Lampuzo

Aprendiz de todo, maestro de nada.

El País de Punt, “La Tierra de las Divinidades”. Rutas comerciales del Antiguo Egipto por el Mar Rojo.

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No hace mucho, conjeturábamos en éstas páginas sobre la posibilidad de una ruta comercial alternativa a la sirio-palestina que podría haber conectado las civilizaciones del Golfo Pérsico, durante finales-principios del  IV-III milenio a.c., con el Egipto pre-dinástico. Una posibilidad que pudiera tener su nexo, ante la inexistente evidencia de un “contacto directo” entre ambas culturas,  en los asentamientos ubicados en el Golfo de Adén y cuya evolución pudiera ser paralela con tales pasajes de la Historia. Un contacto que pudo surgir de la presencia de un antiguo comercio  a través de rutas que atravesaban el Mar Rojo y que colaboró, en sobre manera, en el predominio del Alto Egipto sobre la región de Delta. Las diferentes rutas afectas al topónimo egipcio “Pwn-n(t)” - “País de Punt” o “Pwene(t), ya que tuvo nomenclatura masculina y femenina. También conocido como “Ta Nedjet”, o “Tierra de los Dioses”, posiblemente en referencia a ser prerrogativa de templos y faraones sus mercancías y dado que tal denominación también la tuvieron bienes de procedencia en Oriente Próximo -, y que se extendieron durante dos mil quinientos años,  tal vez no haciendo mención a un punto geográfico determinado, si no al “destino sagrado” de la mercaderías o bienes que  se importaban de Pwn-n(t) y “Biȝ n-Pwn(t)”,  o  de “Bia n-Punt”,  que se hacían llegar por ruta naval, ante la inseguridad de las vías terrestres directas. 

Ruta de Punt

Topónimos egipcios y mapa geográfico de la   ruta naval y terrestre hacia Punt. Periodo Dinástico  Elaborado por J. Phillips. (Desplegar)

En cercanas fechas, había quien pensaba que los egipcios nunca navegaron por el Mar Rojo y si bien no se dispone  actualmente de absolutas certezas arqueológicas del área central de Desierto Oriental y el norte de Wadi-Hammamat, y de sus posibles rutas terrestres hacia los puertos de Koptos y El-Kab en el Nilo. Recientes estudios sugieren, Fattovich (2012), la existencia de dos rutas principales que unían a la principal dársena egipcia en el Mar Rojo, y ubicada en Mersa/Wadi-Gawasis - su nombre en egipcio es “sww” -, con los puertos de la región de Qena en el Alto Egipto entre el III y el II milenio a.c., y que convergerían en el paso de Wadi-Hammamat en dirección a la costa. Siendo, Wadi-Gawasis, una antigua ensenada-lago natural que progresivamente, hasta aprox. el año 1000 d.c. y por su utilización humana, se colmó de sedimentos y se cerro, inhabilitándola en su utilización como instalación portuaria. En definitiva y por los datos aportados, se puede afirmar que, y utilizando las instalaciones de Mersa,  existieron como mínimo temporal  contactos comerciales con el País de Punt  desde la V o VI dinastía, 2494-2181 a.c.  Actividad que cesó durante la XX dinastía, 1186-1069 a.c. (Kitchen, 1982, 1993; Espinel, 2011) y que coincide históricamente con la debacle egipcia a finales de la Edad de Bronce,  si bien Fattovich (2012)  afirma que  tal circunstancia sería exclusiva consecuencia de esa misma sedimentación.

« .. [Su majestad me] mandó para dirigir barcos a Punt, para traerle mirra de los gobernantes jefes del desierto, debido a que por tierras extranjeras había respeto por él. Salí [...] habiendo partido de Koptos por el camino que su majestad me había ordenado, estando conmigo una tropa del Sur (…) Alcancé el mar. Formé la flota y la conduje con todo aquello que había preparado para ella: grandes raciones de ganado bovino y ovino. Cuando regresé del mar, había conseguido lo que su majestad ordenó que le trajeran, todos los productos que encontrase en las orillas de la Tierra de las Divinidades. » Pasaje de las inscripción sobre piedra encontrada en Wadi-Hammamat. Donde se relata el viaje de Henu, servidor del faraón Menemhat III, Dinastía XI, 1853-1806 a.c.

 En relación y denominada por los egipcios como “mnw km” o “cuarzo negro”,  la obsidiana es un silicato de carácter volcánico de dureza 5-5,5 en la escala de Mohs. Según J. Zarins (1996),  la introducción de la obsidiana en Egipto podría tener  sus primeras evidencias en el periodo de Naqada I, 3700-3600 a.c. - Aquí habría que puntualizar que las pocas piezas existentes, y procedentes de Hierakonpolis, Abusir-el-Melek y Naqada, bien podrían corresponder a Naqada IIc, 3500-3350 a.c. (Watrin , 2007) -. Dicho lo anterior, se puede afirmar que,  y según el análisis de un segundo grupo de muestras datadas en Naqada II, mas exactamente en Naqada IId, 3350-3150 a.c.,  la procedencia del material utilizado en tales piezas corresponden a obsidiana  de la región de Dhamār-Radā en el actual Yemen y de las costas de África, léase Península de Buri en la actual Eritrea, así como de las islas Dhalak y Farasan en el “Cuerno de África”. Si bien y desde  la idea de localizar el punto terminal de la ruta comercial egipcia en el Mar Rojo, no resulta fácil especificar su final(es) ubicación(es), dado el conocimiento que se posee de un comercio local entre ambas orillas del Mar Rojo que se extendió entre el año 6000-1000 a.c (Khalidi, 2009).  Datos, los primeros, que concordarían con el sabido incremento de tales rutas comerciales egipcias durante el periodo de Naqada IId, 3350-3150 a.c. (Bavay, 2000) y el comercio residual que significó la obsidiana, posteriormente,  en contraposición a la plata/oro, lapislázuli,  incienso y otros lujosos bienes, como mercaderías mas deseadas. 

Un acercamiento al punto-término/s, o mas bien la procedencia de las mercancías, de las rutas hacia Punt,  se tiene de principios del II milenio a.c. en Egipto. Cerámica procedente de Ona y Adulis en la actual Eritrea,  cerámica originaria de la  “Cultura de Gash”  en  Sudan-Eritrea y  nubio-sudanesa oriunda de la 4ª Catarata, así como cerámica de Ma’Layba, “Cultura de Sabir” en el Golfo de Aden, en el sur del Yemen y de Tihama(t) al Yaman en las costas del Mar Rojo, encontradas en el yacimiento de Mersa, y  datadas durante la XII dinastía y a principios del Reino Nuevo  (Bard y Fattovich, 2007-2010), nos lo confirman. También apuntan hacia tales posibles destinos, materias primas encontradas tales como Ébano africano, procedente de los montes del noroeste de Eritrea y obsidiana de la costa de Adulis y de Yemen. 

Estela nº 5 encontrada en el yacimiento de Wadi-Gawasis/Mersa. Reinado de Menemhat III, 1853-1806. Llamada “Estela de Amenhotep y Nebsu”. Describe las existencia de dos expediciones diferentes por el Mar Rojo: una a Punt y otra a Bia n-Punt,

Una posible respuesta a la localización de la “Tierra de las Divinidades” y la diferenciación entre “Pwn-n(t)” y  “Biȝ n-Pwn(t)”  nos la proporciona la posible existencia de una región aurífera en el Desierto Oriental.  El topónimo “Biȝ n-Pwn(t)”, que significa “Mina de Punt”, suele referirse a una mina o región minera en referencia a un preciado metal, tal vez oro, que suele ser nombrada en relación con las importaciones de Punt y que las inscripciones egipcias diferencian - Caso ejemplar sería  la estela de Amenhotep y Nebsu en el reinado de Menemhat III, 1853-1806 a.c.,   y donde se describen dos expediciones diferentes, una a Punt y otra a Bia n-Punt, (Pirelli, 2007) -. Manzo (2012), y en relación a Bia n-Punt, sostiene que tal localización podría corresponder con la región de Oshib entre la 4ª Catarata y el Mar Rojo, aunque es posible que también incluyera región de Onib, situada mas al norte, según las ultimas excavaciones en el Desierto Oriental y fechadas en el II milenio a.c. Los egipcios obtendrían estos recursos,  accediendo a la región desde la costa en directa competencia con las poblaciones del “País de Kush” que tendrían sus explotaciones en la vertiente continental del citado territorio.  Por otro lado, se tiene constancia de un nombre alternativo para Bia n-Punt en el Reino Nuevo,”′mw”, como una región afecta a la ruta de Punt y desde donde se importaba oro y electrum, una aleación de oro y plata (Posener, 1990) y que en una interpretación previa sobre actuales excavaciones, coincidiría con la regiones de Oshib y Onib. Hipótesis que  se corrobora sobre un inscripción de un “escriba del oro” de la 3ª Catarata encontrada en el Valle del Nilo (Vercoutter, 1957), haciendo referencia a tal denominación.

Reafirmado lo anterior, las actuales evidencias arqueológicas sobre la definitiva situación del “País de Punt”, la  ubicaría en Kassala,  Delta del río Gash, una región en el Este de Sudan, y coincidiendo con la presencia  de la “Cultura de Gash”, 2700/2500-1500/1400 a.c. , (Fattovich, 2013).  Tal afirmación se sostiene sobre la mayor parte de relación de las materias primas importadas de Punt - Elefantes/marfil, oro, ébano, mirra y olíbano, entre otras -, de factible localización en el interior del país del Delta del Gash. Una “Cultura de Gash” asentada y de carácter teocrático que se desarrolló hacia el II milenio a.c. y que los egipcios vivieron inmersa en una expansión hacia el norte y el oeste. (Fattovich, Sadr, Vitagliano, 1991). En el yacimiento Mahal Teglinos, en Kassala,, y en el contexto del Periodo Final de Gash,  se han encontrado cantidades apreciables de recipientes cerámicos, edificaciones con ladrillo y  materiales de construcción del tipo Dinástico, 1700-1500/1400 a.c.,  considerándose la posibilidad que fueron lugares de almacenaje,  a fin de facilitar su embarque hacia Egipto.  De igual manera,  cerámica del Periodo Antiguo egipcio ha sido encontrada en estratos correspondientes al  Primer Periodo  de Gash, 2700/2500-2300 a.c.,  (Fattovich; Bard, 2013).

Cultura de Sabir

Máxima extensión de la Cultura de Sabir, año 2000-1000 a.c. aprox. por el Golfo de Aden y Timaha(t) al Yaman en el Mar Rojo. Yacimientos de Sabir, Ma’Layba y Al-Midamman. Elaborado por Görsdorf y Volft

Un hecho que quedaría por sopesar, y dada la certeza en la procedencia yemení de determinadas materias primas y cerámicas, y ante la ausencia actual de evidencias egipcias sobre el terreno, sería el papel de la “Cultura de Sabir” en la ruta comercial de Punt. En un mismo sentido,  se puede aportar la lista de Thutmosis III, así como otras alusiones de la misma época, 1500-1450 a.c. aprox.,  donde se hace mención a un comercio con “Gnb-tjw”, desde donde se importaba incienso/mirra, y que se viene a traducir como “Gente de Qataban”, un topónimo que se localiza en el suroeste de la Península Arábiga. La “Cultura de Sabir” fue una civilización tipo Bronce que se extendió  por  Tihama(t) al Yaman,  en las llanuras costeras del Mar Rojo yemení,  y al oeste del Golfo de Aden. Los últimos estratos, de carácter neolítico,  del yacimiento de Ma’Layba se remontan al año  6000-4000 a.c. y sobre los que se distingue dos periodos: Un primer periodo datado entre el siglo XX y XIII a.c. , y un segundo, en decadencia, como consecuencia probable de un cambio climático,  e influenciado ya por otras culturas de carácter semítico-arábigas, datado entre el siglo XIV-XIII  y X a.c.  Su posible final, según Görsdorf y Voft (2001), sería coincidente con la llegada de los sabeos en el siglo IX a.c. , o poco después, y que parece concordar con el establecimiento del primer “Reino de Qataban”, un conocido y pretérito centro productor de mirra y electrum.  Si bien e hipotéticamente, sería lógico pensar que la relación entre la Cultura de Sabir y Egipto  se produjera durante el Periodo Dinástico,  no existen actualmente pruebas arqueológicas  en los yacimientos de Sabir y Ma’Layba de tal posibilidad. 

Por otro lado,  el yacimiento de Al-Midamman, en la costa yemení del Mar Rojo, tampoco ofrece mejores soluciones. Al-Midamman certifica lo ya comentado de asentamientos neolíticos, esta vez de carácter megalítico, fechado entre el año 5000-3000 a.c., presentando posteriormente una cultura del Bronce y del Hierro entre el  siglo XXX-XX a.c., en un primer periodo y al que se añade un segundo interludio en torno al año 2000-1000 a.c  aprox.  que concordaría con la propuesta de una Cultura de Sabir extensible al Mar Rojo.  Si bien, existen dos aspectos de la llamada “Cultura de Al-Midamman” que aportan datos a la discusión: Una cultura megalítica/monolítica con evidentes conexiones culturales al otro lado del Mar Rojo, mas exactamente con el área monolítica de Harar en el este de Etiopia, así como con pinturas e incisiones en la roca en similitud a las encontradas en Tihama(t) al Hejaz y en Ogaden en el sureste de Etiopia; y dos, y aunque el número de piezas consideradas en pequeña, que la tecnología metalúrgica utilizada en la fabricación de útiles de bronce en el sur de la Península Arábiga, difiere entre el este, léase Magan/Oman, y el oeste, léase costas del Mar Rojo/Al-Midamman. Dicho lo anterior y en corolario,  tampoco ésta zona presenta, actualmente, ninguna prueba arqueológica de un contacto directo con la cultura egipcia. 

Voy concluyendo. Con los datos expuestos, y al día de hoy, resulta innegable la existencia de una ruta comercial egipcia por el Mar Rojo. Ruta comercial que tuvo como destino/término, en el Imperio Medio, si no antes,  el Delta del río Gash en el éste de Sudan y que fue nombrado como “País de Punt”.  Un Delta del Gash, y como consecuencia de la experiencia egipcia, fue, posiblemente, puerto marítimo aglutinante de un comercio local que se extendió a las dos orillas del Mar Rojo y al Golfo de Aden, y que explicaría la procedencia de determinadas materias primas, cerámicas y bienes procedentes del actual Yemen, aunque no existiera un contacto directo. Comercio local y tránsito de personas, como así lo certifican estudios genéticos mitocondriales realizados en las poblaciones efectas (J Rídl, CM Edens, V Černý, 2010) , que ya se venían dando desde el Neolítico - De hecho, la misma inscripción de Thutmosis III donde aparece el término“Gnb-tjw”, nos habla de “comercio con pobladores de.. ” -. Por otro lado, la existencia de una zona de extracción de materias primas egipcia en el Mar Rojo y denominada “Bia n-Punt”,  nos ofrece dos lecturas: Una que sería una única ruta de navegación costera exclusivamente africana hacia Punt, y otra, un ambición egipcia, posible primer origen expedicionario, de competir con el “País de Kush” en sus zonas de influencia, y eliminarle, en un primer momento, como intermediario comercial - Ésta exposición explicaría la restringida existencia durante el Periodo Pre-dinástico y de las Primeras Dinastías de una materia prima tan común en Eritrea/Etiopia y Yemen como la diorita, y que posiblemente proviniera, en una primera instancia, del comercio con Kush - , situación que no llegó a su culminación, y por las armas,  hasta la XVIII Dinastía. 

Presentado lo anterior y volviendo a la conjetura inicial de un nexo comercial entre Egipto y las culturas del Golfo Pérsico,  resulta difícil aventurar tal posibilidad, ya que da la impresión que tanto el Delta del Gash como el “País de Magan” - Llamada por los elamitas la “Tierra del Cobre” - son puntos-destino de rutas comerciales inconexas, dado la no existencia de rastro cultural apreciable, por ninguna de las dos partes, en el suroeste de la Península Arábiga.  Sin embargo y aunque las evidencias parecen incidir en lo contrario, tanto J. Zarins, como R. Fattovich y el equipo arqueológico de Al-Midamman y Sabir/Ma’Layba y  otros mencionados aquí como referencia, no desechan tal posibilidad.  ¿Porqué será..? Datos como la existencia de una teocracia fuera del contexto mesopotámico e Indico pudiera ser una razón o, tal vez, la pertinaz evidencia del origen de la escritura egipcia, así como otras significativas influencias culturales durante un periodo donde el Golfo Pérsico y sus culturas heredadas del Indo, se extendieron hacia Oriente Próximo y Arabia.  La solución a tales conjeturas sigue estando en Yemen.

Referencias  y mas información: 

“Obsidian in the larger context of Predynastic y Archaic Egyptian Red Sea Trade”  Juris Zarins (2009) 

“Egypt’s trade with Punt. New descoveries on the Red Sea coast” Rodolfo Fattovich (2012)

 “From de Sea to the Desert and back: New Research in Eastern Sudan” Andrea Manzo (2012) 

“The Land of Punt and Recent Archeological and Textual Evidence from the Pharaonic Harbour at Mersa/Wadi Wagasis”  Kathryn A. Bard y Rodolfo Fattovich (2013)

“Investigation of a Copper-based Hoard from the Megalithic Site of al-Midamman, Yemen: an Interdisciplinary Approach”A. Giumlia-Mair, E. J. Keall,  A. N. Shugar y S. Stock (2002)

“Excavations at Ma’Layba and Sabir, Republic of Yemen: Radiocarbon datings in the Period 1900 to 800 Cal BC” J.Görsdorf y B. Voft (2001)

Imágenes:

“Punt and Aksum: Egypt and the Horn of Africa” Jacke Phillips (1997)

“Excavations at Ma’Layba and Sabir, Republic of Yemen: Radiocarbon datings in the Period 1900 to 800 Cal BC” J.Görsdorf y B. Voft (2001)

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La Eucaristía como Teofagia. El ritual: Evolución simbólica del canibalismo afectivo.

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Nos dice la tradición órfica que, al principio, el ser humano se hallaba en el grado de la animalidad y la antropofagia sin que lo rigiera ley alguna, si exceptuamos la del más fuerte (Orph., Fr. 641). Sin embargo, un dios, Dionisios, se apiada de la Humanidad y le envía a las diosas portadoras de las leyes, que acaban con tales comportamientos, a la vez que la instruye sobre las prácticas agrícolas. El acontecimiento de abandonar el consumo de tal carne y comenzar con los alimentos que le daba la tierra, supondrá un ideario de civilización para la sociedad del hombre.

Francisco_de_Goya,_Saturno_devorando_a_su_hijo_(1819-1823)

“Saturno devorando a un hijo”. Pintura al óleo sobre revoco. Francisco de Goya. Año 1819-1823. Museo del Prado (Madrid)

El relato mitémico anterior, es un pequeño resumen de lo que supuso la generalización de la actividad de la Agricultura durante el periodo Neolítico, al suponer un nuevo ordenamiento socio-económico en el proceder cultural de la Humanidad. Por otro lado y de igual manera, hace mención a una práctica, el canibalismo, que se extendía como antigua costumbre y común suceso ritual durante el Paleolítico. Ésta entrada hará referencia a la simbiosis de ambos episodios culturales y que evolucionados, se extenderán hasta hoy en día.

Para entender ésta vinculación, debemos acercarnos al pensamiento de filósofo sueco de origen prusiano E. Cassirer (1874-1935) . Cassirer nos habla que el hombre, ante su dominio del medio, no puede escapar a sus propios logros. De hecho, no le queda más remedio que aceptar dichos preceptos ancestrales, por lo que no vive realmente sólo en el “universo físico”, sino  que también  los hace dentro de un “universo simbólico” superpuesto, donde el lenguaje, las ceremonias, el arte y la religión constituyen una parte fundamental de sus vidas. Todo progreso en  el pensamiento, y/o experiencia afín al raciocinio, por absurdo que pudiera suponer, refuerza este entramado. Tal es así, que parece como si la “realidad física”, retrocediera en la misma proporción en que avanza ese marco simbólico. En lugar de tratar con la mera realidad de las cosas, el ser humano  tiende a “conversar” con ese mundo que el mismo ha creado. Se ha  visto envuelto, de forma tal, en formas lingüísticas, en imágenes artísticas, en símbolos míticos o en ritos religiosos, que no puede percibir o conocer nada, sino es a través de ese medio artificial que el mismo ha creado durante milenios.

En el transcurso de entradas anteriores sobre Oriente Próximo, hemos hablado del “sentido horizontal” de las creencias pre-neolíticas natufienses que se extendieron por la “Creciente Fértil” y el Mediterráneo Oriental. Unas creencias, que en el Natufiense Antiguo, años 12500- 11000 a.c. aprox., no se distinguían de los anteriores cultos paleolíticos y Geométrico-Kebarienses: Cultos a la fertilidad humana, personificado en la “Diosa-Madre”;  culto a los ancestros como censores y fuente vital de lo vivos; la consideración de ciertos “animales totémicos” como representación particular y propia de las virtudes de los diferentes clanes, a los que habría que añadir la general divinización de diferentes aspectos de la Naturaleza y rituales asociados – Ejemplo pudiera ser los restos humanos del parco osario exhumados en Göbekli Tepe Apoyando tal hipótesis sobre el tipo de roturas óseas en los restos encontrados con la intención de extraer los tuétanos -  a  la existencia de un “canibalismo ritual”.

El fenómeno del canibalismo - uno de los mayores, si no el mayor tabú cultural occidental – ha atraído desde siempre la curiosidad del ser humano, especialmente del hombre occidental, pero no solo, toda vez que esta práctica es asimismo rechazable en otros países y culturas - como se puede comprobar sobre todo desde los siglos XVIII y XIX en la literatura y en el XX y comienzos del XXI también en el cine -. La civilizada y ordenada mentalidad occidental ha relacionado dicho fenómeno o bien con culturas primitivas y salvajes, bárbaras en el sentido moderno del término, o bien con comportamientos perturbados o con situaciones de extrema necesidad. Dicho esto, de los sucesos de canibalismo en la Humanidad se tiene constancia de ellos en los albores de los tiempos. Hace 800.000 años, en la cueva de la Gran Dolina,  dentro del deposito de restos de los festines de éste gran asentamiento de homínidos ubicado en el yacimiento de Atapuerca, se han encontrado el testigo del mas antiguo acontecimiento encontrado, de lo que viene a llamarse como “antropofagia gastronómica”, en seis cuerpos:  Los huesos de dos niños, dos adolescentes y dos adultos jóvenes aparecen troceados, con marcas de descarnado y golpes producidos por utensilios de piedra.

Dejando de lado la ancestral antropofagia alimenticia, – Práctica , que de alguna manera, aún conservan nuestros “primos lejanos” homonoideos, caso del chimpancé y descartados, a efectos de nuestro relato, casos actuales de “antropofagia de supervivencia” – el canibalismo ritual puede ser dividido en “exocanibalismo”, alimentarse de extraños o enemigos, y “endocanibalismo”, devorar a propios o bien comerse partes de uno mismo. Si bien la división mas acorde con ésta exposición coincidirá mas con las proposiciones presentadas por Sagan, 1974, donde el canibalismo ritual se faceta entre “canibalismo agresivo”, extraños y enemigos, y “canibalismo afectivo”, tragarse, y éste matiz es importante.., consanguíneos o amigos, ya sean en vida o fallecidos - Determinados “pactos de sangre”, donde individuos comparten o beben, “tragan”, la sangre  mutua, podría ser un ejemplo de tales rituales. La épica germana de los “Nibelungos” también nos habla como el año 437, los burgundios bebieron la sangre de sus caídos antes de su victoria ante los hunos, con la idea de imbuirse valor -. Si bien, ambas anteriores prácticas, pueden englobarse en una idea de “comer para adquirir o conservar” determinados aspectos éticos, físicos, y etcétera, del individuo ritualizado, y que en la vertiente de “adquisición”, está sobradamente expuesta en la mitología greco-romana con los casos de Zeus y Metis o de Saturno y sus hijos, entre otros. 

« Y wə-’ā-ḵal-tā /tragarás el pri/ fruto de tus entrañas, la carne de tus banim/ hijos y de tus banot/hijas, los cuales Hashem Eloheicha / Hashem de los Ancestros te concedió, en el Matzor/Pacto con dios,  en situaciones desesperadas, en las cuales tus enemigos te acechen. Por tal razón, el ish/hombre que es sensible entre vosotros, y muy piadoso, su ojo será hostil hacia su hermano, hacia su eshet kheyk / mujer de su seno (esposa), y hacia el resto de los banim que le quedaren. Así, el no dará a ninguno de ellos (enemigos) la carne de su banim/ descendencia al tragársela, porque nada el habrá dejado del Matzor, en las situaciones desesperadas en las que tus enemigos te acecharan en todos tus she’arim/aljamas. La mujer sensible y piadosa en medio de ti, la cual nunca se atrevió “a poner la planta de su pie sobre la tierra”, de pura delicadeza y ternura,  será hostil hacia su ish kheyk / hombre de su seno (marido), hacia su ben/ padre y hacia su bate/madre, hacia su hermana menor, y (hacia) los “salidos de entre sus pies”, hacia los hijos que diera a luz, a los cuales tragará. Ella los comerá, en situaciones desesperadas, como cosher/ alimento permitido (kósher en yiddish), por todas las secretas cosas del Matzor, en las que tus enemigos te acecharan en todos tus she’arim. Si no quieres ser shomer/ guardián y cumplir kol divrei hatorah hazot/ las palabras de ésta Ley que están escritas en éste sefer/ Libro, que tu mayor temor éste en el glorioso y poderoso Shem/ Señor, Hashem Eloheicha » Deuteronomio, 28; 53-58. Biblia Ortodoxa Hebrea.

El anterior pasaje del Deuteronomio, suceso que también se cita en 2 Reyes 6, 26-30,  es una posible exposición de ese canibalismo afectivo. Por un lado, tal acción permite “conservar”  los aspectos heredados de sus respectivos linajes ancestrales, al devorar tanto a descendientes como ascendientes, y por otro, niega a los enemigos la posibilidad de conseguir tales dones.  El hecho que se nombre en el texto a Hashem Eloheicha como el epónimo de dios, Hashem, vinculado a los Elohim o ancestros divinizados, así como su nombramiento como garante deífico de tal suceso, es una prueba evidente de ello. Unido a lo anterior y en igual sentido, el pasaje bíblico hace referencia al “Matzor”, su significancia como pacto con los ancestros y su vinculación con la natividad, como dádiva de los Elohim, - Aquí podríamos hablar de la “fisonomía reencarnativa” de las tradiciones  hacia la “Diosa-Madre” del Mediterráneo Oriental Levantino y su probada adaptación a los dogmas de las religiones semítico-occidentales -  a la vez  que lo relaciona con las conversiones teológicas neolíticas hacia divinidades agrícolas. Recordemos que el vocablo hebreo “matzo”, o “matzah”, hace referencia al pan ácimo de la “Fiesta del Pésaj”  – Pretérito Pésaj, o Yom Hahu, que se constituiría posiblemente alrededor del día dieciséis del mes de Nisan, el primer mes del tradicional calendario babilónico-hebreo lunisolar – y que se oficiaría en fechas coincidentes con el equinoccio de otoño, concurriendo al tiempo de la general semítico-occidental “Festival de la Cosecha”, donde se renovaría el pacto  entre Adonoi o Tzemach Hashem,  el “Hashem Fecundo” (Isaías 4;1-4), y las diferentes tribus de Israel, y coincidiendo con una peregrinación al Templo de Jerusalem. Si bien,  con la definitiva adopción de la tesis yahwistas en el siglo VII a.c. por parte de los hebreos, la fiesta pasaría a acontecer en primavera, haciendo referencia a la epopeya del Éxodo y su simbolismo.

sabazius

Representación en bronce, anverso, del gesto de la “benedicti latina” del dios solar de procedencia tracio-macedonia Sabazius. Aparece sentado sobre la cabeza de un carnero y coronado por un cuerno. También aparecen, entre otros, sus símbolos como dios de la agro-naturaleza: La serpiente, la piña, así como una ofrenda de pan y vino. Procedente de Pompeya II. Casa de Sextilus Pirricus.

A similitud del relato órfico, y que añade un correlación mas de dogmas religiosos a lo largo de la costa oriental mediterránea, en  Egipto se decía de Osiris, el rey y dios, que había abolido el canibalismo, como parte de su identidad con dios del grano y la agricultura. De alguna forma, el culto a Osiris  hace constancia de esa “sustitución alimenticia” al centrar sus rituales en  el consumo  pan y cerveza,  ya que su festivales se sustentan en “comerse” al dios en sus formas “liquida” y “sólida”, su cuerpo y su sangre. No en vano, su mismo ciclo mitológico nos habla, de manera simbólica, de un grano, el rey Osiris, “despedazado” y posteriormente “reconstruido y manipulado” - Para que el grano molido se transforme en alimento debe ser molido en harina, luego manipulado para hace masa,  fermentado y luego cocido en el “Horno de la Fertilidad”: La diosa Isis -  para convertirse en un dios que salvará de la muerte a la Humanidad. Por otro lado, Osiris no deja de ser un dios afecto a los ciclos agrícolas, a igual que lo fueron Baal, Adonoi, Haddad/Haddu, Teššub o Dumuzid/Ningišzida, etcétera - Si bien, cada uno afecto a sus propias circunstancias biológicas: Lluvias para los dioses agrícolas del Levante Mediterráneo y Anatolia, la cuenca del Nilo para los egipcios y las vicisitudes de la cuenca del Eufrates y Trigris para los mesopotámicos -, por lo que están sujetos a los dogmas mitémicos de “muerte” y “resurrección”, su “·pacto anual de renovación divina” en espera de la siguiente cosecha,  y que se contempla en la “fecundización”, por su mano,  de la “Diosa de la Fertilidad”: La Naturaleza.

« Jesús les dijo: En verdad, en verdad os digo que, si no coméis la carne del Hijo del hombre y no bebéis su sangre, no tendréis vida en vosotros. Porque mi carne es verdadera comida y mi sangre verdadera bebida. El que come mi carne y bebe mi sangre está en mi y yo en él » Juan 6: 53-56. Biblia Católica Nacar-Colunga. 

Llegados a éste punto, algún avispado lector podría llegar a la conclusión que existe una relación entre el “canibalismo afectivo” y la teofagia en su vertiente ritual agrícola, como forma de asegurarse la “vuelta del dios”, que la hay, y ésta a su vez con los principios de la eucaristía cristiana, que la tiene, mas no desde la perspectiva que en un primer momento pudiera suponerse.

A comienzos de la Edad del Hierro, siglo XIII-XII a.c., y tras la “Época Oscura” en Oriente Próximo y el Mediterráneo Oriental, salvo en algunos pocos casos que citaremos, no hubo una línea de continuidad  socio-política respecto al periodo anterior. Nacen nuevas realidades políticas cuyas estructuras sociales están más de acuerdo con factores de identidad “nacional” lingüística y religiosa,  en sus usos y hábitos, y que podrían coincidir, o no, con una  determinada realidad política  y que se contrapondrán a  los criterios territoriales y/o burocráticos de la Edad del Bronce anterior (C.G. Wagner, 1999). Anexo a éstas tendencias, y como no podía ser de otra manera, la religión tuvo también su episodio de “revolución”.

« …Ninurta es el  Marduk del azadón; Nergal es el  Marduk de la batalla; Zababa es el Marduk de la contienda;  Enlil es el Marduk de la majestad y del consejo;  Nabu es el Marduk auditor; Sin es el Marduk que ilumina la noche; Shamash es el Marduk de la Justicia; Hadad es el Marduk de las lluvias… » Pasaje de himno a Marduk, (CT 24, 50, BM 47406, obverse) Periodo Neo-babilónico. Siglo VII-VI a.c. 

A finales de periodo kassita-babilonio, siglo XII a.c., esta “transformación” de las improntas divinas se acentúa, como relata M. Liverani, encaminándose hacia un “dios personal único y todopoderoso”. De ésta forma,  el creyente establece un vinculo personal con una divinidad única que hará posible su sanación o salvación en detrimento de los avatares que le toca vivir. Esta variación teológica queda reflejada en el texto kassita “Ludlul Bel Nemequi” - En este relato, el héroe, un hombre piadoso  es despojado de su salud y riquezas por los dioses sin mediar falta alguna,  siendo Marduk, mediante su mediación, quien restituye a Shusbi–meshrû-Shakkan tanto salud como hacienda -. y que reflejaba una reflexión sobre la iniquidad de los formatos divinos anteriores.  En ésta nueva relación entre el hombre y lo “divino”, apareciendo  también el binomio “Bien/Mal” en su expresión de lucha entre las “fuerzas negativas” que le acosan y las “fuerzas positivas” que, mediante rituales y plegarias pueden contrarrestarlas. A raíz de la anterior bifurcación teológica,  aparece el concepto de “demonio“. Un ente que será hijo de los dioses y la representación de los humanos padecimientos, tanto físicos como económicos, y cuyo propósito es el castigo  ante el suceso de su “ausencia de moralidad”.  Tales comportamiento éticos emanan de unas conductas establecidas por los propios dioses - Los infortunios surgían como consecuencia de una culpa o infidelidad hacia el dios. Se suponía que únicamente la voluntad del dios protector era la que permitía que las invocaciones de brujas y hechiceros, u otros dioses, a los demonios provocadores de padecimientos llegaran a fin – que además incorporarán otros rituales de tipo mágico y adivinatorio. En contraposición a los “seres malignos” nos encontramos a la pareja bienhechora personal del creyente: El “Ilu” y la “Ashtaru”. El Ilu viene a definir al dios o la “bienaventuranza divina”, y a los que se unen otros dioses menores de carácter benéfico, caso de “lamašu” y  “shedu”- Como nota anecdótica decir que shedu, también llamados “kerub(u)”, son el origen, en plural,  del término hebreo “querubín” - y que refundirían, a lo largo de Oriente Próximo y Egipto, todos los anteriores preceptos agrícolas, hacia los ancestros y hacia la “diosa-madre”, manteniendo, exclusivamente, el simbolismo positivo de los diferentes actores. Tales preceptos, con los avatares propios del tiempo y con algunas incorporaciones de origen persa sasanida, prevalecerán, en cultos principalmente solares,  hasta bien entrada la nueva era.

« Cuando llamamos al grano, Ceres, o  al vino, Liber, nos referimos a una forma de hablar. ¿Hay alguien tan loco como para pensar que se está comiendo a un dios…? » Pasaje de “Natura Deorum”, libro III,  XV, 41. Marco Tulio Ciceron. Siglo I a.c.

Como he mencionado antes y en contrapunto, existieron corrientes religiosas hacia la Naturaleza que subsistieron y resurgieron evolucionadas alrededor del siglo VI a.c., tras el general “cisma teológico” del II milenio a.c. en Oriente Próximo y el incremento de la impronta de la Hélade griega en el Mediterráneo Oriental. Éstos cultos, que tenían un fuerte componente mistérico, estaban, por una parte, basados en la antigua simbología  y rituales de los cultos hiero gamos, y, por otra parte, agrícolas, que un día se extendieron por el Mediterráneo Oriental, acompañándose de algunas de sus creencias principales: La reencarnación y los conceptos asociados a la metempsicosis del alma. En relación a estos acontecimientos, consecuencia del auge tracio-macedonio y frigio durante los principios del I milenio a.c, aparecen los cultos a Sabazius – una versión de Dyaeus o “Dyaeus Pitar”, el común dios solar supremo indoeuropeo desde el Paleolítico. Según la mitología griega, hijo de Cibeles/Attis – unidos también a los antiguas creencias al dios Pan. Fruto de éste sincretismo religioso - cultos hierógamos, solares y agro-naturales - aparece la figura del dios Dionisos. 

Dionisos, según el mitema griego, fue hijo de Zeus y Semele, la diosa que incitaba a la pasión a la mujeres. Las ninfas del monte Nisa - Monte Nisa que  muy posiblemente corresponda con el Monte Sipilo, ancestral residencia de la “Diosa-Madre” anatólica Cibeles -  le criaron, tras desarrollarse su feto cosido a la pierna de Zeus tras la muerte de su madre, en una sombría gruta - Las ninfas personifican a los diferentes aspectos de la Naturaleza. Aparecen asociadas a la diosa Artemisa y/o Demeter, la versión griega de la antigua diosa cretense Potnia Theron, y al dios Pan -, cuyas paredes estaban recubiertas por los pámpanos de un frondosa vid y que crecía al mismo ritmo del dios. Con el tiempo, el joven dios, se convirtió en “Señor de la Naturaleza Agreste” y cuya corte principal la componían sátiros, silenos y ninfas. Durante la fiestas en honor del dios, las Dionisíacas, sus adeptos alcanzaban tales niveles de éxtasis que creían que su alma se unía a la divinidad (S. Segura, 2012). Un hecho significativo, y a diferencia de los cultos de Oriente Pŕoximo del II milenio a.c. antes comentados, es que cualquiera, independientemente de su nacionalidad, podía acceder y participar en sus rituales, lo que beneficiaba la expansión de su culto.

A su vez, y durante la dinastía Ptolomea en Egipto, a partir de siglo IV a.c., y ante la semejanza entre los cultos hacia Isis y Osiris, y Dionisos, y de forma recíproca, se influenciaron en sus dogmas y rituales.  Tal es así, que por ejemplo en las Dionisíacas se incluía a menudo una comida ritual en la que los fieles “tragaban” al dios y se hacían partícipes de su divinidad, al igual que ocurría en las Bacanales del  “Dionisos romano”, Baco, donde se bebía vino y se comía para ser “poseídos” por el dios. (J.L. González, 2010). De hecho, la conversión o transubstanciación según el dogma católico, del pan y del vino formaban parte del  común  ritual dionisíaco romano,  tal y como critica Cicerón en siglo I a.c. en su “De Natura Deorum”.

Dicho esto, aunque parezca sorprendente - y eso que termino “judío”, “ioudaioi” en griego,  procede de un seguidor de las creencias hacia Dionisos, llamado Oudaios, mal asimilando los Sabbath hebreos con los rituales hacia Sabazius. Decir, como anécdota que el sinónimo de “akelarre” proviene de la misma asociación -, los cultos agrícolas hacia Yahweh, nunca se vieron influenciados, debido al sentido puritano hebreo, por las creencias egipcias y macedonias, por mas que insistiera en ello Seleuco Nicator en el 168 a.c. y que pasajes de Macabeos pueden atestiguar. Si bien, si conservaría toda la simbología de las fiestas hacia la Fertilidad en relación y sus rituales, existiendo un diluido nexo de “comunión” con dios que heredaría como premisa el cisma judío de Josué/Jesús y el cristianismo de Paulo, el hebreo  nacido en la ciudad de Tarso y de educación greco-anatolia.

Referencias y mas información:

“The History of Cannibalism” K. Lukaschek (2001)

“Historia del Pensamiento Cristiano” J.L. González (2010)

“The Origin of Osiris and his cults” J.G. Griffiths  (1980)

“Cybele and Attis: The Myth and the Cult” M.J. Vermaseren, (1977)

“Dionysian and Orphic Eschatology. New Texts and Old Questions. Masks of Dionysos ” Graf (1993)

Imágenes:

es.wikipedia.org

lizgloyn.wordpress.com

Written by lampuzo

02/03/2014 at 01:36

Oriente Próximo y el Golfo Pérsico: Su relación comercial y cultural con el Egipto pre-dinástico.

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Hoy en día,  nadie puede poner en duda que la creación de la escritura no responde a un “hecho feliz”, si no que es consecuencia de unas necesidades que tienen sus premisas en el Neolítico. Exigencia que son fruto de una “revolución socio-económica” y que se fundamentan en aspectos divergentes con respecto a los conceptos de propiedad del anterior periodo Paleolítico, y que propiciarán el incremento de los usos comerciales.

tabla comparativa Oriente Próximo-Egipto

Tabla de correspondencias temporales entre las culturas de Oriente Próximo y Egipto durante el IV milenio a.c. Elaborada por Luc Watrin (Desplegar)

El concepto de propiedad, en su acepción diluida de ajuares personales y otros elementos básicos, es de razón que ya existiera en los grupos de cazadores-recolectores de Paleolítico. También se presupone la existencia de un primario comercio de intercambio de bienes materiales y/o conocimiento, y que de alguna manera podemos definir como bienes “fabricados por” o “conseguidos por la habilidad de” y que eran generalmente ajenos a los aceptados usos comunitarios. Los métodos para conseguir alimentos mediante las primeras prácticas agrícolas o ganaderas, precursoras del Neolítico, y esto es importante, han de considerarse como bienes afectos a esa misma idea. En definitiva, no hay que olvidar que se trata de alimentos “no propiciados” por la Naturaleza, sino y de alguna manera “fabricados” o “conseguidos” por la habilidad de alguien, por lo que serían libres de ser utilizados para el intercambio personal, y posteriormente  para el comunitario, según la costumbre paleolítica.

El auge de lo “propietario”, y de su vector comercial,  muy posiblemente incidió en la obligación, por cuestiones obvias, de llevar algún tipo de  “llevaduría” mas precisa tanto de posesiones como de los intercambios de éstas en su proceso de expansión como hecho social habitual. De ésta guisa y según Önhan Tunca (2004),  podemos en el caso de Oriente Próximo diferenciar dos periodos iniciales: Un primer periodo donde se continuaría con un sistema evolucionado de “cálculos” - Unos rudimentarios cálculos,  su traducción desde el griego es “piedra”, que ya eran utilizados profusamente con anterioridad al Neolítico y que escenificaban un valor numérico. Según la cultura y sus posibilidades, su confección podría variar: Hueso, madera u otro material - y que establece entre el acontecimiento Neolítico y aprox. el año 3.400 a.c. Un segundo que denomina como “periodo de las bolas de arcilla”, como evolución del periodo anterior, y que establece entre el año 3.400 y el 3.300 a.c. aprox., y donde aparecen los primeros “asientos individuales” de esta primigenia contabilidad. Unos “asientos contables” que estarán protegidos en su inviolabilidad al estar recubiertos de una capa de arcilla que posteriormente se procedía a cocer. Éstos  “asientos individuales garantizados”  solían estar acompañados de una “rúbrica propietaria”, los primeros “sellos de estampación”, y de un hecho mucho mas trascendental: Aparecen impresas en su barro cocido las primeras referencias pictográficas relativas a productos agro-pecuarios, así como pequeñas inscripciones certificando el valor numérico de los “cálculos” contenidos en su interior, la primera escritura.

etiquetas egipcias

Etiquetas de vasijas encontradas en la tumba del Rey Escorpión de Nekhen. Cementerio de Abydos (Tumba U-J). 3200 a.c. aprox.

Desde hace tiempo, y de éste hecho puede dar fe mi venerable “Historia Universal” de 1960 (G. Mann y A. Heuss), se tiene la hipótesis que la escritura egipcia tiene sus premisas en Oriente Próximo.  Si bien y dicho esto,  habría que reflexionar si su verdadero origen ésta Mesopotamia o si la grafía logosilábica del periodo de Uruk IV, 3200-3100 a.c., fuera una variante de la ya utilizada en la ciudad Aratta, tal y como recoge la épica del relato sumerio de “Enmerkar y el Señor de Aratta”. - Enmerkar, regente de Kulaba/Uruk, fue un antiguo sacerdote del templo de Aratta y lugar donde la diosa Inanna, “La Gran Vaca”, le concedió el “chupar de su ubre” (adquirir sus conocimientos…). De hecho, la presentación de una escritura propiamente uruquita ante los sacerdotes del templo de la ciudad pérsica fue la principal razón que aportó Enmerkar para que la diosa “concediera” en su traslado al templo del Eanna en Uruk -. Éste hito viene corroborado por la conocida existencia  de una escritura cuneiforme paralela a otro lado de los Montes Zagros y denominada “proto-elamita“.

Independiente de lo anterior, lo que resulta cierto es que las diferencias entre la escritura cuneiforme egipcia y mesopotámica son exiguas, comparadas con otros sistemas, lo que nos dirige a que ambos modos estuvieron relacionados en algún momento de la Historia. De hecho, ambas presentan logogramas no fonéticos, silabogramas fonéticos y clasificadores afonéticos o determinativos, así como una cantidad similar de signos, entre 600-700, que tienen un propósito similar. Su diferencia estriba en que los signos fonéticos egipcios omiten la información relativa a las vocales, representando exclusivamente sílabas, propio de las formas culturales afro-asiáticas,  y de cuyo ejemplo podemos dar la redacciones semíticas. Si bien habría que aclarar que el sistema mesopotámico presentaba vaguedades en éste aspecto, como consecuencia de encontrarse las vocales anexas a los signos silábicos,  lo que implicaba tener que modificar los signos en función de la pronunciación idiomática. Dado lo anterior, habría que considerar si la ausencia de vocales no supondría un avance por parte del sistema egipcio, ante su mayor simplicidad, al eliminar posibles confusiones en las traducciones. (B.B. Powell, 2012).

Etiqueta sumeria

Etiqueta mesopotámica. Periodo Uruk II/III año 3.200 a.c. aprox. Vorderasiatisches Museum, Berlin. Photo by Olaf Tessmer

Del nacimiento de la entidad de Egipto, la primera sensación, podría hacernos pensar que estamos ante el desarrollo de una civilización  de carácter espontáneo y hermético, la certidumbre, a parte de la escritura, sobre una inicial influencia en su desarrollo de culturas afectas al acontecimiento cultural de Oriente Próximo parece fuera de dudas. Ejemplos de tal evidencia vienen dados por la existencia de representaciones de barcos de tipo mesopotámico en un cuchillo ritual egipcio - Encontrado en Gebel-Al-Arak en el Alto Egipto, cerca de Abydos, y correspondiente al periodo pre-dinástico de Naqada IId, 3350-3150 a.c. aprox -, figuraciones de parejas de animales de simbología claramente asiática  con largos cuellos entrelazados en tablas votivas egipcias - Se trata de la “Tabla de Narmer”, periodo pre-dinástico de Naqada III,  3100 a.c. aprox., y proveniente del templo de Horus en Hierakonpolis, Alto Egipto -, así como alfarería, “etiquetas”, marcas de escriba y sellos de estampación de tal influencia - Las etiquetas servían para identificar el contenido de recipientes y embalajes comerciales. Se conocen etiquetas de éste tipo en jarras de vino provenientes de Abydos con escritura logosilábica (G. Dreyer, 1998). Naqada IId – . Si bien,  lo mas significativo y relevante viene reflejado en la misma arquitectura egipcia pre-dinástica: Los omnipresentes diseños de frontales de palacios a similitud de las construcciones mesopotámicas y la análoga distribución interior de mastabas en Naqada y Saqqara a semejanza  de los templos uruquitas - Ejemplo pudiera ser la tumba de la reina Neith-Hotep en Naqada, 3100 a.c. aprox. – . Dicho esto, la pregunta a plantear sería en que momento o momentos y como, y por donde, se estableció ese contacto cultural.

Mastaba distribución

Planta de la mastaba del rey Qa’a en Umm el-Qa’ab (Abydos). I dinastía , 2900 a.c. aprox. Se observa la distribución a similitud de los templos mesopotámicos.

A la hora de enfrentarnos a tal pregunta, es lógico que se nos planteen las dificultades propias de un mundo socio-culturalmente en constante evolución. Ya no es noticia que la cultura de El-Obeid/Al-Ubaid, sucesora de la cultura de Hassuna-Samarra, se extendió entre los años 5000-3500 a.c. por Mesopotamia y el Golfo Pérsico. También se tiene conocimiento que durante la fase final de Uruk, 3500-3100 a.c., de la extensión por Mesopotamia de la “Cultura de Shushan”. Una cultura con origen en los Montes Zagros y que corresponde tecnológicamente con la generalización del regadío en la cuenca alta-media del Eufrates y Tigris, así como el hecho urbano y templario. Durante éste periodo,  correspondiente a Uruk V-IV,  la regencia de la ciudad de Kulaba se extiende hacia la Alta Mesopotamia - Testimonio de ello nos lo dan los asentamientos uruquitas sirios de Habuba Kabira, Jawa  y Tell-Judeidah -, donde coincide con las culturas levantinas de Gassoul-Beersheva, 3800-3350 a.c. aprox. derivadas, a su vez, de la cultura neolítica de Halaf; si bien fue de corto florecimiento, alrededor de 150 años, al declinar con la llegada de la fase de Djemdet Nasr, 3100-2900 a.c. aprox., y  con ella, propiamente dicho, la cultura sumeria a Mesopotamia. De hecho, aquí habría que apuntan que el periodo de Djemdet-Nasr es el efecto término de un acontecimiento climático, con su consecuente movimiento de poblaciones,  en la meseta iraní y el Golfo Pérsico que proporcionó grandes extensiones de marismas y terreno fértil en la desembocadura del Tigris y Eufrates, mientras que empobreció las zonas cultivables de la vertiente sur-occidental de la meseta iraní.

Uruk_templo.blanco_

Planta del “Templo Blanco” de Uruk sobre la plataforma de su ziqqurat. Finales del IV milenio a.c. aprox.

Del periodo de Uruk IV-V, 3500-3100 .ac.,  se tienen pocas evidencias de  útiles mesopotámicos de la época en las costas del Pérsico y las encontradas consisten en fragmentos de vasijas, y que aparentemente condicionan  la exclusiva existencia de actividades comerciales uruquitas  a zonas del suroeste de Irán y  de la Alta Mesopotamia, como ya se ha mencionado. Éstas evidencias no concuerdan con el fluido comercio acaecido durante el periodo de El-Obaid, lo que puede dar lugar a interpretaciones de carácter político-sociales o bien, como nos sugiere Wengrow (2008),  se debieran  a una evolución en las instituciones que controlaban el intercambio de mercaderías desde  un primitivo comercio minorista en manos aldeas y clanes, a una economía de producción y mano de obra centralizada, resultante del auge  urbano y su control por el templo, que enfocaría el comercio hacia su más inmediata periferia. Planteamiento que cambiaría durante el periodo de Djemdet-Nasr y el Dinástico Arcaico, aconteciéndose un incremento del tráfico marítimo-comercial por el Golfo con enclaves como Dilmun, Magan, Harappa, Meluhha o Lothal, ésta últimas en el litoral  occidental de la India y Pakistán.

Por otro lado, se conoce la importancia del comercio en el Mar Rojo por parte del periodo pre-dinástico egipcio en el IV milenio a.c.. En éste periodo, la importación de productos exóticos de sus costas tuvo un rápido crecimiento (Zarins,1996), siendo en consecuencia, en parte, de determinados avances en la construcción naval.  Así, alrededor del año 3400 a.c. aprox, los barcos que anteriormente se elaboraban con papiro o cañas pasan a ser encuadernados en madera. Circunstancia que se vio acompañada en el año 3100 a.c. aprox. con la incorporación de un mástil y una vela rígida (Fabre, 2005) y si las descripciones de la cerámica de Gerzeh son correctas, con forma cuadrada (Stieglitz 1984; Ward 2006).

Petroglifos-barcos-Wadi-Hammamat

Petroglifos de barcos fabricados en junco en Wadi-Hammamat. Alto Egipto. 4000-3500 a.c.

Apuntado lo anterior, es cierto que las teorías clásicas hablan que la influencia mesopotámica en Egipto tuvo que darse necesariamente por la rutas comerciales terrestre y marítima del Levante Meridional Mediterráneo, mas vamos a intentar demostrar que tal hipótesis no es del todo correcta. 

Con anterioridad a la unificación del Alto y Bajo Egipto, la influencia de la cultura de Naqada, y su importante papel, debe ser valorada para nuestro propósito en contraposición a la culturas que florecieron en la zona del Delta del Nilo. Por un lado, el Alto Egipto y Naqada, toma su valor de ser la puerta de encuentro con África, mientras que el Bajo Egipto aparece como el nexo cultural y comercial con Oriente Próximo, haciendo, a su vez. de puente con el Alto Egipto. La expansión de Naqada, en dirección Sur-Norte desde su núcleo en la Gran Catarata, se producirá gradualmente durante el IV milenio a.c. Éste hecho acaecido en varios capítulos, estuvo condicionado por factores medioambientales, y por ende humanos; últimos estos que tienen como fruto una transición demográfica, verificada sobre el incremento del número de enterramientos en el transcurso de Naqada I a III, y que advierte del innegable interés  económico que el Delta y el Bajo Egipto suponían. 

No cabe duda que la relación entre el Delta y las culturas levantinas meridionales mediterráneas resulta evidente y puede ser constatada con fidelidad a partir del periodo de Buto, 3900-3800 a.c. Consistente principalmente en la aparición diferencial de un tipo de “clavos decorativos” y utensilios cerámicos al “modo mesopotámico” (Van del Way, 1993) y que ahora se sabe corresponden a motivos y ajuares de tumbas de influencia palestina de finales del Calcolítico de Gassoul IV,  mas exactamente de Nahal Mishmar, 3800-3700 a.c., (S. Bourke, 2000) y posiblemente realizada por mano de obra importada. El segundo contacto entre el Delta y Oriente Próximo corresponde al periodo de Ma’adi, 3800-3600 a.c., donde vuelven a aparecer útiles de influencia Gassoul IV, 3900-3800 a.c., asociada a otros efectos del Bronce I de la Cultura Lachish, 3650 a.c. aprox,. (S. Tutundzic, 1976). Un hecho relevante es que la población de Ma’adi supone el mas antiguo centro metalúrgico del cobre del Delta; un cobre que será importando del área jordana de Wadi-Feinan  (Pernicka and Hauptmann 1989), así como cedro del Libano y piezas de asfalto del Mar Muerto, y que eran intercambiados por cerámica de basalto y otros productos (Amman, 2002).

Gebel- Al-Arak knife

Detalle del anverso del cuchillo encontrado en Gebel-Al-Arak y donde se aprecian barcos de estilo mesopotámico. Alto Egipto. Naqada IId, 3350-3150 a.c. Musee du Louvre

Durante éste periodo, productos de Ma’adi y el Levante Meridional mediterráneo mantuvieron comercio con el Alto Egipto, coincidiendo con Naqada Ic y IIa, 3700-3600 a.c., pero nunca con Uruk. Sólo a partir del colapso del enclave comercial de Ma’adi es cuando, ya en el periodo de Naqada IIb-IIc, 3600-3350 a.c., empieza el Alto Egipto a recibir los primeros útiles de diseño uruquita. Objetos encontrados en el yacimiento de Harageh, Naqada IIb/IIc-d1,  tales como pequeñas vasijas con base redonda y asas tubulares, brazaletes fabricados con conchas que portan un sello de estampación (E. Honoré, 2007), así como otro encontrado en Naga ed-Dêr, imitando una vasija uruquita y fechado en el 3600-3500 a.c.. Si bien habría que apuntar que tanto las piezas cerámicas, denominadas  “Susa B”,  como los sellos de estampación, y ésto es importante, también tienen similitud con útiles, originarios del suroeste de Iran; con lo que sin negar la procedencia (Watrin, 2007), si es de advertir que corresponderían cronológicamente con la influencia shushanida en Uruk durante su Periodo Medio, como ya se ha apuntado con anterioridad. 

Por otro lado, el incremento de la “influencia mesopotámica” en el Alto Egipto durante Naqada IId, 3350-3150, no concuerda con el abandono uruquita de sus posiciones en el Levante Mediterráneo. Por el contrario, si sería compatible temporalmente con la existencia  de un nuevo estadio de expansión socio-económica en el Golfo Pérsico y que en Mesopotamia culminaría con el periodo de Djemdet-Nasr. Renovado impulso que es  también paralelo al incremento de las rutas comerciales egipcias  en el Mar Rojo - Y que incluía, en otros, un comercio de obsidiana procedente del sur de Arabia o Etiopia, quedando patente en útiles encontrados en los yacimientos de Qaw el-Kebir, Abydos, Naqada y Hierakonpolis (L Bavay, 2000) - , así como de su tecnología en la construcción naval. Si bien y en contraposición, resulta arriesgado, como dicta D.T. Potts  2012 , sustentar la teoría de una circunvalación pérsica de la península arábiga, basada en los petroglifos encontrados en Wadi-Hammamat o en el cuchillo ceremonial de Gebel-Al-Arak, a la hora de presentar un contacto comercial directo con el Alto Egipto - Éstas figuraciones presentan a barcos de diseño comparable a los encontrados en sellos afectos al periodo de Djemdet-Nasr/Uruk Tardío (Mark, 1997) -; no es menos cierto que la influencia de Oriente Próximo nunca fue realizada de forma directa, ya fuera por el Mediterráneo o por el Mar Rojo, sosteniéndose tal evidencia sobre la personal evolución de la cultura de Naqada en el Alto Egipto.

Una posible solución, al igual que lo fue Siria-Palestina para Egipto en el Mediterráneo, podría ser la evolución socio-económica de los asentamientos humanos en el actual Yemen durante la época, pero eso, ya es otra historia.

Referencias y mas información:

“Shell Middens, Ships and Seeds: Exploring Coastal Subsistence, Maritime Trade and the Dispersal of Domesticates in and Around the Ancient Arabian Peninsula”  Nicole Boivin & Dorian Q. Fuller (2009)

“The Relative Chronology of the Naqada Culture: a view from Buto, Ma’adi Harageh and Gerzeh” Luc Watrin (2007)

“Writing: Theory and History ot the Technology of Civilization”Barry B. Powell (2012)

“Susa and Elam. Archaeological, Philological, Historical and Geographical” K. De Graef y J. Tavernier (2012)

Imágenes:

“The Relative Chronology of the Naqada Culture: a view from Buto, Ma’adi Harageh and Gerzeh” Luc Watrin

domusapientiae.wordpress.com

sundanforum.net

nemo.nu

Written by lampuzo

08/01/2014 at 23:13

Jerusalem. “La Fundación de Shalem”. Antiguos cultos y rituales en la Ciudad Santa.

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Últimamente, me estoy dedicando en demasía al tema bíblico y no por ninguna razón en particular, porque como decía Woody Allen: “Todas (las religiones..) son igualmente válidas y todas son igualmente útiles..”, y “Una piedra es una piedra, hasta que Cartier la  pule y la expone en su escaparate..”. Mas me temo que hace algunos días tuve un “intercambio de opiniones”, sobre las creencias durante el temprano periodo de cohesión de Israel, con un practicante judío, que según su comentario carecía de raíces rabínicas, y como aquí estamos todos en éste mundo para aprender, voy a exponer algunas referencias. 

« Y Malki-Tzedek (Melquisedec), rey de Shalem, sacó lechem y yayin /pan y vino , y (como) el era sacerdote de el El-Elyon/Dios de las Alturas,  le bendijo, diciendo: Baruch Abram/Bendito (eres) Abram por El-Elyon, Creador de  Shomayim v’Aretz /Cielos y Tierra; El es quien ha puesto en tus manos a tus enemigos y el que dio a el ma’aser/diezmo por todo (ello). » Génesis 14:18-19 Biblia Ortodoxa Hebrea

Malki-Tzedek

“La ofrenda de Melquisedec a Abraham”. Oleo sobre tabla de Jan Swart van Groningen (1547) Colección privada.

En cualquier referencia bibliográfica bíblica, se  puede conocer que “Shalem” es la ciudad de Yêrûšālaim o Yêrûšālēm. Una referencia que se corrobora en  Salmos 76:2, 75(76):3 en la versión griega y Nacar-Colunga, y que nos dice: “En Shalem (Elohim) tiene Su Sukkah/Tabernáculo, y Su Ma’on/Sagrado Recinto en Tziyon”. Por otro lado, de igual manera y con respecto al texto anterior, Salmos 78:35, también nos advierte que El-Elyon es un nombre epónimo de Elohim - Como nota anecdótica sobre el texto decir también que el “ma’aser” era una Ley en Israel que consistía en entregar al dios/es una décima parte de los botines de guerra (Nacar-Colunga) -. Dicho esto, parece evidente que Malki-Tzedek, rey-sacerdote de Shalem, era un verdadero creyente en Ēl-Elyon y por tanto de Elohim, el dios de Abraham, siendo tanto el primero como el último nombres homólogos a Yahweh.

« Permitir que me dirija a vosotros bondadosos dioses,  las soberanas divinidades, hijas de [Ēl], los bien amados [príncipes]. Conceded a la ciudad  las dádivas de lo alto. En el interior [..]. En las alturas [..] En sus cabezas y [..] ¡ Que coman de cada pan ˁay y beban de cada vino ˁay..! ¡ Oh, Šālēm melka..! ¡Oh, Šālēm melkamu..! » Pasaje del “Poema de los Graciosos Dioses” KTU 1.23:1-7 Ras-Shamra (Ugarit)

Volviendo a topónimo “Yêrûšālēm”, el nombre de la Ciudad Santa  debe traducirse como “Fundación de Šālēm” (H.B. Huffmon, 1999).  Una población que fue conocida en los “Textos de Execración”  egipcios, siglo XIX a.c., como “rwš3lmm” o “Rušalimum” (Helck, 1952) y en Amarna, siglo XIV a.c., como Urušālæm  o “Ciudad de Šālæm” - Donde se nombra a un rey de la ciudad denominado Abdi-Heba,  o “Siervo de Hebat”,  y al que volveremos mas tarde -. Según los conocimientos actuales, la ciudad ya estaba poblada en el IV milenio a.c.. si bien se tiene conocimiento mas concretos de asentamientos permanentes durante el periodo consiguiente a las migraciones de semitas amorreos benjaminitas hacia el Levante Meridional Mediterráneo a principios del III milenio a.c., como así nos dicta también la Biblia en Josué 18:28., mas exactamente de la tribu de los “Yabusi’um”, los jebuseos bíblicos, que ya aparecen formando parte, y según los textos de la ciudad de Meri,  de los “dumu.meš  yamina” o “Hijos de la Derecha”, unas poblaciones que practicaban el nomadismo de enclaves en la frontera sur de la Creciente Fértil (Lipinski, 2004; Rowton, 1973).

Mas y en definitiva.. ¿Quien era la divinidad conocida como Šālēm o Šalim en los textos bíblicos y en los rituales de fertilidad ugaríticos..?

« Ēl (el dios) se dirigió a la orilla del mar y tomó dos mštˁltm/mujeres consagradas ante el caldero de los sacrificios. Mira, una se arrodillaba, la otra se alzaba, mira, una gritaba: ¡Padre.., Padre..! , la otra: ¡Madre.., Madre!. Se largó el miembro de Ēl como el mar, el miembro de El como la marea [...] El tomó a dos consagradas ante el caldero de los sacrificios y las instaló en su casa. El bajó su cetro, tomó la vara en su mano, la alzó y disparó al cielo, disparó al cielo contra un pájaro, le hizo caer y los dispuso entre las brasas/fuego abrasador. Ēl quiso seducir, efectivamente a las dos mujeres. Ambas gritaban: ¡Oh, Hombre, has bajado tu cetro..! , ¡Reafirma la vara con tu mano, mira, un pájaro has quemado en el fuego, lo has asado en las brasas…! Entonces las dos mujeres serían mujeres de Ēl, mujeres de El para siempre [...] Se inclinó y las beso en los labios , y eran dulces, dulces como las granadas. Al besarlas concibieron, al abrazarlas/tomarlas quedaron preñadas. Se agacharon y dieron a luz a Šahru y a Šalim(u). Palabra de Ēl: “Las dos mujeres han dado a luz ¿A quienes han dado a luz..?  A mi hijos Šahru y Šalim(u). Cogedlos y ponerlos junto a la gran dama Sapsu/Shapash y las estrellas innumerables…” » Pasaje del “Poema de los Graciosos Dioses”.  KTU 1.23: 30-54 Ras-Shamra (Ugarit). Traducción Gregorio Del Olmo Lete.

Según D.D.D., Šalim, Šalim(u) en acadio, posiblemente sea una deificación de una faceta del planeta Venus como la “Estrella del Atardecer”- Si bien yo no estoy muy de acuerdo, inclinándome, en el caso que nos atañe, mas por la dualidad ctónico-infernal del dios Sol - , y así aparece en nombres teóforos en antiguos nombres semíticos de Mesopotamia y amorreos, siendo también evidente en nombres bíblicos tales como los hijos del rey David: Ab-šālēm, “Mi Progenitor es Šālēm” y Šālēmôn, “(Donde) Šālēm Reside”, Absalom y Salomón (H.B. Huffmon, 1999). El conjunto de los anteriores textos, KTU 1.23, es fundamentalmente un ritual de Fertilidad y donde Šalem, la “Estrella del Atardecer” está ligado a su gemelo Šahru, la “Estrella de la Mañana”, como la divinización  de los dos aspectos del dios Athtar,  la versión semita occidental de la deidad semítica acadia y mesopotámica Shamash/Šamaš. En el mitema, éstos gemelos serán criados por la diosa Athirat/Anat. Athirat/Anat que son las versiones matriarcal y juvenil, según las generales creencias del Mediterráneo, de la “Diosa Madre”. Dualidad hierógama que se unificará  en la diosa Asherah - Conocida como “La del insaciable apetito (sexual)”: “La que tiene un labio en la Tierra y otro labio en el Cielo” -   por parte de los semitas mas occidentales. En KTU 1.100: 107 tanto Šalim como Šahru están asociados a la diosa del Sol ugarítica Shapash - Si bien, está vinculación se deba, en mi opinión,  a reminiscencias de culturas anteriores a la migración amorrea dada la “feminidad” del dios Sol, y que no se da salvo en culturas nórdicas, donde el sol es débil, o en culturas donde las “Diosa-Madres” están a la cabeza del panteón -   En su vertiente histórica, la referencia mas antigua que se dispone de Šalim(u), proviene de la época pre-sargónida y sargónida acadia, III milenio a.c.,  y que viene plasmada en nombres teóforos (Gelb, 1957; Roberts 1972), así como en apelativos assuritas y amorritas.  Aunque, bien es cierto,  Šalem, salvo en las alusiones a la ciudad de Jerusalem, no aparece directamente mencionado en los textos bíblicos, mientras que Šahru/Shahar si lo hace en Isaías 14:12.

 En relación al primer texto del Génesis expuesto, es de hacer notar el nombre del rey de la ciudad de Šalem: Malki-Tzedek, o Melka-Šedeq, “Mi Señor es Šedeq”, existiendo un segundo rey pre-davídico de Jerusalem: Adonisedec, o Adonoi-Šedeq, “Šedeq es Adonoi”, y referenciado en Josué 10:1-3 . Šedeq, “El Justo”, es una deidad semítico occidental que tiene su paralelismo en el dios Išar amorrita y en el dios Kittu amorrito-babilónico como avatares del dios del Sol y la Justicia, también semita y oriental,  Šamaš/Shamash. Éste avatar representaba lo “Verdadero” o “Correcto”, ligado al concepto de “Justo”, por lo que Kittu era llamado “El que se sienta tras Šamaš”, en un papel de “consejero”.  Kittu, en la Babilonia mas occidental, fue reconocido como Išar o Šidqu/Tzedek, dependiendo de las comunidades semitas de referencia, existiendo nombres en las listas reales caso Kintum-Kittum, que unifican la raíz semítica occidental “sdq”, Šedeq, con la semita-oriental acadia “kittu” (Baungarten, 1979).  Mas lo que clarifica mejor el criterio de la relación entre Šalem y Šedeq son nombres teóforos ugaríticos, “ṣdqšlm” y  que puede traducirse como “Šedeq es Šalem” (H. Winckler, 1903; Rowley, 1939).

« Uriyahu, el afortunado, lo escribe:  ¡Bendecido está Uriyahu por Yahweh, ya que de sus enemigos, su Asherah,  le ha salvado!. [Escrito] por Oniyahu, [...] por su A(she)rah (árbol), [...] y por su Asherah » Inscripción encontrada en Khribet El Gom (Mar Muerto) . Siglo IX-VIII a.c.

En recapitulo; parece evidente, por lo datos aportados, que Yêrûšālēm fue fundada en honor a un aspecto del dios solar  semítico-ugarítico Athtar. Por otro lado, resulta también preclaro que los nombres teóforos tanto de los reyes jebusitas, los hijos de David y los del gran sacerdote del templo hacen referencia a  avatares del dios solar semítico. A lo que habría que añadir, la mención  bíblica que  advierte que durante la revuelta de Absalom contra su padre,  dos sacerdotes devuelven el arca al templo de Jerusalem (2 Samuel 15:29; BOH): Abdi-Athtar, “Siervo de Athtar”  y Tzadok, “el (del) Justo”. -Decir aquí, y como rubrica, que el linaje de Tzadok/Sadoc, de la tribu de Benjamín,  y  en la tradición hebrea, eran los únicos capacitados para ejercer el gran sacerdocio en el Templo de Jerusalem: Los llamados Sadoquitas o Zaddikim. - y que vuelve a incidir en su relación con ese determinado culto astral. Por lo que debemos de entender, y ésta es una primera conclusión, que El-Elyon, el “Dios de las Alturas” del relato bíblico, es un sosias o personalidad de las divinidades solares semíticas Athtar, Tzedek y Šamaš.

«Y Yehoshua/Josué dijo a las Kol HaAm/Voces de su Pueblo, así dice Hashem Elohei Yisroel:  Hace mucho tiempo , los Avoteichem/ancestros  habitaban a la otra orilla del Río , incluyendo Terach, Avi Avraham, and Avi Nachor, y ellos sirvieron/adoraron  a elohim acherim/dioses extranjeros.» Josué 24:2 Biblia Ortodoxa Hebrea.

Otro aspecto a considerar es la referencia egipcia hacia el nombre teóforo de la dinastía reinante en Urušālæm en el siglo XIV a.c., Abdi-Heba(t). Hebat es una diosa de origen hurrita, en éste caso relacionada con los hicsos. - los hicsos son poblaciones hurrito-amorritas que invadieron Egipto en el siglo XVI a.c. fundando su propia dinastía  en el Delta del Nilo -, pudiendo encontrarse referencias antropónimas en la Biblia, ejemplo pudiera ser Eliahba/Elli-Heba, “El protector de Heba(t)”  en 2 Samuel 23:32 (Albright, 1908), en combatientes al lado del rey David y donde “Ēl” es dios preminente, por ejemplo, del panteón de Ugarit.  La posición de Hebat en las creencias hurritas es la esposa del “Dios de las (Fértiles) Tormentas”, Teshub/Teššub, el dios principal del panteón hurrita, del luvita y posteriormente del hittita. Llamada la “Señora/Reina de los Cielos”, fue asociada en su momento con la diosa-solar hittita Arinna, pero debe ser vinculada de forma estricta con el planeta Venus y con la diosa Ištar por las referencias de los textos de Nuzi (Cambridge, MA 1939), así como en Ugarit con Pidraya, la Hija de Baal,  si bien Pidraya terminó siendo una personalidad asociada a la diosa Ištar.

« La ḥaṭ-ṭaṯ/ofrenda de pecado de Yæhudah/Judah está escrita con una et barzel/cuña (de hierro) con  tzipporen shamir/punta de diamante; esta grabada bajo la luach/tablilla de sus lev/levitas (sacerdotes), y sobre los karenot/cuernos de vuestros mizbechot/altares. Mientras vuestros banim/hijos añoran sus mizbechot y sus asherim/sacros lugares de árboles frondosos en lo alto de las colinas . ¡Oh, hă-rā-rî baś-śā-ḏeh/Montaña de Šādeq..! Yo esparciré tus posesiones y todos tus tesoros como regalía, y tus lugares altos bə-ḥaṭ-ṭāṯ, por todos tus territorios » Jeremías 17:1-3 Biblia Ortodoxa Hebrea.

baal

Dios Baal. Templo a Baal, ala oeste, en la Acrópolis de Ugarit (Ras-Shamra) . Siglo XVIII-XV a.c. Musee du Louvre

Por otro lado, habría que mencionar que el término ugarítico “aṭr” y el término hebreo “ʾašr” , y que componen los nombres divinos de las diosas Aṭirat y Ašerah semíticas - Según los textos de Khribet El Gom y Kuntillet Ajrud, la diosa Asherah es la consorte de Yahweh y su árbol simbólico -, deben traducirse ambos como “sacro” o “lo sacro”. (Albright, 1925; Day, 1986), siendo personalidades intercambiables y que, a su vez, son homónimas de la divinidad consorte del dios Amurru, Ašrat(um). En la Mesopotamia, los textos hacen mención a las diosas Ašrat(um), Aširat(um) y Aširtu, apareciendo también en pasajes acadios e hittitas, y donde la referencia mas antigua, siglo XVIII a.c., procede de escritos amorrito-babilónicos en la que se la denomina “Cuñada de An”, “Señora de la Voluptuosidad y la Felicidad” y “Dama del Paciente Encanto”. En el texto mitémico hurrito-hittita de Elkurnisha y Ashertu – y donde Elkurnisha/”Il qny arš” o “El, Creador del Cielo y de la Tierra” es paralelo al “Ēl-Elyon” del texto de Génesis 14:19 y por tanto también un dios solar como Amurru  -, la diosa intenta seducir al “Dios de las (fértiles) Tormentas”, Teššub/Baal  o Haddu-Baal - éste último, de carácter hurrita, y esposo de Heba(t) -. Tras informar  Teššub a Elkurnisha de las intenciones de la deidad femenina, éste decide humillarla tanto sexualmente como diciéndole como el mató a su hijos  - ver Ciclo mitológico de Baal y sus luchas contra Yaw/Yam y Mot, hijos de Ēl y Asherah -. En represalia, Elkurnisha y la diosa Ashertu traman un complot contra Teššub, pero Anat/Aštart(e) le revelan sus intenciones al Dios de las (fértiles) Tormentas, aunque es maldecido por una sacerdotisa-vidente, para posteriormente ser exorcizado por su amante Anat (Hoffner, 1990). 

Voy concluyendo, la realidad religiosa canaanita en la Edad del Hierro I es harto complicada tras la debacle que supuso la “‘Época Oscura“. Las  principales creencias, con múltiples orígenes, se entremezclan unas con otras en un gran fenómeno integrador, pero muy atomizado e interpretado desde una visión autonomista por los diferentes pequeños estados en ciernes. Por un lado, están las creencias amorritas-benjaminitas afectas a las creencias sobre un dios solar y que se solapan con los rituales hierógamos  hacia la Fertilidad del Mediterráneo Oriental, del que se derivó el  integrador panteón ugarítico. Por otro lado, y en nuestro caso, la llegada de corrientes semíticas mas occidentales yahwistas - con influencias semítico-arábigas y egipcias -  y “anatólico-minóicas”. léase de Tiro y de las emergentes ciudades de la coalición fenicia, forman la principalidad de las opciones religiosas de la época.  En el caso de Yêrûšālēm, la opción en evidencia es una interpretación del panteón ugarítico. A la llegada en conquista de la tribu de Yæhudah, y en su proceso integrador, ayudado por los numerosos aspectos de concordancia semítica, Yahweh y Asherah tomarían la personalidad de los dioses Ēl-Athirat, extendiéndose tales acepciones, en determinados episodios, a su binomio juvenil  Baal-Anat  o al de Hadad-Heba(t) hurrita, en función de las alianzas. Mixtura de creencias que serán duramente condenadas, o no.., por la sucesión de profetas hasta la llegada de la reforma religiosa del siglo VII a.c. , preponderando las creencias yawhistas, si bien basándose en una estructura templaria de carácter y organización benjaminita,  a similitud de resto de los templos amorritas, eblaítas o hurrito-hittitas de la época.

Es posible y llegados a éste punto, que mi mencionado contertulio entienda ahora mejor ese pasaje, por el denominado como de “esotérico”, de Isaías 4:14.

« Y en el Yom Hahu,  sheva nashim/siete mujeres serán tomadas por un hombre, diciendo:  Nosotras comeremos de nuestro lechem/”Pan de la Presencia” y nos vestiremos con nuestra propias ropas; sólo déjanos ser llamadas por tu Shem/Bondad(Fertilidad), para alejar nuestra deshonra. Y en el Yom Hahu, Tzemach Hashem/El Hashem fecundo (en relación a cosechas)  estará hermoso y glorioso, y los p’ri ha’aretz/ frutos de la tierra serán orgullo y gloria para los que han sobrevivido de Israel. Y acontecerá que El que es/proviene de la izquierda de Sion y permanece en Jerusalem ( el templo de) deberá ser llamado kadosh/divino por todos y  será recordado de por vida en Jerusalem. Cuando Adonoi haya limpiado las ṣō-’aṯ/ inmundicias femeninas (regla) de las Banot  Tziyon,  habrá sido renovada  la sangre en el centro de(l) (templo de) Jerusalem , por el Mishpat Ruach/Espíritu del Pacto  y por el Ruach Ba’er/Espíritu Ardiente, » Isaías 4:1-4 Biblia Ortodoxa Hebrea. 

Referencias:

“Dictionary of the deities and demons in the Bible” Edited by  K. Van der Toorn, B. Becking, P. W. van der Horst (1999)

Imágenes:

http://www.museosdetenerife.org.

Cazamitos.com

Written by lampuzo

22/11/2013 at 12:23

Mitología semita: El concepto de alma y el “Haz de Chayyim”

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Aunque  tengo  que irme a la quinta acepción que da el Diccionario de la Real Academia Española para conseguir una aproximación en la definición de “vigor natural y virtud que alienta y fortifica el cuerpo para obrar” como explicación de lo que quiero expresar,  ésta descripción tampoco termina de satisfacerme con respecto al concepto “espíritu” que quiero desarrollar.  En éste mismo sentido,  si mi intención fuera utilizar el vocablo “alma”,  debo de ir a su segunda  razón para conseguir:  “En algunas religiones y culturas, sustancia espiritual e inmortal de los seres humanos” y que , si bien se asemeja a lo esperado, tampoco termina de acercarse al concepto semita occidental en ciernes.

« Mas, Adam se ha levantado para perseguirte y buscar tu nap̄-še-ḵā / Alma, pero el ne-p̄eš/Alma de (mi) Adon / Señor (David)  estará ligada al Haz de Chayyim / Bolsa de los Vivos de Hashem Eloheicha y las ne-p̄eš de tus oyevim / enemigos serán por El lanzadas tan lejos, como ( si ella fuera) la funda de una kela / honda» I Samuel 25:29. Biblia Ortodoxa Hebrea. 

La antigüedad e historicidad de los textos del profeta Samuel son todavía tema de debate,  al igual que el mismo Deuteronomio.  Se tiende a pensar actualmente que, en caso del Libro de Samuel - Su  presentación actual, dividido en dos,  es consecuencia de las traducciones griegas del siglo II-I a.c.. Aunque el párrafo anterior tendría como referencia específica los textos masoréticos anteriores al  siglo X d.c. – ,  proviene de una recopilación efectuada en el siglo VI a.c., aunque fue reeditada con posterioridad, sobre atomizados textos o relatos mas antiguos, por lo que habría que remontarse al siglo X a.c. aprox. 

«(En referencia al fallecido Rey de Babilonia..) Abajo por tí, el Sheol/”Mas Allá”  se levantó para cumplimentar tu llegada. Por tí,  convocó a los Rephaim y a todos los Aretz attudei /Ancestros herederos de la Tierra, e incluso levantó de sus kise’ot /tronos a todos el reyes de los goyim/extraños a Israel ».  Isaias, 14:9 Biblia Ortodoxa Hebrea.

Dicho lo anterior,  el versículo 25:29 nos aporta una serie de aspectos mitémicos semítico occidentales. Por un lado, hace referencia a la personalidad de Adam  como fundador de la dinastía de Judah,  es decir del rey David,  y no como el “Padre de la Humanidad” desde su acepción genésica.  Éste aspecto viene reflejado por el verbo “וַיָּ֤קָם” , “levantarse (de entre los muertos)” y que tiene un desarrollo explicativo en Isaías 14:9 . Aunque tanto  “נַפְשֶׁ֑ךָ”, “nap̄-še-ḵā”, y “נֶ֨פֶשׁ”, “ne-p̄eš” etimológicamente hablando,  provienen del proto-semítico “n’š”, (como [ʃ] o “f” aspirada)”;  en semítico acadio  “napāṣu(m)”, “batir de alas”;  con un simbolismo del “Halo de la Vida”  – Como nota anecdótica decir que el término castellano “napias”, como “nariz prominente”, posiblemente proviene de ésta raíz hebrea - ,  y formando parte de dos de los “tres estados del alma” diferenciados  del judaísmo rabínico: La “Vida” y la “Personalidad”, y la “Unión con Yahweh”. De ahí que,  el  término “ne-p̄eš”, según el contexto,  estaría mas cerca del concepto de “Vida”  como “estado diferencial con la muerte”, ya arriba expuesto,  y que queda evidenciado por concepto ” biṣ·rō·wr  ha·ḥay·yîm”, el “Haz de Chayyim” o “Bolsa de la Vida”, mientras que el  vocablo “nap̄-še-ḵā” se le debe relacionar  como “alma” en su concepto de “personalidad en el conocimiento de lo propio y de lo ajeno” y que también tiene su contrapartida descriptiva en pasaje de Génesis 2:9 y 3:22, donde Adam y Hebat comen del “Árbol del Conocimiento”, tras ser tentados por la serpiente.  Concepto que se rubrica con la denominación de Yahweh como “Hashem Eloheicha” o “Señor de los Divinos Ancestros”,  como” Fuente de un Conocimiento”  obtenido en pecado por la Humanidad, a la vez que la última parte del versículo nos habla de la “confusión” y la derrota de los enemigos del Rey David,  al carecer del “estado superior del alma”: La “Unión con Yahweh”

.«(Habla Hashem al profeta Ezequiel..) Del mismo modo, tú, hijo de Adam, pon tu rostro hacia las amecha banot/hijas de tu pueblo que lanzan profecías según su propio lev/credo. Vaticina contra ellas, y dí: “Así habla Adonoi Hashem: ¡Ay de las que tejen amuletos encantados para las muñecas y fabrican mispachot/redecillas o velos para las cabezas de todas las tallas con el fin de cazar nefashot/almas! ¿Acecháis las nefashot de mi pueblo y mantendréis vuestras propias almas con vida..? ¿Vosotras, que por un puñado de cebada y dos pedazos de pan me deshonráis ante mi pueblo,  dais muerte a  las almas que no deben morir y  mantenéis con vida a las almas que deben morir, para engañar a mi pueblo con la mentira de vuestras kazav/falsedades..?” Por tanto, así dice Adonoi Hashem: “Heme aquí contra vuestras cintas hechizadas con las que acecháis las almas como a pájaros; yo las arrancaré de vuestros brazos, y liberaré las almas, incluso las almas que cazasteis como a pájaros. Vuestras redecillas/velos también os serán arrancadas, y yo las liberaré de vuestro yad/poder y nunca más estará en vuestro yad que sean cazadas de nuevo; y vosotras sabréis que yo soy Hashem.  Porque con vuestras sheker/falacias habéis afligido el  Lev Tzaddik/ Credo de los Justos (sabios ancestrales), a quienes yo no he traído pesadumbre,  he asegurado las manos de Rasha(p)/ dios del Inframundo e Infértil Desierto para que no regrese a su derech harah/ camino fecundo a salvar su vida. Así, no veréis ( en sentido de videncia) mas  shav/vanidades, ni practicaréis la adivinación, porque Yo liberaré a mi pueblo de vuestro poder; y sabréis que yo soy Hashem” » Ezequiel 13: 17-23 Biblia Ortodoxa Hebrea.

En sintonismo de creencias con el pasaje de I Samuel 25:29. Hashem instruye a Ezequiel en condenar determinadas ancestrales prácticas semitas en mano de videntes/hechiceras. Hechizos que consisten en arrebatar, poseer o reubicar los dos estados del alma, básicos,  según las generales creencias semitas: La “Vida” y la “Personalidad” y que tienen un sentido paralelo con las prácticas de las  “kaššaptu” mesopotámicas. Las kaššaptu, según ambas culturas, eran capaces de convocar “demonios” del Inframundo: Los “utukku”. Los utukku eran “personalidades fallecidas” que podían tomar carta de presencia en el mundo tras ser invocados por la magia hechicera, siendo los casos mas extendidos su utilización en la predicción del futuro o en la obtención de consejo. – Ejemplo mitémico mesopotámico es el propio relato de la “Epopeya de Gilgameš” y donde el héroe, al igual que éstas brujas, con permiso de Nergal/dios del Inframundo, le es permitido hablar con con su amigo Ea-bani, Enkidu, ya fallecido. (Tablilla XII: 80-84) y bíblico I Samuel 28: 5-25 -.  Si bien,  existían  “hechizos negros” que consistirían en la posesión del alma “personal o vital” de una persona viva, caso del texto de Ezequiel, y el intercambio de estados del alma entre vivos o entre muertos y vivos, bien sea intercambiando un “alma sana” por otra enferma, vivo a vivo, o “resucitando” la “personalidad” de un fallecido y proporcionándole un cuerpo con “alma vital” sana.  En un sentido similar, también era posible, según éstas creencias,  la “custodia temporal de la personalidad o de la vida” ante determinados avatares o peligros y que eran custodiados por las hechiceras – En cierta manera, el pasaje de I Samuel 25:29 viene a expresar un hecho paralelo, al custodiar Hashem el alma del rey David ante los peligros que le acechan -. El procedimiento general para poseer las almas en las culturas semíticas ésta resuelto en el texto bíblico anterior,  consistiendo en proporcionar a las manos de las  “’ōḇōwṯ”, el poder necesario mediante amuletos o tiras de tejido que llevaban en sus muñecas y que, al tiempo, manejarían “redecillas” o “velos embolsados” que lanzarían sobre la persona a hechizar o  desposeer de sus atributos animados y que tenían cosidas a los codos del vestido. Pero ahí no queda todo.

« Así dice Hashem: “Porque las Tziyon Banot/Hijas de Sion son desafiantes, y caminan arrogantes (con el cuello erguido…) con ojos provocadores, y por donde ellas caminan y pasean hacen rítmico tintineo con sus pies. Por todo ello, Adonoi mortificará con pústulas (¿?) la kodkod/parte alta de la cabeza  de las Tziyon Banot,  y Hashem las dejará sin pelo (pondrá al descubierto su desnudez) En el Yom Hahu, Adonoi las despojará de los sugerentes y tintineantes adornos de sus pies, de sus bandanas y de sus collares “usej” (en  forma de media luna), de los pendientes, brazaletes y velos; las diademas, y los aretes, y los fajines; de las han-ne-p̄eš/bolsas del alma y ha-lləḥāšîm/amuletos…» Isaías 3:16-20 Biblia Ortodoxa Hebrea.

La bruja de Endor

“La Bruja de En-dor”. Grabado de Kunz Meyer-Waldeck (1902)

Independientemente de quien sean en realidad las Tziyon Banot, y es un tema del que hablaremos mas tarde, lo que resulta evidente es que el texto hebreo nos remite de nuevo a un tipo de “Bolso del Alma”  – la Biblia Nacar-Colunga nos habla de “bolsa de perfumes”, remitiéndonos hermenéuticamente a Cantares 1:13 (¿?) - y que portaban las Hijas de Sion. Según J.G. Frazer, la utilidad de éstos bolsos correspondería a un sortilegio para evitar que las hechiceras/videntes se hicieran con el alma de su poseedora, de tal manera que el “alma”, o “ne-p̄eš”,  no quedara expuesta a que un velo cayera sobre la cabeza y fuera arrebatada, al estar  a salvo en tal “recipiente”  llevado en la cintura.  Dicho esto,  como mínimo tal explicación no haría mas que refrendar que existía, en las creencias semíticas,  la posibilidad de separar “alma” de “cuerpo” sin que la persona estuviera fallecida. Por otro lado, parece ser que ningún texto semita hace referencia a tal “accesorio” en los hombres, lo que podría hacernos pensar que se trata de una exclusividad femenina, lo que no deja de ser paradójico y sin explicación aparente, salvo que la poseedoras tuvieran algún género de potestad o indulgencia. 

Y sigo en el texto anterior, ¿Que es el Yom Hahu donde Adonoi despoja a las Tziyon Banot de sus ajuares..? 

« Y en el Yom Hahu,  sheva nashim/siete mujeres serán tomadas por un hombre, diciendo:  Nosotras comeremos de nuestro lechem/”Pan de la Presencia” y nos vestiremos con nuestra propias ropas; sólo déjanos ser llamadas por tu Shem/Bondad(Fertilidad), para alejar nuestra deshonra. Y en el Yom Hahu, Tzemach Hashem/El Hashem fecundo (en relación a cosechas)  estará hermoso y glorioso, y los p’ri ha’aretz/ frutos de la tierra serán orgullo y gloria para los que han sobrevivido de Israel. Y acontecerá que El que es/proviene de la izquierda de Sion y permanece en Jerusalem ( el templo de) deberá ser llamado kadosh/divino por todos y  será recordado de por vida en Jerusalem. Cuando Adonoi haya limpiado las ṣō-’aṯ/ inmundicias femeninas (regla) de las Banot  Tziyon,  habrá sido renovada  la sangre en el centro de(l) (templo de) Jerusalem , por el Mishpat Ruach/Espíritu del Pacto  y por el Ruach Ba’er/Espíritu Ardiente, » Isaías 4:1-4 Biblia Ortodoxa Hebrea.

Visto el texto anterior, creo que es aceptable considerar a las “Hijas de Sion” como mujeres afectas a un determinado ritual de pacto sagrado con Hashem, tal vez sacerdotisas de un templo en el Monte Sion. Un pacto que acontece en las fechas del equinoccio de otoño y que parece coincidir con algún tipo de festival de la cosecha donde se renueva el pacto  entre Adonoi y el pueblo de Israel - posiblemente alrededor del día dieciséis del mes de Nisan, el primer mes del tradicional calendario babilónico-hebreo lunisolar y que coincidiría con una pretérita celebración judía del Pesach . Y digo ” sacerdotisas del Monte Sion” porque así pudiera ser sostenido sobre Salmos 48: 11(12)  o Zacarías 3:14-17 y  que concuerda con los generales rituales de la cosecha semítico occidentales (D.E. Fleming, 2000, G. Del Olmo, 1995).

“Humillada,  desde el suelo elevarás tu voz; Tú voz apenas se levantara del polvo. Saldrá tu voz de la tierra como si fuera de fantasma; Tú palabra, desde el polvo, apenas será un susurro” Isaías 29:4

Independientemente de lo anterior,  resulta preclaro la existencia de gremios de mujeres en la tradición hebrea que tienen potestad o útiles afectos al “manejo físico” de las almas propias o ajenas.  En el caso de las ’ōḇōwṯ o hechiceras, éste hecho se hace patente en el texto de I Samuel  28: 5-25 - pasaje mas conocido con el de la “Bruja de En-Dor” -  y donde el rey Saul, ante el acoso de los filisteos, busca a una vidente que le ponga en contacto con el profeta, y fallecido ayo,  Samuel, mediante un “ōḇ” o  agujero excavado en la tierra.  Agujeros en la tierra que se abrían,  dentro de rituales de sacrificios e invocación, con el fin de convocar a espíritus del Inframundo o  antepasados, y que se manifiestan ya fuera subiendo ellos mismos desde las profundidades o bien surgiendo sus voz desde las entrañas de la Tierra.  Un procedimiento oracular que tiene extensos  paralelismos  en las diferentes culturas de Oriente Próximo  y que incluso incluirían a  culturas como la hittita (García Trabazo, 2002) y la griega con su afamado “Oráculo” en Delfos o  las “Puertas del Averno” en Hierápolis.

« (36) A la casa que no abandona quien entró en ella. Por el camino que no tiene regreso. Donde el polvo es su alimento y la arcilla su sustento; donde no ven la luz y viven en la oscuridad; donde visten plumas, como los pájaros; Donde el polvo y el silencio lo cubre todo…» Descripción del “Más Allá”· Pasaje de la “Epopeya de Gilgamesh”. Tablilla VII. 36-39. Versión de la Biblioteca de Ašurbanipal.

Dicho ésto,  habría que recordar que al día de hoy la religión hebrea todavía parece que divide los “estados del alma” en tres conceptos espirituales: El “Ruah”, el “Nefesh” y el “Neshamah”. y que sugieren los mismas acepciones que las pretéritas arriba mencionadas.

La idea de la entrada está tomada de “El Folklore en el Antiguo Testamento” J.G. Frazer  (1907, 1981 para la versión en castellano)

Referencias y mas información:

“Mitología y Religión del Antiguo Oriente Próximo: Semitas Occidentales” D. Arnaud y G. Del Olmo (1995)

“Time at Emar” The Cultic Calendar and the Rituals from de Diviner’s House” Daniel E. Fleming (2000)

“Canaanite religion: According to the Liturgical texts of Ugarit” G. Del Olmo Lete (2004)

“Six Jewish Spiritual Paths:  A Rationalist looks at Spirituality” Rabbi Rifat Sonsino (2000)

Imágenes:

magactual.wordpress.com

Written by lampuzo

31/10/2013 at 00:22

La primera explicación cosmológica: Mohenjo-Daro. Apuntes e ideas sobre el origen de la religión en Occidente.

with one comment

Practico, no se, la buena o mala costumbre de repasar entradas antiguas. Siempre tengo la sensación que sólo he dejado exclusiva reseña de  algo importante o bien de haber estado  “hilando”, entre varias de ellas, algo relevante y que el “bosque” de intentar, en una temática tan extensa como la que trato, darle un tintura de interés  en lo anecdótico,  me lleva a no verlo  en su conjunto.  Si bien aclaro que cuando hablo de  “algo relevante” en relación, me viene a la cabeza las palabras del sacerdote babilónico Bel-rē’ušu/Berossos sobre la ancestral llegada de U-uno/Oannes, el primero de los siete sabios mitológicos sumerios, afirmando que desde su aparición, nada se ha conseguido relevante. Una afirmación que suelo unir a lo expresado por el  hiperbólico, y tal vez no tan ficticio,  personaje televisivo de Sheldon Cooper, cuando habla que las “Humanidades” son para “mentes de segunda”. Yo, cada día,  estoy mas convencido de ello, mas con matizaciones.

Sol Invictus y su carro

Representación del Universo en el Códex Vaticanus Graecus 1291. El circulo exterior representa el Universo con el dios Helios / “Sol Invictus” en el centro de una cosmología Ptolemaica. siglo VIII d.c.

Muchos “laicos” podrían aseverar que la afirmación de Berossos no se sostiene ante los avances científicos de las “ramas mas prominentes” de la Ciencia en los últimos siglos o que, bien mirado, durante ese tiempo las Ciencias Sociales han adquirido un rigurosidad y un enfoque que las hace imprescindibles en la evidencia, cosa en la que no estoy muy acuerdo.  Si bien,  y en mi opinión, es  muy posible que el antiguo gran sacerdote del templo de É-sa-gil(a) se refiriera mas al mero hecho de las instituciones y estructuras humanas que a su “desarrollo tecnológico”. Desarrollo tecnológico y científico que por otro lado,  no siendo en exceso riguroso y observándolo con detenimiento,  no ha aportado grandes hitos – si lo restringimos casi exclusivamente al campo de la Medicina, y esto hasta hace muy poco -  al desarrollo  social humano, salvo en su emulación del lema olímpico: “Citius, Altus, Fortius”.

La cuestión, volviendo al tema principal y conocido que el  pensamiento humano reciente es generalmente redundante,  es que ante la ausencia actual en el desarrollo de alternativas, por la  quasi-total dominación del medio y sus consecuentes anquilosadas estructuras sociales,  resulta obligatorio  retroceder en el tiempo para encontrar los momentos verdaderamente creativos en el Hombre.  Partiendo de ésta premisa, la idea es descubrir,  si no la explicación inequívoca, el origen de la evolución y  desarrollo de las actuales creencias y motivaciones de la Humanidad.  De ésta guisa, dejaremos de lado el germen de su actual estructura económico y social, harto descrito en éstas líneas,  para conjeturar e intentar probar donde geográficamente se establecieron las primigenias pautas psicológicas que aún  la sostiene y cuyos principios filosóficos derivados se extienden por prácticamente la totalidad del globo.

No hace mucho mas de trescientos años, existía la convicción que la “civilización occidental”, establecida sobre el pensamiento greco-latino y la moralidad cristiana, así como  la cosmología ptolemaica, era la única digna de ser denominada como tal. Hoy conocemos con seguridad que tales premisas realmente son herederas de otras civilizaciones y culturas mucho mas antiguas repartidas entre Asia y África,  - Aquí habría que apuntar que la Arqueología, como ciencia, tiene sus primeros antecedentes a finales-principios del siglo XVIII-XIX, y sus primeros resultados, lógicamente, dejaban mucho que desear -  por lo que hoy me gustaría tomar, como supuesto primer referente de civilización urbana,  el origen de la  civilización sumeria. 

mithras-and-sol-fresco-dura-europos

Reconstrucción de un fresco donde aparece El dios sol Mithra y Zoroastro. 210 a.c. Dura-Europos. Siria. University of Yale Art Gallery

Dimes y diretes a parte, el origen de los sumerios no es un tema concluso, como se afirma.  El Periodo de Jemdet Nasr, 3150-2900 a.c,  se considera como el punto de inflexión cultural diferencial entre la “Baja Mesopotamia” y la “Alta Mesopotamia” y la aparición de las primeras referencias arqueológicas hacia un estadio sumerio. Y es aquí, en la interpretación de la continuidad o discontinuidad evolutiva de los estratos arqueológicos,  donde aparece la disensión entre los estudiosos:  La continuidad evolutiva implicaría  que los sumerios son autóctonos de Mesopotamia y sus logros propios; y la discontinuidad, ya sean los sumerios autóctonos o no,  consecuencia de una  nueva aportación cultural exterior a la región. La cuestión sería, tal vez,  establecer cual es el marco real de su cultura precursora, la “Cultura de El-Obeid/Al-Ubaid”,  para poder definir la posible existencia de evoluciones paralelas fuera de Mesopotamia y de su interacción.

Así, y por ejemplo, la cerámica tipo  El-Obeid/Al-Ubaid, parece que  fue introducida en el Golfo Pérsico a finales de sub-periodo Obeid 2, aprox. entre el 4900 y el 4300 a.c., afianzándose durante  Obeid 3 y 4, 4300-3500 a.c., y concluyendo bruscamente durante el periodo post Obeid 4 en el 3500-3100 a.c. aprox., – las fechas de radio-carbono nos ofrecen un lapso de tiempo entre la segunda mitad del VI milenio a.c.  hasta finales del V milenio a.c. (Carter, 2006, Matthews, 2005, Potts, 1990 y Vogt, 1994) -,  si bien algunos autores,  caso de Phillips,   hablan - Según determinados enterramientos en los actuales Emiratos Árabes,  caso de UAQ-2-  de un cierto “sabor autóctono” en determinas piezas encontradas. Si bien, estos estudios podríamos denominarlos como de “preliminares” debido a los inconvenientes políticos de la región.  Por otro lado y en igual sentido, se tiende a apartar de la evolución de la Baja Mesopotamia a los valles de Kakheh y de Karun,  definiéndolos como parte del territorio elamita, cuando en realidad no son mas que  la prolongación oriental de la llanura de la Baja Mesopotámica. Independientemente de lo anterior y como mencionaba al principio, estaba releyendo mis datos sobre Mohenjo-Daro, o Naṇḍūr en su nombre original, cuando de nuevo tomé nueva perspectiva de la composición del año en  las cultura del Valle de Indo  o “País de Mīnāḍ”.

«Permítenos que con melódica habilidad proclamemos esa generación de dioses para que ellos puedan ser sentidos, cuando estos himnos sean cantados en edades futuras. Éstos Brahmanaspati surgidos del horno y la fundición de la Existencia y engendrados de la No-Existencia, tal que  en una fragua, en los antiguos tiempos de los dioses.  Del nacimiento de la Fuerzas Creadoras surgieron las Regiones, y de las Fuerzas Creadoras de las Regiones surgió la Tierra. Daksha nació de Āditi, y Āditi era la hija de Daksha. De Āditi, o Daksha, la que es tu Hija,  fue engendrada. De ella nacieron los Benditos Dioses para participar de  la  vida inmortal. Al vosotros, ¡Oh, dioses…!,  asiros de la mano uno a otros, aquella oscuridad terminó. En aquel momento, ¡Oh, dioses..!, tal que bailarines, de vuestros pies surgió una nube de polvo. Cuando vosotros, ¡Oh, vosotros dioses..! tal que Yatis/Santos fuisteis la causa del surgir de todas las cosas. Fue cuando vosotros trajisteis a Sūrya/Sol, quien yacía escondido en el mar. Ocho son los Hijos de Āditi, quien de su cuerpo nacieron a la Vida. Con siete de ellos cumplimento a los dioses y alejó a Mārtanda. Asi fue que con su Siete Hijos, Āditi  fue al encuentro de la Primera Edad. Ella alejó a Mārtanda, (por ser) el constante surgir de la Vida y  la Muerte. » “Los dioses”. Rig-Veda [10-072]. Himno LXXII.

Cristo Pantocrator

Parcial del fresco bizantino de Santa Sofia en Istambul (Turquia). Aparece un Cristo Pantocrator como “Señor de Universo”. Siglo XII d.c.

La existencia de ochos personalidades cosmológicas, relacionadas con el  Sol, en el panteón del Indo no dejaba de ser una incógnita para mí y mas en relación con su posible extrapolación a las creencias mesopotámicas. Sin embargo, si di con su posible paralelismo dentro de las primeras deidades védicas, los Ādityas, los ocho hijos de Āditi,  la “Madre Tierra/Dama del Infinito”  en determinados  pasajes del antiguo Rig-Veda - El Rig-Veda es un texto sagrado de principios del periodo védico y escrito,  entre el siglo XV-XII a.c. , siendo originario de  Panyab  en la región del Indo -: Āmsha, Aryamán, Bhaga, Dahtri,  Mitra/Sūrya, Varuna, Indra y Mārtanda. Si bien Mārtanda, en un principio, no formó parte de los “Siete Inmortales Celestiales” al ser apartado por su madre para ser la semilla de lo seres que viven y mueren, aunque en la tradición brahamica posterior  su madre lo resucita, pasando  a denominarse Vivasvat, pero ya formando parte de los posteriores doce Ādityas de Brahma como representación de uno de los doce meses del calendario solar y/o constelaciones zodiacales.  Un hecho significativo y paralelo es que los principios cósmicos representados por los siete Ādityas se relacionan con ” Sapta Sindhu”,  nombre dado a la cuenca hidrográfica del Indo, – Si bien la composición “Sapta Sindhu”, “Siete ríos”, como conjunto de los mas sagrados siete caudales fluviales de la mitología hindú, es harto variable a lo largo tiempo – , y éstos, a su vez, con los “Saptarshi” o “Siete Sabios/Santos”, y como entelequia circular,  asignados, cada uno,  a una estrella o fenómeno celeste visible desde el entendimiento brahamico. Añadir que en los posibles mitemas previos, descritos en el  Rig-Veda Anukramani y originarios de la región del Indo,  sobre los “Rishi” o “Santos”,  éstos son también ocho.

«Estos siete apkallu/sabios, carpas venidas del mar..; Estos siete apkallu (de En-ki)  nacidos en el río, para asegurar el buen funcionamiento de los planes en el Cielo y en la Tierra…» Orientalía 30, 1961. Texto sumerio.

zodíaco II

Distribución sobre el tablero ritual zoroástrico de los “Siete Estados”  y el “Principio Creador” (marrón), así como de los “Tres Legisladores” (amarillo)

Independientemente de la historicidad, como número sagrado, del número siete en diferentes mitologías afro-asiáticas y que puede dar lugar a correlaciones equívocas, un aspecto importante a considerar es que tanto los panteones dravídicos y  sumerios, tienen su base en divinidades cósmicas, es decir:  Representan cualidades espirituales o morales personificadas en aspectos o fenómenos de la Naturaleza y que serán heredadas por el zoroastrismo. Este rasgo presupone a pensar que sus creencias podrían ser anteriores a los procesos migratorios hacia el Indo y Mesopotamia de nómadas o semi-nómadas indoeuropeos y semitas, y que en su generalidad, mantenían cosmogonías astrales.  Su diferenciación estriba en que los panteones cósmicos están mas ligados al concepto de “horizontalidad” en que se sustentaban las creencias pre-neolíticas, mientras que los panteones astrales,  en su conclusa concepción “vertical”,  la Naturaleza es apartada ante su débil capacidad proveedora (J. Cauvin, 1997) , al vez que vuelca ese “aspecto insatisfactorio”  en fenómenos celestes, adoptando así, en similitud a su realidad vital,  divinidades amorales y alejadas de los acontecimientos terrenales. Dicho esto, podríamos especular que la primera separación de Mārtanda del grupo de los Ādityas podría ser una analogía de la segregación entre los “terrenal” y lo “astral”, tras la mixtura que suponen los posteriores dogmas védicos entre las creencias dravídicas y las indoeuropeas. Fusión que podría ser comparable a la que supuso en Mesopotamia el  general panteón sumerio-acadio. 

« ..En cierta ocasión ocurrió que allí (en el “País del Mar”…), por primera vez, en la costa, un monstruo extraordinario, llamado Oannes,  surgió del Mar de Eritrea. Todo su cuerpo era el de un pez y bajo esa cabeza tenía otra cabeza y unos pies parecidos a los de un hombre. Éste ser que se pasa sus días con los hombres sin tomar ningún alimento, les enseñó la escritura, todo tipo de ciencias y de técnicas, la construcción de templos, la jurisprudencia y la geometría; También les reveló el cultivo de cereales la recolección de los frutos; En suma, les dió todo aquello que constituye la vida civilizada. Y lo hizo hasta tal punto y de forma tan magnífica que, desde entonces, no se ha descubierto ninguna cosa importante. En el momento del ocaso, este monstruo Oannes volvía al mar para pasar las noches en el agua, pues era anfibio. » Pasaje de la Babyloniaka I (Historia de Babilonia, libro primero). Berossos, siglo IV a.c.

Consideraciones aparte, la relación existente entre el mito de sumerio de Ziusudra y el mito védico de Manu descrito en el Satapatha Brahmana, siglo VIII-VI a.c.,  y éste último, a su vez,  con los relatos de la Babiloniaka sobre Oannes - U-uno en sumerio -  no deja lugar a dudas. Manu, el “Primer Ser Humano” e hijo del resucitado Mārtanda/Vivasvat, y a su vez rey de los drádivas, es advertido por Matsya de la cercanía de un Diluvio - Matsya es un avatar o forma del dios Vishnu, mitad hombre y mitad pez que toma a libre albedrío personificación humana. Su nombre es dravídico es “Mīn”, una de las ya mencionadas formas del dios Ā  – , conminándole a construir un barco, donde incluirá a los seres vivos, y que es conducido por el océano por Matsya, el hombre-pez, hacia la salvación en los montes del Norte. Según el relato posterior del Mahábharata, siglo III .ac., Manu embarcaría semillas , no a animales,  y a los siete sabios Saptarshi. Por otro lado, Vishnu era considerado, de la misma manera que En-ki,  como un dios afecto a la esencia de los seres vivos y protector de la Humanidad y que,  al igual que En-ki,  tenía como primera acepción ser un “Dios de las Aguas”.  Dicho lo anterior, puede que ahora no nos resulte tan vaga la similitud entre los símbolos de En-ki, la Cabra y el Pez, y la denominación del “Carnero-Pez” para el dios principal de Mohenjo-Daro. En misma relación,  tanto la diosa sumeria Inanna como la védica Āditi son denominadas como la “Gran Vaca Celeste”, con la particularidad que Inanna, según los textos épicos sumerios sobre el primer gran sacerdote-rey de Uruk Enmerkar,- una forma de gobierno equivalente a la de Mohenjo-Daro -  proviene, al igual que  el mismo Enmerkar,  de la antigua ciudad, Aratta,  en el suroeste de la meseta iraní  y donde tenía su principal templo. Hablamos del año 3750-3150 a.c. aprox y del periodo de diferenciación cultural entre la Alta y la Baja Mesopotamia.

zodíaco

Distribución en el tablero ritual zoroástrico de los fenómenos diarios y anuales solares, así como su movimiento espacial en relación a Canopus y la Estrella Polar según las creencias geocéntricas.

Otra conjetura que podría tener visos de realidad, y que concordaría con el parentesco entre el idioma elamita y el dravídico (MacAlpin, 1975), es relacionar a los habitantes de Elam con los “Sudras”.  Los Sudras  o  la “raza sudroide” hace referencia a la población aborigen de la India y Pakistán, y que hablaron una lengua dravídica, con anterioridad a las invasiones arias de pastores nómadas alrededor del año 3500 a.c. , (Cavalli-Sforza, 2009), y cuyos rasgos – pelo negro, narices aplastadas y labios gruesos - concordarían con la etnia de determinadas poblaciones actuales del Huzistán,  la antigua región de Sushan/Susa, así como las descripciones raciales presentadas por Contenau, 1927, y Dieulafoy y estos, a su vez con los “cabezas negras” o “sag.gig.ga”  como se denominaban los propios sumerios. 

El número ocho vuelve a aparecer en el Nēragestān o  “Rituales del Culto” en el Avesta zoroástrico. En Nēragestān: 60-61, siglo IX a.c.,  nos habla de las ocho “Posiciones de la Ley”, o “Dātiya Gātu”,  donde ocho sacerdotes  se colocan en una área ritual  de forma cuadrada y que concordaría con la posición y número, tanto en situación norte como sur, de las constelaciones zodiacales en el sistema ptolemaico del siglo II d.c. (Windfuhr, 2004), dibujando la cuadratura de un circulo. Desde su vertiente  mística,  la “disposición horizontal”  del cuadrado representaría a los “Siete Estados de la Creación”,  seis alrededor dispuestos de tres en tres y uno en cabecera - Que corresponden a los seis Amesha Spenta y a Ahura Mazda, los “Inmortales Santos” - , mas un octavo en el lado opuesto que escenifica al “Principio Creador”, en éste caso el espíritu Spenta Mainyu, y en la percepción religiosa mitraica al hijo de Ahura Mazda, Mihtra,  mientras que su “disposición vertical” evocaría a los “Tres Legisladores”, léase  la Tierra, Viento/Atmósfera, y el Cielo/Cosmos. Éste sistema representativo  contendría los tres principios cosmológicos: El cósmico (3), el astral (7) y la zodiacal (12) sobre una base (8),  siendo un sistema de representación de su funcionamiento,  presidido por la figura del Sol y sus fenómenos diurno-anuales - léase, amanecer, puesta de Sol, y sus solsticios y equinoccios -,  así como  los diferentes aspectos morales y éticos afectos, que también será adoptado por el Taoísmo chino y otras corrientes filosóficas asiáticas. 

« Esplendor de la Gloria del Padre, Luz de Luz. Fuente de toda luz, Día que iluminas el día. Llenos de fe y confianza, presentimos la dicha de ser iluminados por Aquél que es el esplendor de la Gloria del Padre, a quien teme nuestra alma cuando ha perdido la Gracia. [...] Oh Padre, fuente de todas las gracias. Oh hijo, esplendor de la Gloria del Padre, Oh Espíritu Santo, amor eterno de ambos. Oh Cristo, esplendor del Padre, vida y vigor de las almas, en presencia de los Ángeles, te ensalzamos con el corazón y los labios, alternando nuestro canto con sus voces. Concédenos así, Oh Padre de las Luces, por medio de tu Hijo que con el Espíritu Santo, reina y nos gobierna por los siglos de los siglos. Oh Dios, Luces del Cielo y Padre de toda Luz, que con poderío admirable has desplegado la bóveda celeste y la sostienes con tu paternal providencia.» Extracto del himno cristiano “Splendor Paternae Gloriae”, San Ambrosio, 340-347 d.c. 

En su vertiente mas occidental, la “visión astral” y el numeral mitémico siete sumerio-babilónico, y lo que representa desde el punto de vista religioso, se mantendrábaptisterio-Letran y se extenderá en sus proposiciones por Oriente Próximo hasta el I milenio a.c. y la conquista de Babilonia por  los medos y escitas persas, los “caldeos bíblicos”, tras lo cual se adoptará el sistema zodiacal tropical o mazdeísta de doce constelaciones – De esas fechas es el tratado astrológico del MUL.APIN - . Un explicación del orden celestial babilónio-zodiacal que será llevado a Macedonia en el siglo IV a.c. y adoptado posteriormente por Roma.  Un sistema que comenzaba el año en el Hemisferio Norte  en el Equinoccio de Primavera en el signo de Aries, “El Carnero” y terminaba el año en el signo de Piscis, “El Pez”, al igual que el antiguo calendario dravídico de las culturas del Indo.

Es posible que alguien pueda alegar que toda la correlación anterior está impregnada de conjeturas en el mejor de los casos  y de aportaciones circunstanciales en el peor, y, siendo riguroso,  es probable que tenga razón. En mi defensa alegaré que, a diferencia del resto de las lecturas del blog,  se puede definir ésta entrada, y como comentaba al principio, como un “conjunto de flecos” surgidos de otras, y que expongo para clarificar mi ideas y alentar colaboraciones a resolverlas.

Si bien y en relación, ahora yo os preguntaría ¿Seríais capaces de relacionar los números tres, siete, ocho y doce con determinados relatos o conjuntos de personajes  primordiales a lo largo de la historia de las religiones ..?  Os voy a dar dos pistas: Los ocho dioses Bāxiān o “Inmortales Sabios” de la mitología china y que el primer baptisterio, lugar donde se bautiza a los futuros fieles,  construido en Letrán por  el emperador Constantino en el siglo IV d.c. tenía planta octogonal y una pilastra circular.

Mas información:

“The Ties that Bind: On the Form and Content of Zarathushtra’s Mysticism” Gernot L. Windfuhr (2004)

“Zoroastrian and Taoist ritual: Cosmology and Sacred Numerology” in “Zoroastrian Ritual in Context” Gernot L. Windfuhr (2004)

“Mesopotamian Cosmic Geography” Wayne Horowitz (1998)

“Asian Mithologies” Yves Bonnefoy (1993)

“El gobierno teocrático de Mohenjo-Daro”  Jorge Quintana Vives (1946) 

Textos:

“The himns of RigVeda” Ralph T.H. Griffith (1896)

Imágenes:

editorial.cda.ulpgc.es

en.wikipedia.org

Written by lampuzo

11/10/2013 at 23:22

Mitología semita. El Éxodo: Su relación con la crisis del Bronce Final.

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 ¿Que hay de épica y que hay de realidad en los textos bíblicos descritos en el Éxodo? ¿Existió realmente el episodio histórico  de la salida de Egipto de las tribus hebreas.?

En la mayoría de las veces, cuando un lector hace acopio de información de referencias sobre tal suceso, queda supeditado al rechazo al que nos produce la  ausencia de evidencias arqueológicas, hasta hoy conocidas,  en estricta relación  con el episodio narrado en el Antiguo Testamento.  Por otro lado, y de igual manera sustentado en esos mismos conocimientos, es posible encontrar corroboraciones sobre las existencia de tribus semitas que,  con origen en las estribaciones del Mar Rojo y el Sinaí, fueron paulatinamente creando asentamientos fijos, al pasar del pastoreo a la agricultura, en las zonas fronterizas a Canaan, así como en los márgenes del desierto entorno al siglo XII a.c. y cuyas rutas de introducción a través  del valle de Wādī ʻAraba concordarían con escenarios descritos por el Antiguo Testamento.

Para entender ésta, en un principio,  discordancia entre lecturas, habría que remontarse a los orígenes, desarrollo y consecuencias de lo que viene a llamarse como “Época Oscura” de Anatolia y  el Mediterráneo Oriental y cuyos finales desenlaces se extendieron desde el siglo XIII  al siglo IX a.c.  Se denomina “Época Oscura” a un conjunto  de acontecimientos que desembocaron en un largo periodo de retroceso cultural y social que marcó el transito entre la Edad del Bronce y la Edad del Hierro en Oriente Próximo. Su posible detonante fue una concatenación de sucesos geológicos y climáticos que estuvieron acompañados por un  largo periodo de inestabilidad política y social, así como de fuertes movimientos de poblaciones.  Es probable que los episodios geológicos y climáticos anexos extendidos en el tiempo, en referencia la erupción volcánica de Thera-Santorini a finales-principios del siglo XVII-XVI a.c.,  fuera el detonante, entre otros,  de una serie de hitos que cambiarán radicalmente el contexto del Oriente Mediterráneo.

Uno de sus episodios humanos, incluirían la expansión de grupos de la rama occidental indoeuropea que provenían, dependiendo de los actores,  de mas allá de los Balcanes y/o de la zonas del Mar Caspio/Mar Negro y que tomarían un papel protagonista en el Egeo y Anatolia, en momentos posteriores. Un segundo foco afecto, sería el progresivo deterioro del arbitraje imperial amorrito-babilónico , con el fin de su influencia en  la Alta Mesopotamia y Siria,  y que en su momento álgido permitió incluso a los hicsos detentar el poder en el Bajo Egipto.

Siria Bronce Final

Mapa político de Siria en el Bronce Final (Ampliar) . Confección B.E. Solans  (Universidad de Zaragoza)

Dicho esto, me gustaría hacer un primer inciso. Dentro del amplio abanico de tribus semíticas,  con evoluciones sedentarias o manteniendo sus costumbres semi-nómadas, que se extendieron durante el III-II milenio a.c.,  están los pueblos semítico-occidentales. Un contexto semita occidental que incluirá aproximadamente  la península del Sinaí y que continuará sobre la  línea de la costa mediterránea hasta  los límites geográficos de la Península de Anatólia, incluyendo una línea que partiendo al este de un afluente del Éufrates, el  río Khabur/Ḫabur,  cortará el desierto sirio-arábigo por las fronteras sirio-iraquíes hasta el golfo de Áqaba. Todos estos pueblos, que incluirían a los amorritas, o a los “hicsos”, mantenían un fuerte nexo cultural. Solamente su distribución y el poso de valores que fueron incorporando de los anteriores pobladores en su proceso de conquista y expansión a lo largo de los tiempos, debe diferenciar unas sociedades semítico-occidentales de otras.  De ahí por ejemplo,  que  los pueblos nómadas semitas denominados por los egipcios ”šꜣśw” o “shashu” pudieron formar parte del contingente que se estableció en Avaris en el Delta del Nilo durante la crisis del Periodo Medio egipcio, pero con la particularidad que éstos pueblos, la rama mas occidental, siempre estuvieron ahí, recorriendo la asiática zona limítrofe  con el Bajo Egipto. Otro aspecto a considerar  sería el origen de los hicsos, mas orientales y que posiblemente provinieran de territorios al sur de Siria, mas culturizados “mesopotámicamente” hablando. Una “Siria”  que  estará comprendida, desde la perspectiva egipcia e hittita y como marco geográfico a finales del siglo XVII a.c., por una región englobada entre la Península de Anatolia y los altos del Golán, el Mar Mediterráneo y el río Éufrates -  Los hittitas y egipcios aplicaban a esta región el calificativo étnico-cultural de  “hurrita” y  geográfico de “Ḫurri” o  “Países de Ḫurri” y  que posteriormente pasó a denominarse “Países de Amurru”. De ahí su, muchas veces, desafortunada denominación en muchos textos lectivos y la consiguiente confusión didáctica – . Éste contexto excluía, por aquel tiempo, a Canaan y Palestina por considerarse como la “provincia egipcia” en Asia, en el mismo sentido que  lo fue Nubia en África.

Continúo con el relato. La instauración del Imperio Nuevo,  tras la expulsión definitiva de los hicsos,  se sucede la reconquista de la provincia asiática y el comienzo de la influencia egipcia en Siria.  Egipto realiza entre los siglos XVI  y XIV a.c.  un importante número de expediciones guerreras hacia una Siria atomizada que incluía, en el siglo XVII a.c.,  el “País de Mitanni” y  las ciudades-estado de Qadeš, Tunip, Ugarit, Zinzira, Dunanapa, Yaruwatta, Qaṭna, Alalaḫ, Canaan, Amurru, Sidon, Zunzura, Nuḫašše y Ukulza, y que son el resultado del fin de la influencia babilónica en la región. Éste proceso será  culminado por el faraón Tutmosis I, 1504-1492 a.c., quién establecerá un numero determinado de “plazas fuertes” en el Levante Mediterráneo, caso de Biblos y Meggido, definiendo lo que sería la presencia egipcia durante los próximos trescientos años en Siria-Palestina.

«Los wr.w/príncipes así reunidos eran los de [todas] las tierras extranjeras [que habían sido] leales a Egipto, además de Naḫarina/Ğazira ( i. e. Mittani) [los países] de los ḫꜣrw/ hurritas ( i.e. ‘sirios’) y los qdw/qodeítas (i.e. “cilicios”), sus caballos, sus tropas [y su gente]» Pasaje de la Estela de Barkal. Año 1457 a.c. aprox. (Urk-IV-649: Anales de Tutmosis-III, año 23.

En la batalla de Megiddo, 1457 a. c.,  el faraón Tutmosis III, 1479-1425 a.c.,  se enfrentó a una coalición de príncipes sirios,  en número de trescientos treinta según la estela de Barkal, aglutinados en torno al rey de Qadeš y apoyados por el rey de Mitanni. Si bien, fue su octava expedición a la zona,  1447 o 1457 a. c.,  la que supuso su mayor éxito,  al derrotar a ejército mittano cerca de Alepo. Un hecho que tuvo como  primera consecuencia el  debilitamiento del reino de Mitanni y como segunda,  que Ḫatti encabezado por sus reyes Tudḫaliya-I/II y Ḫattušili-II, comenzara a expandirse más allá del altiplano anatólico, finiquitando la influencia mittana en la región sur de la península.

Un segundo inciso. Aunque una parte de la población de la provincia egipcia de Palestina, como pudieran ser los “shashu”, “moabitas”, “edomitas” etc..,   llevaban en aquella época un régimen de vida semi-nómada,  caso en  Siria de las tribus Sutû o “suteos” y  los Aḫlamu o “arameos”- Emparentados éstos primeros con los sim’ilitas o “Hijos de la Izquierda”,  logograma DUMU.MEŠ  ŠIM.AL,  en un contexto geográfico de “Sur” mas que étnico y  referenciado desde el sagrado monte Tindum en el “País de Khana/ Ḫana” en la “Siria Mesopotámica” - ; el término acadio  “ḫabirū” -  ERÍN.MEŠ, ŠA.GAZ.  Un préstamo del semítico occidental ugarítico ʿprm/ʿāpirūma – debe aplicarse exclusivamente a colectivos socialmente heterogéneos. Entendiendo por “colectivos heterogéneos” a grupos tales como fugitivos, exiliados o campesinos sin tierras, con modos de vida diversos, incluyéndose entre sus prácticas el oficio de temporeros agrarios y mercenarios,  y cuyo denominador común es el hecho de  tratarse de “desplazados” de sus lugares de origen por causas sociales o económicas . Aunque considerados de forma local como grupos conflictivos, el conjunto de la documentación relativa a la Siria del Bronce Final,  siempre entiendo “Siria”, y digo Siria…,  como la región antes definida,  los presentan desempeñando papeles sumamente variados y situaciones diversas:  En Ugarit y Alalaḫ,  los grupos de ḫabirū estuvieron controlados por el palacio: un rb ʿprm /”rabi ʿāpirūma”  o “prominente personalidad apirú”  parece detentar una posición elevada en la administración ugarita. En Alalaḫ, siglo XV-XIV a.c aprox,  los ḫabirū afectos al palacio, parecen desempeñar tareas militares, estando  agrupados en ciudades propias y en las cuales existen ḫabirū desempeñando profesiones como las de adivino, sacerdote o alcalde  y organizados en grupos sociales similares a los de la población nativa. Su significancia  sobre las interpretaciones bíblicas estriba en formar parte de un conjunto de migraciones hacia la Transjordania  debido a las incursiones hittitas tras la batalla de Qadeš del año 1274  a.c. aprox.

Anatolia

Mapa regional de Anatolia a finales-principios del siglo XIV-XII a.c. (Ampliar)

Mas, y volviendo al tema ¿Quienes eran los hittitas..? Con la llegada de los asirios a los montes Tauro entre los siglos XX y XVIII a.c.,  se fundan en el altiplano anatólico una serie de centros y agencias comerciales con sede central en la ciudad de Kaneš/Nesa y que tenía, a su vez, bajo su influencia a urbes tales como Ḫattus(a), Purushattum/Purushanda, Kussar(a) y Zapulwa/Zalpa. Por aquella época, esa zona de Asía Menor era un mosaico de principados independientes con un refinado nivel cultural, la “Cultura Hática”, y que estaban  encabezados por una serie de ciudades amuralladas como consecuencia de rencillas en una relación vecinal tormentosa. Ésta situación concluirá en el siglo XVII a.c. con el establecimiento de un poder hegemónico sobre tales enclaves por parte de los reyes de Kussar(a). Una dinastía kussarita cuyos fundadores, tras simbiosis con los háticos, descendían de unos pueblos de origen indoeuropeo y procedentes del Mar Caspio y/o Mar Negro que establecieron su capital en Nesa-Kaneš, sometiendo a un eficaz régimen de vasallaje al resto de las ciudades-estado. Cambio de político que se vio beneficiado por el desamparo asirio, debido a una renovada presión amorrito-babilónica sobre el núcleo que formaba su capital, AssurLa dinastía anittica se mantuvo,  aunque sólo fuera nominalmente y bajo el título de “Hombre de Kussar(a)” por parte de los soberanos posteriores, si bien éstos establecieron de forma definitiva su capital en la, ya podríamos denominar,  hittita Ḫattuš(a).  A finales-principios del siglo XVII-XVI a.c., los hittitas son ya un fuerte elemento de desestabilización, tras recuperar Zapulwa y llevar sus incursiones a la  región anatólica occidental de Arzawa, destruir Alalaḫ y tomar temporalmente Ḫalpa/Alepo en Siria,  así como  derrotar definitivamente, tras devastar Babilonia, a la dinastía amorrita de Hammurabi en el año 1595 a.c. , dejándola en manos de sus aliados kassitas.

Pero.. ¿Que es Arzawa..? o mejor dicho: ¿Quien eran los micénicos..? Los aqueos son, junto con los hittitas, culturas pertenecientes al grupo “centum” indoeuropeo  y cuyo núcleo de expansión probablemente se encuentre mas allá de la cordillera de los Balcanes y/o en la Rusia asiática. Se establecieron  en casi todas las regiones griegas continentales en torno al año 2000 a.c., y como micénicos en las costas egeas de Anatolia – Tal es así que Powell considera a los hittitas como una “sobre-implantación” de corrientes indoeuropeas ya establecidas, y procedentes de los Balcanes y Grecia continental y/o de Cáucaso a través de las Pónticas -, estableciendo dentro de la sociedades autóctonas pelágicas continentales una élite guerrera en la que sustentarán su poder y que supondrá la ruptura de las relaciones de los minoico-cretenses con la Hélade, así como el incremento de su comercio con Chipre y las costas mediterráneas de Anatólia. Situación que  doscientos años mas tarde cambiará tras un periodo de avance cívico de éstos asentamientos y el auge en sus intercambios entorno al mercado de obsidiana en las Islas de Melos y Rodas, concluyendo con la llegada de artesanos cretenses. A partir del siglo XVII a.c., los ya micénicos comienzan a constituir reinos en la Grecia Continental:  Iolkos en Tesalia; Tebas, Orcómenos y Gla en Beocia;  Atenas en Ática; Micenas, Tirinto, Argos, Lerna y Asine en la Argólida; Pilos en Mesenia y los asentamientos pre-espartanos de la Laconia griega. Unos enclaves que imitarán en su organización  a las talasocracias cretenses, beneficiándose grandemente del poso cultural minoico y que culminará en la primera mitad del siglo XVI a.c. con la conquista de la capital cretense, Cnossos,  tras los catastróficos avatares naturales, tal vez un tsunami y otros eventos paralelos,  en relación con la actividad del volcán Thera-Santorini.

« (…) El vil hittita llegó [a Qadeš] después de haber formado una coalición con todos los países hasta el mar. El país de Ḫatti acudió en pleno, así como los de Naḫarina (Mitanni), Arzawa y los dardanys (troyanos), keskesh, los de Meshweh (Libia), Pidasa, Arwen, Karkisha, Lukka, Kizzuwatna, Karkemish, Ugarit, Kode (Amurru), todo el país de Nuḫašše, Moushanet y Qadeš (…) Cubrieron los montes y los valles como una plaga de langostas (…) » Pasaje de las inscripciones votivas de Ramses II en el templo de Karnak, sala hipóstula. siglo XIII a.c.

Si consideramos la fuentes lingüísticas, los anales hittitas y la fuentes micénicas de los escritos de la Iliada, Odisea y “Nostoi”, el “País de Arzawa” puede ser considerado una vertiente mas de la implantación indoeuropea de principios del II milenio a.c. en Anatólia. Si nos atenemos a la realidad política de la península, según los anales hittitas, a finales/principios del siglo XV-XIV a.c., la región de “Luvia”- Considerando “Luvia” como aproximadamente el territorio anatólico ajeno al núcleo del reino hittita – estaba compuesta por un conglomerado de reinos con capital en Apaša (Éfeso), la colonia minóico-micénica del “País de Millawanda” (Mileto), el avasallado por Arzawa “País de Lukka” (Licia y Caria), y Kizzuwatna (Cilicia) y su capital Tarša (Tarso). A inicio del Período Imperial, siglos XIV y XIII a.c., el incremento de las actividades expansivas hittitas de los reyes Suppiluliuma I y de su hijo Mursili II  dirigieron sus esfuerzos contra Arzawa. Hubo a partir de estos momentos un cambio en la situación geopolítica regional, puesto que las campañas hititas consiguieron, no sin dificultad, someter y desmembrar Arzawa, quedando dividido en entidades menores que mantuvieron una relativa importancia individual dentro de la zona de influencia hittita: el “País de Šeḫa (Lidia), Wiluša (la Tróade troyana), Ḫapalla (Pirgia), Maša (Bitinia) y el reino hittita de Mira (Licia) y su capital Apaša. Si bien los luvitas, junto a los Kashka o Keskesh - Tribus nómadas de montañeses provenientes de la frontera norte anatólica- , y aunque muchas veces combatieran junto a las tropas de Ḫatti, fueron un crónico problema de sublevaciones e incursiones que llevó , entre otros sucesos, a la caída del Imperio Hittita a principios del siglo XII a.c.

mapa de Grecia

Mapa regional del Egeo. (Ampliar)

El desenlace de la crisis del Bronce Final.  Gracias al equilibrio alcanzando entre las dos grandes potencias de la época, Egipto y la Anatolia hittita,  hubo un periodo de prosperidad y relativa estabilidad en todo el Mediterráneo Oriental y el Próximo Oriente. Este interludio llegó a su fin, coincidiendo con la muerte del faraón Ramsés II, 1224 a.c. aprox, y su extenso reinado y de Tudhaliyas IV, el último rey hittita verdaderamente poderoso, unos años mas tarde. Los años que transcurren entre el 1220 y el 1150  son testigos de la desaparición de la floreciente cultura micénica; del hundimiento de un vasto imperio hittita que comprendía desde Anatolia a Siria y el oeste de la Alta Mesopotamia; así como el colapso de Chipre como gran nudo comercial entre Levante y el Egeo. En el caso de Canaan, desaparece el próspero comercio entre Egipto y Mesopotamia. Solamente un Egipto debilitado y retirado a sus fronteras africanas, mantuvo una apariencia de civilización. 

Varias, y no necesariamente vinculadas, causas han intentado dar explicación al declive. Explicaciones que incluían desastres naturales, caso de nuevos terremotos y tsunamis, innovaciones tecnológicas y colapsos internos, así como antropológicas o teorías sociales de consecuencias políticas, caso de Canaan, por desavenencias entre los centros urbanos y las poblaciones periféricas. De igual forma y como últimas hipótesis, escritos encontrados en Ugarit y Medinet Habu (Egipto), nos hablan de  los “Pueblos del Mar” como los causantes de la caída de numerosas ciudades y estados. En el caso de Canaan, la última correspondencia entre los reinos sirios hittitas y egipcios hablan de incursiones de “pueblos marineros” en las costas levantinas como causa final de su caída, sin que den una explicación de quienes eran, de donde venían, y con posterioridad a su ataques a donde fueron.

En realidad, y como punto de inflexión,  deberíamos de hablar de un cambio climático que tuvo extremas consecuencias en la economía del Mediterráneo Oriental y Asia Occidental.  Cambio climático que comenzó a sentirse en el siglo XIII a.c. y que se extendió hasta el siglo IX a.c. por el Mediterráneo Oriental y el Asia Occidental, produciendo un prolongado periodo de sequía que sin duda afectó severamente a la producciones agro-pecuarias de los núcleos urbanos dependientes en exclusiva de las lluvias, caso de Siria-Palestina, Anatólia y la Alta Mesopotamia. Un cambio climático que bien pudiera ser un anexo a los episodios tectónicos acontecidos desde el siglo XVI a.c. y posteriores, siendo éstos últimos  - La otra fueron los dorios – una de las razones de la destrucción física y económica de las ciudades de Micenas, Tebas, Pilos, Menelaion y otras, de la Troya anatólica,  así como de la isla de Chipre, en los primeros años de siglo XII a.c. También es conocido que la destrucción de Ḫattus(a), siglo XII a.c. aprox., se debió posiblemente a luchas intestinas entre los partidarios de Arnuwanda III, muerto en el año 1207 a.c, de forma poco natural  y su tío el general, después rey, Suppiliuma II ,  así como otras -Luvitas y Keskesh fundamentalmente, unido a las incursiones asirias - .  Éste conjunto de episodios tuvieron un efecto devastador en la economía y en el comercio de Asia Occidental, que llevó a una emigración de conquista hacia el Mediterráneo mas occidental  de numerosos pueblos del Egeo y de la costa Anatólica, los “Pueblos del Mar”,  y que llevaron su fatrias en el Levante Mediterráneo Meridional hasta el  delta del Nilo en el año 1208 y 1176 a.c

Como en todo suceso social humano, hubo poblaciones que se vieron beneficiadas por éstos acontecimientos. En el caso de Canaan, las economías semi-nómadas y nómadas de las poblaciones periféricas de los arrasados o abandonados núcleos urbanos, se adaptaron mejor  a las nuevos escenarios climáticos. El retroceso de los egipcios a su formales fronteras ante el acoso Egeo y Libio, unido a unos graves problemas internos, hace que las ulteriores y depauperadas posesiones asiáticas egipcias sean “tierra de promisión” para “emigrantes” egeo-anatólicos y tribus nómadas que ya venían presionando sus fronteras, repartiéndose el territorio. Así tenemos que en la región aparecen los Peleset (Filisteos) y Denyen en la zona de Gaza y Ascalón, Tjeker en Tell Abu Hawan, Dor y Acre; un reconstruido Amurru extendiéndose desde Tiro a la destruida Ugarit, y en la Transjordania,  entre otras tribus de semitas-occidentales, y provenientes del valle de  Wādī ʻAraba: Las denominas por los egipcios tribus “shashu” de Yæhudah. 

Referencias y mas información:

“Poderes colectivos en la Siria del Bronce Final” Barbara E. Solans  (2011)

“Los Pueblos del Mar.  Invasores del Mediterráneo.” N.K. Sandars (2005)

“La Crisis del siglo XII a.c. Pueblos del Mar y Guerra de Troya”  A. Mederos (2007)

“Environmental Roots of the Late Bronze Age Crisis” D. Kaniewski, E. Van Campo1, J. Guiot, … (2013) 

¿Donde combatieron los hititas en el lejano Occidente? Mursili II, La destrucción de Millawanda o el fin de Mileto V” Juan M. González (2007)

Imágenes:

de.wikipedia.org

“Poderes colectivos en la Siria del Bronce Final” Barbara E. Solans  (2011)

xtec.cat


Written by lampuzo

24/09/2013 at 22:54

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