Teoría de universos membrana II

En la anterior entrada se ha descrito el modelo de “Universo sombra”, pero existe otra posibilidad sin abandonar el concepto “membrana” y manteniendo que las dimensiones “adicionales” sean infinitas.

Esta segunda alternativa de la naturaleza del Universo nos lleva a la hipótesis que las citadas dimensiones extra “quantuor” estén muy curvadas aunque sin llegar a las primeras suposiciones de un mínimo radio. La teoría de Randall-Sundrum realiza un planteamiento de curvatura que da similar respuesta a las mismas percepciones contestadas con la hipótesis anterior sin necesidad de disponer de un segundo universo “espejo”. pues debido a esta curvatura, su misma forma haría que se comportara de igual manera – tomemos como ejemplo la estructura de una silla de montar ó de un tunel -, bien es cierto que, en un primer momento es planteable una salvedad como consecuencia de no existir un Universo “sombra” que permitiera mantener el balance gravitatorio – los gravitones se escaparían y se produciría un desajuste energético violando la ley de conservación de la energía que nos dicta que la cantidad total de energía debe permanecer constante -. aunque esto sólo sea en apariencia.

Nuestra teoría nos dicta que solamente las emisiones gravitatorias con una longitud de onda menor que el radio de curvatura del Universo que hemos planteado serían capaces de escapar y conocemos que los únicos cuerpos celestes, conocidos, que son capaces de emitir ondas gravitatorias de estas características son los agujeros negros . Esta posibilidad que nos plantean los agujeros negros se subsana suponiendo que la expansión de las ondas gravitatorias – el resto de las emisiones del agujero negro quedarían confinadas a la membrana según el modelo comentado – , en los dimensiones adicionales, mantengan un radio de expansión menor ó igual que el radio de curvatura de la membrana, es decir, que su expansión sea comparable, en un principio, a una esfera insertada en la membrana y que en su progreso vaya adoptando una forma elíptica que siempre conservará ese radio máximo que impide la posibilidad de una pérdida energética del conjunto.

Este proceso sería como consecuencia del “desinflado” ó desintegración del agujero negro debido a la pérdida de energía y por lo tanto de masa, aunque es altamente probable que ningún agujero negro con la sufienciente masa haya conseguido, debido a la edad del universo, llegar al climax de expansión esférico y por lo tanto a ese radio crítico. Dato que se confirma por la no observación, hasta hoy, de grandes explosiones de rayos gamma atribuibles a esta singularidad.

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Teoría de universos membrana

Según la teoría M y sus modelos matemáticos, el espacio-tiempo tiene diez-once dimensiones. El desarrollo de estos modelos, en un momento dado, nos han sugerido la posibilidad que seis ó siete de estas dimensiones estuvieran enrolladas con un radio muy pequeño, como podría ser el caso de un finísima hebra de hilo y que concordaría con nuestra percepción de un universo de cuatro dimensiones.

Por el contrario, existe una teoría que nos sugiere una variante: La posibilidad que estas dimensiones “adicionales” sean comparativamente grandes ó infinitas, proporcionándonos una conceptualidad diferente del Universo tal y como lo intuimos ó hemos conocido a través de la teoría de la relatividad general: La teoría de los Universos membrana.

Se trataría de un conjunto infinito de universos auto contenidos donde cada uno de ellos estaría compuesto de cuatro dimensiones sobre un sustrato espacio-temporal compuesto por las restantes seis ó siete dimensiones a modo, de lo que formaría en su conjunto, un libro donde cada una de la hojas sería un Universo tal y como lo percibimos.

Esta teoría nos dicta que todas las fuerzas de carácter electro magnético nuclear, así como la materia, estarían confinadas en cada ” membrana-hoja”, mientras que la gravedad tendría la propiedad de extenderse a través del conjunto del “libro”. Así pues, la materia y las fuerzas no gravitatorias se comportarían como un “Estadio de cuatro dimensiones” , que unido al principio antrópico, nos daría una percepción de la realidad tal y como lo conocemos, mientras que la gravedad, en forma de curvatura del espacio, sería capaz de propagarse a través del conjunto de nuestro “Universo-libro e implicaría a la totalidad de las dimensiones.

Todo este entramado teórico viene como consecuencia de intentar explicar la “sustancia” de la, inconsistente, constante universal de Einstein ó las más probables, “fuerzas de la materia oscura” y dar solución a determinados acontecimientos astronómicos observados, como la velocidad de expansión de nuestro Universo, la compensación de las fuerzas gravitatorias ó la estabilidad de determinados grupo de sistemas estelares dentro de los conjuntos que forman las galaxias y que en definitiva, nos hace percibir una mayor cantidad de materia de la que observamos.

Como ya hemos sugerido anteriormente, la gravedad tendría la posibilidad de extenderse entre Universos, pero con una condición: Que esta capacidad, al incidir sobre un número infinito de universos, no produzca inestabilidad en el conjunto de la fuerza gravitatoria de cada uno de los universos-membrana. Esto se consigue haciendo terminar el sustrato espacio temporal, ó dimensiones adicionales, de cada una de la membranas en lo que se ha denominado “Universos sombra”. Estos Universos sombras serían ” una segunda membrana, anexa a la nuestra, que impediría que la gravedad se esparciera demasiado en las dimensiones adicionales, lo cual significaría que a distancias mayores que la separación entre estas membranas la gravedad disminuiría con el ritmo correspondiente a un espacio- tiempo cuadrimensional”

Resumiendo: Tenemos un percepción de un Universo cuadrimensional (membrana) en un substrato espacio-temporal que termina en un universo anexo al nuestro donde la gravedad interrelaciona biunívocamente su fuerza entre ellos. Este universo “paralelo”, y nosotros a él, no sería visible al estar la luz confinada a cada membrana por lo que no seríamos capaces de ver su materia pero si percibir su fuerza gravitacional.

Referencias: “The Universe is a nuthell” (2001) S. Hawking.