Great Zimbabwe: Adivinación BaVenda. Su relación con el origen del “Periplus Maris Erythraei”.

Debo de reconocer que cuando en el buzón de sugerencias me plantearon escribir sobre el “Zodiaco de Zimbabwe”, mis conocimientos sobre el tema se basaban en alusiones inconexas,  mezcla de mitología, supuestas alusiones bíblicas e interpretaciones de los primeros tiempos, allá por el siglo XIX, de la Arqueología; si aquellos desventurados espolios anteriores a la II Guerra Mundial, y al día de hoy.., se les puede considerar como tales.

Copia en plata

Copia en plata del original en madera del plato de  adivinación BaVenda encontrado en las cercanías del yacimiento de Great Zimbabwe en 1890. (Ampliar para detalle..)

Para brevemente contextualizar,  el conjunto arqueológico de Great Zimbabwe está situado en una meseta que delimitan los ríos Zambeze y Limpopo.  Se estima que su desarrollo corresponde a una cultura establecida en sureste de África entre los años 1200-1600 d.c. aprox.  – Una civilización de étnia y/o habla bantú relacionada con la “Cultura Shona” y continuadora en su germen de la “Civilización de Mapungubwe – La primera constancia de presencia humana en la región ha de situarse entre el año 1000-1150 d.c. y es anexa a un comercio de oro y marfil, principalmente, con la costa oriental. Un comercio con el Océano Índico en el que estuvieron involucradas cuatro culturas bantú que progresivamente se fueron desarrollando en la zona: Mapungubwe, entre los siglo X y XIII; Bosutswe, VIII-XV; Great Zimbabwe, XIV-XVI y Thulamela, entre los siglos XIV y XVII d.c. (Miller, 2002).  Apuntado  lo anterior, decir que la creación y evolución de Great Zimbabwe debe ser incluida dentro de lo que se viene a denominar como “Edad del Hierro Africana” – Aquí hemos de recordar que la denominación “Hierro”, se vincula con la adquisición y/o evolución metalúrgica de una cultura determinada, no teniendo validez cronológica fuera del contexto regional dado -. Se estima que el núcleo de procedencia de ese conocimiento tecnológico estaría afecto temporalmente con el declive del “Reino de Meroë”. La “Civilización de Meroë”, o “Periodo Meroitico” de Nubia/Kuš, floreció en el actual Sudan entre el año 400 a.c. y 350 d.c. aprox., estableciéndose como nudo de comunicaciones comerciales entre el Mar Rojo, la región del lago Chad y el curso alto del río Nilo. Esta expansión hacia el Sur del tratamiento y uso del hierro, y que a su vez está asociada a la “Cultura de Natal” – La cultura cerámica de Natal está también relacionada con la introducción de ganado menor, caso de ovejas y cabras, así como de ganado vacuno (Phillipson, 1977) –, comenzará en el siglo III d.c. y estará directamente conectada con el progreso de las lenguas Bantú en dirección a África del Sur (A. Oddy, 1984).  Sigue leyendo

Modificación craneal artificial. Origen, propósito y simbología de un acontecimiento cultural.

Conociendo que todos los sucesos arqueológicos que el hombre ha dejado a lo largo de su evolución, implican un arduo trabajo de interpretación y valoración, ya en general. Los relacionados con determinadas prácticas sociales o culturales se vuelven en extremo dificultosos de dilucidar, según nos retrotraemos a momentos de la historia donde la información escrita, o bien figurada,  es poca o  inexistente. De hecho, y en éstos casos, cuando en lógica se pretende documentar una determinada cultura mediante sus mas evidentes signos disponibles – léase arquitectura, figuraciones artísticas o la misma cerámica – , es probable que, ante la certeza diferencial en ejemplos temporales posteriores, surja un sentimiento de insatisfacción. Tal percepción viene dada, tal y como afirma Kirsi O. Lorentz, por la circunstancia que los aspectos materiales no equiparan plenamente al ser humano, mientras que los rasgos socio-culturales si lo hacen.

Deformación

Modificación craneal artificial. Tipo oblicuo tabular cilíndrico andino.El útil compresor estuvo compuesto de una banda circular y colchonetas de algodón colocadas tanto en la parte frontal como en la occipital.

Muchas sociedades humanas empleaban, y emplean, determinados “estímulos visuales” para dejar patentes sus singularidades, advirtiéndonos de un determinado género, origen étnico y/o estatus social. Estímulo visual que puede comprender desde la misma indumentaria a determinadas maneras o amaneramientos corporales o de comportamiento, así como modificaciones físicas tanto temporales como permanentes. Muchas de éstas “distinciones visuales”, se plasmarán directamente sobre el cuerpo del individuo, pudiendo ser estudiadas desde el registro arqueológico. Dispondríamos de ésta manera, de un importante factor  diferenciador  intra o inter comunidades humanas dentro de una misma cultura material compartida. De ésta guisa, y dentro de la variada amalgama de posibles interpretaciones de éste acontecimiento antropológico,  la existencia o no de una temporalidad de tales hábitos – léase ropajes, peinados, joyería, pinturas o decoraciones, o tatuajes, marcas, amputaciones y modificaciones corporales, etc.. – nos proporcionaría, en una primera valoración, una intención u obligación perpetua de pertenencia a un círculo social o tribal determinado.
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El País de Punt, “La Tierra de las Divinidades”. Rutas comerciales del Antiguo Egipto por el Mar Rojo.

No hace mucho, conjeturábamos en éstas páginas sobre la posibilidad de una ruta comercial alternativa a la sirio-palestina que podría haber conectado las civilizaciones del Golfo Pérsico, durante finales-principios del  IV-III milenio a.c., con el Egipto pre-dinástico. Una posibilidad que pudiera tener su nexo, ante la inexistente evidencia de un “contacto directo” entre ambas culturas,  en los asentamientos ubicados en el Golfo de Adén y cuya evolución pudiera ser paralela con tales pasajes de la Historia. Un contacto que pudo surgir de la presencia de un antiguo comercio  a través de rutas que atravesaban el Mar Rojo y que colaboró, en sobre manera, en el predominio del Alto Egipto sobre la región de Delta. Las diferentes rutas afectas al topónimo egipcio “Pwn-n(t)” – “País de Punt” o “Pwene(t), ya que tuvo nomenclatura masculina y femenina. También conocido como “Ta Nedjet”, o “Tierra de los Dioses”, posiblemente en referencia a ser prerrogativa de templos y faraones sus mercancías y dado que tal denominación también la tuvieron bienes de procedencia en Oriente Próximo -, y que se extendieron durante dos mil quinientos años,  tal vez no haciendo mención a un punto geográfico determinado, si no al “destino sagrado” de la mercaderías o bienes que  se importaban de Pwn-n(t) y “Biȝ n-Pwn(t)”,  o  de “Bia n-Punt”,  que se hacían llegar por ruta naval, ante la inseguridad de las vías terrestres directas.  Sigue leyendo

Oriente Próximo y el Golfo Pérsico: Su relación comercial y cultural con el Egipto pre-dinástico.

Hoy en día,  nadie puede poner en duda que la creación de la escritura no responde a un “hecho feliz”, si no que es consecuencia de unas necesidades que tienen sus premisas en el Neolítico. Exigencia que son fruto de una “revolución socio-económica” y que se fundamentan en aspectos divergentes con respecto a los conceptos de propiedad del anterior periodo Paleolítico, y que propiciarán el incremento de los usos comerciales.

tabla comparativa Oriente Próximo-Egipto

Tabla de correspondencias temporales entre las culturas de Oriente Próximo y Egipto durante el IV milenio a.c. Elaborada por Luc Watrin (Desplegar)

El concepto de propiedad, en su acepción diluida de ajuares personales y otros elementos básicos, es de razón que ya existiera en los grupos de cazadores-recolectores de Paleolítico. También se presupone la existencia de un primario comercio de intercambio de bienes materiales y/o conocimiento, y que de alguna manera podemos definir como bienes “fabricados por” o “conseguidos por la habilidad de” y que eran generalmente ajenos a los aceptados usos comunitarios. Los métodos para conseguir alimentos mediante las primeras prácticas agrícolas o ganaderas, precursoras del Neolítico, y esto es importante, han de considerarse como bienes afectos a esa misma idea. En definitiva, no hay que olvidar que se trata de alimentos “no propiciados” por la Naturaleza, sino y de alguna manera “fabricados” o “conseguidos” por la habilidad de alguien, por lo que serían libres de ser utilizados para el intercambio personal, y posteriormente  para el comunitario, según la costumbre paleolítica. Sigue leyendo

¿Que es y que significado tiene Göbekli Tepe..? Apuntes y conjeturas.

Posiblemente mucho de los textos de referencia que podamos encontrar hacia éste enclave, abandonado y ocultado en el IX milenio a.c. durante el Neolítico Pre-cerámico, empezarían por localizarlo en tal o cual sitio, cercano a la actual ciudad de y próximo a la actual frontera de cual. Por el contrario, estimo mas adecuado empezar éste relato retrotrayéndonos en 12000 o mas años.

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Esquema del yacimiento de Göbekli Tepe (Ampliar)  Elaboración Deustches Archäologisches Institut

Situado en uno de los puntos mas alto de una cadena montañosa visible desde varios kilómetros, el lugar hoy descubierto, formaría parte de una extensa región que bordeaba, a su oeste y en dirección sur, el contorno de una península de forma triangular que la separaba de otro gran escenario fluvial anexo. Hacia el este, y siguiendo la línea de la costa de un mar interior salino, se extendería hacia la cuenca superior de dos caudalosos ríos, regalías para un amplio valle. Anchos cauces que desembocaban independientes en una sedimentaria gran zona de marismas y pantanos que será, dentro de cinco milenios, el segundo hogar de una crucial civilización urbana proveniente del este. A su derecha, ejerciendo de barrera, un nuevo conjunto de alturas que trascurrían en paralelo al anterior y que en su parte norte, a modo de coronario, se situarían varios lagos, residuos del último gran periodo glacial de Würm. Hacia el sur, sólo la progresiva degradación de ésta excelencia de la Naturaleza podría haber sido contemplada. En el vértice superior de éste vergel en forma de “media luna”, y posible origen de mitemas posteriores sobre un idílico “Jardín del Edén”, es donde hubiéramos advertido el lugar de reunión ritual de sus constructores humanos y probablemente primeros colonizadores. Cazadores-recolectores que gracias al inmenso don proveedor de éstas tierras, les fue permitido abandonar las costumbres nómadas que sus antepasados mantuvieron durante mas de seis mil años y que como consecuencia de eventualidades climáticas, se vieron en la obligación  de buscar soluciones alternativas para su subsistencia. Sigue leyendo

Del Natufiense al Neolítico. Preguntas y generalidades.

En otras entradas hemos puesto de manifiesto diferentes modelos que intentan explicar las causas que propiciaron el auge del Neolítico. Diferentes hipótesis que sopesan las circunstancias que derivaron a unos modos de vida que, que según mi criterio y el de otros muchos, y comparativamente con las sociedades de cazadores y recolectores, fueron mas ominosas y sacrificadas . Unos cazadores y recolectores que con recursos suficientes se tiene de ellos la convicción, eran culturas mucho mas apreciables y “saludables” en multitud de ámbitos. 

Se tiene la evidencia que cuando los estudiosos se enfrentan a contestar las pregunta del “porqué” y “como” comenzó la transición al Neolítico, éstos topan con multitud de incógnitas. Ya que aún restringiéndose, como va a ser nuestro caso,  a una delimitada región, múltiples dudas, como no puede ser de otra manera, surgen de no tratar con un suceso social de único foco primigenio , si no de varios núcleos cada uno con unas condiciones particulares, siendo  afectos a su vez a la búsqueda de soluciones locales y regionales. Aunque al fin y al cabo, todos busquen  satisfacer la necesidad superior de la supervivencia y cuyo afán se extendió desde  IX al VI milenio a.c. Sigue leyendo

Culturas del Valle de Indo: Los estados teocráticos y su manifestaciónes en la escritura proto-índica. (I)

En  estos tiempos aciagos para España, como no podía ser de otra manera en un país de grandes mentes y de pésimos dirigentes. Donde por enésima vez se pone por delante los intereses de una minoría apalancada y se ningunea el capital  futuro que supone la  Investigación, la Educación y la Ciencia, me gustaría plasmar en estas líneas los estudios realizados sobre la escritura del Valle del Indo,  y mas concretamente de Monhejo.Daro, realizadas por Jorge Quintana Vives,  fallecido en 1947, en su libro “Aportaciones a la interpretación de la escritura proto-índica”  de 1946.

Estatuilla de sacerdote. Mohenjo-Daro. Aparece con el moño sacerdotal y una túnica de tréboles.

Algunos autores han sugerido, en vista que no haberse encontrado en Mohenjo-Daro ningún edificio susceptible de ser un Palacio, que la ciudad estaba gobernada por una aristocracia o, en todo caso,  por el gobernador de otra ciudad mas importante, como podría ser Harappa. Los  trabajos de interpretación  de las escrituras y signos proto-indios, realizados por Enrique Heras  en “The religion of Mohenjo-Daro people according to the inscriptions” ,  y de cuya exactitud y validez ya no es posible dudar,  nos ha abierto un amplio campo de investigación que nos permite estudiar muchos de los aspectos ésta cultura del Valle de Indo. Del examen de las inscripciones se desprende que Monhenjo-Daro, parece ser,  estaba gobernada por un supremo sacerdote como representante de la divinidad en la Tierra. Debido a ello,  los títulos que adoptará estarán íntimamente ligados con la religión, por lo que creemos necesario, antes de entrar su estudio, hacer un breve resumen de las principales dogmas religiosos, así como de las formas  y distintos nombres  tomados por el  dios principal proto-índico.

La religión era, en sus conceptos principales, la misma entre las diferentes tribus o nomos y de los que sabemos tenían cada uno como emblema un animal o símbolo totémico, si bien  aparecen algunos localismos  a similitud de las ciudades del Antiguo Oriente Próximo. Las divinidades principales,  y que se constituían en una tríada,  eran los dioses Ā (1,13), Ā-il (2,5) y la diosa Amma (1,12), – posibles prototipos de Shiva, Subrahamanya y Pārvati de las religiones hinduístas según Jorge Quintana. Aunque, desde mi humilde opinión, también tiene relación con la tríada suprema sumeria: An, En.il y Ki, como “El Señor (Sol)”,  El “Señor del Viento” y la “Madre Tierra”.  No en vano Āṇ-il o Vāyu  es el “Dios del Viento” y Amma representa a la “Madre” en la mitología védica – y que  nos son presentados en una inscripción muy importante, “Uda mūn per kaḍavuḷ-adu kalak uir” (1)“La vida unida de los tres grandes dioses juntos”. De las tres principales personalidades deíticas, “mūn per kaḍavuḷ”  , Ā era el mas importante,  “Kovil ella kaḍavuḷ-adu Āṇ” (2), “Ā de todos los dioses del Templo”. “Ā”  como vocablo que abarca la idea de superioridad y de subsistencia por si mismo y que era identificado también con el Sol, “Uyarel ire per kaḍavuḷ” (3)  “El gran dios que es el alto Sol”. Ésta identificación es primordial para comprender la idiosincrasia de ésta religión, pues el Sol al recorrer las ocho constelaciones/periodos del calendario proto-indio, tomaba en cada mes la personificación en correspondencia. Así, los meses/periodos  eran “Eḍu“, el carnero, y con el que empezaba el año; “Yāl”, el arpa; “Naṇḍ” (6,4) , el cangrejo; “Amma” (1,12), la madre; “Tūk” (1,3) , la balanza; “Kai” (4,8), la saeta; “Kuda” (19,8), el jarro; y “Mīn” (4,10), el pez. Como consecuencia de su identificación con cada uno de los ocho meses/periodos del año , se daba al dios Ā  el nombre de “El dios de la ocho formas”, “eṭ kaḍavul” y así nos relata el texto:, “Adu tali per mīn oriḍa eṭ kaḍavul” (4) , “Este,  el dios de la ocho formas, el gran pez, al que se le hacen aspersiones (adoraciones)”

(1) “Uda mūn per kaḍavuḷ-adu kalak uir”

(2) “Kovil ella kaḍavuḷ-adu Āṇ”

(3) “Uyarel ire per kaḍavuḷ”

Según J. Quintana, ésta ultima inscripción es difícil de traducir literalmente, como lo es, en general, todo texto dravídico debido a su sintaxis – Aquí  J. Quintana nos propone  que. en contraposición a otras teorías, la lengua utilizada del Valle del Indo corresponde a una lengua dravídica –. La palabra “kaḍavuḷ“,  “dios”, como sujeto de la oración, está precedida de un numeral, “eṭ”,  “ocho” ,  que actúa como un adjetivo calificativo, por lo que debe  traducirse como “El ocho dios”. “Per mīn“, “el gran pez”, está calificado por el adjetivo “tali”, siendo, por tanto, su traducción literal “el aspérgido gran dios”.

(4) “Adu tali per mīn oriḍa eṭ kaḍavuḷ”

El topónimo “Mohenjo-Daro” es una nomenclatura moderna proveniente  del  dialecto sindhi y viene a significar “La Ciudad de los Muertos”,  no coincidiendo en ningún momento con  su  primitivo nombre, así como tampoco con el de la región donde se sitúa en la actual denominación. El país a orillas del Indo  era denominado con el nombre de “Mīnāḍ” (4,13), – “nāḍ” que significa “reino” y “mīn” que significa “pez” – , y sus habitantes como los “mīnair” (4,11), en plural o “mīnan” (5,3), en singular –  “Mīnair”que se compone de símbolos “mīn” y “an”. Éste último como determinativo de personalidad o lo que es lo mismo: “Los de el pez”, junto con “ir” como plural –  y cuyo “tótem” parece ser que  fue el unicornio – En un sello de la época aparece un hombre que porta un estandarte  y donde figura en su parte superior el citado animal mitológico –. Éstos posibles antropónimos vienen corroborados por el nombre que los arios dieron a este pueblo y al que llamaron en indoeuropeo, “matsyas”,  “los peces”. 

Sello de Mohenjo-Daro/Naṇḍūr conocido como “El ritual del sacrificio”. Aparece, de izquierda a derecha, el dios supremo Āṇ sobre un árbol “Pipal” coronado por  el moño sacerdotal  y su símbolo del tridente; un sacerdote postrado y a continuación el símbolo del dios como “Señor de las ocho partes del año”: “El carnero-pez”

La capital del “País de Mīnāḍ” era conocida como “Naṇḍūr” o “Ciudad del Cangrejo” y que estaba dedicada al dios Āṇ en la forma que tomaba en  la “octava casa” del calendario. Sus habitantes eran conocidos como “naṇḍor”(14,8) o “naṇḍūrir” , es decir “Los del cangrejo” o “Los de Nandor”. En la capital , el dios supremo Āṇ era adorado bajo la forma combinada del carnero y del pez,  primero y último signo del calendario, y que era una manera de reconocer el paso del dios por las ocho casas del firmamento. Ésta forma combinada de la divinidad Āṇ aparece relatada en un sello como “Nila Naṇḍūr eḍu mīn-adu Āṇ val”, ” Āṇ del carnero y del pez de Naṇḍūr que posee tierras, que esté contento”, aunque también aparece con éste significado en otras inscripciones como “Edu etru uyarel ir ār ire per kaḍavuḷ“, “El gran dios que tiene dos formas del gran Sol de las ocho partes del año” o “Edu etru uyarel ir ār et per kaḍavuḷ-adu“, “El gran dios de ocho formas, dos formas del alto Sol de las ocho partes del año”. 

El dirigente principal de Mīnāḍ,  que residía en Naṇḍūr, tenía dos clases de títulos: Unos que podríamos denominar como jerárquicos y que se refieren a su situación a la cabeza de la comunidad y otros de carácter religioso que indicaban su calidad como vicario de la divinidad en la Tierra.  Uno de los títulos que indicaban su jerarquía en el país, siendo el más frecuente, es el de “Kōn”(12,7) y que vienen literalmente a significar “El que tiene poder”/”El que domina”. Dice el texto:  “ūr-il ire mīn mīnan kōn-adu”, “Del gobernante de los ilustres mīnan que esta en el país”. El título de gobernante  era llevado también por el regente de Vēlūr, ciudad dedicada al símbolo del poder de Āṇ,  el tridente, vēl“. Los Vēlūr pertenecían también a la estirpe de los Mînan, si bien éstos  habitaban mas al Sur. Del gobernante de Vēlūr nos habla la siguiente inscripción: “Il-il ire mīn Vēlūr kōn”, “El regente de la ilustre Vēlūr que ésta en la casa (templo)”.  Otro título que se daba al regente de Nandūr era el de “Taltalālva“, traducido como “El muy ilustre gobernador”, compuesto de la raíz “ālva“, gobernar, calificada por el adjetivo “tal”, ilustre, repetido dos veces. Nos dice otro texto, “Cuni sere taltalālva“, “El muy ilustre gobernador del falo” y que  nos habla de la introducción de un culto  al miembro viril de hombre como energía vital. Culto que, suponemos fue introducido por tal gobernador entre los Mīnan y que tuvo gran aceptación en Mohenjo-Daro – Hecho que  se corrobora con el hallazgo de gran número de “lingas” encontrados en dicha población -.  Hay otro título frecuente en las inscripciones y que era llevado por el regente de  Mīnāḍ,  nos habla de “Mīnan adu udayan” , “El guía de los mūnan”. Vocablo “Udayan” (15,10) que viene a significar literalmente “el que dirige” o “el que guía” y que proviene de la raíz “uda” (15,8) . dirigir/guiar o conducir, ” Il-il ire mīnan-adu udayan”, “el guía de los mīnan que está en la casa” . También, y con respecto a la regencia,  se tiene conocimiento de un título de parera del regente con la denominación de “Kopen”(13,10). De una de éstas esposas del gobernante nos aparece un texto que dice “Kopen ten-adu nalvid”, “Muchas casas de la plantación de palmeras de la esposa del gobernante” y donde el término “ten” significa “palmera”.

Los títulos religiosos son los que nos muestran la posición del gobernante con respecto a la divinidad y  de la que ha recibido su gobierno. Hemos visto que Ān era el dios supremo de los proto-indios y que la ciudad de Nandûr estaba dedicada al cangrejo , una de sus ocho formas. El título religioso mas importante del rey de Nandûr era “Naṇḍ ulavan” (4,4 + 6,4) o “Naṇḍ-il ulavan” (4,4 + 14,6).  En la segunda frase,  la palabra “naṇḍ-il” es el genitivo de “naṇḍ“(6,4) , “país” con la terminación “il”, en cambio, en el primer caso se usa el genitivo directo –  Tiene una utilización  similar análogo al genitivo directo egipcio, si bien aquí el/lo regido precede al regidor -. El término “Ulavan” (4,4)  significa “hacendado”, o bien “arrendatario”, en definitiva, “el que tiene derecho a cultivar la tierra” y que viene dado por la idea de quien ha recibido de otra persona, en este caso el dios, la prerrogativa de cultivar la tierra. La traducción de “naṇḍ-il ulavan”  sería entonces “El arrendatario del cangrejo/país”, indicando que al gobernante como representante y administrador de los bienes divinos.  Siendo el regente el apoderado del dios, es probable que residiera en el Templo. Aunque,  como hemos dicho anteriormente, no se ha encontrado en Mohenjo-Daro construcción que pudiera asumir el papel de Palacio o Templo, se sabe que bajo el túmulo sobre el que están edificados la “estupa” y el templo budista, existen los restos de una edificación construida sobre una colina artificial y que con todo posibilidad debería corresponder con el templo de la ciudad (E Mackay, 1936). Hecho que concuerda con la experiencia  que multitud de “lugares santos” para una religión lo serán posteriormente ser para otrasLa circunstancia de no haber encontrado otra edificación que pueda considerarse como Templo o Palacio parece dirigirnos a la idea de la existencia de un único centro de gobierno que sería la “Casa de la Divinidad”.  Como rúbrica a ésta teoría, hemos de considerar la etimología de la palabra “templo” en proto-indio, “kōvil“,  compuesto de  raíz “kō“(1,8), regencia e “il”, (23,3) casa  – la “v” es eufónica –   y que viene a significar “La Casa de la Regencia” – palabra que era  utilizada en lengua tamil, si bien ha sido sustituida por el término “Irâça” –  El vocablo “il”  pudiera tener relación con la alocución “il-il ire”, “que está en la casa”construcción de participio con funciones adjetivales muy frecuente en las lenguas dravídicas, y donde la palabra “il” , cuando la alocución hace referencia a un dios,  puede traducirse como “templo”. Un ejemplo sería: “Il-il ire mîn per kadavul-adu Ān”, “El ser supremo, el gran dios de la estrellas, ésta en el Templo”, cabiendo la posibilidad de tomar igual significancia en el caso que el sujeto fuera  el regente, como era el caso del texto traducido anteriormente.

(5) “Or-il tirpir ire mîn nand-il ulavan”

Las traducciones que incluyen la alocución “naṇḍ-il ulavan” son variadas, aunque aquí vamos a destacar el  texto: “Or-il tirpir iremīn naṇḍ-il ulavan(5), “El ilustre hacendado del Cangrejo que posee los decretos del que es uno (el dios)”. Al decir que el gobernante posee los decretos de la divinidad, se ve aún más claramente el concepto teocrático del “País de Nandûr”. Estos decretos o disposiciones  pudieran perfectamente referirse a la llevanza de los “asuntos mundanos” del dios, los cuales eran transmitidos a su vicario en la Tierra y de los que se posee alguna información. Sabemos que existieron tres disposiciones, “Mūn naṇḍal tirpir”,  a cerca del “Naṇḍal” o festividad que se celebraba al terminar la recolección de la cosecha. En éstos decretos es posible que se indicara las partes de la cosecha que correspondían a la regencia, ya que textos en referencia a Vēlūr nos indican con seguridad que dos cuartas partes de la cosecha correspondían al Templo.(E. Heras). Un gobernante denominado  Mīna impuso una contribución sobre la pesca, y a esta disposición hace referencia una inscripción que habla de “Mīnan mīntirpu“, “El decreto sobre el pescado de Mīna” (Ilustrated London News, 1924). También se pagaba al regente una contribución sobre la tierras denominada “ade”que era reclamada por unos funcionarios llamados “adekan” (13,2) , “…adekan ire ir mīnir(6) “…dos mīnan que son adekan” (Mackay, 1936)

(6) “…adekan ire ir mīnir”

El segundo de los  títulos religiosos del gobernante de  Naṇḍūr era “Mīnavan” (17,14 + 4,10)  que viene a significar “El del pez” o  “El devoto del pez”. El “Pez” era el último mes del calendario de Monhenjo-Daro, indicando al regente como adorador, en combinación con el “carnero” de la personificación del dios supremo Ān bajo aquella forma. Se dispone un texto que narra “Parava nila ir  mīn Mīnavan Mūnkan (7)“El de los tres ojos de Mînavan de los dos peces de la Luna de los Parava” . “Mūnkan“, “El de tres ojos”,  es uno de los nombres del dios Ān y que se cita en numerosas inscripciones.  Según la tradición shaivita, de época posterior,  dios reconoció  que dos ojos no le eran suficientes para ver, y desde entonces tuvo tres. Los “Pavaran de la Luna” constituían una de las dos ramas que se dividía una tribu, siendo estos nomos una subdivisión de los Mînan, denominados “Paravas del Sol” y “Paravas de la Luna”  – los descendientes de éstos últimos viven aún en Fishery Coast, y, según su tradición, descienden de la Luna –. Los dos peces a lo que se refiere el relato corresponden a un “lañchana” o divisa heráldica de Mînâd. Como posible corroboración a éstas hipótesis, E. Heras  alude a que los reyes Pândyas de Madura, llevaban, hecho conocido desde el siglo I d.c., el título de “Mînavan” y que su lañchana eran dos peces – peces que se encuentran en todos los templos del Sur de la India construidos por los Pândyas, así como en sus monedas, etc –  Además, y según la tradición conservada en el Mahabharata, los reyes Pândyas procedían del Norte de la India, siendo tal dinastía los “señores naturales” de los Paravas de Fishery Coast.

(7) “Parava nila ir mîn Mînavan Mûnkan”

Anexo:  Como muestra y referencia a algunos símbolos proto-indios reflejados en el texto, utilizaremos la siguiente tabla y que proviene de los fondos de la Promotora Española de Lingüistica (PROEL). Para ubicar su referencia utilizaremos dos numerales, un primero para la fila y un segundo para su posición en dicha fila. Tal que (0,0) = blanco

Referencias e imágenes:

“El gobierno teocrático de Mohenjo-Daro”  Jorge Quintana Vives (1946)

Imágenes:

http://www.proel.org

http://www.columbia.edu

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