Lampuzo

Diciembre 15, 2009

El silencio de los borregos

Archivado en: Esto es lo que hay, Opinion, Reflexiones — lampuzo @ 8:53 pm
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Ya no ha sitio donde esconderse… Es tal efecto de la globalización que los caminos hacia la diferenciación y el desarrollo de tendencias que puedan aportar algún tipo de mejora social del hombre, son prácticamente inexistentes.

La desinformación y manipulación de las fuentes de información y educativas son exponente de lo rancio y caduco a que puede llegar estas sociedades. Lamentables cuestiones que están aderezadas con el “silencio de los borregos” en que se ven inmersas la mayoría de las “almas” de este planeta y que por obra y gracia de una estupidez generalizada fundamentada, a su vez,  sobre una irreal percepción de una supuesta libertad de opciones. Libertad que consiste fundamentalmente en la elección de inclinaciones religiosas, libertad de filiación política ó  una “escuálida” igualdad en lo nímio ó  en lo vano, gracias, en el primer caso.., a la tan manoseada “libertad en las creencias” y que se acerca mucho a las libre elección del bar ó cafetería donde gusta uno de adormecer los sentidos tras varias copas, ó en este caso de variopintos sermones, condimentada y separada de la “filiación política” por no sé qué razón por mi parte, porque ésta no supone ni mas ni menos que los mismos acontecimientos somníferos.

Esta necesaria uniformidad aderezada, esta soportada sobre el climax de la memez que es la necesidad tribal de aceptación y protección a las que debemos valorar con parámetros de mediocridad “malnutrida” por la aceptación de tales vínculos y que poco a poco van restringiendo los márgenes de  nuestras maniobras de escape dentro  de las  sociedades actuales. Lo curioso de estos sucesos es que una de sus consecuencias mas evidentes son las depresiones, estados de ansiedad y otros males psicológicos que son debidos al progresivo y propio rechazo hacia unos comportamientos que estos mismos ciudadanos han permitido reproducirse y que vienen acompañados de procesos antisociales, ó para sociales, que son duramente auto reprimidos ó auto vilipendiados y que en el peor de los casos conlleva el abandono de la realidad por desinterés, por absentismo y que muchas veces busca soluciones a través  de los estupefacientes. Situación que deja en manos de los promotores de estas nuevas, y otras no tanto, formas de subyugación, el timón del futuro.

Otro de los pilares básicos de estos acontecimientos serviles son las estructuras económicas. Estructuras tan antiguas como el mundo civilizado y que son las economías de mercado y capitalistas, y cuyo supuesto impulso sobre el desarrollo, son premisas exclusivas de situaciones imposibles de mantener, por egoísmo, prepotencia ó soberanía, impidiendo un reparto justo de los medios de supervivencia, y que ha derivado en la perfidia del consumismo como cultura. Es evidente que las actuales tendencias incitan, como ha pasado en otros momentos de la historia humana, a la desaparición por falta de adaptación ó inanición de un grupo importante de seres humanos y que es una consecuencia, ya acometida por el hombre, en cada proceso de renovación tecnológica  que  se ha visto acompañada de un incremento poblacional y que después de miles de años volvemos a afrontar de igual manera.

Este “adormecimiento” generalizado, este regusto social a decadencia que te dejan todos los temas en tertulia, no es más que el preludio de lo supuestamente inevitable.  El incremento de los comportamientos  acreditativos “del salvese el que pueda..” también nos indican que algo se está moviendo y que cada vez avanza más a su desenlace, así que no cuentes corderos y vela. Aunque de todas formas dudo mucho que puedas hacer algo para remediarlo, porque esto no tiene nada que ver ni con tu inteligencia, ni con  tus comprobadas aportaciones a realizar en el futuro humano porque  en esta sociedad, tanto borregos como pastores,  ni las aprecian ni les interesan.

Diciembre 4, 2009

Cultura. Cuando el marco vale más que el cuadro.

Archivado en: Economía, Esto es lo que hay, Opinion, Reflexiones — lampuzo @ 2:57 pm
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Finalizando el proceso de “reconstrucción” de mis lares como consecuencia de unas imprevisibles inundaciones de un “monzón” veraniego, debido a unas “bajas presiones” en forma de desague de máquina lavadora del vecino, me propuse “indemnizar” a mis ultrajadas paredes, manos de pintura después, con unos grabados de original valía y  que para mi sorpresa ha supuesto ser mas caro su soporte que su contenido y que ha suscitado la recurrente idea de cual es la valoración que debe darse a estas manufacturas plásticas.

Lo cierto es que siempre he pensado que el arte, dentro de su derivación impresa expositiva, me sugiere en exclusiva un factor decorativo, cosa que grandes reprimendas coloquio  intelectuales me ha representado, aunque como conocedor de los aspectos históricos que ha supuesto la representación pictórica y escultórica en el devenir analfabeto de la humanidad, sólo reconozco su importancia a la hora de comunicar mensajes ó en su faceta conductista, proclamar grandezas ó prostituir ideas y cuya integridad sólo ha sido salvaguarda cuando ésta salió al mundo interior y exterior del artista. Bien es cierto que desgraciadamente esto no ha supuesto grande mejora, salvo las diferentes técnicas, desde el punto de vista ornamental y que sólo ha reflejado el “esnobismo”, valor representativo de riquezas y soberbia en la posesión, de muchos supuestos adoradores del arte  y que muchas veces ha ido de la mano de expolio ó de la indigencia del artista. Es posible que esta visión mía llegue a parecer inmenso pecado intelectual – considero a Miró una excelente materia prima para decorar baños..,  y comparable a la destrucción de Roma por los alanos, pero apelo a la condescendencia del lector para un usuario al que sólo le suscita su utilización cuando quiere “romper” determinadas líneas visuales en su morada.

Estos días se habla mucho de cultura y yo estos días he formado parte de uno de los espectáculos adscritos a éste ámbito y de los que no soy habitual por decisión personal: Un concierto multitudinario de música. No se trató de un excepcional evento, alrededor de mil personas, pero pude volver a sentir ese fenómeno que es el encumbramiento mediático de unos músicos razonables, en bien de la industria y sus supuestos 100.000 puestos de trabajo, ariete harto utilizado por desaprensivos de las grandes industrias, y que han suscitado el repentino interés combativo, ante la progresiva “liberalización cultural” que ha supuesto las redes informáticas, de los que hasta no hace mucho reprosticaban contra esas mismas mordazas y es que, como es  importante de considerar, ahora les toca a ellos el bolsillo directamente y antes era el bolsillo de las  antiguamente grandes empresas discográficas y de ocio. Aquí es donde el “valor de la cultura” toma signos diferentes, ya no es la cultura global que lleva implícita la educación pantemporal humana, si nó que forma parte del asidero de la supervivencia, como corresponde a todo hijo de vecino, y que deslégitima a estos sostenedores de políticos en busca de unas dádivas dadas ó futuras, – Así por ejemplo, se desgrana la información de supuestas manipulaciones en las subvenciones sobre el cine español, extremadamente preponderado en los presupuestos nacionales y por encima de otras muchas vertientes del conocimiento, por supuesto que con menos peso mediático y político , como museos, instituciones arqueológicas y de investigación etnológica - y que tienen  de consecuencia engendros como el ASGAE y sus prácticas mafiosas, ministras ex-presidentas de “camorras” a la siciliana y sostenibilidad a cuenta de los pastores  políticos de  almas en que se están convirtiendo toda actividad lúdico-recreativa, antes llamadas fiestas ó eventos populares, y entronizadas al delicado y desprestigiado, reiteradamente, término de cultura y su función de conocimiento sobre lo humano.


Diciembre 2, 2009

La Europa del año 1000 d.c.

Archivado en: Historia — lampuzo @ 2:08 pm
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Los escasos núcleos urbanos se restringían, en su generalidad, a residuos de antiguas ciudades romanas y solamente en la costa mediterránea podían encontrarse asentamientos de población a los que poder considerar como ciudades, con permiso de las diferentes epidemias de peste.., – La densidad total se podrían establecer entre un 20 y un 25% menor que la actual – y la Europa fuera de éstos ámbitos se trataba una gran extensión de tierras semi-vírgenes, ó vírgenes, cuya situación se va acentuando según se avanza hacia las grandes cordilleras ó se dejan atrás las riveras de los grandes ríos de las cuenca del “Mare Nostrum”, y cuya vista no se ve alterada salvo por algunas cabañas de campesinos ó refugios de montarazes y cazadores.

El hambre es una constante y su satisfacción el sino diario. – Cada grano sembrado no procura mas de tres ó cuatro de cosecha, en el mejor de los casos – y sólo la esperanza de la siguiente primavera, y su natural provisión de alimento, permite pasar el duro invierno. Paradójicamente se puede hablar de “superpoblación” en los diferentes asentamientos, como consecuencia de los cambios en el clima que desde hace algunos siglos han permitido recuperarse de los estragos de las diferentes epidemias que habían arrasado el mundo occidental, ya que la tierra en ese momento cultivada no puede mantenerlos. El aumento de población había sido sucesivo desde la desaparición de la esclavitud romana lo que ha llevado a sus anteriores dueños a permitir que vuelvan a establecerse en las antiguas haciendas y su necesidad de roturarlas dado el abandono de éstas - Situación que se ve compensada, además.., con la “protección” de los antiguos patricios ó actuales propietarios en estos tiempos convulsos, dando comienzo al feudalismo – Ha comenzado una nueva repoblación de Europa, aunque todavía existe ese respeto que las tradiciones célticas – Poblaciones extrañas y monstruosas poblaban los bosques y la noche - han inculcado sobre las grandes forestas y más teniendo en cuenta lo inadecuado del utillaje en que basar el intento.

Por aquellos días, húngaros, sarracenos y piratas normandos estaban devastando la cristiandad. Estas invasiones han sido las últimas que ha conocido Europa, aunque todavía las incursiones no habían terminado y son muchas las poblaciones arrasadas y las congregaciones monacales perseguidas – Los monjes de Tournus, costas de la actual Normadía francesa, y debido al hostigamiento nordo, no concluyeron su éxodo hasta llegar al centro de las tierras de La Borgoña – Jerusalem constituye el centro de este mundo al que se considera plano, circular y rodeado de lo desconocido. La esperanza de la cristiandad se dirigen al lugar donde transcurrió la vida y muerte del redentor en sus creencias, pero su situación es de cautiva en manos de los “infieles” consecuencia de la ruptura de antiguo orden del Bajo Imperio romano y que ha divido el mundo conocido entre el “mal”, el Islam; Los semi-heresiarcas de una cristiandad en lengua griega y que deriva hacia el cisma, en Bizancio; y el Occidente latino romano. Cristiandad latina que sueña con volver a la Edad de Oro del imperio que ya no estará representada por Roma – En esa época marginal y semi-griega -, si nó por la capital del naciente Sacro Imperio Germánico, Aquisgrán , donde había nacido y muerto el nuevo “césar” de los francos del Éste como consecuencia de la unión de la Galia y la Germania mas romanizada, Carlomagno.

En la Europa del año 1000, la realidad social y económica, es lo que llamamos el feudalismo. Es decir, la impronta en que se traduce el poder en su adaptación a unos tiempos donde la fuente centralizada que suponía la capital del antiguo imperio romano, ya no existe. La invasión de los paganos sigue siendo una amenaza y el temor que supone, estos nuevos protectores, sobrevive a la progresivo rechazo de éstos. El “señor” a quién se rinde  pleitesía es aquel cuyo defensa está allí, -  Hasta el punto de socavar la autoridad del soberano como fueron  los casos de Italia,  de Provenza y  de Borgoña - cerca y que vela por ellos, campesinos y pastores, en el refugio que representa el castillo y donde se puede encontrar abrigo y protección. Innumerables fortalezas se diseminan por todas partes, las primeras de tierra y madera – Derivadas de las fortificaciones romanas temporales – otras ya de piedra (sobre todo en el Sur de Europa)  que en un principio constaban de una torre cuadrada y una empalizada, siendo  su vez defendidas por hombres de armas y caballeros. Estos caballeros u “hombres a caballo” – fuerzas compuestas por alrededor de una treinta de guerreros por defensa – exigían un tributo de protección a los campesinos en compensación, supuestamente dedicado a su manutención y armamento, aunque, como es de recordar,  las ordenes de caballería camparían por encima de la Europa de los campesinos, de los pastores y de los hombres del bosque practicando un comportamiento  hacia ellos que nunca dejó de ser duro, salvaje y aterrador, siendo en definitiva: Un ejercito de ocupación.

Desde los ojos de los hombres de iglesia, el infierno es un mundo visible y carnal, el  mundo de la Europa del siglo X d.c.,.  Se trata de un mundo pervertido, invadido por el pecado y condenado del que sólo la iglesia y sus monjes  serán capaces de redimir. Como los castillos, los monasterios, son lugares de tutela; Como los castillos, extraen la riqueza de los contornos; Y como los castillos protegen del enemigo visible, los monasterios protegerán a los campesinos de los invisibles y se hará de buen grado porque el campesino lo teme todo.  temerá que llueva ó que salga el Sol y por el contrario, temerá que no lo haga. Según la regla benedictina, en la iglesia “alta”cumplían los monjes su labor específica, es el “Opus Dei”, el trabajo para Dios y que consiste en pronunciar en nombre de los demás hombres, las palabras redentoras de la plegaria desde maitines a completas, sin interrupción durante ocho horas, cantando gregoriano es un canto de guerra contra los ejercitos satánicos que poseían este mundo donde el hombre había sido arrojado desde los jardines del paraíso, por sus pecados.

Referencias: Georges Duby “Europa en la Edad Media” 1979

Noviembre 22, 2009

Percepción vital occidental. Indoeuropeos

Hace años,  y basándose en una serie de principios  “comunes” como la cultura material, del caballo y por determinadas relaciones lingüísticas,  se creó la idea de un determinado pueblo de guerreros que irrumpieron a principios del segundo milenio  a.c., desde la Europa septentrional y/o de las estepas euroasiáticas, y que dominaron las mayor parte del resto de Europa, las regiones de Oriente Próximo y el Asia central. Aunque no puede ponerse en duda parte de la sugerida procedencia en el caso de determinados componentes de esos grupos, se debe considerar como insostenible ese exclusivo origen y por tanto, que se produjera una masiva expansión migratoria. En el caso de los territorios comprendidos entre el Báltico y el Mar Negro, la tendencia actual de las ideas nos direccionan hacia un desarrollo entre grupos interrelacionados por unas mismas circunstancias vitales bajo un entorno lingüístico semejante y que a comienzos del cuarto milenio se extendieron a la periférica de las civilizaciones de Asia Menor, encontrando, como así parecen atestiguar los indicios en la Anatolia, culturas con una base lingüística similar. En el caso de Europa, esta similitud parece indicar que los antiguos pobladores formaran parte de un mismo grupo global de lenguas indoeuropeas. Sólo así y mediante los datos disponibles, podemos podemos afirmar que los pastores del “hacha de combate” bálticos y del Mar Negro – Recordemos el emblema del “hacha doble” en los estandartes y ropajes guerreros hititas – y los de “las culturas del Vaso Campaniforme” centroeuropeos forman parte de una mismo acontecimiento etnológico.

La aparición de las culturas del “hacha de combate” se introdujo en Europa posiblemente desde Anatolía hacia los Balcanes y Grecia continental, siendo uno de los objetos más característicos, el “hacha metálica con perforación” de cobre ó bronce, – Aunque ya existían modelos similares neolíticos en centro Europa y el Norte a partir de prototipos mesolíticos de asta – aunque también podemos afirmar un segundo orígen desde el Cáucaso a través de las Pónticas. - Ríos Kuban y Terek, que se dá como orígen de las clases dirigentes hititas – y que tuvo gran influencia en la Europa central. Aunque se ha de considerar que los pueblos de la cultura del Vaso Campaniforme fueron aparte de agricultores, pastores, siendo sus principales armas el arco y la flechas de punta de sílex. En el caso de estos grupos, realizaban sus “trashumancias” posiblemente por la Europa oriental y que se relacionaran con los pastores del “hacha de combate” en una amplia zona que pudiera comprender desde la actual Bohemia a Gran Bretaña. las tradiciones alfareras que representa esta cultura tendrían un pretérito origen neolítico mediterráneo occidental y que pone de manifiesto la progresiva evolución de las economías europeas desde la expansión agrícola del aproximádamente año 7.000  hacia las culturas más pastoriles de la Edad del Bronce – Esta evolución estaría condicionada a las sequías y cambios medioambientales acaecidos durante el segundo milenio a.c. -, aunque bien es cierto en la cuenca media y alta de Danubio, Austria, Baviera y  parte de Bohemia, se mantuvieron las explotaciones agrícolas sedentarias dando lugar a la aparición de culturas con rasgos diferenciados como la adopción  de la cremación y los enterramientos típicos de la “Cultura de Campos de Urnas”, mientras que los pastores mantuvieron los tradicionales enterramientos en tumbas individuales ó en “túmulos” (tumbas dispuestas con elevaciones sobre el terreno). Estas costumbres funerarias de incineración,  - Ritual no practicado por los  aqueos griegos y que posiblemente se derive de  formar  parte de los pueblos de pastores con  “culturas de los túmulos”  – se piensa que proceden del norte Anatolia, vía la actual Hungría,  aunque es posible que estos ritos se practicaran en el neolítico de la Europa nororiental en rituales de personal significación. Estas suposiones podrían estar basadas en que los pueblos hititas y noranatólicos,  aunque practicaran ambas soluciones,  es de recordar su propensión a los rituales de incineración por parte de las clases dirigentes del país de Hatti, y que por el contrario, la práctica del enterramiento, corresponda culturalmente a los pobladores autóctonos. En definitiva, podemos considerar que la incineración ritual es la forma “tipo” de enterramiento indoeuropeo,-  Aunque existen variantes “mixtas” caso del “campo de urnas” ó  su déposito en cauces fluviales – y que indica unas creencias mas “espirituales” en su relación con los fenómenos de la naturaleza.

Plantearnos la existencia de una religión indoeuropea, nos conduce a los mismas premisas que hemos desarrollado anteriormente, una religión indoeuropea no existe como tal, si nó que aparecen determinados mitos y leyendas desde la  Irlanda céltica,  pasando por la Grecia micénica y clásica ó  las religiones protogermánicas -nordas, hasta las religiones védicas indias que posiblemente tengan un  primigénio nexo común, -  La “Tochomlada” del ciclo mitológico irlandés, “Los trabajos y los días” de Hesíodo narran la existencia de tres edades  en la evolución del hombre: La edad de oro, de plata y de bronce, similares; Ó los casos del mito de griego de Orfeo “de la cabeza viva”; Ó la Sita india, la Mancha irlandesa, y la madre argiva y los gemelos Celobis y Bitón griegos – Aún así podemos distinguir la existencia de un pretérito “dios padre universal”, el indoeuropeo “Djeus Pater”, -  nombre del que proviene Zeus, Jupiter, Tyr, Diauh.. – acompañado de la “divinización” de fenómenos naturales. y que se complementan con las diversas tradiciones y mitos específicos que en los diferentes asentamientos humanos se conservaron ó evolucionaron a lo largo del tiempo. Bien es cierto que existen una serie de “convenciones sociales” como son un patriarcado generalizado, y una  concepción cíclica  de la vida donde la muerte es el sino final del hombre y la inmortalidad, generalmente, está en manos exclusivas de los dioses. Este patriarcado  está basado en las tríadas indoeuropeas de soberanía, defensa y reproducción de las propiedades adquiridas ó conquistadas y sustentadas en el  concepto de pastor-guerrero, quedándo en un segundo plano “la diosa madre” y su fertilidad ,ya que  ésta se consigue a través de la conquista ó el sometimiento.

Noviembre 21, 2009

Percepción vital occidental.Ugarit y Hurri

Archivado en: Historia, Opinion, Reflexiones — lampuzo @ 4:47 pm
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En contraposición a la cultura egéa, las costas de Ugarit y Cilicia/Kizzuwatna nos dibujan situaciones diferentes. Gran parte del acerbo cultural mesopotámico llegó a los pueblos del oriente mediterráneo através de los comerciantes y navegantes de las ciudades que bordeaban el extremo suroriental del Mediterráneo. El nivel mas antiguo de ocupación ugarítico nos remonta al séptimo milenio a.c., pero es en los albores del segundo  milenio cuando Ugarit - situada aproximadamente a diez kilómetros del actual puerto sirio de Latakia – tuvo su mayor época de esplendor, constituyendose en nexo y mezcla de las diferentes civilizaciones existentes, (hititas, babilónios, hurritas/mitannos y egipcios ) y que se fundamentaba en su posición estratégica dentro de las grandes rutas comerciales de su tiempo. Curiosamente, y en contraposición a su “mestizaje” comercial, las creencias ugaríticas eran exclusivas, así su panteón divino estaba presidido por El, dios creador de la naturaleza - Es posible que en las primigénias creencias hebreas, El, estuviera asimilado a Yahve – y por la diosa Ashara, - con atributos parecidos a la Isthar babilónica – y cuyo hijo, Baal, divindad solar, luchaba con Mooty, que representaba la estirilidad y el mal. Estas luchas propiciaban la renovación biológica y la llegada de las  lluvias invernales que propiciaban, en caso  alzarse con la victoria Baal, la posibilidad de buenos años de cosecha. Es resaltable que la “simplicidad”  del panteón divino en las creencias ugariticas fueran una aporte más a su función como “puerto franco” . Así  a la asimilación Ashara/Cibeles , podemos unir la de Baal/Baal Marduk ó al Teshub hitita/hurrita. Es también apreciable el hecho que en la epistolografía ugarítica no aparezcan relaciones con Creta y Grecia continental y que forma parte de las cada vez mas firmes ideas sobre la importancia de Chipre como “puerto de transito” de mercancías en el mediterráneo oriental.

Como siempre, todo acercamiento histórico a los acontecimientos de Asia Menor  y sus costas  en las  proximidades del segundo milenio, resulta complicado como debemos suponer al tratarse de una “zona de transición” entre las diferentes etnias y culturas, semíticas, caucásicas e indoeuropeas y éste es el caso de los hurritas ó mitannos (Mitanni). Los conocimientos actuales  de una cultura hurrita nos constan fechados en la segunda mitad del tercer milenio,  a los que se les presupone una procedencia caucásica con influencias indoiránias,  que se asentaron en su expasión hacia occidente entre la cabecera del Tigris y los montes Zagros y que a principios del segundo milenio a.c., llegarán hasta las costas de Cilicia/Kizzuwatna – Esto podría explicar la procedencia del término egipcio “mariyannu” (principe guerrero) , asi como de “sherden ó shardanas” que estos mismos citan como “pueblos del mar” , es propiamente irano y que se puede corraborar también con  diversos cultos hurritas a deidades védicas (caso de Varuna, dios de las tormentas, que posteriormente  fue conocido como  Teshub)  –

En un principio la teogónia hurrita estaba presidida por Teshub, que arrebató a su padre Kumarbi, la soberanía de los dioses. El mito de Kumarbi, que pasó después a la religión hitita, narra que Kumarbi era un antiguo servidor de Anu – relacionar con el An/Anu sumerio-acádio -, dios de los cielos, y que a su vez había arrebatado el poder a Atalus arrancándole y comiéndose  sus genitales – Este mito es equiparable a la teogonía escrita por Hesíodo (culto al Zeus griego) -. Atalus huyó al inframundo, pero maldijo a su amputador al embarazarlo  de tres dioses que posteriormente le combatirían – cántico hitita de Ullikummi -  y como consecuencia, Anu, decidió esconderse  en los cielos. Hebat, esposa de Teshub y diosa de la fertilidad y del sol – equiparable a Cibeles/”Diosa Madre” neolítica. Con este panteón hacemos la primera aproximación al culto del “Pastor” y “fertilizador” – ya intuído en las creencias minóicas – de las sociedades patriarcales que durante los primeros momento del segundo milénio a.c. se asentaron en el mediterráneo oriental y Anatolia (aqueos, tracios y hititas ,etc.. ) y que son plausible consecuencia de la ya no  exclusiva busqueda de la fertilidad, sinó de la irremediable necesidad, premisas de la aparición de las castas de guerreros,  de defenderla.

Noviembre 12, 2009

Percepción vital occidental.El mar Egeo

El mar Mediterráneo no es tanto un mar como varios mares, unidos por estrechas vías de agua entre islas y promontorios que, a menudo no resulta sencillo distinguir entre sí. El mar Jónico y la cuenca del mediterráneo occidental fueron mares de escaso uso para la navegación hasta prácticamente el siglo XVI d.c.,  restringiéndose la práctica maritima en el segundo milenio a.c. exclusivamente a las rutas de cabotaje  – intinerarios establecidos sobre corrientes y vientos favorables – desde Rodas y Creta al norte de África, así como entre Siria y Chipre, Creta ó Sicilia., aunque término “navegación”, se aplicaba a embarcaciones de remos que utilizaban velas, aunque éstas últimas se trataran de un “gran bolsa” aprovechable exclusivamente con vientos que entraban “en popada”,  con la particularidad que se trataba de una práctica estacional – aproximadamente del cinco de mayo al veinticinco de octubre, según Hesíodo – como consecuencia de la debilidad de las embarcaciones en su confrontación con los fenómenos naturales del mar.

Siendo como fueron las costas del mediterrano oriental, una de las primeras tierras encontradas durante la primera expansión de la agricultura,  la degradación de los terrenos, – no exístian aportes  límicos exteriores como en el caso de Oriente Medio – , la tala de árboles, así como otros fenómenos medioambientales propios del la cuenca mediterránea como la sequía y las inundaciones, nos proponen una situación, en general,  de pobreza y precariedad  con que se desarrolla la vida alrededor de sus costas; Por otro lado, los rebaños mediterráneos eran pequeños, en comparación con las grandes masas de animales pastoreadas en las tierras del Danubio y otras regiones mas septentrionales, que nos dá como resultado un modesto nivel económico y fuertemente condicionado al esfuerzo personal. Curiosamente, y a diferencia de otras culturas paralelas, es en las montañas donde era posible realizan una agricultura mixta – caso de Grecia donde las mejores tierras se sitúan alrededor de los 400 metros sobre el nivel de mar – aunque esto trae como consecuencia una sobrepoblación que se irá  inevitablemente extendiendo por valles y costas cercanas. Se presupone , en el caso de la Grecia continental hacia el año 7.000 a.c.,  que las primeras migraciones  de agricultores neolíticos salieron de la Anatolia y se establecieron en las llanuras de  Tesalia, cultura heládica antigua,  exténdiéndose tanto simultánea como posteriormente al resto de la islas con posibilidades de ser colonizadas, como fué el caso del conjunto que forman las  Islas Cícladas y Creta, y  que  el transcurso de los tiempos y  la posibilidad material,    contribuyeron a la aparición de asentamientos con unas características mas ó menos diferenciadas con el resto como es el caso de civilizaciones ó culturas minóica y cicládica

Durante el comienzo del segundo milenio a.c. debe distinguirse un flujo continúo de culturas materiales, de gran diversidad de orígenes, dispersándose por Europa y por el Mediterráneo oriental. Como ya hemos comentado, entre el séptimo y sexto milenio, las sucesivas migraciones de agricultores de Oriente Medio se expandieron hacia el Norte llegando a las ricas y fácilmente cultivables tierras de la cuenca media de Danubio, desde donde se extendieron hacia el Rhin, áreas del Saale y el Elba, y hacia la cabecera del Oder, produciéndose, al unirse con las primigenias culturas ya establecidas y con el paso del tiempo, una vuelta a las agriculturas itinerantes, -posible consecuencia también de las necesidades de su proceso de migración – y que desenvocaron en dos tendencias divergentes en las economías neolíticas de la Europa templada: Los agricultores de zonas ribereñas con cultivos de trigo, en pequeña escala y un pastoreo, generalizado en las planicies del norte, semi nómada. Pero es en la primera mitad de este milénio cuando se produce un hecho importante: El comercio de metales, – La introducción de la metalurgia en Europa es posible tenga dos orígenes paralelos: Por un lado una fuente balcánica y por otro lado, a través de las estepas pónticas desde el Cáucaso – que en el caso de la Grecia continental, península del Peloponeso, Balcanes/costas de Tracia y norte de la península anatólica/costas de Caria/Milawanda y Tróade/Wilusa , hace posible que estos flujos de  manufacturas tuvieran como comienzo los procesos de “trashumancia vertical” de los rebaños centroeuropeos.

Cuando buscamos la fuentes de la religiosidad de los pueblos neóliticos, y entre ellos los primitivos egéos, siempre debemos inclinarnos hacia los conceptos de fertilidad. Ya desde el paleolítico superior encontramos gran número de estatuillas talladas en piedra ó marfil que representan a mujeres con los atributos femeninos muy desarrollados. Estas representaciones son las precursoras del simbolismo vital que más tarde en el Mar Egeo y Asía menor, se asociaría a un culto de fertilidad de la “Diosa Madre” muy extendido – El dios Poseidon clásico (Potnidas/Potneidan) puede tratárse de una derivación masculina de la diosa Potnia/Potni – y que concuerda con la gran libertad social que posteriormente tuvieron las mujeres en la cultura minóica. Otro de los conceptos socio-religiosos es el “culto de los muertos” y en una posible creencia en la “vuelta a la vida” que puede ser soportada en la forma, posición y lugar de los enterramientos, que en el caso de las primitivas culturas égeas, disponen los cadáveres en las sepulturas en supuestas “posiciones fetales” dentro de los recintos familiares , como forma de facilitar un “segundo nacimiento”y que son acompañados con la colocación de ajuares.


Noviembre 5, 2009

La percepción vital occidental.Egipto y Mesopotamia (II)

Los diferentes acontecimientos políticos en Mesopotamia y Oriente Medio que se sucedieron con anterioridad a nuestra era, tienen un hecho paradógico: La permanencia, sin prácticamente cambios, de  la primitiva religión sumerio-acadia en 4500 años.

Como se ha descrito en anteriores entradas, la cosmovisión religiosa de los antiguos mesopotámicos y egipcios fué resultado de una necesidad organizativa imprescindible con la que hacer frente a una demanda alimentaria  y que estaba definida por sus específicas circunstancias medioambientales. Esta organización, en el caso mesopotámico,  nunca fue cuestionada por los diferentes grupos étnicos – semitas, caucásicos ó indoasiáticos – que conquistaron y sometieron, en periodos mas largos ó  más cortos, las llanuras aluviales de Tigris y Eufrates hasta el punto que sólamente los dioses supremos de alguno de esos panteones “extranjeros”, caso de Assur, Marduk ó Isthar, fueron asimilados ó en el mejor de los casos – ejemplo es el Marduk/Amurru babilónico que adoptó  la forma de hijo de Enki  – se incorporaron a la cultura sumerio-acadia, al igual que sus primigénios adoradores ó por el contrario, quedaron como demonios ó  entes beneficios en manos de pueblo llano; Y la razón, mas que problable para este acontecimiento, se centra exclusivamente en mantener intacta la estructura productiva agrícola al servicio de los conquistadores. Estructura que estuvo, está y estará dirigida socialmente por unos designios divinos en manos de los sacerdotes y soportada en el poderío militar de unos reyes de misma supuesta ascendencia. Esta situación de “servilismo a los dioses” por parte de los sustentadores del sistema, sin ninguna “contrapartida” por parte de estos últimos, no cambiaría hasta  la llegada de los persas  y la promesa de Ahura Mazda:

Con su elección acertada, aquellos que obedecen la ley de Ahura colaborarán en la victoria final del Espíritu Bueno, del Señor Sabio sobre La Mentira. Deben decir siempre la verdad, repudiar la vida nómada, labrar la tierra, cultivar cereales y frutas, tratar con cariño a los animales domésticos y regar los campos secos, porque “el que no es labrador no tiene parte en la buena nueva…” (Yasna, 31,10) Y esta buena nueva será la promesa de “la vida eterna”.

Cada hombre sería responsable de sus actos sobre la tierra y tendría que dar cuenta de ellos. Estos méritos, antes descritos…, serían sopesados en un “juicio final” y si éstos compensaban sus “malas acciones”, en el cuarto día después de su muerte pasarían sin dificultad el “Puente Chinvat”, que separa este mundo de “La Casa del Canto”. En caso contrario, el punte se estrecharía al filo de una navaja, precipitándose a las profundidades de los largos ardientes de “La casa de la Mentira”

(continuará)

Octubre 31, 2009

Percepción vital occidental.Egipto y Mesopotamia

Decía el historiador griego Herodoto que “Egipto es un don del Nilo” y como tal está presente en la evolución del sentimiento religioso egipcio. Los egipcios creían que del caos universal de las aguas primordiales (Nun) surgío un montón de tierra ó “limo” (Geb), en las que pronto aparecieron las primeras formas de vida gracias a su espiritú (ba) creador, el Sol. El Sol fue uno de los fenómenos naturales mas adorado por este pueblo, dándole diferentes nombres, siendo Ré ó Rá el mas extendido. El primer trabajo de Ré, según el mito cosmológico fue crear a los dioses y a la naturaleza que representaban, así como a los hombres – dice la leyenda tradicional que Ré después de crear la luz (Shu) y ésta a su vez animales y plantas; El dios contempló su obra con tal satisfacción, ante su belleza, que de sus mejillas surgieron lágrimas que al caer al suelo y unirse al barro/ ”limo”, crearon el hombre -. El Cielo (Nut) y la Tierra (Geb) tuvieron cuatro hijos: Osiris, Seth, Isis y Hefthis. Osiris era el dios de la naturaleza, el espíritu de la vida. Asesinado y descuartizado por su hermano Seth (la destrucción y la perversidad) resucitó para gobernar en el mundo de ultratumba, gracias a los esfuerzos de Isis, su esposa, que recorrió la tierra hasta lograr reunir todos los miembros dispersos. El hijo de Osiris e Isis, Horus, venció a Seth, arrebatándole el gobierno de la tierra, ocupando su lugar y condenándole a vivir en el desierto.

El mito de Osiris” representa los ciclos de crecida del Nilo; Isis, el espíritu que debe prevalecer en la sociedad egipcia: El esfuerzo común necesario para disponer la vuelta y resurrección de los principios vivificadores de Osiris. Donde Seth es asociado al desierto y a lo improductivo y Horus, a la continuidad del milagro de la vida. Resulta evidente que la firme convicción de los egipcios hacia esa “vuelta de la vida” es el punto de partida de las creencias de la existencia de “una vida después de la muerte” y aunque en su principio era facultad exclusiva de faraones, familiares y altos dirigentes, ésta se fue disolviendo en el transcurso de los tiempos y fue de oficial potestad, a partir del imperio nuevo (año 1055 a.c.) de todo aquel egipcio “honesto” que pudiera pagarse los costes de la “Casa de la Muerte” y la liturgia de un entierro acorde con los requisitos. Por otro lado, es observable la prácticamente no impronta del henoteologismo ó el politeísmo sincrético tan patente en Mesopotamia y Oriente Medio, con excepción de Athon en el siglo XIV a.c. , hasta el periodo helenístico egipcio en el siglo IV a.c.

Siguiendo el hilo conductor de Herodoto, quien definió a las llanuras aluviales entre Tigris y Eufrates como  “Meso potamos” ó “entre ríos” a las tierras de Mesopotamia, vamos a tratar de inferir,  mediante la comparación con sus creencias primigénias, las diferencias vitales entre ambas civilizaciones.

“Donde el polvo es su alimento y la arcilla es sustento; Donde no ven la luz y viven en la oscuridad; Donde visten plumas, como los pajaros (Los demonios..); Donde el polvo y el silencio lo cubren todo..” dice el mito asirio- sumerio en su visión del mas allá.

Existen verdaderos problemas a la hora de identificar e incluso de definir el contenido teológico mesopotámico y esto es debido la mezcla de creencias autóctonas de los diferentes grupos étnicos-lingüísticos, que en comparación con las egipcias y su dificultad orográfica, se asentaron ó tuvieron periódica influencia en el transcurso de los tiempos – Neolíticos pre-sumerios, sumerios, semitas, indoeuropeos , etc.., – aunque es posible considerar las existencia de un básico “estado cívico y de creencias”, tipo: El sumerio-acadio.

Alrededor del años 4000 a.c., los sumerios estaban asentados en el sur de Mesopotamia y disponían de cultura consolidada, de hecho aparecen agrupados en torno a unos lugares de culto que se convirtieron en pequeños estados teocráticos que evolucionaron a ciudades-Estado con diferentes teogonías ó estructuras genealógicas divinas – teogonías ectónicas de Eridu y teogonías cósmicas de Uruk y Nippur… .-. Mas tarde, debido a los desplazamientos y contactos inter-étnias, ambos tipos de creencias confluyeron en una doctrina sincrética de dioses “agrícolas” (Eridu) y “ganaderos”(Uruk, Nippur), lo que originó un acusado politeísmo – cerca de 3.600 dioses – en los primeros tiempos. Esta teoría única planteó unas primeras divinidades. Así aparece el dios An (El cielo) y que dominaba todo el universo visible; Ki/Urash(La Tierra), conceptuada como un disco plano, y que representaba la fertilidad. Esta dualidad cósmica estaba rodeada por el oceáno ilimitado y primigénio, Nammu y el agua, Enki/Ea, verdadero fundamento de los otros dos elementos, estando a su vez unidos/separados por un ilimitado espacio en movimiento y expansión (lil=viento), el dios Enlil. Estos dioses crearon a su vez a los “din-gir”, dioses menores que controlaban sus repectivos aspectos ó  influencias en la naturaleza , hasta una cantidad de cincuenta dioses principales (In-im) – partícula “im” que posteriormente será adoptada por otras religiones, caso del Eloha -im hebreo, en un proceso henoteológico - Un caso aparte suponía el Kur y su reino del “Mas allá”, Kigal ó Kur-nu-gi-a, cuyo regente era Erershkigal ó Meslamtae’a y su consorte Nergal. El y sus “din-gir”, evocados en la lista Shurpu de demonios, representaban la muerte y las enfermedades – Es un hecho probado que el concepto y las representaciones demoníacas mas antiguas, hay que situarlas en época sumeria, de donde pasarían a la religión asirio-babilónica y luego al mundo hebráico – Un dios-demonio sumerio fue Lilith,  que incluso aparece en algunos libros del Génesis como la primera compañera de Adam,  y representaba a las mujeres que no “satisfacían” a los hombres. En cuanto a la creación del hombre existen varios mitos, aunque todos coinciden en concebirlo como un “siervo” de los dioses. Su creación fue motivada por los propios dioses ante la exigencia de cuidados que tenían y con el fin de  solucionar sus diferentes necesidades (ropa, comida, resguardo, etc.) en su vida de ocio. – Los dioses mesopotámicos solían tener un comportamiento muy humano, se peleaban y emborrachaban, se disputaban a las diosas y cometían asesinatos e incestos Grandemente eran temidos sus arrebatos de ira, como por ejemplo el caso de Enlil que provocó el diluvio  universal porque la humanidad no le dejaba dormir -.

La diferente concepción del nacimiento del hombre en Mesopotamia, con respecto al  de Egipto, queda amplificada en el destino del hombre en la Tierra, su vida y lo que le esperaba después de la muerte. Mientras que en el caso egipcio, es una adoración por los bienes recibidos, en el caso  mesopotámico se trata de una intranquila y desasosegante sevidumbre en manos de la ira ó benevolencia de los dioses. Mientras que los egipcios “honestos” podrían esperar una vida, como la dejada, después de la muerte; En el caso mesopotámico no podrían esperar otra cosa que “el polvo y la oscuridad”.

Octubre 29, 2009

Percepción vital occidental.Introducción

A la hora de plantearse hipótesis acerca de los acontecimientos que se enmarcan en las distintas civilizaciones, una de las consideraciónes a tener presentes es acercarse  a los pensamientos de los distintos grupos humanos através de su concepción del mundo. Este planteamiento primigénio es  consecuencia de la necesidad del hombre de conseguir respuestas a los diferentes sucesos que la natureza nos platea , así como las proposiciones que configuran  lo cotidiano ó en su plantamiento más vital, la explicación y sentido de la existencia.

Considero aceptable que  en los distintos grupos humanos que surgieron de la primera gran expasión del ser humano hace 30.000 ó 40.000 y su específica manera a la hora de proponer  y afrontar los avatares de la supervivencia diaria, dieron como resultado un determinado número de creencias, mitos ó conclusiones, que tenderían a diversificarse en función de la desconexión de los  diferentes clanes de cazadores-recolectores, aunque siempre bajo la tutela ó máxima que resulta de unos mismos procesos  de razonamiento como indivíduos de  la misma especie. Aún así, tenemos la posibilidad de simplificar esta amalgama de sensaciones a lo desconocido, basándonos en acontecimientos sociales que por su importancia, fueran marcadores profundos de sus tendencias y uno de estos fenómenos fue la necesidad, debida a cambios climáticos, de población y biodiversidad, de la agricultura y la cría  domesticada de animales para el mantenimiento de sus poblaciones.  Según esta “marca” podemos diferenciar tres tipos fundamentales de culturas cívicas milenarias,y por tanto de tres tipos divergentes de  filosofías vitales: La mesoamericana,  la mesopotámica-anatólica y la cultura Xianítica- China. y que están marcadas por las tecnologías, tipos de cereal y base animal de sus economías. Este planteamiento que puede resultar restringido – al no tener en cuenta culturas de cazadores-recolectores,  con agricultura marginal,  y que muchas incluso han llegado hasta nuestro días – se debe no a la negación de la complejidad, numerosísmos son los casos…, de su riquísima consideración del mundo, si no a la necesidad de centrar las conclusiones sobre las repercusiones que las anteriores tendencias de pensamiento  y su evolución, son presentes en nuestra actual interpretación del mundo y su incidencia en lo social.

Estas apreciaciones , en el caso de la cultura occidental, deben parte de sus primeras premisas a las migraciones acontecidas aproximadamente hace 7.000 años y su extensión primero hacia el medio oriente mediterráneo para posteriormente ir progresando por las cuencas de los principales ríos centroeuropeos ( hasta el límite de los hielos…) asi como  al resto de los enclaves marítimos más al oeste constituyendo un poso inicial de acerbo cultural del que Mesopotamia y la Anatolia constituirán uno de sus principales motores no sólo desde el punto de vista tecnológico, si nó también de la estructuración social. Debemos de tener preclara esta aseveración hasta el punto que la otra gran civilización  paralela en el tiempo, la egipcia, contribuyo mínimamente a las premisas de lo que actualmente consideramos como “civilización occidental”. Posiblemente esta circunstancia tenga una explicación más prosaica de lo que en un primer momento pueda sospecharse y que, según mis consideraciones, estriba en un acontecimiento fundamental: La comparativamente mayor benignidad de los ciclos aluviales de Nilo con respecto al Tigris y el Eufrates.

El ciclo del Nilo presentaba una gran regularidad: Entre junio y septiembre tenía lugar la crecida del caudal, dejando las tierras húmedas, fértiles y aptas para el cultivo, mientras que en el caso de Mesopotamia las duras condiciones climatológicas estaban acompañadas con las especiales peculiaridades de las crecidas del Tigris y el Eufrates que sobrevienen en abril y junio, demasiado pronto para la cosecha de verano y demasiado tarde para la de invierno. Aquí es el hombre quien tiene que regular el agua por medio de diques y canales. Por otro lado, las crecidas de estos dos  últimos grandes ríos son imprevisibles, ya que dependen del deshielo de las nieves de las actuales Armenia y Kurdistán.

Esta realidad definirá notablemente la percepción de “vital” de estos pueblos y que queda reflejada en las características y composición sus respectivos panteones teológicos, de tal manera que mientras lo egipcios consideraban “una vida en el más allá” , en relación al ciclo de Osiris, los mesopotámicos eran pesimistas en relación a la vida, estando muy presente la muerte como  sinónimo de extinción y que pudieran desembocan en aptitudes sociales divergentes,  y que derivaría en una mayor predisposición a la propiedad privada y al “mercantilismo” por parte de los habitantes mesopotámicos (De hecho era tal su correspondencia que una de las representaciones egipcias de “comercio” era igual a “hablar sirio”), cosa que en un Egipto autosuficiente,  el comercio  hasta el siglo VII a.c., se  restringía  en esencia al tráfico de  artículos de lujo. La relación de los mesopotámicos con la inmortalidad ó “la vida eterna” era tal que incluso los  dioses ó semi-dioses mitológicos, como Inanna ó Gilgamesh,  sufrían extremas dificultades en su intento de volver del “Kur” ó “país de los muertos”  hasta el punto que  se hacia imprescindible  la acción del dios supremo. Esta  peculiaridad  perduró prácticamente hasta el siglo VI a.c. , incluso por encima de las aportaciones culturales egipcias,  teniendo su punto de inflexión   en  la aparición de los persas y la difusión de las corrientes filosóficas zoroástricas.

Octubre 26, 2009

Expansión y nacimiento de la agricultura

La difusión de la agricultura desde el Medio Oriente, donde se inició en el Neolítico, hace alrededor de 10.000 años, debió de producirse como consecuencia de la explosión demográfica que  esos mismos cultivos sedentarios produjeron. Esta nueva gran expansión  humana debió de comenzar alrededor del año 7.000 a.c., a partir de una zona comprendida entre los actuales Irak y Turquía. Fue una difusión muy lenta y gradual, aunque con zonas de especial incidencia y propagación como es el litoral mediterráneo ó el curso de los  grandes ríos centroeuropeos caso del Danubio, Rin y Elba y que se estima a un ritmo de un kilómetro anual, por lo que se considera que la llegada a ámbitos como Inglaterra, Dinamarca ó España se produjo alrededor de 4.000 años después. Estas aseveraciones están soportadas, entre otras.., sobre el comercio y tráfico de obsidiana, material escaso de orígen volcánico y que los agricultores utilizaban en sus instrumentos agrários. Así,  en su expansión desde la Anatolia hacia Grecia, lo extrajeron primero en las islas del mar Egeo y posteriormente en el sur de Italia dándonos una aproximación sobre los cursos que se tomaron en la colonización.

En la época de difusión de los campesinos neolíticos, Europa ya estaba habitada por los pueblos que se habían establecido en ella durante los anteriores 30.000 y 40.000 años  como producto de la gran  primera expansión del hombre moderno.  A estos cazadores-recolectores mesolíticos se les supone poseedores de algún tipo de agricultura primitiva, pero muy lejos  de la sofisticada economía que, para su tiempo, constituían los cultivos y la cría ganadera que aportaban los nuevos colonos anatólico- iraquies.  Considerando que la necesidad de roturar tierras, mediante el rozar de bosques.., es lenta, podemos suponer por tanto  que la convivencia y paralelismo de estas dos formas de vida debió de prolongarse en el tiempo e incluso darse en zonas donde los “mesolíticos” eran en un principio mas numerosos, como era el caso de las culturas magdalenieses del suroeste de Francia y norte de España.

Debido a que se estima que durante los citados periodos la densidad de población, en comparación con la de los cazadores-recolectores,  era probablemente entre un 10 y 50 veces superior, sobre todo en las zonas primigénias..,  esto tuviera como consecuencia que la práctica de la agricultura introdujera nuevas técnicas, y  cambios sociales, que permitieran un mejor aprovechamiento del terreno y la  posibilidad de sustentar un número más  amplio de personas. Estos nuevos estadios  acontecieron con relativa celeridad en Oriente Medio, donde surgío por primera vez en la historia del hombre una civilización urbana gracias a una serie de nuevas invenciones agrícolas, como el nuevo arado, la yunta de bueyes ó las canalizaciones para el riego, así como las selecciones de semillas, etc.

¿Como se llegó a agricultura..? Según la hipótesis mantenida por Cavalli-Sforza, es razonable pensar que en algunas zonas se creó una mayor densidad de habitantes, lo que puso en dificultades el sustento de la población local si se seguía con los métodos de caza-recolección. Probablemente esta “superpoblación” estuvo acompañada de cambios en las condiciones medioambientales, el clima se hizo más frío, y la flora y la fauna cambiaron. Estos dos factores pueden explicar porqué la agricultura empezó mas ó menos en la misma época en distintos lugares del mundo y en zonas donde, probablemente, se disponía anteriormente de un medio rico, y sobre todo de plantas, caso del trigo y la cebada.., y animales, caso del ovino.., más fáciles de cultivar y criar. Estas regiones fueron tres: Oriente Medio, entorno al año 9.000 a.c. ;  Norte de China-Xian, entorno al año 7.000 a.c.; Mexico-Norte de los Andes, entorno al año 6.000 a.c. dando como origen a civilizaciones y culturas en torno a ellos: Trigo y cebada; Mijo y arroz; Maiz, patatas,etc.

Siempre todo ha pasado antes.

Referencias: “¿Quienes somos?  Historia de la diversidad humana” (1993) Luca y Francesco Cavallí-Sforza

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