, así como su lugar de reposo eterno al lado del “Dios Supremo”, siendo por tanto, también, las “Puertas del Más Allá”. En cierta manera la referencia del pasaje anterior a la diosa anatólica-caria Hecat(e), la “Diosa Madre”, “La Señora de la Vida y la Muerte”, la diosa hurrita Hebat,  la diosa ugarítica Aserah,  hace relación a esa conexión como su lugar de morada.  

« (En referencia a  Aserah…) porque su morada se hunde hasta la muerte y sus caminos conducen a los Rephaim » Proverbios 2:18

Hoy en día parece difícil poner en duda la relación que hay entre la “Teogonía” de Hesíodo y el “Poema de Kumarbi” hittito-hurrita. Ésta relación cronológica de los mitemas  griegos escrita sobre el año 700 a.c. aprox.,  nos ilustra sobre el nacimiento del mundo, siendo aquí, en estos versos,  donde las dos mitologías convergen. En uno estos pasajes parece el personaje de monstruo Tifón, vengador de los Titanes, los antiguos dioses ctónicos,  y que fue derrotado por Zeus no si antes haber sido derrotado por él. El lugar de nacimiento de Tifón, en los “Himnos Homéricos”,  se sitúa en una cueva de Cilicia, -actual sur de Turquía –,  siendo hijo de Gea, “Diosa de la Tierra” y Tartaros, “Dios del Inframundo”. En los textos de Apolodoro ( I  6,3), el Monte Kasion, Κάσιον ὂρος   aparece como uno de los lugares donde combatieron Tifón y Zeus.  Según las creencias púnicas descritas por Filón de Biblos y traducidas al griego , Castor y Polux, “Los hijos de Zeus” se echaron a la mar y naufragaron cerca del monte Kasion/Kassion, donde dedicaron un templo a Helos/Cronos (¡!) – “Helos” es una corrupción  griega del dios Ēl “ – Independientemente de lo narrado, se tiene constancia del culto a Zeus-Kasios o “Zeus del Monte Kasion” hasta el año 363 d.c.

Apiano de Alejandría, siglo I -II d.c., narra en las “Siriacas” como la ciudad de Seleucia, al Norte del Orontes, fue fundada por lo efectos catastróficos de un tormenta y que le fue dedicada al “Dios de las Tormentas” o “Jupiter fulminans Seleucensium”.  De “Casius Mons” o  del “Monte Casio”,  se decía que sus ofrendas y sacrificios en honor del “Dios de las Tormentas” se remontaban a los tiempos de los “Triptolemus”, los “Primeros Hombres”, y que colonizaron Seleucia. Estos sacrificios fueron permitidos por los césares, quienes lo dedicaron a “Jupiter Casius”. Emperadores como Juliano y Adriano  realizaron ofrendas en el Monte Casio y otros como los Severos tomaron como creencias  las del  dios siríaco “Ēl-Gabal”,  “Señor de la Montaña”, de Emesa y Palmyra,  en su forma latinizada “Elagabal”, aunque tal vez sea mas conocido con el denominativo de “Deus Sol Invictus”, pero eso  forma parte de otra historia aquí  ya contada.

« Despiértate, despiértate, vístete de poder, oh brazo de Jehová; despiértate como en el tiempo antiguo, en los siglos pasados. ¿No eres tú el que corto a Rahab  y el que hirió al dragón..? » Isaías 51:9. Biblia Reina Valera 1960.

Referencias:

“Dictionary of deities and demons in the Bible” (DDD) K. Van der Toorm, B. Becking, P.W. Van der Horst (1999)

“Reallexikon der Assyriologie und Vorderasiatischen Archäologie” vol 8.  E. Ebeling, B. Meissner  y D.O. Edzard  (1997)

“Hittitan and Hurritan Epic” in “A Companion to Ancient Epic” G. Beckman (2005)

http://www.biblos.com

Imágenes:

http://www.beling.net

wikipedia.org

El “Sol Invictus”. El culto sirio-romano a Shamash en el I milenio d.c.

Con la llegada de Constantino al poder en el siglo IV d.c. se propugna una política de fortalecimiento de la unidad del Imperio. Dentro de estas líneas de actuación se encuentra la necesidad de unificación religiosa de los territorios romanos donde cristianismo, mitriaismo y una variante oficial monoteísta de creencias al dios Sol de origen sirio, son las más prominentes o las más aptas para la reunificación.

Reconstrucción de un fresco donde aparece El dios sol Mithra y Zoroastro. 210 a.c. Dura-Europos. Siria. University of Yale Art Gallery

« Y, después de esto, fue a Arabia y se dispuso a atacar a los Hatrenos, una vez que ellos  mismos se habían sublevado. Su ciudad no es ni grande ni rica, y el territorio que la rodea está en su mayoría deshabitado y no tiene ni agua —excepto una poca muy mala— ni madera ni forraje. Pero estas circunstancias, que hacen imposible un asedio por un ejército numeroso, y el dios Sol, a quien está consagrada, la mantienen a salvo: porque no fue tomada ni por Trajano ni después por Severo… » Pasaje de la “Historia Romana”.  Dion Casio. Siglo III d.c.

Posiblemente, el Sol,  sea una de las divinidades de más antigua veneración  en Oriente Próximo y así era conocido por “Utu” por parte de los sumerios o  nombrado como “Šamaš” por los semitas orientales   – En la triada divina acadia junto con  Ištar y el dios lunar Sin – , donde tomaba atribuciones de juez y censor moral del mundo. Con la llegada al poder Mesopotamia de los semitas occidentales o amorritas, con el apelativo de ” Sol Primaveral”, [d]Amar.ud, “El joven toro del Sol”, el dios Marduk, patrón de Babilonia, terminará tomando el poder divino del panteón mesopotámico, con algunos avatares, hasta su caída definitiva en el año 484 a.c. con la invasión persa aqueménida, si bien el culto al Sol permanecería ahora bajo una personalidad persa como hijo de Ahura-Mazda, el dios Mithra.

Trasladándonos a la “Creciente Fértil”, ya el siglo I d.c. , el historiador Filón de Biblos afirmaba que desde antiguo en Fenicia se había adorado a un “dios único” con la denominación de “Baal Shamain”, “Señor de los Cielos” y así aparece en multitud de inscripciones púnicas y cartaginesas.  La acepción  mas antigua que se conoce de éste dios data del reinado del rey Yehimilk de Biblos, siglo X a.c. (KAI 4 ). Existen otras referencias posteriores caso del tratado entre el  rey asirio Aššur-ahhe-iddina  y el rey  Ba’al de Tiro, siglo VII a.c (SAA 2,5 IV:10), apareciendo también en inscripciones en la  ciudad sirio-hittita de Karatepe, siglo VIII a.c. (KAI 26 A III 18) y donde parece como “Señor/Creador de la Tierra”o  en la versión luvita del texto como “Dios de las Tormentas y de los Cielos” . También fue adorado junto a la diosa de la fertilidad  en Palmyra y  en las  Hamāh y La’ash sirio-arameas, así como en  Harrán, Hatra y Dura-Europos.

« Quien borre el nombre de Zakkur, rey de Hamāh y La’ash de ésta estela o cambie su ubicación de éste sitio ó alce su mano  contra ella (…) Baal-Shamain, El y Wer, Shamash y Sahar, y los dioses del Cielo y de la Tierra (…) podrían destruirle…» Pasaje de estela aramea. KAI 202  A 3.  Siglo VIII a.c. aprox.

Con el transcurso de los años, es probable que hubiera una asimilación entre Baal-Shamain y el dios Hadad/Haddad y estos a su vez con Shamash (J.M. Blázquez) – Haddu/ Hadad,  dios semítico oriental, “Señor de las Tormentas” que se conoce desde la época acádica y que habla de un héroe guerrero. Sus supuestas armas fueron custodiadas en el templo de la ciudad de Tuttul hasta el II milenio a.c. –  Si bien parece ser que en la época de esplendor de la ciudad de Mari, su templo principal en Terqa acogió el culto principal de Haddad junto a Dagan, Shamash e Ishtar, siendo Shamash el dios principal de Aleppo y Emar en ese tiempo. De igual manera,  Van der Toorm nos habla de una posterior general “solarización” de las creencias sirias en la época helenística y que pudieron ser influenciadas por las corrientesutopías sociales” del siglo II a.c. y Aristónico de Pérgamo. Así,  en el templo  de Umm-el-Amed figura una mención a Baal-Shamain (KAI 18)  y que era conocido como  “Zeus megistos keraunios”,  “El magnífico y brillante Zeus”y que posiblemente sea una  yuxtaposición de los dioses reseñados como consecuencia  de  una revisión teológica  monoteísta basada en  las filosofías mitraistas y neo-platónicas que concluyó  en un dios único de carácter solar, creador único del Universo,  del que se conoce su culto hasta el siglo V d.c en la ciudad Edessa (Ignacio de Antioquía). Con posterioridad, ya en época de dominación romana, fue seguido en Baalbek, antigua Heliópolis helena, como “Júpiter Heliopolitanus” y donde tuvo uno de sus templo más prominentes, así como en Emesa y Palmyra donde era nominado como “El-Gabal”,  “Señor de la Montaña” y que lo vincula a dios “El” y al ” Baal-Safón” semítico ,  siendo su forma latinizada: “Elagabal”.

Áureo de oro del emperador Heliogábalo, 212-222 d.c.  Aparece en la cruz la inscripción “Dhys +Deos Soli Elagabal” y un motivo que representa al dios Sol conduciendo un cuadriga con la que se desplaza en el Cielo.

Es de anotar que si bien existía un ancestral culto al Sol propiamente romano, la llegada de las creencias hacia el dios Sol sirio  a Roma habría que situarlas originariamente en las prácticas religiosas de los esclavos, ciudadanos sirio-romanos y comerciantes que llegaron a la Península Itálica  desde Oriente a partir  del siglo II a.c., aunque fue con posterioridad, en los tiempos  de Séptimo Severo,  cuando algunos miembros del senado con ese origen oriental siguieron observando sus nacionales creencias, si bien de forma no pública. Se sabe también que la familia imperial Severa estuvo fuertemente vinculada a Siria, hasta el punto que el mismo Séptimo, así como su sucesores, tenía un fuerte  parentesco con la principal familia sacerdotal de Emesapor lo que el culto a Elagabal, ya titulado como “Dei  Solis Invicti Elagabali”,  se extendió, adquiriendo gran influencia entre la nobleza romana. Al hilo de éstas creencias, Caracalla, sucesor de Séptimo, en un edicto al pueblo romano  expresó su deseo que éste sincretismo religioso, y su fe, fuera universalmente aceptado en Roma. Más fue como el nuevo emperador Heliogábalo, 203-222 d.c., antiguo sumo sacerdote del templo de Emesa, cuando se impuso mediante ordenamiento imperial su culto en Roma, desplazando incluso al dios  Júpiter  de su dignidad de “Roman Optimus Maximus Capitulinus”.

Muchas de las características básicas de éstas creencias solares nos advierten que se trata de un monoteísmo puro. Así la vinculación entre el dios y el creyente, a diferencia de los generales rituales politeístas, es de carácter privado e íntimo. Existe una promesa hacia el devoto de una gloria celestial a su muerte, siendo estos parabienes de consecución exclusiva de los creyentes que entre ellos tenían la denominación de “hermanos”. Muerte  que está acompañada de rituales con una intensa experiencia religiosa y tumultuosas celebraciones de júbilo. Se aceptaba que el devoto poseía un alma pura cuya misión era conseguir una felicidad perfecta y cuyo gozo supremo debía ser trasladado a un plano fuera del mundo material.  Otra de las diferencias fundamentales sobre la tradición deítica romana era que el “Sol Invictus” no se presentaba como un ente abstracto y sobrenatural, si no que renacía siempre, en su amanecer, tras combatir contra los poderes demoníacos y de la oscuridad, ejerciendo así de guía espiritual   en la victoria diaria de sus adeptos  en su particular  lucha  contra los poderes del mal y como símbolo del renacimiento tras la muerte en espera de la “Luz Eterna”.

Sería de suponer que el culto a Elagábalo desaparecería con la muerte del emperador Heliogábalo, ante su obsesión personal por implantar su credo, pero no fue así. Numerosos textos nos direccionan a que el Sol fue finalmente  identificado como “Júpiter Optimus Máximus Dolichenus” y aunque pasó a ser una deidad de segundo rango, el hecho que fuera “tutor” de las legiones romanas  desde los tiempos de los Severos, posibilitó la propagación de su culto por todo el imperio. Propagación que se vio favorecida en Asia por su similitudes con el mitraismo persa del que recogería determinados dogmas: Caso del bautismo, la existencia de un Cielo y un Infierno para las almas, su resurrección y Juicio Final, así como la celebración de 25 de diciembre como el día del  nacimiento del dios y la consagración del domingo como día sagrado. Más no sería hasta la reforma religiosa de Aureliano, 274 d.c., cuando el culto sincrético y monoteísta al “Sol Invictus”  Elagabal fue completamente aceptado por Roma, tomando su credo  la liturgia definitiva como “Deus Sol Invictus” y constituyendo las bases para la uniformidad religiosa del Imperio durante los cincuenta años siguientes.

Las primeras creencias del posterior emperador Constantino, 272-333 d.c.  en “Deus Sol Invictus” son indiscutibles, más su posterior conversión en el lecho de muerte al cristianismo trajo consigo la pérdida del favor imperial hacia el culto al Sol, aunque se mantuvieron sus creencias definidas como paganas. Tras la muerte Constantino y algunas luchas por el poder capitolino, el nuevo emperador  Juliano, 332-363 d.c., rompió con el cristianismo y en lo que se había convertido la política religiosa imperial, volviendo sus devociones hacia un culto solar de fuertes influencias mitraistas que persiguió duramente al cristianismo. En  los siglos V y VI , éste culto solar se desvaneció ya definitivamente en Roma por virtud del cristianismo, si bien habría que añadir que los primeros cristianos en sus prédicas hablan de un “Dios Solar”  como creador del Sol y  “Dios de la Justicia”

.« Esplendor de la Gloria del Padre, Luz de Luz. Fuente de toda luz, Día que iluminas el día. Llenos de fe y confianza, presentimos la dicha de ser iluminados por Aquél que es el esplendor de la Gloria del Padre, a quien teme nuestra alma cuando ha perdido la Gracia. […] Oh Padre, fuente de todas las gracias. Oh hijo, esplendor de la Gloria del Padre, Oh Espíritu Santo, amor eterno de ambos. Oh Cristo, esplendor del Padre, vida y vigor de las almas, en presencia de los Ángeles, te ensalzamos con el corazón y los labios, alternando nuestro canto con sus voces. Concédenos así, Oh Padre de las Luces, por medio de tu Hijo que con el Espíritu Santo, reina y nos gobierna por los siglos de los siglos. Oh Dios, Luces del Cielo y Padre de toda Luz, que con poderío admirable has desplegado la bóveda celeste y la sostienes con tu paternal providencia.» Extracto del himno cristiano “Splendor Paternae Gloriae”, San Ambrosio, 340-347 d.c.

La controversia sobre la sobre la posible influencia del culto a “Deus Sol Invictus” en el Cristianismo continúa, pero no es menos cierto que, y existe una unanimidad en este hecho, que el 25 de diciembre como día del nacimiento de Cristo, en un principio el Día de la Epifanía era el 6 de enero, es una clara evidencia de tal posibilidad. Tampoco se puede obviar que todos los templos cristianos están orientados hacia Levante, al igual que los templos dedicados al culto del Sol y otros no menos significativos:

Mosaico romano. siglo IV d.c. aprox. Necrópolis del mausoleo “M” de la Basílica de San Pedro en el Vaticano. Una representación de Cristo como “Deus Sol Invictus”

 

Referencias:
“The cult of Sol Invictus” Gastón H. Halsbergue (1972)

“Hatra, la ciudad santa del dios Shamash” J.M. Blázquez (1981-2006)

“Dictionary of deites and demons in the Bible DDD”  K. Van der Toorm, B. Becking, P.W. Van der Horst (1999)

“History of Syria, Including Lebanon and Palestine” Philips K. Hitti (2004)

Imágenes:

en.wikipedia.com

historyhauntersinternacional.org

es.encydia.com