Según la teoria M y sus modelos matemáticos, el espacio-tiempo tiene diez u once dimensiones. El desarrollo de estos modelos, en un momento dado, nos han sugerido la posibilidad que séis ó siete de estas dimensiones estuvieran enrolladas con un radio muy pequeño, como podría ser el caso de un finísima hebra de hilo y que concordaría con nuestra percepción de un universo de cuatro dimensiones.
Por el contrario, existe una teoría que nos sugiere una variante: La posibilidad que estas dimensiones “adicionales” sean comparativamente grandes ó infinitas, proporcionandonos una conceptualidad diferente del Universo tal y como lo intuímos ó hemos conocido através de la teoría de la relatividad general: La teoría de los Universos membrana.
Se trataría de un conjunto infinito de universos autocontenidos donde cada uno de ellos estaría compuesto de cuatro dimensiones sobre un substrato espacio-temporal compuesto por las restantes seis ó siete dimensiones a modo, de lo que formaría en su conjunto, un libro donde cada una de la hojas sería un Universo tal y como lo percibimos.
Esta teoría nos dicta que todas las fuerzas de carácter electro magnético nuclear, así como la materia, estarían confinadas en cada ” membrana-hoja”, mientras que la gravedad tendría la propiedad de extenderse através del conjunto del “libro”. Así pues, la materia y las fuerzas no gravitatorias se comportarían como un “Estadio de cuatro dimensiones” , que unido al principio antrópico, nos daría una percepción de la realidad tal y como lo conocemos, mientras que la gravedad, en forma de curvatura del espacio, sería capaz de propagarse através del conjunto de nuestro “Universo-libro e implicaría a la totalidad de las dimensiones.
Todo este entramado teórico viene como consecuencia de intentar explicar la “sustancia” de la, inconsistente, constante universal de Einstein ó las más probables, “fuerzas de la materia oscura” y dar solución a determinados acontecimientos astronómicos observados, como la velocidad de expansión de nuestro Universo, la compensación de las fuerzas gravitarias ó la estabilidad de determinados grupo de sistemas estelares dentro de los conjuntos que forman las galaxias y que en definitiva, nos hace percibir una mayor cantidad de materia de la que observamos.
Como ya hemos sugerido anteriormente, la gravedad tendría la posibilidad de extenderse entre Universos, pero con una condición: Que esta capacidad, al incidir sobre un número infinito de universos, no produzca intestabilidad en el conjunto de la fuerza gravitatoria de cada uno de los universos-membrana. Esto se consigue haciendo terminar el sustrato espacio temporal, ó dimensiones adicionales, de cada una de la membranas en lo que se ha denominado “Universos sombra”. Estos Universos sombras serían ” una segunda membrana, anexa a la nuestra, que impediría que la gravedad se esparciera demasiado en las dimensiones adicionales, lo cual significaría que a distancias mayores que la separación entre estas membranas la gravedad disminuiría con el ritmo correspondiente a un espacio- tiempo cuadrimensional”
Resumiendo: Tenemos un percepción de un Universo cuadrimensional (membrana) en un substrato espacio-temporal que termina en un universo anexo al nuestro donde la gravedad interrelaciona biunivocamente su fuerza entre ellos. Este universo “paralelo”, y nosotros a él, no sería visible al estar la luz confinada a cada membrana por lo que no seríamos capaces de ver su materia pero si percibir su fuerza gravitacional.
Referencias: “The Universe is a nuthell” (2001) S. Hawking.