Dioses de la Metalurgia en el Bronce Levantino. ¿Era Yahweh uno de ellos..?

dios-lingote chipriota

El  “dios- lingote” chipriota. Bronce del yacimiento de Enkomi. Museo Arqueológico de Nicosia

Por razones que la evidencia de una perseverante tradición cristiana en Occidente nos deja, existe la tendencia, a la hora de afrontar determinadas creencias del Antiguo Oriente Próximo y Mediterráneo Oriental, de obviar fundamentales premisas. La decisiva importancia de encontrar sus antecedentes dentro de la extrapolación simbólica de una Supervivencia de la mano del Conocimiento, y el  pragmatismo que ésta percepción conlleva, ha quedado disuelta en aras de un espiritualismo que en su momento exclusivamente fue  el portador alegórico de su innegable, y consciente para aquellos hombres, relevancia.  La progresiva divinización, ya dentro de un mundo neolítico y pre-urbano, de los antiguos censores paleolíticos de ese general Conocimiento, los ancestros, fue el preludio de la creación de un panteón donde los distintos aspectos económicos, fruto de la socialización sedentaria de la Supervivencia, tomaron individual presencia como dioses afectos al acontecimiento agrícola, ganadero y/o artesano. Una presencia metafórica del Conocimiento que continuará en el episodio del Bronce, como gran logro humano, y que se diluirá durante la revolución teológica henoteísta, y nacionalista, de finales del II milenio a.c.  Sigue leyendo

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El tetragramatón YHWH. Una conjetura sobre el origen de la religión yahwista.

«En ese día,  cantaron entonces Devorah y Barak Ben Avinoam, diciendo: ¡Barachu/Bendito Hashem, que el poderío de Yisroel aparezca inabordable, para que la población voluntariamente no ofrezca resistencia! ¡Escuchad, oh Melachim/Espíritus Ancestrales (mensajeros)! , ¡Escuchad, oh rozenim/príncipes (ancestros)!, ¡Yo,  cuando yo,  alabe  a Hashem,  yo estaré cantando  al Hashem Elohei Yisroel/ dios de Israel! ¡Hashem, cuando tú dejaste Seir, cuando tú abandonaste  el Shadeh/país de Edom, tembló la Eretz/Tierra, los Hashomayim/Cielos  se desbordaron, (y) las nubes también derramaron mayim /agua!  ¡La Montaña se estremeció ante la presencia de Hashem,  ése Sinai anterior  al Hashem Elohei Yisroel!  Jueces 5: 1-5 Biblia Ortodoxa Hebrea 

Monte Sinai

Monte Sinaí

Éste pasaje bíblico, que tal vez  pueda parecer oscuro,   nos relata, fundamentalmente,  el canto de alabanza a Hashem  de la cuarta jueza del Antiguo Testamento, y del general Barak,  con posterioridad al asesinato en sus aposentos de Sisra, jefe de las fuerzas kena’ani, y la consecuente rendición de la población asediada. En principio, éste texto podría ser considerado como un pasaje más de la épica hebrea en la conquista de la “Tierra Prometida”, pero sin profundizamos un poco, es posible que su lectura nos facilite alguna adicional información. Una referencia añadida al texto anterior:

«Y esta es la berakhah/bienaventuranza con la que Moshe el Ish HaElohim/Enviado de Dios bendijo a los Bnei Yisrael/ Hijos de Israel  antes de su muerte, diciendo:  Hashem vino de Sinai, y se erigió desde Seir. Él se alzó desde el monte Paran, viniendo de entre diez millares de kodesh/santos lugares desde su diestra (del Oeste) (y) fue una ardorosa/cautivadora Ley (enseñanza) para ellos. » Deuteronomio 33:1-2 Biblia Ortodoxa Hebrea.  Sigue leyendo